ºSUMMARY: La navidad ha llegado y con ella un gran regalo para los amantes del InuxKag. Una serie de 30 drabbles no co-relacionados donde veremos a Inuyasha consolando a una Kagome "indispuesta", roces indecentes, una Kagome celosa, peleas, los problemas que conlleva ser padres ¡Y más! Durante todo el mes de diciembre ¡Feliz navidrabble, lectores míos!
ºDISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen. Son propiedad de la mangaka Rumiko Takahashi. Únicamente el Fanfic y su trama son de mi propiedad. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagio. ¡Muchas gracias!
Un review si se están muriendo de calorrrr :c
Comiendo helado
Estaba tirada en su cama, mirando el techo e inflando las mejillas ocasionalmente. Hacía mucho, mucho, pero en serio ¡Mucho! Calor. La mullida cama que en invierno parecía una especie de nube dispuesta a calentarla, ahora no era más que un calvario. La colcha rosada se cernía sobre su cuerpo, casi engulléndola, empeorando el calor. Su humor no estaba mucho mejor, había reprobado uno de los exámenes más importantes del año: el integrador. Aprobar ese maldito examen significaba aprobar toda la materia aún si no había aprobado un solo trabajo en todo el año. Estuvo no una sino dos semanas estudiando y ni así consiguió aprobar. Menudo desastre.
Su familia tampoco estaba en casa, se habían ido a un parque acuático sabiendo de antemano el calor que haría esa tarde. Le dejaron un kilogramo de helado y se fueron, como si eso fuera a animarla. Bueno, tampoco es que podría deprimirse más ¿O sí?
—Y como dice la tía Tetsuko, debes comer si estás feliz y comer el doble si estás triste.
Como no sabía bien en qué clase de estado se encontraba, era mejor dejar que su estómago la guíe y comer hasta reventar. Se giró para caer al suelo y desde allí se arrastró miserablemente hasta las escaleras, donde finalmente tuvo que ponerse de pie para bajar. Se hizo un rodete con uno de los palillos de comer, abrió la heladera y sacó el enorme pote que contenía ese exquisito helado. Tomó una cuchara y se encaminó de nuevo a la habitación.
Abrió la puerta de la habitación y entró. Se tiró al suelo casi al instante, sintiendo el frío mitigar su enojo consigo misma. Abrió el pote y metió la cuchara en el chocolate. Primero hacía grandes pausas entre bocado y bocado, pero a medida que el sabor inundaba sus sentidos aumentó la velocidad, casi sin dejar que se derrita antes de probar una nueva cucharada.
—Así que así es como estudias, ¿Eh? Mocosa.
—¿Eh? —giró el rostro encontrándose con la imponente figura de Inuyasha. Aparentemente había entrado por la ventana. Debería colocar un seguro o al menos enseñarle a tocar— ¡¿Pero qué haces aquí?! Estoy muy ocupada. Vete —ordenó.
—Sí, ya veo, ocupada comiendo —espetó— y si no tienes nada mejor que hacer entonces regresemos ahora mismo que ya nos hemos demorado demasia…
—No quiero —interrumpió.
—¿Qué?
—No quiero. Estoy muy triste como para volver —introdujo otra cucharada en su boca, esta vez de almendras con chocolate suizo— y el calor no ayuda.
Era cierto, hacía mucho calor allí dentro y la chica parecía realmente desmotivada mientras comía esa cosa.
—¿Qué estás comiendo?
Ella se dio cuenta, por primera vez, que él no había dejado de mirar el extraño pote desde que llegó. Recordó lo triste que se sentía y lo románticas que eran ciertas películas. Una idea alocada cruzó por su cabeza, una idea que tal vez —solo tal vez— la ayudaría a animarse.
—¿Quieres probar? —él asintió— Pero no hay más cucharas y esta la estoy usando yo ¿Aún así quieres? —volvió a asentir— Bien.
Tomó al chico por los hombros, aferrando bien la tela entre sus dedos para que no pudiera escapar… y lo besó. Inuyasha abrió los ojos con sorpresa, pero no se apartó. En cambio se limitó a disfrutar de las sensaciones que esa chiquilla le daba. El frío agradable que recorría su boca, acompañado por un fuerte sabor que no sabría definir exactamente, las cosquillas que le producía tener la lengua de ella invadiendo su boca… era exquisito.
A pesar de haber intentado combatir el calor con algo de frío, parece que a los dos les gustaba más el calor. Y Kagome lo descubriría muy pronto.
Fin
No me gustó mucho como me quedó, pero prometo esforzarme en el próximo! Besos ;)
