Omae wa mou shindeiru…

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RinMakoto. Creo que, si exageré con los Power up jaja, pero creo que de igual forma muestra porque es que los chicos tienen tanto poder, tanto Joan como Claudia poseen bastante poder y Ramón despertó también, solo queda ver al más poderoso que es Rafael. ¡Saludos!

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El Redentor 777. Finalmente llegamos al clímax de la batalla y ahora viene la conclusión de todo el asunto. Ramón estaba en un momento de reflexión para que se decidiera a luchar también, veremos qué pasa. ¡Saludos!

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Sin más, comencemos…

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La batalla había llegado en un momento en el que los chicos estaban contra las cuerdas, pero ahora llegaba un momento inesperado y es que el hondureño apareció en el lugar, pero esa vez con una nueva transformación caracterizada por tener el cabello magenta y los ojos del mismo color aparte de estar envuelto en un aura flameante.

- ¿Quién eres tú? – preguntó Huesca mirando al moreno el cual solo veía fijo al peli blanco.

- … - Ramón no contestaba y solo desvió la mirada para enfocarse en Asuka con el cabello negro.

- Ramón… - Claudia se levantó con algo de esfuerzo para ver al joven - ¿estás bien?

- ¿Ramón? – ambos dioses miraron al chico y comprendieron de quien se trataba – ya veo, eres Maldonado ¿verdad?

- … - el joven seguía sin responder y solo veía a Asuka y Huesca con bastante odio en su mirada.

- Incluso si sobreviviste al ataque de Coatlicue, no creas que solo por verte diferente te asemejas al poder de un dios, incluso Fábregas se convirtió en aquel maldito que me desafió, pero esta vez vengo más poderoso.

- …. – Ramón seguía sin decir nada y solo emitiendo un cosmos bastante fuerte y eso hizo que Huesca lo mirara de forma retadora.

- A ver Maldonado… veremos qué pasa cuando… ¡desafías a un dios! – el peli blanco fue rápidamente hacia el hondureño y este logró esquivar el ataque del dios y darle un fuerte golpe en el estómago - ¿Q-Que?

- A volar – con eso, el peli magenta mandó por los aires a Huesca, aunque solo fuera unos metros.

- ¡¿Cómo osas a golpear a un dios?! ¡Ramón, osaste difamar a una deidad! – exclamaba la peli negra dirigiéndose hacia el hondureño, pero este le dio un fuerte golpe en el rostro que la envió a un grupo de árboles que habían cerca.

- ¿Q-Que es ese poder? – los demás solo veían al chico el cual parecía estar muy concentrado en lo que hacía, aunque, por otro lado, este se tomó la parte del pecho, justo en donde Asuka lo había herido días atrás.

- C-Creo que no podré aguantar mucho tiempo – suspiró el joven, pero solo miró de reojo a Joan el cual se levantaba aun con la transformación - ¿y a ti que te pasó Joan?

- Eso mismo debería preguntarte.

- Mira, no podré aguantar mucho con este estado divino, así que deberías saber cómo devolver a Asuka a la normalidad ¿verdad?

- S-Sí, pero como lo…

- No hay tiempo que hablar, distraeré a Huesca el tiempo que pueda, así que solo hazlo rápido Joan, quítale esa cosa a Asuka el tiempo que pueda.

- Ramón… cuando Asuka vuelva a la normalidad, ¿volverás con ella?

- Ella mismo lo dijo… esta relación ha terminado – con eso, el hondureño solo se fue a combatir con el dios maligno el cual se levantó rápidamente a encarar a Ramón - ¡rápido!

- ¡Chicos! – el castaño reunió a los demás para hablarles sobre el plan – miren, vamos a devolver a la normalidad a Asuka.

- ¿Cómo lo hacemos Joan? – preguntó la francesa.

- Según recuerdo, Asuka fue invadida con la sangre de Coatlicue que se la dio Huesca y por lo que me dijo Mictlantecuhtli, hay que absorber su sangre o a lo mejor eliminarla de algún modo.

- ¿Absorber su sangre? – las demás se miraron entre sí, aunque la más impresionada fue Hildegarde la cual sabía que la habilidad de los murciélagos que controlaba podían hacer ese trabajo.

- Déjanoslo a nosotros – dijo la peli ladrillo al lado de su murciélago mascota el cual solo asintió – pero deberíamos detener a Asuka ¿verdad?

- Así es, intentaré hacerlo – Joan encendió de nuevo su cosmos y su transformación seguía vigente – Hildegarde, te encargo el resto.

- Bien – con eso, las demás Mahou Shoujo se pusieron de acuerdo ya que era un plan en el que su amiga no saldría lastimada, aunque Claudia no se iría al todo con este plan ya que deseaba algo de venganza.

- ¡Miserable! – tanto Ramón como Huesca seguían chocando puños en el aire y eso causaba bastantes ondas de expansión.

- Quédate conmigo Calvera, no quiero que nada te pase – Rafael tenía a su amada a un lado mientras los demás iban a la lucha.

- ¡¿Qué harán con Coatlicue?! – el peli blanco iba hacia su diosa compañera, pero fue interceptado por Ramón - ¡aléjate de mi maldito insecto!

- ¡Asuka! – Joan fue el primero en lanzarse a la chica la cual reaccionó rápido e intentó quitarse al castaño, el cual usaba bastante cosmos para tratar de retener a la diosa.

- ¡No soy Asuka, maldito bastardo! – la peli negra luchaba con el chico, aunque este fuera herido en algunas ocasiones seguía adelante, aunque a eso se le unió su hermana la cual por alguna razón peleaba bastante bien a pesar de estar muy herida, por lo que podría ser por la adrenalina.

- ¿Claud?

- ¡Ahora la haré pagar! – la morena seguía tratando de darle un golpe a la chica la cual esquivaba los ataques de la Mahou Shoujo, pero no tanto de Joan que era más poderoso.

- ¡Detente Claudia! ¡No vamos a hacer nada si atacas a lo tonto! – ordenó Francine siendo ignorada por la peli negra mexicana.

- ¡Hildegarde!

- ¡Amiguitos, ayúdenme a liberar a mi amiga de la maldición que la posee! – con eso, la chica invocó a cientos de murciélagos los cuales obedecieron a su llamado – amigos, necesito que chupen la sangre de esa tipa para que nos pueda devolver a Asuka a la normalidad.

- Nosotras debemos ayudar a Joan a detener a Asuka – Francine ordenó a las demás Mahou Shoujo las cuales solo asintieron y fueron al ataque.

Asuka luchaba para quitarse a los demás de encima, pero de igual forma su poder era bastante fuerte para todos, aunque Joan tuvo que poner mucho esfuerzo para contrarrestar a la peli negra.

Ramón por su lado perdía fuerza ya que la transformación era demasiado grande para él y sabía que tarde o temprano perdería ese estado, aun así, seguía luchando mientras que los demás hacían lo suyo.

- ¡Ahora Hildegarde! – los hermanos Fábregas agarraron a la diosa Coatlicue de ambos brazos y solo esperaban a que la peli ladrillo hiciera lo suyo.

- ¡Vamos chicos! – con eso, la chica hizo que sus animales fueran directo a la peli negra maligna y sus colmillos se incrustaron en distintas partes del cuerpo de la chica la cual solo exclamó de dolor.

- ¿Funcionará esto Carlos? – preguntaba Claudia sosteniendo con fuerza a la diosa de un brazo.

- Sí, confía en mi Claud – mientras eso pasaba, los murciélagos absorbían mucha de la sangre de la peli negra la cual trataba de todos modos liberarse.

- ¡Maldición, es muy fuerte! – Hildegarde notaba como el poder de la diosa era demasiado para los pequeños animalitos.

- ¡H-Hildegarde… es demasiado para ellos!

- Lo sé – en eso, el murciélago favorito de la peli ladrillo se puso a su lado y en su idioma comenzó a hablarle - ¿Qué Bat-kun? ¿Están dispuestos a sacrificarse con tal de que Asuka esté bien?

- ¡No pueden hacer eso! – exclamó Kurumi.

- No, tampoco estyo de acuerdo con que lo hagan, sin embargo, también haré algo, aunque me cueste la vida – las palabras de Hildegarde dejaron calladas a las demás.

- ¿De qué hablas?

- … - la peli ladrillo no respondió y solo fue directo a Asuka y junto con los murciélagos que estaban bajo sus órdenes comenzó a absorber, pero de una manera diferente ya que solo extendía sus brazos y absorbía el líquido vital de la diosa peli negra.

- ¿Q-Que haces Hildegarde?

- Mis animalitos no van a sufrir solos, los quiero tanto que sufriré con ellos si es necesario – Coatlicue seguía luchando por liberarse, aunque por el acto llevado por Hildegarde y sus animalitos le reducían mucho sus energías reduciéndoselas bastante rápido.

- ¡Malditos… mi energía divina!

- ¡Vete a la mierda maldito! – Huesca seguía en su lucha con Ramón, pero de igual forma lo estaba superando en poder.

- Aun no hemos completado la misión – el hondureño sentía que en cualquier momento perdería la transformación, así que cargó todo el poder que le quedaba en el cuerpo para lanzar un shuriken de pura energía a diferencia de los demás que lanzaba que son de agua comprimida - ¡aquí vamos!

- ¡Maldonado, me has colmado la paciencia!

- ¡Pues te la colmaré más con esto! – el chico levantó su mano hacia el cielo mientas formaba un enorme shuriken de agua, aunque luego se puso color fuego y pasó a ser del elemento anteriormente mencionado.

- ¡Es demasiado poder! – el cuerpo de Hildegarde empezaba a sangrar por el excesivo consumo de cosmos, sin que decir de los murciélagos.

- ¡Esto es demasiado Hildegarde, detente!

- ¡Maldita! – Coatlicue exclamó fuerte, aunque por un segundo, las demás notaron como por un segundo el cabello negro de la diosa maligna tintineó a color gris como el de Asuka.

- ¡Está funcionando! – exclamó Calvera.

- Pero Hildegarde está sufriendo mucho por eso, su cuerpo mismo lo dice – Rafael tenía toda la razón, el cuerpo de la peli ladrillo sangraba mucho por la absorción enorme de sangre.

- Hildegarde – Patricia miraba a su amiga la cual daba su mejor esfuerzo, aunque no era la única, las demás Mahou Shoujo también daban lo mejor de ellas.

- ¡Ayudaré a Hildegarde! – Francine y Mia saltaron hacia Asuka tratando de quitarle parte de la sangre maligna, pero fue inútil ya que una onda de expansión las mandó al suelo.

- ¡Chicas! – en eso, escucharon la risa diabólica de parte de Huesca - ¿Qué te pasa?

- Aunque esa chica logre absorber toda la sangre de Coatlicue, solo queda esperar a que explote – reía como un maniático – es mucho poder.

- ¡No me importa! – exclamó Hildegarde sorprendiendo a todas – incluso si muero, mis amigos seguirán luchando para que este mundo tenga paz, así que, si mi sacrificio no es en vano, ¡entonces está bien!

- ¡Hildegarde, no puedes hacer eso! – ahora fue la alemana.

- ¡Ya perdimos a Crystal, no podemos perder a nadie más! – ahora fue Tamara.

- De nada sirven sus suplicas, esa chica está condenada y cuando estalle, lo más probable es que se lleve todo el sitio con ustedes.

- ¡Bastardo! – Ramón siguió su batalla con el peli blanco el cual parecía estar más que feliz por ver a las chicas sufrir de ese modo.

- E-Esto es malo – Claudia sentía como las fuerzas de sus brazos se le iban por el tremendo esfuerzo.

- Y-Ya casi… - Hildegarde estaba en su límite, lo mismo que sus murciélagos y su querido Bat-kun el cual parecía que en cualquier momento estallaría.

- Hildegarde – Patricia apretó sus puños y cuando menos acordaron, la chica saltó hacia donde estaba la peli ladrillo y la tomó de la espalda.

- ¿Patricia?

- Hildegarde, no dejaré que te vayas sola – las palabras de la chica confundieron a su amiga peli ladrillo, pero fue más evidenciado cuando esta la llevó al cielo ante la mirada de todos y además los murciélagos iban con ella.

- ¡Hildegarde! ¡Patricia!

- ¿Q-Que haces Patricia?

- Hildegarde, no dejaré que te vayas sola – reía un poco la chica detrás de ella – puede que no tenga sentido mi sacrificio, pero es que la verdad me da envidia que tú y Crystal sean las únicas que mueran de forma honrosa.

- P-Pero tu…

- Son mis mejores amigas, así que me sentiría mal si no están ustedes conmigo – decía la chica cerrando los ojos.

- Patricia – Hildegarde solo sonrió ante esto – Bat-kun… chicos, gracias.

Con eso, los murciélagos a punto de estallar se juntaron alrededor de las dos Mahou Shoujo mientras ganaban más altura para finalmente causar una gran explosión en el cielo que se miró desde distintos lados del lugar, aunque llevándose consigo la vida de ambas chicas.

- ¡HILDEGARDE! ¡PATRICIA! – las demás solo miraron como sus compañeras estallaban en el cielo.

- ¡Nooooo! – Francine soltó su lanza totalmente atónita, aunque fue peor cuando Kurumi cayó al suelo llorando fuertemente por la pérdida de ahora de dos amigas más.

- Ahora si me cabreé – exclamó Claudia mientras Asuka se soltaba de ella, aunque esta poseía aun el color negro, pero con un bajo cosmos.

- ¿C-Claud? – Joan notó como su hermana elevaba bastante su cosmos de una manera que incluso las demás Mahou Shoujo estaban sorprendidas. La morena empezó a desprender unos relámpagos de su cuerpo mientras sentía como un cosmos extraño la invadía y a la vez una gran ira en su interior por todo lo que había ocurrido.

- ¿Q-Que es este cosmos? – dijo Rafael el cual estaba confundido por ese nivel de energía de su amiga.

- ¿Q-Que pasa Claud? – en eso, la morena solo miró fijo a Coatlicue y sintió un fuerte deseo de ira incontrolable que finalmente explotó. Claudia solo dio un fuerte grito al cielo al mismo tiempo que su cabello negro cambió definitivamente a dorado, sus ojos cambiaron a verde y un aura le envolvió al igual que a su hermano y eso causó una fuerte onda de expansión en el lugar asustando a más de alguno.

- ¿C-Claudia?

- ¿Eh? – la chica se revisó el cuerpo y notó como brillaba en un aura dorada, incluso notó su musculatura un poco aumentada - ¿Qué es este poder que está surgiendo de mí?

- ¿Otra Súper Guerrera? – Huesca solo miraba con molestia a la Fábregas mayor la cual poseía un mismo nivel de poder que su hermano en esa transformación, incluso mayor.

- Asuka – Claudia solo miró de reojo a la peli negra la cual no vio cuando la morena apareció delante de ella y le propinó un fuerte golpe que finalmente logró destruir el efecto de diosa en la Mahou Shoujo, aunque no lo pareciera.

- ¡Es hora de que mueras! – se escuchó a Huesca mientras le daba un fuerte golpe a Ramón perdiendo a sí mismo la transformación divina que poseía y mandándolo a estrellar fuerte en el suelo.

- ¡Ramón!

- Ya es hora de que todos ustedes mueran – el dios solo veía a los presentes, aunque luego se quedó callado cuando sintió como algo filoso atravesaba su abdomen - ¿Q-Q-Que es esto?

- Es hora de que pagues por todo el daño que has hecho – se escuchó una voz detrás de él y cuando volteó la mirada, se encontró con su compañera divina.

- ¿C-Coatlicue? ¿Qué haces?

- No soy Coatlicue – finamente, el cabello negro de la chica cambió a gris, sus ojos morados pasaron a ser azules y volvió a su forma normal, siendo la espada que lo había atravesado de color plateado - ¡soy Asuka Otori! ¡Mahou Shoujo, Rapture!

- ¡Asuka!

- Finalmente me he logrado soltar de tu esclavitud – la peli gris se puso bastante triste – mis amigas sufrieron mucho por mi culpa, más Hildegarde y Patricia que se sacrificaron por mi… ¡te haré pagar por todo esto!

- ¡D-Desgraciada!

- ¡Joan!

- ¡Sí! – el mexicano llegó rápidamente hacia donde estaba el peli blanco y con ayuda ambos lograron inmovilizador - ¡ahora chicos!

- ¡Aquí voy yo! – tanto Claudia como Rafael llegaron rápidamente y entre ambos cargaron la energía que les quedaba y sin más, lanzaron un ataque en conjunto hacia el dios el cual se hallaba algo debilitado y por un momento se pensó que lo habían logrado.

- H-Hijos de puta – finalmente, Huesca cayó al suelo inconsciente y los demás solo miraron atentos a que el peli blanco hiciera algún movimiento que alertara a los demás, pero de igual forma no pasó nada de suerte.

- ¿L-Lo logramos-nya? – preguntó Pei Pei.

- Tal parece que si – suspiró Mia – por fin pudimos logramos librarnos de ese malnacido, pero de igual forma hemos tenido bajas.

- Sí – las demás solo bajaron la mirada en honra de sus compañeras, aunque el llanto pudo con varias de ellas al saber que recién Hildegarde y Patricia habían muerto.

- Mierda – Francine apretó fuerte los puños y golpeó el suelo causando un gran agujero del impacto - ¡¿Cómo es que perdimos tres chicas?! ¡Ellas eran las más jóvenes del grupo y las menos experimentadas! ¡¿Por qué tuvo que pasar esto?!

- Francine – Joan tuvo que abrazar con fuerza a su hermanastra la cual en cualquier momento se echaría a llorar.

- Asuka-san… ¡qué bueno que estás bien! – Kurumi se lanzó a los brazos de la peli gris a llorar un poco por tenerla de nuevo.

- Lo siento Kurumi… realmente lo siento.

- ¿Por qué lo hiciste Asuka? – preguntó Magdalena algo seria - ¿Por qué te fuiste con Huesca en ese momento?

- Quería protegerlos a todos… durante la semana que entrenábamos, él se presentó en sueños y me amenazó con matarlos a todos si no aceptaba unirme a él, ¡no quería eso! – algunas lágrimas querían salir de los ojos azules de la chica – p-pero miré todo, mientras esa maldita diosa tenía el control de mi cuerpo, podía ver todo lo que pasaba, desde lo que le pasó a Ramón hasta lo de Hildegarde y Patricia… ¡realmente lo siento!

- Asuka – aunque la consternación estaba en todas y un claro enojo por la acción temeraria tomada por la peli gris, aun así, ya tenían a su amiga de vuelta por lo que se dieron un abrazo pequeño ya que no estaban del todo felices por lo que les había pasado a las 3 Mahou Shoujo caídas. Sin embargo, una de ellas estaba alejada del grupo y no estaba muy feliz de ver a la peli gris y esta solo se dedicó a ir a revisar a Ramón el cual estaba en un lado siendo atendido por Rafael.

- ¿Cómo está?

- Está bastante debilitado – comentó el peli negro mayor – esa transformación extraña que sufrió lo debilitó a cambio de un enorme poder.

- Ramón – Claudia solo miró fijamente el moreno mientras ella aun mantenía su transformación de Súper Guerrera.

- Parece que todo está normal ahora – dijo Calvera – Rafael, creo que…

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Latido

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Latido

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Latido

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Algo que tomó desprevenidos a todos fue un disparo de energía el cual fue en dirección de Calvera el cual terminó atravesando su pecho, más específico la zona del corazón dejando a todos en shock, aunque más al novio de esta.

Sus pupilas se dilataron al ver como su amada era atacada de ese modo, más cuando cayó pesadamente al suelo envuelta en un charco de sangre.

- Al menos le di a la amada de Alférez – sonrió Huesca levantándose.

- ¿C-Calvera? – Rafael estaba en shock por lo que estaba viendo y ver a su amada en ese estado.

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Continuará…