RinMakoto. Las batallas están duras, Honjou la tiene difícil, aunque Kurashiki la tuvo complicada, ella supo recomponerse, las batallas entre ellos serán más jodidas.

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Sin más, comencemos…

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Geler pensó que tenía la victoria en sus manos, sin embargo, las cosas no salieron como esperaba sabiendo que Kurashiki pudo volver de la muerte, su corazón había sido perforado por el ataque de Acuario Negro, sin embargo…

- ¡Alas del Ave Fénix! – gritó la peli roja lanzando su ataque manifestándose en las alas de una enorme ave de fuego el cual impactó de lleno en Geler mandándola a volar por los aires hasta que aterrizó de pie.

- No me lo creo… ¿Cómo es que alguien de la constelación de Acuario puede poseer poderes de fuego? ¡Es imposible!

- Para ti tal vez lo sea, pero debes darte cuenta de que los Caballeros de Athena verdaderos somos capaces de todo – la peli roja hablaba mientras que esta desprendía un color abrazante de su armadura – tal y como dices, aunque sea la guardiana de la constelación de Acuario, soy capaz de elevar y bajar la temperatura de mi cosmos, aunque me costó mucho trabajo hacerlo y no lo manejo del todo aun, sin embargo, confío en mis habilidades.

- Estupideces – susurró Acuario Negro – peleas por algo que sabes que podrás cumplir, logras metas que se romperán con facilidad si peleas en nombre de otras personas, por eso yo no soy así.

- ¿De qué hablas? ¿Por qué pelean por cosas que no tienen sentido? ¿Pelear por motivos personales? ¡Para eso no se usa el cosmos!

- Pues dile a los dioses que quieren este mundo, ¿Qué no lo ves Acuario? – Geler se levantó caminando de un lado a otro – el mundo solo está podrido, gente que solo se mata entre sí por tonterías, el dinero que es para ellos mismos, no piensan en los demás, cosas como esas son por las que peleo, la ambición lo es todo.

- Estás enferma, no todo… - antes de que Kurashiki continuara, una ráfaga de aire le impidió seguir.

- Libertinaje, dinero, riquezas acumuladas, el mundo está hecho para satisfacer las necesidades básicas de los hombres y mujeres, no se necesitan esas cosas, solos es la gente que hace esas cosas de amor por hipocresía.

- No coincido en nada tus palabras, pero, ¿Por qué demonios dices eso? Tienes que tener una razón para eso.

- Hm, parece que podría decirte antes de matarte – decía la peli roja pálido mirando a la Dorada – yo vengo de un pueblo llamado Mouthe en Francia, conocido como el pueblo más frio de todo el país, pude ver a lo largo de mi infancia como es que muchas cosas malas pasaban ahí, desde policías corruptos que llegaban a hacer estragos, violaciones, secuestro, vi todo eso y lo peor fue que nunca se hizo justicia.

- Debió ser horrible para ti ver eso…

- Pero lo que siempre se me quedó fue alguien que no me ayudó en nada, aun así, recuerdo bien las palabras que me dijo… "Nunca debes ayudar a los demás, cumple tus propios objetivos y sé ambiciosa en lo que quieres, obtén dinero como sea, el mundo es para que te hagas más rico, avaricioso y todo sin consecuencias."

- ¿Quién te dijo esa cosa? ¡Es inhumano!

- No importa, al final de todo seguí su consejo y mira donde estoy, logré encontrar la armadura de Acuario Negro – la chica se quedó callada un momento mirando al cielo para luego sonreír – parece que ya derrotaron a Perros de Caza Negro… bah, solo era débil el muy idiota.

- Muere tu compañero ¿y aun así no sientes nada por su muerte?

- Los débiles merecen morir por no tener la fuerza necesaria para sobrevivir a lo que la vida les pone encima, el poder es una de las cosas fundamentales, entre más… mejor – sonrió la chica elevando su cosmos hasta un punto en el que el aire se estaba enfriando demasiado, cosa que Kurashiki notó.

- El aire que sopla está demasiado frio… ¿Qué demonios es esa tipa? Su cosmos es igual de grande, ¿Qué la hace pelear?

- Bueno Acuario… ¿Quieres comenzar?

- Adelante, hagámoslo – exclamó Kurashiki la cual no se quedó atrás y empezó a elevar su cosmos al igual que Geler – si quieres que use fuego o hielo, me dices.

- No seas arrogante… ¡Acuario! – gritó la versión malvada de la undécima constelación yendo con todo a atacar a la chica peli roja la cual tuvo que crear una línea de fuego lo bastantemente fuerte para evitar que al aire frio de Geler la tocase.

- Alas del Fénix – susurró Kurashiki lanzando su clásico ataque de su anterior constelación, este fuego logró quemar una parte del dedo anular de Geler, pero esta no dijo nada y solo se aplicó un poco de aire frio en esa zona.

- Lograste quemarme un poco, felicidades, pero… ¡ahora es mi turno! – la chica fue rodeada por una inmensa capa de aire frio lo cual hizo que Kurashiki no pudiera ver nada por un momento, pero no fue hasta que esta notó como su enemiga poseía las menos en alto justando los dos brazos dándole forma de ánfora.

- Esa pose… es la que Rafael-san usa para ejecutar su…

- Supongo que te diste cuenta de lo que estoy a punto de hacer ¿no es así Acuario? – susurró la peli roja pálido la cual solo seguía elevando su cosmos con el aire frio acumulándose encima de ella.

- Si te refieres a eso, no creo que puedas hacerlo, se necesita una gran técnica para hacerla bien.

- Pues no creas que soy una tonta, llevo la armadura de Acuario Negro y sé perfectamente las técnicas que usa el Caballero de esta constelación, pero siento que deberías probarla de antemano para que sepas lo que se siente ¿no?

- T-Tu…

- Este ataque es capaz de congelar, destruir o inutilizar la armadura del objetivo; así como asesinar al portador debido al congelamiento de su cuerpo. El efecto es tal que, en un choque de dos de estos ataques es capaz de asesinar y congelar al perdedor del impacto de energías, el ataque más poderoso de la constelación de Acuario – Geler estaba ya con todo listo para lanzar la ráfaga de aire más fría – ¡Ejecución de la Aurora!

- Ni modo, creo que me tocará responder del mismo modo – susurró Kurashiki mirando cómo es que la técnica de su enemiga estaba llegando a ella, sin embargo, esta se puso del mismo modo mientras que el aire frio estaba por impactarla.

- ¿Acaso… planea hacer lo mismo? – Geler miró la figura de una mujer sosteniendo un ánfora detrás de la peli roja mientras que el aire frio se elevaba alrededor de Kurashiki – no me lo creo…

- ¡Ejecución de la Aurora! – la peli roja hizo lo mismo haciendo que el máximo ataque de su constelación chocara contra el de Geler.

- Increíble, no me lo vi pasar con alguien que realmente parece que domina el aire frio aun diciendo que no es así Acuario, pero parece que no has dado todo de ti ¿verdad?

- Puede ser, pero si puedo llegar más bajo… ¡seré capaz de ganarle a cualquier enemigo! – decía la peli roja, los dos ataques seguían chocando, sin embargo, Kurashiki notó algo que la dejó impresionada, aunque ella llevara la armadura dorada de Acuario, notaba como es que el aire frio de Geler la estaba superando – ¿Q-Que?

- Parece que lo has notado, no eres rival para mi aire frio… dices que dominas ambos elementos: frio y fuego, pero no veo esa diferencia, tu aire es frio, pero no lo es tanto como yo – Geler reía mientras que el aire frio que emanaba ella le estaba ganando terreno a Kurashiki – el ave Fénix que poseías solo te hace ver que no posees el aire frio tan bajo como para superar el mío, yo viví en las regiones más frías de Francia, tú en cambio… no lo has hecho.

- ¿Qué demonios?

- Entre los Caballeros que manejan el frio, ya sea buenos o malos… ¡el aire más frio gana! – exclamó Geler la cual empleó más el aire frio que Kurashiki no pudo igualar.

- Demonios… es cierto, toda mi vida pasé con puro fuego y mi cosmos lo hacía arder más para que fuera más caliente… ahora que tengo que hacerlo más frio, ese problema se presenta de nuevo.

- ¡Muere Acuario! – el aire frio superó al de Kurashiki llevándose por los aires con violencia, el golpe fue fuerte haciendo que la chica llegara lejos de ahí – hm, parece que ni siquiera Acuario es rival para mí, qué más da, una Dorada menos, solo faltan las otras que han llegado, no soy tonta para no saber que ese cosmos fuerte es de alguien de ese rango.

Geler se fue de ahí para ver si se encontraba con alguien de ese rango, iba muy confiada por haber derrotado a alguien como Kurashiki con la armadura dorada de Acuario.

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Asuka no tenía problemas con Peix y Kamu los cuales estaban teniendo problemas para vencer a la peli gris la cual ni siquiera estaba peleando en serio ni usando su cosmos.

- Esta perra está peleando como si nada, ni siquiera está usando su cosmos y nos está ganando como si nada – exclamó Pez Volador Negro mirando como Asuka estaba suspirando un poco, la chica seguía sin la parte superior de su armadura por lo que ellos estaban siendo más humillados por eso.

- Es humillante, nuestro orgullo está siendo tirado a la mierda por culpa de esta zorra – exclamó Ofiuco Negro la cual estaba cargando más cosmos, aunque Asuka parecía no estar atemorizada.

- No importa que tanto me ataquen, las cosas no van a cambiar – susurró Asuka mientras que esta solo esperaba a que los dos la siguieran atacando.

- No creas que solo porque eres una Dorada podrás ganarnos – la Ofiuco estaba por atacar a la peli gris, pero en eso, se escuchó un fuerte rugido en el cielo apareciendo la figura de un león con los ojos color azul oscuro.

- ¿Un león?

- ¡¿Qué demonios hace un león?!

- Claudia, ¿pasó algo? – preguntó Asuka mirando al enorme felino el cual, cuando pasó una pequeña brisa de aire frio se reveló que era la mexicana y que eso solo fue una ilusión de parte de su constelación.

- No ha pasado nada, eso debería preguntarte, como no sentí que estabas peleando con tu cosmos pensé que te habría pasado algo malo.

- No, solo que tengo una técnica la cual no usa cosmos, pero no tengo problemas, deberías ir a ver a Kurashiki-san, ¿sentiste su cosmos?

- Sí, por alguna razón su cosmos se detuvo, está bastante bajo, ni idea de que puede pasar – la morena miró a su amiga – Asuka, ¿segura que estarás bien si te dejo sola?

- No soy alguien que morirá fácilmente, ve con cuidado – Claudia asintió y se fue, pero los dos Caballeros Negros quisieron atacarla por la espalda – ni se les ocurra, eso es muy bajo, atacar a tu enemigo por atrás.

- ¡Y que si lo hacemos! ¡No es asunto tuyo!

- Por supuesto que si lo es porque atacan a mi amiga – susurró Asuka la cual solo evitó que estos atacaran a la mexicana interponiendo el escudo de Libra el cual tanto Peix como Kamu no le pudieron hacer nada.

- Malnacida, ¿Cómo es que eres tan fuerte?

- Simplemente peleo para otros más, a diferencia de lo que me han mostrado ustedes, no se puede pelear solo en cuanto a una misma persona se refiere – la de ojos azules miró a los dos Caballeros Negros – no sé qué los orilló a esto, pero estoy segura de que de todos modos se seguirán sometiendo a esa persona que llaman Geler-sama.

- ¡No hables así de Geler-sama! – exclamaron los dos mientras que fueron hacia Asuka la cual no tuvo más opción que acabar esto de una vez para que las cosas no llegaran más alto.

- No tengo tiempo para seguir perdiéndolo en ustedes, es mejor que desaparezcan de una vez – la chica elevó su cosmos llamando al resto de su armadura la cual llegó a envolver la parte superior de su cuerpo la cual había estado desprotegida.

- ¿Qué planea hacer ahora?

- Reciban un ataque de uno de mis sucesores, apuesto que no deben saber cuál es, pero se los demostraré… ¡Dragón Naciente! – el cosmos de Asuka tomó forma de un dragón dorado gigante el cual fue de lleno hacia Peix y Kamu los cuales miraron con asombro esto, pero el ataque de la peli gris fue de una gran potencia que cuando acabó, los cuerpos sin vida de los Caballeros Negros cayeron pesadamente al suelo – parece que me excedí un poco, pero tengo que irme con las demás, me pregunto qué fue lo que pasó.

Asuka procedió a irse de ahí en busca de las demás, sin saber qué pasaría con las demás batallas que se estaban llevando a cabo.

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Honjou estaba dando una fuerte batalla contra su versión malvada la cual parecía que no estaba del todo feliz de verse de frente.

- ¿Por qué es que me miro como una mierda estando con ese color de pelo?

- Excuse me? Perdóname, pero es este cuerpecito tan lindo que tengo nadie más lo puede tener, soy una hermosa dama que lo quieras o no – la inglesa le echó mirada seria – te va a romper la cabeza si no te callas.

- Amenázame todo lo que quieras, pero de nada va a servir eso una vez que acabe contigo – Sagi elevó su cosmos mientras que Honjou hacía lo mismo, ambas Flechas se miraban, pero la de cabello negro sería la que comenzaría el ataque – ¡Flecha Fantasmal!

- Ni lo creas, ¡Flecha Fantasmal! – ambos ataques chocaron fuertemente haciendo que las dos armas estuvieran chocándose entre sí, quien generara más cosmos posiblemente ganaría.

- ¿Piensas ganarme con ese poder Flecha?

- My cosmos is stronger than yours, I won't lose to a cheap imitation of mine – exclamó la chica peli vino tinto mientras que el cosmos de Honjou estaba siendo más fuerte que el de su versión maligna, pero cuando esta estaba pensando en que ganaría, Sagi sonrió por lo bajo.

- Pues, aunque digas eso, no creas que ya ganaste.

- ¿Qué dices?

- Flecha de Oscuridad – exclamó la Flecha Negra la cual lanzó una de sus flechas las cuales fue directo hacia los ojos de la inglesa dándole en estos.

- ¡Maldiciooooooooooon! My eyes! ¡Me arde por un demonio! – exclamó la inglesa tomándose los ojos, pero sin darse cuenta que el efecto de la flecha de Sagi le dio directo al cuerpo mandándola a volar.

- Supongo que te diste cuenta de mi técnica oculta, mi Flecha de Oscuridad ataca la vista de mi enemigo causándole la ceguera durante la batalla, aunque pude hacer que te quitara la vista permanentemente, pero no será necesario para cuando acabe contigo.

- M-Maldita perra – la inglesa se trataba de ver las manos o algo, pero era inútil – It's true, I can't see anything... that motherfucker really screwed up my eyes.

- ¿Qué pasa Flecha? ¿Ya te darás por vencida solo por perder la vista? – se burlaba la peli negra – ¿no se supone que los auténticos Caballeros de Athena pelean con todo a pesar de haber perdido los sentidos?

- No creas que solo por perder la vista me daré por vencida, esto no es nada para mí.

- Dices eso, aunque no eres nada sin tu vista, ¿A dónde vas a apuntar?

- No me provoques… don't provoke me! – exclamó la peli vino tinto la cual comenzó a lanzar flechas, pero estas no dieron ni cerca de su enemiga.

- Hm, parece que esto será más fácil de lo que pensé – susurró la peli negra la cual lanzó varias flechas hacia Honjou impactando varias partes del cuerpo de la inglesa la cual solo cayó al suelo tomándose las zonas heridas.

- S-Shit.

- Es tu fin Flecha, sin tu vista, es inútil que hagas algo contra mí.

- ¿Y que se supone que haga ahora? No puedo ver nada y esta tipa me va a matar, así como así… demonios, ¿Qué hago? Ni siquiera puedo ejecutar bien mis técnicas – los pensamientos eran pesimista de parte de la inglesa, sin embargo, algo pasó dentro de su mente.

- ¿En serio te darás por vencida, así como así?

- ¿Eh? – la chica no entendió eso, la voz se le hizo familiar, pero no sintió que alguien le hablara directamente.

- ¿Qué te pasa? ¿Estás tan asustada que estás empezando a delirar?

- Chikage Honjou, ¿en serio piensas rendirte de esta manera? – la peli vino tinto se le hizo bastante familiar la voz hasta que se dio cuenta de quién era.

- ¿Cortés? ¿Eres tú?

- Por supuesto idiota, ¿Qué demonios crees que haces dándote por vencida antes de pelear? Por algo eres una estúpida greedy.

- ¿Qué quieres?

- Puede que ya no esté físicamente aquí, pero parte de mi alma está en tu brazo derecho.

- ¿Mi brazo derecho? – la chica se tocó esa parte de su cuerpo que por alguna razón la voz de Esperanza le hablaba desde ese brazo.

- ¿De qué estás hablando? ¿Por qué hablas sola?

- Recuerda que antes de morir, te di mi mayor técnica, mi espada que se convirtió en la más filosa de todas, tú tienes Excalibur en tu brazo derecho, si llevas tu cosmos al límite lograrás activarla – la voz de Esperanza le seguía hablando – como te dije, parte de mi alma está en tu brazo, así que espero que lo sepas usar bien, greedy.

- Estúpida esclava – susurró Honjou mientras que se levantaba elevando su brazo, algo que a Flecha Negra no le gustó.

- ¿Qué demonios te pasaba? ¿Te pusiste a rezar o qué?

- No seas idiota, voy a mostrarte que conmigo no se juega, aparte de que tengo una ayuda extra en mi brazo derecho – la inglesa seguía con el brazo levantado en el que Sagi logró ver por un momento la figura de Esperanza al mismo tiempo.

- ¿Q-Que demonios es esto?

- ¡Te derrotaré! ¡Excalibur!

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Continuará…