RinMakoto. El poder de todos finalmente acabó con el dios de los mares y ahora sí, la paz, por el momento, ha vuelto a la tierra y el cosmos de todos se ha elevado a un nivel mayor.
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El Redentor 777. Fue una dura batalla y al final, lograron su cometido de derrotar a Poseidón de una vez por todas. Sí, Yasmina logró salvar llevándose a todos, ahora vamos con la conclusión de este arco.
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Sin más, comencemos…
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Poseidón finalmente fue derrotado uniendo los poderes de todos los cuales al final terminó en su derrota.
- ¡Lo hicieron chicos! – Claudia fue la primera en llegar al coliseo en el que los chicos llegaron al ser transportados por Yasmina al último momento. La morena fue a abrazar primero a su pareja el cual aceptó el abrazo, aunque este fue tomado también por Asuka haciendo un abrazo triple.
- Lo logramos – suspiró Rafael en el suelo bastante agotado.
- Fue algo realmente agotador – dijo Kurumi a un lado – usé mucha de mi magia curativa.
- Sin ustedes no habríamos ganado – dijo Nozaki mirando a las dos Mahou Shoujos.
- Si no fuera por las armas de Libra que usó Otori-san o habríamos podido hacer esto, además de que la magia de Mugen-san realmente nos salvó en muchas ocasiones.
- Solo hicimos lo que pudimos – dijo la enfermera riendo de forma nerviosa.
- Por cierto, ¿pasó algo con ustedes? – Shinji miró a Hibiki el cual estaba tomando la mano de Tomoe lo que llamó la atención de todos.
- Podemos decir que sí ¿verdad Tomoe-san?
- Así es – sonrió la Saintia de Osa menor la cual se aferró más al chico.
- Suertudo – dijo Yasmina volteando la mirada – ahora él sale con una Saintia, se supone que solo Joan lo hacía con Tsukumo-Senpai.
- Jódete Yasmina.
- Por cierto, ¿Dónde está Kudo?
- Es más, ¿Por qué Tsubasa no está aquí?
- Me extraña que Tsubasa-san no haya estado aquí – dijo Waka – ella no es así, le gusta pelear.
- Le daré un buen sermón a Arihara-san por no haber batallado – Nomi frunció el ceño – esta era una batalla muy importante y al final solo desertó.
- No creo que haya desertado – dijo Tomoe en defensa de su mejor amiga – alguien debe saber algo sobre esto.
- Kudo y Arihara… creo que sé que pudo haber pasado – susurró Ramón, pero nadie lo había escuchado, por lo que solo se fue a un sitio apartado del coliseo y concentró algo de su cosmos buscando a su amigo peli negro y la Saintia de Equuleus, le costó un poco buscar en varias partes del país, incluso del continente, hasta que finalmente llegó a localizar la Isla de las Rosas en donde terminó de localizar a los dos chicos, aunque tuvieran sus cosmos elevados, parecía que estaban en reposo - ¡Chicos, ¿están bien?!
- …
- ¡Kudo! ¡Arihara! ¡Respondan por el amor de Athena!
- ¿E-Eh? – Kudo fue el primero en levantarse aun con el cuerpo ardiendo, siendo Tsubasa la que le seguía de igual modo, pero aguantando más que el peli negro - ¿Quién es?
- Soy Ramón, ¿Dónde están? La batalla contra Poseidón ya terminó, hemos ganado – exclamó el hondureño.
- ¡¿Lo hicieron?! – con eso, ambos chicos celebraron eso, aunque el hondureño no entendió que pasaba.
- ¡Kudo, Arihara! ¿Qué pasó con ustedes? – el moreno habló en voz alta llamando la atención de todos y sin más, las Saintias llegaron rápidamente con el hondureño.
- ¡Arihara-san! ¡¿Dónde mierda estás?! – exclamó Nomi encima de la espalda del centroamericano.
- N-Nomi-Senpai, puedo explicar porque no fui a batallar, lo que pasa es que…
- ¡¿Sabes en el problema que te metiste Arihara?! – ahora fue Shinonome, aunque ella, Nomi, Kurashiki y Waka eran las más molestas con la castaña la cual estaba bastante nerviosa, pero en eso, antes de que alguno de los presentes dijera algo, la voz de Kudo se escuchó.
- ¡Cierren la puta boca! ¡Ya ganaron la batalla, eso es suficiente! ¡Además, dejen de hacerle eso a Tsubasa! Escuchen, yo me fui a entrenar porque quería volverme más fuerte, por lo que al final de todo Tsubasa me siguió porque no quería que yo sufriera algún incidente o fuera atacado por alguien, ella me está protegiendo todas estas horas, además, ella no ha estado holgazaneando, ha hecho el ritual conmigo para…
- ¿Ritual?
- O-Olviden eso, solamente estamos entrenando duro con Kudo-kun, yo también quiero aumentar mis habilidades y mostrar como he mejorado.
- ¿Cuándo volverán?
- Lo haremos a su debido tiempo, aunque creo que las cosas tomarán algo de tiempo, así que no se preocupen por nosotros, estaremos bien.
- ¿Por qué se escuchan algo cansados?
- Entrenando – dijeron ambos, aunque era obvio que se trataba por los efectos de la sangre envenenada el cual los estaba dejando muy cansados.
- No vayan a estar haciendo cositas los dos solos – dijo Honjou a lo que solo se escucharon algunos ¿eh? de parte de los demás.
- Como siempre la idiota inglesa haciendo comentarios que ni al caso vienen.
- Shut up moron!
- ¿Estarán bien entonces?
- No se preocupes, cuando menos acuerden, iremos allá, pero será antes de que las clases inicien el siguiente año.
- ¡¿En 4 meses?!
- ¿Volverán hasta que inicien de nuevo las clases?
- No se preocupen, después de todo las clases acabaron antes de que nos fuéramos, por lo que solo queda esperar que se reanuden, por lo que iremos en ese momento.
- Además hay que sumar los daños que sufrió el mundo por las inundaciones – dijo Hibiki haciendo cuentas – puede que incluso tarde un poco más.
- ¿Al menos nos dirán a dónde están?
- Lo siento Tomocchi, pero es algo que queremos mantener en secreto si no les molesta, por lo que seguiremos entrenando por el momento – fue lo último dicho por la Saintia de Equuleus antes de que ambos dejaran de hablar.
- ¡¿En qué demonios piensa Arihara-san?!
- Dejémoslos solos, al final de todo ellos quieren entrenar mucho, no miro nada malo – dijo Rafael el cual fue ayudado por Kurumi a recuperarse, pero sin más, este se levantó – me voy, volveré en un rato.
- Rafael – el mexicano se fue del sitio a gran velocidad, los demás sabían a donde se dirigía el peli negro por lo que solo lo dejaron ir.
- Es bueno que se preocupe por su pareja – suspiró Joan.
- Ojalá que las cosas se calmen por el momento, realmente estoy cansada de batallar – dijo Nozaki tomando un poco de aire.
- Igual yo.
- ¡Tu no hiciste nada greedy!
- Relajémonos que hay que celebrar esto – dijo Yasmina – hay que hacer fiesta por la victoria contra Poseidón.
- Apoyo la moción – dijo Aoi – hay que hacer una fiesta por nuestra victoria.
- Pues no lo miro tan mal – dijo Claudia la cual tenía al hondureño abrazado de la espalda – me gusta la idea.
- Lo bueno es que no está Tsubasa para hacer la comida – dijo Iwaki la cual sabia al igual que las demás que la Saintia no era nada buena en la cocina – Tomoe, tú serás la encargada.
- ¿Yo?
- ¡Nosotras lo haremos! – varios de los alumnos llegaron a la zona del coliseo celebrando como es que las Saintias y los demás habían ganado la batalla contra Poseidón.
- Son de los clubes de la academia.
- ¡Vamos a celebrar con toda la academia su triunfo! Los del club de cocina se encargarán de la comida y los demás clubes también harán algo.
- Chicos – las Saintias solo sonrieron por eso agradeciendo el apoyo que poseía de su escuela, por lo que al final de todo solo fueron a disfrutar un poco del tiempo libre que tendrían en unas horas antes de la fiesta.
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Con el mayor de los mexicanos…
El peli negro estaba pasando por toda la ciudad hasta que finalmente llegó al área en el que su pareja vivía con sus amigas.
- ¿Eh? – las shinobis salieron al sitio, aunque Yumi era la más atenta por eso, pero se calmaron cuando miraron de quien se trataba.
- Yumi, que bueno que estás bien – dijo el peli negro a lo que la peli gris solo sonrió grande y abrazó a su pareja con bastante fuerza.
- Rafael-san, me alegro que estés bien.
- No, yo debería decir eso – Rafael y Yumi solo estuvieron abrazados un buen rato lo que hizo que las demás chicas sonrieran por eso.
- Creo que deberíamos darles algo de espacio a Yumicchi y Raf-kun – dijo Shiki a lo que las demás compañeras y hermanas adoptivas de Yumi solo se fueron del sitio dejándolos solos.
- ¿Cómo es que batallaste contra esos soldados de Poseidón? Realmente lo lamento por no haber ido en tu ayuda, tuve que batallar contra Poseidón y no pude protegerte.
- No te preocupes Rafael-san – sonrió la peli gris – al final poseía mucho cosmos y lo logré, al final de todo no soy una debilucha como ellos creían.
- Lo sé, pero no quiero imaginar como me voy a poner si algo te llega a pasar – el chico solo la volvió a abrazar.
- Al final de todo, sé que me cuidarás, así que no debes preocuparte por eso Rafael-san – sonrió Yumi – por cierto, creo que las chicas se fueron.
- Sí, noté eso – el mexicano sintió como la mano de su novia iba hacia su entrepierna y comenzaba a acariciarla - ¿Yumi?
- Estamos solos Rafael-san, por lo que, por tu ardua batalla, te has ganado un premio, así que vamos a la casa a dártelo.
- Eso me gusta – sonrió el peli negro tomando en forma nupcial a la shinobi y se la llevó a su casa en la que ambos, tendrían su pequeña actividad.
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De vuelto en Satogahama…
Claudia estaba llevando a Ramón a su habitación alistándose para pasar algunas horas en su "actividad" amorosa.
- ¿No hay nadie siguiéndonos? – preguntó la mexicana la cual se notaba que estaba emocionada por esto.
- No, no siento el cosmos de ninguno de ellos, así que creo que estamos bien y solos – con eso, ambos solo entraron a la habitación y la pusieron con llave para que nadie abriera. Los besos comenzaron hasta que llegaron a la cama en donde Ramón estaba acostado mientras que la joven peli negra estaba encima de él – al final de todo… ¿lo haremos?
- Por supuesto, estoy esperando esto desde hace tiempo – susurró la morena quitándose su ropa de la parte superior de su cuerpo y tapándose la zona de los pechos - ¿ya estás listo?
- Por supuesto – cuando ya estaban a punto de seguir con su momento amoroso, Ramón escuchó algo.
- ¡Ramón, amigo, ven que queremos entrenar un poco más!
- ¿Por qué me molestan? – susurró el chico, pero ignoró este hecho y solo siguió con los besos y caricias con Claudia hasta que escuchó una fuerte explosión que lo sacó de onda - ¡¿Qué mierda hacen?!
- Ve a ver – susurró Claudia claramente molesta por lo que el hondureño solo se levanta y se va de la habitación dejando a su amada morena muy molesta - ¡Voy a matarlos a todos si me siguen interrumpiendo!
Pasaron unas horas hasta que la fiesta para las Saintias se llevó a cabo con normalidad, incluso Rafael trajo a su novia y sus amigas, Asuka y Kurumi también estaban y se hicieron muy populares con los chicos y chicas.
Incluso hubo algo de karaoke, toda la academia estaba celebrando el triunfo sobre el dios de los mares, aunque una canción que cantó Joan puso a todo el mundo eufórico.
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Saint Seiya La Canción de los Caballeros
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Una aventura va a empezar
los Caballeros la escribirán
yendo a luchar van cantando así:
¡A vencer! ¡A vencer! O morir.
Al horizonte han de llegar
y su deber han de cumplir
pero no olvidan su canción
¡A vencer! ¡A vencer! O morir.
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Cantando van llenos de fe
al confiar en su poder
contentos están de corazón
¡son Caballeros del Honor!
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El enemigo es colosal
pero no afecta su moral
yendo a luchar van cantando así:
¡A vencer! ¡A vencer! O morir.
Es la victoria el final
siempre la gloria al regresar
son aclamados siempre así:
¡A vencer! ¡A vencer! O morir.
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Cantando van llenos de fe
al confiar en su poder
contentos están de corazón
¡son Caballeros del Honor!
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Una aventura va a empezar
los Caballeros la escribirán
yendo a luchar van cantando así:
¡A vencer! ¡A vencer! O morir.
Al horizonte han de llegar
y su deber han de cumplir
pero no olvidan su canción
¡A vencer! ¡A vencer! O morir.
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- ¡Por Athena!
- ¡Por Athena! – todos gritaron eso, el mexicano castaño se puso al lado de su pareja, la cual solo acarició un poco su vientre.
Definitivamente fue una victoria más para la humanidad, según las Saintias y los demás guerreros que dieron todo de sí en esto.
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3 meses y medio después…
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- ¿Te gusta como quedó todo? – decía Joan a Tsukumo mirando el cuarto en el que su hijo estaría. Ambos estaban en el nuevo apartamento en el que vivirían a partir de ahora como una nueva familia.
- Me gusta, apuesto que estará feliz cuando vengan – dijo la peli negra sonriendo un poco, estar todo este tiempo con el castaño la había ya vuelto un poco más expresiva.
- Al menos tu padre no me mató cuando se dio cuenta de que estabas embarazada, imagínate.
- Es que la noticia le cayó de sorpresa.
- No le dijimos por 7 meses que estabas embarazada, al menos comprendió eso y parece que está feliz.
- Mamá dice que él estaba muy feliz por su primer nieto, lo único es que no lo esperaba muy temprano, pero al menos las cosas se han calmado y… - antes de que la Saintia de Casiopea terminara su frase, quedó callada y sin más se tomó su vientre.
- ¿Kana?
- Joan… he roto aguas – dijo la chica a lo que el castaño quedó en shock, pero reaccionó a tiempo, sin perder nada de tiempo, tomó a su amada y se fue del sitio volando a más no poder para llegar al hospital. En medio del camino, Tsukumo se quejó porque sentía algo de contracciones.
- No te preocupes Kana, estarás bien – Joan se fijó en el hospital en el que estaría la peli negra - ¡ya vienen mis hijos!
Claudia estaba hablando un poco con Ramón por teléfono sobre lo que había pasado en ese último mes. El hondureño se había ido a su país natal para ayudar a los habitantes de la costa de Honduras a reconstruirse, por lo que el moreno se fue ahí por tres meses.
- ¿Cuándo volverás? – preguntó Claudia desde su habitación, cabe decir que estaba con Esperanza en ese momento, aunque ella se encontraba en el baño.
- Ya iré esta semana, podría ir hoy mismo si quisiera, pero quiero terminar unas cosas antes de volver a Japón.
- Te extraño, lástima que no pudimos tener nada de sexo, realmente sigo esperando nuestra primera vez, solo me he masturbado todo este tiempo para quitarme las ganas de tenerte conmigo.
- C-Claudia.
- ¡Claudia! – Esperanza salió rápido del baño mirando a su mejor amiga - ¡vámonos rápido al hospital! ¡Carlos me llamó, ya nacerá su hijo!
- ¡¿Qué mierda?!
- ¡¿Ya va a nacer el bebé de Joan?! – Ramón también quedó sorprendido por eso - ¡tomaré el primer viaje a Japón! ¡Quiero ver a mi sobrino!
- ¡Ven rápido entonces! – con eso, no solo el círculo cercano de los dos chicos estaba ya en el hospital, amigos y otros estaban también, los padres de Tsukumo estaban ahí también, el padre de los hermanos Fábregas estaba en un avión a Japón.
En la sala de espera, se encontraba el mexicano esperando a que todo saliera bien y que su bebé naciera sin ningún problema. Fueron unas horas bastante angustiadas para todos, sin embargo, al final, el doctor salió.
- ¿Cómo está Kana doctor?
- Felicidades, sus hijos han nacido sanos y salvos, siendo gemelos – dijo el médico a lo que Joan sonrió y sin más se fue al cuarto en el que estaba la peli negra. Al llegar, miró a Tsukumo en la cama del hospital con los recién nacidos.
- Ya nacieron – Joan se acercó a ver a sus bebés, naciendo varón y mujer. Sus rasgos físicos eran idénticos a los de su madre, piel clara, ojos azules y cabello negro como su madre.
- ¡Mis sobrinos! – habló Claudia a lo que empezó a llorar al lado de Esperanza – no me esperé que fueran gemelos.
- Que lindos mis nietos – susurró el padre de Tsukumo mirando a los bebes, pero se le escapó una lágrima la cual fue vista por su esposa.
- Ya te vi llorón.
- ¿Y cómo se llamarán Carlos? – la española miró a su amigo el cual miró a Tsukumo la cual asintió.
- Con Kana planeamos muchos nombres, incluso quería combinar nombres japoneses y latinos, pero al final decidimos que serían nombres japoneses – sonrió el castaño – el varón se llamará Kazuki Fábregas Tsukumo y la niña se llamará Kasumi Fábregas Tsukumo.
- Kazuki y Kasumi… son nombres realmente lindos – la madre de la peli negra miró a ambos gemelos los cuales estaban dormidos al lado de su madre.
- Hermanos Fábregas Tsukumo… bienvenidos a la vida.
Un día después de eso, la pareja pudo irse a su apartamento en el que los demás fueron a visitar a los gemelos. Ramón llegó al sitio al día siguiente al igual que el padre de Claudia y Joan, aunque vino con los demás hermanos los cuales estaban ansiosos de conocer a sus sobrinos.
Los demás chicos, Saintias, incluso Rafael y Yumi estaban ahí para ver a los pequeños gemelos, Asuka y Kurumi fueron contactadas y estaban presentes ahí también. Las demás chicas fueron contactadas y llegaron en varias horas a verlas, aunque Mia y Magdalena estuvieron muy tristes meses atrás cuando supieron la noticia de Joan y Tsukumo, pero no les quedó más opción que superar eso y seguir con sus vidas, al final de todo, le deseaban lo mejor.
Con ambos morenos…
- ¿Puedes creerlo? Ya soy tía – decía Claudia caminando hacia su cuarto en la academia – no me lo creo, ya le dije a todas mis amigas y me han felicitado por eso.
- Mis hermanos quieren venir a conocer a mis sobrinos, así que vamos a ver cuando vienen. Al andar contigo me hace políticamente su tío ¿verdad?
- Sí, pero de igual forma estamos bien por el momento, aunque ahora que has vuelto, podemos comenzar nuestra relación sexual como queríamos – dijo Claudia y entrando al cuarto, la morena no perdió el tiempo y se quitó la ropa quedando con una lencería negra que excitó mucho al hondureño y se notó en sus pantalones.
- Realmente quieres hacerlo ¿verdad?
- Obvio, vamos a tener sexo por horas – susurró la chica quitándole el pantalón al chico y se puso encima de él moviéndose enérgicamente sobre la ropa interior del moreno - ¿listo?
- Más que listo – justo cuando las cosas estaban poniéndose sumamente calientes y parecía que en cualquier momento iniciarían, de nuevo, las cosas no se dieron como querían.
- ¡Amigo, hay una noticia que te tengo que dar! – Rafael entró al sitio y no le importó ver a Claudia semidesnuda y sin más, aun con los pantalones bajos, tomó a Ramón y se lo llevó de la habitación dejando a Claudia sola de nuevo en la habitación, semidesnuda y excitada. La morena sin más, comenzó a llorar de forma cómica con cascadas saliendo de sus ojos.
- ¡Buaaaaaaaaaaah! ¡Ya por favor, dejen de interrumpirnos! ¡No es justo, ustedes disfrutan de la vida, pero yo no! ¡¿Hasta cuándo seguirán evitando que tengamos un momento romántico?! ¡Solo eso quiero tener! ¡¿Qué tan difícil es dejarnos tener un momento íntimo?! ¡No es justo! ¿Cómo vamos a tener hijos si no nos dejan hacerlos? ¡Yo también quiero tener bebés! ¡Wuaaaaaaaaaah! – Claudia siguió llorando por su mala suerte y por no poder tener un momento íntimo con Ramón.
Realmente, tenía mala suerte.
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Continuará…
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Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Un anuncio. Por el momento el fic quedará en pausa debido a que quiero concentrarme en planear la siguiente saga la cual es la última del fic y con eso esta historia terminará. Será contra un rival que no sale en el manga o anime, pero es mencionado en el manga, aunque esto será una sorpresa después. También, lo hago para darme un descanso debido a que este es el fic más difícil de escribir y así creo que me relajaré más para cuando tenga que volver.
¿El tiempo de pausa? Será de mínim meses, no soy de tomarme pausas largas, pero quiero planear mejor el enfoque del fic para que sea mejor. Cuando menos acuerden, volveré con el fic de El Poder del Cosmos.
Mientras el fic está en pausa, tengo algunos proyectos que voy a sacar tal vez la próxima semana o en dos, quien sabe. Estos son:
#1. Un fic de Senran Kagura el cual esta semana lo iba a publicar, pero decidí rehacer el primer capítulo ya que luego no me gustó lo que hice.
#2. Un nuevo fic de Hachinai, aunque basándome un poco en la serie Live Action que salió, ya verán.
#3. El tercero lo tengo aun en veremos, pero de igual modo lo haré. Me inspiré en el capítulo 50 del fic de Rin, el de Tsubasa siendo una Mahou Shoujo del béisbol, con eso creo que queda claro de que tratará esta historia. Veremos esta historia más adelante.
Por el momento, este ninja se despide.
Bye.
