RinMakoto. Mejor dicho, varios enemigos, los Dioses del sueño son terribles y ahora la prioridad es que hay que salvar el alma de Ramón, pero Esperanza ha perdido el brazo derecho en eso, la cosa se complicará.

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Sin más, comencemos…

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Los dioses del sueño hicieron aparición, aunque las cosas no pintaron bien ya que cuando Esperanza estaba dispuesta a batallar contra estos, la técnica del dios Ikelos de la Visión nocturna hizo que la peli verde perdiera el brazo y este fuera llevado por los demás dioses.

- Ocurrió lo mismo que con el Cid de Capricornio – susurró por lo bajo Esperanza tomándose su zona herida.

- Oye, es mejor que no pelees, estás sangrando mucho Cortés – dijo Claire a la chica, pero esta solo negó con la cabeza.

- Es mi deber matar a esos dioses y recuperar el alma de Ramón, se lo prometí a Claudia y a Carlos, si me doy por vencida, ¿de qué mierda me habrá servido todo el entrenamiento que realicé?

- No seas idiota – exclamó la inglesa peli vino tinto – Do you want to bleed to death?!

- No me importa si eso pasa, después de todo… - en eso, Esperanza quedó callada mientras sentía como su armadura resonaba, las dos inglesas lo notaron también.

- ¿Por qué tu armadura dorada brilla así?

- Me está indicando algo… mi brazo que fue cercenado por Ikelos está en el Mundo de los Sueños, la malnacida de Phantasos lo tiene – la española abrió los ojos en grande – lo tengo… ¡ya sé cómo llegar al Mundo de los Sueños!

- ¿Qué has dicho?

- La armadura de Capricornio no está completa, mi brazo que fue arrancado aún tiene un trozo de ella por lo que ella me puede guiar hacia allá.

- Una pregunta Cortés, Why are you determined to find Ramón's soul?

- Es un gran amigo y además mi maestro que me ayudó a perfeccionar mi Espada del Cid, gracias a sus entrenamientos he logrado llegar a donde estoy, por eso le debo una grande, mi mejor amiga es su novia por lo que no quiero que ella esté triste – la morena se levantó, Honjou y Claire miraron como es que a pesar de que su brazo estaba desangrándose más, ella estaba dispuesta a pelear.

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Alejada del Santuario, Shinonome estaba caminando buscando algunas amenazas del dios Ares, aunque las cosas parecían estar calmadas, aun así, Sagitario estaba alerta por si alguien atacaba.

Sin darse cuenta, la diosa del sueño Phantasos estaba mirando a la Dorada sonriendo un poco, todo mientras que cargaba algo de cosmos en su dedo.

- Parece que hay una Dorada que puede ser una buena víctima – sonrió – ahora que el Santuario está sin un Patriarca, será más fácil de derrotar y que el dios Ares logré su objetivo.

- Siento un cosmos extraño – susurró la peli azul mirando para todos lados, aunque cuando menos acordó, la diosa de las apariencias engañosas pareció frente a ella – ¡¿Quién eres tú?!

- Quien diría que Sagitario sería una chica linda, pero como una vez se lo dije a Grulla hace muchos años, que las chicas sean violentas y batallen no me gusta porque arruina su belleza.

- Tsk… tú eres…

- Uno de tus antecesores, Sísifo de Sagitario, fue llevado al Mundo de los Sueños, pero esta vez será diferente ya que esta vez te haré dormir para que puedas estar mejor y no pelear porque eso dañaría tu belleza.

- ¿Qué dañaría mi belleza? No seas idiota, por eso es que peleo por Athena, ¡no cederé, aunque mi rival sea un dios! – Shinonome miró como Phantasos ponía una mano en el pecho de la chica y su cuerpo estaba paralizado – ¿Q-Que demonios pasa?

- Espero que disfrutes de tu sueño Sagitario, con esto tendrás dulces sueños y tu alma quedará atrapada en el Mundo de los Sueños, tu cuerpo se pudrirá lentamente – reía Phantasos mientras comenzaba a extraer el alma de la peli azul – ¡Fantasía Siniestra!

- M-Malnacida – Shinonome no aguantó más y cayó víctima de la técnica de Phantasos la cual llevaba su alma en una de sus manos.

- Ahora que me deshice de Sagitario, enviaré su alma al mundo que siempre quiso, así no sufrirá y vivirá en una ilusión por toda la eternidad – sin más, la diosa desapareció dejando el cuerpo de la Dorada ahí. Al llegar, colocó el alma de Shinonome en una burbuja de cosmos y esta le echó mirada al sueño que le puso – veamos el mundo ideal de Sagitario.

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Sueño / Mente de Shinonome

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La joven peli azul despertó estando en lo que parecía ser Satogahama, todo parecía estar normal, sin nada malo, miraba para todos lados, pero sin detectar ningún cosmos maligno. Al verse, notó que estaba con su ropa normal.

- ¿Qué es esto? No entiendo que pasa aquí – Shinonome seguía mirando hasta que notó que alguien llegaba hacia ella, este era el chico de peli morena, cabello negro y ojos color café.

- Hola Ryo, ¿lista para nuestra cita?

- ¿Ramón? ¿Qué pasa? ¿No estás herido? ¿Qué pasó con la batalla contra Ares?

- ¿De qué estás hablando Ryo? Ganamos y todo el mundo está bien, los que cayeron fueron revividos por la diosa Athena y todos somos felices – el hondureño tomó la mano de la japonesa – vamos, que hay que llegar a tiempo a nuestra cita.

- ¿Cita? ¿De qué hablas? ¿No se supone que sales con la hermana Fábregas?

- Bueno Ryo, ¿te golpeaste en la cabeza o qué? Yo no salgo con Claudia, ¿no recuerdas que decidimos ser novios para poder casarnos por la tradición de tu familia?

- P-Pero…

- Vamos – los dos chicos fueron hacia una cafetería en la que comenzaría su cita, aunque Shinonome estaba muy confundida por todo, su mente no la dejaba en paz.

- ¿Por qué Ramón y yo somos novios? No entiendo nada, pero lo único que recuerdo es que estaba peleando con esa tipa que se decía ser diosa del sueño y luego… ah, no entiendo nada, pero el hecho de que estoy saliendo con Ramón en lo que sea este mundo o realidad alterna.

- ¿Qué tanto piensas Ryo? Honestamente hoy estás bastante distraída, ¿será que te quedaste pensando en lo que hicimos anoche?

- ¿Q-Que hicimos anoche?

- Mejor dí que no hicimos, desde que empezamos a tener relaciones es bastante genial todo – la cara de la peli azul se puso roja por eso y solo continuó con lo demás, aunque seguía preguntándose qué había ocurrido.

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- Parece que Sagitario tiene un sueño bastante lindo y será mejor que lo disfrute porque esto será eterno, con esto acabé con uno de los Caballeros más peligroso del ejército de Athena – sonrió la diosa Phantasos – ahora solo queda esperar como es que su cuerpo se pudre en vida, solo quiero ver lo que hace Ikelos. Creo que Morfeo y Oneiros deben estar pendientes del alma de ese joven llamado Ramón Maldonado del que se dice que es el auténtico Pegaso.

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En donde estaba justamente el cuerpo de Shinonome, justo llegaron Tomoe y Hibiki los cuales decidieron pasar un momento por el sitio y se toparon con la peli azul.

- ¿Shinonome-san? ¡Shinonome-san! – la peli negra intentó hacerla despertar, pero esta no lograba hacerlo, la ansiedad comenzó a apoderarse de su cuerpo – ¡Hibiki-san, Shinonome-san no responde!

- Calma Tomoe-san, puedo sentir su cosmos, pero parece que estuviera muerta – el peli humo se le acercó y tocó un poco la vena yugular de la peli azul, notó pulso – no entiendo que es lo que pasa.

- Su alma fue extraída de su cuerpo por Phantasos – Ikelos hizo aparición poniendo alerta a los dos chicos – vaya, una Saintia y un Caballero Dorado solo para mí, esto es genial.

- ¿Quién eres?

- Ikelos de la Visión nocturna, uno de los dioses del sueño y solo puedo decirles que, en estos momentos, tendrán el mismo destino que el de Sagitario, la cual perdió su alma y está en el Mundo de los Sueños en donde dormirá por toda la eternidad.

- No me creo eso, si eres uno de los dioses que están ahora al servicio de Ares, me encargaré de eliminarte – Hibiki elevó su cosmos apareciendo la imagen del cordero detrás de él – ¡Revolución del Polvo Estelar!

- Patético – Ikelos distorsionó el tiempo haciendo que el ataque se desviara hacia Hibiki sorprendiéndolo, aunque fue más cuando las estrellas fugaces fueron directo a su novia.

- ¡Tomoe-san!

- ¡Muro de Cristal! – la Saintia de Osa Menor usó la técnica de Aries para evitar que el ataque de su pareja le diera, pero logró contenerla por poco, aunque una de las estrellas rompió el muro dándole de lleno en el abdomen, pero lo aguantó.

- Tomoe-san… ¡maldito seas Ikelos! – Hibiki miró a la deidad con molestia absoluta – por tu culpa Tomoe-san salió lastimada, no creas que seré blando contigo.

- Inténtalo si puedes, pero todo ataque seré repelido por mi distorsión del tiempo, ni siquiera alguien como tú que es un Caballero Dorado podrá detenerme, eso lo vivió de primera mano Capricornio.

- ¿Cortés-san? – exclamó Aries al igual que Osa Menor, ambos sin palabras por saber qué pasó con la española – ¡¿Qué le hicieron?!

- No importa, pronto se reunirán con ella, espero que aguanten – Ikelos fue directo a atacar a los dos chicos, pero Hibiki fue primero.

- Muro de Cristal – exclamó el peli humo haciendo que cuando Ikelos lo iba a atacar, este no pudiera hacer nada y chocó de lleno con el muro.

- ¿Qué? ¡¿Qué es esto?!

- Es mi Muro de Cristal, es una barrera indestructible, por lo que no creo que sea buena idea de que intentes romper este muro impenetrable.

- Con que con esas tenemos ¿eh? ¡Pues prepárate porque sufrirás y…! – Ikelos quedó callado mientras que miraba para todos lados – algo ocurre en el Mundo de los Sueños, pero no sé qué es.

- ¿De qué habla?

- Ni idea Tomoe-san – el dios del sueño desapareció del sitio dejando confundidos a los dos chicos, sin embargo, Hibiki se centró más en la salud de la peli negra – ¿estás bien Tomoe-san?

- Sí, no te preocupes, no fue algo que me doliera en realidad, el Muro de Cristal me protegió – Tomoe no siguió ya que los labios del chico de lentes la interrumpieron y ella correspondió el beso. Hibiki se acostó encima de la peli negra, aunque no pasó a nada más que el beso para después separarse y llevar a Shinonome al Santuario, a ella la pondrían en el templo de Sagitario y buscarían una manera de traerla de regreso.

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De nuevo con Phantasos la cual resguardaba el mundo de Phantasia, una especie como jaula en el que los sueños de las personas vivían en unas fantasías bastante buenas y como era que sus vidas tomaran un rumbo feliz.

- Aunque hace muchos siglos, el Cid de Capricornio supuestamente destruyó nuestras almas al atacarnos con la Flecha de Sagitario, sin embargo, quedó un poco de nuestras almas para que volviéramos a la vida – decía Morfeo hablando telepáticamente con Phantasos.

- Aun así, somos dioses, por lo que no hay problema con ellos – la diosa de las apariencias dijo con algo de arrogancia, pero en eso, se quedó callada cuando sintió un cosmos aproximándose, aunque lo primero que observó fue una ráfaga de aire dorada llegando a donde estaba Phantasos – ¡¿Qué demonios fue eso?! Una ráfaga de aire cortante, pero eso significa que…

- ¡Flechas Fantasmales! – varias flechas fueron directo a Phantasos, este ataque fue detenido por facilidad.

- ¿De dónde vienen estos ataques? – no fue hasta que observó arriba y notó como llegaba Esperanza junto con Claire y Honjou.

- Sorpresa, parece que este mundo no es tan impenetrable como pensaba.

- ¿Cómo has llegado aquí si…? – la diosa quedó callada – no me digas que…

- Creo que olvidaste lo que pasó la última vez que batallaste ¿no? Mi propio brazo, que el maldito de Ikelos arrancó me atrajo hacia aquí – Phantasos miró a donde tenía el brazo de Esperanza y sentía algo – maldición, olvidé esa resonancia de la armadura dorada.

- Aparte, encontré una forma de entrar aquí siendo ayudado por mi brazo – dijo la peli verde – la estructura en Inglaterra, Stonehenge, me sirvió como entrada al Mundo de los Sueños y con la resonancia de mi brazo fue más fácil.

- Entonces, la razón por la que estabas ahí fue por…

- Sí – Honjou habló – Stonehenge se usaba como observatorio, sin embargo, también anunciaba el crepúsculo que es cuando se decía el Mundo de los Sueños se abría brevemente, algo que ni los mismos dioses se dieron cuenta.

- Nosotras gracias a eso pudimos entrar, what a great mistake of you, gods.

- Humanos… ¿Cómo se atrevieron a hacer eso? ¡Solo los dioses podemos hacer esto! – exclamó Phantasos mirando a las tres chicas.

- No me cansaré de decirlo, gracias a mi brazo pude atravesar dimensiones y aun cuento con mi espada… y te destruiré – sentenció Esperanza mientras que de su brazo apuntado salía cosmos dorado tomando la forma de una llama dorada, aunque no eso no detenía el desangrado.

- Al igual que el Cid eres alguien interesante, pero no creo que tengas la misma convicción que él – Phantasos miró también a las inglesas – y las demás también sufrirán el mismo destino que lo sufrió Sagitario.

- ¿Qué dices? – las demás miraron como en una esfera estaba la que parecía ser el alma de Shinonome.

- ¿Cómo la capturaste?

- No fue difícil, ni siquiera un Caballero Dorado aguantó tanto para caer ante mis poderes, después de todo, ¿Qué se podía esperar de ella siendo que se enfrentaba a un dios? El resultado era inevitable.

- ¡No lo permitiremos! ¡Flecha Fantasmal!

- Excalibur, go and attack!

- Patéticas – los dos ataques ingleses no fueron suficientes para Phantasos quien rápidamente apareció enfrente de ella poniendo sus manos en los pechos de ambas.

- Fantasía Siniestra – susurró mientras que el alma de las chicas era sacada para sorpresa de Esperanza la cual, aunque quiso usar su cosmos, el dolor de la herida se hizo presente y eso la jodió un poco – parece que la herida que te hizo Ikelos aún está presente, pero no te preocupes, pronto estarás durmiendo eternamente.

- ¿Qué harás? – Capricornio miró como es que el alma de Honjou y Claire eran encerradas en una esfera.

- Gozarán de sueños bastante lindos, alejándose del mundo terrible del que están viviendo – decía la diosa parea después mirar a Esperanza – ahora sigues tú, Capricornio.

- Maldita – la peli verde no terminó en nada bueno, no podía moverse y solo pudo ver cómo es que su alma era extraída hasta que esta fue llevada a una esfera de cosmos.

- Ja, parece que las almas de los Caballeros de Capricornio siempre son bastante lindas, no creo que ella tenga la misma convicción del Cid, así que vamos a ver cómo cual es el sueño que tienes – Phantasos estaba mirando el alma de Esperanza y aunque había varias cosas que podían interesarle, siempre salía algo y eso no desaparecía – ¿Qué es eso?

- Mi corazón tiene varias cosas… sin embargo, hay algo que he añorado desde niña y es la razón por la que me convertí en Caballero Dorado – exclamó el alma de la española y se formó una espada dorada.

- Imposible… ¡¿ella también solo piensa en eso?!

- Desde pequeña, para superar a todos mis enemigos que decían que mi espada era una mierda y no cortaba nada, a eso le dediqué mucho tiempo y saqué mucho brillo para que finalmente esta fuera una poderosa espada, ese es el sueño que tengo, ¡que el mundo mire como la espada de Esperanza Cortés del Rio es la más poderosa que haya existido jamás! – el alma de la chica estaba con una espada apuntando al dios del sueño.

- No me lo creo… ¡ella también sigue su propio camino! ¡¿Cómo es posible?! – Phantasos miró como es que la espada se le acercó y sin más, la cortó a la mitad haciendo que este se destruyera. Las almas capturadas volvieron a sus cuerpos.

- ¡¿Qué pasó?! – Honjou exclamó mirando a todos lados, Claire estaba del mismo modo, Esperanza recuperó su alma, aunque siempre estaba el malestar de su brazo amputado y como es que la sangre seguía saliendo de su cuerpo.

- Acabé con Phantasos – susurró la morena, aunque en eso, sintió el cosmos de Phantasos – ¿Qué? Se supone que corté a la mitad.

- Aun… ¡no estoy muerto! ¡Capricornio, me has vuelto a humillar! ¡Voy a matarte…! – la diosa de las apariencias no continuó ya que una flecha llegó a ella atravesando su corazón – ¿Q-Que?

- Esa flecha como dorada es de…

- ¡El alma de Shinonome-chan! – las demás miraron como es que el alma de la peli azul había sido liberada, aun así, esta se ideó de clavar una flecha de cosmos en Phantasos, acabando con esta deidad. Sin más, el alma de la peli azul volvió al Santuario, más específico a su cuerpo.

- Ya no hay problema con ese dios – dijo por lo bajo Esperanza, solo frunció un poco el ceño por el dolor y como se estaba sintiendo – mierda, la pérdida de sangre me está afectando, pero no puedo parar aquí, siento que en donde tienen encerrado a Ramón está cerca.

Mientras que, en otro lugar, dos de los dioses del sueño, Oneiros e Ikelos sintieron algo que no iba nada bien.

- Algo malo ha ocurrido.

- Sí, no solo eso, la puerta en donde tenemos encerrada el alma de Ramón Maldonado se sacudió por alguna razón y el cosmos de Phantasos ha desaparecido, no solo eso, siento el cosmos de Esperanza de Capricornio y de las otras dos chicas que venían con ella.

- Supongo que hizo las mismas que el Cid de Capricornio, pero no importa, si buscan el alma de ese Ramón Maldonado será muy difícil, él se encuentra en Morfía, el reino controlado por Morfeo, dejemos que él se encargue de su alma.

- Déjame a mí a Capricornio – Ikelos sonrió de forma malvada – no me la hará de nuevo, esta vez exterminaré a esa tipa de una maldita vez, veamos si aguanta cuando la mande a Phobia.

Mientras tanto, con las tres chicas, las dos inglesas miraban como es que Esperanza estaba amarrando su capa a la zona afectada, a la vez que con su cosmos hacía que no pasará mucho la sangre deteniendo un poco la hemorragia.

- Don't you think you should rest? You really are bleeding a lot.

- Estaré bien, esto me dará más tiempo antes de que me cure – susurró la morena, en eso, un gran cosmos llegó para sorpresa de Esperanza, Honjou y Claire.

- ¿De nuevo ese tipo?

- Lo has hecho de nuevo Capricornio – susurró Ikelos el cual transportó a todas a su mundo, Phobia – pero no creas que volverá a pasar.

- No estaría segura – Esperanza elevó su cosmos apareciendo detrás de ella su constelación guardiana – prepárate porque tú eres el siguiente, Ikelos.

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Continuará…