¡Polvo de Diamante!
.
El Redentor 777. Jeje, sí, Tsukumo ya se dio cuenta de sus sentimientos por Joan, y verás las peleas que se armarán más adelante. El Cid es el más famoso y conocido, aunque lo hice más porque en la serie de The Lots Canvas el Caballero de Capricornio se llama así, El Cid. ¡Saludos!
.
RinMakoto. Honjou y Esperanza se dieron en la madre, solo era cuestión de tiempo para que se partieran el hocico. Sí, no acepto el puesto que hay una historia detrás de esto, ya lo verás. ¡Saludos!
.
Sin más, comencemos…
.
.
.
Pasó 1 semana desde la batalla entre Honjou y Esperanza y las cosas no se calmaron nadita.
Al igual como sucedería con los chicos, la peli verde recibió muchas cartas de amor en su casillero, mucha atención de parte de chicos, incluso chicas que le bateaban para el otro lado.
A ella no le importaba esto ya que por el momento no tenía un interés en ese caso, aunque tal vez nos equivocábamos en algo.
Esperanza practicaba de vez cuando con Joan a usar su espada. Desde que vistió la Armadura de Capricornio, la chica realmente estaba decidida a convertir la Espada del Cid en la más filosa, más que la Excalibur.
Aunque Joan entrenaba con ella casi a diario, a veces el mexicano pensaba que era mejor que practicara con alguien más para mejorar más su rendimiento.
Ramón se ofreció a ayudar, ya que no tenía algo más que hacer.
Ese día, Joan fue con los demás de salida ya que era sábado y Esperanza quiso quedarse a entrenar su espada, Ramón se ofreció a ayudarla.
.
En el coliseo…
- ¡Atácame! – dijo la peli verde.
- ¡Aquí te va! – dijo el moreno - ¡Furor de la serpiente!
Ramón lanzó un ataque parecido a una serpiente gigante rumbo a Esperanza.
- ¡Espada del Cid! – dijo la peli verde tratando de cortar el ataque de su amigo.
- ¡Vamos Esperanza! ¡Córtalo!
- E-Eso intento – dijo la chica tratando de cortar con su técnica el ataque de Ramón, pero fue inútil, no pudo hacerlo.
- Estuvo cerca.
- Mi espada no es lo suficientemente filosa – dijo – necesito mejorarla.
- Veo que estás decidida a hacerlo.
- Sí – en eso la chica miró al cielo – desde que tengo memoria, siempre me gustó la idea de forjar una espada que pudiese cortar todo, por eso mi empeño en conseguirlo.
- Joan y Rafael son amigos tuyos desde antes de que los conociera ¿verdad?
- A lo mejor – dijo la chica – verás, gracias a Rafael fue que conocí a Carlos, desde ese entonces fue que nos volvimos grandes amigos y ellos saben mi decisión de forjar la mejor espada.
- ¿Por qué no te empeñas en vestir la Armadura de Capricornio? – dijo el moreno – sé que no es mi asunto, pero creo que así tendrías la mejor espada que se ha forjado y…
- No – dijo – no quiero que mi mejor espada sea inglesa, quiero que la espada que porte con orgullo sea 100% española.
- Estás enfocada en conseguirlo.
- Sí – la chica miraría al hondureño – dime Ramón, ¿Por qué tu no vistes la Armadura de Sagitario? Me contó Carlos que la lograste vestir.
- Es una larga historia. De hecho, Rafael y Joan tienen la misma actitud con respecto a las Armaduras Doradas, los tres decidimos no vestir más Armaduras.
- Nunca supe esa parte de la historia de Carlos y Rafael. ¿Qué fue lo que pasó?
- Verás… - el chico respiró un poco – resulta que…
- ¡Ramón-san!
- ¿Eh? – el chico miró hacia dónde provenía la voz - ¿Ayaka-san?
- La misma – dijo la periodista, pero no venía sola ya que venía acompañada por 11 personas más.
- ¿Qué hacen ellas aquí?
- Que bien nos saludas – dijo Shinonome con sarcasmo en su voz.
- Qué más da – dijo el chico - ¿Qué dices Esperanza? ¿Seguimos entrenando?
- Sí.
- ¿Entrenan? – dijo Tsubasa.
- Sí, Esperanza quiere mejorar su espada.
- ¿Acaso aceptarás ser Caballera de Capricornio? – dijo Nomi con algo de esperanza.
- No, solo quiero hacer que mi espada sea más filosa.
- Pero usando la Armadura de Capricornio, puedes usar la Excalibur, que es la más filosa de todas las espadas.
- Lo sé, pero no me gusta usar una espada que es inglesa, no lo aceptaría. Por eso, prefiero usar mi propia espada, algo que sea propio.
- Y-Ya veo.
- ¿Y qué hacen? – preguntó el hondureño.
- Bueno, es sábado y no queríamos salir y…
- ¿A poco están asustadas por el Coronavirus?
- No, de ninguna manera – dijo la Presidenta – a nosotras que usamos cosmos, los virus y toda enfermedad no nos afecta, a ustedes que vistieron las Armaduras Doradas los ha envuelto el cosmos de los fallecidos Caballeros Dorados, por lo que son inmunes a cualquier enfermedad.
- Ya veo – dijo el chico – pero, de todos modos, ayudo a Esperanza a afilar su espada.
- ¿Puedo unirme? – dijo Iwaki.
- ¿Unirte?
- Sí, quiero ver que tan fuerte eres, derrotaste a Ryo, por lo que quiero saber tu poder.
- ¡Iwaki! – reclamó la peli azul.
- ¿Segura?
- Vamos Maldonado, quiero ver tus habilidades.
- Bueno, si no hay problemas.
- Yo me quedaré a ver esto – dijo Tsubasa.
- Puede ser interesante.
- Yo también – y así, una por una decidieron quedarse, incluso Kurashiki y Shinonome se quedaron, aunque de mala gana.
- ¿Y Joan? – preguntó Kana no mirando al mexicano menor.
- Salió con los demás.
- Ya veo – dijo bajando un poco la mirada y las demás supieron por que era.
- ¿Y el otro mexicano? – dijo Kurashiki.
- ¿Rafael? – la peli roja asintió – salió con ellos.
- Ya veo – aunque no lo quiso admitir, su rostro mostró un poco de tristeza.
- ¿Listas? – dijo Ramón mirando a Iwaki y Esperanza - ¡aquí voy!
- ¡Ataca!
- ¡Vísteme Armadura! – dijo la peli mostaza portando la Armadura del Cisne, al cual era una vestimenta blanca y finalizando con una tiara con las alas del cisne y el cuello y cabeza de este animal - ¡Yoshimi de Cisne!
- La Armadura de Cisne.
- Sí, ¿la conoces?
- Por lo que sé, esa Armadura fue vestida por el legendario Caballero Hyoga de Cisne, que fue discípulo del fallecido Camus de Acuario.
- Sí, ese mismo.
- Entonces Rafael y tu estarían conectados por eso – dijo el chico.
- Ahora que lo dices – la peli mostaza se puso a pensar un poco – tienes razón, debería decirle que combatamos.
- No creo que lo haga – dijo el moreno – no importa, ataquemos.
- Sí.
- ¡Reciban esto! – dijo la peli mostaza - ¡Polvo de Diamantes!
Un rayo de viento helado acompañado de cristales de hielo fue directamente hacia ambos hispanos, cosa que lograron esquivar.
- ¡Espada del Cid!
- ¡Polvo de Diamante!
Ambos ataques chocaron, mientras tanto, Ramón estaba sentado en posición de loto.
- ¿Qué hará? – dijo Tsubasa.
- Ni idea Tsubasa – respondió Tomoe – tal vez haga un ataque especial.
- Ramón-san se mira que es muy fuerte, a lo mejor nos sorprenda con otro ataque – dijo Nakano.
- Maldonado no acepta el puesto de Caballero Dorado aun sabiendo lo fuerte que es – dijo Shinonome - ¿Qué pretende?
De vuelta al enfrentamiento…
- ¡Te tengo! – dijo Iwaki frente a Esperanza - ¡Tormenta de hielo!
- ¡No lo harás! ¡Espada del Cid!
Ambos ataques chocaron de nuevo, pero esta vez, el ataque de Iwaki fue más fuerte y logró congelar un poco el brazo de la española.
- ¡Ahora vas tú! – dijo la peli mostaza dirigiéndose hacia le hondureño - ¡Recibe mi Polvo de Diamante!
- Te tengo – dijo con una pequeña sonrisa.
- ¿Qué?
- Rafael la usó una vez, y la logré aprender – dijo el hondureño poniéndose en posición - ¡Recibe esto! ¡Ejecución de la Aurora!
- ¿Ejecución de la Aurora?
El ataque fue con tal poder que hizo estragos el Polvo de Diamantes de Iwaki y la lanzó fuertemente a una de las paredes del coliseo.
Las Saintias estaban impresionadas de esto, pero más cuando un aura dorada envolvió a Ramón.
- ¡Prepárate Esperanza! – dijo el hondureño - ¡Recibirás mi mayor poder!
- ¡Aquí te espero! – respondió la española también envuelta en un aura dorada.
Las chicas sabían que ese cosmos era poderoso, pero no dijeron más cuando las Armaduras Doradas llegaron al lugar.
Sagitario y Capricornio llegaron al lugar y envolvieron los cuerpos de Ramón y Esperanza, volviendo a tener el brillo dorado de las Constelaciones supremas.
- ¿L-Las Armaduras Doradas? – dijo Shinonome impresionada.
- ¿Por qué han venido?
- Creo que van a batallar.
- ¡Furor de la Serpiente! – gritó el hondureño mandando a la gran serpiente hecha de cosmos hacia la peli verde, solo que el ataque de Ramón se miraba más poderoso.
- ¡Espada del Cid! – gritó Esperanza lanzando una ráfaga de viento hecha con su espada, pero esta iba más poderosa, dando a entender que no era su espada, sino que la Excalibur.
Ambos ataques chocaron causando una gran explosión.
Las chicas se cubrieron ante tal poder, es más, Tsukumo y Shiho notaban que el poder de ambos era muy fuerte, pero la Presidenta sabía que algo que las demás no.
- ¿Qué pasa Shiho-san?
- Maldonado-san, es más fuerte de lo que aparenta.
- ¿Qué?
- Al menos eso miro, se contiene.
- ¿Cómo que se contiene? – dijo Shinonome quien había estado escuchando.
- Por lo que miro, Maldonado-san tiene un poder destructivo masivo, sin embargo, pienso que cuando luchó contra ti Shinonome-san, contuvo su poder.
- ¿Qué lo contuvo? – dijo extrañada la peli azul.
- Sí, al menos eso creo.
- Eso significa que… - Shinonome hirvió un poco de enojo – eso significa, que ese tipo me venció sin usar todo el poder que tenía.
- ¡Espada del Cid! – gritó Esperanza lanzando el viento de su hoja sagrada, cosa que fue evitada por Ramón usando su técnica del Furor de la Serpiente, pero en eso, el ataque de la peli verde se desvió hacia donde estaban las Saintias.
- ¡Cuidado! – dijo Tsubasa reaccionando a tiempo junto con varias, a excepción de tres.
- Maldición – Shinonome, Nomi y Nakano no lograron reaccionar a tiempo, pero cuando estaban a punto ser impactadas…
- ¡Trueno Atómico!
Un grupo de rayos eléctricos viajaron a la velocidad de la luz y bloquearon el poder de Esperanza y salvó al trio de Saintias.
- ¿Están bien? – dijo el chico a las tres.
- G-Gracias – dijo Nakano.
- ¿Shinonome? ¿Nomi?
- Estoy bien, gracias – dijo la Presidenta.
- Yo también – dijo la peli azul.
- Me alegra que no hayan salido lastimadas – dijo el joven mientras las chicas lo miraban con la Armadura de Sagitario puesta. Las alas de la Armadura Dorada le lucia bien, más el hecho de que el joven estaba sudado por la lucha que había tenido con Esperanza.
Las tres quedaron embobadas mirando al joven.
- ¿Seguras que están bien? – dijo el chico mirando a las tres que seguían en su mundo.
- S-Sí, estamos bien – dijo Ryo desviando un poco su mirada.
- No te preocupes, estoy bien – dijo Nakano haciendo lo mismo.
- Como líder de las Saintias, te agradezco esa ayuda – dijo Shiho manteniéndose firme, aunque eso era una fachada de su verdadera emoción.
- Bien – en eso, se dirigió a la peli verde – Esperanza, ya es hora de que terminemos, ya deshagámonos de las Armaduras.
- ¿Armadura?
- La que llevas puesta, la de Capricornio.
- Pero si yo no llevo… - la española se dio cuenta de que llevaba la Armadura Dorada - ¡¿Cuándo la vestí?!
- ¿Hasta ahora te das cuenta? Usaste la Excalibur.
- ¡¿Usé la Excalibur?! – exclamó sorprendida - ¡Tío, ¿Por qué no me lo dijiste?!
- Estabas empeñada en batallar, no te iba a quitar la inspiración.
- Malo.
Ambos extranjeros comenzaron a discutir un poco mientras las demás llegaban donde estaban las otras.
- ¡Chicas! – dijo Tsubasa llegando.
- ¿Estás bien Shiho? – dijo Aoi y Yoshimi mirando a la presidenta.
- Sí, estoy bien.
- Shinonome-san, estás bien – preguntó Waka mirando a su amiga peli azul.
- No me pasó nada.
- Nakano, ¿segura que no te hiciste daño? – preguntó Tsubasa a su amiga peli verde.
- No te preocupes, realmente fue algo que me asustó mucho, pero estaré bien.
- Todo gracias a los Caballeros Dorados – dijo Ukita mirando a Ramón y Esperanza mientras seguían en su pequeña disputa.
- Incluso si no aceptan el puesto, ellos protegen a los demás.
- No pensé que ellos realmente fueran así – dijo Kurashiki.
- A lo mejor, Joan y los otros también son así – dijo Tsukumo.
- Sus enamorados deben tener actitudes diferentes – dijo la peli mostaza sonrojando un poco a Kurashiki y Tsukumo no se inmutó.
- ¿Q-Que demonios estás diciendo Iwaki-san? – exclamó la peli rosa – a-a mí no me gusta ese tipo.
- Kurashiki-san, no creo que debas negar lo que sientes – dijo la peli negra sonrojando más a la peli roja.
- Tsukumo-san, no creo que debas decir nada.
- ¿Por qué? Yo admito que me gusta Joan y no digo nada.
Ahora sí, las demás Saintias se quedaron heladas al escuchar esto, más porque solo Aoi sabía del secreto.
- ¡Tiempo fuera! ¡Tiempo fuera! – dijo Shinonome - ¿te gusta Fábregas? ¿El mismo que vistió la Armadura de Tauro?
- Sí.
- ¿El de cabello castaño y ojos igual?
- Sí.
- ¿El mexicano que tiene de amigo a la española, el otro mexicano y el hondureño de allá? – dijo Kurashiki.
- Sí.
- El que tiene un gran…
- Sí, ese mismo.
- Felicidades Tsukumo-Senpai – dijo Tsubasa – me alegra que hallaras el amor.
- Gracias Arihara-san.
- Veo que te enamoraste de alguien fuerte, Kana-san – dijo Shiho.
- Podemos decirlo así – dijo la peli negra – aunque yo me fijé más en su actitud de enfrentar todo obstáculo que se le venga sin importar a quien tenga en frente.
- Que profundo – dijo Tomoe.
- ¿Lo ven? Además de poderosa, también es poeta – dijo Iwaki.
- Pero…
- ¿Pero? – aunque las demás no lo notaron, Aoi y Yoshimi supieron que la cara de Kana expresaba un poco de tristeza – no sé si deba confesarme o decirlo algo, luego de la batalla no hemos hablado mucho y no sé si soy el tipo de chica que le gusta.
- Eso es un problema – dijo Nozaki un poco triste por lo dicho por su Senpai – pero estoy segura de que tal vez te acepte.
- Eso mismo, vamos Kana, eres la segunda más fuerte y eres una de las más populares de la Academia, estoy segura de que ese chico no te rechazará – dijo Iwaki con toda la confianza del mundo.
- Podemos probar algo también – dijo Nakano.
- ¿Qué cosa?
- ¿Por qué no le preguntan a uno de sus amigos?
- ¡Cierto! – dijo Tsubasa – Maldonado-san o Cortés-Senpai nos pueden ayudar ahora que están aquí.
- ¿Lo ven? – dijo Nakano para luego voltear la mirada – Ramón-san, ¿puedes…?
Como por arte de magia, tanto española como hondureño habían desaparecido del lugar.
- ¿Qué se hicieron?
- Ni idea – dijo Tomoe - ¿nadie los vio irse?
- No, pero dejaron las Armaduras.
- Sí – Shiho notó como Sagitario y Capricornio estaban en el campo, para luego volver a sus respectivos lugares.
- Ni modo, debemos hacer esto a la antigua.
- ¿A la antigua?
- Sí, debemos hacer que Kana se le declare a Fábregas para ver si la acepta – dijo Iwaki sonrojando a más de alguna.
- Iwaki, eso es muy vergonzoso.
- Vamos Ryo, no lo dices en serio.
- Lo digo muy en serio – replicó la peli azul – d-declararse… ¡es muy indecente!
- Relaja un poco el cup cake Umi Sonoda – dijo la peli mostaza – en estos momentos, debemos averiguar sobre el enamorado de Kana.
- ¿Y cómo haremos eso?
- Sencillo – Iwaki miró a la peli verde – Ayaka.
- ¿Sí?
- ¿Eres buena espiando?
- Claro, no por nada soy una de las mejores periodistas.
- Bien, después de todo, alguien que procede de una familia de periodistas famosos, esto no es nada.
- Además, Nakano-san cuenta con la cadena de Andrómeda.
- No por nada soy la Saintia de Andrómeda.
- ¿Puede tu cadena investigar cosas?
- Puede detectar enemigos, pero la he estado entrenando para poder detectar cosas o tratar de investigar cosas.
- ¡Eso es genial Nakano!
- Te lo encargo.
- Sí.
- Yoshimi, ¿es necesario esto? – dijo Tsukumo.
- No te preocupes Kana, ya verás que, si sabes más sobre Fábregas, de seguro sabrá corresponde.
- Lo intentaré, aunque estoy algo nerviosa.
- ¿Eh? – las demás miraron extrañadas a Tsukumo, a excepción de Asada, Iwaki y Nomi, quienes conocían las facciones de la chica
- ¿No se nota que estoy nerviosa?
- N-No te preocupes Senpai – dijo Tomoe – s-se nota que estás nerviosa.
- Me alegro Kawakita-san.
- Nota mental: Pedirle consejos a las Senpais que nos ayuden con las facciones de Tsukumo-Senpai.
.
Pasaron varias horas de ese sábado y cuando caía la tarde, los chicos volvían de su salida, a excepción de Ramón y Esperanza que estaban sepa dónde.
- ¡Fue genial este día! – dijo Souta.
- Sí, no sabía las cosas que pasaban aquí en Japón – dijo Joan – realmente venden muchas cosas interesantes.
- ¿A poco no hay centros comerciales allá en México? – preguntó Shinzuke.
- Claro que los hay – dijo Rafael – solo que para nosotros es diferente ya que es la primera vez que vamos a uno aquí en Japón.
- Pues alégrense, porque aún no han visto nada.
- Yasmina, no puedo creer que aun sigas consciente luego de la paliza que te dio esa tipa.
- Esa nenita no sabe lo que se pierde.
- Sí, se pierde un idiota mujeriego – dijo en tono de burla Kudo.
- ¡Te oí idiota!
- Cálmense ustedes dos – dijo Hibiki – parecen perros y gatos.
- Ya habló el café sin azúcar – dijo Yasmina.
- ¿Por qué café sin azúcar?
- Por amargo.
- A todo esto, ¿y Ramón y Cortés-Senpai? – preguntó Shinji.
- Ni idea, no los he visto desde que salimos esta mañana.
- ¿A dónde iban los dos?
- Esperanza me dijo que ella quería practicar su espada, y Ramón me dijo que la iba a ayudar – dijo Joan recordando algo.
- Espero que Ramón no le haya hecho nada a Cortés-Senpai – dijo Yasmina, aunque esta vez no recibió nada de negatividad.
- No creo que Ramón sea capaz de hacerle algo a Esperanza – dijo Rafael.
- ¿A poco es tan así?
- He conocido a Ramón por mucho tiempo y no es el tipo de hombre que es mujeriego o anda de pervertido como cierto peli rosa que conozco.
- ¿Quién? – dijo Yasmina ganándose la mirada de todos - ¿yo?
- Pues sí.
Los chicos iban llegando al dormitorio, pero antes de entrar…
- ¿A-Aun no te has cansado Esperanza? – dijo una vez detrás de la puerta y era la de Ramón.
- No Ramón, aun puedo otra ronda.
Eso dejó mudos a los chicos que escuchaban eso con distintas reacciones.
- ¿Q-Que están haciendo? – dijo Joan no creyendo lo que escuchaban.
- E-Espero que no sea lo que estoy pensando – dijo Rafael.
- ¿No se supone que su amigo era decente? – dijo Shinji.
- S-Se supone que lo es – dijo Rafael.
- N-No, no quiero terminar de nuevo – dijo Esperanza dejando a los chicos con la cara azul.
- ¿T-Terminar de nuevo?
- ¿A-Acaso ellos están…? – Souta ya estaba asustado por lo que pensaba que pasaba dentro.
- Ramón tiene mis respetos – dijo Yasmina.
- ¡No jodas Yasmina! – dijo Kudo junto a Hibiki.
- ¿Q-Que demonios hacen? – dijo una llegando al lado de los chicos.
- ¿Eh? – miraron hacia atrás y vieron de que se trataba - ¿son las Saintias?
- ¿Qué hacen? – dijo Nomi.
- E-Este… pues…
- ¡No más! ¡No voy poder aguantar más! – gritó la peli verde desde el interior de la habitación causando más sonrojo en las demás.
- ¿Q-Que fue eso? – preguntó Akane.
- N-No es nada, en serio.
- ¿A-Aguantarás más Esperanza?
- S-Sí, ya llevamos 8 rondas, otra no hará daño.
- ¿Q-Que? – todos los demás quedaron callados y las chicas no fueron la excepción.
- ¿Q-Que demonios están haciendo esos dos? – dijo Shinonome mientras la cara se le teñía de rojo.
- ¿A-A poco ellos están…? – dijo Kurashiki que estaba en el mismo estado de su cabello.
- E-Eso está prohibido en la Academia – dijo Nomi de igual manera.
- Pues no le veo nada de malo – dijo Iwaki ganándose la mirada de todos.
- ¿P-Por qué dices eso Yoshimi? – dijo Aoi.
- Véanlo desde este modo, ambos han estado entrenando como locos, se ve que se llevan muy bien y tal vez de tanto entrenar… a lo mejor Cortés le hace maravillas con su espada y Maldonado hace algo con su "flecha de Sagitario"
- ¡Yoshimi / Iwaki / -san / -Senpai! – gritaron las Saintias muy rojas por lo que la peli mostaza decía.
- ¡Ya me cansé de esto! – dijo Shinonome con la cara más roja que un tomate - ¡Yo entraré!
- No lo hagas Shinonome – dijo Tsubasa, pero fue demasiado tarde ya que la peli azul entró con todas las de ver qué pasaba ahí dentro.
- ¡¿Qué mierda ocurre aquí?! – gritó a todo pulmón Ryo.
- ¿Eh? – Esperanza y Ramón miraron a la peli azul que se hallaba que echaba rayos, mejor dicho, cosmos.
- ¿Qué están haciendo?
- Jugando Súper Smash – dijo la española señalando el televisor y efectivamente, estaba el famoso juego en la pantalla.
- ¿E-Estaban jugando? – dijo Joan.
- Sí, llevamos varias rondas jugadas.
- No le puedo ganar a Ramón – dijo la peli verde con lágrimas en los ojos.
- No tengo la culpa de que seas tan mala en esto.
- Sé que te ganaré algún día.
- Pues suerte.
- Entonces… ¿los ruidos que hacían era porque estaban jugando Súper Smash?
- Sí – respondió el moreno - ¿Qué creían que hacíamos?
- ¡N-Nada! – dijeron todos en general.
- Mentira, todos pensamos que estaban teniendo sexo – dijo Iwaki sonrojando a todos los presentes.
- ¡¿Por qué dijiste eso?!
- Yoshimi, eso no se dice.
Mientras los demás discutían, española y hondureño miraban la escena con diversión.
- ¿A poco crees que creyeron que nosotros estábamos en eso?
- Ni modo Esperanza, hay gente cochina que solo piensa en eso.
- ¿Quién demonios confunde estos sonidos con gemidos?
- Creo que solo la gente de mente enferma.
.
Esa noche, mientras dormían, un teléfono sonó y un chico se levantó a ver qué pasaba.
- ¿Quién llama a estas horas? – el joven se levantó, tomó su celular y solo contestó - ¿hola?
- ¿Hola?
- Esa voz – dijo el joven - ¿hermana?
- ¿Shinji? – se escuchó la voz de una chica detrás del otro lado del teléfono – al fin contestas, me alegra que por fin me hables.
- ¿Qué quieres Sayaka? – dijo el joven – es más, ¿Cómo conseguiste mi teléfono?
- No importa Shinji, ¿Cuándo vendrás a casa? Mamá y papá están preocupados por ti.
- Ya dije que no volveré a casa – respondió con amargura – no quiero estar en una familia de puros Caballeros.
- Shinji, ya te dije que no es necesario que odies eso, pero nosotros estamos…
- Ya te dije que no me interesa eso, solo desearía haber nacido con un cosmos más poderoso.
- ¿Por qué no entraste conmigo a Seijo? ¡Yo te hubiera entrenado para que mejoraras tu cosmos y poder ser un Caballero como nosotros!
- Ser Caballero dejó de interesarme desde que te llevaste todo el protagonismo – dijo Shinji – te agradecería que no me volvieses a llamar.
- Hermano, dime dónde estás – la voz de Sayaka se escuchaba algo entrecortada como si quisiese llorar – no escondas tu cosmos, quiero saber en qué Academia estás.
- Lo siento – dijo el chico finalizando la llamada y dejando su celular a un lado – Sayaka… ¿Cómo conseguiste mi número?
.
Al día siguiente…
En el consejo estudiantil, las cosas marchaban normal, hasta que llegó la subdirectora de la Institución a dar un importante aviso que dejó a las Saintias sin aliento.
- ¡¿Una batalla?!
- Sí, la Academia Seijo nos ha retado una batalla contra sus guerreros más fuertes.
- ¿Por qué la Academia Seijo?
- La Academia Seijo – dijo Nomi – la Academia que junto a Kogetsu y Kiao son las únicas que le hacen frente a Satogahama. He escuchado que en Seijo hay varios aspirantes a Caballeros y algunos ya tienen rango de plata y rango de bronce.
- Estás en lo cierto Nomi-san – dijo la subdirectora – sin embargo, aunque Seijo tenga varios Caballeros, realmente son oponentes fuertes, aunque ustedes estén en un nivel más alto, ellos no se dan por vencidos tan fácilmente.
- ¿Por qué lo dice subdirectora? – preguntó Tsubasa.
- Arihara-san, tal vez no lo sepas, pero esas tres Academias tienen guerreros muy fuertes y aunque Satogahama fue creada para la formación de Caballeros, estas Academias han sabido aprovechar eso y también comenzaron a formar Caballeros del ejercito de Athena, incluso se podría decir que tienen muchos en sus filas que Satogahama.
- Aunque la preparatoria Kogetsu es la excepción.
- ¿La excepción?
- Kogetsu forma guerreros, pero ellos no luchan por Athena.
- ¿No? – dijo Tomoe - ¿entonces?
- Luchan para Poseidón.
- ¡¿Poseidón?!
- Sí, el mismo dios que hace años intentó inundar la Tierra y que gracias a los legendarios Caballeros de Bronce y a Athena, lograron sellar y detener sus ambiciones.
- ¡¿P-Por qué pelean para Poseidón?!
- ¿Conocen a Julián Solo?
- ¿Julián Solo?
- Sí, él es el receptáculo de Poseidón.
- ¿Receptáculo?
- Quiero decir como el cuerpo anfitrión.
- Sí, aunque el señor Solo sea un hombre que con su enorme fortuna ayuda a los niños y a los más necesitados, en realidad es el cuerpo huésped e Poseidón.
- No puede ser.
- Aunque actualmente hay alguien que podría dominar ese poder.
- ¿Y quién es?
- Creo que nos estamos desviando del tema – dijo la subdirectora.
- Tiene razón, prosiga subdirectora.
- Gracias Nomi-san – dijo la señora – como decía, la Academia Seijo nos ha retado a una batalla entre Caballeros.
- ¿Batalla entre Caballeros?
- Será pan comido para nosotras – dijo Iwaki – al ser las Saintias, tenemos más poder que todos los Caballeros de Seijo.
- Me temo que no será ese el caso Iwaki-san.
- ¿Por qué no?
- La batalla será con los Caballeros novatos, no con los de elite.
- ¿Q-Que significa eso?
- Que las Saintias no participarán, igualmente la elite de Seijo no lo hará tampoco.
- P-Pero eso…
- Eso significa que debemos reclutar jóvenes de aquí para ser Caballeros.
- P-Pero las únicas personas con cosmos aparte de nosotras es Honjou-san y Haraguchi-san – dijo Tsukumo.
- Con solo dos personas no será suficiente.
- ¿Cuánto es el mínimo?
- Por lo menos requerimos 12 combatientes.
- ¿12 combatientes?
- Sí.
- ¿Qué hacemos? – dijo Nozaki.
- No contamos con 12 personas con cosmos, solo dos personas.
- Necesitamos 10 Caballeros más.
- Maldición – dijo Shinonome – ¿y cuando es la batalla?
- Dentro de 2 semanas.
- No es mucho tiempo para encontrar Caballeros – dijo Nomi – necesitamos hacer algo.
- ¿Y los latinos? – preguntó Akane con su típica timidez.
- ¡Eso es! – dijo Tsubasa – los chicos que lograron vestir las Armaduras Doradas.
- ¡Es cierto! – dijo Asada – ellos podrían derrotar a los Caballeros de Seijo sin problemas.
- Tienen razón, ellos podrían, pero el problema es… ¿aceptarán? – dijo Kurashiki.
- Ese es un obstáculo – dijo Nomi – ellos no están interesados en el puesto de Caballeros Dorados aun sabiendo que las Armaduras solo los obedecen a ellos.
- Será un problema si los tres chicos no participan.
- ¿No hay otra persona?
- También está la amiga de los chicos, la española.
- Es cierto, Cortés-Senpai puede luchar con nosotras – dijo Tsubasa.
- También veo lejos que ella se una a nosotras – dijo Tsukumo.
- ¿Por qué?
- Recuerden lo que dijo, no usará la Armadura de Capricornio ya que quiere hacer su espada la más filosa, sin usar la Excalibur.
- Los latinos son realmente un problema – dijo Shinonome.
- Al menos podríamos convencer a Fábregas.
- ¿Cómo Iwaki-Senpai?
- Que Kana lo enamore y que acepte el puesto de Caballero Dorado para que luche con nosotras.
- I-Iwaki-san – Kurashiki tenía tres rayos de pesimismo en la frente mientras miraba a la peli mostaza.
- No creo que sea muy lindo usar a Fábregas para ese propósito.
- Coincido con ellas Yoshimi – dijo la peli negra – no quiero usar a Joan de ese modo, si lo hago tal vez nunca me corresponda.
- P-Perdón por eso.
- Ni modo Saintias, pero creo que tendremos que reclutar gente que luche.
- Pero durante el examen de ingreso solo nosotras 7 de primero pasamos.
- El año pasado entraron 10, incluyéndonos a nosotra Honjou-san y Haraguchi-san.
- ¿Qué pasó con los tres restantes?
- Al parecer se transfirieron a Seijo ya que estaban sus amigos allá.
- ¿Qué hacemos?
- Ni idea, debemos rogar a que los latinos acepten el puesto, aunque sea temporalmente.
- De ninguna voy a rogar.
- ¿Entonces prefieren que la escuela quede en ridículo?
- Tsk.
- Tendremos que tragarnos nuestro orgullo y rogarles que se metan a luchar con nosotras.
.
Mientras tanto en el coliseo…
- ¡Espada del Cid!
- ¡Furor de la Serpiente!
Ambos ataques chocaron y se desvanecieron.
- ¿Siguen entrenando? – dijo Kudo.
- Sí, al parecer Ramón y Esperanza se les pegó de entrenar – dijo Joan mirando a sus dos amigos.
- Me gustaría saber que se siente tener ese poder – dijo Shinji.
- ¿Y eso que pregunta eso Shinji? – dijo Hibiki.
- No lo sé, tal vez es porque nunca te había interesado entrenar.
- ¿En serio?
- Sí – dijo el peli humo – desde que nos conocemos, Shinji ha sido alguien que realmente se ha interesado por el estudio, más nunca te ha llamado la atención las batallas, hasta ahora.
- ¿Por qué Shinji?
- Anoche recibí una llamada de ella – dijo Shinji, cosa que ninguno entendió, a excepción de alguien.
- ¿Te llamó ella? – dijo Hibiki - ¿Cómo consiguió dar contigo?
- No lo sé, pero creo que no puedo evitar alejarme de ella – dijo el peli ceniza – y pensar que tan pronto la volvería a ver.
- ¿Por eso te has estado informando sobre el mejor manejo del cosmos?
- Me gustaría poder manejar el cosmos libremente como Ramón o Cortés-Senpai.
- ¿Por qué no entrenas con ellos? – dijo Rafael.
- ¿Tú crees?
- No creo que Ramón se niegue a hacerlo, además, podrías hacerlo mejor.
- Lo intentaré.
De ahí, las cosas se estaban comenzando a formar, una batalla por el poder estaba por comenzar.
.
.
Continuará…
.
.
Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Jeje, no fue la gran cosa, pero aquí será el inicio de una batalla que vendrá más adelante.
Sé que la parte de Shinji es parecida al capítulo tuyo Redentor, pero, aunque no me creas, esto lo tenía escrito desde el sábado en la tarde, esta parte de ahora la estoy escribiendo para que no halla malentendidos.
No crean que los 4 extranjeros serán los únicos Caballeros Dorados en aparecer.
De hecho, tal vez a Shinji se la pueden adivinar ya que como son gemelos con Sayaka, nacieron el mismo día, 3 de septiembre, por lo que fácilmente pueden averiguar que signo es él.
A ver si adivinan que Armadura Dorada tal vez vista en el futuro.
Espero que lo hayan disfrutado y que el Coronavirus no llegue a ustedes.
Sin más, este ninja se despide.
Bye.
