OUTTAKE SED
EDWARD POV.
— ¡Has perdido el toque hermano! — Grita Emmett jactándose, sonrío e impulso mis piernas, los árboles se vuelven simples manchas marrones.
Traspaso a Emmett y Jasper sin esfuerzo alguno, me concentro en mi entorno, mi presa se encuentra cerca, cierro mis sentidos, solo somos el león de montaña y yo, corro a mi presa, el animal no lucha lo suficiente, rompo su cuello y bebo de él.
El aún cálido líquido borgoña pasa por mi garganta calmando solo un poco la quemadura, nunca lo suficiente. Sé la sangre que la calmaría por completo, pero es la misma que no me incita a lo suficiente como para beberla, la misma que me condenaría a una solitaria eternidad. El cuerpo sin vida del animal descansa en mis brazos tan pronto termino con él me encargo de enterrarlo al igual que al resto de las presas anteriores.
Camino hasta el campo aguardando por el resto, froto mi pecho, la separación comienza afectarme. El ya conocido tirón me incita a volver a Forks, a volver a ella. Duele no estar cerca de mi compañera. Una ligera lluvia comienza a caer, observo al cielo siendo bienvenido por los ya conocidos matices grises, el día se ha nublado de repente, una ráfaga de aire sopla arrastrando el olor de mi familia con él, Emmett es el primero en llegar, una mueca en sus labios.
— Parece que la cacería ha terminado temprano —ofrece, su ceño se frunce mientras piensa en las posibilidades de encontrar algún oso más, a pesar de saber que no hay ninguno cerca se encuentra listo para explorar —deberíamos comenzar a correr de regreso.
Rosalie salta sobre su espalda besándole, una mueca se forma en mis labios con el cambio repentino de sus pensamientos, el tirón en mi pecho se vuelve más fuerte, por un segundo es como si el órgano que ha estado muerto por más de noventa años volviera a latir de repente. Mi mente viaja a la primera vez que vi a Bella en el estacionamiento, un recuerdo que parecía ser bastante distante ahora. El anhelo de volver a Bella se vuelve cada vez más fuerte, es diferente ahora que nos hemos acoplado, froto ausentemente mi pecho.
Ahora comprendía lo que la separación implicaba para mi familia.
No era cuestión de intentar comprender sus pensamientos.
El estar lejos de sus compañeros y anhelar volver a ellos era una pena por la cual no estaba dispuesto a pasar si Bella cambiaba de opinión, si ella decidía seguir siendo humana, permanecería a su lado todo el tiempo que ella me lo permitiera, y una vez que ella se marchará yo la seguiría sin dudarlo. Buscaría a los vulturis y rogaría que acabaran con mi vida.
"Deja el masoquismo de lado, Edward" Ruedo los ojos, los pensamientos de Jasper giraban en torno a mis emociones. Mi hermana sonríe a su lado antes de envolver sus brazos su cintura, una nueva emoción me invade "Pronto la verás.
Carlisle y Esme vienen a sus espaldas tomados de la mano, sus miradas conectadas, una conexión que no necesitaba de palabras.
Necesitaba volver a Bella.
Me preparo para correr de regreso a los vehículos, si me apresuraba tendría tiempo de tomar una ducha y encontrarme con Bella para cuando volviera del instituto, antes de que pueda partir una terrible agonía se instala en mi pecho, aulló de dolor, es como si mis miembros fueran arrancados todos a la vez.
Caigo de rodillas, el fango que se ha formado por la ligera brisa cubre mis rodillas.
Inhaló sin necesidad tan pronto un miedo atroz se instala en mi pecho.
Escucho los frenéticos pensamientos de mi familia, todos a la vez, no soy capaz de descifrarlos, es como la primera vez que desperté.
Todos están confundidos.
No encuentran algo que pueda herir a un vampiro.
El pánico de mi pecho se calma, sé lo que pasa.
Bella.
Mi compañera está asustada.
— ¡Edward! — Antes de que pueda correr de regreso a Forks la visión de Alice me golpea.
"Un edificio se encuentra en llamas, la alarma suena y los pasillos del instituto se encuentran rápidamente inundados por un mar de estudiantes que corren entre ellos en busca de una salida, Bella va con ellos, se encuentra bajando las escaleras cuando una columna se rompe y bloquea el camino al primer piso, las llamas continúan creciendo, la visión es borrosa por el fuego, ella no está sola, reconozco a Newton, Crowley, y Stanley. La visión cambia, un hombre cargando un arma camina entre los desiertos pasillos hasta que sus ojos se posan en ella, le observo cargar su arma y disparar"
— ¡NO! — Un rugido inhumano brota desde lo más profundo de mi pecho.
Ella no moriría.
No lo permitiría.
Debía llegar a tiempo.
Aún no sucedía, el miedo de mi pecho me lo advertía.
Corro ignorando las preguntas de mi familia, Alice se encargaría de informarles. Mis sentidos se nublan con solo un propósito en mi mente.
Un objetivo.
Corro como nunca antes lo he hecho, pero no lo suficiente como desearía. Impulso mis piernas y salto en más de una ocasión algún acantilado. Mis pies apenas tocan el piso por mi velocidad, mi entorno se vuelve borrones verdes y cafés. Mis ojos solo miran al frente esperando llegar a tiempo, mi vista se pierde en los oscuros matices del cielo, y por primera vez en más de noventa años, oró para llegar a tiempo.
Oró por que las visiones de Alice no se cumplan.
Oró por no perder a Bella.
Ruego que Dios se apiade de un ser sin alma y me permita impedir que le disparen.
Mi compañera me necesitaba.
Puedo ver el incendio tan pronto curso la señal de bienvenida de Forks, impulso, si es posible, mis piernas, me concentro en los pensamientos buscando a Bella entre ellos; encuentro la mente frenética de Jessica Stanley mientras intenta convencerse de deslizarse por una tubería. Sus ojos se posan en la mujer rubia que quiere que se deslice como lo han hecho sus compañeros, el vistazo que le da Jessica es suficiente para reconocerla de una fotografía que descansa en la mesa de noche del cuarto de Bella, es Jaime su hermana adoptiva.
Jessica se desliza por la tubería siendo sostenida por Jaime en el camino antes de que se pueda lastimar, escucho atentamente como le dice que Bella sigue adentro con dos hombres armados, en cuanto las palabras abandonan sus labios se escucha una serie de disparos.
No me detengo, la ira me invade, zigzagueo entre las llamas permitiendo que el tirón de mi pecho me guíe hasta ella, un dolor aún peor que el de la trasformación se instala en mi pecho, lucho contra él, no permitiría que esta vez me doblegara.
Mi pareja me necesitaba.
El olor a sangre invade mis sentidos, reprimo al monstruo en mí, la sed de matar no es lo suficientemente fuerte como el miedo que me invade de perder a Bella. El distintivo olor a fresias y fresas inunda mis pulmones.
Nuestras miradas se encuentran, suspiro aliviado, ella estaba en pie frente a mí sosteniendo su costado, su sangre mojaba su mano mientras sostenía la herida.
Se estaba desangrando.
El monstruo pierde su sed cuando ve el dolor en sus delicadas facciones.
Corro hacía ella tan pronto sus ojos se cierran y se encuentra por caer, la tomo en mis brazos y hago presión en su herida.
Mi teléfono suena.
Necesitaba a Carlisle.
— Tendrás que correr, Carlisle se encuentra en hospital preparando todo. ¡Tienes que moverte, ahora! ¡La ambulancia no llegara a tiempo! —Las palabras de Alice son frenéticas, estaba decidido. Si llegaba demasiado tarde la cambiaría ahora.
No la perdería.
No asumiría ese dolor.
Toleraría la molestia de Bella si me odiará por cambiarla sin su consentimiento. Nunca lo habíamos discutido a profundidad, pero sabía que ella estaba interesada en seguir adelante.
Corro de regreso a la salida.
Un frenético Steve se acerca a mí, sus ojos se encuentran con el cuerpo inconsciente de su hermana en mis brazos. Sus ojos se abren en completo shock, a sus espaldas viene la rubia.
Contengo un gruñido por su reciente proximidad.
— La ambulancia no llegará a tiempo…—susurra, su voz de quiebra— debemos llevarla al hospital.
— La llevaré —digo, mi rabia contenida estaba perdiendo el tiempo, valioso tiempo de su vida —. Carlisle se encargará, ya le llamado tan pronto la encontré…
Steve asiente — Conduciré….
Niego — No será lo suficiente rápido…ella podría morir si no me doy prisa. Puedo estar en el hospital en cuestión de minutos, pero tendrás que jurar que lo dejarás ir y no preguntaras nada.
Los pensamientos de la rubia se cuelan entre la multitud mientras nos observa fijamente. ¿Qué demonios? El auto es la opción más rápida.
¡Maldición morirá si no montamos en el auto ahora mismo! Tengo que conseguir a Rudy y Michael, Oscar se encargará de que vuelen inmediatamente.
Steve me ve fijamente, sus preguntas vendrán después, y asiente.
Sin importarme las consecuencias me expongo desapareciendo en un parpadeo.
"No es humano" Es el último pensamiento que escucho antes de internarme en los bosques rumbo al hospital.
Observo mis brazos.
Cargo el regalo más precioso que se me ha podido dar.
Acerco mis labios a su frente y dejo un casto beso en su ahora pálida piel.
— Nunca volverás a estar fuera de vista Isabella —Juro mientras corro rumbo al hospital.
Un poco corto, pero pronto volveremos a Bella, recuerden que nos encontramos muuuuy cerca del final :3
Puede que un par más de capítulos, otro más de OUTTAKES y un epilogo, y terminamos.
