Tu sonrisa tan resplandeciente…
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El Redentor 777. Aunque las dos cayeron en batalla, pudieron recuperar a Asuka para lograr tener más fuerza en batalla. Ahora con Calvera caída, Rafael tomará el control de la situación.
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RinMakoto. Hildegarde y Patricia no murieron en vano, su esfuerzo logró volver a traer a Asuka a la normalidad y justo cuando todo parecía ganado, lo que terminó cayendo y ahora es donde Rafael libera su poder.
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Sin más, comencemos…
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Cuando todo se pensaba que había terminado, justamente Huesca se levantaba y antes de que alguien se diera cuenta, este lanzó un rayo de cosmos el cual fue directo hacia la novia de Rafael la cual terminó siendo atravesada en la zona del corazón, lo que le causó la muerte instantánea.
Cabe decir que todos quedaron en shock por este suceso y Rafael quedó totalmente ido y solo caminó lentamente hacia su amada.
- ¿C-Calvera? – el peli negro se arrodilló frente a la chica y trató de despertarla moviéndola, incluso sabiendo que esta estaba sin vida y sus manos manchadas de sangre – v-vamos, despierta… despierta.
- R-Rafael – los demás solo veían al dúo de peli negros, aunque muchas si de por sí estaban aún dolidas por lo ocurrido con Patricia y Hildegarde, ahora era peor.
- Vaya, vaya, la amada del malnacido de Alférez ha caído… me alegra – reía Huesca con el poder de Tezcatlipoca aun presente para mirar a las Mahou Shoujo y a los dos chicos – ahora siguen ustedes.
- T-Tu… ¡ya no tienes perdón de Dios! – Joan encendió su cosmos iniciando de nuevo su transformación de Súper Guerrero.
- ¡Ya has ido demasiado lejos! ¡Has matado a alguien inocente! – la furia de Claudia se desató más en la transformación, aunque se podía notar que el cansancio se apoderaba de ella – m-mierda.
- ¿Qué van a hacer ustedes dos? Aunque sean Súper Guerreros, juntos no podrán ganarme – el cosmos del dios era bastante fuerte a pesar de las heridas que había sufrido en la batalla.
- ¡Nosotras también! – Francine le mostró su lanza y las demás Mahou Shoujo detrás de ella estaban igual de furiosas – siempre me he mantenido calmada, pero ya es hora de que mueras de una puta vez por todas.
- ¡Vamos chicas! – Asuka comandaba a las demás junto con la francesa y ninguna se veía contenta, todas deseaban matar al dios maligno.
- Los humanos son unos seres miserables, siempre levantando su puño contra los dioses. Díganme, ¿Qué van a hacer? Saben que el único hasta ahora que me logró dar batalla fuerte ahora está inconsciente – Huesca miró de reojo a Ramón el cual estaba en el suelo.
- Ramón – Claudia apretó fuerte sus puños y Asuka apretó con fuerza su karambit.
- Pues vamos a ver quién tiene razón – río el dios y con eso, los demás solo se lanzaron a atacar al peli blanco y este no se inmutó en tratar de detener los ataques de los chicos.
Rafael por su lado seguía estando con el ahora cadáver de Calvera, aun escéptico de que ella hubiera muerto ante sus ojos y sin poder hacer nada. Ya con todo esto, la mente del peli negro era un lío y no sabía qué hacer.
- ¿P-Por qué seguimos peleando? Estamos luchando contra un dios… solo somos humanos, no poseemos el poder para matar a uno.
- ¡Mueran! – Huesca lograba conectar dos golpes al rostro de Joan mandándolo al suelo, aunque Claudia intentó detenerlo, se fue de lleno.
- ¡Arde en el infierno! – Tamara usó su lanzallamas, pero las llamas de este no hicieron efecto en el dios.
- No peleen chicos… es inútil.
- ¡Trágate mi plomo maldito insecto! – gritaba Mia disparando varias balas mágicas, pero estas solo rebotaban en Huesca.
- Por favor chicos… no podemos ganar esto.
- ¡Vamos! – Asuka, Francine y Joan fueron directo al peli blanco el cual usó su cosmos para detener a los tres antes de que lo tocaran.
- Me da vergüenza pensar que antes me diste buena pelea y ahora no eres nada – el dios miró a Joan – eres solo un mortal que es descendiente de aquel guerrero que me dio batalla hace cientos de años, pero lo único que te falta es que Quetzalcóatl esté contigo, pero como su recipiente ha muerto, es imposible que se manifieste ahora.
- S-Sí serás…
- Desaparezcan – un rayo de cosmos impactó en los 3 mandándolos a estrellarse violentamente en el suelo, haciendo a las dos Mahou Shoujo vomitar sangre.
- ¡Asuka-san! ¡Francine-san! – Kurumi fue a donde estaban sus compañeras a tratar de curarlas con la poca magia y accesorios curativos que le quedaban.
- Chicos… ya no tiene caso seguir luchando – Rafael había, al parecer, aceptado que no tenían oportunidad de ganar esta feroz batalla.
- Ya es hora de que mueran de una vez – Huesca cargó una bola de cosmos maligno la cual era de un tamaño bastante grande - ¡La gran Bola del Rencor!
- ¡Cuidado!
Con eso, la enorme bola de cosmos maligno impactó en la tierra golpeando a todos los involucrados con fuerza y los mandó a volar por el lugar, lo mismo que Rafael y Calvera, aunque el chico no opuso resistencia al ataque, el cuerpo inconsciente de Ramón también voló mientras una enorme explosión.
El impacto se disipó unos segundos después y solo se notó toda el área totalmente destruida y con los guerreros enterrados entre los restos de escombros.
- ¿Qué pasó con toda esa motivación que traían? – reía Huesca mirando a todos los que estaban ahora derrotados – patéticos, esperaba más de ustedes. No importa, ahora podré dominar el mundo tal y como lo había deseado desde tiempos inmemorables.
Con eso, el dios expulsó su poder mientras toda la región empezaba a temblar y los chicos solo sentían como el suelo se sacudía, pero la mayoría de sus fuerzas se habían ido.
Parecía que todo estaba perdido, Huesca había triunfado mientras que los cimientos de la antigua civilización azteca caían por los fuertes temblores. El cielo se tornaba negro por el cosmos del dios maligno.
Rafael era el único que aun podía moverse y este solo estaba encima del cuerpo de su amada. El oji morado solo veía el enorme poder de Tezcatlipoca y pensaba que este ya tenía todo a su favor. Con el cuerpo lleno de heridas, Rafael solo observaba su alrededor. Todo aquello que juró proteger ahora estaba destruido, así como así.
- ¿P-Por qué soy tan débil? – se cuestionó golpeando el suelo – no pude proteger a Tenochtitlan, no pude proteger a sus habitantes… no puede proteger a Calvera… ¡no puedo proteger nada!
- Rafael.
- ¡¿Por qué no puedo ser más fuerte?!
- Rafael.
- ¿Q-Que mierda tengo que hacer?
- Rafael Alférez Díaz.
- ¿Eh? – el peli negro dejó a un lado sus comentarios y prestó atención a la extraña voz que lo llamaba - ¿Q-Quien es?
- Aquí estoy a tu lado – el peli negro miró y solo observó el cadáver de Calvera el cual emanaba un aura blanca a pesar de que no sentía vida en ella.
- ¿Q-Que pasa? ¿Acaso me volví loco?
- No Rafael, aquí Quetzalcóatl hablándote – el dios de la mitología azteca hablaba en tono serio y el oji morado solo puso atención – escúchame bien Rafael. Calvera perdió la vida y debes aceptar esa dura y horrible realidad. Aquí solo habló a través de su cuerpo que, aunque no tenga vida, puedo usar.
- … - el chico no decía nada y solo escuchaba.
- Mi recipiente murió, pero eso no significa que tus esperanzas deben morir también. Calvera apuesto que no estaría feliz de verte así.
- N-No… - varias lágrimas cayeron por los ojos morados del peli negro – ella me abofetearía o me diría de cosas para levantarme el ánimo.
- Tus amigos lucharon fuertemente y ahora solo queda una esperanza para salvar este mundo y su nombre es Rafael Alférez Díaz.
- ¿Q-Que?
- Mi representante en la tierra, el Gran Orador, sospechaba de hace tiempo que la Guerra se acercaba, por eso es que cuando te eligió como su sucesor, él planeaba que guiaras a Tenochtitlan a la paz absoluta, sin embargo, la Guerra se adelantó antes de que él tan siquiera hiciera su movida.
- N-No puede ser.
- Dime una cosa, ¿recuerdas lo que te dio el Gran Orador cuando fuiste nombrado su sucesor?
- S-Sí – el chico hizo recuerdo en cuando el Gran Orador lo llamó como el próximo Gran Orador y este recibió un cosmos algo extraño proveniente de este (sale en el capítulo 24) – lo sentí por todo mi cuerpo, pero nunca supe que era.
- Sencillo, aunque Calvera murió, puedo transmitir mi poder hacia otro ser, sin embargo, al hacerlo, perderé todo mi cosmos y tendré que esperar varios siglos para recuperarme. Sería algo así como la muerte para los humanos.
- ¿E-Está dispuesto a sacrificar su vida divina?
- Los humanos siempre han sido seres maravillosos. Aunque algunos se han olvidado de nosotros y muchas veces cometan actos malvados, en el fondo, siguen siendo bastante interesantes y por eso mismo, lucho a su lado – el dios hizo una pequeña pausa – Rafael, te daré mi poder divino, todo el que poseo para que puedas vencer a Huesca de una vez.
- ¿Todo el poder de un dios?
- Fábregas lleva la sangre del máximo guerrero que me ayudó en el pasado y ahora que están reunidos nuevamente, podrán acabar de una vez por todas con las guerras. Eres la última esperanza, si fallas todo habrá acabado.
- Y-Yo… - Rafael tragó fuerte, esa era una responsabilidad enorme, pero sabía que no tenía opción si quería acabar con este sufrimiento – muy bien, lo haré.
- Perfecto. Esta será la última vez que nos hablemos, a lo mejor tardé aproximadamente unos 500 años para volver a tener todo mi poder, algo que para los humanos es imposible de ver, así que espero lo mejor de ti en estaba batalla. ¡Gana por el bien de la humanidad! – con eso, la voz del dios desapareció y en ese instante, el cuerpo de Calvera se desintegró en el aire llenando de asombro al peli negro, pero una enorme luz blanca iluminó todo el lugar.
- ¿Q-Que es eso? – Huesca miró hacia donde venía el espectáculo y de la luz, se escuchó un fuerte rugido el cual no pudo entender. Unos segundos después, algunos destellos de esa luz fueron a dar en las Mahou Shoujo, Joan y Ramón los cuales al instante recuperaron el conocimiento.
- ¿Q-Que pasó?
- Mis fuerzas… están restauradas – decía Mia mirándose el cuerpo.
- ¿Y este cosmos?
- ¡Miren! – todos los demás observaron como de una figura de luz aparecía ahora Rafael, pero esta vez poseía el cabello de color blanco y los ojos plateados y emanaba un aura divina.
- ¿R-Rafael?
- ¿Cuántas veces tengo que matar al mismo asqueroso insecto de Alférez? – exclamó con molestia el recipiente de Tezcatlipoca alistando una bola de cosmos maligno el cual la lanzó con fuerza, pero Rafael la desvió sin problemas - ¿Qué?
- Mataste a muchos inocentes… heriste a mis amigos… asesinaste a sangre fría a mi amada Calvera… ¡ahora si estoy furioso! – el chico expulsaba un cosmos bastante aterrador, incluso sus amigos quedaron asombrados.
- ¿Cómo fue que hiciste tan fuerte? Nunca aprenderás a que no debes desafiar a un dios, que solo eres un simple y asqueroso humano… - antes de que siguiera, Huesca recibió un fuerte golpe en el rostro que lo mandó a estrellarse al suelo.
- Cada vez que dices una palabra me pones de malas, así que es mejor que te calles maldito.
- ¡Serás…! - el dios se dirigió hacia Rafael a atacarlo, pero este de igual forma correspondió al gesto, siendo el chico más fuerte esta vez - ¿Q-Que cosa?
- Nunca subestimes el poder de los humanos – con eso, Rafael le dio un fuerte golpe en el estómago el cual lo hizo vomitar sangre.
- A-Alférez.
- ¿D-De donde obtuvo ese poder? – decía Francine mirando a su amigo el cual parecía ser superior a Tezcatlipoca.
- Ni idea, pero será bueno para la victoria – sonrió Pei Pei.
- No me puedo quedar sin luchar – decía Joan mirando a Rafael – demonios, siento unas ganas enormes de seguir luchando.
- Relájate Carlos, hay que dejarle esta parte a Rafael – Claudia solo seguía observando la pelea.
Mientras tanto, Huesca y Rafael seguían chocando puños, aunque el joven parecía tener más ventaja sobre el dios maligno el cual no comprendía de donde salía su poder tan fuerte.
- ¡No lo comprendo! ¿Por qué ustedes los humanos siguen peleando sabiendo que van a morir al final de todo?
- ¡Es porque así somos los humanos! – Rafael le daba un rodillazo en el estómago – luchamos para proteger a los nuestros, podemos tener muchas excepciones y humanos que no merecen la pena vivir, sin embargo, lo que nos motiva es eso. Los humanos a los que vale la pena proteger.
- ¡Muere Alférez! – justo ahí, Huesca le dio un fuerte puñetazo en el rostro del chico, pero este no se movió mucho - ¿Qué?
- Estamos hartos de tu presencia y tus fechorías y ahora… ¡pagarás por todo eso!
- No nos podemos quedar atrás – Francine miró fijo a sus amigas – Asuka, Kurumi, Magdalena, Mia, Tamara, Claudia, Pei Pei… hemos batallado mucho y aunque somos Mahou Shoujo, debemos batallar igual.
- ¡Carlos! – Claudia no prestó atención al llamado de su líder francesa ya que aún tenía molestia con ella, así que solo fue a donde estaba su hermano y activó el estado de Súper Guerrera, aunque con menos poder.
- No te precipites Claud, aún hay que esperar a que podamos ayudar.
- ¡Chicas, júntense todas! – en eso, Francine miró a las demás Mahou Shoujo las cuales solo miraron a su líder y supieron que debían hacer – vamos a ayudar a Rafael, aunque sea un poco.
- ¡Sí! – cada quien tomando sus posiciones elevaron sus cosmos recuperados para juntarlo todo y poder crear su ataque más poderoso.
- Claud – Joan miró a su hermana – ayúdalas.
- No Carlos, no quiero estar cerca de ellas.
- ¿Por qué no? – preguntó el castaño confundido.
- Luego te explicaré – decía molesta la morena – sin embargo, esto será lo último que haga con ellas por el momento.
- ¿Qué? – Joan no entendía a lo que se refería su hermana, pero solo se fue a ponerse con las demás.
- Hasta que te decides Claudia.
- Cierra la boca Francine – sin más, la mexicana elevó su cosmos y su poder mágico, incluso aumentó más el poder destructivo del ataque.
- ¡Rayo Aurora! – gritó Rafael dándole una fuerte ráfaga de aire helado el cual mandó a volar a Huesca hasta donde estaba el Templo Mayor – ahora deberás morir por tus pecados.
- ¡No caeré ante unos miserables humanos! – Tezcatlipoca elevó con fuerza su cosmos y se le veía bastante molesto y más cuando creó otra bola de cosmos oscura - ¡Morirás con todos tus asquerosos compañeros! ¡La Gran Bola del Rencor!
- ¡Ahora chicas!
- ¡Magic Calorie Roll Up! ¡Bomba Espiritual! – con eso, las 8 Mahou Shoujo lanzaron el ataque hacia el dios el cual parecía que no se inmutaba por el ataque de las chicas.
- ¿Por qué insisten con su ataque de mierda?
- ¡Esto te hará pensar lo contrario! – exclamó Joan lanzando un rayo de cosmos detrás de la Bomba Espiritual de las chicas y dándole más poder e impulso.
- ¡Fábregas!
- ¡Y yo soy el que remata! – exclamó Rafael cargando el cosmos en sus manos y después de eso, lanzó una poderosa ráfaga de aire frio dándole más impulso a la enorme esfera de cosmos.
- ¡Idiotas! – ambas esferas de cosmos chocaron entre sí causando un fuerte temblor en la tierra y las grietas que se producían eran mayores. Las ondas causadas por el choque de las esferas destruían el pueblo y aunque el mayor poder lo poseían los jóvenes, Huesca no se daba por vencido.
- ¡Hagamos más esto! – gritó Francine aumentando más el poder de la esfera.
- ¡Sí! – Kurumi, Pei Pei, Asuka, Tamara, Magdalena, Mia y Claudia le daban todo el cosmos y poder mágico que poseían en sus cuerpos sabiendo que esto definía al ganador de la batalla.
- ¡No seré vencido por ustedes!
- Pues piénsalo más – se escuchó una voz y luego de eso, varias serpientes hechas de cosmos impactaron detrás de Huesca haciéndolo mirar hacia atrás mientras aun empujaba la Bola del Rencor.
- ¡Maldonado!
- ¡Ramón! – los demás miraban al hondureño el cual había lanzado su ataque hacia el dios, aunque en ese momento, el peli negro mostró una expresión de dolor mientras se agarraba el pecho, el cual tenía descubierto.
- ¿Q-Que le pasa a Ramón?
- ¿Una herida? – Rafael logró ver porque el moreno se tomaba el pecho y es que tenía, por alguna razón, la herida provocada por Asuka cuando esta se convirtió en Coatlicue.
- No me importa, ¡serás derrotado! – el peli negro cargó su cosmos a lo más que pudo - ¡100 Serpientes Supremas de Copán!
- ¡Hay que aprovechar el momento de Ramón! – con eso, todos los demás aumentaron más sus cosmos haciendo retroceder a Huesca.
- ¿P-Por qué pasa esto? – recriminó el peli blanco - ¡son simples humanos!
- ¡Los humanos peleamos por nuestras propias causas y nosotros queremos que reine la paz! – exclamó Rafael y en ese momento, Tezcatlipoca logró ver a cierta peli negra detrás del joven.
- ¡Pagarás por todo lo que hiciste!
- ¿Calvera? – Rafael sintió como si su amada estuviera detrás de él apoyándole.
- ¡Remata Rafael! ¡Gana esta Guerra!
- ¡Bien! ¡Vamos chicos! – en eso, se miró como los demás solo aumentaron más sus cosmos y ayudaba mucho que Ramón estuviera molestando a Huesca con sus ataques.
- ¡Ahora chicos! – gritó el peli negro antes de ser golpeando por un rayo de cosmos de parte de Huesca y mandándolo a volar.
- ¡AHORA! – con eso, las Mahou Shoujo lanzaron todo lo que tenían, mientras que Joan y Rafael se lanzaron al frente con sus ataques.
- Imposible – exclamó Huesca – es igual que en la mitología… ¡ese asqueroso Súper Guerrero junto con Quetzalcóatl!
- ¡Dos Súper Guerreros! – exclamó Claudia uniéndose a los dos chicos y sin más, los 3 mexicanos solo unieron sus cosmos y lo enviaron en un poderoso rayo el cual destruyó la Bola del Rencor y desplazó la Bomba Espiritual hacia el dios y este ya no pudo contenerlo y fue absorbido por el ataque y siendo mandado hacia los cielos (al igual que Broly en la primera película) - ¡muere!
El ataque combinado de los mexicanos envió al malvado dios por el espacio y finalmente yendo con dirección al astro rey del sistema solar, llegando a este en solo unos segundos.
- ¡Malditos humanos! ¡Alférez, bastardoooo! – fue lo último que gritó Huesca mientras su cuerpo se destruía por el inmenso calor del sol, a la vez el alma de Tezcatlipoca hacia lo mismo, acabando con el ataque de todos atravesando el sol.
En suelo mexicano, el cielo se empezó a despejar y solo se observaba el color azul celeste en este dando a entender que todo concluyó.
La Guerra había finalizado.
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Continuará…
