ºSUMMARY: La navidad ha llegado y con ella un gran regalo para los amantes del InuxKag. Una serie de 30 drabbles no co-relacionados donde veremos a Inuyasha consolando a una Kagome "indispuesta", roces indecentes, una Kagome celosa, peleas, los problemas que conlleva ser padres ¡Y más! Durante todo el mes de diciembre ¡Feliz navidrabble, lectores míos!

ºDISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen. Son propiedad de la mangaka Rumiko Takahashi. Únicamente el Fanfic y su trama son de mi propiedad. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagio. ¡Muchas gracias!

Malentendidos

Gruñó por enésima vez sin obtener respuesta alguna. Se removió incómodo en la cama futurista de la colegiala y volvió a gruñir totalmente frustrado. Odiaba ser ignorado, odiaba meter la pata y que no le dijeran qué fue lo que hizo mal, ¡Odiaba que ella no le hablara! Era cierto que su incesante parloteo a veces le daba dolor de cabeza, pero cuando ella no le hablaba era, por lo general, una mala señal. Como en este caso, claramente.

Kagome llevaba casi una hora y media ignorándolo. Y no tenía ni idea de por qué. Alzarle la voz no había funcionado, insultarla no había funcionado -de hecho parecía haberle agregado tiempo extra a su castigo-, empujarla tampoco… Ni siquiera hablarle del hambre que tenía lograba captar su atención. La chica parecía decidida a ignorarlo y él estaba decidido a seguirla como a su sombra hasta que le dijera de una vez por todas lo que le había molestado.

Ella pareció querer hablarle en un momento porque miró sobre su hombro, abrió ligeramente los labios para hablar, pero aparentemente recordó algo porque frunció el ceño y volvió a centrarse en su extraño libro. Estaba harto de esta situación, de ser ignorado. Ya había tenido suficiente tiempo para pensar y, a decir verdad, ¡No encontraba el motivo de su enfado! Se encaminó a la silla de la colegiala y la hizo girarse bruscamente, la miró a los ojos con toda la determinación que pudo y se preparó mentalmente para la discusión que pudiesen llegar a tener.

—¿Me quieres decir qué mierda te pasa para andar con ese humor? —la vio suspirar e intentar girarse nuevamente hacia su escritorio, dispuesta a ignorarlo— ¡Te estoy hablando! —nada— ¡Deja de ignorarme, maldita perra!

Apretó un botón al azar, dijo lo primero que se le vino a la mente y, sin embargo, pareció dar justo en el clavo. Kagome lo miró, esta vez sin simular que miraba el aire, con furia en los ojos y cerró el libro con un sonoro golpe.

—¡Y tú deja de insultarme! —él no supo qué decirle ¿Insultarla?— ¡¿Cómo esperas que no te ignore si me llamas así, estúpido cabeza de…?!

Sus mejillas se tornaban rojizas y podía notar en sus ojos, además de furia y rabia hacia él, cierto tinte de desilusión. ¿Por qué?

—Me llamas con esa palabra tan fea como si fuera que coqueteo con cuanto chico se me cruce o hiciera ciertas "cosas" —enfatizó— con varias personas en poco tiempo.

Algo hizo "click" en su cabeza. Aparentemente ella hablaba de una palabra en específico que, a su parecer, no tenía nada que lo calificara como insulto. Inclusive podría llamarse halago, dependiendo del contexto. La mujer frente a él estaba alterada, al borde de las lágrimas malinterpretando la forma en que la había llamado por la tarde cuando salieron a comprar comida ninja.

—Yo no… no soy… —su voz comenzó a quebrarse, sintiéndose desvalorizada— una perra.

Él la abrazó intentando callarla por un momento. Aún con el pequeño cuerpo sentado en la extraña silla, ella hundió la cabeza en el pecho masculino dejando que las lágrimas de la impotencia recorrieran su rostro y mancharan las ropas del hanyou.

—Ka… Kagome —llamó—, no es como tú piensas. Perra no es una "mala palabra", yo no te he insultado en ningún momento —a decir verdad inclusive cuando la llamaba tonta lo decía con cierto cariño—. Perra es… como decir mujer —ella pareció calmarse—. Es una costumbre de mi raza.

Kagome alzó su rostro secándose las lágrimas intentando procesar lo anteriormente dicho. Los ojos dorados parecían contemplarla con la esperanza de animarla.

—¿Qué creíste que te había dicho? —preguntó él, con cierta burla en su tono de voz. Intentando sonar alegre.

Ella negó con la cabeza restándole importancia al asunto y volvió a hundir la cabeza en el pecho masculino. Se sintió una tonta. Todo ese tiempo creyendo que él la había tachado como una cualquiera, cuando en realidad era una forma de reconocerla como mujer, no como una niña sino como una mujer hecha y derecha. Después de todo él pertenecía a una raza canina, ¿Por qué no se dio cuenta antes? Definitivamente la próxima vez pensaría antes de generar tantos malentendidos.

Fin

¡CHICASSSS! YA ES NOCHE BUENA OH, POR DIOSSSS

Es 23 de diciembre de 2018, 23:56 (Argentina, Buenos Aires) y necesito escribir cuatro drabbles además de este, ¿Cómo hago? ¡AHHH! Espero poder llegar al drabble 24 antes de que sea navidad. ¡Deséenme suerte!

¡Gracias por sus comentarios! :DDD