Capítulo 4: El viaje a la primera prueba

Disclaimer: Los personajes de pokemon no me pertenecen, sino a Satoshi Tajiri

Un nuevo día en Kalos, un nuevo amanecer se asomaba en el cielo y en casa de una de las familias más reconocidas de la ciudad vemos como un entrenador azabache está preparado para comenzar su viaje por Kalos.

Ash y Pikachu, entrenador y pokémon estaban listos para ir en busca de las medallas, sólo esperaban que su amigo se despertara para poder despedirse como se debe, después de todo ellos eran huéspedes de su casa.

No esperaron mucho, pues unos minutos después su amigo inventor con quien compartía habitación estaba despertando y como primera acción del día tomó sus lentes.

Buen día – Dijo el azabache.

Buenos días – Devolvió el saludo – Veo que ya están preparados, no es muy común ver que sean los primeros en levantarse – Comentó con cierta sorpresa el inventor.

Es todo por la emoción de volver a viajar – Respondió el chico.

Bonnie y yo te acompañaremos hasta la salida de la ciudad, pero ahora tendrás que esperar un poco para prepararnos – Dijo el rubio.

Iré a la sala a esperarlos – Como había dicho el azabache fue hacía la sala y esperó alrededor de 15 minutos hasta que llegaron ambos hermanos ya listos para salir.

Bien, ya es hora de irnos – Dijo Clemont dispuesto a salir de su hogar. Antes de que salieran llegó el padre de los rubios para despedirse del entrenador oriundo de Kanto.

Los tres amigos iban hacía la entrada de la ciudad mientras hablaban de cosas triviales para pasar el tiempo. Luego de unos minutos de caminata pudieron ver a sus otros amigos los cuales acompañarían al azabache en su aventura esperándolos.

Chicos, perdón por la tardanza, estábamos hablando de camino a aquí y se nos pasó el tiempo – Comentó el azabache con cierta vergüenza por haber empezado con el pie izquierdo su viaje con sus amigos.

No hay nada de que preocuparse Ash – La primera en hablar fue Shauna quien no le dio tiempo de responder a los demás, ella estaba emocionada por el viaje junto al chico, ya había viajado sola e incluso con Trevor y Tierno, pero esta vez la emoción se encontraba en viajar con el entrenador de Pikachu y lo más curioso es que ella ni siquiera sabía el porque.

Es cierto Ash, ni siquiera tuvimos que esperar mucho – Trató de restarle importancia Trevor apoyando lo que dijo su amiga.

Así es, pero ahora que estamos todos ya podemos marchamos – Comentó Tierno con la alegría de siempre.

Estoy de acuerdo, chicos aquí nos separamos de nuevo – Dijo con cierta tristeza el azabache, le gustaría viajar con sus primeros amigos que hizo en Kalos, pero sabía que tenían sus responsabilidades.

Te vamos a extrañar, pero sé que nos volveremos a ver cuando vengas a retarme en el gimnasio, sólo espero que sea lo más pronto posible – El líder de gimnasio tipo eléctrico le dijo unas cuantas palabras de despedida a su amigo – Y ustedes, por favor cuiden bien de Ash, puede ser un poco despistado y cuídense bien ustedes – Estás palabras iban dirigidas a sus amigos que acompañaban al joven de Kanto.

Ash buena suerte en tus batallas y suerte en lo otro, voy a estar esperando tu vuelta para que me cuentes todo – Habló la pequeña Bonnie – Suerte para ustedes también chicos, nos veremos pronto – Dijo al grupo de atrás.

Está bien, muchas gracias amigos – El azabache se giró hacia el grupo de atrás – Vamos, es hora de ir hacia Ciudad Santalune – Con esta simple frase comenzó a caminar con Pikachu en su hombro sobre la ruta seguido de los tres chicos que estaban alegres por la emoción y seguridad que mostraba ese chico.

Mientras tanto en Pueblo Boceto

Serena se encontraba desayunando y casi lista para partir a su nuevo viaje, ahora sólo tenía que esperar a su viejo amigo.

¿Tienes todo preparado hija? – Cuestionó Grace a Serena.

Si, no tienes que preocuparte por mi mamá – Respondió Serena.

Pasados unos minutos se escuchó el timbre del hogar y la encargada de abrir la puerta fue Grace.

Buenos días Señora Grace – Saludó desde la puerta Calem.

Buenos días, pasa, Serena se encuentra desayunando – Calem hizo caso a Grace y entró a la casa, se dirigió hacia la cocina donde seguramente se encontraba la chica pelimiel.

Buenos días Serena, ¿lista para irnos? – Consultó apenas entró por la puerta de la cocina.

Hola Calem, iré a buscar mi mochila y podemos irnos – Dijo la chica dando un último bocado a su desayuno y dirigiéndose hacia las escaleras. Una vez arriba, Serena tomó su mochila y nuevamente fue abajo.

Nos veremos pronto mamá, espero que puedas ir a ver alguna de mis presentaciones – Dijo Serena ya en la puerta junto a Calem y su madre.

Iré a alguna hija, descuida – Le dijo con una gran sonrisa – Cuídense ambos y espero que tengan éxito – Fueron las últimas palabras de despedida de Grace. Cuando vio que su hija y el chico se habían alejado, se adentró a su hogar dispuesta a preparar una taza de café para relajarse un poco.

Mientras bebía, no encontró mejor actividad que leer el periódico y luego de unas ojeadas pudo encontrar una noticia que le llamó la atención.

Robo en el Palacio Cénit – Leyó el título – Las autoridades afirman que luego de inspeccionar los tesoros que habían en el castillo, los ladrones no se llevaron ningún objeto de valor, se sigue investigando la posible razón por la que ingresaron al castillo – Terminó de leer lo más importante.

Esto si que es extraño – Fue lo primero que pensó Grace.

En la noche de ayer

Un aire tranquilo inundaba el Palacio Cénit, hogar de la princesa Allie, un lugar calmado y hermoso, con un jardín extenso y bien arreglado, con un castillo que era digno de la realeza. Era considerado un lugar histórico para Kalos, no es raro ver que el lugar tenía mucha seguridad, guardias por doquier que vigilaban el lugar.

Uno diría que el que intente entrar a robar está loco y que fallaría, pero no siempre las personas hacen lo más lógico, y una prueba de ello es la figura que se mueve sobre el techo.

Sin que los guardias se dieran cuenta esta figura se metió al castillo, tal vez buscaba oro, o cualquiera de los muchos tesoros que escondía ese lugar, pero lo que sea que buscara no lo estaba encontrando pues no dejaba de abrir y cerrar las puertas que probaba, siempre manteniendo el sigilo para no ser descubierta.

Hasta que por fin lo encontró, se metió a la biblioteca del castillo y cerró tras ella la puerta, al entrar vio para todos lados tratando de encontrar a la primera el libro que buscaba, pero debido a la enorme cantidad de libros que había, decidió pedir un poco de ayuda y llevándose la mano al oído comenzó a hablar.

Aquí Mable, logré hallar la biblioteca, pero necesito alguna referencia para encontrar el libro – Se escuchó una voz femenina que hablaba por el comunicador.

Buen trabajo, el libro debe llamarse "Reyes de Kalos", es uno muy antiguo y debe estar en la parte de los libros que hablan de la región – Está vez una voz masculina respondió.

Entendido – La chica al responder esto empezó de inmediato con la búsqueda, luego de unos minutos de ver algunas zonas de la biblioteca logró encontrar el tan deseado libro – Creo que lo encontré, le mandaré imágenes doctor – Dijo la chica para luego colocarse una especie de lentes, con estos sacó la foto del libro y un poco de su contenido para que pueda confirmarse que es lo que necesitan.

Ese es el que necesitamos, tráelo lo más rápido que puedas – Contestó el científico.

Iré a la base de inmediato – Tras esto colgó la llamada y escuchó unas voces que provenían de fuera de la habitación y se estaban acercando.

De prisa, las cámaras detectaron a un ladrón que entró aquí – Gritó uno de los guardias que se acercaba junto a un gran grupo acompañados de unos pocos Growlithe.

Creo que tendremos compañía – Dijo con una pequeña sonrisa sacando una pokébola y lanzándola al aire – Sal Weavile y usa rayo de hielo por la puerta – El pokémon apenas salió y lanzó su poderoso ataque tipo hielo congelando la puerta e impidiendo que pueda abrirse.

¿Quién está ahí? – Preguntó el guardia empujando la puerta de forma inútil pues está no daba señales de abrirse.

Weavile regresa – Al meter a su pokémon nuevamente en la pokébola, fue directo a la ventana y salió del lugar por ahí. Logró escapar de los terrenos del castillo sin mucho problema, puesto que los guardias habían entrado por el alboroto que ella ocasionó.

Base secreta

Ya era la mañana de un nuevo día y la chica que había entrado al castillo, Mable, se encontraba ahora frente a un hombre que sostenía el libro.

Muy buen trabajo Mable – Felicitó el hombre.

Muchas gracias doctor, pero no fue nada complicado, espero que mi siguiente misión sea más divertida – Reclamó la chica.

Eso lo veremos, por ahora retírate, descansa hasta que te indiqué tu siguiente misión – Ordenó el científico misterioso.

Como sea – Respondió de mala gana dirigiéndose hacia la salida.

Debo contactarlo – Dijo para si mismo el hombre. Caminó hacia una enorme pantalla y luego de ingresar unos números, esperó paciente hasta que la imagen de un hombre apareció en la pantalla.

¿Qué quieres Xerosic? – Cuestionó un poco irritado el hombre al científico misterioso el cual resultó ser el mismísimo doctor Xerosic, ex científico del malvado equipo Flare.

¿Ni siquiera un hola a tu nuevo socio? – Preguntó burlonamente, pero al notar la cara de pocos amigos del hombre optó por ponerse serio e ir directamente al punto se su llamada – Sólo quería informarte que ya tengo en mi poder el libro del que te hablé, con esto sabremos todo lo referente al arma – Contó Xerosic mostrando el libro.

Al ver esto el misterioso hombre mostró una sonrisa complacida – Esas son buenas noticias – Dijo el hombre.

Así es, pero no sólo por eso te llamo, quería saber si mandaste a los hombres que prometiste Giovanni – Con esto el científico reveló la identidad del hombre misterioso quien resultó ser el jefe del equipo Rocket.

No te preocupes, mandé a un equipo a que vigile al chico, ellos ya lo conocen así que no les será muy complicado, lo último que me informaron es que se estaba yendo a Kalos, así que debemos tener cuidado – Dijo Giovanni mientras acariciaba a su Persian que se había colocado recientemente a su lado.

¿Y el otro? – Volvió a cuestionar el científico.

Envíe a un mejor equipo para que lo tenga vigilado, según su último reporte, el chico no tiene intenciones de moverse de su gimnasio - Respondió el líder de la temible organización.

Es algo bueno después de todo, pero debemos cuidarnos más ahora que está de regreso a Kalos – Dijo el científico.

Ese será tu trabajo, yo lo seguiré vigilando, por ahora creo que es todo, asegúrate de mantenerme informado – Con estas últimas palabras colgó la video llamada.

Espero que con esta alianza se puedan cumplir nuestros planes – Volvió a hablar consigo mismo.

Varios meses atrás en Kanto

En medio de las montañas, bien oculta se encuentra la base del equipo Rocket, una organización malvada que roba pokémon para luego venderlos al mejor comprador. Una organización tan temible que alguien pensaría dos veces antes de meterse en su camino.

Pero este no era el caso, pues varios soldados se encontraban corriendo tratando de defender su base que estaba siendo invadida por un grupo no muy grande de personas. Estas personas iban avanzando sin muchos problemas, dejando atrás a varios soldados que creían poder detenerlos, pero terminaban siendo humillados.

Hasta que por fin llegaron a su objetivo, la oficina donde se encontraba el líder de la organización y sin previo aviso ingresaron a esta. Dentro de la misma se encontraba Giovanni con una actitud tranquila a pesar del alboroto que se había hecho afuera y a lado de este su fuel Persian.

¿Qué se les ofrece? – Preguntó sin dejar su actitud tranquila.

Venimos a negociar con usted, queremos formar una alianza – Contestó un hombre de pelo rojo, llevaba un uniforme del mismo color de su cabello unas gafas.

Continúen – Dijo simplemente Giovanni, que lucía levemente interesado en la propuesta.

El doctor Xerosic prosiguió a contarle sus planes y el porque necesitaba de la ayuda del equipo Rocket, al terminar sólo quedó una duda para el temible líder.

¿Qué ganaré yo? – Cuestionó dudoso por la propuesta.

Te dejaré la mitad de todo lo que obtengamos, riquezas, poder, todo – Respondió el científico.

Creo que tenemos un trato – Dijo extendiendo la mano hacia el científico.

Me alegra mucho, viniendo desde tan lejos esperaba oír una respuesta positiva – Aceptó el saludo – Pero hay algunos factores que pueden impedir el éxito de la misión – Soltó una carpeta sobre el escritorio.

Haré que dos de mis equipos vigilen a cada uno – Comentó luego de ver el contenido de la carpeta.

Espero que no sean igual de inútiles como esos que derrotamos ahí fuera – Un comentario que no cayó muy bien al líder – Por ahora nosotros nos retiramos, pero vamos a estar en contacto – Dijo Xerosic mientras se retiraba del lugar seguido de su grupo.

Está puede ser una alianza muy interesante – Dijo más para si mismo Giovanni.

De vuelta a la actualidad

Nuevamente en Kalos observamos a Ash y sus amigos tomando un breve descanso, habían estado caminando toda la mañana y ahora tomaban un breve descanso para poder comer.

No tenía idea de que cocinabas Shauna – Comentó Ash que ayudaba a poner la mesa junto a Tierno.

Creo que nunca te lo llegué a comentar, para ser artista tuve la necesidad de aprender a cocinar pokélitos, y una vez que aprendí se me pegó el gusto por la cocina y con el pasar del tiempo se volvió un pasatiempo divertido en el cual soy buena – Respondió Shauna – No quiero decir que soy la mejor cocinera ni nada de eso es sólo… bueno yo… - Trataba corregirse pero no lograba terminar su oración.

Lo entiendo, sé que estará delicioso – Trató de calmar la Ash al notar que su amiga comenzaba a ponerse nerviosa.

¿Creen que esta ya es suficiente madera? – Preguntó al grupo Trevor trayendo consigo varios trozos de madera que usarían como leña.

Si es suficiente – Respondió Shauna – Muchas gracias Trevor – Agradeció ayudándole a colocar la leña en el fuego.

¿Encontraste algún pokémon interesante al cual fotografiar? – Cuestionó Tierno acercándose con Ash.

Encontré unos pocos – Simplemente dijo Trevor - ¿Qué te parece una batalla de práctica contra mi Ash? – Preguntó entusiasmado de tener otra batalla con el azabache.

Suena estupendo, va a ser genial pelear nuevamente contra ti, que te parece si… - Respondía el azabache hasta que fue interrumpido por la única chica del grupo.

No pelearan hasta después de la comida, ahora vayan a sentarse mientras esperan – Ordenó Shauna como si de una madre regañando a sus hijos se tratase. Los tres un poco desilusionados de no poder combatir en ese mismo momento hicieron caso a la chica para evitar que los vuelva a regañar.

Luego de algunos minutos se encontraban todos sentados en la mesa disfrutando de la comida – Esto está delicioso Shauna, no has perdido tu talento – Halagó Tierno.

Tiene razón, está muy rico – Dijo Trevor.

Muchas gracias chicos – Dijo contenta de que a sus amigos les haya gustado, pero ahora venia la opinión que más esperaba - ¿Qué te pareció Ash? – Preguntó impaciente por la respuesta.

Shauna… - Dijo dándole cierto temor a la chica – Esto de verdad está delicioso – Contestó con una enorme sonrisa para después continuar devorando su comida.

Esto alegró mucho a la castaña, ese chico al cual veía de manera cada vez más especial creía que su comida era deliciosa – Al corazón de un hombre se llega a través de su estómago – Esa frase que le había dicho su madre le llegó a la cabeza, haciendo que se sonroje un poco. Ignoró momentáneamente sus pensamientos para centrarse en su comida.

Luego de terminar con la comida y lavar todos los cubiertos que utilizaron se dispusieron a tener un combate de entrenamiento. Pro una lado Ash y por el otro Trevor, en medio de ambos se encontraba Tierno que haría de árbitro y como espectadora Shauna.

Está será una batalla uno contra uno, el pokémon que quede de pie ganará el combate – Dijo Tierno – Saquen a sus pokémon – Gritó el joven.

Sal Aerodactyl – De la pokéball lanzada al aire salió un pokémon prehistórico, de color morado y con grandes alas que le permitían desplazarse por el aire.

No usará a su Charizard – Muy bien, sal Noivern – Dijo Ash sacando a su pokémon dragón.

Mientras tanto en otro lugar

En ciudad Lumiose dos jóvenes estaban corriendo con destino hacia el laboratorio del profesor Sycamore.

Estamos cerca Calem – Anunció la chica pelimiel a su amigo – ¿Ya tienes idea de a qué pokémon elegir? – Consultó Serena.

Así es, lo pensé mucho últimamente – Respondió Calem.

¿No piensas contarme? – Cuestionó la chica.

Lo sabrás en poco tiempo – Se limitó a responder Calem siguiendo el camino hasta que lograron llegar.

Es aquí – Dijo Serena cuando ya estaban frente a la puerta del laboratorio.

Por fin tendré mi primer pokémon – Comentó emocionado mientras tocaba la puerta del lugar.

Esperaron no más de dos minutos hasta que la puerta se abrió revelando a la asistente del profesor Sycamore.

Eres tú Serena y veo que vienes con un amigo, por favor pasa – Dijo Sophie invitándolos a pasar.

Ha pasado tanto tiempo Sophie, muchas gracias – Respondió la chica pelimiel.

¿Y tú eres? – Preguntó Sophie dirigiéndose a Calem.

Soy Calem y vengo por mi primer pokémon – Fue la respuesta del chico.

Mucho gusto – Dijo la asistente – Iré a traer al profesor y a los pokémon para que puedas hacer tu elección – Comentó retirándose por una de las puertas.

Luego de unos minutos llegó el profesor acompañado de Sophie quien traía un carrito con tres pokémon encima.

Serena, es un gusto volver a verte – Dijo el profesor.

Yo también me alegro de verlo de nuevo – Contestó cortésmente la chica – Este es mi amigo Calem – Dijo señalando al chico a lado suyo.

Es un placer, soy el profesor Sycamore y me comentaron que vienes por tu primer pokémon – Saludó el profesor.

El gusto es mío profesor y así es, vengo por mi primer pokémon - Contestó el pelinegro.

Está bien, estos son los tres iniciales de Kalos – Dijo tomando las tres pokébolas y lanzandola para sacar a los pokémon – Froakie, el inicial del tipo agua – Señalando a una rana color celeste – Chespin, el inicial tipo planta – Ahora apuntando hacia un erizo con la cabeza de color verde – Y por último Fennekin, el inicial tipo fuego – Una pequeña zorra de color amarillo.

Los tres se ven muy bien, pero ya tenía tomada mi decisión – Dijo mirando al tipo planta – Tu y yo venceremos a todos amigo – Esto lo dijo con ciertos aires de presumido, extendiendo la mano hacia Chespin.

Ches, ches – Respondió el pokémon alegre de ser el elegido.

Buena decisión, este es la pokébola de Chespin y estás son para que atrapes más pokémon – Dijo entregándole 6 pokébolas – Y esto es tu propia pokédex.

Es increíble, muchas gracias profesor – Agradeció Calem.

No hay de que – Respondió Sycamore - ¿Pelearás en los gimnasios no es así? – Cuestionó.

Si, esa es mi idea – Dijo el chico.

¿Y ya sabes a cual ir primero? – Volvió a preguntar el profesor.

Aún no – Respondió Calem.

Deberías probar el gimnasio de ciudad Santalune, ya que el de Lumiose es muy complicado para alguien que acaba de empezar su viaje – Comentó el científico – Pero igual debes esforzarte mucho si quieres ganar en Santalune – Recalcó.

Lo sé, pero estoy seguro que ganaré en cada gimnasio – Dijo Calem queriendo presumir.

No te confíes tanto chico – Aconsejó el profesor – Por cierto, si irán a Santalune creo que querrán ir lo más rápido posible, sobre todo tu, Serena – Dijo.

¿A qué se refiere? – Cuestionó curiosa Serena.

Veo que no estás enterada, tus amigos Shauna, Trevor y Tierno están viajando hacia ahí en este instante y van acompañados de alguien muy especial – Contó el profesor.

¿De quién? – La curiosidad hacia que vaya perdiendo la paciencia.

Ash – Fue la simple respuesta del profesor. Esto dejó en shock a Serena,

¿Quiere decir que Ash se encuentra aquí, en Kalos? – Cuestionó incrédula la performer.

Así mismo, ahora se encuentra camino a Santalune para desafiar a Viola y reunir las medallas nuevamente – Dijo el profesor.

Tal vez si me apresuro pueda alcanzarlos – Dijo más para si misma que para los demás, ganándose diferentes miradas por parte de los presentes; un par de sonrisas por parte del profesor y Sophie, pero una mirada de disgusto por parte de Calem.

El tono que usa Serena al hablar de ese chico no me inspira confianza, suena a que le tiene mucho aprecio – Pensó el chico pelinegro.

Calem, tenemos que irnos ya – Anunció la chica a Calem sacándolo de sus pensamientos – Fue un gusto volver a verlo profesor y si puede mándele mis saludos a Clemont y Bonnie, dígales que no pude ir a visitarlos por favor – Pidió al profesor.

No te preocupes Serena, espero que puedan encontrarlos – Dijo el profesor – Y buena suerte muchacho, los gimnasios son fuertes así que no te confíes - Aconsejó nuevamente.

Gracias profesor – Fueron las simples palabras del chico antes de irse por la puerta junto a Serena.

Espero que Serena logré alcanzar a Ash, me agradan juntos – Confesó la asistente del profesor.

Si a mi también, pero tal parece que hay una persona que no le agrada mucho esa idea – Dijo Sycamore mirando hacia la puerta con cierto grado de preocupación.

De vuelta con Ash y su grupo

La batalla entre Trevor y Ash ya había concluido con una victoria para el azabache y ya habían reanudado su camino hacia Ciudad Santalune.

No creo que lleguemos para antes del anochecer, así que una vez que empiece a ponerse el sol nos quedaremos en un lugar para acampar – Dijo Trevor quien era el guía.

¿Crees que llegaremos mañana antes del mediodía? - Cuestionó Tierno.

Aún no lo sé – Contestó Trevor.

Eso es lo menos, mañana ya podremos pelear nuevamente contra Viola – Dijo emocionado el azabache con su Pikachu en el hombro.

¿Qué te parece si al llegar primero vamos a nuestras casas? Veremos a nuestras familias y de tarde iremos al gimnasio para así ver tu combate – Sugirió Tierno.

Está bien – Contestó Ash.

De lo que el grupo no sé daba cuenta es que dos personas y un pokémon los estaban siguiendo desde que salieron de ciudad Lumiose. Jessie, James y Meowth, miembros del equipo Rocket eran los designados por Giovanni para seguir a Ash por Kalos como lo hicieron tiempo atrás.

Tal parece que aún no sé dieron cuenta de que los seguimos – Comentó James, un hombre de cabello azul.

Eso es obvio, lo hemos estado siguiendo con gran sigilo – Respondió Jessie, una chica con cabello rosa.

¿No creen que debemos atacarlos ahora que están desprevenidos? – Consultó James.

La misión que nos asignó el jefe especificaba que sólo debíamos vigilarlo y no podemos defraudado – Dijo un pokémon parlante, el Meowth del equipo Rocket.

Es cierto, pero hacer esto es aburrido, tal vez en algún momento lo ataquemos – Decidió la chica del grupo.

Está bien, ustedes ganan – Accedió finalmente el pokémon.

Afueras de Ciudad Lumiose

Muy bien, démonos prisa para llegar rápido a Ciudad Santalune – Dijo Serena.

Ya que… - Contestó Calem siguiendo a la chica.

"¿Qué es lo que planea el equipo Flare junto al equipo Rocket? ¿Logrará Ash ganar nuevamente en el gimnasio Santalune? ¿Podrán Serena y Ash reencontrarse? Todas estas preguntas tendrán sus respuestas en los siguientes capítulos pero por ahora.."

Continuará

(N/A): Perdón por tardar tanto en continuar con la historia, pero debido a mis exámenes no pude escribir Y luego cuando terminaron las pruebas me agarró un bloqueo de ideas y no supe que escribir en mucho tiempo, de hecho este capítulo no es de los mejores pero es lo que conseguí hasta ahora. Gracias a los que comentaron y les mandó un saludo, trataré de actualizar lo más pronto posible.