RinMakoto. Las constelaciones son agresivas en especial si hablamos de Escorpio, así como lo fue Kardia de Escorpio, Nozaki va por ese mismo camino, pero las cosas están lejos de ser calmadas.
Sin más, comencemos…
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De vuelta al Santuario, los 4 que fueron enviados a esa misión de mirar lo que pasaba en el Polo Norte, siendo que volvieron prácticamente sin rasguños.
- Y eso sería nuestro informe, diosa Athena – terminaba Souta de decir mientras que tanto él como Nozaki, Akane y Shinzuke estaban arrodillados.
- Hay algo que no me cuadra en todo esto, siento que es raro que los Caballeros de Bronce que murieron fueran asesinados por un grupo de Amazonas – decía Joan mientras analizaba las cosas – muy bien chicos, por favor, retírense a descansar.
- Como usted diga Patriarca – el cuarteto salió de la habitación, Athena y el mexicano se miraron entre sí un momento como tratando de averiguar que es lo que pasaba en esa región, pero antes de que comenzaran a debatir, Shinzuke y Akane volvieron a la sala.
- Cerbero, Delfín, ¿ocurre algo?
- Perdonen nuestra intromisión, pero queremos informar algo – el peli turquesa habló dejando algo confundidos a ambos.
- ¿Por qué lo dices?
- Verán, hay algo que presenciamos y que nunca he visto en mi hermano o en Nozaki-san desde que la conozco.
- Yo tampoco – la castaña habló con algo de miedo de solo recordar lo que pasó – nunca había ese comportamiento en Haraguchi-san y Nozaki-san.
- ¿Qué pasó con Nozaki y Souta?
- Durante la batalla demostraron una ferocidad que nunca noté en mi hermano menor y en Nozaki-san, aunque al inicio solo fue Souta el que lo hizo, Nozaki-san le siguió y ambos parecían disfrutarlo, es algo muy extraño y además quería contárselos.
- ¿Mostró agresividad como tortura? – lo dicho por Saori impresionó a los dos Caballeros los cuales sabían que era exactamente eso.
- Sí, aunque si tuviera que decir, Souta fue el que mostró más de eso, según lo que contó Nozaki-san, él mostraría esa faceta por la naturaleza de su constelación.
- Lo suponía, lo digo porque muchas de las memorias de las antiguas Athenas me mostró que, en el siglo 18, el Caballero de Escorpio, Kardia, aunque me llevaba con él considerándolo como un hermano mayor, tengo que decir que tenía una personalidad dominante y algo sádica, es por la naturaleza del escorpión que representa la constelación que protegen.
- ¿Y Nozaki-san?
- De ella no podría decir nada, aunque puede ser porque la Osa Mayor muestra ferocidad o algo por el estilo.
- No sabría decir tampoco algo similar Athena, pero supongo que será algo que desarrollarán en combate – decía Joan mientras que se pensaba en varias cosas, no obstante, luego de eso, Shinzuke y Akane se fueron del lugar dejando con más dudas a la diosa y al Patriarca.
Joan decidió caminar un poco por Santuario, ya caía la tarde por lo que no habría muchas cosas que hacer más que alistar algunas tropas para cuando tuvieran que hacer el reconocimiento a esa zona del polo norte en donde seguía teniendo dudas sobre lo que pasaba. En eso, alguien lo sacó de sus pensamientos.
- ¡Carlos! ¡Carlos! ¡No me vas a creer esto!
- ¿Qué pasa Claud? – efectivamente, se trataba de la hermana mayor de este, siendo que la morena llevaba en ese momento la armadura de Leo.
- No podrás creer quien vino y lleva una armadura – la emoción de la chica era notoria, hasta notó como que es Asuka llegaba al lugar.
- ¿Qué pasa Claudia? Me llamaste y me dijiste que llegara pronto – la peli gris también llevaba su armadura dorada.
- Sí, vengan conmigo – Joan y Asuka siguieron a la peli negra hasta que llegaron al campo de entrenamiento en el que no supieron que decir una vez que miraron quien era la persona a la que Claudia se refería.
- No me lo creo.
- Ni yo tampoco.
- ¿Qué les dije? ¿A poco no está algo loco? – justamente era Pei Pei la cual había recién llegado al Santuario vistiendo la armadura de Dragón.
- Hola, tiempo sin vernos.
- Pei Pei – Asuka abrazó a su amiga la cual correspondió el gesto – pero dime, ¿Cómo es que tienes esa armadura?
- Larga historia, pero quiero decir que vine como apoyo para batallar, ya derrotamos con Rafael un enemigo fuerte.
- ¿Quién?
- Deimos – eso sacó más de una impresión a los presentes – sí, el mismo que había destruido su cuerpo Rafael, no obstante, sabiendo que él no podría pelear, me uní a él y entre los dos vencimos a Deimos, pero costó un poco, no les voy a mentir.
- Es increíble, aunque me gustaría saber cómo es que obtuviste esa armadura en primer lugar.
- Como dije, es una larga historia, pero me alegra que estén vivos aun, la guerra contra Ares no es nada fácil, me enteré que Kurumi fue herida por él.
- Sí, hubiera sido una gran ayuda sus poderes curativos junto con los de Ramón, pero lastimosamente no podemos contar con ellos porque si lo hacemos morirán – decía el castaño por lo bajo – aparte de que perdimos a varios, ya Kudo, Tsubasa, Yasmina, Asada-Senpai, Esperanza hasta posiblemente Akira e Iwaki-Senpai… realmente es una guerra dura, no solo eso, papá también se fue.
- Carlos.
- Pero mi trabajo es dirigir a la victoria al ejército ateniense y así honrar las muertes de ellos.
- Así se habla – sonrió la china mientras que miraba a sus amigos – por cierto, ¿A dónde está Ramón?
- Oh, me contó que se fue a hacer unas cosas, no me dijo que era, pero se llevó varias armaduras del Santuario y dijo que no volvería en un tiempo hasta que haya cumplido con lo iba.
- Ni a mí me dijo algo – Asuka habló, siendo mejores amigos se contaban muchas cosas, pero ni siquiera él le contó sobre ese viaje que haría.
- Ojalá que esté bien… tengo algo de miedo de que le pase algo sabiendo que no puede pelear.
- No te preocupes por eso Claud, Ramón no es alguien que se dejará mancillar por algún enemigo, ya verás que él podrá con lo que sea – el ambiente fue interrumpido cuando Athena llamó a Joan el cual fue de inmediato hasta que llegó en un santiamén a la Cámara del Patriarca, en donde la diosa estaba preocupada, antes de que el mexicano preguntara, este se dio cuenta de todo – ese cosmos…
- Sí, parece que encontramos la verdadera causa de la muerte de los Caballeros de Bronce y no fueron las Amazonas que derrotaron Osa Mayor y Escorpio.
- ¿Los volvemos a mandar? – antes de que respondieran, Shinzuke y Akane entraron a la habitación – ¿Qué pasa?
- Patriarca, diosa Athena, lamento comunicarle que mi hermano y Nozaki-san han vuelto al Polo Norte para encontrar más cosas.
- ¿Qué? ¿Volvieron allá? Y justo estábamos pensando en mandarlos de vuelta.
- ¿Por qué lo dice?
- Porque justamente hemos detectado la presencia de la verdadera fuente de cosmos que asesinó a los Caballeros de Bronce.
- ¡¿Qué?! – mientras lejos de ahí, se miraba como es que tanto Nozaki como Souta iban corriendo a toda velocidad hacia el punto en el que estuvieron anteriormente.
- Hubiéramos estado ahí buscando la forma de encontrar la verdadera causa de la muerte de los Caballeros de Bronce – dijo la rubia mientras que seguía al peli verde.
- Sí, aunque no pensamos que estaría ahí, quien sabe el castigo que nos espera cuando volvamos al Santuario, pero regresaremos con gloria Yuuki-san.
- Así será Souta-kun, aunque… ¿podría preguntar algo?
- Adelante.
- ¿Por qué tu cosmos no es tan fuerte como antes? – eso dejó callado al chico, pero antes de que respondiera, un fuerte cosmos llegó a donde estaban – ¿Qué demonios?
- Mierda, parece que en vez de ir a donde estaba esa presencia, vino hacia nosotros y eso que nos falta por llegar al Polo Norte.
- Y eso que hay unos pueblos cerca, espero que no… - una ráfaga de cosmos fue rápidamente hacia ellos, no obstante, no la pudieron esquivar a tiempo recibiendo un poco de daño.
- Joder… fue un ataque muy fuerte – susurró Souta mientras buscaba la presencia la cual se estaba manifestando cada vez con más fuerza, aunque estos podían sentir la gran fuerza que poseía esta persona – se viene una presa bastante fuerte Yuuki-san.
- Lo sé… y por alguna razón espero a que nos dé una buena batalla, las Amazonas fueron un buen entrenamiento – la personalidad de Nozaki estaba siendo cambiada por la agresividad que representaba su constelación.
- Mi señor Ares no desearía que sus Amazonas no fueran vengadas, como parte de su ejército, debemos batallar con todo lo que tenemos para poder avanzar más en la Guerra – la voz de la nueva amenaza fue escuchada claramente por ambos chicos, aunque cuando estaban por darse cuenta de quién era, ambos fueron golpeados mandándolos a volar aterrizando de forma brusca.
- ¿Q-Que fue ese golpe? Dolió.
- Fue tan rápido que ni siquiera me di cuenta que me golpeó – susurró Souta mientras que se levantaba ayudando a Nozaki.
- Fue muy duro, tampoco supe de donde vino el golpe.
- Son duros Caballeros de Athena, pero no me importa, podemos decir que me podré vengar un poco de las Amazonas que ustedes mataron.
- ¡Manifiéstate! ¡¿Quién eres tú?!
- Que grosero Caballero Dorado, también la Saintia que está contigo, después de matar a las Amazonas se atreven a hablarme de ese modo – finalmente la figura hizo acto de presencia llevando una armadura imponente y su mirada, aunque oscura y roja como la sangre, por alguna razón, denotaba poder y miedo, su cabello era verde oscuro.
- Creo que las cosas con esta tipa no serán nada fáciles Yuuki-san, su energía cósmica es abrumadora – susurró Souta no bajando la guardia al igual que la Saintia.
- Soy Dino, la Anticipación del terror, una de las tres Consejeras del dios Ares y estoy aquí para derrotarlos, asquerosos Caballeros de Athena.
- Una de las tres Consejeras de Ares… ustedes son fuertes por lo que he escuchado.
- Es más que obvio, pero estamos molestas con ustedes porque una de nosotras murió a manos de ustedes, Enío.
- Fue la que Tsubasa-san y Miyamoto-san mataron a acosta de sus vidas – recordó Nozaki.
- Así que ella es una de las más fuertes – sonrió Souta por lo bajo – pues parece que me llevaré un gran premio por acabar con esta presa.
- Ja, pues parece que tienes la lengua muy afilada Escorpio, porque no creas que saldrás victorioso de esto.
- Eso lo veremos, seré solo un insecto, pero estos pueden dar miedo – susurró el chico mientras lanzaba su técnica – ¡Restricción!
- ¿Restricción? – la Consejera recibió de lleno el ataque, algo que la confundió ya que el cerebro le daba una indicación de miedo hacia el Caballero, pero esta solo sonrió – ¿en serio crees que le tendría miedo a un insecto como tú?
- Vaya, parece que mi técnica de miedo Restricción… ¡jajaja, digno de alguien de tu estatus!
- Parece que yo tendré que atacar también… ¡Mordida de Oso! – Nozaki se lanzó al ataque, aunque esta fue detenida por la Consejera con mucha facilidad.
- Ja, ese ataque es basura, ¡muéstrame algo de verdad! – Dino lanzó a la rubia al suelo mientras que al mismo tiempo le daba una patada que la regresó a donde estaba el Dorado.
- Mierda… eso dolió, por algo es que es de las más fuertes del ejército de Ares.
- ¿Qué pasa? ¿A dónde se fueron esos ánimos de pelear? ¿Acaso es toda la fuerza de los Caballeros de Athena? En ese caso, atracaré primero – la peli verde comenzó a elevar su cosmos hasta que de la nada, aparecieron cadenas de cosmos oscuro mientras que se iba hacia las extremidades de los chicos.
- ¿Q-Que es esto?
- Juicio del Terror – susurró Dino mientras que las cadenas se apretaban más en los dos, Souta y Nozaki no sabían que hacer mientras que delante de ellos aparecía una mujer anciana, sin ojos y sosteniendo una bola de cristal.
- ¿Y-Y esto qué es?
- Es mi técnica Juicio del Terror, sencillamente los torturaré psicológicamente, después de todo, matar a un enemigo en la mente es más satisfactorio que solo matarlo físicamente, así que espero que la tortura los joda de la mente.
- Ni creas que con eso nos vas a… ¡aaaaaaaah! – la rubia sintió como algo mordía su muñeca siendo que al ver era un oso el cual estaba jodiéndole la zona con sus dientes – ¿Q-Que es eso?
- ¿Yuuki-san? – Souta sintió lo mismo al notar como varias picaduras se manifestaban en su cuerpo, al notar eso, notó como una cantidad inmensa de escorpiones iban hacia él picándole por todas partes – j-joder…
- Les estoy simplemente mostrando algunas partes de la tortura que sufrirán hasta que sus cuerpos colapsen mentalmente, el miedo de muchas cosas puede volver loco a alguien, en especial a los humanos como ustedes – empezó a reír la Consejera.
En otra parte, de la nada aparecían 4 personas los cuales fueron enviados por el Patriarca en busca de Escorpio y Osa Mayor.
- Gracias de nuevo por la ayuda Hibiki – Shinzuke fue el que llegó junto con Akane, aunque estos estaban también con el peli humo y su novia.
- No hay de qué, fueron ordenes de Joan de que viniéramos a ayudar – el chico de lentes suspiró – no puedo creer que Souta y Nozaki-san hicieran eso.
- Pero si Nozaki-san siempre ha sido obediente a las normas como Saintia, no entiendo cómo es que ella podría hacer esto – dijo Tomoe la cual junto con Hibiki ya estaban al tanto de lo que había pasado.
- Aunque no lo crean, es algo extraño si me lo dicen, pero es que ver de ese modo a Nozaki-san y a Souta fue algo que no me esperé, aun así, vamos a ver qué pasa y…
- ¡Mueran! – varias ráfagas de energía y armas cubiertas de cosmos llegaron a donde estaban los 4, sin embargo, el peli humo fue más rápido en reaccionar.
- ¡Muro de Cristal! – una pared transparente contuvo el ataque enemigo – de suerte este muro es impenetrable.
- Impresionante eso Inoue-san.
- No esperaba menos del Caballero Dorado de Aries.
- ¡Cuidado atrás Tomoe-san!
- ¡Lo tengo! – más ataques venían para ellos 4, pero la Saintia de Osa Menor fue más rápida que ellos esta vez – ¡Muro de Cristal!
- ¿Muro de Cristal? – a pesar de ser una técnica exclusiva de los Caballeros de Aries, Tomoe pudo hacerla sin ningún problema.
- Eso es increíble Kawakita-san.
- Jeje, gracias, Hibiki-san me ayudó a perfeccionarla, pero que son.
- ¡Ataquen! – varias Amazonas aparecieron y fueron hacia los 4, el grupo de chicas era demasiado grande.
- Parece que nos entretendremos un rato – susurró Hibiki mientras iban hacia el ataque junto con Tomoe, Shinzuke y Akane. Mientras que con Nozaki y Souta, estos seguían siendo torturados por Dino.
- Las picaduras de escorpión deberían estarlo conduciendo a la locura, y sería peor ya que es el animal que representa su constelación, aunque para la Saintia es lo mismo, un oso comiéndote lentamente debe ser horrible – la Consejera miraba orgullosa como es que la sangre botaba de ellos siendo que parecía que no acabaría, no obstante, notó como es que tanto el peli verde como la rubia sonreían – ¿Qué es ese gesto?
- ¿Qué más? Porque esto me gusta mucho… la sangre está corriendo por todo el lugar, pero la verdad es que no me molesta – susurraba Nozaki no siendo ella misma, aunque esta vez su cosmos comenzó a elevarse al punto en que Souta sonrió de lado también.
- Parece que no soy el único que se está dejando llevar por el dolor y ver cómo es que la sangre de uno corre por sus venas… ¡esto es extraño, pero me gusta! – exclamó el peli verde mientras que con su cosmos destruía parte de la técnica de Dino liberándose de eso, solo para ver que las heridas causadas eran reales.
- Esto está fuera de control – susurró la Saintia de Osa Mayor mientras miraba sus heridas las cuales sangraban, Dino solo frunció el ceño.
- Como sea, al fin y al cabo, no podrán hacer nada si los derroto antes, después de todo, no es como que me vayan a hacer algún daño, incluso si eres un Caballero Dorado y una Saintia.
- Bah, eres tú la que terminará muriendo por mis propias manos – susurró Souta mientras que este alistaba su uña roja mientras corría a la velocidad de la luz hacia la Consejera la cual solo miró como es que el tipo la venía a atacar.
- ¡Ni creas que con eso me atacarás! ¡Terror Helado! – Dino lanzó una serie de calaveras hechas de hielo las cuales fueron hacia el Dorado el cual recibió de lleno el golpe mandándolo a retroceder.
- ¡Souta-kun!
- Tu también Saintia de Athena – las calaveras dieron hacia Nozaki golpeándola fuertemente mandándola a estrellarla en varios árboles arrancándolos de raíz terminando dándose con un fuerte golpe en una montaña cerca haciéndola sangrar – me doy cuenta que son débiles, la verdad es que me decepcionaron.
- Bah, no creas que estás saliendo victoriosa – dijo Souta el cual volvió, aunque golpeado.
- ¿Qué dices Caballero? ¿No ves que no me has podido dañar?
- Yo que tu miraría más porque en eso estás equivocada – decía Souta riendo un poco, en eso, la Consejera notó como es que su cuerpo tenía varias picaduras en su armadura.
- ¿Q-Que demonios es esto? ¿Picaduras de escorpión?
- Así es… mi Aguja Escarlata te ha dado, aunque solo fueron 3 picaduras, aún faltan 12, pero con esas podrás sentir algo diferente ¿no?
- Ese maldito de Escorpio… - Dino notó algo más, el cuerpo del peli verde estaba sangrando más de lo debido, no entendía porque.
- Te venceré… aunque la maldición de esa Hipólita me esté haciendo sangrar, no me importa en lo más mínimo – decía el chico recordando que estaba con una maldición, aunque Nozaki también llegó, cosa que Escorpio notó, aparte de que estaba sangrando de la parte trasera de la espalda.
- ¿Qué le pasa?
- Yuuki-san, estás…
- No me importa Souta-kun, parece que mi herida se abrió… pero no me importa – susurró la rubia mientras se paraba al lado del Dorado, ambos estaban en desventaja por sus respectivos problemas, pero no cederían ante un enemigo que era superior a un Dorado.
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Continuará…
