A batallar.

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El Redentor 777. De hecho, me puse bastante sentimental con este capítulo, aunque de verdad creo que logré transmitirlo. Aunque salvan a Asuka, el método en que lo logran no es nada bonito, pero creo que en el próximo o en 2 capítulos lo explicaré. ¡Saludos!

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RinMakoto. Muchas cosas se complican, desde las chicas hasta lo de Ramón y Claudia, aunque un evento grande se viene y varias cosas que explicaré luego. ¡Saludos!

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Sin más, comencemos…

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- ¡A la carga! – dijo Rafael mientras las Mahou Shoujo y Joan bajaban hacia el sitio en el que llegaba Tezcatlipoca y todo su ejército de Guerreros Jaguar y más importante, Asuka en su forma de diosa Coatlicue.

Todos bajaban corriendo hacia el lugar de combate, siendo el peli negro y la francesa quienes dirigían al grupo, aunque las Mahou Shoujo parecían ir más serias de lo normal, incluso Claudia se miraba bastante seria.

Los Guerreros del dios de la oscuridad llegaban rápidamente hacia donde estaban Rafael y los suyos, aunque cuando estuvieron frente a frente, estos se detuvieron como esperando órdenes del dios.

- ¿A quién tenemos aquí? Son los mortales los cuales nunca saben cuándo rendirse aun sabiendo que su destino está más que claro – decía Huesca sonriendo.

- Tezcatlipoca, nosotros nunca nos rendimos, aunque seamos mortales a diferencia de ustedes los dioses, nunca nos ponemos cobardes y luchamos por aquello que nos importa.

- Que lindas palabras Alférez, pero me temo que no me hacen ni el más mínimo efecto, ¿no es así, Coatlicue?

- Así es Tezcatlipoca – respondía Asuka en su forma de diosa.

- Asuka-san – Kurumi apretó fuerte su jeringa gigante para mirar con desprecio al peli blanco - ¡Libera a Asuka-san! ¡Ella no es ninguna diosa maligna!

- Pues no estaría muy de acuerdo contigo enfermera, ya que pienso que ella es una muy linda diosa, más lo será cuando ofrezca sus corazones a ella.

- Eso no pasará ya que la traeremos de vuelta a como dé lugar.

- Inténtenlo entonces – el peli blanco sonrió mientras chasqueaba los dedos y sin más, la nueva guerra y la decisiva comenzaba ya que los guerreros del dios malvado comenzaban a atacar y los demás solo se fueron al ataque.

Francine fue la que digirió todo el ataque desde un principio, indicándole a todas las demás que debían hacer, aunque guerrero que venía, guerrero que trataban de matar.

- ¡Vete mucho al infierno! – exclamó Tamara usando su cuchillo al igual que Mia, ambos decidieron no usar sus armas mágicas.

- No lo haces nada mal rusa.

- Tu cállate texana y solo dedícate a matar a estos tipos – con eso, ambas apuñalaban en los sitios vitales a los Guerreros Jaguar.

- ¡Asuka-san! – Kurumi se adentraba entre varios Guerreros hacia donde estaba la de ahora cabello negro - ¡Por favor Asuka-san, reacciona!

- Mira a la enfermera, cree que con hablarte así podrá hacer algo – reía de forma maniática el dios.

- ¡Maldito, jamás te perdonaré por haberle hecho a Asuka-san!

- ¿Y qué harás? – retó Huesca a la chica la cual muy enojada fue directo hacia este con su jeringa, aunque cuando iba a llegar, esta no pudo ni siquiera darle un golpe directo.

- ¿Q-Que?

- Tu aguja no me hará nada – Tezcatlipoca en el cuerpo de Huesca detuvo la aguja de Kurumi solo usando su cosmos y este la tomó del brazo y la lanzó violentamente contra el suelo.

- ¡Kurumi!

- ¡Maldición! – Francine y Magdalena iban hacia la chica, pero fueron interceptadas por más Guerreros Jaguar.

- ¡Yo ayudaré a Kurumi! – Joan llegó con la castaña y este la ayudó a defender de los Guerreros - ¿estás bien?

- Sí, solo un poco golpeada.

- Maldición, ese Huesca es demasiado fuerte, aun así, habrá que derrotarlo de una vez.

- Estará difícil, con Rafael es algo más complicado por el poder que posee, sin embargo, sería más fácil con Ramón y Asuka con nosotros.

- Me cago en su maldita vida – exclamó molesta la enfermera - ¡aun así, lucharé para traer de vuelta a Asuka-san!

- Haremos justicia por cuenta propia – sin más, ambos lucharían contra los Guerreros Jaguar que venían en contra de ellos, aunque motivados por la decisión de luchar contra Huesca, decidieron batallar.

- ¡Vengan cabrones! ¡Vengan con Patricia! – la chica hizo que varios Guerreros se acercaran a ella, pero de igual forma estas les dio con sus fuertes puños y los mandaba a volar.

- ¡Amigos, ayúdenme a acabar con estos enemigos! – decía Hildegarde mandando a los murciélagos a atacar a varios de estos y mucho terminaban muriendo por la pérdida de sangre.

- Vaya que las cosas se ponen interesantes – decía Pei Pei usando sus nunchakus - ¡a ver, vengan aquí!

- ¡Huesca! – Rafael se lanzó hacia el peli blanco el cual al verlo, ni siquiera se inmutó y solo lo detuvo con su puño – m-mierda.

- Aun no eres lo suficientemente fuerte – río el tipo – aun eres un mortal contra un dios, así que creo que deberías dedicarte a solo rendirte.

- ¡No lo haré! – exclamó el peli negro aumentando más su poder - ¡tengo que acabar contigo! ¡Todo si debo volver a la normalidad!

- ¡Asuka! – Claudia llegó a donde estaba la diosa, pero de alguna manera esta logró detenerla en el aire.

- Vaya, vaya, Claudia Fábregas Díaz, ¿te atreves a luchar contra una diosa?

- ¡No eres una diosa! ¡Solo eres una traidora!

- ¿Así que osas decirme cosas sobre eso? – sonrió la chica mandándola a estrellar a la morena al suelo.

- ¡Claud! – exclamó Joan yendo a ver a su hermana la cual solo se levantó como si nada - ¿Qué pasó?

- No te preocupes Carlos, estoy bien – Claudia se levantó aun molesta – tengo que acabar con esa maldita de una vez, no puedo perdonarla por lo que pasó con Ramón.

- ¿Qué? – Joan no entendía las palabras de su hermana, pero de igual forma notó como su aura estaba fuerte y se notaba que estaba muy molesta.

- ¡La haré pagar! – Claudia fue directo hacia varios guerreros y comenzó a matarlos entre sí mientras se adentraba de nuevo a la lucha.

- Dime, ¿hasta cuándo te cansarás humana? – Asuka detuvo de nuevo a Claudia lanzándole una bola de cosmos la cual impactó en ella y la hizo volar por los aires – ya has tenido mucho luchando, no me tocarás un pelo tan siquiera.

- T-Tal vez tengas razón, pero… de igual forma… - la morena se levantó mirando a la peli negra - ¡no me rendiré y te haré pagar por lo que hiciste!

- ¡Mueran! – Francine usó su lanza para atravesar el cuerpo de varios de los Guerreros – vaya que estuvo bien.

- ¡Maldición, esto está bastante interesante!

- ¡Cuidado! – Patricia no reaccionó a tiempo y esto llamó la atención de todos ya que las demás se dieron cuenta cuando la italiana recibió una bola de cosmos por la espalda la cual la dejó malherida.

- ¡Patricia!

- Vaya, parece que una bola de cosmos fue lo suficientemente fuerte como para dejarle fuera de combate, pues que mal – suspiró el dios sonriendo de forma malvada.

- ¡Maldito! ¡Mil veces maldito! – exclamó molesta la francesa mientras que Kurumi corría hacia la italiana la cual estaba afectada.

- ¿Qué te pasa francesa? ¿Te lastimé las emociones?

- Serás… - Francine apretaba fuerte su lanza y se aventó hacia el dios el cual de un golpe la mandó al suelo.

- ¡Francine!

- Aunque puedan derrotar a mis Guerreros, no podrán contra un dios.

- Esto es malo, muy malo – suspiró Rafael elevando su cosmos a más no poder - ¡aun así, no dejaré que hagas lo que se te antoje!

- Jaja, ¿y crees que podrás hacer algo Alférez?

- ¡No dudaré en lograrlo!

- ¿Así? Pues creo que te motivaré para ver si es cierto que puedes – Huesca solo miró hacia todos los demás y de una vez, eligió el objetivo la cual resultó ser la líder del grupo – parece que comenzaré con la más fuerte.

- ¿Qué? – Francine solo miró como el dios apuntó hacia ella y sin más, disparó un rayo de cosmos la cual no sabía cómo reaccionar.

- ¡Francine! – justo pasó algo que dejó a más de alguno totalmente en shock, más a la involucrada que quedó en shock.

- ¿J-Joan? – el castaño se puso en medio de la francesa y este recibió de lleno el ataque el cual le dejó una quemadura bastante grave a Joan el cual sin decir nada, cayó al suelo.

- ¡Carlos! – Claudia fue la primera en llegar a donde estaba el castaño y esta tomó al joven mientras que varias lágrimas caían de sus ojos - ¡Carlos! ¡Carlos!

- ¡Joan! – Mia y Magdalena llegaron a donde estaba el castaño en el suelo y solo miraban que no se movía.

- ¡Carlos! ¡Despierta Carlos! – Claudia comenzó a llorar por ver que su hermano menor el cual parecía estar muerto ya que no se movía ni nada por el estilo.

- Vaya, parece que ese maldito de Fábregas pasó a mejor vida – reía Huesca causando más la molestia de los presentes los cuales también empezaban a llorar en tono silencioso, siendo Rafael el que estaba más en shock por lo que pasaba y solo escuchaba los llantos de Claudia mientras abrazaba al castaño.

- T-Tú serás… - el peli negro apretó con fuerza sus puños mientras que de estos brotaba sangre y un cosmos empezó a invadirlo asustando a más de algunos.

- ¿Qué es este poder?

- … - algunos relámpagos empezaron a envolver el cuerpo del peli negro, aunque solo miró de reojo al dios el cual quedaba algo sorprendido por el cosmos que desprendía Rafael.

- Hace tiempo que no sentía un cosmos de ese modo – suspiró el dios mientras veía a su lado a Asuka - ¿Qué opinas Coatlicue?

- No recuerdo haber sentido algo parecido, aunque… - la chica miró de reojo al castaño el cual al parecer no presentaba signos vitales – tal parece que ese chico pasó a mejor vida.

- … - los demás quedaron helados ante esa declaración, aunque Claudia solo sintió más el dolor en su corazón por ahora confirmar la muerte de su hermano.

- ¿Cómo es que lo mataste? – preguntó Mia con los ojos llenos de lágrimas - ¡ahora pagarás por esto que no tiene perdón!

- ¿Qué ganarán con esto? Si ya maté a Fábregas, ahora solo quedan ustedes.

- ¡No me importa si tengo que morir luchando! ¡Vengaré a Joan a como dé lugar! – Magdalena se puso en guardia, pero esto no inmutaba a Huesca.

- Ya dije que sus llantos tan inútiles no harán que él vuelva a la vida, así es la vida de ustedes los mortales, nada más nacen para morir.

- ¡Cállate! – la americana se lanzó a atacar al dios usando su cuchillo, aunque cuando iba llegando, Huesca usó su cosmos para lanzarla de nuevo al suelo.

- ¡Mia!

- Tus rabietas son de lo peor – el peli blanco solo pudo ver de reojo a Asuka la cual estaba con los ojos cerrados - ¿Coatlicue?

- Silencio – decía la chica aun manteniendo la vista ciega.

- ¡Carlos! – lloraba la morena sosteniendo el cuerpo de Joan, incluso Francine se unió al sentirse culpable por su muerte.

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En un lugar extraño…

- ¿D-Dónde estoy? – Joan se levantaba en un sitio en el que parecía ser un cuarto oscuro, aunque este se levantaba pesadamente ya que su cuerpo estaba algo tenso. No podía ver nada más allá de su nariz y justo al ver hacia todos lados, solo podía ver oscuridad.

- Parece que alguien ha despertado – una voz sonó en el lugar.

- ¿Quién? ¿Quién anda ahí?

- No temas joven guerrero, creo que me conoces o a lo mejor no – la voz se escuchaba bastante profunda.

- ¿Dónde estoy?

- Joan Fábregas Díaz, aquel guerrero que ha luchado en nuestro nombre, moriste en el encuentro contra Tezcatlipoca cuando fuiste alcanzado por el ataque que lanzó.

- ¿Qué? – el castaño hizo memoria y recordó el momento en el que Huesca iba a atacar a su hermanastra Francine y este se interpuso en medio para evitar que esta resultara dañada – ya veo… entonces morí ¿no?

- Efectivamente, el ataque fue muy fuerte para ti.

- No me lo creo – el chico bajó la mirada bastante triste – no pude batallar más tiempo… y siento que los demás no podrán pelear mucho.

- Fábregas… ¿sabes porque recibiste una bendición de un dios hace años atrás?

- No, la verdad pensé que había sido la diosa Coatlicue.

- No, esa fue mi esposa, la diosa Mictacacíhuatl, la que me ayuda a regir el Inframundo, te otorgó parte de mi poder, aunque a lo mejor confundiste los nombres.

- ¿T-Tu eres…?

- Soy Mictlantecuhtli, el dios de la muerte y el que rige el Inframundo y aquel que te dio su bendición.

- ¿Mictlantecuhtli?

- Así es. Pon atención Fábregas. Aunque hayas muerto, tienes la posibilidad de volver a la vida, sin embargo, en estos momentos, hay algo que debes saber de tu descendencia.

- ¿Q-Que cosa?

- Tezcatlipoca y Quetzalcóatl han batallado dos veces a lo largo de la historia, aunque la primera de las guerras tuvo algo que influyó bastante.

- ¿Qué fue?

- Una persona apareció en el ejército de Quetzalcóatl, el cual poseía un poder inmenso, el cual fue el primer humano en golpear a Tezcatlipoca y mandarlo de vuelta a su confinamiento. Esa persona fue un guerrero de nombre Quetzalli, el cual gracias al dios alcanzó un poder grande, su cabello castaño cambió de color y su cosmos se elevó al máximo.

- ¿Y eso que tiene que ver conmigo?

- Porque tu familia, de parte de tu padre, es descendiente de aquel legendario guerrero que batalló al lado de Quetzalcóatl y con su ayuda logró derrotar a Tezcatlipoca, sin embargo, lo hizo a costa de su vida.

- ¿Murió luchando?

- Así es, sin embargo, lo que nadie sabía era que él había dejado a una mujer embarazada la cual era su amante. Del fruto de su amor nació un chico el cual tenía la sangre del Súper Guerrero en sus venas, sin embargo, como la guerra había finalizado nunca entrenó como era debido y eso hizo que nunca despertara sus poderes. A pesar de eso, la sangre Guerrera continuó durante sus descendencias hasta el día en que nació tu padre, Alfonso Fábregas Carillo.

- Papá – el joven solo pudo pensar en su progenitor y pensar que a lo mejor no lo volvería a ver.

- No te preocupes Fábregas, no morirás, vas a volver a la vida y lucharás, ya no como Guerrero normal, sino como aquel que luchó con Quetzalcóatl hace 1000 años. Aquel Súper Guerrero.

- ¿Súper Guerrero?

- Así es, como te decía, la línea de sangre llegó hasta tu padre, aunque él es fuerte, no alcanzó el cosmos necesario para activar la transformación, aunque cuando tuvo a sus 5 hijos, la cosa cambió.

- ¿Por qué? Se supone que solo Claud y yo somos guerreros, Roberto, Frida y María no pelean, ellos llevan una vida normal.

- Pues resulta que tu… llevas la sangre del guerrero legendario y ahora, podrás despertar como aquel guerrero.

- ¿Y-Yo? P-Pero si Claud es mayor que yo y es más fuerte.

- Puede ser cierto, lo que ocurre es que tu hermana, Claudia Fábregas Díaz, al despertar su magia y convertirse en Mahou Shoujo, debilitó la habilidad del Súper Guerrero y al final, el único descendiente con la sangre caliente eres tú.

- El Súper Guerrero – suspiró el castaño mirando su cuerpo – no tenía idea de que poseía este poder.

- No solo eso, posees el poder de ir al Inframundo – las palabras del dios dejaban sorprendido a Joan – recuerda que posees mi bendición, por lo que puedes ir a mis dominios cuando se te antoje, aunque solo puedes ir solo ya que, si algún mortal va, su cuerpo y alma quedará atrapada en mi reino a menos que posea la bendición de un dios, así como tus amigos Alférez y Maldonado.

- ¿Rafael y Ramón?

- Aunque no lo creas, ellos son fuertes, aunque creo que hay alguien que debería hablar contigo.

- ¿Quién? – Joan sintió una mano detrás de él y cuando volteó la mirada, notó a cierta persona la cual causó mucho su impresión - ¿Asuka?

- La misma Joan – la peli gris estaba parada frente a él, con su vestimenta de Mahou Shoujo y mirando de forma triste al castaño – perdón por todo.

- ¿Qué haces aquí Asuka? – exclamó algo molesto el mexicano - ¿no se supone que te uniste a Tezcatlipoca? ¿Por esa razón atacaste a Ramón a sangre fría?

- Joan… sé que debes estar molesto por todo lo que ha pasado, pero déjame explicarte.

- Fábregas, he traído el alma del recipiente de Coatlicue, porque según ella tiene algo importante que decirte.

- ¿Qué me tienes que decir?

- Joan… verás, tengo algo importante que decirte y es la verdad sobre como derrotar a Tezcatlipoca.

- ¿Así? – el castaño miró fijamente a los ojos azules de Asuka y después de analizarlos, supo que no poseía nada de mentira – a ver, habla.

- Bien – la peli gris comenzó a hablarle sobre todo lo que tenía que hacer para la derrota del dios malvado.

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En el campo de batalla…

Todas las Mahou Shoujo atacaban al dios, aunque este era más fuerte y repelaba los ataques que le lanzaban.

- ¿Eso es todo lo que tienen? Me dan lastima – en eso, detuvo un ataque directo de la morena – Claudia Fábregas, ¿Qué no te cansas de luchar?

- ¡Vengaré la muerte de Carlos! – exclamaba Claudia con los ojos llorosos - ¡no dejaré que su muerte quede impune!

- Con esos golpes ni cosquillas das, estos… - Huesca tomó a Claudia de la cabeza y le asestó un fuerte golpe en el estómago el cual la hizo vomitar sangre - …si son golpes fuertes.

- ¡Maldito! – los demás quisieron rescatar a la morena, pero el cosmos de Asuka los volvió a mandar al suelo.

- Bueno, será interesante verte partir – Tezcatlipoca tomó del cuello a la Fábregas mayor la cual intentaba por todos los medios zafarse sin éxito alguno.

- M-Maldito – los golpes que daba la peli negra no eran efectivos y se estaba quedando sin aire, aunque empeoró cuando el peli blanco aumentó su agarre en su cuello cortándole todo suministro de oxígeno.

- Será que te vayas a reunir con tu hermano y tu amigo… Mahou Shoujo – cuando se empezaba a ver que Claudia perdía fuerza, un golpe al rostro del dios llamó la atención de todos ya que este fue derribado al suelo ante los ojos de todos y la morena fue tomada en brazos. Claudia no entendió de que se trataba ya que el resplandor que emanaba el cuerpo que la tenía no dejaba ver su rostro, aunque luego, sus ojos hicieron eco y pudo ver a la silueta.

- ¿C-Carlos? – sus ojos no le jugaban una broma, realmente se trataba de su hermano menor, solo que su cabello castaño ahora era dorado, sus ojos cafés de color verde, su musculatura aumentada un poco y lo envolvía un aura dorada.

Había nacido el legendario Súper Guerrero.

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Continuará…