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Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

TERRITORIO

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Eren recordaba las cenas familiares que su madre solía preparar una vez al año, sus tías omegas pasaban la mayor parte de la mañana cocinando mientras los alfas charlaban en la sala. Él y sus escasos primos podían salir a pasear por toda la comunidad hasta la hora del almuerzo, era ahí cuando comenzaba la verdadera celebración, todos charlaban de todo y bromeaban sobre cosas que les pasaron en el exterior.

Esas fueron las mejores épocas de su vida y en verdad, él siempre quiso volver a asistir a una de esas cenas familiares. Así que, confiado, ayudó con verdadero esfuerzo a la omega Kushel para tener todo listo y conocer a los hermanos mayores de Levi. Esta sería su primera cena familiar desde que sus padres murieran. De verdad lo esperaba con ansias, pero no de esa forma.

Nunca de esta forma y con ese tipo de recibimiento.

Comenzaba a ver las cosas de una manera muy distinta a la acostumbrada.

Detente —ordenó River, el alfa de cabello oscuro y ojos azules que se parecía a un Kaney mucho más joven— estas ensuciando tu abrigo.

Las tres omegas de la mesa y Levi detuvieron lo que hacían instantáneamente al escuchar la profunda voz de alfa que utilizó River. Todos los alfas contaban con "la voz" que podían utilizar a su antojo en menor o mayor grado de acuerdo al grado como controlaban el instinto, al utilizarla lograban una reacción de entera sumisión en los omega.

Kushel le había contado a Eren que su hijo mayor aprendió a utilizar aquella voz desde pequeño y estaba tan acostumbrado que no usaba la propia. Aun así todos eran conscientes que utilizarla sobre otros omega era visto como un mal y desagradable hábito.

River miró de reojo a las personas sentadas en la enorme mesa que fingieron que no pasó nada, se disculpó en silencio inclinándose hacia su derecha donde una pequeña omega con un moño alto y rubio parecía ser la más afectada a causa de la voz. Le dio algunas indicaciones al oído y volvió a comer con una absoluta tranquilidad.

Eren no perdía nada de vista, sentado frente a esa omega con apariencia de maniquí no apartaba los ojos de sus movimientos por más leves que fueran. Era la omega más bonita que había visto, mucho más que Kushel, e incluso se vestía como una muñeca. Pero le desagradaba.

Ella había tratado mal a Levi evitando saludarlo y arrugando la nariz en cuanto River entró a casa, todos aparentaron ignorar su mala actitud sin embargo a Eren aquello le quemó como el aceite hirviendo.

Nadie trataba mal a Levi.

Nadie.

Molesto, pinchó su tenedor en un pedazo de carne pequeño metiéndoselo a la boca mientras Mikasa, sentada a su lado, lo regañaba en voz baja.

Anthon le caía mejor, se parecía a Kushel y hablaba muy poco a diferencia de los demás que especialmente hoy eran lápidas selladas, cenando en un absoluto silencio apenas roto por las cortas frases de Kaney y algunos comentarios de parte de Anthon. Levi mantenía la cabeza gacha, igual que Kushel y la omega de pelo negro y bonita figura sentada junto al hermano segundo.

Los omega no hablan en las reuniones.

Anthon le caía mejor pero su forma de actuar chocaba bastante con todas las cosas que él creía correctas, en cuanto llegó, dejó a su omega en el pasillo, ignorándola, y fue con Kushel y Levi. El niño alfa pudo escuchar como este les susurraba que ellos dos eran los únicos omegas que podía tolerar en el mundo.

Recuerda, a Anthon le desagradan los omegas y River detesta a los betas.

Eren repitió aquello en voz baja, dispuesto a no olvidarlo. Distrayéndose rápidamente con la fuente de panecillos que Kushel puso en el centro de la mesa, quiso tomar uno a pesar de que estaban calientes pero sintió como la delgada mano de Levi pellizcaba su muslo evitando que cogiera algún panecillo con las manos sucias. Eren se mordió el labio en cuanto trató de quejarse, no podía hacerlo. Levi le dijo que no le pidiera permiso e hiciera lo que se le antojara. Pero ¿Por qué no podía comer nada de lo que quería?

Frunció el ceño bajo la atenta mirada de River, sus ojos azules parecieron brillar al ver como el niño alfa quería coger un pan pero se retraía.

—Los betas construyeron un edificio cerca de la comunidad del norte —contó Anthon, cansado de comer en silencio— ¿Lo recuerdas River? —dijo mirando a su hermano con sus oscuros ojos negros.

—Sí —dijo.

El alfa de ojos negros bufó al notar su actitud poco amigable, esta vez se dirigió a Kaney.

—Según ellos el terreno les pertenece —expuso, presionando para que River dijera algo al respecto.

—Tienen ideas interesantes —Kushel le siguió el juego logrando que por fin, el alfa de ojos azules le dirigiera una mirada

—Los betas y sus ideas ridículas —se soltó al fin.

Eren quiso entrometerse, no le parecía que los betas fueran ridículos, al contrario ellos inventaban cosas grandiosas como las películas.

—Soy el único que puede sacar a Riv de su caparazón —dijo Anthon, contento—. River compró el edificio al doble de su precio para que se fueran.

—Se aprovecharon de ti —opinó Kaney.

—No papá, fue una gran idea.

—Tiene razón —cuestionó River—, les pedí a los betas que se quedaran para ver como demolían el edificio en ese mismo momento —dijo con suficiencia—. Un trabajo de dos años se hizo polvo en menos de dos horas.

—Fue idea tuya.

El alfa tornó sus ojos hacia el lugar de donde había provenido aquella voz, sin alterar su reciente estado de ánimo posó toda su atención sobre el omega.

—¿Cómo lo supiste, Levi? —preguntó con amabilidad.

—Siempre te encantó destacar entre ellos —afirmó casualmente, sin darle mucha importancia a lo que dijo. Pero sobre todo, sin mirar los profundos ojos de su hermano. No quería que utilizara su voz con él, si lo hiciera sería humillante.

—Los betas son ambiciosos y tontos —respondió poniendo en claro su punto de vista al respecto—, como las cucarachas. Una plaga.

—Pero eres médico de betas —lo interrumpió Eren—, leímos tu biografía en la escuela.

Carla, la omega de Anthon, contuvo una pequeña risa, incluso Mikasa.

En cambio River se limitó a torcer la boca forzando una sonrisa.

—Mi hermano no sirve a los betas, tan solo el líder de la empresa farmacéutica de Sina —le dijo Anthon— pero acabas de derrotarlo.

—Ustedes se llevarían bien —mencionó Kaney.

Rápidamente River trató de cuestionarlo.

—Padre…

—Eren aprenderá el negocio de su padre —continuó— imagina los beneficios para Levi si algún día él llegara a ser como tú.

Levi levantó la cabeza al escucharlo. Pero no dijo nada.

—Tú serias un mejor tutor que Erwin —propuso Anthon—, escuche que fueron a verlo. Si te parece, apóyalo, River. De todas formas ya somos familia.

—No podría obligarlo —rebatió el alfa— ¿No es así, Eren?

El ojiverde dejó de comer al escucharlo, todos estaban atentos por su respuesta, no vio a Levi mirándolo intensamente.

Por favor no digas nada estúpido.

—Si lo hago —comenzó— entonces Levi podrá entrar a la universidad.

Levi se removió de su asiento, incómodo.

—Tienes un alfa complaciente —le siseó River—. ¿Fue idea tuya? —preguntó con disimulo, sin que nadie se diera cuenta.

Pocas veces usaron la voz sobre él, no le gustaba. Fue deplorable cuando Eren lo obligó a besarlo, celoso de Farlan. Aquello hacía que su cuerpo enteró se sintiera flojo, al igual que un títere. La bilis le subía por la garganta forzando a cada nervio de su cuerpo temblar, incluso sus ojos se ponían llorosos y si tan solo intentaba esquivar la pregunta o pedido o lo que fuera, una dolorosa punzada desgarraba su pecho. La voz de alfa escarbaba en sus pensamientos, muy adentro, nada quedaba seguro y todo salía al descubierto.

Pero Levi era idéntico a River, aprendió a controlar el instinto, someterlo y frenarlo. Bloquearse a sí mismo manteniendo la misma cara de indiferencia de siempre, de lo contrario, la concentración era rota y su martirio comenzaba.

—No, no fue mi idea —dijo como un autómata.

Si le escupieran en el rostro ahora no se sentiría tan degradado como ahora.

River lo ignoró desviando su atención hacia Eren.

—Serás tan grande como tu padre —le dijo con su típica sonrisa atractiva. River siempre sonreía cuando las cosas salían bien.

—Tiene que serlo —concluyó Kaney dando por terminada esa conversación para sumergirse en la agradable noticia que Anthon tenía para contarles.

Su omega tendría una cría, que con suerte no sería omega.

Todos sentados en la gran mesa, tratando de ser amables y recuperar algo que ya estaba roto desde hace mucho tiempo. Actuando perfectamente en cada uno de sus papeles para representar lo que significaba ser una familia unida y feliz.

Levi perdió el apetito cuando Eren quiso besarlo delante de todos, incitado por River.

Y Levi se dio cuenta que aquel alfa de ojos azules que pretendía ser su hermano comenzaba a sospechar de ambos, haciéndole preguntas discretas a Eren y tratando de forzarlo a que lo humillara con cada pequeña acción.

Estaba muy equivocado.

River no entendía. Nunca entendería.

Pero mientras Eren estuviera a salvo de él. ¿Que mas importaba?

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Se sintió inquieto desde el momento en que apagaron las luces de la casa.

Su habitación estaba próxima a la de River y esa omega patosa, casi podía olerlos.

No iba a admitirlo pero quería volver a casa con Eren y con el edificio. Sí, incluso con esa niña alfa que tampoco merecía estar en ese lugar.

Se relajó un poco al sentir como su alfa, ya listo para dormir, subía a la cama acomodándo su cuerpo para quedar sobre su pecho. Casi abrazados.

—Levi —lo llamó Eren—. Cuando esa omega te miró feo en verdad me sentí muy mal —susurró quedito, frotándo la cabeza en su costado y mirándolo de reojo.

Eren no tenía que cambiar nunca. El iba encargarse de protegerlo, de enseñarle bien las cosas.

—Mañana puedes gruñirle y quedaré conforme —le dijo. Eso sería divertido, la omega rubia tenía miedo de otros alfas y verla asustada iba a convertirse en una buena venganza.

—Perdóname por besarte en la cena.

—Fueron las feromonas —lo excusó Levi— no tienes porque disculparte.

—Cuando hueles asi de bien algo dentro de mi cabeza quiere que te bese —confesó Eren pasando una mano por el cuello de su omega para sentir la tibia calidez que emanaba— y que muerda muy fuerte para que nadie vuelva a mirarte. —sus dedos rozaron la cicatriz pequeña e imperceptible que algún día ensancharía aun mas—. No me gusta que la gente te mire.

—Es tu instinto.

—Solo sucede cuando hueles de esa forma.

Levi sintió como toda su frustración e inquitud se iban al mismo tiempo gracias a los toques de su alfa.

—Son feromonas sexuales —le dijo— desprenderé mas cuando entres en celo, Eren, tienes que aprender a controlarte.

—Es imposible.

—Eres un alfa, no es imposible —siseó.

—Tampoco me gusta como siempre marcas la diferencia en todo lo que encuentras —le reprochó Eren— te pareces mucho...a tu hermano.

—¿A cual?

Eren cerró los ojos olfateando con fuerza. Un rico olor dulce y crepitante lo dejó adormilado. Forzándolo a esbozar una sonrisa de satisfacción, sentía un curioso cosquilleo en el estómago que le gustaba mucho. Solo sucedía con Levi, solo con él.

—A River —respondió arrastrando las palabras.

Yo no soy como él, quiso decirle.

—Duermeté —le susurró en cambio.

El niño alfa obedeció, sereno. Arrollándose a un lado de la cama, como un gato, sintiendo los ojos más pesados que nunca.

Entonces tocaron la puerta y Levi salió de la cama con cuidado, viendo el estado aletargado en el que se encontraba Eren prefirió no despertarlo.

Descalzo, quitó el seguro de la puerta abriendola al mismo tiempo que una mano lo sacaba fuera sin miramientos.

Levi solo llevaba unos cortos bastante holgados que no ocultaban sus desnudas piernas, y una camisa de dormir abierta. Frunció el ceño al escuchar el gruñido de la persona que lo había sacado, iba a enfrentarlo cuando este habló.

—Desprendes las mismas feromonas maternas que las omegas usan para dormir a sus crías —le dijo, helándole la sangre—. Levi ¿Dormiste a tu alfa sin que se diera cuenta?

El azabache apartó la mano con brusquedad, enfrentándolo.

—Un alfa no debe entrometerse en asuntos ajenos —le recordó.

—Un omega no puede controlar al suyo como se le antoje.

—Un alfa no puede utilizar el poder que tiene como se le antoje —escupió Levi—. Puedo denunciarte, sé que tú encerraste a Eren en aquel orfanato para betas en lugar de llevarlo conmigo. Por eso siempre te opusiste a que yo lo buscara.

River se quedó callado. Ya no portaba la sonrisa de modelo y sus ojos estaban oscuros.

—Esta no es tu guerra, Levi.

—Es solo un niño —se atrevió a decirle el omega— no va a quitarte el puesto de presidente solo por ser el hijo de Grisha. Déjalo en paz.

Ven conmigo —le ordenó River utilizando la voz.

Levi iba a lanzarle un insulto pero sintió como sus pies se movían solos y quedaba flojo y sumiso al instante, al total antojo de su hermano que lo guió lejos de la habitación donde se encontraba Eren.

No puso pensar otra cosa. En este momento tenía que mantener toda la compostura necesaria para no caer, sin embargo su omega solo pensaba en algo.

Sálvame.

Pero la razón le gritaba otra cosa.

Puedo salvarme solo.

PROXIMO CAPITULO

Miedo


Reescribí los dos capítulos anteriores. Lo siento.

Sería bueno que los lean otra vez.

Mi cuñado olvidó pagar el wifi y por esa razón no pude subir este capítulo pero me di cuenta de algo:

No me encuentro satisfecha con este fic, así que he tomado un tiempito para releerlo, con esta historia ando saltando por las ramas como un mono.

No quiero darles algo soso y barato, sinceramente sería una perdida de tiempo.

Dilemas de un omega casado tiene como protagonistas a Levi, un omega ex liberal; y Eren, un niño alfa que a duras penas comprende el mundo donde le tocó nacer.

Cada capítulo trata de un "dilema" en el que Levi se halla sumergido, en total 27 dilemas que enfrenta llegando a un punto y aparte donde por fin puede resolverlos todos. El siempre esta pensado ¿Lo hago? o ¿No lo hago?, si lo hago ¿Me arrepentiré de la desición que haya tomado? Levi tiene miedo de perder a Eren y de educar mal a Eren, pero no sabe que al tratar de cambiar las ideas de su alfa solo provocará que este traté de resolver las cosas por si mismo y todo se vaya a la mierda dentro de una sociedad que va a hacer lo imposible por quedarse tal y como esta y aplastar a todo aquel que se interponga.

Amo construir este tipo de omegaverses, en especial este que no necesita ser cambiado porque es perfecto y cruel.

Mis agradecimientos a MagiAllie por darme la idea final con su pregunta.

No tengo el tiempo suficiente para continnuarlo pero me tomé todas las noches de esta semana para darle una buena estructura y ya tengo el final.

DILEMAS DE UN OMEGA CASADO consta de 27 capítulos y un epílogo que terminé hace media hora.

*lanza cohetes de victoria*

Es Ereri, no Fari.

Habrá mpreg y un final algo inesperado.

Puse a Erwin con Isabel XD pero esa pareja no tomara mucha relevancia.

Decidí poner a Armin con Jean. Lo siento Marco.

La voz del alfa no es mi invención, la saqué de un blog llamado "Historia del omegaverse" por Lessandrat.

Nos leemos y muchas gracias por tenerme paciencia.