Fanfic participante del evento de la página Rivaille uke.

DISCLAIMER: Los personajes de SNK no son de mi propiedad, todos le pertencen a Hajime Isayama.

Romance. Ereri, Shota inverso, Relatos de la vida. Omegaverse. Drama. Violencia. Celos. Mpreg. Final cerrado :v Para ser un omegaverse de este tipo termina bien.


Existen tres tipos de razas en el mundo:

BETAS (70%) ALFAS (15%) OMEGAS (15%)

Las dos últimas razas se agrupan para vivir en pequeñas comunidades donde podrán encontrar a su pareja destinada fácilmente.

ALFAS: Son los que están en la cima de las tres razas. Ellos toman los trabajos más importantes en el mundo beta y el suyo ya que son los mas aptos para ello. Son fuertes, agresivos y territoriales, poseen un gran instinto de protección, procrean solo con omegas. Al alcanzar el desarrollo sexual completo entran en celo una vez al año donde suelen tornarse violentos y territoriales. Su género se divide en: Machos alfa y hembras alfa que cuentan con órganos sexuales masculinos internos. Un alfa no puede amar o mantener cualquier tipo de relación con alguna otra persona que no sea su pareja destinada, el hacerlo provoca cambios drásticos en su organismo y un rechazo absoluto que podría originar un descontrol temporal de sus acciones.

Los alfas poseen una especie de nudo en la base de sus miembros, la cual se hincha dentro del omega una vez que el alfa llegue al orgasmo. Esto provoca ventaja a la hora de preñar a su pareja.

OMEGAS: Su género se divide en: Machos omega, con aparatos reproductores femeninos internos, y hembras omega. Son las únicas madres de los hijos de los alfa.

Entran en celo cada tres meses por un lapso de tres a cuatro días en donde sus hormonas se disparan aumentando su fertilidad de un 100%. Suelen lubricar en exceso cuando están excitados, lo cual es algo incómodo para algunos.

No trabajan, se dedican a las tareas del hogar y la crianza de sus crías. Tienen prohibido utilizar cualquier tipo de supresores.

Tienden a ser tranquilos y sumisos, les gusta ser mimados por sus alfas y complacerlos. Pueden sincronizar muy bien las emociones con su pareja destinada pero al tratar con otro alfa desconocido su instinto omega suele dispararse poniendolos tensos y a la defensiva, por ellos prefieren mantenerse alejados de otros alfas.

Nunca han salido de las comunidades alfa-omega.

BETAS: Un humano común que se distingue por poseer dos géneros: Hombres y mujeres.

Solo las mujeres pueden quedar embarazadas. Tienen una libre elección a la hora de elegir una pareja e incluso pueden separarse de ella sin ningún problema. Sus vidas son comunes pero cuentan con una gran variedad de ideologías y pasan el tiempo creando cosas para su entretenimiento. Tienen prohibido instalar sus casas cerca de alguna comunidad alfa-omega. Encambio algunos, por distintas razones, viven dentro de estas para servir a los alfa y omegas en pequeñas labores que ellos suelen dejar de lado.

UNION: Los alfas y omegas no creen en el matrimonio beta. Cada alfa tiene una pareja omega destinada al nacer y viceversa, sin importar la diferencia de edad. Contraen un "matrimonio legal" a través de la unión, que acontece cuando el alfa muerde a su omega en el cuello dejando una marca que quedará ahí para toda su vida. Las conexiones son tan fuertes que incluso antes de nacer, con la tecnología de ahora, pueden saber en donde se encuentra su futura pareja destinada.

Cuando ya se encuentran unidos tienen la capacidad de comunicar sus sentimientos o estado de ánimo a traves de las feromonas.

COMUNIDADES ALFA-OMEGA: Muros circulares cerrados de 50 metros de altura que se encuentran en medio de reservas naturales o parques ecológicos, lejos del mundo beta. Las mas grandes cuentan con 130 kilometros de circunferencia, fueron creadas hace cien años por omegas rebeldes que fueron exterminados. Cada comunidad cuenta con un lema que resume la forma de vida de los que viven ahí dentro. Cada comunidad genera su propia fuente de alimentos cultivados en bodegas subterráneas y exportan materiales de cnstrucción entre ellas.


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ALFA-OMEGA

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Convertirte en un omega casado es sinónimo de ser una ama de casa frustrada.

Pero no para Levi.

El disfruta de sus días en una comunidad alfa-omega situada al este del país. Ahora, que ha sido unido a su alfa, queda libre de trabajar y se mantiene al cuidado de la casa y otros asuntos del hogar.

Eso no lo deja exento de cuidar su cuerpo, de ninguna manera piensa en convertirse en una de esas vacas vivientes del lugar donde le tocó vivir, que dicen ser omegas y llevan una docena de hijos a cuestas además de algunos kilos ganados con los años...

El se mantiene en perfectas condiciones. Ejercita su cuerpo ya de por si flexible y compra cuanta crema antiarrugas salga al mercado. Tampoco quiere decir que sea viejo, sigue en sus veinte, la edad de oro para cualquier omega que quiera formar una familia.

Pero no tiene crías.

No hasta que su alfa cumpla su primer celo.

Levi tuvo su primer celo a los 16 años, ese mismo día sus padres lo inscribieron a la lista de "uniones" en el hospital alfa-omega donde se supone que te inscribes para buscar a tu pareja destinada.

No encontraron a su alfa, su madre solía burlarse de él diciendo que quizá este aún no había nacido. Pero su alfa estaba ahí, a cientos de kilómetros en la vecina comunidad, Levi decidió mudarse en cuanto lo llamaron para avisarle que había sido encontrado.

En el fondo le dolió el abandono. Cualquier alfa con sus seis sentidos(*) bien puestos hubiera buscado a su omega por cielo o tierra. En cambió era el quien lo rastreaba, enojado, decidió mandarlo a la mierda.

Hasta que lo vio.

Se trataba de un niño.

Formalizaron su relación cuando Eren cumplió los 12 años, viviendo de la cuantiosa herencia que le dejaron sus padres al morir. Prácticamente Levi tuvo adoptarlo para poder consumar su unión con el mocoso de lo contrario no dejarían salir del orfanato beta hasta los 18. Para entonces el ya sería un viejo omega, y Levi nunca se humillaría a tal grado. Curiosamente Levi no se detuvo a investigar porqué su alfa estaba en un orfanato de ese tipo, aquello se le olvido con el tiempo.

Ahora lucía una marca pequeña en el cuello demostrando con orgullo su condición de omega unido.

La vida fue más fácil para él, no le hubiera gustado quedar con un alfa revoltoso. Alguien quien controlaría su cuerpo y todo lo demás.

A pesar de que el mocoso no aguantaba ni diez minutos en la cama, era gentil y dejó todos cargo de Levi.

Lo tenía todo.

Las riendas de la casa, la herencia del mocoso, libertad para hacer lo que quisiera y la potestad de su alfa.

¿Podía pedir algo más?

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Era un día lluvioso, Eren salió del instituto primario para alfas junto con sus amigos pero no pudo acompañarlos a jugar.

Como un alfa casado tenía ciertas obligaciones que cumplir, entre estas: Llegar a casa temprano.

Cargó su mochila ajustándose la chaqueta de invierno, que Levi le compró la semana pasada, sin mirar atrás se dispuso a correr hasta llegar a la comunidad donde vivía.

A dos cuadras de la enorme vivienda escuchó unos maullidos angustiosos, provenían de una pequeña caja, ensopada por la lluvia.

La curiosidad pudo más que la razón y decidió llevarse al gatito, Levi entendería.

Levi siempre entendía...

—¡Estoy en casa! —gritó al entrar a su hogar.

Decidido a mostrarle su hallazgo alomega, olvidó limpiarse las zapatillas llenas de barro e incluso colgar su chaqueta.

El mayor se encontraba en la cocina, al oir su llamado fue a recibirlo. Vestido con un delantal celeste y el cucharon en la mano, Levi parecía un omega común. Pero superaba por veinte centímetros al pequeño alfa que retrocedió dos pasos al ver los ojos enfadados del pelinegro.

—Llegas tarde —lo regañó cruzándose de brazos y plantándose frente a él.

Antes de que pudiera continuar con su sermón de madre sobreprotectora, Eren levantó al gatito en alto para que el omega pudiera verlo y quizá, dada su naturaleza compasiva, apiadarse de él.

—Lo encontré en la lluvia —le dijo— hacía frio y tiene cara de hambre.

Levi arrugó la frente, irritado, la bola de pelo con pulgas era negra. Además de oler mal, no daba muy buen aspecto. Moriría pronto.

—No me interesa —contestó.

—Lo cuidaré muy bien —objetó Eren haciendo un puchero con la boca.

—Quieres decir que yo me encargaré de cuidarlo, porque tú eres un inútil y lo matarás en un día.

—Levi —sus ojos se humedecieron— Por favor.

—No —no pensaba ceder ante esa carita de perro triste, esta vez no— tíralo a la calle.

Eren frunció las cejas, horrorizado por la propuesta de su omega.

Que malo e insensible era.

—Eres mi omega —susurró, llamando su tención— tienes que obedecerme —pasó saliva antes de utilizar su voz de mando—. Nos quedaremos con el gato y tú lo cuidaras.

El mocoso suicida estaba jugando con su autoridad como alfa desconsideradamente.

Ya se encargaría de eso, le debe obediencia ciega pero no es para tanto. Existe algo que se llama traspasar los límites.

Levi y Eren fijaron sus miradas en una lucha de poder que duró apenas dos segundos.

Cuando el pelinegro tuvo que bajar la cabeza, Eren sonrió de manera triunfal.

Había ganado.

—Nos quedaremos con el gato —indicó Levi, suspirando pausadamente— pero eso no me impedirá enseñarte algo de disciplina por sobrepasarte conmigo, mocoso insolente.

—Yo no hice nada —se quejó el ojiverde

—A mí no me conmueves, alfa.

Sujetando lo menos posible al gato, Levi fue a tirarlo en la cesta de ropa sucia, más tarde se encargaría de eso.

Se limpió las manos con un pañuelo para volver hacía donde estaba Eren, este permanecía de pie mordiéndose el labio inferior con fuerza, a punto de llorar.

—Ya sabes que hacer —dijo Levi.

Eren asintió, cohibido.

Dejó la mochila y chaqueta en el colgador de la entrada. Sacándose las zapatillas para cambiarlas por pantuflas y entrar a la cocina. Volvió a mirar a su omega con un brillo de súplica en los ojos. Levi le evitó la mirada, no caería en su trampa de nuevo.

El ojiverde suspiró, al menos dejaron que el gato se quedara en casa.

Llevó sus manos a los bordes de su pantalón para deslizarlo hacia abajo y dejarlo caer hasta sus tobillos, hizo lo mismo con la ropa interior. Se dio la vuelta apoyándose en una silla con ambas manos y mostrando su pequeño trasero a Levi.

El omega sonrió complacido, mañana en la mañana alguien despertaría con el trasero adolorido, y no sería él.

Dejando el cucharon a un lado, levantó la mano desnuda en dirección a Eren.

La primera nalgada se escuchó en cada rincón de esa casa.

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Exámenes.

La felicidad no es la ausencia de problemas; es la habilidad para tratar con ellos.


*Seis sentidos de un alfa y omega: Gusto, tacto, olfato, vista, oído, instinto.