Las aguas del mar serán más furiosas.

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El Redentor 777. Justo pensé que te iba a dar cosa verla de ese modo, pero al final logró obtener la victoria y es que como dijo Ramón, todo está en subir el cosmos hasta el máximo.

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RinMakoto. Los Pilares están cayendo y faltan pocos y todo gracias a su ex… jaja, no puedo con eso, pero descuida, ya no la molestarán con eso… creo. Pienso que el fic terminará y ellos dos no podrán hacer nada, es que siempre son interrumpidos, quien sabe si lo hacen al final.

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Sin más, comencemos…

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Dos Pilares fueron derribados y ahora solo tocaba seguir para derribar los otros 5 Pilares antes de llegar a donde estaba Poseidón.

Las Saintias junto con Asuka y Kurumi seguían en su camino cuando estas luego de unos minutos llegaron a donde estaba otro Pilar el cual no reconocieron.

- ¿Quién defenderá este Pilar?

- Ni idea, pero de cualquier manera debemos estar preparadas para cuando algún General ataque.

- Puede ser cierto, aunque… - Nozaki se quedó mirando a un lado cuando notó algo - ¡allá!

- ¿Nozaki? – Shinonome miró como la rubia se quedó mirando a un sitio determinado y sin más, corrió hacia donde estaba lo que supuestamente estaba viendo.

- ¡Ukita-san! – la Saintia de Osa Mayor corrió hasta que llegó a donde estaba la castaña desmayada y con un charco de sangre algo grande y solo podía ver de dónde provenía toda esa sangre - ¡Ukita-san, despierta!

- ¿Qué pasó? – las demás llegaron a donde estaba Nozaki y solo miraron como tenía el cuerpo de la castaña.

- Kurumi – Asuka miró a su amiga la cual asintió y solo sacó sus medicamentos mágicos y los dirigió hacia Akane la cual, en unos segundos, sus heridas fueron sanadas por completo.

- Parece que tuvo un encuentro bastante fuerte – dijo Kurashiki para luego mirar a su oponente la cual estaba tirada en el suelo y cuando la peli roja fue a revisar, notó que no poseía cosmos – parece que Ukita-san la derrotó, aunque se mira que fue una batalla bastante equilibrada porque para que terminara de ese modo, esta General tenía que ser fuerte.

- Al menos lo logró y creo que eso sería suficiente para que podamos derribar este Pilar, ¿no es así ex de Ramón? – Yoshimi miró a la peli gris la cual solo quedó con esa misma sensación de degradación.

- Ya les dije que me llamo Asuka Otori, no es necesario que me digan que soy su ex.

- Lo siento, es que siempre te recuerdo como su ex – reía la peli mostaza.

- Asuka-san tiene razón, deberían dejar de recordarle eso – dijo Kurumi mirando de forma yandere a Yoshimi la cual tragó saliva al sentir esa energía maligna proveniente de la enfermera.

- L-Lo intentaré.

- Aquí voy – Asuka tomó uno de los tridentes y sin más lo lanzó hacia el Pilar del Océano Índico y este terminó destruido.

- Ya van 3 Pilares, casi llegamos a la mitad, solo quedando los otros 4.

- A ver donde estarán las demás – dijo Aoi.

- No importa, de cualquier modo, nos reuniremos con ellas cuando nos toque derribar los Pilares, después de todo la ex de Ramón tiene las armas para eso – Yoshimi habló y de nuevo Asuka tenía la nube gris en su cabeza.

- ¿Hasta cuándo me seguirán llamando su ex?

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Nakano y Shiho siguieron en lo suyo luego de haber comprobado la fuerza que tenía la General de Siren Yuko luego de batallar con ella y que este con su flauta tocando la Tonada de la Muerte las humilló.

Ambas Saintias solo iban hacia donde estaría el Pilar del Atlántico Sur en el que, para su desdicha, se volverían a encontrar con la General que las derrotó.

- ¿Este es el Pilar que tenemos que derribar?

- Sí, no sé cuántos faltarán, pero de igual forma estamos aquí para derribarlo – dijo Shiho mirando a su compañera – Nakano-san, carguemos nuestros cosmos al máximo.

- ¡Sí! – con eso, ambas Saintias solo lanzaron sus energías al máximo hacia el Pilar, pero como era de esperarse, no le causó ningún daño – mierda.

- ¿Y ahora qué?

- Ni idea, deberíamos poder… - en eso, una melodía sonó en todo el sitio y esta llegó a los oídos de ambas Saintias las cuales casi de inmediato cayeron al suelo tomándose la cabeza sintiendo un dolor fuerte causado por la melodía - ¡esa mierda no de nuevo!

- Nomi-Senpai, ¿Qué pasa?

- D-Debe ser que esa tipa está de vuelta – ambas chicas miraron hacia el Pilar en el que justamente a su lado estaba Yuko Katou tocando su Tonada de la Muerte. Unos segundos después, terminó de tocarla.

- Vaya, vaya, parece que las Saintias llegaron hasta aquí, pero este solo será lugar en el que finalmente encuentren su muerte – reía la General – no las maté que quería que su tumba fuera frente al Pilar para que miraran la majestuosidad de nuestro señor Poseidón.

- Estás loca si crees que moriremos aquí, vinimos a destruir ese Pilar y a derrotarte de una vez por todas.

- Inténtenlo si pueden.

- ¡Cadena de Andrómeda! – Nakano lanzó al ataque su arma principal, su cadena, hacia la General la cual solo hizo un escudo con su flauta evitando que esta la llegara a tocar - ¿Qué?

- Vamos, si eso es todo lo que tienes, Saintia de Andrómeda, no me interesa pelear contigo, ya vi que tuviste mucha dificultad para tan siquiera evitar que escucharas mi Tonada de Muerte, por lo que solo deberías largarte, solo debería batallar contra Perseo – la General miró a Shiho la cual seguía seria mirándola fijamente – vamos, no me mires así.

- Nosotras somos guerreras de élite, así que no debes menospreciar nuestro orgullo si es que lo quieres pagar muy caro.

- Que miedo das – río la chica – entonces demuéstramelo Perseo.

- Lo haré – Shiho iba a pelear contra Katou, pero fue detenida por la peli verde la cual se levantó bastante decidida - ¿Nakano-san?

- Yo no me rindo todavía, mientras esté viva no tengo necesidad de hacer eso.

- Entiendo, si tanto deseas morir Andrómeda, pues te lo concederé y sonaré una vez más mi Tonada de la Muerte – la General de Siren tomó su flauta y sin más comenzó a tocarla y esta llegó rápidamente a Nakano y Shiho las cuales se cubrieron los oídos con fuerza.

- ¡No la escuches Nakano-san! ¡Evita escucharla a toda costa!

- De ninguna manera eso ocurrirá, ya que la Tonada de Muerte va directa a sus cerebros y las matará lentamente – con eso, Siren aumentó más el volumen de la Tonada y finalmente las dos Saintias cayeron al suelo retorciendo del dolor mientras se tomaban las cabezas.

- ¡¿Por qué… duele mucho esta mierda?!

- Mi Tonada de la Muerte es como los gritos y cantos de las antiguas sirenas las cuales atraían a los navegantes idiotas a sus aguas y una vez se acercaban a las aguas para ver a las chicas, estas los atraían y los ahogaban para posteriormente comérselos, es lo mismo que mi Tonada de la Muerte.

- ¡M-Mi cabeza! – las dos chicas solo se seguían tomando la cabeza con bastante dolor, aunque justo en ese momento, Shiho lanzó una pequeña bola de cosmos hacia la General la cual logró esquivar y eso hizo que dejara de tocar su flauta.

- ¿Cómo te atreves a interrumpir mi Tonada de Muerte? – exclamó molesta Yuko la cual solo fue con su flauta hacia la Saintia de Perseo la cual solo trataba de tomar aire luego del incidente.

- Lucharé hasta que no pueda más – dijo Shiho poniéndose de pie y sin más, recibió un golpe en el rostro con la flauta.

- ¡Cierra la boca Perseo! – justo cuando Siren quiso darle un golpe con más fuerza, esta fue detenida por la cadena de Nakano la cual parecía que estaba más al tanto de todo.

- Ni creas que dejaré que te salgas con la tuya – la peli verde se levantó y sin más, quiso atacar a la General la cual detuvo su cadena con la flauta.

- A diferencia de tener esa mirada que expresa inocencia y fuerza, eres una mala perdedora, no quieres aceptar que ya te vencí.

- Escúchame bien, no me voy a rendir ni tampoco me voy a morir batallando aquí, tanto las demás chicas como yo tenemos una misión aquí y es salvar al mundo de las malvadas manos de Poseidón – la periodista le dio una patada a la chica y la mandó a volar hasta que aterrizó de forma calmada.

- ¡Toma! – Shiho se acercó rápidamente a donde estaba Siren, pero antes de que pudiera reaccionar, esta esquivó y la Saintia de Perseo terminó sin querer dándole el golpe a Nakano la cual terminó estrellada en el Pilar - ¡Nakano-san!

- Hasta tu compañera terminó agredida, que vergüenza de guerrera eres – sin más, la General voló y terminó dándole varios golpes con la flauta a la Saintia de Perseo la cual solo cayó de rodillas tomándose el abdomen cuando recibió un golpe ahí.

- ¡Siren! – Nakano miró a la General la cual solo sonrió y estaba por tocar su flauta - ¡Defensa Rodante!

- ¿Qué? – Katou miró como la Saintia de Andrómeda usaba su cadena para envolverla alrededor de ella como un tornado evitando que cualquier ataque diera en ella

- ¡Con esto evitaré escuchar la Tonada de la Muerte!

- Que tonta eres, aunque uses tu cadena de ese modo no podrás cambiar el resultado, al final de todo mi Tonada de Muerte no atacará tu cuerpo, sino que directamente lo hará en tu mente.

- Solo escucho los sonidos que da la cadena alrededor de mí, si bloqueo el sonido, tu Tonada de Muerte no me alcanzará ya que el sonido no llega a uno si no hay aire.

- Lo sé, después de todo no es nada raro.

- ¿Qué cosa dices? – Nakano quedó muy confundida por eso.

- A diferencia de las flautas que conocen ustedes los humanos, esta es diferente, aparte de que está hecha con el misterioso material Oricalco tiene algo más especial, solamente lo comprobarás si la escuchas – dijo la General de Siren mientras solo se ponía a ejecutar su melodía.

- No me hará ningún daño, es obvio que sin aire el sonido no puede ser transmitido, así que no va a… - pensaba la chica, pero en eso, sintió un dolor agudo en la cabeza y eso desconcentró su Defensa Rodante e hizo que por segunda vez su cadena terminara golpeándola a ella y esta cayera al suelo con su armadura ya casi destrozada y con múltiples heridas, todo mientras la General seguía tocando la flauta causándole un dolor mayor a la peli verde.

- La razón por la que mi Tonada de Muerte te hace daño sin ni siquiera tocar el aire es porque esta llega directamente a tu cerebro, no a tus oídos.

- M-Mi cosmos…

- No dejaré que ustedes, Saintias de Athena, sigan frustrando los planes de nuestro Emperador Poseidón de conseguir la utopía absoluta, por lo tanto, la primera que mataré serás tú Andrómeda – con eso, la chica siguió con tocando y eso torturaba más a Nakano la cual se seguía retorciendo en el suelo tomándose la cabeza.

- ¡No me dejaré matar tan fácilmente! ¡No lo haré! – gritó la periodista mientras que su cosmos se elevó bastante lo que hizo llamar la atención de Katou y Shiho recién se levantaba mirando a la peli verde.

- ¿Qué es este cosmos?

- Vapor nebuloso – el cosmos de Nakano se puso alrededor de la General de Siren el cual se manifestó en forma de vapor remolinante – ahora estás atrapada Siren.

- No digas tonterías Andrómeda, es imposible que… - antes de que Katou siguiera, sintió como su cuerpo estaba paralizado, no podía moverse para nada y no podía tan siquiera tocar su instrumento.

- El Vapor Nebuloso se forma alrededor tuyo y evita que muevas los músculos correctamente, es mi última herramienta.

- No digas tonterías Andrómeda, no dejaré que se repita la misma escena que hace muchos años cuando Sorrento de Siren, mi antecesor, fue derrotado justamente por el Caballero de Andrómeda, Shun, justamente tu antecesor.

- No recuerdo mucho de mis antecesores, pero de igual forma no cederé ante nadie – dijo la peli verde para posteriormente seguir con lo suyo.

- ¡Tocaré la Tonada de la Muerte y te mataré Andrómeda!

- Detente Siren, no toques tu flauta, si te sigues moviendo el Vapor Nebuloso se empezará a alterar y formara una tormenta tan fuerte que puede matarte si lo desea.

- Que me voy a morir dices, no digas tonterías Andrómeda, sé que a lo mejor son las mismas palabras que le dijo tu antecesor al mío, pero de igual forma no pasará – exclamó la chica mientras trataba por todos los medios de tocar su flauta.

- Por favor para, no quiero que salgas lastimada, sé que a lo mejor no…

- ¡Cierra la boca Andrómeda! – Siren estaba bastante cabreada y solo lo hacía por todos los medios para tocar su flauta, pero eso solo hizo que el Viento Nebuloso de Nakano se revolviera a un nivel bastante monstruoso y se formó un tornado alrededor de ella - ¿Qué demonios?

- Cuando mi cadena ya no es suficiente, uso mi técnica más fuerte la cual solo se usa en momentos de extrema necesidad y esa es mi… - la chica de cabello verde cargó todo el cosmos de su técnica alrededor de ella y sin más, lo lanzó hacia la General - ¡Recibe mi ataque más poderoso! ¡Tormenta Nebular!

- ¡No me dejaré matar con eso! – la General trató de detener el ataque de Nakano, pero fue inútil ya que la Tormenta Nebular impactó en ella y la mandó a volar por los cielos a una altura bastante elevada hasta que se estrelló violentamente en el suelo destrozando gran parte de la Scale de la General.

- L-Lo hice – la peli verde solo cayó de espaldas respirando pesadamente luego del enorme esfuerzo en vencer a la General – m-me duele todo el cuerpo.

- T-Tu… - Katou se levantó bastante adolorida, pero con la mirada fija hacia Nakano – p-pagarás por todo Andrómeda.

- No lo permitiré – Shiho se puso adelante de la General y la hizo ver directamente el escudo que tenía en el antebrazo.

- ¿Q-Que harás con eso?

- Nakano-san no quería matarte y aunque no comparto eso, lo haré a mi manera, no te mataré, sin embargo, podemos decir que haré algo parecido.

- ¿Qué?

- Escudo de Medusa – Shiho usó su poder para convertir en piedra a la General la cual solo gritó por no ceder al cosmos de la líder, pero al final no lo logró y terminó petrificada – logramos derrotar a uno de los Generales más fuertes.

- S-Sí, se pudo.

- Buen trabajo Nakano-san – Shiho estaba con la peli verde la cual se sentó algo adolorida por todo el esfuerzo dado.

- Gracias – sonrió la chica – ahora solo queda derribar… ese Pilar.

- Sé que ni con nuestros cosmos elevados al máximo podremos derribarlo, necesitaremos las armas de Libra, ojalá que… - Shiho se quedó callada cuando sintió varias presencias llegando al lugar – parece que tenemos compañía.

- Pero no son cosmos malos ¿verdad?

- No, son las demás que vienen hacia acá – Shiho miró de lejos y solo elevó su cosmos para que las demás sintieran su presencia, cosa que se notó cuando las chicas llegaban al sitio del Pilar.

- ¡Nomi-Senpai!

- Chicas, que bueno que están aquí.

- Nakano – Shinonome se acercó a la peli verde la cual solo suspiró un poco – parece que batallaste mucho.

- Sí, di mucha batalla.

- Al menos no pasó nada malo.

- Kurashiki-san, Shinonome-san, ¿Por qué visten las Armaduras Doradas de Sagitario y Acuario?

- Es una larga historia, pero podemos decir que al parecer Maldonado-san y Alférez-san las mandaron en ayuda y estas llegaron a nosotras – dijo la peli roja.

- Y también Otori-san, es una sorpresa que vistas la Armadura de Libra, justamente las armas de esta Armadura necesitaremos.

- No te preocupes por eso Shiho, que la ex de Ramón está aquí en nuestra ayuda – volvió a decir la Saintia de Cisne poniendo de nuevo avergonzada a la peli gris.

- Ya por favor dejen de decir que soy su ex.

- A lo mejor estas chicas necesiten un lavado de libido, o una lobotomía bastante lenta y dolorosa para que así el cerebro les diga que ella ya no tiene que ver con Ramón-san – decía en voz baja Kurumi.

- La amiga de la ex de Maldonado da algo de miedo – dijo Aoi temblando un poco.

- Parece que tuvieron una batalla bastante fuerte, además de que la General parece que quedó de piedra del miedo – dijo la peli mostaza riendo un poco y solo veía a Siren la cual estaba de piedra.

- ¿Qué hacemos ahora?

- Lo obvio Iwaki-san, vamos a derribar el Pilar del Atlántico Sur y hacer que el nivel del mar en la tierra baje – con eso, Nomi miró a la peli gris – Otori-san, por favor.

- Bien – Asuka decidió cambiar de armas y eligió uno de los escudos para destruir el Pilar y sin más, lo lanzó hacia la enorme estructura la cual se destruyó al sentir el impacto del escudo dorado.

- Increíble – susurró Nakano mirando a la peli gris la cual volvió a tomar el escudo una vez que regresó a ella – las armas de Libra son bastantes fuertes, pero que alguien que no es Caballero o Saintia las maneje también, realmente es bastante genial.

- ¿Verdad que sí? La ex de Ramón es bastante buena – seguía diciendo Yoshimi.

- Ya dejen de llamarme su ex – dijo por lo bajo la peli gris.

- Asuka-san, no te preocupes por eso – dijo Kurumi calmando a su amiga la cual parecía que solo la conocían por ese apodo.

- Solo queda saber dónde quedan las demás chicas, creo que solo faltan 3 Pilares que derribar, si nos encontramos a las demás chicas podremos hacerlo.

- Mientras tengamos la ayuda de la ex de Ramón, derribaremos los demás Pilares sin problemas.

- P-Por favor, ya dejen de decirme su ex – Asuka solo tenía la cabeza baja mientras seguía sufriendo por ese apodo, pero de igual forma, la batalla continuaba.

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Continuará…