RinMakoto. Waka puede obtener más poder privándose de sus sentidos y mientras tanto, seguiremos mirando cómo es que sus poderes siguen aumentando.

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Sin más, comencemos…

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Los chicos aumentaban más sus cosmos, estos solo se dedicaban a entrenar aún más para poder llegar a un nivel de cosmos elevado.

En el caso de Aoi y Yasmina, la peli morada estaba entrenando con el chico en el coliseo, aunque no eran los únicos, Akira y Yoshimi estaban en el mismo plano.

- ¡Polvo de Diamantes! – la peli mostaza lanzó su ataque hacia el peli negro el cual lo intentó detener con sus manos, pero este fue llevado hacia atrás con la mano congelada – de veras que eres fuertes.

- Gracias Yoshimi, pero realmente no soy tan fuerte como esperé.

- No digas eso grandote – la chica sonrió – puedes ser más fuerte si entrenamos aún más.

- Eso espero, quiero ser fuerte como lo son los demás.

- No te preocupes, mira por ejemplo a Aoi – Yoshimi señaló hacia su mejor amiga la cual estaba entrenando con el peli rosa el cual vestía la armadura de Cáncer, pero este no cedía ante la Saintia de Corona Boreal.

- ¡Lágrimas Enjoyadas! – la peli morada lanzó varios trozos de hielo hacia el chico el cual las detenía con sus poderes psíquicos - ¿Qué cosa?

- Te lo dije Aoi-Senpai, al ser un Caballero Dorado, más específico el de Cáncer, poseo unos fuertes poderes psíquicos, por lo que necesitarás más que eso para ganarme.

- Me gusta eso – sonrió la chica mientras atacaba al chico el cual solo esquivaba bastante rápido y fácilmente. - ¿Por qué no te puedo dar?

- Porque soy bastante bueno – sonrió de forma arrogante el peli rosa – por cierto, ¿Qué harás Aoi-Senpai?

- No me daré por vencida, sé que te puedo derrotar de alguna manera.

- ¿Eso crees? Pues entonces batallemos en otro sitio en el que nadie nos pueda molestar – sonrió el chico peli rosa acercándose a la Saintia de Corona Boreal la cual quedó confundida, pero lo quedó aún más cuando el peli rosa le puso un dedo en la frente – vamos al Monte Yomotsu.

- ¿A-Al Monte Yomotsu? – Aoi miró cuando del dedo del chico salía rayos azules las cuales hicieron que el alma de su cuerpo se desprendiera y se fuera al sitio indicado por el chico.

- Nos iremos un rato al Monte Yomotsu, espero que no nos extrañen – Yasmina miró a Akira y Yoshimi para después, él irse hacia la dichosa zona.

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Monte Yomotsu.

Aoi cayó al suelo de la dichosa zona y al ver a todos lados notó como es que había muchas personas haciendo una fila para ir a una colina en la que caían en un enorme agujero.

- ¿D-Dónde estoy?

- Como dije, es el Monte Yomotsu – el Caballero de Cáncer apareció – Aoi-Senpai, este es el sitio en el que los muertos llegan después de vivir sus vidas, todas ellas van hacia el Inframundo.

- ¿A-Al inframundo?

- Créeme Aoi-Senpai, el tiempo que llevo siendo Caballero de Cáncer he logrado ver cómo es que estas almas van hacia el más allá, a los reinos del extinto Hades, pero no solo eso, hay que ver cómo es que la vida pasa rápidamente que no te das cuenta cuando acaba.

- P-Pero… ¿pelearemos aquí?

- Po supuesto, puede que sea una ventaja para mí debido a que es mi sitio de confianza de batalla, aunque obvio que Joan me ganaría porque sabe más de la muerte que yo – dijo el peli rosa riendo un poco – bueno Senpai, comencemos.

- Bien – la chica carraspeó la garganta y se puso en pose de combate - ¡Daisuke-kun, recibirás el poder de mis lágrimas enjoyadas!

- Inténtalo Senpai – el de rango dorado esperó los golpes de la peli morada la cual intentó de todos modos darle varios golpes al chico el cual solo los esquivaba con facilidad o los detenía con una mano – pensé que serías más fuerte.

- Lo estoy intentando.

- Lo sé, lo que pasa es que como llevé tu alma al Yomotsu, no estás de cuerpo presente, aun así, si logras hacer que tu alma se vuelva fuerte, también lo hará tu cuerpo.

- ¿En serio?

- Aprendí que, al morir, nuestras almas van al Yomotsu, sin embargo, teniendo estas habilidades para poder ver cómo es que sería después de la muerte, me di cuenta de la única forma de separarnos de los dominios de Hades es a través del sentido más allá del cosmos puro del que nos hace superior a los demás Caballeros de Athena.

- Daisuke-kun, ¿te refieres a…?

- Así es, el octavo sentido, aquel que fortalece tu alma y hace que no puedas ser arrastrado por las fuerzas del Inframundo, aquellos que pueden llegar vivos al Inframundo, o algo así, el que sabe de esto es Shinji, como es un nerd que lee de estas cosas y creo que habla con dioses – Yasmina suspiró – pero mucho hablar Senpai, vamos a batallar que es a lo que venimos.

- Daisuke-kun – Aoi se puso en pose de combate y se fue hacia el peli rosa el cual solo sonrió.

- Tu cosmos es muy pequeño – dijo el chico con voz ronca y mirándola fijamente – no puedes contra mí.

- ¡Soy fuerte! ¡No soy débil! – gritó la chica cargando su cosmos - ¡Lágrimas enjoyadas!

- … - el peli rosa recibió de lleno en la cara todo el ataque de la Saintia, aunque cuando pasó todo, Aoi notó que las Lágrimas Enjoyadas no tocaron al rostro del peli rosa.

- P-Pero se supone que te di de lleno con mi ataque.

- Te lo dije, mis poderes psíquicos son superiores a tus ataques Senpai – Yasmina levantó su pulgar - ¡Ondas Infernales!

- ¿Qué? – el ataque dio de lleno en Aoi la cual salió volando hasta caer rápidamente al suelo bastante lastimada.

- Como dije, tu alma está siendo controlada por las fuerzas del Inframundo, esto es de cuando mueras, pero en este momento, por mis Ondas del Inframundo están controlando tu alma.

- ¿Q-Que quiere decir eso?

- Que mientras estés en el Yomotsu, yo soy el que manda sobre tu alma, tus poderes no se han disminuido, simplemente te tengo en la mira.

- ¿Y que se supone que tengo que hacer?

- Bueno… creo que podrías mostrarme tus pechos para compensar – río el peli rosa mientras que la peli morada se ponía roja y se cubría la zona mencionada.

- ¡N-No me toques esa zona!

- Me calmaré por el momento, pero debes entrenarte más si quieres liberarte de las presas del Yomotsu – dijo el chico a lo que Aoi se puso de pie – Senpai, deberás entrenar más para poder activar el octavo sentido.

- ¿Con eso me liberaré de las fuerzas tuyas y del Yomotsu?

- Así es, cuando estés cerca de morir creo que se activa, pero deberías ser algo más… creo que yo porque siempre he estado con esto de la muerte lo he desarrollado así.

- Daisuke-kun, ¿Por qué es que no le tienes miedo a la muerte?

- Puede que suene algo extraño, pero como dijiste, no le tengo a la muerte, más bien, siento admiración por ella.

- ¿Por qué sientes esa admiración a la muerte?

- Verás… - Yasmina miró al cielo del Yomotsu al mismo tiempo que tenía una sonrisa nostálgica – hace unos años atrás…

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Flashback

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Un Yasmina de 12 años se encontraba caminando de nuevo hacia su casa, aunque no iba solo, este iba acompañado de una chica la cual iba algo apegada con el peli rosa.

- ¿Cuál es el plan para hoy? – preguntó el chico mirando a la joven la cual poseía el cabello negro y los ojos de color marrón.

- No lo sé, a lo mejor vamos a ver unas revistas algo eróticas y…

- No seas pervertido – la chica apretó las mejillas del joven – estamos para ir a ver una película de acción o algo similar, vamos Daisuke, es viernes y el cuerpo lo sabe.

- Bueno, lo que sea Sayuri – el chico la besó en la mejilla – lo que sea por mi novia.

- Idiota – río la joven mientras que estaban llegando a un paso de carretera, sin embargo, parecía que todo pasaba con normalidad, aunque el destino pensaba otra cosa.

- Y entonces, ¿Qué película miraremos? ¿50 sombras de Gray? ¿Sex in the city? ¿Amigos con derechos?

- No miraremos ninguna de esa, tengo una mujer y es… - antes de que la peli negra contestara, un camión salió de la nada y se llevó a la novia del peli rosa ante sus ojos, todo pasó tan rápido que apenas le dio tiempo a Yasmina de reaccionar.

Cuando Yasmina pudo reaccionar a tiempo, este miró todo el desastre, su novia estaba en el piso tirada en un charco de sangre y el camión que la había atropellado estaba en un poste totalmente destrozado.

- ¿S-Sayuri? – el chico seguía en shock completo mirando cómo es que su amante estaba en ese estado, aunque fue más impresionante cuando notó como es que una llama azul salía del cuerpo de la chica.

Unos minutos después, los policías y paramédicos llegaron al lugar, los padres de Yasmina y los de la joven llegaron.

Arrestaron al chofer del auto el cual se comprobó que venía en estado de embriaguez, sin embargo, eso no fue suficiente para la perdida de la joven, llorada por sus familiares, Yasmina siguió en estado de shock por el repentino hecho de que todo esto pasó tan repentino.

El funeral fue con varias personas, después de todo, la chica era algo popular, sin embargo, durante todo el funeral Yasmina notó algo que nunca vio y fue que lo envolvía la misma llama azul que notó cuando su novia murió.

La llama azul se paseaba por todo su cuerpo, pero parecía que le quería decir algunas cosas, solo que el tono de su voz no era muy fuerte para poder comprender tan fácilmente lo que le quería transmitir.

En el momento del sepelio, este se dio con normalidad, aunque con tristeza ya que una joven se iba. Una hora después, el peli rosa quedó solo en el sitio mirando la tumba de su ahora ex novia, sin embargo, la llama azul no se iba de ningún lado.

- Daisuke.

- ¿Eh? – el chico miró para todos lados, pero no veía quien era la persona que le llamaba - ¿Quién anda ahí?

- Daisuke.

- ¿Quién me habla? ¡No estoy de humor para juegos!

- Daisuke.

- Ya me estoy hartando de esta mierda… quien es el… - en eso, el chico miró como la llama azul que estaba acompañándolo desde hace muchas horas seguía a su lado.

- Daisuke… soy yo.

- ¿Q-Que demonios? – el chico retrocedió ante eso – t-tienes la voz de Sayuri.

- Soy… yo… Daisuke – la llama hablaba – Sayuri… esa soy.

- ¿Q-Que demonios? ¿Eres Sayuri?

- Sí… no me queda tiempo… es muy jodido estar así – susurró la llama – morí… ¿verdad?

- Sí – finalmente el peli rosa se quebró y comenzó a llorar por el terrible suceso que lo había traumatizado - ¡no me di cuenta de todo el asunto hasta que te vi tirada en el suelo y…!

- No te preocupes – la llama habló – al final, ese era mi destino, soplo dile a mis padres que los amo mucho y que en el inframundo esperaré a reunirme con ellos.

- S-Sayuri.

- Nos vemos Daisuke – la llama azul representando el alma de la joven que terminó desprendiéndose del chico y se fue.

No solo eso, al irse, Daisuke finalmente pudo notar en el cementerio como es que había muchas llamas azules de las tumbas surgiendo, todo mientras este solo veía con detenimiento las llamas.

- ¿Q-Que son estas llamas? ¿Sus almas? – el chico pasó por el cementerio mirando todas las llamas azules las cuales parecían comprender que el peli rosa podía verlas. Estas empezaron a ir con el chico y pasearse alrededor de su cuerpo.

- Puedes… ¿vernos?

- ¿También pueden hablar?

- Sí… extraño a mi mamá – dijo uno de ellos el cual parecía tener voz aniñada – pero… me siento bien.

- ¿Qué demonios te pasó?

- Morí… con papá… - otra llama azul se unió – aun así… estoy feliz… no me duele nada.

- Todas son almas de difuntos – susurró el chico algo asustado, pero a la vez maravillado - ¿no les duele estar muertos?

- Para nada… no siento nada… - dijo otra de las llamas - aunque no sé qué pasará luego de que me vaya… se siente bien.

- La muerte… no es como la pintan ¿eh? – exclamó Yasmina mirando la tumba de su fallecida novia y este solo suspiró – siento que, aunque ella se fue… no me tengo que sentir triste, después de todo Hades ya no existe. Pero… ¿Por qué no puedo sentir miedo hacia la muerte? Es más, ¿Por qué es que puedo ver a las almas de las personas?

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Fin Flashback

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- ¿Perdiste a tu novia?

- Sí, aunque fue doloroso por un tiempo, logré superarlo, aun así, creo que lo que no murió conmigo fue lo recordar su cuerpo y en como soy – río un poco el peli rosa – aun así, luego de eso, mi interés por la muerte aumentó.

- ¿Todo… por eso?

- Sí, como he dicho, siento admiración por la muerte, pero a la vez la odio y temo ya que ningún humano quiere morir, sin embargo, siempre nos llegará el momento, pero a mí no me interesa morir, de hecho, la Armadura de Cáncer me escogió porque mi deseo por la muerte era mayor y los antiguos portadores de esta constelación sentían eso mismo.

- Daisuke-kun – Aoi dejó de sentir ese miedo por el chico, aunque se daba cuenta de que al ser alguien que pueda ver la muerte más de cerca que nadie le causaba incomodidad, pero ahora no era más que admiración por lo que hacía, y más saber que al parecer estaba predestinado a vestir el armamento del Cangrejo Gigante.

- No importa, vamos a seguir entrenando, pero como dije...

- Daisuke-kun – Aoi miró fijo al peli rosa – si lo que deseas es tocarme… lo puedes hacer.

- ¿Qué?

- Pero… quiero que me entrenes también, me ha llamado la atención esto de la muerte, en especial tus Ondas Infernales, quiero probarlo.

- Senpai – sonrió el peli rosa al mismo tiempo que reía un poco – bien, entonces, te haré usar mis técnicas de Cáncer, pero…

- ¿Pero?

- Quiero un adelanto – dijo el chico – si vamos a cobrar por eso, quiero que me des un anticipo Senpai, así puedo saber que tú quieres esto.

- Bueno… no pensé que lo quisieras hacer ya… aunque – la peli lila lo miró fijamente – si lo hacemos, solo lo harías con mi alma ¿no?

- Tienes razón – Yasmina trajo el cuerpo de la Saintia de Corona Boreal el cual se unió a su alma y ya estaba completa la Saintia – listo.

- Se siente raro tener el alma desprendida.

- Como Caballero de Cáncer tengo esa ventaja.

- Pero antes… - Aoi se acercó a él – para que recibas tu recompensa, primero entréname, ya que quiero decirte algo y creo que como estamos apartados, necesitamos hablarlo.

- ¿Qué? – Yasmina era acostado en el suelo mientras que la Saintia se ponía a horcajadas de él - ¿Senpai?

- Vamos a entrenar, luego te tengo que confesar mis sentimientos por ti y luego vamos a hacer cosas de adultos.

- S-Senpai – ambos chicos solo se miraron fijamente, aunque Aoi fue la que tomó la iniciativa besándolo en los labios al mismo tiempo que movía sus caderas en vaivén, todo en el Monte Yomotsu.

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En la ciudad…

- ¿Seguros que podrán hacerlo?

- No te preocupes amigo, Claudia y yo nos encargaremos de ellos – Ramón fue el que habló mirando al castaño.

- No se preocupen, cuidaremos de nuestros sobrinos – Claudia estaba del mismo modo. Joan y Tsukumo decidieron salir a una velada entre ambos, así que tanto Claudia como Ramón se encargarían de cuidar a los hijos de estos.

- Entonces cuiden bien de Kazuki y Kasumi – dijo Tsukumo al lado de su amante, ambos con traje de gala.

- Déjalo a mí Kana, mis sobrinos se portarán bien, ya lo verás, disfruten de su cita.

- Bien, se los encargo – ambos chicos se fueron dejando a los dos morenos en el lugar.

- Bien, ahora solo nos queda cuidar a mis sobrinos – Claudia miró a su pareja mientras que se iban a la habitación en la que estaban los dos bebés durmiendo.

- Realmente se parecen bastante a su madre – dijo el hondureño.

- Sí, aun así, son mis sobrinos.

- Sí – el peli azul notó como su novia de la nada empezó a acariciar su zona de la entrepierna - ¿Claudia?

- Ramón… es que no hemos tenido nada de intimidad desde que comenzamos relación, siempre nos interrumpen, por lo que creo que podemos hacerlo por fin, Carlos y Kana no están, además, los bebés no están despiertos.

- Claudia… - el chico la tomó de la mano y la llevó a la sala mientras este se sentaba en el sillón y Claudia se subía encima suyo, ambos besándose con fuerza y frotándose sabiendo que ambos querían hacerlo, la camiseta del hondureño voló al mismo tiempo que la de la mexicana, incluso el chico había comenzado a chupar los pechos de la morena, todo parecía a ir de maravilla cuando pasó eso…

¡Buaaah! ¡Buaaah!

- ¿Eh? – el sonido inconfundible de un bebé interrumpió el momento íntimo de la pareja y estos solo miraron hacia la habitación de los gemelos.

- ¿Se despertaron?

- Parece que sí – la morena se levantó de encima de su amante y sin ponerse nada encima que cubriera sus pechos fue a ver a los gemelos, aunque solo Kazuki se había despertado, Kasumi seguía durmiendo.

- Kazuki fue el único que estaba llorando, supongo que Kasumi tiene el sueño profundo.

- Sí – Claudia tomó al chico mientras que se dormía luego de estarlo balaceando un rato – creo que ya se durmió.

- Kazuki – en eso, la chica puso al bebé en la cuna mientras se iban de nuevo a la sala a seguir con su actividad amorosa, con el hondureño chupando sus pechos y tocando su trasero lo que hacía más placentero el momento.

¡Buaaah! ¡Buaaah!

- ¿Y ahora qué? – ambos se dirigieron a la habitación de los gemelos en los que ahora Kasumi era la que lloraba por lo que el hondureño fue el que la tomó para tomarla y un rato después dormirla.

- Parece que tienes suerte con las chicas – dijo Claudia mientras pasaba sus manos debajo de sus pechos – pero creo que ya se durmieron, sigamos Ramón que estoy excitada.

- Yo también – ambos estaban en la sala siguiendo con su actividad y cuando ya por fin podrían hacerlo…

¡Buaaaahh! ¡Buaaaaah! ¡Buaaaah!

- ¿Se despertaron? – los dos solo suspiraron algo molestos y fueron a ver a los dos gemelos los cuales lloraban.

- Parece que al despertarse el otro despertó al otro – Claudia tomó a Kazuki y Ramón a Kasumi mientras trataban de dormirlos, sin embargo, cuando lo hacían y querían dejarlos en su cuna, estos comenzaban a llorar por lo que tenían que tenerlo con ellos así.

- Ni modo, ahora los gemelos no nos dejarán hacerlo.

- Sí, ni modo, tenemos que cuidarlos que para eso estamos aquí – ambos morenos suspiraron, ni siquiera sus sobrinos los dejarían tener su momento íntimo.

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Continuará…