Katekyo Hitman Reborn y sus personajes pertenecen a Akira Amano


Rastro

Irie miro hacia ambos lados de la calle nervioso, Tsuna los había dejado solos hacia tres días atrás y cuando el pelirrojo fue a comprar los víveres, pues prefería cocinar que ir a comer fuera Hibari Kyoya se cruzó en su camino o mejor dicho Irie tropezó con el prefecto que lo fulmino con la mirada, pero entonces algo debió notar pues empezó a mirar al pelirrojo con más detalle, el pelirrojo por otro lado temblaba como gelatina balbuceo una disculpa antes de echar a correr abrazando su bolsa de comestibles.

Eso ocurrió la tarde en que Tsuna se marchó, el castaño dijo que tenía un asunto que atender y le pidió al chico que no volaran su casa mientras él no estaba, pero ahora Irie estaba rogándole al cielo que Tsuna regresase porque por algún motivo que no comprendía se había vuelto a topar con Hibari cuando estaba deambulando en busca de Lambo y eso ocurrió cerca de Nami-chu

—¿Porque no estás en clases herbívoro? — gruño el prefecto

—Yo…— el nerviosismo pudo con el pelirrojo que tembló asustado antes de echar a correr lo que lo llevaba a la actualidad.

Escondido en un callejón asomo la cabeza nervioso y busco al demoniaco prefecto pero parecía que al fin lo había perdido se apoyó en la pared y cayó hasta el suelo temblando había sido aterrador huir de Hibari mas aterrador que huir de los sicarios que normalmente lo perseguían.

—Herbívoro, por escapar te morderé hasta la muerte —sentencio el prefecto apareciendo desde el interior del callejón

—¡Hi! Hibari san, espera yo… —el resto de las palabras jamás abandonaron sus labios pues una tonfa se clavó en su cabeza y todo se fue a negro.

Hibari observo el cuerpo tendido en el suelo y soltó un resoplido se había pasado un poco, el herbívoro era muy débil y ahora tenía un corte en la cabeza y estaba desmayado saco su móvil para marcarle a Kusakabe para que enviara a alguien que se hiciese cargo cuando una pequeña vaca con un gran afro aterrizo frente a él con dos granadas rosadas en las manos

—A… a… aléjate del subordinado de Lambo sama — demando temblando

Hibari frunció más el ceño pero entonces el niño retrocedió con temor y tropezó, la granada salió volando de su mano y rodo hasta los pies del moreno que la observo un segundo antes de que explotara creando una gran cantidad de humo que lleno el callejón obligando al moreno a salir pues el humo que había soltado la granada empezó a provocarle una gran picazón en la garganta y apesar de sus esfuerzo Hibari parpadeo varias veces pues sus ojos estaban irritados y le lagrimeaban, el prefecto se alejó más del callejón pues el humo seguía cubriéndolo todo pero en medio de todo oía la voz del niño vaca que entre ataques de toz llamaba al pelirrojo. Para cuando todo el humo desaprecio Hibari encontró el callejón vacío, maldijo internamente pero ya atraparía al pelirrojo y a la pequeña vaca.

Shoichi tuvo otro ataque de tos, se sujetó a la pared de un edificio y se restregó los ojos que no dejaban de lagrimearle

—Lambo, creí que Tsuna te quito tus armas - dijo entre dientes

—Tsuna baka le dio a Lambo sus granadas y dijo que si pasaba algo malo Lambo sama debía lanzar una y correr muy lejos, pero Lambo sama se tropezó y la granada exploto — respondió el niño restregando son fuerza sus ojos mientras lloraba

—Supongo que él les hizo algo — murmuro Shoichi

Volvió al departamento con Lambo sobre su cabeza, pero él no le presto mucha atención estaba más centrado en elaborar un plan para no volver a ver a Hibari Kyoya y después de mucho pensarlo y divagar solo hallo una solución, iba a encerrarse en el departamento y aunque se muriera de hambre no pensaba volver a salir, aunque tal vez Takeshi podría llevarles sushi, si, vivirán a base de sushi como Tsuna, cualquier cosa era mejor que enfrentar al prefecto de Nami-chu una vez más.

Takeshi llego a su casa y después de quitarse el uniforme bajo al restaurant. Tsuyoshi sonrió levemente al ver a su hijo, no era mucho, pero Takeshi había cambiado lentamente, ya no se encerraba en su habitación y a veces, aunque pequeña e imperceptiblemente sonreía.


En un lujoso hotel, un sujeto elegantemente vestido bebía su trago mientras que en el taburete continuo un bebe de fedora y traje removía su copa.

—Así que, fallaste - dijo el hombre moviendo la copa entre sus dedos

—¿me vas a decir porque querías muerto a ese hombre? - cuestiono él bebe

—Eso importa acaso, solo tenías que matarlo, pero supongo que él está un nivel diferente, incluso para un arcobaleno, pero ya no importa el trato a quedo sin efecto no lo has matado así que…

—Aún no está muerto, pero lo estará muy pronto yo nunca fallo - respondió sonriendo él bebe

—No, olvídalo Rebon, te pagare el resto, pero déjalo así – Rebon observo su trago

—No querías matarlo realmente, solo era una prueba – afirmo, el hombre se puso levemente rígido, pero sonrió.

—Era más que una prueba, ese hombre, el pelirrojo es especial y se corría el rumor de que era inmortal igual que Skull el arcobaleno y yo necesitaba saber si era verdad — admitió.

Hubo un leve golpe y el volteo la cabeza en dirección a su acompañante más vio la copa en la barra, pero el bebe había desaparecido, suspiro y se masajeo las sienes realmente no esperaba volver a ver al arcobaleno pero estaba aliviado de continuar con vida sonrió y se terminó su bebida pero antes de poder poner la copa en la barra cayó al suelo completamente rígido y sus labios se volvieron ligeramente morados mientras sus pupilas se dilataban.

Rebon miro molesto al hombre muerto, se dio la vuelta y se marchó, el sujeto había recibido lo que merecía pues nadie usaba a un arcobaleno para una estúpida prueba, aunque aquello había resultado interesante pues no espero descubrir a aquel peculiar chico, Tsuna ese era su nombre, aunque no encontró nada sobre él y a pesar de todo aquel desastre que quedo, el hotel donde se realizó la batalla había ardido hasta los cimientos, pero nadie vio nada y nadie sabía nada.

Tres días después. el arcobaleno sonrió mientras revisaba la oficina del líder del CEDEF pues aun recordaba al chico muerto en Japón, el del supuesto suicidio. El hitman arqueo una ceja al encontrar una fotografía dentro de un libro la foto mostraba a una mujer sonriendo pero estaba sola, aunque lo extraño era que estaba un poco pegada a la derecha más a su lado solo había un espacio vacío frunció el ceño, no entendía que ocurría, pero lo iba a averiguar.

Unos días más tarde Rebón estaba frente Nono, el anciano lo saludo cordialmente como de costumbre, aunque tenía una gran cantidad de pales que firmar

—¿En que puedo ayudarte Rebon? – cuestiono noveno

—Supe que encontraste a una niña descendiente del sexto Vongola — dijo

—Ha, eso es cierto, pero ella carece de una llama es solo una civil normal—

—¿Que ocurrirá ahora entonces con la famiglia? — cuestión, el noveno sonrió se veía más cansado y parecía haber envejecido una década desde la última vez que lo vio

—He pensado que tal vez sea tiempo de aceptar que el único que puede encargarse de la famiglia es mi hijo menor – Rebon lo miro imperturbable

—Xanxus llevara a Vongola a los días de la segunda generación, todo por lo que la octava y tu pelearon se perderá — comento él bebe

—No hay más opciones Rebon, solo queda Xanxus con la suficiente fuerza y las llamas correctas para dirigir Vongola y si no es él, mi famiglia desapareceriá cuando yo muera y el caos se desatará entre las otras familias por querer ocupar el lugar de Vongola—

El hitman lo observo en silencio realmente estaban muy desesperados si planeaban aceptar que Xanxus se hiciese cargo, pero, si hubiese otra opción, ¿el noveno la consideraría? el arcobaleno miro al anciano que parecía más pequeño y más cansado con el peso de todos los años y los pecados cometidos, no le interesaba mucho que una famiglia desapareciera pero sabía bien que si Vongola sucumbía una guerra por ocupar su lugar se desataría, muchos morirían y probablemente los civiles serían los primeros y ellos, los arcobalenos se verían afectados, no, muchas cosas se perderían si Vongola desaparecía, no podían permitirse que eso ocurriera.

Cuando Rebon se marchó Timoteo suspiro y masajeo las sienes ya no había vuelta atrás Xanxus estaba recuperándose de la congelación a la que estuvo sometido y cuando finalmente se repusiera se anunciara oficialmente que era el heredero de Vongola, aunque el anillo nunca lo aceptaría pero las personas externas a los guardianes de Xanxus no tendrían por qué saberlo el noveno abrió una gaveta del escritorio y saco una caja pequeña la abrió y contemplo los falsos anillos, todos tenían la capacidad de conducir las llamas y su apariencia era idéntica a los anillos Vongola originales, era lo mejor y su única salida, Xanxus tendría que ser el décimo Vongola por el bien de todos.

Rebon uso todos sus recursos para buscar al pelirrojo pues tenía la seguridad de que llegando al pelirrojo encontraría al otro chico a Tsuna, pero nadie lo conocía habían rumores, comentarios sueltos y apariciones esporádicas, pero para cuando el arcobaleno llegaba al sitio ya no había nada frustrado y molesto llego hasta un pequeño poblado en Rusia se decía que de aquel lugar era el pelirrojo, pero no había nada. Ningún registro ninguna foto nada frustrado miro por la ventana del hotel donde se había estado quedado y cuál fue su sorpresa al ver frente al hotel al chico castaño pero no estaba solo hablaba con una mujer rubia y parecía estar discutiendo pero lo que llamo la atención de Rebon fue la apariencia de la mujer era delgada de piel muy blanca y cabello rubio corto además vestía un ajustado corset, un pequeño short que dejaba mucha de su piel expuesta y unas largas botas que llegaban hasta sus rodillas, su extraña forma de vestir intrigo al arcobaleno sobretodo porque fuera estaba lloviendo y el viento helado soplaba con fuerzas pero tanto la mujer como el castaño no prestaban atención al clima, otra cosa que llamo la atención del arcobaleno era que las personas pasaban a su lado y ni siquiera les daban una segunda mirada entonces el chico alzo la mirada y sus ojos casi negros se fijaron en el arcobaleno la mujer lo imito y en cuanto vio al bebe maldito puso una mano en el hombro del más joven y tiro de él llevándose rápidamente Rebon sonrió y abrió la ventana y salto fuera no pensaba perder al mocoso tenía muchas preguntas y esperaba obtener respuestas.

Continuara….

¡Feliz año nuevo! queridos lectores espero que este capítulo algo corto les guste