.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

DOMINIO

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.

La primaria alfa abre sus puertas para dar paso a los de secundaria alfa.(*) Hoy y durante toda esta semana se organizaran los entrenamientos de equipos de voleibol para las finales de verano.

Eren levanta su mochila del suelo y se va, haciendo caso omiso a las miradas curiosas de algunos alfas de secundaria.

Si tan solo el uniforme no fuera tan infantil...

Eren se mira las piernas a travez de esos pantalones cortos, estas son suaves y torneadas. El año que viene entrará a la secundaria alfa, aún quedan dos meses para eso. Luego de las vacaciones por fin será libre de muchas cosas.

Esta ansioso.

Ya no lo miraran como a un omega infiltrado. Por culpa de su rostro y jos la mayoría de sus compañeros suelen burlarse de él alegando que parece un omega, los que no lo conocen tan solo lo miran asqueados.

—Eren...

Mikasa llega corriendo para alcanzarlo. Su falda sigue siendo discreta, dividiendose en plisas hasta la rodilla. Es una alfa hembra y como todas viste de manera femenina pero aún así conserva cierto tipo de aura que la hace alfa.

—Mikasa —saluda Eren.

La pelinegra afila la mirada al ver un moreton en el ojo izquierdo de su amigo.

—Volvieron a golpearte —declara.

—No estas entrenando —el ojiverde logra evadirla.

—Salí del equipo —se excusa ella.

—Pero eres la mejor en todo.

—Los alfas macho son unos idiotas —gruñe— no dudan en pelear si algo los enfurece.

Mikasa también es una alfa y su única amiga, siente una extraña fijación por el ojiverde pero ella asegura que solo es instinto de protección. Son vecinos y ella no puede evitar sentir una aversión hacia el pelinegro omega quién desde su punto de vista explota a su amigo.

—¿Quieres venir a mi casa? —ofrece el menor luego de caminar junto a ella un buen trecho.

—Tu omega estará ahí.

—Baja la voz.

Nadie sabía que Eren tenía un omega, era un secreto.

—Le preguntaré a mamá —dice Mikasa— podemos hacer una pijamada juntos.

Corriendo, desaparece en la calle para internarse en la puerta amarilla. Cinco minutos después sale sin el uniforme y con el cabello recogido en una coleta. Algunos mechones caen por su cara hasta alcanzar la bufanda roja que nunca se quita a pesar de los x grados.

La casa de Eren esta cerca.

Entran.

El olor a comida hirviendo los atrae como moscas a la miel.

—Vuelves temprano —Levi se da la vuelta. Está en la mesa terminando de cortar una tarta que hizo esa mañana en un momento de ilusión omega. Es la favorita de Eren.

—Mikasa viene conmigo —anuncia Eren tirando la mochila al suelo para darse aires de macho alfa experimentado.

Ese estilo no le queda bien.

Ambos pelinegros miran sin expresión alguna la enorme sonrisa del ojiverde.

Levi fuerza a su cabeza para asentir en un saludo mas o menos cortes.

¿Desde cuando el mocoso quiere darle ordenes trayendo niñas de la calle, sin saber cuantos germenes pueda tener esa mocosa?

—Ya pedi permiso a mi madre —indica Mikasa.

Ella toma lugar en el comedor.

—Que bien —dice hasta verla desaparecer por la puerta, entonces fulmina al pequeño alfa—. Eren levanta eso o te levantaré a ti a golpes.

Rápidamente el castaño obedece, se dirige a la habitación para cambiarse de ropa. Unos jean gastados y camiseta de los Chacarts.

Afuera Levi sirve el almuerzo.

Hoy cocinó una especie de guiso rojo con x se llama "x" una comida francesa al parecer.

Se sienta a comer y el omega nira el moreton en su ojo.

—¿Que te pasó? —pregunta sirviendo una enorme porción en el plato de Eren.

—Nada

Miente.

—Lo golpearon —responde Mikasa.

Al menos esa niña alfa sirve para algo.

—¿Quien?

Eren se encoge no va a hablar pero Mika se adelanta.

—Unos alfa de la escuela. Siempre lo molestan porque tiene cara de omega...

—¡Mikasa! —la interrumpe Eren.

—Debo decirselo se supone que es responsable por ti.

—¡Mikasa ya basta!

—¿Te molestan? Quieres que vaya..

—No, es cosa de alfas.

—Y yo soy solo un omega —completa dolido.

—No se trata de eso —excusa Eren frunciendo el ceño.

Podrá ser un alfa fuerte pero eso no cambia el hecho de que siempre existiran mas fuertes mas violentos y mas salvajes.

Comen en silencio.

El ojiverde no levanta la cabeza de su plato hasta terminar.

Al momento de pasarle un pedazo de tarta, Levi lanza una sutil propuesta

—Hablaré con sus padres.

El alfa explota.

—¡No te entrometas! —le grita moviendo la mano con tan mala suerte que golpea el platillo de Levi tirándolo al suelo.

Sorprendido y avergonzado, se va a la habitación.

—Esta creciendo —lo excusa Mikasa antes de seguir a Eren.

Al menos ella puede entenderlo.

Recoge los trozos de su porcelana fina, tendrá que volver a fregar el piso. La tarta ha quedado inservible...y él la hizo con mucho esfuerzo, estuvo toda la mañana trabajando con la masa y consultando el recetario de su madre, de alguna forma creyó que así Eren le daría algun cumplido. Joder. No es momento para ponerse sentimental por un pedazo de masa con cerezas.

En estos momentos hablaría con Farlan o Isabel. Incluso con su padre. El sufría el abuso de bravucones en la primaria omega pero allí todo era diferente. Kaney le enseño a defenderse como un alfa y sus hermanos eran muy posesivos para dejar que alguien se atreviera a molestarlo.

Debio hacer caso a su madre. Le dijo que esperara por el chico que se hiciera mayor, lidiar con un alfa adolescente era difícil por no decir imposible.

Pero Eren era un niño traumado con la muerte de sus padres no podía dejarlo sólo sin mencionar que se haria viejo y mayor para cuando el mocoso lo buscara.

Nadie quiere a un omega mayor.

Quiza Eren prefiera una omega hembra...no.

Imposible.

—¡Mierda!

A veces él también tiene sus arrebatos alfa.

Un omega 11 años mayor.

Los hay, sí, pero no son muy queridos.

La diferencia de edad no importa mucho, casarían a un no nacido si fuera necesario.

Pero ademas él es hombre. Eso tampoco importa. Se supone que los omega macho son preciados porque producen crías mas saludables y fuertes.

Tiene buen cuerpo. Siempre se cuida.

Es fuerte.

No esta gordo. Un poquito, subió dos kilos nada mas. No, no debe obsesionarse con su peso.

Los pasos de Mikasa lo ponen alerta.

—Eren quiere dormir en mi casa —dice— creo que necesita tu permiso.

Permiso.

Eso es.

Ese es el problema.

Lo anormal es que el omega tenga que dar permiso. Los alfas mandan pero Eren no es mayor para hacerlo.

¿Avergüenza a su alfa?

Eren tiene verguenza de él. Ahora es un niño pero cuando sea grande no lo olvidará.

—Hagan lo que quieran.

Mikasa frunce el ceño.

Cualquiera de las dos posibilidades lo deja en un callejón sin salida

Darle permiso o no dárselo

Si no se lo da, es un omega déspota, una verguenza; si accede a dárselo, no le importa mucho su hogar y es o lo convierte en un libertino.

Su vida siempre sera un dilema.Y en esos momentos es cuando mas extraña su casa, a miles de kilómetros.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.

Levi sale a correr.

Debe ejercitar sus piernas.

En su ultimo celo no fue muy flexible y casi se atravieza el estómago con ese vibrador, fue realmente doloroso.

Sus pies lo llevan a la escuela primaria de alfas.

Debería irse.

¿O no?

—¡Levi! —una niña pelinegra lo alcanza.

—Edificio —responde al reconocerla.

—Mikasa —corrige ella.

—Como sea.

No parece tener ganas de pelear. Esta agitada y apenas puede modular sus palabras.

—Golpean a Eren.

La sigue hasta el césped del patio.

En efecto, un peliplateado golpea a Eren, lo tiene tirado en el suelo y su alfa se retuerce como lombriz pero el otro alfa es mas fuerte.

—Eres tan débil como un omega —escupe—, beta.

—Beta, beta —repiten los otros.

El ojiverde logra quitárselo de encima, enojado, sus movimientos sin rápidos pero no tanto como el rubio fornido que vuelve a derribarlo de una patada.

El peliplateado aprovecha la ocasión para darle de puñetazos.

Mikasa deja solo a Levi y corre hacia el rubio. Logra someterlo pero no puede luchar contra dos. En ese momento Levi siente como le hierve la sangre. Su pequeño alfa es una bolita en el suelo tratando de resistir los golpes y el otro...ese asqueroso e inmundo alfa...

¿Como se atreve?

¿Como se atreve a tocar lo que es suyo?

Solo él puede pegarle a Eren.

Una oleada de ira le fluye por las venas, como en los viejos tiempos, pero no debería hacer nada. Es solo un omega, si Eren no puede demostrar su instinto violento al enfrentarse con otros alfas nadie mas puede salvarlo. Pero su alfa es tan pequeño, ni siquiera desarrollo su instinto, alguien debería protegerlo. Levi aprieta los puños, enojado consigo mismo.

A la mierda la jerarquía

Ese mocoso mugriento alfa merece una lección

—¡No toques a mi alfa! —grita adelantandose en la escena.

Todos se apartan al verlo.

Levi coge al peliplateado por el cuello poniendo una rodilla sobre el pasto para darle de nalgadas.

Todos sueltan un suspiro de sorpresa al ver lo que intenta hacer.

Luego de tres golpes lo suelta.

El peliplateado huye,al igual que Reiner.

Levi maldice en voz baja mientras va con su alfa. Pero Eren le gruñe bajito.

—¿Crees que yo no puedo defenderme? —sisea el menor— ¿Porque tocas a otros?

—Eren no es momento para tu machismo alfa.

No recuerda donde escucho esa extraña expresión. Pero entiende mas o menos su significado

—No me defiendas.

—Oi, te salve el trasero. Muestrame respeto.

—No quiero...

—¡Estoy harto de ti Eren! —espeta completamente enojado— sé que eres un niño pero deja de comportarte como uno.

— ¡Te odio! —suelta— quisiera que tú no fueras mi omega

Al momento mismo de decirlo se arrepiente. Mas por el gesto roto de Levi que por el ciego impulso que lo motivo a hacerlo.

No debió hacerlo, no debió defenderlo. No debió darles a todos una razón para que se burlaran de Eren, él es solo un viejo omega que tuvo la fortuna de encontrar a un alfa...su lugar está detras, debia de pasar desapaercibido y no ponerse frente a Eren.

Su omega interior le recrimina ese mal comportamiento.

El pelinegro abre la boca para reclamarle, se detiene, se va.

Mikasa se acerca para ayudar a levantarlo.

—Yo lo llame —confiesa

—¿Porque hiciste eso?

—Iban a hacerte papilla, Eren

—No es de tu incumbencia

—¿Quien era ese? —pregunta Marcus, uno de los seguidores de Mikasa.

—Es un omega —responde otro alfa—, yo lo olí.

—¿Volverá a venir? —esta vez es un alfa de secundaria quien se entromete— fue sorprendente lo que hizo.

Eren se encoge de hombros. No quiere responder.

—Es el omega de Eren —interviene Mikasa.

Todos caen en cuenta de que es cierto. Sus olores eran casi idénticos y ese omega vino para defender a Eren.

Se sorprenden.

—Quiero un omega igual al tuyo —Marcus es el primero en hablar.

—Yo también.

—Y yo.

—Levántate —Reiner sale del grupo para acercarse a Eren. Le tiende una mano ofreciendo hacer las pases con él.

Por unos momentos Eren es noticia entre sus amigos. Incluso los de secundaria lo felicitan. Ahora es todo un alfa, aunque tenga un porte de omega.

El entrenador beta vuelve para calmar el desorden y llevarlos a la cancha.

El ojiverde y Mikasa recogen sus cosas y se van.

—Eren —comienza ella.

—¿Que?

—Le dijiste que lo odiabas —se refiere a Levi.

—En ese momento estaba molesto

—Levi no lo sabe.

Es cierto.

—No puedes hacer llorar a tu omega, Eren. Eso es muy cruel.

El alfa se despide y corre a casa, el pelinegro está sentado en la mecedora del pasillo que queda cerca de la ventana, acaricia a JJ con la vista perdida. Pensando.

—Hola —saluda Eren fingiendo que nada ocurrió— ya llegué.

Sus ojos se encuentran con los grises.

Levi desvia la mirada. Agarra al gato y baja.

—La cena está en la mesa —responde.

—¿Ya comiste? ¿No comerás conmigo? —pregunta Eren siguiéndolo hasta la entrada de la habitación.

—No tengo hambre —el omega le cierra la puerta en la cara.

Adentro suelta a JJ que va directamente a rascar el marco de la puerta. Levi lo saca viendo por la rendija como Eren sale de casa sin comer.

No le gusta enfadarse con Eren.

Ese niño se robo su corazón, el dolor y esas emociones que no creyo sentir estan ahí por su culpa. Y lo necesita.

Necesita a Eren.

Enojado consigo mismo entra a la cama luego de darse una ducha.

Cerca de las diez siente como se abre la puerta, los sigilosos pasos de Eren, buscando el pijama celeste en los cajones, lo tranquilis¡zan.

Su pequeño alfa hunde el costado de la cama al momento de subir.

Levi le da la espalda fingiendo dormir.

Escucha un murmullo. Es Eren.

—¿Si?

—Fui a jugar con Jean —cuenta el ojiverde— hicimos una apuesta y gané diez dólares.

—Bien.

Ambos están recostados en la oscuridad. Eren extiende una mano para tocar la espalda de su omega.

Hay un nuevo olor entre ellos. (*)

No puede distinguirlo.

No se parece en nada a los ya conocidos que crearon juntos.

Este transmite un frío que los fuerza a permanecer alejados.

El alfa saca algo de la almohada para ponerlo cerca del rostro de Levi. Es un llavero que demuestra el mal gusto de Eren. Un muñeco con cabeza de nuez y cuerpo del tubo de silicona. Las manos estan hechas con lana y lleva un patético vestido de tela.

—Es mi disculpa —susurra Eren— yo no te odio. Estoy agradecido contigo y cuando sea grande quiero ser suficiente para mi omega.

—¿Esto lo hiciste tú?

—Le devolví los 10 dólares a Jean para que su madre me enseñara.

Levi se da la vuelta, enfrentandose a Eren.

—¿No te arrepentiras?

—Nunca —promete dejándose envolver en brazos de su omega.

Por primera vez siente otro nuevo tipo de feromona.

Dolor.

Levi esta triste y le duele aquel rechazo, por lo tanto Eren también está triste. Es un vacío en el pecho, una sensación aterradora.

Un profundo vacío que lo asusta.

Pero más le asusta saber que ellos pueden crear esa esencia tan realista, pero no pueden deshacerla.

PRÓXIMO CAPÍTULO

VACACIONES

Tarea del día: Sobrevivir a Levi.


*Los niños alfa y omega se educan en escuelas distintas dado que por naturaleza no son iguales. Entre ellas están la primaria secundaria alfa y la primaria secundaria omega.

* Las parejas enlazadas crean sus propias feromonas conforme pasan tiempo juntos. Estas sirven para comunicar sentimientos y estados de ánimo, quiere decir que un alfa puede sentir las emociones de su omega y viceversa.

Agradecimientos:

Taurus95... Charly Land... ChibiGoreItaly... Priscilla...Judy Adler

Guest... deysizg501... Mariely Dominguez... AcosadoraKawaii... ChrisNovx... Hotaru970

No puedo escribir como Levi conoció a Eren porque eso es parte del epílogo.