Jaja, solo sigue leyendo abajo.

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El Redentor 777. Los Pilares siguen cayendo, lo que acerca a los demás a la meta de acabar con una vez esta guerra.

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RinMakoto. Nakano se dio con todo contra la General de Siren y con Shiho al final, lograron derrotarla y así, seguir destruyendo otro Pilar.

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Sin más, comencemos…

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Waka iba corriendo sobre la planicie marina en la que se había encontrado, no estaba con ninguna de sus compañeras, por lo que solo estaba ella vagando por ahí.

- ¿A dónde se encontrarán las demás? Solo voy a sentir su cosmos, pero de ninguna forma las encuentro.

Cuando la peli azul seguía caminando, notó a los lejos una gran edificación la cual pudo reconocer como uno de los Pilares que sostenían los océanos.

La Saintia de Águila estaba caminando hacia este y justo cuando estaba llegando, por alguna razón sintió el poder de un cosmos el cual trataba de esconderse, pero de igual forma lo logró detectar.

- ¿Quién anda ahí? Más vale que se aleje del Pilar porque lo voy a derribar – advirtió la chica de cabello azul la cual solo cargó algo de cosmos y sin más, lo lanzó al Pilar - ¡Meteoros!

- Ni siquiera lo intentes – dijo una presencia la cual desvió el ataque de la Saintia la cual quedó confundida por ver la presencia que desvió.

- Lo sabía, alguien estaba aquí – Waka miró fijo a la persona – por tu vestimenta, diría que eres uno de los Generales de Marina ¿verdad?

- Eso es cierto mi estimada guerrera, tu también por tu armadura doy a entender que eres una de las doncellas de Athena.

- Waka de Águila, Saintia de la Constelación de Águila y he venido a detener ese Pilar y acabar con las ambiciones de Poseidón.

- Ja, así que quieres evitar los planes de nuestro Emperador Poseidón, lo siento, pero me temo que no puedo permitir que hagas eso.

- ¿Por qué?

- Como el guardián que cuida el Pilar del Pacifico Sur, es mi deber protegerlo y matar a todo aquel que se atreva a destruirlo – decía el tipo el cual tenía el cabello rojo y ojos rosados – ese es mi deber.

- ¿Y tú serías…?

- Soy Camilo de Escila, y como mi nombre lo indica, soy el General de Marina de Escila – detrás del peli rojo apareció la figura de una mujer la cual poseía todo normal del torso para arriba, pero que desde abajo no poseía piernas sino que varias bestias y animales salvajes.

- Escila… ¿la bestia mitológica griega?

- Así es, como se sabe, Escila era un legendario monstruo marino con forma de bella joven en la mitad superior de su cuerpo y 6 bestias demoníacas en la mitad inferior. Como en la leyenda y mi antecesor, Ío de Escila, esconde los poderes del águila, el lobo, la abeja reina, la serpiente, el murciélago y el oso en mi armadura.

- Aun así, aunque seas un General, ni creas que me cederé a perder – Waka se puso firme ante eso.

- Pues entonces sufrirás el doloroso destino de ver a la tierra hundirse ya que nosotros somos más poderosos que ustedes.

- ¡Meteoros! – Waka lanzó su ataque hacia el General, pero este lo esquivó saltando, topando sus pies en el Pilar.

- Pues ni creas que lograrás hacer tu cometido, soy el General de Escila y recibirás mi ataque – con eso, el peli rojo cargó su cosmos alrededor de su cuerpo - ¡Escila posee 6 bestias, por lo que puedo usar múltiples ataques para derrotarte Saintia de Águila!

- ¿Qué cosa?

- ¡Te atacaré con tu propia constelación que defiendes! ¡Gran Águila! – el peli rojo lanzó el ataque hacia la chica la cual no pudo esquivarlo a tiempo y el ataque dio de lleno mandándola al suelo.

- Q-Que fuerte es.

- ¿Y eso es todo lo que tienes Águila? – río el General – no creo que solo puedas aguantar un golpe y ya estás moribunda, realmente eres una vergüenza.

- Cállate – dijo la peli azul la cual se levantó – no seas idiota, no me daré por vencida solo con ese ataque, incluso si fue con mi propia constelación.

- Bien por ti por sobrevivir al primero de los ataques de la bestia de Escila, pero de igual forma espero que puedas aguantar a las otras 5 bestias mitológicas porque será mentira que sobrevivas a ellos.

- Pues adelante, porque no cederé.

- Parece que lo que decían sobre los Caballeros de Athena era cierto, ellos tienen el infortunio de pelear por cosas sin valor y defender gente que no vale la pena, pero es desafortunado para ti que tengas que batallar contra mí, Camilo de Escila.

- Un solo ataque de un águila no es suficiente, porque yo seguiré batallando – Waka se lanzó al ataque - ¡Recibe mis Meteoros!

- Pues lo haré imposible para ti entonces – el General comenzó a correr hacia ella - ¡Furia del Lobo!

- ¡No funcionará! – Waka lanzó sus meteoros, pero ninguno de ellos tocó al batallante de Poseidón y su ataque se manifestó en un lobo gigante el cual fue directo al brazo de la Saintia y lo mordió con fuerza causando un grito de dolor en la peli azul y segundos después, el lobo desapareció.

- Te lo dije, esos ataques tuyos no son nada para mí – dijo Camilo el cual solo sonrió.

- No me lo creo, el ataque del Águila no me causó tanto daño, pero esa mordida del Lobo realmente me dolió – decía la chica la cual solo se miró las marcas de mordida – es un maldito.

- ¿Qué te pasa Águila? Si ese no es suficiente dolor, entonces, ¿Qué te parece la picadura de una abeja?

- ¿Qué?

- ¡Picadura de la Abeja Reina! – exclamó el peli rojo y su ataque se manifestó en el dichoso animal de gran tamaño. Waka no pudo esquivarlo a tiempo y el insecto terminó dándole en la zona del pecho con el aguijón de nuevo sacándole un grito del dolor que este le dio.

- Vamos Águila, ¿no me digas que eres todo lo que tienes?

- ¿Q-Que demonios hago? Se supone que este tipo no debería ser muy fuerte, al menos mi cosmos debería ser bueno para hacerle frente.

- Sí vas a seguir murmurando cosas y no atacarme, entonces voy a seguir con lo mío – sonrió Escila - ¡Serpiente Asesina!

- ¿Qué? – el ataque ahora se manifestó en una enorme serpiente la cual envolvió el cuerpo de la Saintia y lo apretó con fuerza, era tanta que la chica sentía que en cualquier momento se le romperían varios huesos. Finalmente, el ataque terminó y Waka cayó al suelo en un pequeño charco de sangre – m-maldición.

- Parece que mis ataques han hecho efecto en ti Saintia de Águila y han hecho derramar tu sangre, la sangre de los Caballeros, pero de igual forma creo que conozco a unos cuantos que les encanta la sangre y estarán encantados de probar la tuya.

- ¿Q-Quiénes son?

- ¡Ataque Vampiro! – con eso, el General mandó varios murciélagos hacia la Saintia la cual no pudo esquivar o acabar con todos y estos terminaron clavando sus colmillos en su cuerpo mientras absorbían algo de la sangre de la peli azul. Fueron a varias partes del cuerpo de Waka, desde su cuello, piernas, brazos y el torso y segundos después, desaparecieron – por un momento tenía la idea de que los vampiros absorbieran toda tu sangre Águila, pero de igual forma quise guardar otra forma de matarte.

- ¿D-De qué forma hablas? – dijo con voz baja Waka sintiendo como es que había perdido bastante sangre - ¿Qué ataque lanzarás?

- Tu decide Saintia, ya viste el poder de mis bestias y lo sentiste en carne propia, puedes elegir la forma en la que morirás, ¿Qué ataque de mis bestias quieres que te mate?

- … - Waka a duras penas se ponía de pie y solo miraba de forma molesta al General el cual solo reía un poco.

- ¿Aun piensas pelear? No me hagas reír Águila si ni siquiera te puedes poner en pie, podrás atacarme – el peli rojo la miró fijamente – sabes, yo decidiré la forma en la que morirás, te daré la muerte más rápida y por eso he decidido que la Picadura de la Abeja Real será la mejor, te dará con su aguijón en el corazón y morirás de una vez.

- … - Waka no dijo nada y sin más solo esperó a que el peli rojo actuara primero.

- ¡Aguijón de la Abeja Reina! – Escila fue directo hacia Waka con el ataque de la abeja reina, pero cuando estaba llegando a donde estaba la Saintia, esta solo cargó algo de cosmos.

- ¡Meteoros! – la peli azul lanzó su ataque hacia la abeja y esta terminó siendo exterminada, cosa que dejó sin habla a Camilo.

- ¿C-Cómo es posible?

- Lo siento, pero el mismo ataque no funciona dos veces conmigo y, además, tu abeja fue bastante pequeña en cuanto a mi águila. Realmente me levanté para seguir en la batalla, ni creas que después de eso me daré por vencida – Waka cargó su cosmos - ¡Garras de Águila!

- ¿C-Como es que ella tiene ese poder si se supone que la lastimé mucho? – exclamó el tipo, pero en eso miró como las manos de la peli azul dieron en la parte de del brazo derecho del General y destruyó es aparte de su Scale - ¡No!

- Lo entiendo, cada parte de tu Scale invoca a una de las criaturas que me mandas a atacar, ahora que he destruido con mis Garras de Águila esa parte, tu Abeja Reina ya ha muerto.

- Maldita Saintia de Águila – exclamó molesto el peli rojo, pero en esta ocasión el General solo se lanzó al ataque y lo mismo hizo Waka – ni creas que me ganarás, estás muy débil para tan siquiera compararte a mí.

- Eso lo veremos, pero de igual forma puedo evitar varios de los ataques ya que dos ataques no funcionan de nuevo contra los Caballeros – Waka se separó de él – no solo será tu abeja la que muera, también lo serán las otras bestias, más vale que me dejes derribar el Pilar.

- Ni creas que permitiré eso, así que solo enfrenta a mi Gran Águila.

- Eso no funcionará conmigo dos veces, ya te lo dije.

- ¡Gran Águila! – exclamó el peli rojo lanzando su ataque hacia la Saintia la cual solo quedó callada un rato.

- ¡Águila de Rapiña! – exclamó mientras su cosmos tomaba la forma de la mencionada ave y sin más, esta atrapaba al ave hecha por el General.

- ¿Qué?

- Incluso entre las aves hay clases y mi águila ha sido más fuerte y poderosa que la tuya, por lo que no creas que tu técnica me volverá a atacar – exclamó la peli azul la cual aumentó más su cosmos y se dirigió directo hacia Escila - ¡es hora de que mires el poder de una verdadera Águila!

- ¡No lo permitiré! – aunque el peli rojo quiso detener el ataque de la chica, este no pudo hacerlo y terminó recibiendo un golpe fuerte en otra parte de su Scale.

- Te dije ¿no? Tus ataques no me volverán a hacer daño, por lo que yo que tú, ya me habría rendido hace tiempo.

- ¡No me jodas con eso! En el pasado el que detuvo a mi antecesor fue el maldito Caballero Shun de Andrómeda, tuve suerte que la que representara esa constelación no estuviera aquí, pero no significa que me vayas a derrotar – el General cargó más de su cosmos - ¡Recibe esto! ¡Serpiente Asesina!

- Aunque me lances eso, sabes que no lograrás nada – con eso, la Saintia solo atacó - ¡Meteoros!

- No funcionará eso… - en eso, Camilo miró como es que su serpiente fue cazada por el águila el cual la tomó con sus garras la cual sin más fue directo al peli rojo y destruyó esa parte de la Scale de Camilo la cual daba esa parte.

- ¿Ya te rendirás o seguirás tratando de atacarme en vano?

- ¡No me rendiré! ¡Ataque Vampiro! – los murciélagos fueron directo a Waka la cual se quedó pensando en que debería hacer, pero de igual forma supo cómo lidiar contra los animales chupasangre.

- ¡Garras del Águila! – la peli azul trató de hacer uso de su habilidad, pero notó como los murciélagos se movían de un lado a otro evitando ser tocados, cosa que le dificultó mucho.

- Aquí te has jodido Águila, mis murciélagos, a diferencia de las otras bestias, poseen radares los cuales hacen que no puedas usar tus poderes de forma correcta ya que los esquivaban. Estás acabada.

- No digas tonterías.

- ¿Qué dices?

- Tengo una técnica que no he usado y honestamente no vas a poder esquivarlo, ni siquiera tus animales chupasangre – con eso, el cuerpo de Waka se envolvió en cosmos blanco y solo esperó un rato hasta que se formó una bola hecha de cosmos – ya está.

- ¿Q-Que es eso?

- ¡Cometa! – gritó la joven y lanzó su ataque el cual, al igual que un cometa, recorrió todo el sitio matando a los murciélagos los cuales no sabían que hacer y el General de Escila quedó totalmente callado y más cuando el meteoro terminó estrellándose en él destruyendo la parte que controlaba a los dichosos animales y mandándolo al suelo.

- Te lo he dicho por todo el rato, ahora estás acabado, no puedes seguir atacándome, aunque sea considerada la más débil de las Saintias junto con Akane-san, mi poder de inteligencia me ayuda a conseguir varias tácticas y usé todo eso a mi favor y derribé a todas tus bestias, será mejor que te rindas.

- Ni lo creas Águila – el peli rojo se levantó – olvídate que soy 6 Bestias y no has vencido a la última de ellas.

- ¿Así? – en eso, Waka miró como el General iba corriendo hacia ella y este manifestó su cosmos en el Lobo, la única bestia que no había atacado de vuelta.

- ¡Muere Águila!

- Ni lo creas… ¡Garras de Águila! – con eso, Waka se lanzó hacia el Lobo con la imagen de una enorme Águila la cual fue directo hacia el General y en un ataque de cosmos, la Saintia fue superior y terminó destruyendo la parte de la Scale del General la que controlaba el lobo, por lo que la joven venció a todas las bestias.

- N-No me lo creo, no pensé que nadie volvería a atacarme de la misma manera y más cuando mi antecesor fue vencido de la misma forma que lo estás haciendo ahora.

- Ninguna de tus técnicas de las bestias me harán daño, mis garras de águila evitarán cualquier ataque tuyo, así que creo que es mejor rendirse a este modo – la peli azul lo seguía mirando – más vale que te hagas a un lado, derribaré ese Pilar.

- Pues no dejaré pasar eso, resulta que aún tengo una última carta bajo la manga y es la última de las bestias y es la más poderosa.

- No te rendirás ¿verdad? – con eso, el General empezó a cargar su cosmos y Waka notó que esta sería una pelea algo difícil.

- ¡Oso Infernal! – el peli rojo lanzó su ataque como si de un oso se tratara y esta saltó para evitar ser tomada por el ataque del General.

- No, aunque sea un oso, de igual forma un águila puede hacer. Las águilas vuelan, cosa que los osos no y aunque ellos posean garras filosas, no se comparan a un ave rápida y poderosa – con eso, Waka bajó con mucha velocidad hacia el General el cual intentó atacar a la chica, pero esta lo esquivó - ¡Meteoros!

- N-No me lo creo – dijo el peli rojo el cual recibió de lleno el ataque de la Saintia y sin más, voló por los aires hasta que cayó violentamente al suelo con la parte de la Scale destrozada.

- Te dije que de nada serviría tu fuerza, al final de todo, los mismos ataques no surgen el mismo efecto en nosotros los Caballeros de Athena – con eso, Waka solo llegó al frente del Pilar del Pacífico Sur y lo observó un rato – parece que debe ser un trabajo duro custodiar esto, pero de igual forma esto caerá.

- Ni creas que lo harás – dijo molesto el General el cual estaba en el suelo – ese Pilar jamás será tirado, aunque pongas todo tu cosmos en eso.

- ¿Así? – Waka cargó algo de su cosmos y lo lanzó hacia la enorme estructura, pero notó las ciertas palabras del General y el Pilar no sufrió ningún daño – mierda… ¿y ahora qué?

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Luego de toda la batalla que tuvieron con Tsubaki, Tomoe y Hibiki seguía caminando por un rato hasta que llegaron hacia lo que parecía ser otro Pilar enorme el cual estaba intacto.

- ¿Un Pilar?

- Es increíble, nunca pensé ver uno en mi vida – el peli humo se acercó a donde estaba la enorme edificación, aunque lo observaban de lejos junto con la peli negra.

- Hibiki-san – la de ojos verdes se quedó quieta y atenta – ten cuidado, aquí siento que hay alguien, pero su cosmos lo sentí algo leve.

- Lo entiendo – con eso, Tomoe cargó algo de cosmos y solo miró al Pilar.

- ¡Lo derribaré! ¡Puño Polar de 7 Estrellas! – con eso, la chica lanzó su ataque hacia la enorme estructura, sin embargo, cuando estos llegaron a este, solo rebotaron - ¿qué?

- Parece que esta cosa será más dura de romper, iré a revisar por ahí – dijo el chico el cual solo pasó atrás del Pilar y al ver que no había nada, este caminó un poco más y de la nada se encontró con la Saintia – Tomoe-san, ¿encontraste algo?

- … -

- ¿Tomoe-san?

- …. –

- ¿Qué te pasa…? – unos segundos después, la peli negra estaba llegando a la parte trasera del Pilar y se quedó callada cuando vio eso. Una doble suya estaba con un pie encima de Hibiki el cual estaba en un pequeño charco de sangre.

- ¡Hibiki-san! – exclamó la joven bastante preocupada para posteriormente mirar a la doble suya - ¡¿Quién eres?!

- Un gusto Saintia de Osa menor, creo que sufrirás el mismo destino que tu amigo – río su doble la cual luego se quitó su transformación – soy la General de Lymnades.

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Continuará…