¡Te vamos a meter una pitonisa!

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RinMakoto. Pues sí, al menos saben algo sobre el nuevo enemigo y las nuevas chicas… ya verás quienes son, incluso salen en el capítulo final de Mahou Shoujo Asuka, ellas son. ¡Saludos!

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El Redentor 777. Bueno, al final por defender a sus hombres se llevaron tremendo desmayo jajaja. Las nuevas Mahou Shoujo llegaron y sí, Crystal es linda, aunque me atrajo más la atención Hildegarde, no sé por qué. ¡Saludos!

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Sin más, comencemos…

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En el Templo Mayor…

El Gran Orador había tenido encerrado a su hijo el cual parecía estar enjaulado en una prisión con barrotes de piedra, pero el cosmos que poseían eran fuerte, así que de nada serviría tratar de hacer algún esfuerzo para salir de allí.

El máximo representante del Imperio Azteca miraba como su hijo estaba en una esquina de la jaula como aislándose.

- ¿Ya me dejarás salir Padre? – le dijo el tipo al Gran Orador.

- No tengo intenciones de hacerlo hasta que me digas que te traes entre manos, ese cosmos que emanaste no fue un cosmos normal, algo malo pasa en ti Huesca.

- No pasa nada malo, simplemente estoy molesto porque no me hallas dado el puesto del próximo Emperador.

- No eres digno de llevar tal cargo – le recriminó – no posees los valores que tiene Rafael.

- ¡¿Y cuál es la maldita diferencia?!

- ¡Ya basta! – el cosmos abrumador del Gran Orador mandó a callar a Huesca - ¡nunca serás Gran Orador con ese cosmos maligno!

- ¿Con que con esas tenemos? – el tipo sonrió por lo bajo, cosa que no notó el señor.

En las afueras de Tenochtitlan, había un grupo de guerreros los cuales llevaban trajes de piel de jaguar.

- ¿Y cuándo atacaremos? Estoy impaciente por atacar – decía uno de ellos.

- Haremos los ataques cuando sea necesario – replicó otro – en cualquier momento, el sacerdote Huesca nos hará la seña de que…

- ¿S-Sienten eso? – los guerreros jaguares sintieron un cosmos, aunque débil, sabían de quien se trataba.

- No cabe la menor duda, es el cosmos del amo Huesca llamándonos.

- Guerreros Jaguares, vamos – sin más, los tipos se fueron del sitio con dirección al Templo Mayor, pero esta vez era diferente, parecía que los guerreros se movían entre las sombras.

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Mientras estos guerreros se acercaban, Rafael estaba en la habitación del Templo Mayor junto a su pareja Calvera.

- ¿Qué pasa Rafael? – preguntó la peli negra – noto que estás algo tenso.

- Perdón amor, pero es que esta noche… la siento rara.

- ¿Rara? – la chica no comprendió esto - ¿Por qué lo dices?

- Siento el ambiente algo pesado, como si algo fuera a pasar algo malo.

- ¿Tú crees?

- Sí, espero no equivocarme y espero que los demás estén a salvo.

- Ya verás que sí – la chica lo abrazó y este devolvió el gesto – solo hay que tener fe.

- Sí.

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Los guerreros jaguares llegaron al sitio en el que se encontraba el pasillo a la sala del Gran Orador. Incluso lograron derrotar a los soldados vigilantes del pasillo con mucha facilidad y sin que dijeran alguna palabra, fueron demasiado veloces.

- ¿Estos son vigilantes? Que débiles son – río uno de ellos ingresando con los otros en la oscuridad del pasillo.

El Gran Orador seguía hablando con su hijo el cual había dejado de hablar y solo estaba dándole la espalda a su progenitor.

- ¿Qué te traes Huesca? Explícamelo de una vez.

- No tengo porque decirte, al final de todo, nunca más escucharás.

- ¿Qué? – cuando menos acordó, la máxima autoridad sintió muchos cosmos malignos acercarse a él, pero este logró esquivarlos ya que su lugar como Gran Orador le daba poder suficiente para contrarrestar cualquier obstáculo.

- Maldición, eres hábil viejo.

- ¿Guerreros con piel de jaguar? – el Gran Orador comprendió todo – ya entiendo, son guerreros de Tezcatlipoca ¿verdad?

- No tenemos que darte información viejo, pero es hora de que liberes al amo Huesca.

- ¿Amo Huesca? – el hombre miró de reojo a su hijo el cual sonreía maliciosamente – y-ya entiendo, me negué a que fuera cierto, pero eres el recipiente de ese maldito dios ¿verdad?

- No insultes así a Tezcatlipoca – rugió molesto el chico – él es un dios que quiere lo mejor para la humanidad, un nuevo mundo será creado para aquellos que merecen una nueva oportunidad.

- ¡Es el dios de la destrucción! – recriminó el Gran Orador – nunca debieron llegar a este mundo, cada vez que Tezcatlipoca reencarna, solo lo hace para acabar con la paz.

- ¿Y qué sabes tú viejo?

- Desde tiempos mitológicos, varios encuentros se han llevado a cabo entre ambos dioses y Tezcatlipoca es un maligno dios.

- ¡Cállate! – finalmente el poder que poseía Huesca en su interior explotó y logró liberarse de la jaula en la que estaba prisionero. Fue tan precavido de que su cosmos no se sintiera en el lugar para no llamar la atención, pero no fue así con Rafael y Calvera, los cuales sintieron la presencia de alguien maligno.

- ¡¿Qué fue eso?! – Rafael estaba anonadado por el cosmos maligno tan voraz que había.

- Es un cosmos muy poderoso y muy aterrador.

- ¡Vamos! – ambos fueron al frente, aunque Rafael la llevaba protegida ya que, aunque Calvera tuviera cosmos, no era posible que su fuerza fuera a hacer gran cosa, pero aun así iría a ayudar en lo que pudiera.

Antes de que llegaran, Huesca estaba envuelto en un aura de cosmos maligno y solo miraba a su padre el cual estaba sorprendido.

- ¿Te gusta padre? – dijo el tipo – al fin, me he convertido en alguien más fuerte que el maldito de Alférez, así que ahora deberás de darme el puesto de Gran Orador.

- Ni creas que te daré el puesto… ¡Eso ya lo tiene ganado Rafael!

- ¡Muere entonces Padre! – Huesca lanzó un poder hacia el Gran Orador el cual intentó contrarrestar, pero este fue demasiado para el cuerpo del gobernante de Tenochtitlan quien caía al piso derrotado y… sin vida.

- Lo logró señor – dijo uno de los guerreros feliz.

- Ahora con mi padre muerto… solo falta el maldito de Alférez – justo cuando dijo eso, sintió como alguien se acercaba y de inmediato, Huesca ideó un plan para encargarse de Rafael de una vez por todas.

Todo el mundo desapareció y justo cuando el mexicano llegó con su novia, la gran sorpresa que se llevó al ver a su líder en el suelo… y sin rastro de vida.

- ¡Gran Orador! – Rafael se fue con el cuerpo del hombre el cual no tenía ningún rastro de signo vital - ¡Por favor, despierte! ¡¿Quién le hizo?!

- N-No puede ser – Calvera cayó al suelo tapándose la boca tratando de no llorar por el terrible acto que se había llevado.

- No hay caso… él está muerto – la voz de Rafael se volvió fría para luego pasar a furiosa - ¡¿Quién fue el maldito que lo hizo?!

- Rafael… ¿Qué pasó aquí?

- Alguien entró al Templo y mató al Gran Orador… eso explica el cosmos tan raro que sentí en ese momento.

- ¿Y quién habrá sido? – Calvera estaba perdida preguntándose mil veces quien fue el que provocó tal tragedia.

- Veo que miraste mi obra maestra – dijo una voz fría en el sitio y cuando ambos miraron, solo pudieron a encontrar a Huesca el cual sonreía de forma tan malvada que hasta daba miedo.

- ¿Q-Que hiciste Huesca? – Rafael estaba súper confundido por eso - ¡¿Cómo hiciste esto?!

- ¿Qué te parece? Por fin puede encargarme de mi padre, él no me dejaba ser Gran Orador… así que tuve que deshacerme de él.

- ¡¿Todo por el maldito puesto?! ¡¿Es en serio?!

- El puesto de Gran Orador es el más alto de entre todo el clan Azteca y es la máxima autoridad, tener el puesto es algo que muchos desean, es un poder extraordinario.

- ¡Se supone que el trabajo del Gran Orador es guiar al pueblo a la paz definitiva!

- No me hagas reír Alférez, al final de todo solo es el poder que se desea, nada de esa mierda de que hay que defender al pueblo… hay que dejar que el mundo renazca, una nueva humanidad en la que no haya personas malignas, solo personas juzgadas igualitariamente por Tezcatlipoca.

- ¿Tezcatlipoca? – eso hizo confundir a Rafael, pero Calvera sabía de quien se trataba.

- ¿P-Por qué mencionas esa deidad? – dijo la peli negra.

- Veo que la conoces bien Moctezuma, pero no te preocupes, pronto sabrás quien es… ¡Cuando ardas en el infierno! – Huesca lanzó algunas llamas de color negro hacia la chica, las cuales fueron interceptadas por Rafael el cual se resistió, pero se dio cuenta de que el poder de su antiguo compañero era mayor al que recordaba.

- ¡Rafael!

- Veo que aguantas las llamas negras… pero creo que será suficiente para que te mate de una vez.

- ¿P-Por qué haces esto? – preguntó el peli negro mientras se levantaba con el cuerpo algo quemado siendo ayudado por su novia peli negra.

- ¿Qué porque lo hago? Solo quiero el poder que nunca pude tener… ¡el que mi padre te dio Rafael Alférez Díaz!

- ¡Pero eso no era motivo para matarlo!

- Pues eso díselo cuando te reúnas con él en el otro mundo… ¡Alférez, Moctezuma, mueran!

- ¡Maldición! – una esfera negra de cosmos maligno se dirigió hacia ellos y estos pudieron evitarla saltando desde lo alto del Templo, Rafael cargando a Calvera en forma nupcial.

- Se me escaparon – dijo Huesca por lo bajo, pero luego soltó en voz alta prácticamente gritando - ¡Guerreros Jaguares! ¡Vayan tras Alférez y su mujer!

Un ejército de guerreros de este tipo salió tras el peli negro y su novia los cuales estaban asustados por lo que pasaba, más como ver el enorme cosmos maligno de Huesca.

- ¿Cómo demonios pasó esto? – se preguntó Rafael - ¿Por qué Huesca se volvió malvado así de la nada?

- No lo sé amor, es algo raro, pero creo que tiene que ver con Tezcatlipoca.

- ¿Y ese dios? Nunca lo había escuchado.

- Bueno, es que solo se les permite a los habitantes de Tenochtitlan saber sobre la leyenda de él, pero la verdad es que también deberías saberlo si ibas a hacer el próximo gobernador.

- Creo que sí, realmente me gustaría saber quién es.

- Primero debemos escapar de esos malditos guerreros jaguares que no siguen, si no acabamos con ellos, no podremos evitar ser seguidos hasta donde sea que vayamos.

- ¡Déjamelo a mí! – Rafael se dio vuelta en un segundo y cuando miró de reojo a los guerreros jaguares, este lanzó su ataque - ¡Rayo de Aurora!

El peli negro lanzó una ráfaga de aire frio el cual dio de lleno en los jaguares los cuales cayeron rendidos ante el ataque del peli negro.

- ¡Bien hecho amor!

- Gracias Calvera, pero por el momento debemos encontrarnos con los demás, esto no me huele nada bien.

Ambos chicos se fueron a buscar a sus amigos los cual estaban algo lejos donde estaban, pero la verdad es que no estaban del todo inadvertidos.

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Con los demás…

- ¿Eh? – Joan y Ramón reaccionaron al mismo tiempo poniéndose alerta, pero la verdad es que desconocían por qué esa sensación de repente llegó.

- ¿Qué pasa chicos? – preguntó Kurumi mirando a ambos jóvenes.

- No sé porque, pero siento que algo está pasando – dijo Joan mirando a todos lados – creo que deberíamos volver.

- ¿Y la investigación?

- No sé, pero creo que deberíamos volver, opino lo mismo que Joan – dijo el hondureño – siento que algo mal anda en el ambiente.

- No creo que exageran, creo que en verdad algo malo pasa.

- ¿Y eso? – Joan notó algo en el cielo y cuando bajó hacia él, supo que era - ¿un murciélago?

- ¿Por qué hay murciélagos?

- Creo que sé la razón – Joan sonrió ya que sabía a quién pertenecía – chicas, creo que ya volvieron.

- Sí, ella está de vuelta – sonrió Mia mirando al murciélago.

- Me alegro que estén bien – ahora fue Kurumi.

- ¿De qué hablan? – Ramón era el único que parecía no saber nada.

- Asuka, ¿Qué pasa?

- ¡Cuidado! – una voz femenina llamó a todas las ahí presentes las cuales solo vieron caer a una chica cabello rojizo castaño la cual solo cayó de cara en el suelo.

- ¿Y esta quién es? – preguntó el hondureño.

- ¡Patricia / -san! – dijeron las Mahou Shoujo y Joan mirando a la chica la cual solo se sobaba la cabeza.

- Hola chicas, hola Joan.

- Patricia, no deberías llegar así de repente, las chicas no deberían estar acostumbradas a esas llegadas – dijo una rubia llegando al sitio con una calma grande.

- ¡Crystal / -san!

- Hola chicas, Joan, ¿Cómo están? – la rubia los saludó muy feliz.

- Nos alegra que hayan venido, veo que salieron bien de sus batallas.

- Esos disas no eran nada, fácilmente acabamos con ellos.

- Aunque el combate no fue tan sencillo – llegó una peli ladrillo acompañada de un murciélago – aunque me alegra mucho de estar con vida.

- ¡Hildegarde / -san!

- Hola chicas, me alegro de verlas.

- Me alegra mucho verlas con vida.

- ¿Qué pasó todo aquí Asuka? – preguntó Ramón a la peli gris la cual solo sonrió.

- Bueno, es que ellas son otras Mahou Shoujo que estaban con nosotras en varias batallas.

- Vaya, entonces tendrán más compañía.

- Sí – la peli gris se acercó al chico y lo abrazó – me alegra que vuelvan con nosotras.

- ¡Chicos! – la voz desde la lejanía hizo que todos miraran hacía donde venía.

- ¿Rafael?

- ¿Por qué viene con Calvera?

- ¿Qué pasa?

- ¡Chicos! – Rafael bajó a Calvera con cuidado y solo se le veía en la mirada el vivo terror – tenemos un gran problema.

- ¿Qué pasa? – todos estaban aterrados por el comportamiento de ambos chicos.

- ¡El Gran Orador fue asesinado!

- ¡¿Qué?! – eso cayó como balde de agua fría para todos.

- ¡¿Cómo que fue asesinado?! – exclamó Joan - ¡¿Quién?! ¡¿Cómo?!

- ¡Relájate Carlos! – Claudia calmó a su hermano menor.

- ¿Cómo es que él murió? ¿Qué pasó Rafael? – preguntó el hondureño siendo abrazado por la peli gris.

- Lo mató Huesca – al decir eso, la sangre se le heló a los demás, aunque las nuevas no entendieron eso.

- ¡¿Huesca?! ¡¿Por qué lo hizo?!

- Es el recipiente de Tezcatlipoca.

- ¿Qué cosa? – Joan y Claudia comprendieron eso, pero los demás no tenían idea.

- ¿M-Me pueden decir que pasa aquí? – dijo Patricia – no sé de qué hablan.

- Verán… - Rafael se encargó de explicarles que pasaba y junto con Hildegarde y Crystal se dieron cuenta de la situación - … y eso es lo que pasa.

- N-No puede ser… ese tipo es muy malo.

- Sí, necesitamos derrotarlo, pero la verdad es que no sé quién es Tezcatlipoca – Rafael se dirigió a su novia – Calvera, ¿Qué demonios es eso de Tezcatlipoca y quién es?

- El dios de la destrucción, la oscuridad y lo invisible – explicaba la peli negra – verán, esto solo lo saben los habitantes de Tenochtitlan y ha sido transmitido por generaciones. Resulta que, en tiempos mitológicos, los dioses bajaron a la Tierra y al hacerla, hicieron al hombre a su imagen y semejanza. Aunque los dos dioses principales, fueron los que más dieron problemas.

- ¿Y esos eran?

- Quetzalcóatl y Tezcatlipoca – explicaba la peli negra – Quetzalcóatl es el dios principal de nuestra cultura, el que ayuda a los aztecas a progresar y seguir en pie. Pero del otro lado, está su contraparte malvada y ese es Tezcatlipoca.

- ¿Por qué es su contraparte malvada?

- Resulta que, en el principio del tiempo, Quetzalcóatl se quedó con el día y la luz, mientras que Tezcatlipoca quedó con la oscuridad y la noche. Él quería dominar también la luz, así como ya dominaba la oscuridad. Para resumir mucho eso, se desarrollaron las guerras civiles o guerras santas.

- Escuché que las guerras se dan entre ejércitos de dioses ¿verdad?

- Sí, resulta que las guerras entre Quetzalcóatl y Tezcatlipoca son cosa de aproximadamente cada 500 años o un poco más.

- ¿Cuántas guerras ha habido?

- Han existido dos guerras civiles, al menos eso nos han dicho – seguía Calvera con su explicación dejando boquiabierto a más de alguno, en especial a su amante peli negro – se dice que la primera guerra se llevó a cabo hace 1000 años y que esta fue una guerra bastante desigual, pero aun así ganó Quetzalcóatl y tiempo después, casi 200 años antes de que la próxima guerra iniciara, se fundó Tenochtitlan y aquí fue la base del ejército azteca. Se dijo al Gran Orador de ese entonces que la señal para fundar la ciudad sería dada en forma de un águila y una serpiente.

- Eso explica el motivo de la fundación y el símbolo en el escudo de México.

- Lastimosamente, la siguiente guerra, 500 años después, llegó y fue en un momento en el que la sociedad azteca fue tomada desprevenida. La guerra contra Tezcatlipoca de ese entonces fue la más sangrienta que se haya vivido, pero de igual manera se logró el objetivo y el malvado dios fue sellado de nuevo. Pero Tenochtitlan quedó sin guerreros debido a las grandes bajas en la guerra y dejó al pueblo desprotegido, justo en ese momento llegó ese tal Hernán Cortés y pasó todo lo de la conquista.

- Maldición, ni me recuerdes eso, aunque es bueno que los españoles no hayan sido crueles como los ingleses – dijo Joan.

- ¿A poco fueron tan crueles? – preguntó Kurumi.

- Sometieron a los pueblos indígenas cuando invadieron Estados Unidos, por eso es que son odiados en gran parte del pueblo español.

- Tengo una amiga que no le gustará eso – río Mia un poco.

- ¿Entonces… que significa esto? ¿Por qué Huesca fue poseído por ese dios?

- Eso solo significa una cosa – Calvera miró al cielo el cual estaba poniéndose con nubes – esto es el inicio de la Nueva Guerra.

La gran batalla entre Quetzalcóatl y Tezcatlipoca… estaba por empezar.

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Continuará…