RinMakoto. Es el caso de Caín y Abel, Akira por el momento estará sometido con alguien más que no puede controlar, por lo que Géminis tendrá portador pronto y… Claudia y Ramón sin tener su momento amoroso.
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Sin más, comencemos…
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Aunque los demás chicos estaban entrenando para aumentar más sus cosmos, un fin de semana la joven pareja, Tsukumo y Joan, decidieron ir a dar una vuelta por Francia, por lo que tomarían un avión hacia el país europea, aunque decidieron decirle a Yasmina que los llevara, pero el viaje de vuelta vendrían ellos en avión.
Mientras estaban en Francia, más especifico en la capital, París, los dos chicos estaban paseando con sus hijos, ambos en una carriola doble, arropados con una cobija debido a que el clima de Francia era algo frio, pero en esa época estaba algo fresco.
- Ojalá que Francine apareciera – decía el mexicano – aunque no sé si vaya a estar, creo que me dijo que iba a estar en Estados Unidos, aunque creo que me gustaría que estuviera.
- Puede ser, ella es bastante buena contigo ¿no?
- Por algo es mi hermanastra Kana – sonrió el castaño mirando a los pequeños – aunque al final de todo, mis hijos crecerán con la mejor madre de todas.
- Joan – la Saintia de Casiopea sonrió por eso mirando a sus hijos los cuales se durmieron unos minutos después de haber llegado al país europeo. Ambos siguieron avanzando un momento por las calles de París, Tsukumo estaba interesada en el arte por lo que decidieron ir al Louvre.
- Realmente es como dicen – dijo Joan mirando varias obras de pintura – aunque tengo entendido que la Mona Lisa debe estar por este pasillo.
- Sí, por aquí debe estar y… - la peli negra fue la primera en estar frente a la pintura y mirándola – aquí está.
- Es bastante linda – dijo el castaño el cual sonrió mirando la famosa obra – pintada por Leonardo da Vinci, llamada aquí en Francia La Joconde o como nosotros la conocemos en Latinoamérica, la Mona Lisa.
- La Gioconda, una obra universalmente conocida, aunque también sé que existen más obras de arte famosas aquí en el Louvre – decía Tsukumo.
- Sabes Kana, no pensé que realmente te gustara el arte.
- Las cosas como estas me gustan mucho, aunque no pensé que podría ver el Louvre, aunque tenía planes de venir algún día, jamás llegué a pensar que vendría con mi pareja y con hijos.
- Puede que solo tengamos 18 y 17 años, pero me alegra saber que al final podremos salir adelante con nuestros hijos – sonrió el mexicano. Los hijos de ambos seguían dormidos.
- Sí, nuestros hijos – ambos jóvenes siguieron viendo varias obras de arte que había en el museo, sin embargo, puede ser que por olvido Joan no se dio cuenta de que un cosmos familiar para él estaba llegando a la vuelta de una las esquinas del museo en otra de las salas.
- Imaginar que el día de hoy estarían muchas de las mejores obras del museo con más acercamiento al público, bien que certaines filles peintes dans les tableaux... soient nues... et j'aime ça! (aunque algunas de las chicas pintadas en los cuadros... están desnudas... ¡y me gusta!) – decía una rubia de ojos morados siendo Francine la que respondía a su nombre. La líder de las Mahou Shoujos miraba algunas obras de arte cuando de la nada miró de frente cuando iba a chocar con un choque de bebés – Oh, désolé, je n'avais pas remarqué où... Joan? (Oh, lo siento, no me fijé por donde… ¿Joan?).
- ¿Francine?
- Veo que vienes con tu chica.
- Buenos días Francine-san – se presentó Tsukumo haciendo una pequeña reverencia.
- Hola Kana, veo que los dos vienen con sus hijos.
- Vamos Francine, tu sais que tu es une soeur pour moi, donc techniquement ce sont tes neveux (sabes que eres una hermana para mí, así que técnicamente son tus sobrinos).
- ¿Mis sobrinos? – Francine miraba a los dos niños Fábregas Tsukumo los cuales al sentir un poco el ruido de los mayores se despertaron, pero no lloraron, solo se quedaron viendo a Francine la cual estaba frente a ellos y empezaron a reír un poco.
- Parece que les agradas Francine-san – la peli negra dijo eso mirando a la rubia.
- Puis-je en prendre un? (¿Puedo tomar uno?) – Joan asintió a lo que la francesa tomó a uno de los gemelos en brazos, lo que no le pareció molestarle.
- Parece que le agradas a Kazuki – dijo Tsukumo mirando como el bebé estaba feliz de la vida con Francine.
- Kazuki, ella es tu tía Francine – Joan le habló a su hijo, aunque luego tomó en sus brazos a Kasumi la cual estaba feliz con su papá.
- Antes que nada, no sabía que vendrías a Francia – decía la rubia mirando a su hermanastro el cual solo sonrió de forma nerviosa.
- Bueno, Kana y yo planeamos venir a dar una pequeña vuelta por Francia, aunque pensamos que no estabas ya que como me dijiste que ibas a ir a Estados Unidos.
- Sí, pero es que como Mia no estaba y la reunión que tendría en la ONU se canceló por varios motivos, entonces decidí quedarme a seguir con mis vacaciones – en eso, la francesa recordó algo – por cierto, Joan, je ne suis pas venu seul... Je suis venu avec mon père et ta mère (no vine sola... vine con mi padre y tu madre).
- ¿Ella está aquí? – preguntó el chico algo frio sabiendo que no tenía una relación nada buena con su progenitora, todo por lo de hace años cuando lo abandonó a él, su padre y sus demás hermanos – no importa, solo actúa como si todo estuviera bien.
- Joan – las dos chicas miraron al castaño el cual parecía bastante relajado a pesar de volver a verse las caras con la que ahora declaraba una mujer que no pertenecía parte de su vida.
- Francine, où es-tu allée? Ton père et moi voulons... (Francine, ¿Dónde te has metido? Tu padre y yo queremos…) – una mujer parecido a Joan apareció y cuando miró al mexicano esta se quedó callada y su mirada se tornó fría - ¿Qué haces aquí?
- Oh, mis disculpas Madame, pero estoy aquí de turismo con mi mujer y mis hijos – dijo en tono calmado el castaño.
- ¿Hijos? – la mujer miró como efectivamente el castaño tenía a Kasumi en sus brazos mientras que Francine seguía teniendo a Kazuki el cual estaba jugando un poco con el pecho de la rubia. Incluso miró a la peli negra al lado de Joan la cual concluyó que era su mujer.
- Francine – Vincent, el padre de Francine, hizo aparición y se sorprendió al ver a Joan junto con su hija, pero ambos mantenían una relación de respeto mutuo por lo que solo se dieron la mano – un gusto Joan.
- Lo mismo Vincent – el apretón de mano terminó y cuando menos acordaron todos estaban en la residencia Durant, Tsukumo poniendo a los gemelos en la carriola mientras miraban los juguetitos que tenían encima. La tensión entre Joan y su madre estaba muy dura, aunque fue más sorpresa que la mujer haya revelado que se había cambiado el nombre a Claudette Durant.
- Kazuki, ¿Cómo está el niño más lindo de este planeta? y Kasumi, espero que salgas tan linda como tu madre – Francine seguía mirando a los gemelos los cuales se reían con la rubia – bien que je dois dire que ta mère est très bonne et quand je dis qu'elle est très bonne c'est que ... elle est très bonne (aunque tengo que decir que tu madre está muy buena y cuando digo que está muy bueno… es que está muy buena).
- ¿Qué les estás diciendo?
- No importa, solo juego con ellos dos.
- ¿Y al final como se llaman? – preguntó Vincent, aunque Claudette disimuló no prestar atención.
- El varón se llama Kazuki y la niña se llama Kasumi, ambos se apellidan Fábregas Tsukumo.
- Aun sigo diciendo que es extraño que les hayan puesto nombres japoneses, como decía Joan que les pondrían nombres combinados – Francine fue la que habló.
- Pensamos eso, pero al final quedamos que les quedaría mejor nombres en japonés y elegimos dos que les quedaran como gemelos – sonrió el castaño mirando a sus hijos – y ya tienen 6 meses, pero no molestan mucho.
- Imaginar que tener hijos a temprana edad – susurró la madre del mexicano, aunque fue escuchada por el Caballero Dorado el cual solo frunció un poco el ceño, pero se calmó.
- Sabes Francine, planeo ser un buen padre para ellos, cuidarlos y jamás dejarlos de lado – al decir eso, la madre del chico supo que era para ella, pero no causaría ningún escenario en el lugar.
- Eso espero y… - Francine quedó callada por un momento, aunque no fue la única, Tsukumo hizo lo mismo y Joan también.
- ¿Sentiste eso?
- Sí, es un cosmos algo extraño, un poco fuerte y, además, posee maldad.
- ¿De qué hablan? – antes de que alguno respondiera, escucharon algunas explosiones en París causando que muchas personas comenzaran a correr espantadas.
- Que diable se passe-t-il?! (¡¿Qué demonios está pasando?!)
- Ni idea, tenemos que ir a ver – dijeron.
- Papá, por favor cuida a los hijos de Joan, tendremos que ver qué ocurre – Vincent asintió y sin más, los tres se fueron no sin antes los padres de los gemelos despedirse de ellos afirmando que volverían en un minuto. Los tres se fueron de ahí, Francine adquiriendo su forma Mahou Shoujo, Joan llamando su armadura dorada y Tsukumo con su armadura de Saintia.
En la capital francesa, se observaba a algunos guerreros vestidos con armaduras negras con rojo, y estos estaban matando a varias personas.
- Parece que era cierto que las criaturas de aquí eran muy débiles – dijo uno de ellos el cual llevaba una armadura estilo gladiador del Imperio romano – nadie como nosotros.
- Sí, somos más fuertes que los estúpidos humanos – sonreían varios de ellos los cuales seguían matando a las personas que estaban cerca.
- Al menos esperemos no encontrarnos con…
- ¡Cuidado! – Francine apareció de la nada y usó su lanza para matar a uno de ellos atravesándole el pecho, cosa que llamó la atención de los demás que lo acompañaban.
- ¿Y esa tipa quien carajo es?
- ¡Mátenla! – los demás fueron tras la francesa la cual no tuvo problema en desviar varios de los ataques de los guerreros gladiadores.
- ¡Maldita! ¡¿Cómo eres tan fuerte?!
- Y eso que no conoces a los más fuertes – sonrió Francine mientras parecían otro cosmos resultando ser Tsukumo.
- ¡¿Un Caballero de Athena?!
- Lluvia de lava – la peli negra lanzó su ataque resultando como una erupción volcánica la cual cayó sobre los gladiadores quemando a muchos de ellos hasta la muerte, sin embargo, un puñado de ellos logró sobrevivir - ¿Qué? Se supone que mi Lluvia de lava quema todo lo que se le atraviesa en su camino.
- Pues parece que te equivocaste en algo y es que nosotros pertenecemos a una legión de Cuerpo de Llama, gracias a la bendición de nuestro señor podemos aguantar grandes temperaturas, tus ataques de fuego no servirán contra nosotros.
- Pues entonces creo que necesitarán un ataque más fuerte que eso – Joan hizo su apareció vistiendo su armamento dorado – además, no permitiré que le hablan con ese tono a mi dama.
- ¿U-Un Caballero Dorado?
- ¿Qué hace alguien del más alto rango aquí?
- Sencillo, podría explicarles que hago aquí, pero definitivamente no tengo ganas de hacerlo, es mejor que se retiren o sufrirán las consecuencias.
- Ja, solo porque seas un Caballero Dorado ni creas que te tendremos miedo, ¡a él muchachos! – dijeron el grupo de guerreros yendo hacia el mexicano el cual no se inmutó y solo suspiró.
- Gran Cuerno – el ataque de Joan dio de lleno con los guerreros los cuales son pudieron evitar caer al suelo totalmente lastimados, cosa que fue muy sorprendente para ellos.
- M-Mierda… realmente los Dorados son realmente fuertes – suspiraron los guerreros.
- ¿Qué demonios son ustedes? – preguntó Joan llegando al frente de ellos – es mejor que hablen si no quieren morir de una vez.
- Jaja, ni creas que un simple humano como tu hará que confiese… ¡aaaah! – el guerrero notó un dolor punzante en su espalda, Francine había atravesado su carne con su lanza mágica – M-Malnacida.
- Habla.
- E-Es nuestro señor el que nos mandó… no les diré quién comanda esta invasión, sin embargo, nuestro señor Phobos ha querido que sembremos el terror en esta tierra para comenzar el inicio de la nueva era.
- ¿Phobos?
- Nos mandó a destruir… aunque tomen esto… como una advertencia… malditos Caballeros de Athena… la nueva era está… por empezar – el guerrero terminó muriendo lo que dejó muy confundidos a los tres.
- ¿Por qué dijo Phobos?
- En la mitología griega, era el dios del terror y el miedo – explicaba Tsukumo – hijo del dios Ares y la diosa Afrodita.
- Sí era el dios del terror, por eso explicaba que estos tipos venían a sembrar el miedo en las personas, pero tengo muchas cosas que quisiera saber.
- Pensez-vous que c'est le début d'une guerre? (¿Crees que esto sea el inicio de una Guerra?)
- No tengo ni idea – susurró Joan mirando como los cuerpos de los guerreros desaparecía ante sus ojos.
- Si el dios Phobos está involucrado, eso significa que él que comanda este ataque debe ser…
- Esto no me gusta nada – Joan miró al cielo – volvamos.
- Sí – los tres se fueron del lugar siempre con la imagen de todo el asunto.
Unas horas después, Joan y Tsukumo se fueron de Francia en avión, en primera clase. Sus hijos iban dormidos junto con ellos, aunque los dos Caballeros estaban pensando en todo lo que pasó, pudo haber sido un pequeño enfrentamiento, pero eso tenía algo oculto.
- ¿Qué pudo haber sido eso?
- Ni idea, pero esto es algo que no me quitar de la cabeza, si esto apenas era una advertencia, eso significa que tenemos la verdadera guerra ahora – dijo Joan mirando a Kasumi la cual estaba dormida en su pecho, luego echó mirada a Kazuki que estaba con Tsukumo – pero lo que sé es que no dejaré que algo les pase.
- Yo igual, habrá que luchar duro – los dos jóvenes siguieron con el viaje esperando a que cuando llegaran a Japón contar lo que había pasado.
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En el coliseo…
Akira estaba entrenando con Ramón y Yoshimi, esto por sugerencia de la peli mostaza y además de haberlo interrumpido cuando tenía un momento de pareja con Claudia.
- ¿Me estás diciendo que es como que si tuvieras una segunda mente que controla tu mayor parte del cosmos? – preguntó el hondureño a lo que Akira asintió – por las memorias de los antiguos Caballeros de Sagitario, puedo saber que esto es algo típico de los de Géminis.
- Hubieras visto, fue algo que realmente dio miedo, pero a la vez fue asombroso – dijo Iwaki recordando eso.
- Ya me lo imagino, no por algo siempre se ha dicho que los Caballeros de Géminis son los más fuertes de cada generación, pero creo que esto acabaría aquí con nosotros en el campo de batalla – el moreno miró a Akira – ¿puedes hacer que ese gemelo o lo que sea pueda salir a batallar?
- N-No lo sé, es que la otra vez salió de la nada, no entiendo cómo es que esa doble mente se manifestó y… - en eso, el peli negro bajó la mirada para unos segundos después levantarla con una sonrisa maléfica.
- ¿Akira?
- No soy Akira… aunque al sentir un cosmos delante de mí, no pude evitar conocer a aquella persona que es de las más poderosas – sonrió el tipo mientras que el cabello negro cambiaba a blanco – siempre miré tus batallas y la de los demás, sin embargo, nunca quise salir a batallar, pero por fin pude ser liberado en esa isla.
- ¿Qué se supone que eres?
- Puedes llamarme como quieras, sin embargo, creo que fui una especie de broma para los dioses. Verás, cuando iba a nacer, Akira y yo éramos gemelos, sin embargo, por obra de los dioses posiblemente, no llegué a nacer y fui absorbido por Akira en el vientre de su madre, aunque mis células quedaron con él, tal parece que al final de todo, soy su parte mala.
- Es el mismo caso de Caín y Abel de Géminis – susurró Ramón sabiendo algo de esa historia - ¿Qué se supone que quieres?
- ¿Qué más quiero? ¡Poder para destruir a todos y ser el único que pueda gobernar! ¡Te destruiré a ti, Ramón Maldonado! – el peli blanco elevó su cosmos a un nivel que hacía que todo alrededor empezara a agrietarse.
- ¡Barrera shinobi! – el área fue envuelto en la barrera del hondureño mientras que el Akira malvado solo frunció el ceño.
- Hábil para alguien como tú, sin embargo, no creas que eso me detendrá – la armadura de Géminis llegó al sitio y envolvió de nuevo el cuerpo de Akira, Iwaki solo miraba todo esto expectante - ¡espero que aguantes algo como una galaxia explotando en tu cara!
- Mierda… no me queda de otra que batallar en serio – susurró el hondureño adquiriendo su forma shinobi definitiva con un shuriken gigante en su espalda – adelante.
- ¡Explosión de Galaxias! – el poder fue directo hacia el hondureño el cual tomó su shuriken envuelto en cosmos dorado y lo lanzó con fuerza hacia el peli blanco. El shuriken chocó con lo que parecía ser una galaxia llena de cosmos, sin embargo, el ataque de Ramón fue más fuerte y dio de lleno en el cuerpo de "Akira" haciendo que la armadura dorada se despegara de su cuerpo – I-Imposible.
- No eres rival para mí, puedes que seas el Caballero de Géminis, pero definitivamente no eres el más fuerte – con eso, el cuerpo del peli blanco cayó al suelo y este volvió a ser Akira con el pelo negro.
- ¿Q-Que pasó?
- Es más grave de lo que pensé Akira, creo que deberías escuchar esto ahora que lo he visto.
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En algún lugar del espacio…
- ¿Ya empezaron a mandar a nuestros soldados?
- Así es padre, finalmente la tierra está desprotegida sin Athena.
- Esa odiosa realmente me da muchos problemas, pero miro que no interferirá esta vez – sonrió una presencia la cual era de cabello blanco, ojos plateados y tenía una imponente armadura plateada con alas de color rojo – aunque Eris no esté aquí, no me importa.
- Así es padre, tu eres el más fuerte.
- ¡Así es! ¡Yo, Ares, el dios de la guerra, seré el único que gobierne la tierra! ¡Prepárense Caballeros de Athena! ¡JAJAJAJAJAJA!
Una nueva amenaza estaba por caer en la Tierra y no sería nada bonito.
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Continuará…
