RinMakoto. Aunque no batalló por la maldición de Ares, tanto él como Pei Pei destruyeron a Deimos de una vez, solo queda preguntarnos ¿Cómo Pei Pei obtuvo ese poder?
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Sin más, comencemos…
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Deimos fue derrotado de una vez por todas, siendo vencido por Rafael y Pei Pei, esta última usando su técnica definitiva para acabar con el dios del miedo. El peli negro volvió con su amiga y le pidió ayuda a sus cuñadas para curarla un poco.
- ¿Qué fue lo que pasó allá afuera? – Yumi llegó con su bebé y solo miró al mexicano el cual fue con ella.
- No te preocupes por eso, era un viejo rival que debía batallar y lo vencimos – Rafael miró a la china la cual estaba siendo atendida por las demás – y dime, ¿él está bien?
- Sí, nuestro pequeño está bien, lo único fue que me asustó un poco pensar en que te podría haber pasado algo.
- Se ve que ella es poderosa – susurró Yumi – ¿ella es la amiga que me comentaste?
- Así es, lo que pasa es que en los 3 años que pasaron desde la batalla contra Tezcatlipoca y nuestra llegada aquí a Japón, mucho de ese tiempo lo pasé en China, por lo que estuve entrenando, aunque dije que no había hecho nada, ahí estuve entrenando en un lugar bastante reconocido para los viejos Caballeros – la mente de Rafael hizo memoria de esos momentos vividos hace tiempo.
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Flashback
4 años atrás…
La guerra contra Tezcatlipoca dejó muchas secuelas y heridas, más en el ámbito emocional en todos. La relación de Asuka y Ramón se desquebrajó al igual que la amistad de Claudia con las demás Mahou Shoujos, Joan decidió irse al norte del continente y algo triste por perder varios conocidos de esa zona.
En cuanto a Rafael, este iba aun pensando en lo que había ocurrido con todo, perdió a muchos amigos y al pueblo que iba a dirigir, aún más importante, perdió a su amada siendo asesinada por el dios de la oscuridad de México.
El peli negro se fue al país de China, aunque en estos tiempos las cosas en el país asiático estaban más calmadas que en otros tiempos, fue gracias a Pei Pei que llegó sin problemas, incluso pudo adaptarse rápidamente al idioma. Aunque la, en aquel entonces, peli negra, quiso guiarlo para algún sitio, este decidió irse en propio camino, lo que ella no intervino.
Caminó durante un buen tiempo como un forastero extraño, llevando ropa normal china, aparte de un sombrero como los que usaban los campesinos, el peli negro estaba llegando a lo que parecía ser una pradera extraña y de fondo estaban unas montañas las cuales parecían algo llamativas. Rafael solo siguió hasta que llegó a este lugar escalando por algunas rocas hasta que logró llegar a la que parecía ser una cascada enorme.
- Guau, no pensé que hubiera una cascada tan bella, ¿es tan genial así? – preguntó el chico así mismo, pero este miró hacia afuera – sé que andas ahí Pei Pei, no debes esconderte.
- Vaya, parece que me descubriste – río la chica la cual llegó a donde estaba el joven.
- Supuse que no me dejarías solo ¿no?
- No estás del todo bien y aunque lo niegues lo sé muy bien – la china lo miró fijamente – ¿Por qué has venido aquí?
- No te sabría decir, pero sentí que me llamaban aquí, quiero ver un poco la belleza de este sitio, aunque… - el peli negro miró de reojo una vieja casa que había junto con la cascada – esa vivienda se mira vieja, creo que podré pasar un tiempo para relajarme.
- ¿Seguro?
- Sí, aunque esta cascada estaba buena – Rafael miró a la gran caída de agua – por cierto, ¿Qué hay de esta cascada?
- Esta es la Cascada de Rozan – dijo la china explicándole – desde la antigüedad se dice que el agua que cae por las cataratas del monte Rozan procede directamente de las estrellas del firmamento, hay quien dice que se trata de un avatar del propio dragón. La gran cascada de Rozan contiene en su base un vórtice de gran tamaño bajo el cual se encuentra la Armadura de Bronce de Dragón, que permaneció en reposo en el lecho de esa cascada bañada desde tiempos inmemoriales por el polvo de las estrellas de la Vía Láctea que cayó del cielo, arrastrado por el curso de agua, después de recibir el continuo impacto del agua celestial durante una eternidad, la armadura se convirtió en un algo mucho más duro y brillante que el mismo diamante. Por eso el escudo de la constelación es considerado el más resistente de los escudos, aunque como te digo, se dice eso como leyendas, el anterior Caballero del Dragón entrenó aquí y se dice que su armadura volvió aquí, siendo entrenado por el poderoso Dohko de Libra.
- Guau, realmente sabes de esto – Rafael miró la caída de agua – no solo eso, hasta un Caballero poderoso como Dohko de Libra vivió en esta casa, realmente creo que podré pasarlo bien por un momento.
- ¿Seguro que podrás solo?
- No te preocupes, quiero hacerlo – con eso, el chico pasó los días en posición de loto sin ningún problema tratando de quitarse esas cosas que pasó, aunque notó algo, Pei Pei venía más seguido a verlo y se quedaba con él unas horas antes de que se fuera. Unos 6 meses después, mientras que el mexicano estaba mirando la cascada, este sintió como su amiga venía – Pei Pei, ha pasado un mes desde que la última vez que llegaste.
- Lo sé, pero es que han pasado muchas cosas, es mejor que mires.
- ¿Qué? – Rafael notó el cambio de físico de la Mahou Shoujo, esta poseía ahora el cabello rubio, la piel bronceada y su ropa de combate era diferente – ¡¿Pei Pei?! ¡¿Qué te hiciste?!
- Oh, cambié mi apariencia debido a que deserté del ejército chino – exclamó sin ningún problema – hay cosas que me estaban molestando de ahí, por lo que decidí largarme de ahí y cambié mi físico para evitar ser reconocida.
- Entiendo, ¿Qué haces aquí entonces? Podría ser peligroso.
- Mis poderes me harán más fuertes que ellos, por lo que no tendré problemas – sonrió la ahora morena mientras se sentaba a un lado – ¿te has calmado en este medio año que has estado aquí?
- Sí, lo he hecho, aunque me quedaré otro medio año para entrenar un poco, ¿Qué harás tú?
- No lo sé, no tengo intenciones de quedarme en China, pero si quieres puedo estar contigo entrenando, digo, si no te molesta.
- No me molesta en nada, me ayudaste con esto, no hay problema.
- Gracias – Pei Pei se puso junto al chico mientras que ambos meditaban un poco frente a la cascada de Rozan, de hecho, esa noche, un brillo se miró en la parte inferior de la cascada.
- ¿Y eso?
- No tengo idea.
- Iré a ver – el peli negro se lanzó hacia abajo, la china se quedó callada, pero no lo dejaría ir y también se lanzó hacia donde estaba él, justo como se sabía, este sitio tenía un vórtice algo fuerte, Pei Pei estaba siendo llevada, pero Rafael la tomó de la mano haciéndola sonrojar. Estos volvieron a donde estaba algo en el fondo brillando y resultó ser lo que la leyenda decía, este objeto fue tomado por Rafael y junto con Pei Pei se fueron hacia arriba volviendo a tierra firme.
- Eso fue peligroso Rafael.
- Lo sé, pero quería ver que había y no me imaginé que esto era.
- Sí, luce genial – el objeto fue resultando la armadura de Dragón la cual había estado reposando en el fondo de la cascada – no pensé que aquí vendría de nuevo la armadura.
- Me dijiste que aquí fue donde entrenó Shiryu de Dragón, cuando él murió la armadura debió volver a su lugar de descanso, aquí en Rozan – el mexicano se le acercó, pero la armadura se fue directo hacia Pei Pei envolviendo su cuerpo, algo que llamó poderosamente la atención de ambos.
- ¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué la estoy vistiendo?!
- Parece que te escogió, por lo que he escuchado, las armaduras del ejército de Athena toman a los portadores que consideran dignos, pero que te haya escogido es extraño, normalmente tienes que entrenar para ver si eres digna de llevarla, al menos eso he podido saber.
- ¿Qué hago entonces? – exclamó la china, no obstante, esta sintió como a su cerebro iban varias imágenes las cuales eran sobre las antiguas memorias del portador anterior, siendo este el legendario Caballero Shiryu de Dragón. Las hazañas que este había logrado fueron directo a la mente de Pei Pei la cual notó como los antiguos ataques que se usan de esta constelación pasaban por su mente – guau… esto es increíble.
- ¿Qué sentiste?
- Las memorias del Caballero de Dragón… pero no sé si pueda recrear a la perfección sus técnicas, digo, uso magia, no cosmos.
- ¿Y qué deberías hacer?
- Pues la verdad no te podría decir con certeza, pero supongo que podría hacer que la cascada de Rozan invierta su curso.
- ¿Invertir el curso de la cascada? Creo que podría hacer eso, después de todo, tengo los poderes de Quetzalcóatl y podría hacerlo.
- No Rafael, quiero hacerlo por mí misma, ya perdimos mucho cuando batallamos en México, quiero hacerlo – el oji morado no protestó, dejando a su amiga hacerlo, esta se lanzó hacia la cascada con una fuerte patada y trató de hacerla cambiar de curso, pero no lo logró y esta cayó al fondo de la cascada.
- ¡Pei Pei!
- Mierda… estoy bien – volvió a subir tratando de hacerlo, pero no podía más que solo hacer que una pequeña corriente se quedara quieta, pero solo eso.
- ¿Volverás a hacerlo? Deberías calmarte un poco.
- No te preocupes por eso, lo haré – la chica siguió intentándolo, el hecho de que la armadura de Dragón la haya envuelto, por alguna razón le dio la idea de querer ser signa portadora de esta, pero parecía no poder hacerlo bien.
Rafael le ayudó a entrenar, a usar el cosmos de una manera correcta, aunque le costó un poco a la china ya que ella solo usaba la magia para combatir, por lo que le costó un poco tratar de aprenderlo.
Y así, pasaron los meses hasta que se fueron 5 para ser específicos, en esto la morena se quedó con el mexicano en la vieja casa la cual poseía varias habitaciones, por lo que tuvieron problemas en dormir en camas separadas.
No obstante, en todo este tiempo que estuvieron entrenando juntos, Pei Pei comenzó a sentirse extraña en presencia de Rafael, este le había ayudado a mejorar su cosmos y también a mejorar en su modo de pelea. Sabía que el peli negro venía de un momento muy malo, el pueblo que estaba por dirigir fue exterminado por el dios Tezcatlipoca, pero la verdad es que todo ese tiempo encontró algo más en él, ya no lo miraba como un compañero o amigo, parecía que tenía un sentimiento extra con él, algo más profundo.
En su vida se sintió atraída por alguien, más porque estuvo con una vida bastante mala en la pobreza y aunque logró salir adelante ella sola, más cuando obtuvo sus poderes mágicos y ahora que había desertado del ejército, ella parecía que encontró algo más en que pelear y era justamente al lado de Rafael.
- Muy bien, veamos si al final todo esto ha ayudado a que puedas hacerlo Pei Pei – el peli negro puso ojos en la cascada para luego mirar a la rubia – ¿puedes hacerlo?
- Por supuesto, lo intentaré.
- Espero que lo hagas bien – susurró el chico mientras que la china estaba mirando la cascada de Rozan, no obstante, esta no perdió el tiempo y se lanzó a la gran caída de agua y cargó su cosmos en sus piernas.
- 开始了! (¡Aquí vamos!) – Pei Pei logró darle con potencia al agua y con su fuerza hizo que el flujo de la cascada se invirtiera al mismo tiempo que el agua tomara la forma de un dragón grande.
- Lo hizo.
- Lo logré… ¡finalmente lo logré! – la joven se regresó a donde estaba Rafael chocando las manos con él, este sonrió por ella y este gesto la hizo sonrojarse, pero desvió la mirada para evitar que este viera eso.
- ¿Pei Pei?
- No es nada… - se quedó callada un momento mientras que miraba para todos lados, por alguna razón la naturaleza que los rodeaba estaba susurrándole cosas – ¿Quién me está hablando?
- ¿De qué hablas? Estamos solo nosotros dos.
- ¿No escuchas eso? – Pei Pei miró la cascada, a los arboles alrededor suyo, a la tierra y todo eso, aunque Rafael parecía no entender que le pasaba a la rubia, no obstante, la chica se sentó ahí y cerró los ojos por alguna razón. Antes de que el mexicano preguntara, este comenzó a sentir una suave brisa que lo invadía y esta se fue con Pei Pei la cual por alguna razón seguía estando calmada, el agua parecía ser el elemento que se movía más.
- ¿Y eso?
- Rafael, creo que lo entiendo un poco, verás, aquí en China los dragones son considerados guardianes del tiempo y agua, aparte de tener conocimiento de la naturaleza que los rodea, por alguna razón, luego de invertir el curso de la cascada, puedo sentir como es que la naturaleza me habla, pero me cuesta entender que lo es que lo dice.
- La naturaleza – el oji morado se quedó callado por eso – es eso que…
- Que Patricia sintió – Pei Pei recordó a su amiga rubia la cual se sacrificó en la guerra en México sellando a los guerreros malvados – creo que por eso es que a ella le gustaba hablar con la naturaleza, aun así, no puedo comprender que es lo que dice, no pudo entenderlo, más si escucharla.
- ¿Puedes hacer algo con eso?
- Más o menos, pero me imagino si pudiera dar un golpe con eso, sería genial.
- ¿Entonces?
- Veamos… intenta atacarme.
- Pei Pei, no creo que sea buena idea hacer eso y…
- Tu solo hazlo, siento que la naturaleza me está diciendo algo y aunque no entienda que dice, debería ser como atacar y defender con algo, de hecho, se me viene a la mente algo – decía la rubia, Rafael no estaba del todo convencido, pero la china finalmente lo convenció de hacerlo.
- Bien… ¡Rayo de Aurora! – justo Pei Pei parecía que recibiría el golpe y cerró fuerte los ojos mientras que esperaba el impacto, pero de ahí, nunca sintió el golpe, es más, la ráfaga de aire frio de Rafael se fue a un lado, el viento parecía haber desviado el golpe – ¿Qué fue eso?
- El viento… se fue a un lado.
- ¿Cómo hiciste eso?
- No tengo idea, pero es como si el viento me hubiera ayudado a evitar que el aire frio me diera a mí, creo que… - la chica miró a la cascada, una sensación extraña le decía que hiciera algo con el agua de ahí y sin más, elevó su cosmos haciendo que el flujo del agua fuera directo hacia el mexicano tomando forma de un dragón.
- Usaré mi nueva técnica para eso… ¡Punto Cero! – el oji morado lanzó una ráfaga de aire frio la cual congeló el dragón de agua que lanzó Pei Pei.
- ¿Y esa técnica?
- Es Punto Cero, es una técnica aplicando el aire más frio que puedo hacer hasta el punto del Cero Absoluto, aunque no me acercó a eso, creo que solo serían los –265°C, 8 grados por encima del máximo punto de congelación.
- ¿Por qué no usaste ese ataque contra mí?
- Porque no estaba seguro de que el aire frio llegara hasta el punto de congelación máximo y te podría afectar, tengo entendido que cuando se ataca con el Cero Absoluto nada puede moverse, ni siquiera el viento se puede mover, por eso es que creo que te habría lastimado.
- Rafael – la chica se sonrojó por eso, pero disimuló no hacerlo mientras que seguía entrenando junto con el mexicano, durante el resto de tiempo que estuvo Rafael ahí, ambos mejoraron más, a pesar de que el chico poseía el cosmos de la divinidad Quetzalcóatl, aun así, no debía desperdiciar el cosmos que poseía.
Los sentimientos de Pei Pei no cambiaron, de hecho, aumentaron tanto que estaba pensando en un punto para decirle, pero al final se negó a hacerlo ya que no quería aprovecharse de la situación de su amigo a pesar de que ya había pasado un año. No obstante, llegó un punto en el que la china decidió seguir un camino diferente.
- ¿Irás a Tailandia?
- Sí, aparte de que estoy planeando trabajar como asesina a sueldo o algo por el estilo, ya sabes.
- Entiendo, pero, ¿usarás la armadura de Dragón para hacer eso?
- No, no haré eso, usaré mis poderes mágicos, no usaré cosmos para no desperdiciarlo.
- Si sabes que el cosmos no tiene límite ¿verdad?
- Lo sé, pero quiero llevar una nueva vida, quien sabe si seguiré batallando en guerras, pero si llega el momento podemos decir que la podré usar cuando sea necesario – Pei Pei miró la armadura de Dragón y sin más, bajó con ella a la cascada de Rozan dejándola ahí, luego volvió con el peli negro – descansará mientras recibe más bendición de las estrellas.
- Que grande eres Pei Pei – sonrió el chico mientras le acariciaba la cabeza, la chica se sonrojó mucho.
- Y tu… ¿Qué harás?
- Seguiré con mi vida, de hecho, estoy pensando en ir a una academia en Japón, más porque me llama la atención ir allá, no sé si has escuchado de una institución que forma guerreros allá.
- Creo que Asuka me contó de eso, pero no tengo mucho conocimiento, ¿te formarás como guerrero?
- No, solamente me gustaría ir allá como estudiante normal, por el momento tomaré clases extras para reponer todo el tiempo perdido y lo podré hacer, no tendré problemas.
- Ya veo – sonrió la morena – Rafael, una última cosa, quisiera que no dijeras nada de esto.
- ¿Por qué?
- Quiero que sea sorpresa, aparte de que es algo que no quiero que nadie más sepa, quien sabe que podría ocurrir si se enteran de este poder que poseo de usar la naturaleza, aparte de que gasta mucho cosmos.
- Ya veo, no te preocupes entonces, lo mantendré en secreto – eso fue lo que terminó el entrenamiento, de hecho, Pei Pei se fue unos días para buscar su estadía en Tailandia, pero volvió para despedirse del mexicano, pero al arribar a la cascada de Rozan se dio cuenta de que este se había ido.
- Rafael – la china se tocó la zona del corazón y luego miró al cielo justo cuando en este se notó la constelación de Acuario.
Fin Flashback
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- Mantuvimos el secreto hasta el día de hoy, nadie más que yo sabía que ella entrenó con la armadura de Dragón, ahora lo sabes – el peli negro terminó el relato a Yumi la cual se sorprendió por eso, Pei Pei no solo era una gran amiga de su amante, sino que también era alguien con quien entrenó y eso que ambos se hicieran más fuertes.
- Es increíble eso… aun así, decidió volver a pelear con esa armadura.
- Sí, un acto valiente de parte de ella – sonrió, unos minutos después, las cosas se calmaron, la china recuperó el conocimiento, Rafael estuvo ayudando a limpiar las afueras de la casa, las hermanas de Yumi lo ayudaron ya que este parecía algo cansado por la batalla contra Deimos.
- Por fin despertaste Pei Pei-san, me alegra que estés bien.
- Yumi-san… ¿me desmayé?
- Sí, pero no te preocupes, ese tipo fue acabado gracias a ti y a Rafael-san.
- Ya veo – la rubia se alegró por eso – siento no haber llegado a tiempo, pensé que tendría más tiempo.
- Lo importante es que lo hiciste – sonrió la shinobi mientras amamantaba al pequeño bebé – por cierto, me contó Rafael-san sobre lo que entrenaron en Rozan.
- Oh ¿te contó? – Yumi asintió – bueno, al menos sabes el tiempo que entrené con él.
- Sí, aunque me di cuenta de algo más con solo escuchar la historia y verte aquí mismo – la peli gris la miró con una sonrisa – ahora sé que no soy la única enamorada de él ¿no es así?
- ¿Eh? – Pei Pei quedó helada por eso – ¿t-tú lo sabes?
- Con tus palabras puedo averiguar el sentimiento que tienes por él, aunque debería estar molesta por eso, pero no lo haré, porque hay algo que te tengo que decir.
- ¿Qué pasa?
- Si algo me llega a pasar… por favor, hazte cargo de Rafael-san.
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Continuará…
