¡Inglaterra vs España!
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RinMakoto. La popularidad los alcanzó, aunque no le prestan atención. La llegada de Esperanza pondrá las cosas calientes, y Tsukumo… como que está celosa ¿no? Jeje, las cosas con ella se pondrán chistosas. ¡Saludos!
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El Redentor 777. Jeje, las Saintias y Ramón están ahora en un momento feo, pero verás que esto no es el último de muchos encuentros que se vienen. Honjou y Esperanza se armarán una gran rivalidad y Tsukumo… celosa XD. ¡Saludos!
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Sin más, comencemos…
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Las cosas en la Academia Satogahama marchaban bien, aunque por alguna razón había cierta tensión entre Esperanza y Honjou en la clase 2-5.
Iwaki fue la primera en notar eso, pero no dijo nada hasta que se los dijo a las demás Saintias cuando se reunieron en la sala del Consejo.
- ¿Qué estás diciendo?
- Sí, como que Chikage y Esperanza están en un momento feo, no pueden ni mirarse fijamente con una mirada llena de odio.
- Vaya, ¿Por qué será? – preguntó Tsubasa.
- Pues tal vez se lleven mal o algún problema del pasado.
- Pero los registros dicen que nunca se conocieron, es más, aquí dice que Cortés-san estudió toda su vida en el extranjero.
- Creo que yo puedo responder a eso – dijo Nakano.
- ¿Qué averiguaste?
- Esto – la peli verde mostró varios documentos – para resumirlos todo, creo que lo que Cortés-Senpai y Honjou-Senpai tienen, es un caso de xenofobia por la otra.
- ¿Xenofobia?
- Sí quiere decir que es el odio hacia los extranjeros, pero Cortés-san es una especie de fobia llamada Anglofobia.
- ¿Qué es eso?
- Sencillo, odio hacia los pueblos ingleses.
- ¿Por qué les tendría odio?
- Ni idea, pero creo que Honjou-Senpai también lo posee, pero sería la hispanofobia.
- ¿Y eso sería…?
- Odio hacia los españoles.
- Vaya, entonces es cuestión de tiempo para que algo malo suceda.
- ¿Por qué lo dices?
- Porque he leído y visto varias películas en las que situaciones así, pasan.
- Bien, solo espero que no pase nada malo.
- Por cierto, Shinonome-san, ¿Cómo sientes tu herida?
- Pues ya no siento nada – respondió la peli azul – es más, ni siento dolor.
- De veras Maldonado-kun tiene gran poder – dijo Tsubasa – curó tu herida en un instante.
- Lastima que siga sin aceptar el puesto de Caballero Dorado – suspiró Nomi – sería un buen compañero con esa técnica de curación.
- Sí, en caso de que luchemos, nos podría curar.
- Qué más da – dijo Ryo – si ese tonto no quiere unirse a nosotras pues ni modo.
- Ese otro idiota de Alférez también – dijo Kurashiki – aunque hasta el día de hoy no me explico cómo fue capaz de congelar mi fuego.
- Los ataques de Acuario son sorprendentemente poderosos – explicó Nomi – su Ejecución de la Aurora puede llegar hasta los 273° bajo cero, es decir, el cero absoluto.
- Kana, ¿Qué opinas del otro? – Iwaki miró a la peli negra, pero esta estaba como ida.
- ¿Tsukumo? – Aoi también miró a su amiga quien estaba metida en sus pensamientos.
La mente de la peli negra no dejaba de pensar en la escena de Joan y Esperanza abrazados mientras hablaban con los demás. Ella no entendía porque se sentía así, realmente nunca había tenido esa sensación.
Pero no le gustaba nadita.
- ¿Kana? – Iwaki ya comenzó a preocuparse por la actitud de Tsukumo - ¡Despierta Kana!
- No hay modo, creo que Tsukumo-Senpai está pensando mucho en algo.
- ¿Tal vez en algún chico? – propuso Tsubasa.
- No seas tonta Arihara, no creo que Tsukumo esté así por un chico – dijo Shinonome.
- ¿Y si así fuera? – dijo Tomoe – después de todo, dijo que comenzó a llevarse con un chico, Fábregas-san.
- Sí, tal vez sea que esté pensando en él.
- P-Pero somos las Saintias, se supone que debemos permanecer puras y castras – dijo Kurashiki.
- No lo creo Kurashiki-san – dijo Nomi – esa regla solo aplica a los Caballeros Femeninos, más nosotras tenemos más libertad. Podemos tener pareja, siempre y cuando sea amor correspondido.
- Vaya, por cierto, hay algo que quiero saber.
- ¿Qué cosa Arihara-san?
- ¿Puede ser cualquier chico?
- Normalmente debe ser alguien que sea igual de fuerte que nosotras, pero Athena eliminó esa regla y nos dejó la opción de elegir a nuestra pareja, quien sea.
- Vaya.
- Lo siento, pero no quería hacer esto – dijo Iwaki cargando algo de cosmos – despertaré a Kana.
- ¿Q-Que harás Iwaki-Senpai?
- Iwaki-san, no lo hagas.
- ¡Despierta Kana! – Iwaki estaba a punto de lanzar su ataque, pero en eso…
- ¿Aquí es el Consejo Estudiantil? – preguntó Joan llegando al aula con unos papeles – pero ¿Qué?
- ¡Mi ataque como Saintia del Cisne! – dijo la peli mostaza juntando sus manos - ¡Polvo de diamante!
- ¡Espera! – se escuchó un grito masculino mientras una silueta se ponía en frente de Tsukumo.
La peli negra reaccionó casi al instante, pero justo cuando el ataque le iba a dar, una luz dorada llegó frente a ella y la protegió.
El polvo de diamante era una corriente helada capaz de llegar a los 150 grados bajo cero y era muy fuerte, podía destruir Armaduras de Bronce y Plata con facilidad, pero esta vez, no lo logró.
Su ataque nunca llegó hacia Kana, cosa que dejó a las demás Saintias heladas del susto, pero más cuando miraron la razón por la que el ataque nunca llegó.
Delante de la peli negra, estaba Joan, pero este estaba vistiendo la Armadura Dorada de Tauro.
El Polvo de Diamante llegó al pecho del castaño, pero este no le hizo ningún efecto por el cosmos de la Armadura. Las Armaduras Doradas podían soportar una temperatura de hasta el cero absoluto, o sea, -270° C.
Las demás Saintias quedaron viendo al mexicano.
- ¿Estás bien? – preguntó a Tsukumo, la cual solo miraba al chico.
- Eso debería preguntarte a ti – dijo Kana - ¿te has hecho algún daño?
- No, esta Armadura me protegió – dijo Joan – ya puedes irte de aquí.
- ¿Qué? – ninguna entendió lo que quiso decir, hasta que notaron como la Armadura Dorada volvió a las columnas en las que estaban.
- ¿Por qué le pediste a la Armadura Dorada que se fuera? – preguntó Shiho.
- Porque no la quiero conmigo, eso es todo.
- ¿Por qué estás aquí? – preguntó Maiko.
- Vine a dejar unos papeles que la sub directora me dio y me pidió de favor que se los viniera a dejar.
- Gracias Fábregas-san – dijo la Presidenta para luego mirar a Yoshimi – Iwaki-san, discúlpate con Fábregas-san por el intento de ataque.
- S-Sí – respondió Iwaki con algo de miedo – l-lo siento Fábregas.
- E-Está bien, solo procura no atacar a nadie, además, el ataque no me hizo ataque.
- ¿No te hizo nada?
- No importa eso, bueno, me voy.
- Espera – dijo Tsukumo levantándose.
- ¿Kana? – Joan miró a la peli negra que iba hacia él.
- ¿Qué harás Tsukumo? – dijo la peli lila.
- Gracias por ayudarme – dijo y acto seguido, le dio un beso en la mejilla a Joan quien se sonrojó.
- Kana – el mexicano estaba sonrojado por lo hecho por la peli negra, y las demás Saintias quedaron en shock por esto.
Pero antes de que alguien dijera algo, escucharon un alboroto en el patio de la escuela.
- ¿Qué será eso?
- Miremos – dijo Arihara mientras veían en las afueras del Consejo.
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Más rato, las Saintias acompañadas de Joan, bajaron a ver cuál era el motivo de tanto relajo y cuando llegaron…
- ¡Tú me machaste! – dijo Chikage mirando a cierta peli verde.
- ¡¿Qué yo te manché?! ¡Mira quién habla! – respondió Esperanza.
- Pues mira españolita de cuarta, es mejor que te calmes si no quieres caer ante mí – dijo Honjou.
- No me calmaré ante alguien como tú, greedy. – dijo la peli verde dejando a más de uno, callado ya que ese era un insulto hacia los ingleses.
- ¿Cómo me llamaste, esclava?
- ¿A quién le dices esclava?
Ambas chicas estaban elevando sus cosmos, cosa que a algunos alumnos les dio algo de miedo.
- ¡Calma Esperanza! – dijo Rafael alejando a la peli verde de Honjou.
- Tu también Chikage, aléjate – dijo Shizuku Tsukahara alejando a la inglesa de la española.
- ¿Qué pasa aquí? – dijo Nomi acercándose a la escena.
- La presidenta.
- Cortés-san, Honjou-san, ¿Qué demonios pasa aquí?
- Ella tiró su bebida sobre mí – dijo la peli vino tinto – mira como me dejó.
- ¡Es mentira! – protestó Esperanza – iba tranquila con mis amigos cuando esta me echó su bebida encima.
- ¡Pues ni que tuvieras tan buena figura!
- Mira quien habla, la que tiene más pecho que otra cosa.
- ¡Ya basta! – dijo la Presidenta mientras elevaba su cosmos hacia un rango alto, cosa que hizo callar a más de alguno, a excepción de los latinos, ya que ahora sus cosmos eran superiores a las Saintias – miren, si quieren resolver sus asuntos, entonces batallen limpiamente y así se calmarán las cosas.
- Me parece bien – dijo Honjou – espero que una chica como tú esté lista para enfrentarse a mí.
- Ya te partiré la boca en la pelea para que aprendas a callar esa maldita habladuría inglesa.
- ¿Aceptan el duelo? – dijo Nomi.
- Yes / Sí – respondieron ambas en su respectivo idioma.
- Bien, por lo que dijeron, entonces se llevará a cabo en dos días, el encuentro entre ambas.
- ¿Un encuentro entre España e Inglaterra? – los rumores y chismorreos comenzaron.
- Joan – Ramón se acercó al mexicano – esto está mal amigo.
- ¿Qué pasó para que Esperanza se peleará con Honjou-san?
- Íbamos caminando y Esperanza nos iba hablando sobre su cultura y entonces chocaron con Chikage-san y bueno… ya miraste la pelea.
- ¿Viste la pelea Ramón-san? – preguntó Nakano al hondureño.
- ¿Ramón-san? – eso dejó intriga en Joan por como la peli verde llamaba a su amigo por su nombre.
- Un poco Ayaka-san.
- ¿Ayaka-san? – ahora Joan estaba confundido.
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En la noche…
- ¿En serio pelearás? – preguntó Rafael.
- Sí, no quiero quedar debajo de esa greedy – dijo la peli verde – además, le demostraré la Furia Española.
- Todo bien ahí, pero… ¿te das cuenta de que es una Caballera de Athena? – dijo Kudo.
Cabe decir que todos estaban reunidos en el cuarto de los chicos y Esperanza los estaba acompañando.
- ¿Es parte del ejército de Athena?
- Sí – habló Hibiki – Chikage Honjou es del rango de Plata, defiende la Armadura de la Flecha y es una de las más fuertes, incluso es considerada la más cercana a igualar el poder de las Saintias, bueno, hasta que llegaron ustedes.
- No la tendrás fácil Cortés-san – dijo Shinzuke – una vez peleé contra ella y me derrotó.
- ¿Te derrotó?
- Sí, su técnica de Flechas Fantasmales es letal.
- No importa – dijo Esperanza – tengo mi técnica que me podrá ayudar.
- ¿Qué técnica es?
- Ya lo verán.
- Por cierto, ¿Dónde está Ramón?
- Está en un asunto importante.
- ¿Eh?
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Mientras que con el hondureño…
- ¿Q-Que vas a hacer conmigo Ramón?
- Lo siento Daisuke, pero esto es lo mejor, créeme.
- Ramón.
- ¿Sí?
- ¡¿Por qué mierda me amarras a un árbol?!
- Lo hago por el bien de Esperanza.
- No te das cuenta que yo solo quiero ver a esa hermosura española.
- Y por esa razón es mejor que no te le acerques a menos de 5 kilómetros.
- Vamos Ramón, sabes que ella es muy linda, ¿a poco no te gustan los pechos de esa linda Senpai?
- Amigo, lo que tienes en la cabeza es aire y aunque me digas lo contrario, pues no, yo no miro a Esperanza de ese modo, es amiga de Joan y Rafael, pero eso no significa que me guste.
- Traidor.
- Bueno, me voy, que pases buena noche.
- E-Espera, Ramón, ¿es una broma? ¡Vuelve aquí catracho!
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Durante los días siguientes, Esperanza entrenó fuertemente para igualar a Honjou en fuerza y cosmos, incluso Joan le ayudó a practicar.
- ¡Toma esto! – gritó la chica lanzándole un ataque de cosmos al castaño, cosa que esquivó con algo de facilidad el ataque.
- Buena esa Esperanza, pero necesitarás mucho de esto.
- Vamos Carlos, necesito que me ataques con más potencia.
- ¿Con más potencia?
- Sí, sé que no te gustará lo que te diré, pero quiero que me ataques con un poder de Caballero.
- ¿De Caballero?
- Sí, sé que no te gusta, pero quiero que me ataques con todo tu poder.
- P-Pero…
- Por favor.
- Esperanza – Joan miró determinación en los ojos de su amiga y sin más, lo hizo – Bien, prepárate.
- Atácame con lo que tengas Carlos.
- ¡Recibe esto! – dijo el castaño elevando su cosmos - ¡Danza de plumas celestiales!
El bulto de plumas fue directo a Esperanza y esta se preparó para contraatacar.
- ¡Aquí voy! ¡Espada del Cid! – dijo mientras su brazo hacia como una espada y con una brisa de aire, cortó las plumas.
- ¿Qué fue eso?
- Esta es una técnica que he desarrollado estos años – dijo la peli verde – es la técnica de la Espada del Cid.
- ¿El Cid? ¿Te refieres a Rodrigo Ruiz de Vivar?
- Sí, el gran guerrero El Cid, y he desarrollado el poder de mi espada que puede cortar casi cualquier cosa.
- Vaya, es una técnica muy poderosa.
- Sí, espero con esta técnica poder hacerle frente a esa inglesa.
- Ojalá que sí.
Pero las cosas no acabaron ahí.
Joan y Esperanza entrenaban en un parte del coliseo en el cual los alumnos tenían permitido entrenar libremente.
Muchas chicas y chicos veían al mexicano entrenar con la española, realmente se veía que ambos se entendían.
Joan sabía que tal vez algunas personas irían con el chisme a Honjou, por lo que jugó su carta más favorable cuando estaba entrenando con Esperanza.
- ¡Esperanza!
- ¿Eh? ¿Por qué me hablas español Carlos?
- Tal vez alguien le vaya a decir a Honjou-Senpai sobre esto, así que, si no nos entienden, es mejor.
- Gran idea.
Algunas Saintias llegaron al lugar a ver al dúo entrenar, entre ellas, Tsukumo.
- ¿La chica nueva está entrenando con Fábregas? – preguntó Asada.
- Al parecer la está ayudando a mejorar – dijo Ukita.
- Se ve que se entienden a la perfección – dijo Tsubasa.
- Tsk – se escuchó un chasquido de lengua de parte de Tsukumo quien solo se retiró del lugar.
- ¿Tsukumo? – Aoi miró a su amiga irse del lugar y la siguió.
Aoi tuvo que seguir a Kana quien no le hacía caso a nadie.
- ¿Tsukumo?
- ¿Aoi?
- ¿Qué te pasa? ¿Por qué te enojaste con eso?
- No me enojé – dijo con su voz monótona y su típica expresión.
- Tsukumo, puedo ver que estás enojada. Ahora actúas así cada vez que Fábregas está con esa chica.
- … - la peli negra no respondió y solo desvió la mirada.
- ¿Acaso… él te gusta?
- No lo sé – respondió – desde que lo conozco, ha sido un caballero conmigo, no solo eso, su espíritu de lucha me llamó la atención y aunque apenas hace unos días que lo conozco, realmente me ha llamado la atención.
- … -
- Cuando él habla con esa chica… no sé porque, pero me molesta.
- Tsukumo.
- No sé si es que me gusta o que me pasa. No lo sé Aoi.
- Tsukumo – la peli lila se acercó a su amiga y le acarició la cabeza – felicidades.
- ¿Por qué?
- Eso significa que te gusta Fábregas.
- ¿Me gusta?
- Sí, al menos eso pienso, y cuando él habla con esa chica, quiere decir que te da celos que él esté con otra chica que no seas tú.
- ¿Celos?
- Sí.
- Vaya – la peli negra estuvo analizando un poco las cosas – entonces… estoy enamorada de Joan.
- Sí, eso parece.
- Gracias Aoi, así que eso me pasa.
- De nada, espero que puedas ser correspondida.
- Eso espero…
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Llegó el día de la batalla…
De nuevo, el estadio lleno de estudiantes, aunque había menos prensa que de costumbre, pero, aun así, había un buen número ya que las batallas de Satogahama eran muy famosas en el mundo.
El morbo no solo era la rivalidad entre España e Inglaterra, sino más por el entrenador de Esperanza.
Joan había ayudado a su amiga peli verde a entrenar su técnica y sus reflejos, cosa que llamó poderosamente la atención de los medios.
Todo esto era porque Joan, al ser considerado como el próximo Caballero de Tauro, la había entrenado, o sea, un aspirante a Caballero Dorado había entrenado a una chica para alzar su cosmos.
- ¡Estudiantes de Satogahama! – dijo Nomi – estamos reunidos aquí en el coliseo una vez más para ver el enfrentamiento entre estas dos guerreras.
El público estaba atento ante lo que fueran a anunciar.
- ¡Primero! Tenemos a la estudiante de nacionalidad inglesa, Caballera de Plata de la Flecha, Chikage Honjou.
La peli vino tinto se presentó a la audiencia quien saludó a la chica con mucha admiración.
- ¡Y en el otro lado! La estudiante también de la clase 2-5, de nacionalidad española, Esperanza Cortés del Rio.
La peli verde también recibió aplausos y todo, aunque era más de los chicos que otra cosa.
En el palco VIP…
- ¿Creen que será un buen encuentro?
- Creo que sí – dijo Tsukumo – el hecho de que Honjou-san peleé contra una chica que ni tiene rango será algo interesante.
- Pero esa chica fue entrenada por Fábregas-san – dijo Tomoe – quiere decir que tal vez venga con mucho poder.
- Puede que tengas razón Tomocchi.
- Esa chica entrenó con Joan – dijo Tsukumo por lo bajo – espero que por lo menos luche bien.
- Vamos Kana, apuesto que tu enamorado no tiene nada más que amistad con ella.
- ¿Enamorado? – dijeron todas, de suerte Nomi no estaba cerca.
- Aoi ¿les contaste?
- N-No, como crees…
- ¿En serio?
- Lo siento, fui débil.
- Vaya, quien lo diría Tsukumo-Senpai, te gusta Fábregas-san.
- Pues gracias a Aoi me di cuenta de que siento esto por él.
- Que tierno – dijeron muchas de ellas.
- Que indecente – dijo Shinonome con las mejillas algo rojas.
- Vamos Ryo, ¿a poco no te gustaría tener una pareja igual de amable como Fábregas?
- N-No me interesa.
- Pues como que tú y Maldonado se ven muy bien juntos.
- ¡¿Q-Que demonios están diciendo?! – dijo Shinonome con la cara algo roja – a-a mí no me puede gustar alguien como él.
- Dices eso, pero tu cara dice lo contrario.
- ¿Q-Que? – las mejillas de la peli azul estaban igual de rojas que el cabello de Kurashiki.
- Lo mismo pensé de Maiko.
- ¿Y-Yo qué?
- Desde que perdiste con Alférez como que lo has evitado mucho.
- ¡N-No es lo que parece!
- Felicidades Kurashiki-Senpai – dijo Nozaki haciéndola avergonzar aún más.
- ¡N-No tú también Nozaki-san!
- ¡Comenzaremos la batalla! – anunció Nomi - ¡Honjou-san, Cortés-san! ¿listas?
- ¡Sí! – respondieron ambas.
- ¡A pelear!
La batalla comenzó.
Honjou visitó su Armadura de la Flecha, la cual era como la de las Saintias, solo que de un tono más oscuro de plateado.
- ¿Lista para perder, españolilla?
- Eso mismo te iba a preguntar, greedy.
- Maldita – susurró la inglesa - ¡Recibe esto! ¡Flecha Fantasmal!
Una serie de flechas oscuras fueron lanzadas hacia la española, la cual tuvo que esquivar hábilmente los objetos lanzados por la peli vino tinto.
- ¿Qué es eso de la Flecha Fantasmal? – preguntó Rafael.
- Verán, yo puedo explicar eso – dijo Shinzuke – la técnica que usa Honjou-san es una serie de flechas que parecen ilusión, pero que realmente son flechas que se te clavan en la piel y son capaces de herirte.
- ¿Flechas que no son ilusión?
- Sí, cuando me enfrenté a ella, algunas flechas se me clavaron en los pies u otros lugares, aunque no me detuvo, se me ponían lentos los movimientos y me ganó.
- ¿Crees que Cortés-Senpai gane? – preguntó Kudo.
- Miro que si Cortés-Senpai esquiva con precisión las flechas que Honjou-Senpai le lanza, estoy seguro que tendrá una oportunidad.
- ¿Shinji?
- Lo único que está en desventaja, es que necesita atacar en el momento en el que Honjou-Senpai se distraiga.
- ¿Cortés-san tiene algún ataque? – dijo Shinzuke.
- Sí, ese es el…
- ¡Espada del Cid! – gritó la peli verde mientras su brazo se envolvía en una luz verde pálido.
- ¿Qué? – Chikage se impresionó cuando la española logró cortar todas las flechas de su ataque con solo su brazo derecho.
- ¿Qué demonios fue eso? – dijo Hibiki.
- Es la técnica que entrenó Esperanza – dijo Joan – la Espada del Cid.
- ¿La Espada del Cid?
- Sí, consiste en concentrar mucho cosmos en el brazo derecho y lanzarlo con tanta fuerza que la ráfaga del aire cree una especie de corte que pueda partir lo que sea.
- Es una técnica increíble.
- Sí, de hecho, se puede decir que la Espada del Cid es la espada más filosa del mundo.
- ¿La más filosa del mundo?
- Sí, el cosmos está tan concentrado en el brazo que hace de la técnica de Esperanza una espada casi invencible. Ni la katana más filosa puede igualarla.
- Increíble.
- Veremos que sucede.
La batalla continuó por largo rato, ambas eran poderosas. Honjou lanzaba sus flechas a como diera lugar, mientras que Esperanza las esquivaba y cortaba algunas con su espada.
Honjou sabía que no podía seguir así por mucho tiempo. Usaba mucho cosmos en la creación de flechas y esta chica solo gastaba su fuerza física y eso le daba mucha ventaja ya que aún conservaba mucho de su cosmos.
- ¿Qué te pasó Honjou? – dijo la española – no se supone que ibas a acabar conmigo.
- Maldita – dijo la peli vino tinto para luego sonreír – veo que tendré que usar una técnica aún mayor.
- ¿Qué?
- Recibe esto… ¡Lluvia de Flechas Divinas!
Honjou lanzó miles, incluso millones de flechas hacia la peli verde, la cual tuvo que moverse muy veloz, pero fue inútil, tal como dijo Shinzuke, algunas flechas se le clavaron en los pies y atrasaron su avance.
Esperanza luchaba por seguir moviéndose y usar su espada para contrarrestar, pero la peli verde supo que un Caballero de Plata no debe subestimarse.
Las flechas se clavaron en Esperanza y muchas fueron a su brazo inmovilizándolo.
- ¿Qué demonios?
- Les dije, Honjou-san es muy peligrosa.
- Esperanza – Joan miraba preocupado a su mejor amiga.
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-Está acabada – dijo Iwaki.
- No tiene chance contra Honjou-Senpai – dijo Waka.
- Las flechas de Honjou recuerdan mucho a las flechas que hirieron a Athena hace muchos años.
- ¿Lo hicieron? – preguntó Tsubasa.
- Sí, fue justamente el Caballero de la Flecha de aquel entonces que dañó a la diosa Athena.
- Increíble.
- Cortés-san no tiene oportunidad ante el tremendo ataque de Honjou-san – dijo Nomi – creo que este encuentro ya está ganado.
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- ¿Ya te rendirás? – dijo la inglesa – veo que ya no puedes seguir luchando.
Esperanza estaba hincada mientras miraba como las distintas flechas desaparecían, pero las heridas estaban presentes y comenzaban a hacerla sangrar mucho y eso le hacía perder sangre y poder.
- Mi cuerpo… no responde – pensaba la peli verde mientras su vista se desvanecía un poco - a pesar de querer luchar aun… no soy capaz de ponerme en pie. Mi espada… ¿estará rota al fin?
Esperanza estaba perdiendo toda posibilidad de ganar. Su cuerpo estaba muy herido y la cosa se miraba fea.
Pero en eso, sintió una voz hablándole telepáticamente.
- ¡Esperanza!
La peli verde se puso tensa al escuchar el nombre de su amigo.
- ¿Carlos? ¿Eres tú?
- Sí, te estoy hablando a través del cosmos, luces mal amiga mía.
- Carlos, ya no tengo fuerzas para levantarme, mi cuerpo no responde.
- Esperanza… recuerda, todo lo que entrenaste. A pesar de no poder vencerme, no te diste por vencida.
- Pues sí, era diferente, además, esta tipa es muy fuerte.
- Recuerda Esperanza, la fuerza viene del interior y solo lograrás un milagro si luchas con todo para conseguir la victoria.
- ¿Victoria? – la peli verde comenzó a pararse de nuevo – ya entiendo, mientras aun tenga mi cosmos, puedo hacer un milagro.
- Así es, será como siempre lo hemos hecho.
Esperanza con mucha fuerza de voluntad, logró ponerse de pie mientras era envuelta en un aura dorada, cosa que sorprendió a más de alguna.
- ¡Convertiré mi cuerpo… en una poderosa espada!
Toda la institución notó el cosmos de la peli verde.
- ¿Qué es este poder? – dijo Honjou – no es normal viniendo de alguien que ya estaba derrotada.
En la sala VIP…
- ¿Q-Que es ese poder?
- Ni idea, pero algo me huele a que se viene algo fuera de lo normal – dijo Tsubasa.
- ¿Qué falta? ¿Qué esa chica se convierta en Caballera Dorada? – dijo Iwaki en tono de burla, pero el ver los rostros de Nomi y Tsukumo, supo que tal vez eso sería.
- ¿Creen que esa chica se convierta en Caballera Dorada?
- Eso no puede ser – dijo Ryo – ya aparecieron 3 tipos que vistieron Armaduras Doradas, no creo que esa chica lo haga.
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- ¿Por qué esta chica se levanta sabiendo que casi no tiene fuerza? – decía la inglesa – no importa, después de todo, solo es una espada oxidada.
Todos los demás notaron como la peli verde se puso de pie firmemente, pero algo no estuvo bien con ella.
Joan y los demás se dieron cuenta de eso…
- ¿Q-Que le pasa? – preguntó Kudo.
- ¿Por qué se ha puesto de espaldas? – dijo Ramón mirando como la española estaba dándole la espalda a Honjou.
- No lo sé.
- Está loca – dijo Chikage – es un suicidio darle la espalda al oponente en la batalla.
- No – dijo simplemente Esperanza aun con su cosmos elevado al máximo – te equivocas, mis sentidos se afilaron más que nunca.
- ¿Qué?
- Mis amigos me apoyaron en este duelo… he sufrido como no tienes idea, pero mis amigos Carlos y Rafael estuvieron junto a mí.
- ¿De qué demonios hablas?
- No lo entenderías.
- Pues no entenderás porque pierdes cuando recibas mi ataque más poderoso.
- … -
- ¡Recibe esto maldita hispana! ¡Flecha Celestial!
- ¿Flecha celestial? – dijo Shinji – la misma flecha que fue capaz de herir a Athena.
- ¿Qué?
- ¡Cuidado Esperanza!
El ataque de Honjou se manifestó en una flecha dorado oscuro que se dirigió directo a Esperanza.
Los chicos estaban asustados por esto, pero Joan sabía que Esperanza planeaba algo.
- ¿Lo harás?
- Mis sentidos están más afilados que nunca Carlos, mi Espada del Cid estará más afilada que nunca.
- Cumple tu sueño, Esperanza.
Justo en ese momento, la peli verde esquivó con gran habilidad la Flecha Celestial de Honjou dando un gran salto mientras dio un fuerte grito mientras su cosmos estallaba haciendo algo que nadie espero.
Su cosmos resonó con la Armadura Dorada de Capricornio, la cual es su modo normal, era el de una cabra montés.
La Armadura se desprendió y envolvió el cuerpo de Esperanza, desde los zapatos hasta terminar con una careta con dos cuernos. A diferencia del casco de la Armadura de Tauro que cargaba Joan, la careta de Esperanza tenía los dos cuernos en la frente, a diferencia del casco de Tauro que poseía ambos cuernos en ambos lados de la cabeza.
Las Saintias una vez más quedaron estupefactas ante esto. Nomi y Tsukumo quedaron un poco boquiabiertas ante esto.
La prensa quedó atónita y solo tomaba fotos de esto.
Honjou por su parte estaba en shock imaginando como la peli verde podía vestir el ropaje sagrado de los Caballeros Dorados.
- ¡Ni creas que me ganarás por eso! – dijo la inglesa – ahora mismo la flecha se te regresará.
Mientras estaba en el aire, la chica miraba como la flecha volvía hacia ella, pero esta vez, Esperanza estaba lista.
Joan miraba con gran orgullo a su amiga.
Ahora tu espíritu es una espada.
El brazo derecho de Esperanza se iluminó de dorado brillante mientras hacía cortes en el aire.
Lo lograste.
Con un fuerte grito de la española, hizo un rápido corte en la Flecha Celestial de Honjou, que por impresionante que suene, logró cortar en 4 la flecha.
¡ESPERANZA, ERES EXCALIBUR!
Efectivamente, Esperanza vistiendo la Armadura de Capricornio logró hacer que su espada se convirtiera en la más poderosa espada que ha existido.
La Espada Excalibur.
La flecha dividida en 4 fue a dar a cada una de las extremidades de Honjou.
- ¿C-Como? – dijo la peli vino tinto no creyendo lo que pasaba, es más, su propio la había dañado y rompiendo parte de su Armadura - ¿f-fue capaz de cortar mi Flecha Celestial?
Honjou cayó al suelo con un gran sangrado en las partes en las que había sido dañada.
Esperanza inclinó la cabeza mientras cerraba los ojos.
- ¡Padres! He logrado el sueño que tengo desde niña y gracias a mis amigos, lo he logrado. Mi mejor espada… se fusionó con mi poder. ¡Me siento muy orgullosa!
Honjou estaba hincada en el suelo y solo miraba a Esperanza que se levantó y se dirigía hacia ella.
- ¿P-Por qué vistes la Armadura de Capricornio?
- Ni yo lo sé, pero dime, ¿te rindes?
- Maldición – dijo Honjou, pero sabía que no podría combatir a la peli verde con la Armadura Dorada – solo dame el golpe de gracia.
- Bien – la española solo levantó su brazo derecho y sin mucha fuerza, le propinó el golpe final - ¡EXCALIBUR!
La ráfaga no hirió tanto a Honjou, pero el ataque rompió gran parte de su Armadura y la mandó fuera del cuadrilátero de combate.
- ¡L-La ganadora es… Esperanza Cortés del Rio!
Todo el público estalló en aplausos por tan maravillosa pelea.
Esperanza fue donde sus amigos y los abrazó con fuerza, en especial a Joan y a Rafael que se sintieron felices por su amiga. Eso sí, siempre seguía con la Armadura Dorada.
En eso, las memorias de los antiguos Caballeros de este signo se vinieron a la mente de la peli verde. Los más recientes fueron una sorpresa. Ambos caballeros eran de nacionalidad española y eran igual a ella en cierto aspecto. Los tres querían hacer la espada más filosa y Esperanza fue la tercera en la historia en lograrlo. Curiosamente, era la espada de la mitología inglesa, enemigos naturales de los españoles. Ambos Caballeros, de nombre El Cid y Shura, fueron valientes guerreros que dieron sus vidas por Athena.
- ¡Lo lograste Esperanza! – dijo Joan – lograste forjar la espada más poderosa.
- No puedo creer que lograste vencer a Honjou-san – dijo Shinzuke.
- Ni yo me lo creí, pensé que me iba a ganar, pero gracias a Carlos saqué fuerzas y mira, forjé la Excalibur.
- ¿La espada más poderosa que se ha forjado?
- Sí, aunque… - la peli verde bajó la mirada.
- ¿Qué pasa Cortés-Senpai? – preguntó Hibiki.
- Aunque me alegra haber forjado la Excalibur, no me gusta mucho haberlo hecho.
- ¿Por qué?
- Es una espada inglesa, la más poderosa y realmente no me gusta ese detalle.
- ¿Qué harás entonces? Has vestido la Armadura de Capricornio.
- Lo sé, pero creo que no la vestiré de nuevo.
- ¿Por qué Senpai? – dijo Shinji.
- Creo que mejoraré mi espada sin depender de esta Armadura – dijo la peli verde mientras su Armadura se separaba y volvía a su columna.
- ¿Estás segura?
- Sí, ustedes tampoco vestirán sus Armaduras, así que tampoco tengo motivos para hacerlo.
- Vaya.
- ¿Nos vamos?
- ¡Sí!
- ¡A-Aguarden! – se escuchó el grito de Nomi.
- ¡No vayas a empezar con tus mierdas Nomi! – gritó Ramón - ¡Esperanza decidió no vestir la Armadura de Capricornio!
- ¿No la vestirá? – dijo incrédula la Presidenta.
- Así es – habló la peli verde – forjaré mi propia espada con mi propio cosmos, no quiero la ayuda de la Armadura Dorada para eso.
- ¿Es en serio? – habló Honjou – me venciste con la Golden Cloth y… ¿vas a rechazar la oportunidad?
- Sí – dijo con simplicidad la peli verde – ahora si me disculpan, me retiro con mis amigos a celebrar.
- Vamos a Cheezers.
- Por cierto… ¿y Yasmina? – preguntó Kudo al hondureño.
- Ni idea – respondió Ramón sencillamente.
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- ¡Ramón! – gritó el peli rosa aun amarrado al árbol - ¡Sácame de aquí!
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- ¿Por qué ninguno de ustedes acepta el puesto de Caballeros Dorados? – preguntó Nomi a los chicos, pero fue ignorada por ellos.
- ¿Q-Que demonios pasa aquí? – dijo Maiko no creyendo la situación de los latinos.
- Algo pasa – dijo Nakano – y averiguaré que ocurre.
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Continuará…
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Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Esperanza se volvió fuerte y venció a Honjou con la Armadura Dorada de Capricornio.
Si quieren saber cómo eran las Armaduras de ambas, pueden buscarlo así:
La de Honjou, solo busquen Armadura de la Flecha.
La de Esperanza es algo complicada, ya que hay dos Caballeros que vistieron distintos tipos de Armaduras de Capricornio.
Dos Caballeros usaron esta Armadura, Shura de Capricornio y El Cid de Capricornio, aunque yo me basé en este último ya que iba más con Esperanza. A ella la vestí con esta Armadura ya que tanto Shura como el Cid, son españoles.
La escena en la que Esperanza está caída por las flechas me basé en la batalla del Cid de Capricornio contra los dioses del sueño, esto en el anime de Saint Seiya The Lost Canvas.
El YouTube solo busquen el vídeo "La muerte de El Cid de Capricornio" y verán como es la escena de Esperanza y Joan hablando. Eso sí, le añadí diálogos y varias cosas más. Eso sí, ignoren la escena en la que El Cid muere.
Bueno, eso ha sido todo.
Sin más, este ninja se despide.
Bye.
