RinMakoto. Esperanza acabó con Ikelos y tanto Asuka como Claudia acabaron con Morfeo despertando unas armaduras divinas, solo falta Oneiros, pero con las almas de los otros dioses con él, las cosas no marchan bien.

.

Sin más, comencemos…

.

.

.

El último de los dioses del sueño, Oneiros, se había manifestado y no solo eso, este había absorbido las almas de los demás dioses del sueño haciéndose más fuerte. Sin embargo, había algo más que estaba en contra de las chicas que estaban ahí y era que Esperanza estaba bastante débil por toda la sangre que estaba perdiendo de su cuerpo.

- ¿Qué pasa Capricornio? – preguntó Oneiros mirando a la peli verde la cual solo frunció el ceño mirando al dios – no volverás a matarnos de nuevo ¿verdad? Porque sabes que es imposible.

- No cederé y menos contra ustedes – exclamó la española, aunque cuando quiso dar un paso, esta se tambaleó un poco siendo sostenida por Claudia.

- Esperanza, por favor no hagas más esfuerzo del que debes – exclamó la morena mexicana, aunque Esperanza solo negó con la cabeza.

- Si no venzo a los dioses del sueño, en nada estaré Claudia, así como quise hacer que mi espada fuera la más filosa que existe, lo lograré si los derroto.

- Lindas palabras Capricornio, pero olvidas que te estás muriendo por la falta de sangre, algo que realmente luce de ustedes los humanos los cuales tiene ese límite para pelear.

- ¡Cállate! – Asuka levantó su espada dorada señalando a los dioses, aunque solo estuviera Oneiros físicamente, se podía ver como las almas de los demás estaban detrás de él, aunque en eso, la armadura del dios del sueño tomaba la forma de un centauro imponente – ¿Qué?

- Quiero que sepan que de aquí no pasarán, ¡¿Por qué son tan necios los humanos?!

- Somos necios porque buscamos la forma de sobrevivir si eso significa que tengamos que pelear contra los dioses – exclamó Esperanza poniéndose de pie, su brazo cortado se iluminó con su cosmos dorado tomando forma de espada.

- No importa cuánto arda tu cosmos, es imposible que sobrevivas.

- La persona que vine a salvar aquí me ayudó mucho y creyó en mí, no solo eso, su hermana es la diosa que protegemos… ¡por eso no creas que porque estoy así de herida seré una presa fácil! – exclamó la española lanzando múltiples ráfagas de aire de su espada, Oneiros solo las esquivaba como si nada.

- ¿Crees que me podrás herir con eso? No seas estúpida Capricornio… - Oneiros se calló en eso que supo que eso lo había vivido antes, por lo que, al voltear la mirada, supo que las ráfagas de aire que había esquivado dieron en el límite del mundo de los sueños causando una distorsión en esa dimensión.

- Eso es…

- Cortés está tramando sacar a Oneiros de este sitio – exclamó Claire.

- ¡Aquí voy! ¡Piedra Saltarina! – gritó Esperanza usando su técnica menos conocida, la Piedra Saltarina, esta usó sus piernas creando una poderosa patada empujando a Oneiros hacia la ruptura de dimensión.

- ¿Harás lo mismo que uno de tus antecesores? ¿Me sacarás del mundo del sueño, aunque Athena no esté aquí?

- ¡Así es! Si peleamos aquí y morimos, todas mis compañeras morirán o recibirán daño, por lo que no puedo permitir que eso pase – exclamó mientras que seguía empujando al dios fusionado.

- ¡Esperanza, te ayudaré! ¡Plasma Relámpago! – Claudia fue la que siguió uniéndose al ataque con su mejor amiga, aunque no fue la única.

- ¡No las dejaré solas en esto! – Asuka se unió empujando su espada dorada hacia Oneiros, el cosmos de las tres Doradas fue suficiente para destruir la dimensión en la que estaban y enviar al dios del sueño al mundo real. Honjou y Claire salieron de ahí y estaban fuera.

- Volvimos al mundo real.

- Por fin hemos salido de ahí – susurró la rubia – pero la verdadera pregunta es… ¿Cómo venceremos a Oneiros?

- Esa es una buena pregunta – la peli vino tinto se le vino algo a la mente – por cierto, ¿Por qué es que Cortés y usted se tienen esa rivalidad con respecto a las espadas?

- It is a long story, pero para resumirla, fue algo así…

.

Flashback

.

Londres, Inglaterra.

Claire se había escapado del palacio ya que no soportaba muchas veces estar en varias reuniones, apenas había sido ascendido a reina y ya el título le estaba fastidiando. Esta decidió disfrazarse y ponerse gafas con un abrigo grande y eso pasaría desapercibida para todos.

La rubia se fue del lugar a Stonehenge, este sitio por alguna razón le gustaba bastante, no obstante, llegando ahí, notó como en este lugar estaba una peli verde de piel morena la cual solo miraba el monumento con algo de aburrimiento.

- En serio no entiendo cómo es que a las personas les gusta este tipo de cosas, de suerte solo vine para ver a mi primo David que aquí vive – decía la joven y en eso, notó otra presencia y se puso en pose de combate.

- ¿Qué demonios estabas diciendo?

- ¿Quién eres tú? – preguntó la peli verde mirando a la chica con lentes, esta solo frunció el ceño.

- ¿No sabes quién soy yo? Espero que me hables con más respeto.

- Ja, ¿Cómo porque tendría que hablarte con respeto? No me gusta este país, solo estoy aquí porque tuvimos que venir a ver a un primo mío, salí a dar una vuelta para ver si había algo en Inglaterra que me gustara, pero no hay nada bueno, solo un montón de greedys por ahí.

- Oye, calma esa boca tuya, no me gusta nada.

- ¿O qué? ¿Me harás temblar por algo? – la morena elevó su brazo el cual estaba con un aura verde – deberías saber que soy peligrosa con este brazo.

- Oh, ¿me amenazas? Pues déjame decirte que no… - en eso, Claire se fue corriendo hacia la morena la cual no vio venir como es que esta sacaba su espada y la apuntaba hacia su cuello – deberías meterte con alguien que es más fuerte que tú.

- T-Tu… ¿peleas con espada?

- ¿Y qué? ¿Me harás temblar por algo? – usó la misma frase de la peli verde – para tu mayor información, tal vez no me conoces, pero soy Claire Rodwell, Reina de este país que consideras una mierda, pero en estos momentos espero que estés lista porque te voy a poner en tu lugar.

- ¿La reina de Inglaterra? Hm, pues te creeré eso, pero no creas que saldrás bien parada de un encuentro con mi espada, he decidido llamarla Espada del Cid – la morena habló – Esperanza Cortés del Rio, te diría que es un honor, pero sería una hipócrita.

- You have a very big mouth Cortés, pero esa espada que presumes solo es algo que se destruirá con el tiempo, no creo que tenga el suficiente filo para rivalizar mi Excalibur.

- ¿Excalibur? – sonrió Esperanza – ya veo, pero eso no será nada, la espada que poseo en mi brazo será la clave de tu derrota, greedy.

- Vuelves a llamarme así y juro que será la última vez que veas la luz del sol.

- ¡Allá voy! – la española fue la primera en lanzarse hacia el ataque, aunque Claire solo extendió su espada haciendo que tanto su arma como el brazo de la morena chocaran haciendo que una pequeña onda se diera, aunque la extremidad de la peli verde estaba algo ensangrentada – mierda.

- Eres muy habladora Cortés, aunque creo que nada se puede esperar de alguien que es muy habladora.

- No me jodas – susurró Esperanza la cual solo se levantó, pero sintió el dolor fuerte en su brazo el cual había sido herido – ¿Qué demonios?

- Mira Cortés, mi Excalibur puede cortar lo que sea, aunque no te corté el brazo, si te lo dejé mal herido, para que así sepas que tu espada española no puede contra el poder de Inglaterra – en eso, Claire sintió como es que varios soldados estaban yendo hacia donde estaba ella y Esperanza – mierda, I think they realized where I went.

- Escúchame bien Claire Rodwell, un día me vengaré de esta humillación. Haré que mi espada sea la más poderosa y cuando la tenga, te volveré a enfrentar y te mostraré que mi espada es la más poderosa, ¡lo juro! – fue lo último que gritó la peli verde antes de que la rubia se fuera del lugar, aunque esa declaración debía tenerla en cuenta para dentro de unos años.

.

Fin Flashback

.

- Parece que finalmente lo logró – pensó Claire mirando a la peli verde.

- Lo logramos – susurró Claudia la cual estaba con Asuka y Esperanza, aunque esta solo cayó al suelo de rodillas mientras que respiraba bastante aire – Esperanza.

- Estoy bien tía… solo me interesa vencer a ese tipo, aunque como recuerdo según las memorias del Cid, tengo que vencer las almas de los dioses para poder destruirlos de una vez por todas – decía la chica por lo bajo, aunque su cuerpo estaba casi sin sangre, por lo que la mirada que poseía era algo borrosa.

- Si pudiéramos vencerlos con algo – Claudia dijo eso mientras accedía a su transformación de Super Guerrera, una idea se le vino a la mente en ese momento – sé de una técnica que podría acabar con él, pero es bastante arriesgada.

- What technique is that? – preguntó Honjou.

- Es la técnica que necesita de tres Caballeros Dorados lanzando sus cosmos elevados al máximo al mismo tiempo – dijo la mexicana, en eso, las demás comprendieron a que se refería.

- Claudia, esa es la técnica prohibida que no debe ser ejecutada por ningún método – exclamó Asuka – sabes bien que esa técnica fue prohibida por Athena desde tiempos mitológicos.

- Lo sé, pero no tenemos opción Asuka, es eso o moriremos en combate.

- ¿De qué hablan? – preguntó Claire por lo bajo.

- It is the Athena's Exclamation – Honjou respondió – la Exclamación de Athena es una técnica oscura, la más prohibida de todas, consiste en que tres Caballeros Dorados lancen sus cosmos al máximo, su fuerza se dice que se compara al Big Bang que creó el Universo, pero a menor escala.

- Pero, ¿Por qué fue prohibida?

- Su poder es tan abismal que Athena la prohibió, el uso de esta técnica condena a los Caballeros que la ejecuten a perder su estado como guerreros atenienses y quedar en la oscura historia como viles traidores – las palabras de Flecha dejaron sin palabras a la monarca – aunque siento que si la ejecutan para vencer a un dios, estaría bien, pero el problema es que Cortés…

- She has lost so much blood that she is too weak to perform that technique.

- Esperanza, ¿puedes ponerte de pie?

- No creo que la debamos ejecutarla – susurró Asuka, pero fueron interrumpidas por Oneiros el cual ya estaba listo para atacar.

- Es mejor que las elimine de una vez, ¡Oráculo del Guardián! – exclamó el dios del sueño lanzando su técnica hacia las chicas, esta consistía en lanzar un rayo de cosmos maligno desde su dedo. Al ser lanzando, creó una gran explosión la cual fue cubierta por la peli gris.

- ¡Escudo de Libra! – Asuka puso su arma la cual bloqueó gran parte del ataque de Oneiros, aunque tuvo que poner mucho esfuerzo para evitar que sufrieran daños las 5.

- Eso estuvo cerca, sin embargo, creo que… - Claudia no reaccionó a tiempo ya que sintió como un rayo de cosmos iba directo hacia ella, la transformación de Super Guerrera hizo gran trabajo en darle resistencia ya que solo su hombro resultó algo golpeado – ¡mierda!

- Parece que la armadura de Libra es bastante problemática, y pensar que unas simples chicas me darían problemas, mejor las eliminaré.

- Ni creas que nos daremos por vencidas, Esperanza, tu descansa – dijo la morena peli negra la cual se fue junto con Asuka, Honjou y Claire a batallar.

- ¡Justicia Final! – exclamó Asuka la cual usó sus armas para crear la balanza que fue directo a Oneiros, este las detuvo con mucho esfuerzo, aunque tuvo que tener varios cortes en la mano y brazos.

- ¡Plasma Relámpago! – Claudia fue la siguiente en atacar.

- ¡Flecha Fantasmal! – la inglesa peli vino tinto lanzó su máximo ataque como Caballero de Flecha.

- ¡Ataca Excalibur! – exclamó ahora Claire la cual usó su arma sagrada para atacar al dios del sueño. Oneiros tuvo algo de problemas con varios ataques de parte de las chicas, aunque este pudo con todas, sin embargo, con la que estaba teniendo más problemas era con Claudia.

- Leo… ¿Por qué te enfocas tanto en querer acabar con un dios sabiendo que eres una simple mortal?

- Esto es por robar el alma de mi novio y no crean que cederé, ¡vamos con todo! – gritó la mexicana mientras que su cabello se erizó más alcanzando el estado de nivel 2 de Super Guerrera dándole más cosmos – ¡Plasma Relámpago!

- ¿Eh? – exclamó el dios mirando como el ataque de Claudia le estaba haciendo efecto recibiendo muchos rayos a la velocidad de la luz siendo que dañó mucho el cuerpo de Oneiros.

- Parece que lo logró.

- No, todavía no – susurró Asuka mirando cómo es que el dios del sueño seguía vivo, aunque su cuerpo estaba muy dañado, este parecía estar calmado.

- Parece que Leo logró hacerle daño a mi cuerpo, sin embargo, puedo reconstruir mi cuerpo hasta que se cansen y se queden sin energías.

- Esto nos costará mucho – Asuka habló por lo bajo – Claudia, ¿Qué le pasa a Cortés-san?

- ¿Eh?

- Su cosmos casi no lo siento – las demás miraron a Esperanza la cual estaba con la mirada baja, sin embargo, Claudia solo cerró los ojos.

- No te preocupes por ella Asuka, Esperanza es alguien que no se dará por vencida tan fácilmente, hay que confiar en ella – la morena miró a las demás – tenemos que seguir atacando a Oneiros hasta que lo acabemos.

- ¡Sí! – mientras estas peleaban, Esperanza solo miraba el combate en silencio.

- Coño… mi cuerpo no me responde, la sangre que he perdido le ha hecho efecto a mi cuerpo. No me lo puedo creer, a pesar de ser del rango Dorado no puedo ponerme en pie y batallar junto a las demás. Mi espada, mi promesa… ¿acaso no la podré cumplir? Hasta aquí llegué… ¿no hice nada bien? – la mente de Esperanza le estaba jugando muchas malas bromas, sin embargo, una voz lo cambiaría todo.

- Esperanza – la peli verde se impresionó por eso.

- Ramón… por fin despertaste.

- Lo hiciste bien amiga mía, te tengo que agradecer mucho lo que hiciste por mí, aunque mi alma fue llevada a ese mundo, fuiste capaz de entrar a territorio divino para ayudarme – decía el hondureño el cual estaba en la cima del Santuario junto con su hermana y las musas, este estaba hablando por medio de su cosmos – Saori se encargó de mí en lo que desperté, aun así, ustedes con Claudia sé que estuvieron pendientes de mí. Por cierto, haremos lo mismo que hicieron Sísifo de Sagitario y el Cid de Capricornio, solo que Ryo se encargará de lanzar esa flecha. Recuerda que, si quieres que tu espada quede inmortalizada, debes elevar tu cosmos al límite y lograremos la victoria.

- ¿Victoria? Lo entiendo Ramón… ¡no cederé esta vez ni nunca más, aunque me cueste la vida! – declaró la española poniéndose de pie, no importándole que su cuerpo estaba casi sin fuerza.

- Ryo – Ramón miró a la peli azul la cual asintió. Saori se puso a su lado al igual que el hondureño.

- Estoy lista – Shinonome sacó su arco y flecha, la flecha fue bañada con el cosmos tanto de Ramón como de la diosa Athena siendo que esta poseía un nivel bastante gigante.

- Adelante Ryo, dispárala – Sagitario asintió mientras la disparaba haciendo que esto volara a través de todo el Santuario y esta iba directo hacia donde estaban peleando.

- ¿Seguro de esto? – Umi preguntó mirando al hondureño el cual asintió.

- Esperanza sabrá que hacer – Joan llegó a donde estaban ellos y este asintió mirando a la musa peli azul – ella sabrá que hacer.

- Espero que así sea – Nico habló – esa tipa era realmente dura cuando peleé contra ella, más le vale que no pierda.

- No lo hará – de vuelta en el campo de batalla, Oneiros se quedó callado cuando sintió el cosmos de algo aproximándose, no era nada pequeño, el poder que se acercaba era gigante.

- Es mejor que acabe con ustedes de una puta vez por todas – exclamó Oneiros, pero Esperanza se puso de pie poniéndose de espalda.

- ¿Por qué se dio la media vuelta?

- Cortés.

- Si me rindo aquí… ¡de nada servirá todo esto! – gritó la morena europea mientras que su armadura sufrió un enorme cambio adquiriendo alas y su careta obtuvo los cuernos más grandes. Era la armadura divina de Capricornio, cosa que sorprendió incluso al mismo Oneiros.

- ¡¿Qué es eso?! ¿Por qué su cosmos está al nivel de los dioses?

- Esperanza – las demás quedaron igual de sorprendidas por el enorme poder que desprendía la peli verde, aunque fue más cuando la flecha que lanzó Shinonome estaba llegando al lugar.

- ¡Esperanza Cortés del Rio, demuestra cómo es que posees la espada más poderosa que nunca antes ha existido! – exclamó Ramón a través de su cosmos. Esperanza dio un gran salto junto cuando estaba llegando la Flecha de Sagitario.

- Espada del Cid… no, Excalibur… ¡Corta todo lo que tengas! – el enorme cosmos de la peli verde logró cortar en 4 partes la Flecha Dorada la cual impregnada con el cosmos de Ramón y Saori fue directo hacia Oneiros clavándose en él.

- E-Eso fue increíble.

- N-No me lo creo… pasó lo mismo… esa flecha logró atravesar cada una de nuestras almas – al decir eso, el dios explotó debido al gran cosmos, quedando con cosmos y sabiendo que no tardaría mucho en explotar definitivamente.

- Lo he logrado… finalmente pude hacerlo – susurró la chica cayendo al suelo al lado de las demás, perdiendo el estado divino que logró.

- ¡Esperanza!

- ¡Cortés! – la peli verde no perdió tiempo y tomó el brazo de Honjou, la inglesa quedó confundida por esto, pero no fue hasta que miró como su extremidad se cubría de un cosmos dorado – ¿eh?

- Más vale que… uses Excalibur como se debe… Honjou.

- ¿Me heredas tu técnica? – la española asintió – ¿Por qué?

- Porque espero que la uses con sabiduría, Rodwell ya tiene su arma, tu usarás esta… espada.

- Mierda, nos volvieron a humillar y no pudimos vengar a nuestro señor Hypnos, pero esta vez… ¡volaremos en pedazos a las chicas que sirven a Athena! – gritó Oneiros el cual fue directo hacia las féminas. Estas estaban listas para atacar, sin embargo, pasó algo que no se esperaban.

- No en mi guardia, hijo de puta – Esperanza con sus últimas fuerzas clavó su espada en el pecho de Oneiros y se lo llevó al cielo ante la incrédula mirada de las demás.

- ¡Esperanza! – gritó Claudia mirando a su mejor amiga alejarse con el dios del sueño.

- De nuevo… ¡¿vamos a perder contra Capricornio?! – Oneiros miraba con mucha ira a la española – no le temes a mis hermanos, tampoco a mi… ¡¿Por qué desafías a los dioses?!

- Aunque haya un inocente en peligro lo defenderé, aunque me tenga que enfrentar a ustedes, aunque ustedes nos vean como basura – exclamó.

- Maldita seas Capricornio… ¡espero que tú y todos tus sucesores se pudran en el infierno! – renegó con ira total el dios sabiendo que se acercaba su final.

- Claudia, espero que me puedas perdonar de no estar más tiempo contigo físicamente, pero siempre estaré ahí para ti siempre. Ramón… gracias por haber confiado en mí desde el inicio, siempre te recordaré como mi gran amigo y mi maestro. Honjou y Claire, espero que les vaya bien, Honjou, tu llevarás mi Espada a partir de ahora, espero que le des un buen uso. Rafael, cuida bien de tu futura esposa y tu hijo, ellos merecen lo mejor. Carlos… aunque nunca lo demostré y nunca te lo dije, te amaba, tu hermana lo sabía, aun así, espero que cuides bien de Tsukumo y que ella cuide bien de ti junto con sus hijos, crece como el Patriarca que nos llevará al triunfo en esta guerra que traerá paz al mundo. Papá y mamá… los amo y amaré siempre – Esperanza sonrió por lo bajo – ¡cuídense y ganen esta guerra! ¡Vamos Caballeros de Athena!

Sin más, Oneiros terminó creando una enorme explosión en el cielo que se miró en muchos kilómetros a la redonda, el cuerpo de Esperanza como el del dios del sueño terminaron siendo evaporizados de la faz de la tierra, las demás solo sintieron el cosmos de la peli verde desaparecer.

- ¡ESPERANZA, NOOOOOOOOOOOOOOO! – Asuka tuvo que tomar a Claudia la cual fue la que gritó.

- Cortés – Honjou bajó la mirada tocándose el brazo el que había recibido la técnica de la ahora fallecida Capricornio – you died with dignity, idiota.

- Espero que descanses en paz – susurró Claire bajando la mirada al igual que su compatriota peli vino tinto.

- El cosmos de Capricornio – Saori habló, Joan solo tenía la mirada debajo de su cabello, las musas estaban sorprendidas por la victoria de la peli verde. Las demás Saintias y Dorados sintieron la pérdida del cosmos de la peli verde.

- Cortés-san ha…

- Sí, ella cayó en batalla.

- ¿Ramón? – la diosa miró a su hermano menor el cual estaba mirando el cielo justo cuando el brillo de la explosión comenzaba a bajar.

- No voy a llorar por tu muerte Esperanza. Lograste lo que tanto añoraste, tu espada será recordada como la más fuerte que haya existido y que logró vencer a los mismos dioses, y esta vez para siempre. Aunque tu vida haya terminado, seguiremos batallando por la paz del mundo, te lo prometo – pensó el chico con expresión calmada en su rostro. En el campo de batalla, Asuka consolaba a una desgarrada Claudia.

- Esperanza – la mexicana miró al cielo con lágrimas en los ojos – prometo que ganaremos esto en nombre tuyo… ¡lo prometo!

Un nuevo Dorado había caído en batalla, sin embargo, su sacrificio sería de buena manera para seguir avanzando en la victoria del ejército ateniense.

.

.

Continuará…