RinMakoto. Aunque ambos dieron todo de sí, las heridas que tenían les provocaron la muerte, aun así, esta está viva y será alguien muy peligrosa a futuro, aunque créeme, no es todo, pero para eso falta.
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Sin más, comencemos…
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Las cosas en el Santuario estaban algo tensas ya que un Caballero Dorado y una Saintia habían caído en batalla sumando a la lista de Caballeros de alto rango que perdieron la vida, no obstante, las cosas debían continuar y eso fue lo que ordenó Joan, que la paz no se perdiera a pesar de que parecían que las cosas no marchaban bien.
- Sayaka – Shinji llegó a donde estaba su hermana mayor – ¿cómo te sientes ahora?
- Ya mejor Shinji… gracias.
- No hay de que, solo quería saber eso, me voy – Virgo caminó con los ojos cerrados hacia su templo, pero fue detenida por la peli ceniza.
- Seme sincero Shinji… ¿cómo ves el rumbo de la Guerra Santa?
- No puedo decirte con mucha claridad lo que pasará Sayaka, ya hemos perdido a 5 Caballeros Dorados y 5 Saintias del más alto rango, aparte de que son múltiples Caballeros de Bronce y Plata que también han perecido, sin embargo, aun quedamos varios que tenemos que seguir batallando en nombre de los que murieron, ellos dieron sus vidas para vencer a los rivales que les llegó encima – el menor de los gemelos levantó la mirada al cielo sin abrir los ojos – Arihara-san y Kudo cayeron contra Enío, Yasmina y Asada-Senpai junto con el Patriarca murieron contra Eros, Cortés-Senpai venció a costa de su vida a los dioses del sueño, Akira-Senpai e Iwaki-Senpai no tenemos idea de que lo fue de ellos y ahora Nozaki-san y Souta cayeron en batalla, solo nos queda confiar en los demás.
- Ya veo – sin más, el Dorado se fue del sitio, su hermana solo sonrió por lo bajo sabiendo que Shinji no iba con miedo.
Mientras tanto en Star Hill…
- Hay algo que no me gusta Kana – dijo Joan mirando al techo de la habitación del sitio, él y su amada estaban desnudos en la cama luego de terminar su actividad amorosa – siento que algo malo y muy grande viene.
- ¿Cómo qué? ¿Te refieres a Ares?
- Algo así, pero es que tengo este mal presentimiento de que algo malo va a pasar pronto y muy cerca de aquí.
- Joan, ¿estás seguro?
- Sí – el mexicano se levantó de la cama asomándose por la ventana y mirando las estrellas, Tsukumo hizo lo mismo poniéndose a su lado del mismo modo, Joan la abrazó pegándola a él – la muerte se siente en el aire Kana.
Joan no mentía en nada siendo que ahora justamente en Roma cuando en el coliseo que era famoso comenzó a tener una energía extraña, algo que las personas empezaron a notar.
- ¿Qué es eso?
- ¿Por qué el Coliseo está así? – en eso, un fuerte temblor sacudió toda la ciudad de Roma y una esfera de cosmos se expandió por toda Roma hasta que las personas de ahí y las ciudades cercanas que tuvieron contacto con este cosmos fueron vestidos con armaduras y trajes de gladiador, ahora eran guerreros del ejército de Ares, muchos de ellos poseían cosmos de fuego, hielo y demás.
- Al menos así podré estar más cerca de la tierra en donde planeo vencer a Athena – exclamó Ares bajando al planeta mientras que este estaba paseando por el Coliseo hasta que llegó al que parecía ser un trono.
- Mi señor Ares, felicidades por su nuevo reino – exclamó la única sobreviviente de las Consejeras de Ares, aunque cuando el dios de la Guerra estaba esperando tener más charlas con su Consejera cuando la otra guerrera llegó a donde estaba él.
- Dino, veo que fracasaste ya que vienes casi muerta.
- M-M-Mi señor… por favor… deme otra oportunidad.
- No permito que personas como tu falten el respeto a nosotros, aun así, lograste exterminar a Escorpio y Osa Mayor, por lo que seré piadoso y te daré otra oportunidad – exclamó el dios mientras que chasqueaba los dedos y hacía pasar a su hija Alcipe, la misma chica que había batallado contra Joan y Tsukumo y a la que el mexicano le perdonó la vida en su pelea.
- Señorita Alcipe.
- Tanto tu como Alcipe podrán vengarse de esas heridas que les causaron, por eso, es que tendrán parte de mi poder – Ares se hizo una herida en el dedo haciéndola sangrar y sin más, metió su dedo en el corazón de su Consejera herida y en el de su hija – listo.
- Padre… - la peli chocolate fue invadida por un cosmos muy fuerte al igual que Dino, unos segundos después sentían sus energías cósmicas superiores a lo que eran antes de eso.
- Señor Ares, esto…
- Les he dado un poco de mi poder, la sangre de un dios corre por sus venas ahora, así que espero que lo aprovechen.
- Así será señor Ares – la Consejera estaba toda recuperada y con un poder superior al de su compañera, de hecho, ahora poseía el poder de un dios dentro de ella.
- Padre, juro que me vengaré de esos dos que me humillaron – susurró la hija del dios sonriendo de forma maligna.
- Eso espero – sonrió el dios por lo bajo mientras que miraba al cielo – ya iremos a la batalla final contra Athena, espero que esa diosa pueda soportar mi ejército de Berserkers para que me traigan su cabeza.
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Al día siguiente, una expedición de parte de Sayaka y Makino a Italia dio varios resultados de información valiosa para el Santuario.
- Diosa Athena, tenemos que decirle que las cosas no están nada bien en Italia, hemos reportado que el dios Ares está asentado allá.
- Con razón el cosmos poderoso se sentía cerca del Santuario – habló por lo bajo la hermana de Ramón mirando a ambas chicas.
- Así es, de hecho, hay muchas personas que se han convertido en guerreros que batallan a favor de él – exclamó la de la constelación Ofiuco haciendo que tanto la diosa de la guerra como el Patriarca quedaran algo extrañados.
- Mierda, eso nos deja algo mal ya que Ares estaría usando a humanos comunes para hacerlos sus guerreros.
- No solo eso, hay algo que tienen que saber – exclamó Makino a lo que los dos les pusieron atención.
- ¿Qué es?
- Es que las dos Consejeras de Ares junto con sus hijos están ahí, por lo que si peleamos sería difícil de ganar ya que ellos parecen más fuertes.
- A ver, a ver, ¿cómo que las Consejeras? Se supone que solo tendría que haber una.
- No Diosa Athena, están las dos.
- No me lo creo – susurró Joan – eso significa que el sacrificio de Souta y Nozaki fue en vano.
- No Patriarca, sus sacrificios no fueron en vano ya que las cosas aún no han terminado para nosotros, confíe en mí, Escorpio y Osa Mayor no murieron en vano.
- Athena… confiaré en usted entonces – el castaño miró a ambas chicas – retírense a descansar un poco, pronto daré ordenes sobre esto.
- Como usted diga – Sayaka y Makino se retiraron de los aposentos de su Santidad, una vez fuera, Joan dio un fuerte golpe en la pared, algo que sorprendió a Saori.
- Joan, ¿Qué pasa?
- Mierda… esto no me lo esperé, Ares ha tomado Roma y ahí tiene a su ejército que ahora se ha multiplicado, no solo eso, las muertes de Nozaki y Souta no mataron a una de las Consejeras.
- Patriarca Joan Fábregas, no pierdas la concentración, aunque las cosas se miren malas, no hay que perder la fe, ¿o quieres decepcionar a tu padre que te dejó la responsabilidad? – las palabras de la diosa hicieron eco en la cabeza del chico el cual se dio una fuerte cachetada en la mejilla.
- Lamento mucho eso Saori, tendría que ser yo el que mantenga la calma y mírame, estoy diciendo esto.
- Hasta el más valiente de los hombres puede sentir miedo, esa es la verdad – sonrió la diosa – una cosa más Joan, se supone que Ares ha puesto una barrera alrededor del coliseo en donde está él, no es recomendable que enviemos Caballeros allá porque no sabemos que podría pasar.
- ¿Qué hacemos entonces? – el mexicano se sentó al lado de su diosa, aunque luego se le vino algo a la mente – dime algo, el Santuario tiene protección hecha por ti ¿verdad?
- Sí, pero porque…
- Si tan solo pudiéramos saber cómo destruir la barrera que tiene Ares alrededor de Roma, creo que podríamos ganar algo de ventaja, claro que no sabemos que peligros hay allí.
- ¿Enviarás algún Caballero Dorado?
- No me quedaría opción, no creo que los de Plata sean muy fuertes para esos rivales que tenga Ares, pero siento que si…
- Yo puedo guiar a los de Plata a ese sitio – una voz resonó en el recinto mientras que de un pequeño agujero dimensional salió alguien con armadura dorada.
- Pero si es…
- Shinji de Virgo, a sus órdenes Athena – el menor de los hermanos Jinguji se arrodilló frente a su diosa.
- Virgo, ¿crees que puedas hacer esa misión?
- Por supuesto, no se preocupe por mí, le aseguró que volveré con vida y con información que beneficie el rumbo de la Guerra para nosotros.
- Te lo encargo entonces Virgo, ve en nombre de Athena – el Caballero de la sexta casa asintió y salió del lugar. Shinji bajó los demás templos hasta llegar al suyo en el que se encontró con Waka la cual estaba en modo de meditación frente al templo.
- Waka-san.
- Shinji-san, ¿A dónde fuiste? – la peli azul preguntó sin abrir los ojos, ella y Shinji habían accedido a despojarse temporal y parcialmente de la vista, esto para hacer agrandar sus cosmos.
- El Patriarca me ha encomendado una tarea importante.
- Iré contigo.
- Muy bien, partimos a Roma, el dios Ares se ha asentado allá y ha convertido a todo el mundo en Berserkers, eso hace que su ejército se agrande aún más.
- Eso es malo Shinji-san – exclamó – ¿y que se supone que haremos?
- Intentaremos tomar toda la información posible para tratar de ganar más terreno en la Guerra Santa, pues vamos a darlo todo en esto ¿de acuerdo?
- Ok, vámonos entonces – ambos chicos partieron del Santuario y en menos de una hora llegaron a Roma en donde estaba justamente el ahora reino de Ares – joder, no puedo ver qué pasa, peor siento muchos cosmos malignos haciendo daño.
- Así es Waka-san, no nos queda otra que batallar si nos encontramos a seres que… ¡ten cuidado! – varios Berserkers se dieron cuenta de los dos Caballeros los cuales no tuvieron más opción que salir a pelear, aunque ambos se notaron bastante serenos.
- ¡Miren con quien acabaremos muchachos! Será un gusto matar a un Dorado y una Saintia.
- No matemos a la chica, la tendremos para nosotros para violarla y hacerle muchas más cosas divertidas – la mente de los guerreros de Ares era retorcida.
- No puedo creer que estas eran personas de bien y por el cosmos de Ares han llegado a estas instancias.
- Waka-san, no hay de qué preocuparse, vamos a batallar como es debido – Shinji se puso en pose de meditación mientras sacaba el Rosario que poseía, Waka se quedó calmada a su lado haciendo lo mismo.
- ¿No van a pelear? ¡Pues lo haremos primero! – un ejército masivo de Berserkers fue hacia ambos Caballeros los cuales se quedaron calmados.
- Hazlo Shinji-san.
- ¡Riku Do Rin Ne! – el ataque del Caballero de Virgo hizo que todos los Bersekers cayeran en una espiral hacia un sitio en el que podían ver distintos mundos.
- ¡¿Q-Que es esto?!
- ¿No lo saben? Esta es mi técnica el Riku Do Rin Ne o para que se les haga más fácil,también lo pueden llamar los 6 Caminos de la Reencarnación o el Samsara, ahora mismo están viendo los seis mundos en donde reencarnan todos los seres vivos.
- ¿El Samsara?
- Así es, podrán ver los seis reinos de la Rueda de la Reencarnación en donde todos los humanos estamos inmersos por toda la eternidad – tanto Shinji como Waka podían ver el miedo en los rostros de los Berserkers al no poder hacer nada ante el inmenso poder del Caballero de Virgo.
- Ahora serán enviados a los 6 reinos para los que conozcan – exclamó Waka mientras estos se hacían presentes – según la filosofía budista, los humanos estamos inmersos en una rueda infinita llamada Samsara en donde existen 3 reinos malos y 3 buenos.
Primer mundo, el Infierno. Aquellos pecadores que han cometido actos nefastos durante su vida son enviados a este mundo donde los demonios los torturan, conocerán terror permanente y sufrimientos eternos. Es un mundo de sufrimiento debido al mal karma, y como se dice de él: "el primero es el infierno, donde se consumen el océano de fuego, ríos de sangre, montañas mórbidas, lluvias de azufre, de temor tras temor interminable, aquellos que caigan en este mundo sufrirán eternamente". Tormento día y noche, cadáveres apilados unos sobre otros.
Segundo mundo, el de los demonios y fantasmas hambrientos y devoradores. Aquellos pecadores que han mostrado sed de riquezas, envidia, avidez u otros, son enviados a este mundo y se convierten en Gaki, demonios que sufren hambre eternamente. Este es el mundo de la hambruna y los hambrientos, el mundo de la insaciedad.
Tercer mundo, el de las bestias. Aquí son enviados aquellos que han vivido según sus instintos, las víctimas renacen como bestias e inician una lucha salvaje por la supervivencia en un mundo repleto de animales salvajes, son tanto cazadores como presas de sus iguales, en un mundo donde prima la ley del más fuerte, es el más fuerte quien se come al más débil en una batalla eterna por la supervivencia en la hay que matar a sus depredadores para alimentarse y continuar con vida, donde sólo el más fuerte, ágil y hábil sobrevive a los demás. En el mundo de las bestias, destinado a los que han vivido siguiendo sus instintos, donde viven en la estupidez y la esclavitud.
Cuarto mundo, el de los guerreros, este es el destino de aquellos que han pasado su vida entre el combate y la violencia, es el mundo de la guerra (Ashura) y los Asura (semi divinidades guerreras), Asura. "Asura". En budismo "Demonio Luchador". Un mundo de violencia constante, repleto de asesinos y adversarios, donde vivirán la eternidad peleando y combatiendo entre sí, en una lucha interminable de sangre y muerte, en la que no existe un campeón... Sólo perdedores. Lucha a muerte día y noche sin descanso, para saciar sangre de venganza que nunca acaba, la sangre es derramada eternamente. Mata o muere, todo el tiempo habrá sangre y muerte, aquellos que caigan en este mundo tendrán que estar peleando día tras día sin final.
Quinto mundo, en el que estamos nosotros y es el de los humanos, es el mundo donde viven los hombres, felicidad, cólera, ira, llanto, miseria y tristeza, todos los sentimientos están mezclados en un mundo siempre sacudido por las emociones, ya sea la felicidad o las peores tristezas, ese es el inestable mundo de los humanos. En el mundo de los humanos ellos también están divididos entre el bien y el mal, pero son capaces de alcanzar la iluminación, aunque la gran mayoría de ellos sucumben a sus deseos. A veces es considerado como el mejor de los mundos para reencarnarse debido a la posibilidad de iluminación que no existe en el mundo de los Devas.
Sexto mundo, el de los dioses, es supuestamente el más acogedor, el cielo, pero impone a aquel que se encuentra en él una vigilancia constante, ya que el menor error lo envía hacia uno de los otros mundos. Es el paraíso de los Devas, seres celestiales con poderes casi divinos y bendecidos con placeres permanentes, se encuentra por encima del mundo de los hombres, pero no escapa al dominio del metempsicosis. Los Devas pertenecen a los 6 mundos del sufrimiento porque incluso ellos con el tiempo envejecen y mueren a pesar de su vida extremadamente larga.
- Y ustedes finalmente, mueran – las almas de los guerreros finalmente desaparecieron en cada reino solo quedando sus cuerpos los cuales cayeron al suelo muertos – Waka-san, cuando se usa está técnica, el alma del enemigo desaparece y solo queda el cuerpo que sufre un paro cardiaco al carecer de alma.
- Miro que nos libramos de muchos de ellos, pero aun no estamos a salvo ¿no es así?
- No, aún tenemos muchos invitados en frente, pero debemos tener cuidado de no enfrentarnos a alguien poderoso como un dios ya que no tendríamos oportunidad – en eso, un fuerte cosmos llegó a donde estaban ellos dos siendo nada más que Alcipe la cual parecía decidida a batallar.
- Oh, parece que tenemos intrusos – susurró la peli chocolate y cuando fijó su mirada en Shinji, esta frunció el ceño – y a ti, voy a matarte primero, Caballero Dorado.
- Esta tipa posee un cosmos muy poderoso Waka-san, no te confíes.
- Muy bien, batallaré con todo lo que tengo – antes de que ambos se dieran cuenta, la hija de Ares corrió hacia ellos y ambos fueron golpeados mandándolos a volar por los cielos.
- El poder que poseo ahora no es normal como pueden ver, tengo en mis venas parte del poder de mi padre Ares, así que tengo el poder de los demás hermanos que están por encima de mi… ¡no podrán derrotarme!
- Waka-san… tendremos problemas con esta tipa, si lo que dice es cierto, eso quiere que tiene sangre de Ares en su sistema circulatorio.
- Eso quiere decir que…
- Así es, nos enfrentamos contra alguien que posee el poder de un dios olímpico en sus venas, lo que su poder la haría más poderosa que un Caballero Dorado, no… mucho más que uno experimentado.
- Maldición, estamos en problemas – susurró Waka, la rival a la que Joan y Tsukumo enfrentaron ahora poseía más poder.
- Yo, Alcipe… ¡me encargaré de matarlos Caballeros de Athena!
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Continuará…
