N/A: Hola, antes que nada muchísimas gracias a todos los que leyeron y comentaron. Como siempre os respondo en las notas finales ;)

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, solo lo he tomado prestado para escribir esta historia.

Advertencias: YAOI (Relación Hombre•X•Hombre), Lemon, Incesto, OOC en Sasuke y MPREG.

Relaciones: Sasuke/Naruto, Itachi/Deidara, Sai/Gaara y Minato/Kushina


Capítulo cinco: Confesiones


Sus manos temblaban, su corazón latía a mil por hora, y un nudo que se había formado en su garganta no le permitía hablar.

Los ojos negros de Sasuke le miraban con infinita curiosidad y algo de preocupación.

¿Y?–preguntó el azabache con impaciencia, hacía veinte minutos que Naruto le había dicho que tenía que decirle algo urgentemente, pero cada vez que este iba a hablar, su garganta se cerraba y comenzaba a toser descontrolado.

Sa…Sasuke–susurro suspirando temblorosamente. –Y–yo…

¿Sí? No tengo todo el día Naruto, solo dime lo que tengas que decirme–lo apresuro el Uchiha. Naruto aspiro un poco de aire y habló de un tirón.

Estoy embarazado–soltó sin más, apretando sus puños con nerviosismo.

¿C–cómo?–balbuceo Sasuke mirándolo con los ojos abiertos como platos.

Y–yo estoy embarazado. Tengo un bebé aquí–aclaro Naruto tocándose el vientre sin dejar de temblar.

¿Y–yo…soy el padre?–preguntó el azabache señalándose a sí mismo aún en shock por la noticia. Naruto lo miró sorprendido, había esperado muchas cosas menos esa pregunta en particular.

Tú fuiste el primero y el único Sasuke, si no es tuyo es del espíritu santo

No, no puede ser–se negó el Uchiha. –No es cierto ¡No puede ser verdad! ¡Estás mintiendo!

No estoy mintiendo–susurro Naruto conteniendo las lágrimas–por favor Sasuke…yo, no sé qué hacer, ayúdame–suplicó con la voz rota.

No, no puedo ¡No te me acerques más!–exclamo el Uchiha antes de salir corriendo.

¡Sasuke!

Sus ojos se abrieron de golpe, las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, y una mano descansaba sobre su corazón mientras que otra estaba estirada hacía arriba intentando atrapar un sueño o mejor dicho una pesadilla.

–Solo…fue una pesadilla–se dijo a sí mismo intentando calmar su respiración acelerada. Sasuke jamás le haría eso, él jamás lo abandonaría ¿Verdad? ¿S–sería capaz Sasuke de dejarlo solo y embarazado?

–¡NARUTO! ¡LLEGARÁS TARDE!

–¡Ya voy!–gritó el rubio en respuesta, esa no era la primera vez que tenía una pesadilla, de hecho llevaba toda la maldita semana teniendo pesadillas sobre Sasuke abandonándolo.

Bueno…la mayoría de ellas eran sobre Sasuke, pero su hermano y su madre también habían sido los protagonistas de algunas de ellas, aunque sería un poco hipócrita de parte de su madre que había tenido a Deidara a los quince años. Naruto había oído la historia y sabía que el novio de su madre la había abandonado al enterarse, este le había dicho al principio que se haría cargo, pero un día había desaparecido sin dejar rastro. Naruto definitivamente no quería que la historia se repitiese, estaba aterrorizado ante la posibilidad muy real de que sucediese.

El rubio se levantó rápidamente, se vistió con unos jeans y una camiseta azul y se puso sus zapatos antes de correr al baño a hacer sus necesidades. Al mirarse al espejo notó lo pálido que estaba, su piel normalmente bronceada estaba tan pálida que parecía enfermo, y sus ojos azules no brillaban como siempre, parecían apagados.

Naruto había visto a Sasuke en el instituto durante toda la semana, pero no había podido decirle que estaba embarazado, lo había intentado, pero se le había hecho imposible. También lo había intentado con su madre, pero había obtenido los mismos resultados.

Por suerte, su vientre no había crecido aún, aunque los malestares que tenía parecían intensificarse con cada día que pasaba.

Le daba vergüenza admitir que sus pezones dolían, dolían tanto que pasaba la mayor parte del día en su habitación sin camiseta porque el roce le molestaba muchísimo, además estaba muy cansado, normalmente era muy enérgico e hiperactivo, pero últimamente se sentía tan fatigado. Las náuseas y los mareos eran menos frecuentes, pero aún lo visitaban justo a la hora de comer y tenía que aguantarse porque si no su madre podría sospechar.

Él no tenía ni idea de cuándo se había quedado en estado, pero probablemente había sido el primer día de instituto. Naruto recordaba perfectamente que ambos habían estado tan desesperados después de pasar tres meses sin verse que se habían olvidado de la protección aunque, a decir vedad, raramente la usaban…después de todo ambos eran hombres, y Naruto no tenía ni idea de que él era un portador del gen.

Estaba probado que, de cien personas, solo una heredaría tal gen y algunos ni siquiera eran conscientes de que lo tenían porque jamás se acostaban con hombres y tampoco se hacían pruebas en los hospitales para comprobarlo, a no ser que alguno de los padres lo pidiera expresamente.

Al menos los portadores del gen no eran discriminados por la sociedad como lo eran las parejas homosexuales, al parecer mientras la reproducción fuera posible nadie se quejaba, aunque siempre había algunos cerrados de mente que creían que iba en contra de la naturaleza, pero la mayoría de las personas lo aceptaban. Había portadores de los genes tanto masculinos como femeninos, pero eran diferentes, las mujeres portadoras podían producir esperma, y los hombres portadores tenían un útero artificial.

Todo eso se lo habían enseñado en su primer año de instituto, era un tema bastante importante del que casi todo el mundo sabía, pero el rubio no le había dado mucha importancia ya que no creía poseer tal gen.

–¡NARUTO!–gritó su madre nuevamente. El rubio negó con la cabeza para despejar sus pensamientos y se lavó los dientes antes de correr a la cocina, tomó una tostada de la mesa, se colgó su mochila al hombro y beso la mejilla de su madre antes de salir por la puerta.

Deidara le estaba esperando en su coche con el motor encendido.

–Buenos días–dijo apresuradamente subiéndose al asiento del copiloto.

–Buenos días ¿Te dormiste?–preguntó Deidara pisando el acelerador.

–Sí, se me olvidó poner el despertador–contestó el rubio bostezando. Deidara asintió y se quedó en silencio, mirando de vez en cuando a Naruto, mientras conducía.

–Te ves un poco pálido Naruto ¿Te sientes bien?–preguntó el rubio mayor, preocupado. Naruto maldijo en voz baja, su Mamá no se daba cuenta, pero Deidara era como una Mamá oso, olía todo.

–Perfectamente, es que no he tomado mucho sol–respondió escuetamente. –Tengo el jardín bastante abandonado últimamente

–Si tú lo dices–murmuro Deidara deteniéndose en la entrada del Instituto. Naruto besó su mejilla y le deseo un buen día antes de marcharse corriendo, la campana ya estaba sonando.

Deidara suspiró y recostó su cabeza sobre el volante, no quería ir a trabajar. En la última semana Itachi había ido todos los días a suplicarle ver a Naruto, él ya no quería verlo más, no quería que se acercara ¡No quería tomar más decisiones precipitadas!

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Itachi no le había contado ni a su abuelo ni a su hermano sobre lo que pasaba con el 5% de los ingresos mensuales de la empresa, él prefería resolverlo sin alarmarlos.

Aquella mañana, después de dejar a Sasuke en el instituto temprano, se dirigió rápidamente a una agencia de detectives de confianza. Tendría que haber ido hace mucho tiempo, pero había estado muy ocupado suplicándole a Deidara.

El edificio no era muy lujoso, pero Itachi sabía que contenía a los detectives más competentes de todo Japón. El matrimonio Hatake siempre era su primera opción y había sido también la primera opción de sus padres.

Itachi se acercó a la puerta de madera y dio dos golpes fuertes, tres suaves y cinco fuertes, la puerta se abrió y un brazo lo arrastro hacía adentro rápidamente.

–Uchiha Itachi ¿Qué te trae por aquí?–preguntó una voz a sus espaldas. Itachi se dio la vuelta y sonrío a Kakashi que, a pesar de estarle hablando, tenía su mirada enfocada en un libro naranja.

–Trabajo–respondió.

–Iruka está haciendo café, pasa–invitó el hombre de cabello gris secamente. Itachi esquivó los libros y los archivos que había en el suelo de camino a la cocina. Allí Iruka tenía ya tres tazas de café preparadas y los esperaba con una suave sonrisa en su rostro.

–Itachi–saludo suavemente. Itachi cabeceo en respuesta sentándose frente a Iruka mientras Kakashi se sentaba a su lado y dejaba su libro sobre la mesa para mirarlo con seriedad.

–¿Qué ocurre?

–Bueno, tengo dos casos totalmente diferentes para ustedes–respondió Itachi. Iruka lo miró con curiosidad.

–Habla entonces–insistió Kakashi con impaciencia.

–He contratado un nuevo abogado para las empresas Uchiha, él dice que alguien ha estado robando el cinco por ciento de nuestros ingresos cinco años antes de que mis padres murieran–informó el azabache.

–Tiene que ser alguien mayor–murmuro Iruka.

–Hay cinco empleados mayores en mi empresa, uno de ellos debe ser el responsable. Me gustaría que Kakashi se encargara de este caso, tienes dos meses para descubrir algo, si no lo haces cortare por lo sano y detendré el flujo de dinero hacia la cuenta–dijo Itachi abriendo el maletín negro que había traído con él y entregándole después un par de hojas al hombre de cabellos grises. –Esos son todos los datos que pudo conseguir mi nuevo abogado

–De acuerdo–murmuro Kakashi leyendo las hojas. Itachi miró a Iruka.

–Necesito que investigues a alguien–declaró. Iruka frunció el ceño ante la petición inusual.

–¿Y quién podría ser?

–Lo que te voy a decir no debe salir de esta habitación, es clasificado–dijo Itachi seriamente. Iruka lo miró de igual forma, Kakashi despego su cabeza de las hojas para observarlo con seriedad.

–Entendido–dijeron al unísono.

–Necesito que investigues a Uzumaki Naruto, mi hijo

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Un hilo de saliva caía por la boca de Naruto mientras roncaba suavemente sobre su pupitre.

–¡UZUMAKI NARUTO!

El rubio gimió al sentir un golpe en su frente y levantó la cabeza sin abrir los ojos, entonces bostezo y finalmente los abrió, su profesor de Matemáticas le miraba con odio puro.

–Mi clase no es la hora de la siesta Uzumaki–dijo el hombre para después continuar con su clase. Naruto gimió apoyando la cabeza sobre el pupitre, estaba tan cansado.

–Pss, pss Naruto–chistó alguien detrás de él. El nombrado giró la cabeza para enfrentarse a Shikamaru.

–¿Qué?–gruño en voz baja. Shikamaru le entregó una nota doblada y señaló a Sasuke, quién estaba sentado al final de la clase junto a la ventana. El rubio frunció el ceño, se dio vuelta y abrió la nota.

¿Qué te pasa, Dobe?

Naruto suspiro y arranco un pedazo de hoja de su cuaderno para escribir una contestación, por supuesto que, tarde o temprano, Sasuke terminaría dándose cuenta de su extraño comportamiento. Además llevaba una semana sin dirigirle la palabra más que para balbucear y alejarse asustado.

Tenemos que hablar

Le entregó la nota a Shikamaru y le preguntó si podía pasarla, este se encogió de hombros y la paso sin más. Sasuke leyó la nota y lo miró con el ceño fruncido, pero asintió y le señaló el patio.

El timbre sonó poco después, Naruto se disculpó con sus amigos y se encaminó hacía el patio. Sasuke lo intercepto en un pasillo y lo llevó al baño dónde probablemente habían concebido al niño que llevaba dentro, sus mejillas se sonrojaron ante el recuerdo.

–¿De qué tenemos que hablar?–preguntó Sasuke con seriedad. Naruto suspiro antes de hablar.

–Hay algo importante que tienes que saber–dijo con toda la tranquilidad que fue capaz de reunir.

–¿Y eso sería?–volvió a preguntar el azabache.

Naruto lo miró a los ojos, sus manos temblaban y su corazón latía a mil por hora, era ahora o nunca, no podía no decírselo, él tenía derecho a saber aunque lo odiara por ello.

–Estoy embarazado


N/A: Y Naruto finalmente lo dijo ¿Cómo reaccionara Sasuke? ¿Descubrirá Kakashi quién está robando a las empresas Uchiha? ¿Y por qué creéis que Itachi le pidió a Iruka que investigara a Naruto?

Respuesta a los comentarios:

Moon-9215: Gracias por leer y comentar. En cuánto a Sakura tienes razón completamente, además siempre odié que le pegara a Naruto por cualquier cosa, lo peor es que al final consiguió lo que quería ¡¿Cómo pudiste Kishimoto-sama?! ¡Jamás te lo perdonaré! Para mí Boruto no existe…

Jongkey9515: Muchas gracias por leer y comentar, sinceramente iba a editar y publicar esto mucho más tarde, pero tu mensaje me motivo a hacerlo ahora así que todo es gracias a ti por interesarte en la historia, espero que lo disfrutes mucho ;)

Muchísimas gracias por leer.

Que tengáis un estupendo día.

Saludos, Arisa