RinMakoto. Ramón entrena a Shinonome para el rango dorado, las demás también entrenan y mientras tanto, Rafael pensando en su futuro con su futura esposa y su hijo.

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Sin más, comencemos…

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Yoshimi le pidió a Yasmina que los llevara a ella y a Akira a algún sitio desierto para poder entrenar a gusto, siendo que fueron llevados a la misma isla en la que Ramón estuvo entrenando con Shinonome y las demás Saintias, sin embargo, podían entrenar un poco.

- ¿Y-Y donde se supone que estamos?

- Estamos en una isla muy remota – dijo la peli mostaza llevando su armadura – aquí nadie nos molestará.

- ¿Entrenaremos?

- Sí, aunque si quieres hacer algunas otras cosas no me molestaría – dijo en tono sensual Yoshimi sonrojando a Akira – vamos, que era una broma, aunque podríamos hacerlo, prefiero entrenar que es lo que quiero.

- B-Bien, como digas Yoshimi.

- ¡Haremos esto bastante genial! – la Saintia de Cisne cargó algo de cosmos – sé que eres fuerte, pero demuéstrame que mereces una armadura dorada.

- ¿Una Armadura Dorada? – el peli negro estaba muy confundido - ¿podré vestir una?

- Si elevas tu cosmos al máximo puedes lograrlo, tus amigos lo hicieron cuando Ramón los entrenó, quedan pocas armaduras, aunque la única que nadie ha dominado es la de Géminis.

- ¿Géminis?

- Sí, esa armadura es algo especial, esperamos que aparezcan un par de gemelos – dijo la chica mientras pensaba un poco en eso – aunque creo que tardará un poco en llegar, sin embargo, con bastante de los Caballeros Dorados reunidos tenemos más chances de ganar alguna guerra que se nos venga.

- ¿Es poderosa la armadura de Géminis?

- Cada generación de Caballeros Dorados, siempre el Caballero de Géminis es el más poderoso de los 12 Dorados, sin embargo, con Ramón, Rafael y Joan con nosotros, creo que eso pasaría a otro sitio.

- Comprendo – mientras tanto, los dos sintieron como otros cosmos llegaron a la isla desértica, uno de ellos era grande, el otro no tanto, pero iba en ascenso.

- No pensé que estarían aquí.

- Shinji, Suzuki-san – Akira miró a los dos jóvenes los cuales estaban con sus respectivas armaduras, incluso Yoshimi los saludó.

- No pensé que vendrían aquí – la peli mostaza río – una pregunta, ¿Por qué vienen con los ojos cerrados?

- Sencillo Yoshimi-Senpai, estamos almacenando cosmos privándonos de uno de nuestros sentidos – respondió la Saintia de Águila – la vista no es primordial por el momento, con esto aumentamos más nuestros cosmos.

- Ya veo, aunque cuidado no se vayan a caer – empezó a reír la Saintia de Cisne.

- Muy gracioso Senpai, pero díganme, ¿Qué hacen? ¿Entrenan?

- Sí, quiero ver cuánto poder puede tener Akira – Yoshimi cargó de nuevo su cosmos y se lanzó hacia el peli negro el cual esquivaba con algo de esfuerzo, aunque se notaba la superioridad de Yoshimi - ¡vamos Akira, defiéndete!

- L-lo intento – el chico no tardó en recibir dos golpes fuertes de la Saintia los cuales lo mandaron a estrellarse contra una pared de piedra.

- Guau, supongo que me pasé.

- Eso dolió – susurró Akira levantándose y quitándose un poco las rocas que quedaron del choque, aunque luego de eso, miró como la chica peli mostaza comenzaba con el ataque.

- ¡No te distraigas Akira! ¡Polvo de Diamante! – Yoshimi lanzó una ráfaga de aire frio hacia el chico el cual trató de taparse con sus manos y con el cosmos que tenía quiso evitar el aire frio, sin embargo, este era más fuerte que el peli negro y parte de sus brazos empezaron a ponerse algo azules por el aire frio – eres fuerte, has mejorado mucho, pero mi aire frio es súper fuerte.

- M-Mis brazos – susurró Akira agitándose un poco los brazos haciendo que algo de escarcha cayera de estos.

- Akira, recuerda que cuando obtuve la armadura de Cisne, heredé las anteriores técnicas de mi antecesor Hyoga de Cisne, por lo que puedo hacer de vez en cuando las técnicas de Acuario.

- E-Eso significa que…

- ¡Aguanta esto! ¡Ejecución de la Aurora! – la chica soltó el máximo ataque de los Caballeros de Acuario, aunque esta iba en menor escala, Akira la recibió directo y eso lo mandó a volar con los brazos congelados y una que otra parte del cuerpo.

- Akira-Senpai está perdido – dijo Shinji al lado de Waka, ambos siempre con los ojos cerrados – el cosmos de Iwaki-Senpai es bastante fuerte.

- Sí, Kushida-Senpai es bastante débil en comparación con Iwaki-Senpai – la peli azul no podía ver el encuentro, pero por el cosmos podía saber que pasaba – no tiene chance de ganarle, si fuera algún otro si podría.

- Mierda… estoy perdido – dijo el peli negro levantándose a duras penas, aunque se miró por un momento los brazos que estaban congelados por la Ejecución de Aurora de Yoshimi.

- Akira… venga, que no hemos terminado.

- Yoshimi es fuerte… no soy quien para hacerle frente.

- Pelea, déjame salir.

- ¿Q-Quién es? – el chico se asustó escuchando esa voz extraña.

- Déjame salir… sé que ganarás si me dejas salir.

- ¿Q-Quien eres? ¿Quién me está hablando?

- Akira… te haré ganar – susurraba la voz misteriosa – yo te conozco, solo libérame.

- Pero, ¿Quién se supone que eres?

- ¡Libérame! – gritó la voz, Yoshimi desde largo no entendía como es que el peli negro estaba hablando solo, pero solo decidió ignorarlo.

- Cuidado, si no estás listo te irá peor… ¡Polvo de Diamantes!

- Ni creas que me ganarás – susurró Akira, pero su voz no era la del peli negro normal, esta voz sonaba un poco más profunda y oscura – finalmente pude despertar.

- ¿Y esa voz?

- Te derrotaré – susurró el chico mientras que su cosmos se elevaba al máximo a un punto que asustó incluso a Shinji y Waka.

- ¿Y-Y este cosmos? – Iwaki tenía algo de miedo mirando cómo es que Akira tenía un cosmos bastante fuerte.

- ¡Toma esto! – Akira lanzó una onda cósmica la cual se llevó de encuentro a Iwaki, Shinji usó su cosmos creando una barrera para evitar el choque de impacto salvando a Waka, mientras que la peli mostaza fue tomada por la peliazul.

- ¿Qué demonios le pasó? – preguntó la Saintia de Águila algo asustada sintiendo el enorme cosmos del peli negro.

- La isla está temblando, con esto en cualquier momento la puede destruir y…

- ¿Qué es eso? – Yoshimi miró como un destello dorado llegaba al lugar revelándose un armamento dorado.

- No sé cuál es, pero es una Armadura Dorada.

- Es la de Géminis – susurró Iwaki mirando la vestimenta dorada la cual sin perder más tiempo fue directo al peli negro envolviendo su cuerpo.

- Ja, parece que con esto tengo mucho poder ahora – comenzó a reír un poco el peli negro, aunque los demás estaban callados por el asunto.

- Akira fue vestido por la Armadura de Géminis, pero es que no entiendo, ¿Por qué le viste? ¿Por qué cambió?

- Ni idea, pero esto no me gusta – el Caballero de Virgo pensó un poco la situación, pero se le vino algo a la mente – este no es Akira por lo que dices ¿verdad Senpai?

- No, no es el mismo que conozco.

- Sufrió un cambio de personalidad y viste la armadura de Géminis – dijo el chico peli ceniza el cual estaba con su análisis – me recuerda mucho a los viejos Caballeros de esta constelación.

- He leído sobre eso, pero se supone que los Caballeros de Géminis poseen dos gemelos, dos personas que nacen bajo esta constelación – dijo Waka sabiendo de esto – pero en ese caso.

- ¡Por fin puedo sentir un cosmos muy grande! – gritó el peli negro, aunque en ese notaron como el cabello negro de Akira pasaba a uno blanco y sus ojos color hueso pasaron a ser negros - ¡qué sensación de libertad!

- No es Akira, es otro tipo.

- ¡Parece que tengo a mis primeras víctimas de mi enorme poder! – exclamó el ahora peli blanco cargando una enorme cantidad de cosmos en su puño - ¡con la armadura de Géminis, haré el mundo arder!

- Habrá que hacer algo rápido – Shinji fue el primero en intervenir cargando su cosmos de la misma manera.

- Parece que alguien quiere evitar mi cometido, pues serás reducido a nada más que polvo del universo, uso la armadura de Géminis y debes saber que esta armadura me dará el poder del máximo, de entre los 12 Dorados, el ataque más poderoso.

- Y esa sería…

- Así es – el peli blanco cargó una cantidad de cosmos muy poderosa apareciendo de tras de él una galaxia completa – recibirás el poder de Géminis en todo su esplendor… ¡Explosión de Galaxias!

- Maldición, la Explosión de Galaxias – susurró Shinji sabiendo que debía detener la técnica del peli blanco, cargó mucho cosmos y abrió los ojos - ¡Om!

- ¿Qué es el Om?

- Es una técnica de los Caballeros de Virgo – explicaba Waka a Yoshimi – se dice que Om contiene el conocimiento de los Vedas y es considerado el cuerpo sonoro de lo Absoluto, Shabda Brahman. Om es el sonido de lo infinito y de la "semilla fructífera" de los otros mantras, es el puente para llegar a los otros mantras, la vibración primordial, el sonido del cual emana el Universo, la sustancia esencial que construye todos los demás mantras, la raíz de todos los sonidos de la naturaleza. El aura que lo envuelve es poderosa, podría rivalizar al brillo de nuestro astro rey.

- Es increíble, ¿dices que el aura que ilumina Shinji es similar a la del sol? – la Saintia de Águila sintió.

- Ahora mismo deberán resolver esto o se llevará a cabo una Guerra de Mil días – las dos Saintias miraban el enorme poder de los dos Caballeros Dorados chocando entre sí, apareciendo en el cielo muchos choques de estrellas.

- Eres fuerte, lo admito, sin embargo… - el peli ceniza añadió más cosmos a su técnica haciéndola superior – aunque seas un Caballero Dorado de Géminis, no eres lo suficientemente fuerte para contrarrestar mis ataques, tu cosmos aun digno de ser un Caballero de esa constelación tal y como lo fueron tus antecesores y sé que te puede pasar Akira.

- ¿Qué es Shinji? – preguntó Iwaki.

- ¡S-Shinji! – el peli blanco habló, Yoshimi notó que el cabello blanco del que portaba la armadura cambiaba al peli negro de Akira – e-estoy luchando… con algo que no entiendo.

- Lo comprendo, tenía razón entonces – dijo Shinji mientras aumentaba más su cosmos para finalmente terminar con el ataque de Akira y arrasando con todo a su paso.

Al final, el sitio quedó bastante dañado luego de la pequeña batalla, pero el poder fue inmenso. Akira quedó tirado en el suelo algo lastimado mientras que Shinji iba hacia él.

- ¿Estás bien?

- S-Sí… la verdad no tengo idea de que pasó – susurró Akira con la voz algo débil - ¿Por qué no estoy muerto?

- Te protegió la armadura de Géminis.

- ¿La armadura? – el peli negro se miró el cuerpo y notó que era cierto, la vestimenta dorada lo había protegido del Om de Shinji.

- ¿Seguro que no recuerdas nada de lo que pasó?

- No… lo último que recuerdo es que una voz me llamó, no sé de dónde venía y de ahí, recuerdo que estaba batallando contigo cuando escuché tu nombre… no entiendo nada que pasó aquí – las palabras de Akira eran sinceras según Shinji.

- Shinji-san – Waka llegó a donde estaba el peli ceniza - ¿Qué crees que haya pasado?

- Supongo que tiene que ver algo con doble personalidad – el peli ceniza lo analizó – aunque si no me equivoco, podría ser el mismo caso de Caín y Abel.

- ¿Caín y Abel?

- Escuché de ellos, Caín y Abel de Géminis – Waka fue la siguiente – un caso particular en el caso de los Caballeros de Géminis.

- No recuerdo mucho de eso – dijo Iwaki - ¿Quiénes son Caín y Abel?

- Caín y Abel de Géminis fueron dos Caballeros, mejor dicho, solo uno.

- ¿Cómo que uno? ¿No se supone que eran dos? ¡No estoy entendiendo!

- Es mejor que vayamos a hablar esto con Nomi-san – dijo Shinji el cual con su cosmos llamó a Yasmina el cual los llevó de nuevo a Japón.

Unos minutos después, llamaron a Shiho la cual se reunió con Shinji, Akira, Yoshimi y Waka para hablar sobre el asunto de la batalla que se llevó a cabo.

- ¿Qué dices? ¿Vestiste la armadura de Géminis? – Shiho estaba asombrada por eso.

- No lo recuerdo, ellos dicen que, si lo hice, pero es que la verdad no tengo ni la menor idea.

- Lo hubieras visto Shiho, dio hasta miedo – la peli mostaza dijo eso – incluso cuando usó eso de la Explosión de Galaxias y…

- ¡¿Explosión de Galaxias?! – gritó la castaña totalmente sorprendida - ¡¿la máxima técnica de los Caballeros de Géminis?!

- S-Sí, fue algo genial, fue como ver una galaxia chocar contra Shinji cuando batalló contra él, dio miedo y a la vez fue maravilloso.

- Es porque por eso se llama así – la Saintia de Perseo fue la que habló – la técnica consiste en proyectar, mediante poderes mentales, una onda de choque tras desplegar uno o dos brazos de forma dinámica, usualmente cruzándolos entre sí. El impacto genera una explosión acompañada de un enorme trueno que desgarra tanto la tierra como el cielo. Los daños físicos que produce son tan contundentes que es capaz de destruir las estrellas de la galaxia, logrando pulverizar sin dejar rastro a toda víctima que alcance de lleno.

- Entiendo – Cisne movió un poco la cabeza – explícame Shiho, ¿Quiénes eran Caín y Abel de Géminis? ¿Por qué dicen que eran dos en el cuerpo de uno?

- Iwaki-san, es una historia larga, pero para resumirlo, ambos iban a nacer con cuerpos individuales, pero al parecer fue una broma de los dioses o fue algún problema genético, pero solo nació Caín, aunque este tenía una segunda mente que era Abel. Este era malvado, a diferencia de Caín el cual era un Caballero de Géminis digno y orgulloso, sin embargo, de vez en cuando Abel tomaba el control de su cuerpo y usaba sus poderes para hacer el mal, técnicamente era un fastidio para Caín – la Saintia de Perseo miró al techo por un momento – dejando eso, ¿Qué fue lo que le pasó exactamente a Kushida-san?

- Supongo que le pasó algo similar con Caín y Abel – dijo Shinji – puede ser que Akira-Senpai tenga una segunda mente, pero a diferencia de Caín y Abel, Akira-Senpai la puede controlar, pero esta debería salir de alguna manera.

- Es sospechoso – Nomi miró al peli negro – Kushida-san, ¿sientes algo raro en estos momentos?

- No, no me siento mal, le digo, solo recuerdo que estábamos entrenando con Yoshimi y luego estaba evitando el ataque de Shinji.

- Comprendo, en cuanto a lo de la armadura de Géminis, debe ser que al final de todo es porque tengas el cosmos de poder portarla, sin embargo, debe ser tu parte malvada o lo que sea lo que posee el poder del séptimo sentido, esto es algo que nunca se ha visto.

- ¿Es algo malo?

- No lo sé, no pude verlo, sin embargo, debería verlo con mis propios ojos para comprobarlo – la Saintia miró al Caballero de Virgo y a Waka - ¿en serio ustedes dos siguen con lo de la privación del sentido de la vista?

- Así es Nomi-san, por el momento seguiremos así para acumular más cosmos, no tenemos problemas en cuanto a algunas tareas se refiere, al ausentarnos de un sentido los demás se hacen más potentes, el séptimo sentido es uno de ellos.

- Lo entiendo, en cuanto a todo esto, Kushida-san – Nomi observó fijamente al peli negro – sigue entrenando, puede ser que seas el próximo Caballero de Géminis.

- ¿Lo podré hacer?

- Es posible, aunque creo que puede causar un poco de problemas eso – decía Shiho – resulta que, si al final eres el Caballero de Géminis, puedes tener ese mal augurio o maldición que poseen los Caballeros de esta constelación siempre que nacen, hay un problema con alguno de ellos.

- Lo comprendo – Akira pensó un poco la situación – entrenaré para ser Caballero Dorado.

- ¿Seguro Kushida-san?

- Siempre quise sentir lo que era el cosmos, ustedes confiaron en mí, ahora tengo una oportunidad de hacerlo y no desperdiciaré esto.

- Muy bien, lo has decidido – Shiho solo sonrió – entrena duramente para que cuando estés listo, puedas vestir la armadura de Géminis.

- Muchas gracias – Akira hizo una reverencia de agradecimiento, luego de eso se fue con Yoshimi al coliseo para entrenar un poco.

- ¡Eres increíble Akira! – la Saintia de Cisne alagaba al peli negro – no puedo creer que pudieras ser capaz de hacer un ataque de esa escala.

- Pero es que no recuerdo nada – decía el peli negro algo confundido – aunque si eso hace que me vuelva más fuerte, con gusto lo haré.

- Me gusta esa actitud, realmente eso me llama la atención de ti – sonrió la peli mostaza, aunque Akira se sonrojó por eso.

- G-Gracias Yoshimi… pero entonces vamos a practicar ¿no?

- Así es – la peli mostaza se puso su armadura de Cisne – aunque si te soy sincera, deberíamos necesitar la ayuda de alguien más.

- Sí, eso puede ayudar, tengo miedo de que ese tipo vuelva a aparecer.

- Pues ni modo, vamos a traer a nuestro entrenador estrella – Yoshimi se fue, aunque mientras tanto, en el cuarto de la mexicana, esta estaba encima de su novio el cual estaba sentado chupando uno de sus pechos haciéndola gemir aún más.

- Dios… ya no puedo más... házmelo.

- Lo que tú digas amor – susurró Ramón besando el cuello de Claudia haciéndola suspirar.

- Vamos a la cama – los dos estaban por iniciar su momento amoroso, cuando Yoshimi entró en el cuarto, de suerte ambos chicos aún tenían ropa.

- ¡Ramón Maldonado, no tenemos tiempo que perder! Debes venir con nosotros a entrenar, hay algo súper genial – la peli mostaza no perdió tiempo y solo se llevó al hondureño del lugar dejando a Claudia en la cama con sus pechos al aire, excitada y confundida.

- ¿Q-Que demonios pasó? – se preguntó la peli negra para luego molestarse - ¡¿Es en serio?! ¡¿Nos van a seguir interrumpiendo cuando queremos tener sexo?!

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Continuará…