N/A: Hola, antes que nada muchísimas gracias a todos los que leyeron y comentaron, me hizo súper feliz. Os respondo en las notas finales ;)
Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, solo lo he tomado prestado para escribir esta historia.
Advertencias: YAOI (Relación Hombre•X•Hombre), Lemon, Incesto, OOC en Sasuke y MPREG.
Relaciones: Sasuke/Naruto, Itachi/Deidara, Sai/Gaara y Minato/Kushina
Resumen: Al ser rechazado por su novio (Uchiha Itachi) después de confesarle su embarazo, Uzumaki Deidara – en un arranque de desesperación – decide pedirle dinero a su madre para abortar, pero Kushina no puede soportar que su hijo haga tal cosa así que le propone un trato.
"–Ese niño será mi hijo, tú hermano, yo lo criare..."
15 años después, Uzumaki Naruto se encuentra con Uchiha Sasuke y la historia se repite.
Capitulo dos: Encuentros y verdades
Deidara le suplico al que habitaba los cielos para que el azabache no lo viera, pero este decidió no escucharlo porque cuando el rubio estaba a punto de abandonar el instituto de su hermano, el azabache giro su rostro noventa grados y clavo sus ojos justo sobre él.
Deidara piso el acelerador rápidamente y arranco su coche sin un rumbo fijo, él solo quería escapar, no lo quería ver, no lo quería enfrentar, no quería obsesionarse con él otra vez. Estuvo a punto de perderlo de vista cuando llegó al centro de la ciudad y un gran atasco le prohibió el paso.
–¡Diablos!–exclamó el rubio golpeando el volante de su coche con rabia. Por el espejo retrovisor fue capaz de ver como el azabache abandonaba su coche y caminaba en su dirección. Cerró los ojos con pesar, el encuentro era inevitable.
Itachi se acercó lentamente, al principio creyó que lo que había visto había sido una simple visión, después de tantos años encontrarse con él otra vez…sería un sueño hecho realidad. Sabía que no se lo merecía y que no debería acercarse a él, pero…deseaba verlo con todas sus fuerzas, deseaba explicarle lo que había pasado hace tantos años atrás, necesitaba decirle que no lo había olvidado, que no podía sacárselo de la mente.
–Deidara…–susurro casi sin aliento al ver al rubio tan esplendido como siempre.
Deidara lo miró agriamente e intento cerrar la ventana del coche, pero su codo sobre esta se lo impidió.
–¿Qué quieres Uchiha?–preguntó el rubio deseando largarse de allí en ese mismo instante ¿Por qué su corazón latía desbocado queriendo escapar de su pecho?
–Tenemos que hablar
–¡Tú y yo no tenemos nada de qué hablar!–contesto mordaz. El azabache suspiro, no le quedaba de otra que sacar su última carta aunque supiera que esto le dolería al rubio.
–Yo creo que sí, necesito saber que fue de…
–¿Mi hijo?–pregunto. Tenía que mentir, eso sería lo mejor, si lo hacía Itachi lo dejaría en paz para siempre–¡Jamás vio la luz del sol!–pronuncio con todo el dolor de su corazón, con cada palabra, con cada letra la imagen de Naruto se visualizaba frente a él porque sabía que estaba vivo y que merecía saber la verdad, pero le daba miedo decírsela, tenía miedo de perderlo.
Itachi lo observo con firmeza, no podía ser verdad.
–Mientes–dijo sin más, sabía que Deidara no podía deshacerse de una vida así como así, tenía que ser mentira.
El rubio no debatió sus palabras, y cuando la calle finalmente estuvo despejada, arranco su coche huyendo de la verdad. Ya no quería más problemas, más mentiras y engaños en su vida, estaba harto de mentir…
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Naruto se apresuró a abrocharse los pantalones antes de encender el grifo y limpiar todo el mármol previamente inundado con su semilla, mientras tanto Sasuke lo observaba recostado contra el marco de uno de los cubículos, una gran sonrisa satisfecha se extendía por su rostro.
–¿Qué es tan gracioso?–murmuro el rubio dándose la vuelta para enfrentar al azabache.
–La diversión no es la causa de mi sonrisa–respondió crípticamente–…es más bien la satisfacción–. Naruto se sonrojo profundamente ante la afirmación del azabache y apartó la mirada.
–Hazme el favor de dejar ese tonito inteligente tuyo que me exasperas
–Sabes que me gusta exasperarte–respondió Sasuke con una gran sonrisa en su rostro.
–Por supuesto…es lo que más odio de ti–dijo el rubio suspirando.
–Pero también es lo que más amas de mi–la sonrisa del azabache se expandió aún más cuando Naruto evito mirarle directamente a los ojos, sus mejillas estaban rojas como tomates. –¿Cómo estuvo tu verano? ¿Me extrañaste?
–Puede ser…–respondió el rubio caminando hacia el azabache con una sonrisa sensual que Sasuke consideraba absolutamente desgarradora–…te extrañe por la noche, cuando estaba solo en mi cama, desnudo y todo pegajoso por el calor del sol abrasador–continuó el rubio rodeando el cuello del azabache con sus brazos mientras le susurraba al oído– ¿Sabes qué?–preguntó lamiendo el lóbulo de la oreja suavemente.
–¿Qué?–preguntó Sasuke en respuesta apretando la cintura del rubio con sus fuertes brazos. Naruto beso su cuello con delicadeza lamiéndolo con su lengua rosada, excitándolo aún más antes de contestar
–Soñé contigo
–¿Enserio?–cuestiono el azabache tomando al rubio por la cintura para atraerlo hacia el cubículo en el que estaba apoyado. Una vez dentro, Sasuke se sentó en el bater y colocó al rubio sobre su regazo. La puerta del cubículo se cerró dejándolos encerrados en el pequeño espacio.
–Sí, soñé que me follabas hasta quedarme afónico, era tan vivido que cuando despertaba te buscaba en mi cama, pero para mi decepción no te encontraba entre las sabanas–contesto el rubio con un pequeño puchero.
Sasuke sonrío de lado cuando Naruto extendió una pierna a cada lado quedando a horcajadas sobre su regazo.
El rubio de ojos azules rodeo el cuello del Uchiha con sus brazos y comenzó a besarlo apasionadamente mientras Sasuke apretaba su cintura y le devolvía el beso con ferocidad.
Había intentado negar lo que sentía por Sasuke tantas veces, pero con el tiempo se le había hecho completamente imposible, lo amaba y lo reconoció cuando Sasuke lo acorralo una mañana en el armario de las escobas al final del pasillo del tercer piso de la escuela. Él, al principio pensó que el Uchiha lo había encerrado allí para golpearlo, después de todo lo había hecho antes, pero cuando Sasuke se lanzó sobre él nunca hubiera esperado que este le besara hasta dejarle los labios rojos, y mucho menos hubiera esperado a que este le susurrara al oído que ya no aguantaba más y que lo quería, había sido un shock, pero con la calentura del momento no se lo pensó dos veces antes de dejarse follar en el armario de las escobas, desde entonces ambos habían explorado todos los recovecos de la escuela follando en cada esquina.
Ninguno supo en ese momento que la suerte no estaba de su lado, ninguno sabía que el rubio había heredado la capacidad de su padre para engendrar, y desde luego ninguno nunca se imaginó que una pequeña vida crecía dentro del vientre del rubio, oculta y a salvo hasta que se supiera de su existencia.
¿Sería diferente esta vez? ¿Repetiría Sasuke el error de su hermano? ¿Llevaría a Naruto a cometer un error con su decisión? ¿O tomarían el camino correcto?
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Deidara respiro tres veces más antes de calmarse, estaba bien, no había forma de que Itachi lo contactara, el azabache no podía obligarle a nada y él no sabía de Naruto, nunca sabría de él, todo estaba bien.
–¿Dei?–preguntó una voz que conocía muy bien, el rubio alzó su rostro para observar a su mejor amiga y sonreírle con falsedad. Él no podía contarle nada a nadie, no podía arriesgarse, todo iba a estar bien. –¿Estás bien? Te ves un poco pálido
–No es nada Konan, solo fue un mareo–contesto el rubio a la mujer de cabello azul que lo observaba con preocupación.
–Bueno…–murmuro la mujer no muy convencida–por cierto, el jefe te ha asignado un nuevo cliente ya que Uzuwara se ha negado a pagar tus honorarios
–¿Enserio? Ya empezaba a preocuparme. Las empresas Uzuwara me tienen harto, los saque de su miseria y no se dignaron a pagarme ni un centavo, ya era hora de que el jefe me cambiara de cliente–respondió Deidara saliendo de su coche un poco más relajado, todo estaba bien.
–El jefe ha decidido pagar tus honorarios, sabes cómo es él con el trabajo de los demás
–Sí, lo sé ¿Sabes quién es mi nuevo cliente?
–El contrato ya está firmado, el jefe pensó que te iban a gustar de inmediato y pagan bastante bien, una pequeña fortuna de hecho…–murmuro Konan.
–Konan… ¿Quiénes son?–preguntó Deidara deteniendo su diatriba mientras atravesaban el estacionamiento y subían las escaleras.
–Las empresas Uchiha
Deidara se quedó paralizado ante el nombre, su ya pálida piel empalideció aún más ¿Había oído bien? ¿Verdaderamente había dicho Uchiha o solo estaba afectado por el encuentro con Itachi?
–¿Cómo dices?
–Uchiha, al parecer estaban bastante interesados en ti. El nuevo presidente no aceptó otro abogado que no fueras tú–contestó Konan mirándolo preocupada–¿Seguro que estás bien?
–Sí, estoy bien, solo…no es nada
–Si tú lo dices–contesto Konan–de todas formas, el nuevo presidente es bastante joven, creo que tiene tu edad, creo que os llevaréis bastante bien, se llama Itachi
–Mm…–murmuro Deidara cada vez más pálido y nervioso.
–Está aquí para verte, en tu oficina–dijo Konan sentándose en su escritorio de pasada, ella era su secretaria.
–¿Co–cómo?–preguntó el rubio deteniéndose ante la puerta de su oficina. No quería enfrentarse a Itachi, solo quería enterrarlo con el resto de su pasado, pero sabía que no podía hacerlo, sabía que debía decirle la verdad, era irónico, pero…la verdad le haría libre, él no permitiría que Itachi intentara llevarse a Naruto o hacerle ningún daño, su hijo estaría bien, él no sabría nada y seguiría siendo su hermano como lo había sido durante los últimos 15 años.
Deidara poso su mano en el picaporte de la puerta y lo giro lentamente, la puerta chirrió al abrirse, anunciándolo. Deidara suspiro con nerviosismo y cerró la puerta detrás de él, sus ojos azules se clavaron sobre los de Itachi.
–Hola otra vez…–saludó el azabache tan nervioso como él. Deidara caminó hacía su escritorio y se sentó en su silla bajando la mirada.
–¿En qué puedo ayudarle?–preguntó profesionalmente.
–Vamos Deidara, en verdad necesito saber…
–Es Uzumaki–san para ti–lo interrumpió el rubio, sabía que estaba siendo infantil, pero el azabache se lo merecía. –Y si no tienes nada importante que tratar, agradecería que te fuera, estoy muy ocupado
–De hecho si tengo algo que tratar… ¡quiero saber que fue de mi hijo!–exigió el azabache. Deidara apretó los puños con fuerza ante sus palabras.
–¿Tu hijo?–susurro por lo bajo con voz mortal–¿Así que ahora es tu hijo? Creí que creías que te había engañado
–Deidara, por favor…
–¡Cállate!–rugió el rubio poniéndose de pie furioso–¡NO TIENES NI IDEA DE LO QUE TUVE QUE PASAR ASÍ QUE CÁLLATE!–gritó, su corazón latía frenéticamente, pero ahora mismo no le importaba–tenía 15 maldito años, pero a ti no te importó, te lavaste las manos a pesar de que tu plantaste la semilla y ahora te atreves a pedirme explicaciones, no tienes ningún derecho Uchiha Itachi, y yo ciertamente no te debo nada así que cállate ¡No habrás la boca!
El Uchiha se quedó en silencio contemplando el rostro contraído por la rabia de Deidara, se lo merecía, se merecía todo lo que el rubio le estaba diciendo, toda la miseria y el dolor que estaba sintiendo. Deidara tenía razón, él también había tenido 15 años, estaba asustado y se había lavado las manos, él lo sabía y se lo merecía, así que se quedó en silencio y escucho con atención lo que el rubio de ojos azules tenía que decirle.
–Solo te lo diré una vez así que escúchame bien. Cuando me rechazaste dejándome completamente solo y embarazado–comenzó a explicar recalcando las últimas dos palabras, las cuales se clavaron en el pecho de Itachi como un aguijón–tenía miedo y no sabía qué hacer, en ese momento solo pensé en una cosa…abortar–. Itachi apretó los puños clavándose las uñas en su piel, entonces era verdad…su hijo no había visto la luz del sol–pero para eso necesitaba dinero y la única persona que podía dármelo era mi madre, le rogué y suplique porque me lo diera, pero ella pidió explicaciones así que se las di, le dije que estaba embarazado y que necesitaba dinero para abortar, ella obviamente no me dejó hacerlo–. A medida que cada palabra abandonaba la boca de Deidara, Itachi se relajaba al darse cuenta del camino que estaban tomando…si la madre de Deidara se había negado a que este abortara…su hijo debía estar vivo. –Yo le dije que no podía criarlo, que solo era un niño y entonces ella me lo propuso
–¿Qué te propuso?–preguntó Itachi nerviosamente, quizá lo habían dado en adopción o se lo habían regalado a algún pariente o lo habían abandonado en alguna puerta, cada pensamiento parecía más desalentador.
–Ella me dijo que sería su hijo–. Itachi quedó paralizado ante esas palabras. –Ella dijo que lo criaría y que yo sería su hermano, nueve meses después Naruto nació y creció como mi hermano, él no sabe nada y tú no debes decírselo bajo ninguna circunstancia, él es feliz tal y como está–terminó de explicar el rubio sintiendo ese vació en su interior que siempre sentía al pensar en Naruto siendo su hermano.
Itachi levantó la vista y observo a Deidara con incredulidad, no podía ser, era una completa locura ¿Cómo se les había ocurrido algo así?
–Es… ¡es una locura!–exclamó.
–Puede ser, pero fue lo mejor para los dos–contestó Deidara intentando mantener la compostura, fue lo mejor, eso se repetía él en su mente una y otra vez. Naruto era feliz y eso era lo que importaba.
–Pero…entonces él nunca
–Le hice prometer a mi madre que Naruto nunca sabría la verdad, él está bien, no sabe nada y es feliz, para mí está bien
–¡Pero no para mí!–exclamo sintiéndose furioso, ¿Cómo podría estar bien que tú propio hijo no supiera quién eras?
–¡TÚ NO TIENES NI VOZ NI VOTO EN SU VIDA! Tú lo abandonaste en el mismo instante en que me acusaste de engañarte, solo déjalo en paz, es lo único que te pido, déjalo…
–No puedo…
–Si puedes Itachi, ya has hecho suficiente ¿Crees que no me duele saber que mi propio hijo nunca sabrá que soy su padre? Tú no sabes lo que es sentir este vació que siento, lo amo, pero para él yo siempre seré su hermano mayor y nada más
–Tú podrías cambiar eso–dijo Itachi mirándolo a los ojos fijamente, los cuales se habían llenado de lágrimas mientras hablaba.
–Pero no voy a hacerlo porque él no se lo merece, no tiene la culpa de nuestros errores. Tiene 15 años, solo déjalo ser, déjalo en paz…
Después de esa declaración, el silencio lleno la habitación. Itachi se dejó caer en el sillón frente al escritorio y Deidara hizo lo mismo en su lujosa silla, esto era lo mejor.
–Quiero verlo–declaró el Uchiha.
–No–contesto el Uzumaki con severidad.
–Merezco verlo aunque sea solo una vez, él es mi hijo, solo una vez…solo quiero saber cómo es, por favor…–terminó por rogar, en verdad quería verlo, quería saber la apariencia que tenía su hijo, ¿De qué color eran sus ojos, su cabello, incluso su piel? Necesitaba verlo aunque solo fuera una vez.
–Él es igual a mí, no heredó nada de ti, quizá un par de lunares en un lugar que no verás, el resto es todo Uzumaki
–Entonces… ¿Tiene la marca verdad?–murmuro el Uchiha palpándose el hombro. Deidara le miró en silencio
–Sí, la tiene en la nuca, por suerte su cabello la tapa, pero aun así es realmente molesta–contesto el rubio frotándose las sienes, su dolor de cabeza iba en aumento.
Itachi lo miró fijamente a los ojos antes de asentir con la cabeza y levantarse del sofá, el ojinegro tomo su maletín y salió de su oficina no sin antes murmurar un "estaremos en contacto".
Deidara soltó todo el aire que había estado conteniendo y dejó que sus ojos se empañarán y que las lágrimas cayeran.
Su corazón latía frenéticamente, de repente se odiaba a sí mismo, se odiaba porque a pesar de todo lo que Itachi le había hecho, a pesar de todo lo que había sufrido por su culpa…él lo seguía amando con todo su corazón.
N/A: Y culminamos el tercer capítulo, que rápido pasan los días. A veces no entiendo a mi yo del pasado ¿Por qué Deidara le mintió a Itachi si luego le iba a decir la verdad? Tendría que hacer un viaje en el tiempo para saber la respuesta, vosotros que opináis ¿Qué os ha parecido?
Respuesta a los comentarios:
clio1111: Muchas gracias por leer y por el comentario, y sí, lo has entendido bien: Sasuke vendría a ser el tío de Naruto, pero él no lo sabe.
Arekusa: Muchas gracias por tus palabras, me alegro que te haya gustado mi aclaración, es totalmente cierta, escribí esta historia cuando era adolescente y tenía las hormonas un poco alborotadas.
En cuanto al universo tienes razón, no es un omegaverso. En realidad lo explico más adelante cuando aparece el Mpreg en la historia, no todos los hombres pueden quedarse embarazados, básicamente en la sociedad existen personas que nacen con esa capacidad, se llaman "Portadores" y tanto Naruto como Deidara lo son, pero no lo saben porque Kushina nunca hizo la prueba para saber si eran o no portadores. También hay mujeres portadoras, pero no hablo mucho sobre el tema, lo explico muy por encima.
Ahora en cuando a lo de la gramática y la ortografía, no eres mala onda, muchas gracias por los consejos, modifiqué un poco el primer párrafo del capítulo anterior ya que tienes razón, no se entendía muy bien.
En cuánto a las mayúsculas y minúsculas por doquier…al principio no entendí bien que quisiste decir porque solo pongo mayúsculas después de los puntos y cuando escribo el nombre de algún personaje, pero si estás hablando del prólogo me acabo de dar cuenta de que mientras lo editaba en Fanfiction se me activó el traductor de Google (Ya que lo tengo automático en la página) y por eso quedó horriblemente, pero ya lo arreglé, tendré más cuidado en el futuro, no es la primera vez que el traductor me trolea.
En cuánto a los gritos en mayúscula, los escribo así porque cuando solo pongo exclamaciones a mí no me da la sensación de que están gritando sino que simplemente están hablando un pelín más alto, cosa mía…lo sé, pero necesito las mayúsculas.
Escribí esta historia en un momento de mi vida en que mi escritura cambió bastante, y si lees el original (Que está publicado en Amor Yaoi) desde el primer capítulo al último te puedes dar cuenta de cómo evolucioné, en realidad crecí mucho con esta historia y cuando la estaba editando me di cuenta de eso y no quise cambiarlo demasiado, espero que aun así puedas disfrutar de esta historia, de todas formas evolucionaba bastante en cada capítulo así que en los siguientes ya mejoro bastante.
Si te soy sincera, en realidad me rechina bastante no corregir algunas cosas, pero no quiero modificarlo tanto para que los que la leyeron hace cinco años, y aún esperan por el final, no se encuentren con algo totalmente diferente, aunque no me importa arreglar lo de los guiones, en realidad nunca me acostumbré a usar guiones largos para diálogos y sé que debería. Lo siento por enrollarme tanto, gracias por tu comentario y por leer esta historia.
Muchísimas gracias por leer.
Que tengáis un estupendo día.
Saludos, Arisa
