ºSUMMARY: La navidad ha llegado y con ella un gran regalo para los amantes del InuxKag. Una serie de 30 drabbles no co-relacionados donde veremos a Inuyasha consolando a una Kagome "indispuesta", roces indecentes, una Kagome celosa, peleas, los problemas que conlleva ser padres ¡Y más! Durante todo el mes de diciembre ¡Feliz navidrabble, lectores míos!

ºDISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen. Son propiedad de la mangaka Rumiko Takahashi. Únicamente el Fanfic y su trama son de mi propiedad. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagio. ¡Muchas gracias!

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"Te debo un favor"

—¿Lo harás?

—No lo sé Kagome, es un viaje largo y…

—Si van en Kirara solo les llevará un día —la exterminadora la miraba dubitativa mientras acunaba a su pequeño hijo— ¡Anda, solo di que sí! —insistió.

—Pero ¿Y los niños?

—La anciana Kaede y Rin podrán cuidarlos, no serán un problema —la castaña hizo un mohín con los labios, sin estar del todo segura—. Además, yo misma me hice cargo de los tres cuando necesitaste dormir todo un día para descansar. Me lo debes —agregó.

—Bien, Kagome, iré yo.

La azabache no pudo menos que abrazar con fuerza a su amiga, realmente necesitaba esto.

—Le avisaré a Miroku que se prepare mientras dejo a los niños en la casa de la anciana Kaede. Partiremos al atardecer —miró pícaramente a su amiga— ¡Y más vale que lo aproveches!

Kagome asintió con ganas y la abrazó una última vez antes de salir corriendo en dirección a su cabaña.

En los últimos meses no había tenido un solo encuentro amoroso con su marido por culpa de los trabajos de ambos. Cuando tenía tiempo libre se encontraba con la sorpresa de que Inuyasha partiría junto con Miroku y no volvería hasta dentro de tres días. Pero cuando él tenía tiempo libre ella estaba ocupada con los aldeanos. Casi nunca coincidían y, últimamente, no podían verse ni siquiera en el almuerzo. Pero todo esto iba a terminar. Por eso le pidió a Sango que reemplazara a Inuyasha en el trabajo por una vez, así ambas parejas tendrían un tiempo a solas —aunque Sango y Miroku solo fuesen a trabajar estaba segura de que el muy pillo encontraría alguna manera de manosearla—. Además, ningún demonio podría representar un problema para un monje y una exterminadora, ¿No?

Corrió la pequeña cortina y se sacó las sandalias antes de entrar. Amaba estar descalza en su hogar. Se dirigió a la habitación matrimonial y allí encontró a su esposo, durmiendo a pata suelta y roncando ligeramente. Una señal de que estaba profundamente dormido. Se sacó el hakama muy sigilosamente, dejando solo su kosode y se metió en la cama, entre las sábanas.

Comenzó a besar el cuello de su esposo, haciendo ruidos para despertarlo, pero él seguía durmiendo. Abrazó su cadera con una de sus piernas y mordió su hombro al mismo tiempo que metía una de sus manos entre sus pantalones. Lo vio abrir los ojos sorprendido y tratar de recordar en dónde se encontraba. Aprovechó su momento de distracción y comenzó a mover su mano, desorientándolo aún más. Cuando al fin la miró pudo relajarse y se concentró en las sensaciones que su mujer le otorgaba.

—¿Qué demonios haces, Kagome? —apretó los ojos fuertemente y ella solo sonrió— Hoy viniste muy cariñosa —jadeó.

—Y no te imaginas cuánto.

Alzó las mantas lo suficiente como para taparlos y seguir tocándose. Esta vez no se le escaparía, la haría complacerla hasta el hartazgo.

Fin

Quiero aclarar que no todos los drabbles serán post-manga. Hasta ahora los estoy poniendo en este contexto porque es donde mejor me manejo :0 una vez que me ponga al día con el reto (ya que estoy atrasada un día) me pondré a escribir el capítulo 16 de "¡Otra vez!"

Nos vemossss c: