ºSUMMARY: La navidad ha llegado y con ella un gran regalo para los amantes del InuxKag. Una serie de 30 drabbles no co-relacionados donde veremos a Inuyasha consolando a una Kagome "indispuesta", roces indecentes, una Kagome celosa, peleas, los problemas que conlleva ser padres ¡Y más! Durante todo el mes de diciembre ¡Feliz navidrabble, lectores míos!

ºDISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen. Son propiedad de la mangaka Rumiko Takahashi. Únicamente el Fanfic y su trama son de mi propiedad. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagio. ¡Muchas gracias!

Discusión

—¡¿Podrías ayudarme alguna vez?! —Kagome gritaba furiosa mientras veía la suciedad que rodeaba su cabaña.

—¡Eso es lo que hago, tonta! —gritó mientras tomaba una tela vieja y la pasaba por las paredes a regañadientes.

—¡Pero hazlo bien, idiota! ¡Y no me grites! —le arrebató de un tirón la tela a su marido mientras lo miraba más enfadada que antes— ¡Estos son los pañales del bebé!

—¿Y cómo demonios iba yo a saberlo?

Inuyasha gruñó molesto mientras la miraba intentando por todos los medios contenerse y no gritarle más. Kagome suspiró sonoramente y reafirmó al pequeño que estaba apoyado en su cintura. Ajeno a todo, comenzó a rebuscar el seno de su madre, obligando a esta a sacar su pecho y alimentarlo.

—¿Por qué nunca ayudas en nada? ¡Estás fuera todo el día y solo te apareces para comer! ¡Bien podrías limpiar nuestro cuarto al menos! —lo escuchó gruñir nuevamente y fijar sus furiosos ojos en ella.

—Trabajo para mantenernos y hago viajes durante varios días ¡Pero ni así te alcanza! Todo lo que haces es quedarte aquí y clasificar tus plantas bobas, atender gente y disparar flechas aún más estúpidas —la vio abrir la boca sorprendida y sus ojos se notaban ligeramente más cristalinos que antes—. La mujer eres tú y debes comportarte como tal. Debes cuidar de nuestro hijo, prepararme el almuerzo y darme sexo cuando se me antoje ¡¿Escuchaste?!

Kagome no cabía en sí. Ya estaba bastante alterada por el reciente parto, por la época de resfrío en la aldea de la cual debería hacerse cargo, harta de llegar a su casa y encontrarla el doble de sucia que la noche anterior. Era hora de hablar con su esposo —más bien discutir— sin importar a qué extremos fuesen a llegar, pero que le hiciera un comentario tan asquerosamente machista era algo que no pensaba tolerar.

El ambiente se hizo notablemente más pesado. El silencio solo era roto por el desesperado chupeteo de su hijo que intentaba sacar tanta leche como le fuera posible.

—¡Ahh, el señor está cansado! ¿No? ¿Cansado de qué? ¿Cansado de estar pavoneándote por el bosque? ¿Cansado de poder llegar a casa y que la cena esté lista? ¡Yo estoy cansada, Inuyasha! El bebé no para de llorar, tengo callos en las manos por lavar sus pañales, ¡No tengo tiempo ni para peinarme! —el bebé comenzaba a inquietarse, revolviéndose y poniendo más histérica a su madre. Por primera vez se daba cuenta de que tenía razón, su esposa estaba terriblemente demacrada. Su cabello estaba hecho un desastre al igual que sus ropas. El niño volvió a revolverse y esta vez clavó sus garras en el pecho de su madre, sacándole un quejido de dolor— ¡Quédate quieto! —estalló. Estallaron, mejor dicho, porque el pequeño comenzó a berrear frenéticamente. El llanto era tan fuerte que lo obligó a plegar sus orejas— Genial, ¡Ahora mi leche si agriará y llorará más y…!

Ahora ella también lloraba, se derrumbó delante suyo y comenzó a llorar. Se sentía sucia, cansada, no comprendida… se sentía sola. Verla así le rompió el corazón y se apresuró a tomar a su hijo de los brazos de su esposa.

—Ya no puedo más, Inuyasha —sollozó.

La abrazó y besó su coronilla. Se había excedido. Había olvidado que ella venía de una época muy distinta donde las mujeres no parían a los catorce años sino mucho después, donde no estaban acostumbradas a estar solas sino a trabajar como un equipo en el matrimonio. Acunó al pequeño hasta que dejó de llorar y miró a su esposa con amor en los ojos.

—Lo siento. Trataré de ayudar, ve a bañarte y duerme un poco. Yo me haré cargo del cachorro hasta entonces.

Y ella volvió a llorar, pero de felicidad. Al fin podría relajarse.

Fin

¡Comenten! En la última actualización me hizo falta leer sus comentarios :c espero que esta vez me haya quedado mejor :0

Me demoré porque estaba planeando una fiesta sorpresa para mi amiga ;) intentaré actualizar esta noche si la lluvia me lo permite :0