RinMakoto. La siguiente amenaza es de escala universal y el enemigo a vencer no será nada sencillo como lo fue Poseidón, será mil veces peor.

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Sin más, comencemos…

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Shiho se había reunido con Tsukumo y Joan los cuales explicaron el asunto con lo ocurrido en su visita en Francia, la Saintia estaba sumamente asombrada y es que algo así solo significa una cosa.

- Una Guerra Santa por parte de Ares – susurró la Saintia de Perseo la cual estaba analizando más las cosas – esto es malo.

- Lo sé, solo había escuchado de que Ares era alguien muy sanguinario y que cuando batalló contra Athena fue la peor Guerra Santa de la historia.

- ¿Tanto fue así? – preguntó Joan.

- Así es, fue tanto el derramamiento de sangre, es que sus guerreros son conocidos por ser unos barbaros sanguinarios, pero el hecho de que el dios de la guerra vuelva a la vida, significa que esta vez quiere cumplir sus ambiciones.

- ¿Estamos a las puertas de una nueva guerra?

- Es lo más probable – dijo la castaña mirando hacia las afueras de la academia a través de la ventana de la sala del Consejo – lastimosamente para nosotros, Athena no se encuentra, por lo que, si declara una guerra de ese modo, será muy malo.

- Pero batallamos contra Poseidón, no tuvimos ningún problema al luchar sin Athena.

- Eso sí, pero esta vez será diferente… - Shiho apretó su puño – necesitamos a Athena.

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Aeropuerto Internacional de Tokio.

- ¿Por qué no le dijiste a Yasmina que trajera a tu hermana? – dijo Claudia al lado de su pareja, ambos esperando en el aeropuerto.

- No confío en él, sabiendo que tiene la armadura de Cáncer, puede ser que le haga algo… y no quiero matarlo todavía.

- E-Entiendo eso – río la mexicana mientras que el hondureño miró de reojo como cierta persona venía a su encuentro – supongo que llegó.

- Sí – la persona que llegaba tenía el cabello lavanda y los ojos verdes, traía un vestido blanco con un sombrero de paja, aparte de su pequeña maleta.

- Bienvenida hermana – dijo el moreno abrazando a la peli lila la cual se alegró por eso mientras devolvía el gesto.

- Hola Ramón, ¿Cómo estás?

- Bien, ¿y tú Saori? ¿Todo bien?

- Sí, las cosas están bien en casa – dijo la chica para mirar a la mexicana – por cierto, ella es tu novia ¿verdad?

- Así es, ella es Claudia – la morena se puso algo nerviosa cuando la hermana de su pareja se acercaba a ella.

- H-Hola.

- Hola, tengo entendido que sales con mi hermano ¿verdad?

- S-Sí, s-soy Claudia, un gusto.

- El gusto es mío, me comentó Ramón que eras de México, realmente espero que nos llevemos bien.

- S-Sí, lo siento si estaba nerviosa, pero es que pensé que a lo mejor dirías algo por ser de México.

- No diría nada, Ramón es libre de enamorarse de quien sea y si esa persona le corresponda no me importa de donde sea, así que bienvenida a la familia Claudia.

- Muchas gracias, Saori – los tres se fueron a la academia, cabe decir que Saori Yuuki Maldonado era la hermana del hondureño, ella era mitad japonesa y mitad hondureña, aunque llevaba nombres en japonés.

Los tres llegaron al sitio en el que la peli lila paseaba por los pasillos de la academia para que conociera el sitio en el que su hermano menor estaba.

- ¿No sabía que eran un tipo de hermanastros?

- Más o menos, sin embargo, se debe más a que tanto Saori como mis demás hermanas mayores son hijas de un matrimonio anterior de mi padre, aunque la madre de ellas ya no está con nosotros.

- Lo lamento mucho.

- No te preocupes, al final de todo no la conocimos, de hecho, solo mamá es la única madre que hemos conocido – la peli lila se refería a la madre biológica de Ramón y sus hermanos menores – ella es nuestra madre que nos cuidó bastante bien.

- Vaya – cuando estaban llegando, estaban pasando cerca del Consejo, aunque cuando salió Shiho esta notó la presencia de Saori, sin embargo, se dio cuenta de algo que a lo mejor nadie más sabía.

- E-Ese cosmos – susurró Perseo mientras que miraba de reojo a la peli lila, pero Shiho sentía algo extraño en la chica – n-no me lo creo… es algo extraordinario, es ella.

- Por cierto, ¿Cuánto tiempo te quedarás aquí en Japón? – preguntó el hondureño.

- Bueno, al menos una semana, quiero visitar algunas cosas y también quería averiguar sobre nuestra madre, me agarró la idea de saber más sobre donde había estado ella y conocer a nuestra parte de la familia de ella.

- Vaya, pues parece que vienes con todo.

- Sí, eso es… - Saori se detuvo un momento y quedó viendo para todos lados como impresionada.

- ¿Saori?

- N-No es nada, solo que me pareció sentir algo raro por aquí – dijo - ¿no lo sintieron?

- ¿De qué hablas?

- No lo sé, pero es que sentí algo extraño, como si algo pasara, pero no entiendo nada – Claudia y Ramón se miraron entre sí algo extrañados.

- ¿Segura que no sabes nada más?

- No, solo fue un momento, pero desapareció esa sensación.

- Saori – los dos chicos miraron a la peli lila, aunque esta solo siguió con ellos y habló un poco sobre el hotel en el que se quedaría, incluso Ramón le dio una noticia que ni ella esperaba.

- ¿Se irán a vivir juntos? – preguntó.

- Sí, estamos planeando eso con Claudia, sin embargo, estábamos pensando si estar en México, Honduras o aquí en Japón, el ambiente es bastante bueno.

- Lo que sea para él – la mexicana le dio un abrazo al moreno – si vamos a cualquier sitio del mundo, lo acompañaré.

- Ya veo – los tres siguieron caminando por los pasillos, aunque luego acompañaron a la peli lila a su hotel.

Por su parte, Shiho estaba pensativa cuando pasó la hermana de Ramón la cual le llamó mucho la atención porque su cosmos era algo fuerte, aunque nadie parecía estar enterado.

- E-Esa chica que venía con Ramón-san y Claudia-san no era normal, es un cosmos cálido y casi de origen divino – susurró la chica mientras veía por la ventana – si no me equivoco, ella luce igual a…

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En una parte de Siberia…

- Recuerda Kurashiki, sigue bajando más la temperatura, una vez que llegues al cero absoluto habrás llegado al frío máximo que se puede alcanzar.

- L-Lo intento, pero es que es difícil ya que como sabes manejo fuego.

- Recuerda que lo hiciste contra Poseidón, hemos entrenado muchos meses para que puedas alcanzar el cero absoluto o estar cerca de él – Rafael seguía entrenando a Kurashiki para que pudiera alcanzar el frío más bajo que se podía alcanzar, aunque unos minutos después, parecía que estaba dando sus frutos luego de varios meses que estuvieron haciendo eso.

- C-Creo que si sigo bajando… lo conseguiré – el cosmos de Kurashiki estaba siendo de color dorado mientras que en su mano hizo una llama.

- Muy bien, ese cosmos que estás logrando es casi al séptimo sentido – sonrió el peli negro - ¡lánzalo!

- ¡Bien! – la Saintia de Fénix lanzó la llama en la que, al impactar contra el suelo, esta creó un hielo lo que le llamó la atención a Rafael.

- Lo lograste.

- S-Sí, lo hice – la peli roja se revisó las manos y decidió lanzar más llamas en las que efectivamente se convirtieron en hielo.

- Supongo que puedes vestir la armadura de Acuario – dijo el chico peli negro mientras que se ponía un poco alejado de la peli roja, Rafael levantó las manos - ¡prepárate Kurashiki, detén mi ataque para ver que estás preparada!

- Alférez-san – la Saintia de Fénix se puso en pose de combate rápido mientras que el cosmos de Rafael ardía.

- ¡Ejecución de Aurora! – gritó el peli negro lanzando su ataque más poderoso hacia la peli roja la cual solo tuvo que contrarrestar.

- ¡Ave Fénix! – los dos ataques chocaron, pero el aire frio de Rafael era más fuerte que el calor de Kurashiki, la chica estaba retrocediendo, sin embargo, no se quiso mover ni ceder – M-Mierda, esto es malo.

- Vamos Kurashiki, elevar el cosmos al infinito es la clave para que puedas superarme, hazlo si quieres vestir la armadura dorada.

- ¡S-Sí! – la peli roja siguió elevando más su cosmos, aunque esto no era de mucho riesgo para el mexicano el cual podía seguir aumentándolo sin problemas, en eso, el cosmos de la Saintia aumentó más en un dorado más fuerte y fue cuando llegó un destello del mismo color del cosmos de Kurashiki la cual envolvió su cuerpo.

- Parece que finalmente la aceptó – susurró Rafael mientras veía cómo es que la armadura de Acuario envolvió el cuerpo de Kurashiki mientras le daba cierto empuje a su cosmos, incluso ella se sorprendió de que la tuviera.

- S-Siento un cosmos que me está ayudando… ¿será por la armadura de Acuario?

- Puede ser, pero ahora si me quieres ganar, hazlo – Fénix entendió eso y levantó sus manos como lo hacía Rafael el cual detuvo su ataque para hacer lo mismo que la peli roja - ¡vamos Kurashiki! ¡Ejecución de la Aurora!

- Lo haré… ¡Ejecución de la Aurora! – gritó la chica, aunque en vez de salir aire frio, esta vez salió una llamarada, sin embargo, no desprendía calor, sino que frío.

- Eso es algo nuevo, no es aire frio, podría ser como un fuego frío, lo más probable es que sea porque como manejas fuego, pudo ser una combinación – los dos ataques seguían chocando, sin embargo, el aire frio de Rafael comenzó a llevarse más el terreno.

- N-No cederé… ¡no dejaré que me ganes! – gritó la peli roja mientras que contrarrestaba más la Ejecución de la Aurora de Rafael, aunque este solo sonrió.

- Lo has hecho bien Kurashiki, solo recuerda esta sensación cada vez que batalles, por el momento, he terminado, ¡adelante! – Rafael finalmente aumentó más el cosmos hasta un punto en el que la peli roja no pudo más y fue llevada por la corriente de aire del peli negro y la mandó a estrellarse con varios icebergs del lugar – bien hecho.

Rafael fue con la peli roja la cual estaba tirada en un montón de fragmentos de bloques gigantes de hielo, Kurashiki se puso en pose de combate, aunque a duras penas ya que poseía algunas partes de su cuerpo congeladas, incluso una parte de la armadura de Acuario estaba congelada.

- Cómo puedes, las armaduras doradas tampoco son indestructibles, alcanzando el cero absoluto, o sea, los – 273° estas llegan al punto en el que los átomos dejan de moverse y pude provocar la destrucción de la armadura, no alcanzaste el cero absoluto, sin embargo, estuviste cerca Kurashiki, te felicito.

- G-Gracias – susurró por el cansancio de la batalla.

- Aunque te falta perfeccionar el cero absoluto para poder llegar a él, vas bien, mira que la armadura dorada te aceptó como su portadora – Rafael se fijó en las partes congeladas – veremos qué pasa después con el hielo, si le echas algo de tu fuego lo más probable es que se derrita, aunque quien sabe.

- Sí, es lo mejor y… - la conversación fue interrumpida ya que ambos sintieron un cosmos algo extraño cerca de ellos y decidieron ir a inspeccionar, aunque cuando iban llegando, Rafael bloqueó una ráfaga de cosmos maligno.

- ¿Y esto?

- ¿De dónde vino eso?

- Así que de aquí provino ese cosmos tan fuerte – dijo una voz la cual se presentó en forma de una persona que flotaba sobre ellos – se ve que eres alguien fuerte.

- ¿Quién eres?

- Lo siento si no me presenté, pero será mejor que… te lo demuestre con esto – la figura era de alguien adulto, cabellera larga blanca y llevaba una armadura que lo hacía lucir más fuerte y bestial, este sin más miró fijo a Rafael el cual estaba listo para cualquier cosa, pero de la nada, su vista se nubló para posteriormente mostrar el entorno de Tenochtitlan de hace 3 años.

- ¿Q-Que? ¿Q-Que es esto? – se preguntó el chico mientras miraba de lejos a alguien que venía a su encuentro - ¿Quién es?

- ¡Rafael! ¡Rafael! ¡Ya estás aquí! – la figura tenía la piel un poco morena, cabellera negra larga y buen cuerpo, sin embargo, Rafael la pudo conocer bien y sus ojos se abrieron en sorpresa.

- ¿C-Calvera? ¿Q-Que haces aquí? S-Se supone que tu…

- Rafael, espera que yo… - en eso, un rayo de energía llegó hacia la peli negra y terminó matándola frente a los ojos del mexicano el cual solo quedó en shock total.

- ¿O-Otra vez eso? ¿V-V-Volveré a ver eso de nuevo? – se decía el chico peli negro mientras se tomaba la cabeza algo confundido, sin embargo, esto no era algo que pasaba realmente.

- ¡Alférez-san! ¡Alférez-san! – Kurashiki agitaba al peli negro el cual parecía estar en otro mundo con la mirada vacía - ¡¿Qué le hiciste a Alférez-san?!

- Un humano que tiene miedos no debería llamarse Caballero, aunque parezca que es fuerte, tiene las debilidades que como siempre los humanos poseen – decía el tipo el cual miraba a la peli roja – y vaya que sorpresa tenemos aquí, un Caballero Dorado y es una mujer, que vergüenza.

- ¿Cómo que una vergüenza? – la peli roja miró fijo al peli blanco - ¿Quién eres?

- Más respeto Caballero de Athena, pero me presentaré, soy la personificación del miedo, sirviente de mi señor Ares, soy Deimos.

- ¿Deimos? ¿Uno de los hijos de Ares? – Kurashiki tragó algo de saliva mirando al peli blanco – mierda, creo que estoy en problemas, su cosmos es fuerte, digno de un dios, creo que tiene un cosmos similar al de Fábregas-san en su estado normal.

- ¿Qué ocurre? ¿Acaso comprendiste que tu nivel no está al nivel de un dios como yo? – Kurashiki frunció el ceño y decidió no ceder.

- No creas que solo por ser mujer me dejaré vencer por ti, recibirás mi ataque… ¡Ejecución de la Aurora! – la peli roja lanzó su ráfaga de aire frio hacia Deimos, aunque este solo lo detuvo con una mano dejando callada a la Saintia de Fénix – mierda.

- Un buen intento Dama Dorada si debería decirlo, pero no creas que con tu cosmos tan débil me lograrás hacer algún daño – la deidad del miedo miró fijo a Kurashiki y solo le extendió la mano – pero esto es solo algo que los humanos se imponen y no son más que mortales.

- No somos simples mortales, peleamos por nuestros objetivos, deseamos la paz en el mundo…

- No mientas humana. El miedo humano es una característica principal de ustedes, simplemente por no querer hacer las cosas de otro modo, siempre sometidos al miedo, eso les impide que no cumplan sus objetivos, el miedo es lo típico de los humanos – el dios cargó su cosmos oscuro en su mano apuntando directo a Kurashiki – es mejor que vayas con ese miedo al otro mundo, humana.

- ¡Ni creas que me dejaré vencer! – la peli roja estaba cansada, sin embargo, se levantó dispuesta a seguir luchando – te congelaré con mi Ejecución de la Aurora.

- Idiota… ¡Recibirás los mil años de miedo! ¡Muere Dama Dorada! – el ataque se manifestó en muchos fantasmas de color negro yendo hacia la peli roja la cual estaba por ser atacada, sin embargo…

- ¡Purificador de Demonios / Meteoros! – gritaron dos personas llegando al lugar y con sus ataques frenaron el ataque de Deimos.

- Que demonios les pasa, Caballeros de Athena – la deidad miró como es que la dos personas que estaban ahí, Shinji y Waka, habían desviado su ataque.

- Suzuki-san, Jinguji-san.

- Kurashiki-Senpai, ¿Qué ocurrió con Rafael? – preguntó el peli ceniza.

- Yo te lo explicaré – Deimos habló – ese humano recibió mi Pesadilla eterna, una alucinación que hace ver tu peor miedo, en estos momentos está viviendo un infierno en vida.

- Alférez-san – la peli roja apretó fuerte su puño mientras que su cosmos comenzaba a llamear – ¡pagarás por lo que hiciste Deimos!

- Cálmate Kurashiki-Senpai, estás molesta, pero con esto no ganarás nada – decía Waka mientras sentía el cosmos de la deidad – ¿Qué opinas Shinji-san?

- Es un dios algo fuerte, sin embargo, creo que no podremos ganarle sin Rafael – Shinji miró al peli negro – para matar a un dios, deberemos unir nuestros cosmos al máximo, porque si no, la única solución que nos queda es la técnica prohibida.

- ¿L-La técnica prohibida? – susurró Waka, Kurashiki entendió eso.

- N-No me dirás que necesitamos la… ¡pero si está prohibida!

- Para nosotras las Saintias, Athena nos permitió usarla solo a las Saintias, después de todo la usaron cuando pelearon con los tres hace tiempo ¿recuerdas? – decía la peli azul haciendo que la peli roja recordara eso – sin embargo, esa técnica usada por Caballeros Dorados es distinta, porque su poder es tan poderoso que por esa razón Athena la prohibió.

- ¡Suficiente malditos! ¡Mueran! – Deimos iba a atacarlos, sin embargo, fue detenido por Rafael el cual luchaba por tener el control total de su mente – ¿Qué cosa?

- P-Puede que tú me hayas controlado la mente por un momento, pero no te perdonaré por volver a hacerme recordar ese momento tan doloroso, aunque lo he superado, eso me hace hervir la sangre – Rafael estaba muy molesto por eso y solo fue al lado de sus compañeros – Shinji, la técnica que hablas es la…

- Así es, pero sabes el peso de usarla ¿verdad?

- Sabes que yo no soy un Caballero de Athena, Kurashiki apenas está aprendiendo, sin embargo, creo que puede funcionar – el peli negro se puso en la pose de abajo – vamos a matar a ese maldito, no me importa el peso de la culpa.

- Rafael – el peli ceniza se puso a su lado poniéndose en la pose de la derecha – Kurashiki-Senpai.

- B-Bien – la peli roja se unió a ellos en la pose de la izquierda, los 3 comenzaron a elevar su cosmos al máximo lo que alertó mucho a Deimos.

- Waka-san, ten cuidado con esto ya que es muy peligroso.

- S-Sí.

- Este cosmos es de…

- La técnica prohibida desde la Era Mitológica está a punto de ser soltada de nuevo – susurró la Saintia de Águila la cual miró como es que detrás de los 3 Caballeros aparecía la imagen de la diosa de la guerra.

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Japón.

- E-Esa es la técnica prohibida – susurró Saori mientras veía al cielo, Claudia y Ramón no entendieron nada, sin embargo, un cosmos extraño emanaba de la hermana del hondureño.

- ¿Saori? ¿Qué ocurre? – el hondureño miró como es que por un momento apareció la imagen de Nike, la diosa de la victoria detrás de su hermana – e-este cosmos… ¿Qué es lo que te pasa Saori?

- Athena – Shiho llegó a donde estaban los dos mirando a la peli lila la cual volvió en sí y miró a la Saintia de Perseo la cual se arrodilló frente a la oji verde – sabía que era usted, diosa Athena.

- ¿A-A-Athena?

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- Pero si lanzan el ataque de lleno, ellos tres…

- ¡Exclamación de Athena! – gritaron Shinji, Rafael y Kurashiki al mismo tiempo, ejecutando la técnica prohibida desde tiempos mitológicos.

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Continuará…