RinMakoto. Kurashiki fue superada por el aire frio de Geler, Asuka la pasó fácil ya que ni siquiera usó cosmos para ganar y Honjou no la tendrá fácil sabiendo que perdió la vista, las cosas se complicarán más.

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Sin más, comencemos…

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- ¡Excalibur! – exclamó Honjou la cual extendió su mano y la bajó con fuerza esperando a que la técnica que le dio la española antes de morir cortará a la mitad a su enemiga, sin embargo, la cosa no fue tan así ya que apenas una pequeña brisa de aire llegó hacia donde estaba Sagi la cual solo río por eso.

- ¿En serio Flecha? ¿Esta es la técnica que me iba a matar?

- ¿No te hizo nada? – exclamó la inglesa, lo peor es que no podía ver lo que pasaba – ¿Qué demonios pasó?

- Si esa es la técnica que dices que me puede matar, entonces creo que me moriré más de vieja que esperar a que tú me mates, Flecha… ¡toma! – varias flechas de cosmos oscuro fueron hacia Honjou dándole en varios puntos del cuerpo dejándola más herida – bah, no creo que valga la pena pelear contra alguien que es una ciega y no puede usar una técnica que según ella me mataría, que patética.

- Maldición… ¿Por qué no pude ejecutar esa técnica? – susurraba la peli vino tinto mientras seguía en el suelo con partes de su cuerpo sangrando – ¿qué demonios hago?

- De veras que eres una greedy totalmente inútil.

- ¿Cortés? – la chica observó su brazo derecho – Can you explain to me why the hell Excalibur didn't work for me?

- ¿Te golpeaste en la cabeza de pequeña o qué mierda Honjou? – exclamó la voz del alma de Esperanza – para que puedas ejecutar a Excalibur debes elevar tu cosmos al máximo haciendo que llegue al séptimo sentido, se supone que tus entrenamientos tenían que haberte un poder similar, pero temo que me equivoqué dándote mi técnica.

- No digas estupideces, ¿me crees que no soy capaz de llegar a ese punto?

- Pues viéndote cómo estás se me hace poco probable que lo hagas – susurró la peli verde mientras que su voz desaparecía, Honjou solo frunció el ceño mientras se ponía de pie aun con sus heridas.

- Como se nota que no quieres morirte todavía, es mejor que ya te resignes de una vez, no ganarás esto ni de chiste – exclamó Flecha Negra mientras que Honjou no decía nada y solo seguía en su mismo puesto con los ojos cerrados.

- Cállate – susurró la chica peli vino tinto, pero esta solo fue atacada por más flechas de cosmos oscuro las cuales impactaban en el cuerpo de Honjou, pero esta trataba de aguantar el dolor que les causaba.

- ¡¿Y ahora qué Flecha?! ¡¿Te vas a rendir y solo dejar que mis Flechas te den en el cuerpo hasta morir?! Si eso es lo que deseas… te lo voy a conceder – Sagi creó una flecha aún más grande la cual parecía que podría destruir a cualquiera que la recibiera – espero que estés lista para ir al Inframundo… ¡muere!

- … - Honjou no dijo nada y solo esperaba a que la flecha estuviera lo suficientemente cerca para poder llevar a cabo su cometido, sin pensarlo levantó su brazo derecho como lo hizo antes.

- ¿Otra vez esa mierda? En serio que no lograrás nada Flecha, ya dijiste que esa técnica me mataría, pero no fue así y lo probamos, así que y que tu… - antes de que Flecha Negra terminara, esta miró como su técnica fue partida a la mitad – ¡¿Qué?!

- Estoy harta de escuchar que te mofas de mis técnicas.

- ¿Cómo fue posible? Se supone que mi Flecha Fantasmal Maligna no se puede cortar – susurró Sagi, pero de inmediato notó como el brazo derecho de la inglesa estaba iluminado de un cosmos dorado – ¿Qué demonios?

- Esta es Excalibur, como te dije, la que llevó la armadura de Capricornio me concedió esta técnica antes de morir y aunque era una estúpida, murió de una gran forma matando a dioses menores, por eso no voy a defraudar la oportunidad que me dio – Honjou se puso en pose de combate levantando su nueva arma, incluso apareció la imagen de una espada estilo occidental detrás de ella.

- N-No puede ser, ¿acaso ella…?

- No soy una Dorada, sin embargo, eso no me impide que mi cosmos llegue más allá de lo que puedo hacer – susurró la peli vino tinto – That's why I'll finish you here and now.

- ¡Inténtalo si puedes! – Sagi lanzó varias flechas hacia Honjou, pero esta usó su brazo para destruirlas – ¿Cómo es posible que sigas haciendo eso si estás ciega?

- Aunque no tenga mis ojos buenos, tu cosmos oscuro lo siento como si de mierda se tratase, así que espero que aguantes, ¡Excalibur! – Honjou lanzó con fuerza su técnica hacia Sagi la cual lanzó sus flechas para intentar detener el ataque de la inglesa, pero esta solo miró como es que sus flechas fueron destruidas hasta que Excalibur llegó a ella pasándole por la mitad.

- M-Malnacida… incluso sin tu vista… me lograste vencer.

- Gracias al poder de Excalibur – habló la inglesa tocándose el brazo derecho – Excalibur es una técnica que consiste en el empleo de los brazos con tal fuerza física que es capaz de cortar prácticamente cualquier cosa como si fuese una espada.

- Eres fuerte Flecha… aun así… vete a la mierda – fue lo último que dijo Flecha Negra antes de caer al suelo mientras su cuerpo se partía a la mitad dándole fin a su vida.

- Fuck you too... Black Arrow – fue lo que susurró la peli vino tinto la cual cayó al suelo bastante cansada de la pelea contra su versión malvada, sin embargo, logró su cometido de triunfar.

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Mientras tanto, Asuka había terminado su combate contra Pez Volador Negro y Ofiuco Negro, sin embargo, sabía que las cosas no habían acabado.

- Me pregunto si hay algo más aquí – mientras seguía, esta decidió bajar su cosmos hasta un nivel casi imperceptible, sin embargo, luego de caminar un rato llegó hacia la que parecía ser una cueva resguardada por unos Caballeros Negros, aunque solo eran dos – ¿más de estos tipos?

- Ojalá que Geler-sama tenga éxito en su misión, aunque al final de todo decidimos hacerle caso al señor Ares, es más que obvio que no haremos eso – decía uno de ellos el cual parecía que la armadura era como una versión de la de Auriga.

- Lo hará, ella no es alguien débil, aunque esté muy buena si te soy sincero – exclamó el otro Caballero negro el cual lucía una versión malvada de la de Ballena.

- Parece que los Caballeros Negros aún no han sido eliminados del todo – susurró la peli gris mirando a los dos tipos, aunque al momento de estar ahí, uno de ellos sonrió.

- Pero creo que deberíamos enfrentarnos al Caballero espía ¿no?

- Sí, el Caballero que está escondido detrás de esas rocas ¿verdad?

- Mierda, parece que me descubrieron – susurró la peli gris, así que tuvo que salir a batallar, algo que impresionó a los dos renegados.

- Un Caballero Dorado y es una chica – Auriga Negro se relamió los labios – pues parece que la pasaremos bien con esta chica una vez que le quitemos esa armadura dorada.

- Que asco me dan estos tipos, pero supongo que será fácil derribarlos.

- No tan rápido Libra, espero que estés lista para enfrentarte a nosotros – exclamó uno de ellos – soy Haldus de Auriga Negro.

- Y yo soy Menkar de Ballena Negra.

- Sean Caballeros del rango de Plata, pero en versión malvada no los hace superiores a un Caballero Dorado, espero que estén bien en batallar contra alguien que es superior a ustedes.

- Que habladora eres Libra, pues vamos a ver qué te pasa cuando te quitemos todo eso y nos comamos ese cuerpo que posees, ¡prepárate! – Auriga y Ballena se lanzaron hacia Asuka, pero esta sin inmutarse les dio un fuerte golpe a las dos con los escudos de Libra dejándolos muy heridos.

- Mis escudos son los más resistentes de todos, espero que con eso se calmen de una vez, no soy una chica ordinaria.

- M-Malnacida.

- ¿Qué demonios esconden en esta cueva? – preguntó la peli gris entrando al sitio, aunque no era nada profundo, solo era una especie de pequeño escondite en el que al fondo estaba lo que parecía ser una vasija – ¿Qué es esto?

- N-No toques eso… Libra.

- ¿Qué demonios es esto? ¿Por qué tanta importancia con esta vasija?

- Es lo que buscamos nosotros los Caballeros Negros – exclamó Ballena Negra mirando a la peli gris – eso es… la vasija del enemigo… más temido de Asgard.

- ¿El enemigo más temido de Asgard? – Asuka miró la vasija y luego de pensarlo un momento, abrió grande los ojos, las memorias de los anteriores Caballeros de Libra, más específico Dohko de Libra, le dieron para dar con el tipo que estaba encerrado en ese sitio – ¿me están diciendo que aquí está el alma de…?

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En una de las colinas de la región de Asgard, se encontraba Kurashiki la cual estaba herida, su brazo derecho estaba congelado, aunque su armadura evitó que esta sufriera más daño.

- ¡Kurashiki! ¡Kurashiki! – Claudia llegó a su ayuda, pero la peli roja estaba mirando hacia arriba.

- …

- Por favor, respóndeme, ¿Qué pasó?

- Nada… absolutamente nada.

- Vamos, aún no hemos terminado esto, ¿tan mal te fue en el combate? – la mexicana miró el brazo de la peli roja el cual seguía blanco por el hielo – ¿Qué fue lo que te pasó?

- Fue que fui débil – susurró – no pude elevar mi cosmos para evitar que el frio de esa tipa me doblara y aun así… me ganó.

- Vamos, no hay de que lamentarse, aún tenemos para batallar, no hemos perdido a nadie, ¡levántate!

- ¿Para qué? Me han superado en aire frio… ¿Cómo me puedo llamar Caballero Dorado de Acuario si lo único que puedo hacer es fuego?

- Rafael no te entrenó para esto Kurashiki, él te dio la armadura para que pudieras superar el nivel que él posee, es cierto que había chicas que manejaban el hielo mejor que tu como lo son Yoshimi y Aoi, aunque ella ya esté muerta, incluso la mujer de Rafael lo hace, pero eso no te la razón de que por eso vas a dejar que eso te supere, como te digo, Rafael te confió la armadura de Acuario porque vio potencial en ti ¿en serio vas a tirar todo ese esfuerzo que has hecho a la mierda? – las palabras de Claudia dieron en lo más profundo de la mente de la peli roja la cual solo se puso de pie sin importar el dolor de sus heridas y esta, con la mirada tapada por su cabello, sonrió por lo bajo.

- ¿En serio… fui tan estúpida para estar dándome por vencida cuando no he dado lo mejor? – susurró la chica la cual elevó su cosmos haciendo que su brazo congelado ardiera en llamas derritiendo el hielo de Geler.

- Esa es la actitud.

- Gracias Claudia-san.

- De nada, para eso somos compañeras doradas – exclamó con una sonrisa la morena – pero dejando a un lado las cosas, me pregunto cómo estarán las demás, dejé a Asuka batallando con unos cuantos Caballeros Negros, pero no supongo que fueron rivales para ella.

- Lo mismo digo, pero la que enfrenté era muy poderosa, me dio batalla, es Acuario Negro.

- ¿Acuario Negro? Pero ¿Cómo puede haber alguien que tenga ese poder si no había guerreros que superaran el séptimo sentido?

- Es su armadura, esta les da ese poder tan grande, esa tal Geler-san me ha dado batalla, su poder es bastante grande.

- Lo creo, aun así, debemos batallar para que Asgard esté en mejores condiciones antes de la aparición de los Caballeros Negros.

- Lindas palabras Caballeros de Athena, pero solo les espera la muerte – susurró una voz detrás de las dos tipas y se pusieron en pose de combate.

- Tu…

- Acuario, pensé que estabas muerta, pero parece que me equivoqué – Geler sonrió por lo bajo – no importa, las mataré a ambas con mi aire frio y no solo eso, Asgard será todo mío y luego de eso, gobernaré todo el mundo y no me importa si Ares se mete en mi camino.

- Desgraciada, sabes que vamos a impedir que hagas tus fechorías ¿verdad?

- Hagan lo que quieren, pero la verdad es que con mi frio muy gélido haré que ustedes mueran y quiero que piensen en sus últimas palabras porque morirán.

- ¿A sí? Pues eso está por verse hija de puta, ¡Plasma Relámpago! – Claudia lanzó su ataque hacia Geler la cual frunció el ceño haciendo aparecer un escudo de hielo para evitar que el ataque de Claudia le diera, sin embargo, este se terminó destruyendo por los relámpagos de la morena.

- Parece que no eres alguien débil.

- Obvio, no me voy a rebajar ante nadie – exclamó Claudia la cual seguía firme, pero antes de que siguiera atacando, Kurashiki la detuvo – ¿eh?

- Claudia-san, déjame a mi batallar por favor.

- Acuario, ¿tantos son tus deseos por morir?

- No, mis deseos hacen que quiera matarte – el cosmos de Kurashiki se encendió.

- Hm, estúpida, simplemente no te das cuenta que esta es una batalla perdida para ti, ¿o acaso quieres que Leo te ayude a vencerme porque no eres capaz de hacerlo?

- No es así, no necesito que ella me ayude – susurró la peli roja la cual emanaba fuego, algo que solo causaba más la burla de Geler.

- Pues vamos a ver si ese fuego que lanzas es suficiente para derretir mi hielo, aunque creo que es imposible de hacer – Geler elevó sus brazos para crear su técnica máxima, sin embargo, Kurashiki también imitaría esto.

- ¿Qué harán?

- La técnica más poderosa de los Caballeros de Acuario, Claudia-san, es mejor que te cubras bien porque esto no será nada bueno – susurró la peli roja.

- ¡Espero que disfrutes llegar al Cocytos totalmente congelada Acuario! Recibe mi… ¡Ejecución de Aurora!

- ¡Ejecución de Aurora! – ambos ataques chocaron entre sí haciendo que una gran onda cósmica se sintiera en el lugar, Claudia podía sentir como es que las bajas temperaturas se estaban manifestando.

- El aire frio que se está desarrollando es bastante insoportable, es algo que nunca lo he sentido, pero... me pregunto quién ganará, estas igualadas en cosmos.

- Parece que no eres rival para mi aire frio Acuario, ¿Por qué no te dejas congelar para que acabemos con esto de una vez?

- …

- ¿Qué pasa? ¿Te comió la lengua los ratones?

- … - Kurashiki no decía nada y solo sentía como el aire frio de Geler la estaba superando, incluso en algunas partes de su cuerpo estaban congelándose, sin embargo, eso no la detuvo en seguir atacando.

- No puede ser, aunque Kurashiki esté perdiendo su cosmos no disminuye, de hecho, está aumentando – susurró Claudia mirando cómo es que la energía de la peli roja iba en aumento y con eso su aire frio.

- ¿Cómo es posible? – susurró Geler, su aire frio era poco a poco superado por el poder de la peli roja, algo que no creía posible.

- Mi vida está al límite en este momento, aunque como dijiste que por ser la anterior Saintia de Fénix y que solo era buena por el cosmos de fuego que tiraba, sin embargo… hay algo que tú no has logrado.

- ¿Y qué es eso que no he logrado?

- Llevar tu cosmos frio hasta el máximo punto al que los Caballeros de Acuario llegan, aun así, nunca lo había sentido, solo había elevado mi cosmos hasta el punto al que la temperatura ardía como no tenía idea, es cierto que no puedo llegar a una temperatura tan alta como la Temperatura de Planck, sin embargo… hay algo que tú no has llegado y aunque sé que puedo morir aquí, pero… ¡no moriré aquí!

- ¿De qué estás hablando Acuario?

- El Cero Absoluto – susurró la peli roja haciendo que Geler abriera grande los ojos.

- Tu…

- Así es, el Cero Absoluto es la temperatura más baja posible. Teóricamente las partículas subatómicas perderían toda su energía, por lo que los electrones y protones se unirían en una "sopa cuántica". Una temperatura de 0° K equivale a inmovilidad atómica, es decir todos los átomos que constituyen aquello que se encuentra a esta temperatura son inmóviles, el cero absoluto es la temperatura que se debe alcanzar para que un ataque de aire congelado pueda atravesar la defensa de una Armadura Dorada, una armadura que puede soportar cualquier temperatura fría, por baja que sea, hasta llegar al cero absoluto.

- Malnacida… ¡¿vas a superar mi aire frio con esa mierda del cero absoluto?

- Sí – aunque el aire frio le estaba haciendo daño a su cuerpo, no parecía importarle, incluso esta notaba que su vista se estaba nublando, sin embargo, eso no parecía importarle – ¡EJECUCIÓN DE LA AURORA!

- No… ¡no puede ser! – Geler fue impactada por el más potente ataque de frio el cual congeló por completo la armadura de Acuario Negro de su rival, el ambiente quedó totalmente blanco por el frio, Claudia tuvo que cubrirse para evitar sufrir algún daño. Unos segundos después, todo ya estaba más calmado, sin embargo, no había señales de Geler por ningún lado.

- Mierda, ¿acaso escapó?

- No… lo creo – susurró la peli roja la cual cayó de rodillas siendo ayudada por la mexicana – realmente… lo logré.

- Sí Kurashiki, lograste llegar al Cero Absoluto.

- Aunque eso me dejó bastante agotada, aun así, me pregunto a donde se fue Geler-san – en eso, alguien más llegó a donde estaban las demás.

- ¡Chicas!

- Asuka, ¿Qué pasó?

- Tienen que venir conmigo, encontré lo que verdaderamente quieren los Caballeros Negros, en especial una tal Geler.

- ¿Qué has dicho? – mientras tanto, Geler estaba casi moribunda caminando hacia la cueva en la que estaban antes Auriga Negro y Ballena Negra, sin embargo, encontró a estos tipos muertos por lo que solo fue hacia la vasija.

- No puedo… seguir adelante… y cuando creí que… podría hacerlo – la peli roja pálido habló casi sin fuerza, su cuerpo estaba blanco por el ataque de Kurashiki, incluso su armadura negra estaba destruida por el aire del Cero Absoluto. Esta finalmente con sus últimas fuerzas rompió un poco la vasija – al menos me haría un poco con tu poder… dios de la mentira.

Geler cayó muerta, sin embargo, el poder divino que estaba sellado en esa vasija se liberó un poco yendo hacia el cadáver de Geler haciendo que este despertara, pero ya no como Acuario Negro, sino como algo más.

Palacio Valhala.

- ¿Qué fue eso? – algunas doncellas quedaron calladas ante eso, sin embargo, la más impresionada y asustada fue la líder de Asgard, Lyfia.

- No me lo creo… ¿realmente ha escapado de su confinamiento luego de muchos años? – la representante de Odín en la tierra miró desde la ventana hacia toda Asgard y tragó saliva algo asustada – de nuevo regresó.

- ¿Quién Dama Lyfia?

- El Dios de la mentira que alguna vez trajo desgracias a toda Asgard – Lyfia habló mirando de forma seria a la doncella – me refiero a Loki.

- ¿L-Loki?

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Continuará…