Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, solo lo he tomado prestado para escribir esta historia.

Advertencias: YAOI (Relación Hombre•X•Hombre), Lemon, Incesto, OOC en Sasuke y MPREG.

Relaciones: Sasuke/Naruto, Itachi/Deidara, Sai/Gaara y Minato/Kushina


Capítulo dieciséis: Nuevo comienzo, nuevos problemas


Naruto suspiro mientras seguía a Sasuke en silencio por los pasillos de su nuevo Instituto, el lugar estaba impecablemente limpio, tanto que Naruto podía ver reflejado su rostro en las ventanas y en las baldosas blancas del suelo.

El director les había dado la bienvenida con una tensa sonrisa y les había entregado un pequeño mapa de la secundaria antes de indicarles su clase y pedirles "educadamente" que se marcharan de su despacho, el hombre no parecía ser muy sociable.

Naruto bostezo y se llevó una mano a la boca cerrando los ojos en el mismo instante en el que Sasuke se paró delante de una puerta, este se dio la vuelta al sentir un ligero golpe en su espalda, Naruto abrió los ojos y le sonrío disculpándose con la mirada.

–Hm–murmuro Sasuke en respuesta abriendo la puerta hacia atrás sin siquiera tocar. El profesor de Inglés los recibió frívolamente y les recordó que la campana ya había sonado a pesar de saber que eran nuevos en el lugar.

Sasuke ignoro al hombre y arrastro a Naruto a los únicos dos asientos libres, el Uchiha se sentó contra la ventana y Naruto a su lado en la siguiente fila. El profesor murmuro algo que sonó bastante grosero y continuo con la clase sin prestarles atención alguna.

Las miradas de todos los alumnos de la clase se posaron sobre ellos un par de segundos antes de que estos voltearan incómodos y los alumnos se giraran, la gran mayoría de ellos bastante avergonzados por haber sido atrapados.

El resto del día fue tranquilo y aburrido. Naruto no podía dejar de bostezar e incluso comenzó a tambalearse con los ojos cerrados en un par de ocasiones. Sasuke, por otro lado, pasó todas esas horas de clase leyendo un manga mientras el profesor no miraba.

Cuando finalmente tocó el timbre y el profesor se fue, Naruto dejó caer su cabeza sobre el banco suspirando ¿Por qué demonios estaba tan cansado últimamente? ¡Él no podía mantenerse despierto!

El pupitre de Sasuke comenzó a rodearse rápidamente de un montón de chicas sonrientes que comenzaron a coquetearle desde el primer momento. Sasuke las ignoro a todas a favor de su lectura, esta parte del manga era bastante interesante.

–Hola–. Naruto alzó la cabeza ante el saludo, su ceño se frunció al ver a una chica de cabellos rosa y ojos verde jade.

–Hola–contestó el rubio con extrañeza, normalmente el que era acosado por las chicas era Sasuke. La chica sonrío encantadoramente y tomo una silla para sentarse frente a Naruto.

–¿Vienen de Japón, verdad? Yo nací allí, es muy bonito, pero solo voy de vacaciones–comenzó a hablar la chica sin siquiera dejarle responder.

–Emm…

–Y dime ¿Tú y Saru os conocéis de hace mucho?

–Fuimos a primaria juntos–respondió Naruto revolviendo dentro de su mochila en busca de su almuerzo.

–Oh, amigos de la infancia entonces–supuso la chica colocándose una mano en la barbilla pensativamente.

–En real…

–¡Oi Dobe!–llamó Sasuke alejando a las chicas que lo rodeaban con un "suave" empujón.

–Creí que ya no me llamabas así, Teme–contestó Naruto sin molestarse. –¿Qué pasa?

–Esto–respondió Sasuke golpeando la frente del rubio con un bento de color azul.

–¡Mi almuerzo!–exclamó arrebatándoselo de las manos. –Creí que lo había olvidado

–Lo habías olvidado–afirmo Sasuke con tranquilidad volviéndose a sentar en su sitio. Naruto sonrío abriendo su almuerzo, Sasuke parecía haber vuelto a ser el mismo, pero bueno, en realidad él solía ser así cuando estaba rodeado de personas, era un mecanismo de auto–defensa.

Naruto tomo sus palillos y comenzó a comer olvidando a la chica que estaba sentada frente a él con el ceño fruncido y los puños apretados.

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Sakura suspiró haciendo un puchero, el timbre de salida ya había tocado y ella no había podido intercambiar ni una sola palabra con Hachi Saru, él era tan guapo, ella definitivamente lo quería en su colección, sí, su colección. Ella siempre salía con los chicos más guapos del Instituto y después publicaba en su blog una foto con todos ellos besándola apasionadamente…

Sus amigas estarían tan celosas si pudiera añadir a Saru a su colección.

Ese chico tenía que ser suyo, pero ¿Cómo? ¿Cómo lograría que Saru se interesara en ella?

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Naruto suspiró dejando caer su mochila a un lado del recibidor, el rubio se quitó los zapatos y la chaqueta suspirando con alivio.

–Odio el instituto–declaro haciéndose a un lado para dejar pasar a Sasuke. –Es tan aburrido

–Lo sé, pero tenemos que ir–respondió Sasuke caminando hacía la cocina. Ya habían pasado dos semanas desde su partida y aún no los habían encontrado, Sasuke suponía que su hermano ya se había dado cuenta de que estaban en Konoha.

Naruto sacó el pan de molde y la mayonesa mientras Sasuke cocía un par de hamburguesas en el sartén, no tenían muchas ganas de cocinar algo muy elaborado, ambos estaban bastante cansados.

La limpieza de la casa había sido rápida, ambos chicos le habían dicho al hombre encargado del equipo de limpieza que "su tío" había salido de viaje de urgencia debido a su trabajo, el hombre se lo había creído, mientras le pagaran no se quejaría. El equipo limpió el interior de la casa en un solo día, y el exterior en dos ya que el jardín había estado bastante descuidado. Habían hecho un gran trabajo tanto dentro de la casa como fuera de ella, ninguno de los dos había vuelto a estornudar debido al polvo.

Naruto volvió a la nevera y saco un bote de kétchup, un tomate, y jamón y queso en fetas. Él preparo todo en un plato, y lo coloco junto a Sasuke quién ya tenía las hamburguesas cocidas y las puso sobre el pan.

Ambos se dirigieron al salón con sus platos y se sentaron en la mesa para ver las noticias de Japón.

–Bueno, parece que mi hermano ya ha movilizado a la policía–murmuro Sasuke al ver una noticia en dónde se comunicaba la desaparición del hijo menor de las empresas Uchiha, extrañamente no había ninguna foto suya y no se mencionaba a Naruto.

–Eso parece–respondió Naruto–aunque yo no soy mencionado

–Es extraño, conociendo a Itachi, él sería capaz de mover cielo y tierra, pero…algo lo está deteniendo, algo está pasando–contestó Sasuke tomando un sorbo de su bebida para después morder una de sus hamburguesas.

–¿Crees que sea algo malo? ¿O que tenga que ver con mi…familia?–preguntó Naruto, preocupado. Él se había escapado, sí, pero él también se estaba dando cuenta de que no había sido la mejor decisión de su vida, tenía miedo y había hecho exactamente lo mismo que su hermano cuando estaba en su situación; había tomado una decisión precipitada, pero al menos él estaba a tiempo de redimirse, él estaba a tiempo de arrepentirse, pero…aún no estaba muy seguro, aún debía pensarlo un poco más.

–Es posible que sea algo malo, pero no creo que tenga que ver con tu familia–respondió Sasuke tranquilizando al rubio un poco. Naruto asintió dándole un bocado a su última hamburguesa, él esperaba que todo estuviera bien.

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En los próximos días, Sakura observo muy de cerca a los nuevos alumnos del Instituto, ella había notado que no se separaban, parecían ser muy unidos, incluso había descubierto que vivían juntos. Naruhiko iba a ser un gran problema para su objetivo ¿Cómo podría alejarlo sin causar mucho escándalo?

–Mm…–murmuro Sakura pensativamente, quizá si le conseguía una novia, no…

Sakura negó con la cabeza y continuo siguiendo a Saru y Naruhiko, al parecer iban a almorzar en la azotea del Instituto, ambos iban con su almuerzo en la mano hablando en voz baja.

Sakura sujeto la puerta antes de que se cerrara de un golpe y camino de cuclillas hasta unos arbustos para poder esconderse y oír su conversación. Ellos estaban sentados en un banco justo delante de los arbustos.

–Ya no sé si esto que estamos haciendo es lo correcto–murmuro Naruto con la mirada pérdida en sus manos, las cuales estaban sobre su almuerzo que había quedado abandonado sobre sus rodillas.

Sasuke suspiró estirando una mano para alcanzar las de Naruto y apretarlas con fuerza.

–Puede que no sea lo correcto, pero es lo más seguro por ahora. Sus reacciones son impredecibles para nosotros, esta fue una decisión precipitada, pero no incorrecta. Tú necesitas estabilidad, los dos necesitamos estabilidad y con todo el estrés que hay de vuelta en casa, todas las personas a las que tendremos que enfrentarnos, es mejor quedarnos así–respondió Sasuke pensando sus palabras cuidadosamente.

Naruto apretó la mano de Sasuke.

–Pero ellos…–. Sasuke suspiró interrumpiéndolo.

–Te prometo que cuando tú estés seguro de que puedas enfrentarlos volveremos, pero por ahora es mejor que nos quedemos aquí hasta que las cosas se calmen un poco

–Está bien–murmuro el rubio. Naruto había estado pensando mucho en su familia en las últimas semanas, y se había dado cuenta de que había sido injusto con su decisión, él le había pedido a Sasuke algo tan injusto, prácticamente le había ordenado que dejara a su familia atrás, que eligiera entre él y ellos, y Sasuke lo había elegido. El Uchiha había dejado todo atrás por él. –Lo siento–susurro sin poder mirarlo a la cara al darse cuenta de su error. –Yo…

–Te amo–. Naruto lo miró con el ceño fruncido ante la declaración inesperada, Sasuke era del tipo de chicos que no decían esas cosas hasta que otra persona se las dijera, él era de esos que solían decir "yo también". –No me mires así

–¿Estás bien?–preguntó el rubio preocupado tomándole la temperatura al Uchiha con una mano.

Sasuke río sarcásticamente atrapando la mano del rubio antes de que este la alejara. El Uchiha coloco su mano libre en la nuca del rubio y tiró de este hacía adelante para poder besar sus labios castamente

–Se supone que solo tienes que decir yo también–susurro.

–Pues yo tambihmm…–. Sasuke beso nuevamente los labios del rubio sofocando sus palabras.

Naruto se dejó llevar un poco más tranquilo, últimamente pensar en su familia devuelta a casa le quitaba el sueño.

Sakura sintió ganas de vomitar ¡Esto no estaba pasando! ¡Esto no podía estar pasando! ¿Cómo era posible que esos dos…? ¡No podía ser! Pero ella no podía negarlo, no cuando se estaban besando apasionadamente justo delante de sus ojos.

Sus puños se apretaron, Saru tendría que haber sido suyo ¡Él tenía que ser suyo!

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Gaara suspiró acunando a su hijo contra su pecho, este balbuceaba felizmente estirando sus bracitos arriba y abajo mientras hacía burbujas con su saliva.

–Al menos uno de los dos está contento–murmuro el pelirrojo besando la frente de su hijo.

El pelirrojo había oído de sus secuestradores que pronto dejarían este sitio, él había dado a luz en este lugar, era un viejo y sucio hospital, por eso las habitaciones eran frías, las paredes estaban revestidas de baldosas blancas.

Cuando no lo tenía en brazos su bebé solía dormir en un viejo cunero de plástico duro rodeado por viejas y andrajosas mantas, sus secuestradores no se habían dignado a conseguirle algunas nuevas.

Garra hizo una mueva, sus secuestradores eran bastante idiotas, pero ellos tenían las armas y sabían cómo utilizarlas, esa era la única razón por la que él no había intentado escapar.

–¿Cuándo vas a venir?–susurro el pelirrojo, ya no recordaba cuanto tiempo llevaba secuestrado. Había hablado con Sai recientemente, él le había dicho que todo esto acabaría pronto, pero ¿Cuándo? ¿Cuándo sería pronto? ¡Él quería salir de aquí!

Lo deseaba tanto

–Por favor que pronto sea ya

Y justo en ese momento, Gaara oyó un extraño sonido proveniente de fuera de su habitación, un sonido muy parecido a un disparo.

Gaara se colocó en la esquina más alejada de la habitación y estrecho a su bebé con fuerza contra su pecho al oír más disparos fuera ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Acaso, por fin sería, libre?

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Naruto estaba oficialmente confundido, él no entendía porque todo el mundo lo miraba tan extrañamente ¿Acaso había hecho algo mal? ¿O tenía algo extraño en el rostro?

–Ignóralos–murmuro Sasuke a su oído. Ambos caminaban por el pasillo de vuelta a su clase después de pasar dos horas estudiando en la biblioteca.

–¿Por qué me miran así?

–Porque son idiotas–respondió Sasuke con tranquilidad. –No les hagas caso, se terminaran cansando

El rubio se encogió de hombros y asintió siguiendo a Sasuke hacía su asiento, él suponía que en algún momento dejarían de mirarlo de esa manera, pero ese no fue el caso.

A medida que los días pasaban, esas miradas se hicieron más intensas, y las cosas de Naruto comenzaron a desaparecer, primero fue un lápiz y después la mayoría de sus útiles escolares. Naruto no le dijo nada a Sasuke, él podía defenderse solo.

Cuatro días después de que todo comenzara, Naruto se encontraba caminando por el pasillo hacía su taquilla completamente solo, el ojiazul frunció el ceño cuando se paró frente a la taquilla ¿Cuál era su combinación? El rostro de Naruto se iluminó al recordarla, él sonrío y abrió su taquilla.

Una montaña de cartas cayeron a sus pies, el rubio tomo una y la abrió;

Aléjate de él, marica

Naruto miró hacia los lados, pero no había nadie. Él estrujo la carta en su puño, no leyó el resto, simplemente las tiró en la papelera, esta no era la primera vez que alguien lo intimidaba así que no le dio importancia.

Él podía sobrevivir sin sus útiles escolares, él podía sobrevivir a las notas crueles que recibía cada día, él tenía problemas más serios que esto, podía soportarlo, pero Sakura no podía soportar como aquel chico seguía sonriendo y aferrándose a lo que era suyo a pesar de estar siendo intimidado por más de la mitad del instituto ¿Es que acaso el chico era masoquista o qué?

Bueno, ella tendría que hablar con el club de lucha, ellos siempre la obedecían.

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Naruto bostezo apoyando su cabeza en el hombro de Sasuke, el Uchiha le paso un brazo alrededor de sus hombros atrayéndolo hacía él.

–¿Aburrida?–preguntó Sasuke refiriéndose a la película que estaban mirando.

–Un poco–respondió Naruto cerrando los ojos–últimamente estoy muy cansado de todas formas, parezco un abuelo–. Sasuke resoplo apagando la televisión.

El Uchiha se levantó del sofá con el rubio en brazos y lo llevo a la habitación dónde lo acostó sobre la cama y lo envolvió en un capullo de mantas para después acostarse a su lado.

Naruto bostezo una vez más acurrucándose en los brazos de Sasuke con la cabeza apoyada en su pecho.

–Buenas noches–susurro el ojiazul besando la barbilla del Uchiha descuidadamente.

–Hn–respondió Sasuke.

Ninguno de los dos era consciente del infierno que vivirían al día siguiente.


N/A: Muchísimas gracias por leer.

Que tengáis un estupendo día.

Saludos, Arisa