RinMakoto. Los enemigos tendrán sangre divina que elevará su cosmos aún más, a todo esto, Waka y Shinji van contra alguien muy poderosa.

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Sin más, comencemos…

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- ¡Mueran Caballeros de Athena! – exclamó Alcipe la cual se lanzó al ataque, Waka y Shinji estaban peleando mientras que la tipa estaba dándoles una buena batalla.

- Debemos hacer algo para que podamos derrotarlas, si no, creo que podremos morir – sin más, los dos Caballeros fueron golpeados y mandados a volar.

- Mierda… ¡Meteoros! – el ataque de la peli azul fue directa hacia Alcipe, pero esta solo río por lo bajo mientras que hacía a un lado los ataques de Waka como si no fuera nada.

- Vaya, parece que tus ataques no fueron nada para mí.

- No me jodas, pero si te ataque con todo, ¿Por qué no te ha pasado nada?

- Idiota, ahora poseo la sangre de mi padre corriendo por mis venas, está más que claro que no podrás acabar conmigo.

- ¡Waka-san, atacaré yo! – exclamó Shinji el cual elevó su cosmos poniendo en posición de Loto, Alcipe estaba impresionada por eso, pero solo sonrió de lado.

- Ja, un patético hombre no me hará ni cosquillas, no caeré en el viejo truco de nuevo, ya Tauro me humilló ganándome como si nada, no cederé de nuevo ante nadie – exclamó molesta mientras también elevaba su cosmos – caerás Caballero Dorado.

- La última verdad del mundo, el ataque definitivo de la constelación de Virgo, ¡Tesoro del Cielo! – exclamó el peli ceniza mientras que todo el sitio era rodeado por punturas budistas, algo que a la hija de Ares llamó la atención.

- Vaya, con que esta es la técnica del Caballero de Virgo ¿eh? Que decepcionante, no siento nada extraño en mi cuerpo.

- Todavía no, pero espero que sepas pelear sin alguno de tus sentidos – exclamó Shinji – verás, el Tesoro del Cielo es una técnica que combina la defensa y el ataque, por lo que no podrás atacar ni mucho menos retroceder.

- ¿Qué no puedo atacar ni retroceder? Bah, son tonterías.

- Eso lo veremos Alcipe, hija de Ares. ¡Tesoro del Cielo, Privación del Sentido de la Vista! – exclamó Virgo mientras que abría los ojos y una ráfaga de cosmos fue hacia los ojos de la peli chocolate la cual cuando menos acordó, ya no veía nada.

- Estoy… ciega – susurró, pero pareció no importarle – que me hayas quitado la vista no me importa, puedo sentir tu sucio olor masculino a kilómetros a la redonda.

- Hm, no creo que puedas atacar así… - Shinji fue callado cuando recibió un fuerte puñetazo directo al rostro el cual lo hizo retroceder.

- Te dije que, aunque no pueda ver, puedo sentir tu olor, asqueroso hombre.

- Eso lo veremos, ¡Privación del sentido del olfato! – ahora el segundo sentido se había ido, ya Alcipe no podía detectar ningún olor.

- Me has privado de dos sentidos, pero no importa, ¡puedo seguir peleando!

- ¡Privación del sentido del gusto y del oído! – con eso, ambos sentidos mencionados le fueron arrebatados a Alcipe la cual ya estaba bastante mal por eso.

- Mierda, este tipo me ha despojado de los sentidos, pero ni crea que así me va a ganar, aun puedo sentir a través de mi piel y voy…

- ¡Privación absoluta de los 5 Sentidos! – finalmente, los sentidos básicos de la guerrera de Ares fueron anulados – ahora que estás en esas condiciones, es mejor que te rindas, no puedes pelear estando como una muerta viviente, has perdido Alcipe.

- Oye, siento tu cosmos bajar, ¿acaso crees que solo porque me has quitado los sentidos ya has ganado? – exclamó Alcipe la cual impresionó a Shinji el cual estaba sintiendo el cosmos de la hija de Ares elevarse más y más.

- No me lo creo… a pesar de haber recibido el Tesoro de Cielo, ella sigue empeñada en batallar en esas condiciones.

- ¡Vamos a darle con todo! – exclamó con fuerza Alcipe la cual con su cosmos terminó destruyendo los cuadros budistas haciendo que todo el ataque de Shinji terminara siendo inútil – no caeré en tus trucos baratos Caballero de Virgo, ¿ya ves que la que decías que era tu técnica más poderosa terminó siendo basura contra mí?

- Si el Tesoro de Cielo no funciona contra ella, tendré que atacar con más poder – Shinji volvió a ponerse en posición de loto, algo que extrañó a Alcipe la cual estaba recuperando poco a poco los sentidos siento el de la vista el primero que estaba volviendo a ella.

- ¿Qué harás? ¿Ya te rendirás?

- ¡Om! – un cosmos poderoso salió de las manos del chico el cual fue directo hacia Alcipe la cual lo recibió de lleno el ataque – se dice que Om contiene el conocimiento de los Vedas y es considerado el cuerpo sonoro de lo Absoluto, Shabda Brahman. Om es el sonido de lo infinito y de la "semilla fructífera" de los otros mantras, es el puente para llegar a los otros mantras, la vibración primordial, el sonido del cual emana el Universo, la sustancia esencial que construye todos los demás mantras, la raíz de todos los sonidos de la naturaleza

- Mierda, eso fue jodido, así que el sonido de la verdad, pues bien, vamos entonces con más cosas Caballero, porque me estás dando…

- ¡Destello de la Garra de Águila! – Waka llegó de sorpresa dándole de una fuerte patada a la peli chocolate la cual retrocedió por el impacto.

- Tu… me había olvidado de ti.

- Mi patada fue como el zarpazo de un águila a la velocidad del Match 2 en donde estabas y aunque no fue lo más fuerte, al menos te hirió un poco.

- Ese zarpazo para mí no fue más que un simple rasguño, ahora si hablaremos muy en serio, Caballeros de Athena – el cosmos se disparó del cuerpo de la peli chocolate hacia ellos el cual tomó forma del dios Ares con su lanza – ¡Juicio de Aerópago!

- ¿Juicio de Aerópago? – Waka y Shinji recibieron de lleno el golpe el ataque el cual fue como sentir miles de veces la lanza de Ares siendo clavada en sus cuerpos, algo que los dejó con mucho dolor una vez el ataque finalizó dejándolos tirados.

- S-Su poder… fue devastador.

- Mi técnica, Juicio de Aerópago, llamado así en honor al Aerópago o Colina de Ares, es un homenaje al primer juicio de la historia en donde un hijo del bastardo de Poseidón me quitó la virginidad, por lo que se manifiesta en miles de lanzas cómo las de mi padre incrustándoseles en el cuerpo.

- Tienes razón, siento como si me hubieran apuñalado muchas veces en el cuerpo – susurró Waka tocándose un poco el torso y notó que poseía un líquido algo viscoso que estaba en muchas partes de ahí.

- Ahora estamos en problemas, siento que sus sentidos están regresando poco a poco por lo que la verdad es que, si los recupera por completo, nos meteremos en graves problemas.

- ¿Qué hacemos?

- No tengo idea, como Caballero de Virgo pensé que al menos con el Tesoro de Cielo pondría fin a la batalla, pero parece que no podré hacerlo bien – susurró el peli gris el cual estaba indeciso sobre qué hacer, su técnica más poderosa no había servido.

- ¡Juicio de Aerópago! – de nuevo, miles de lanzas comenzaron a ir directo hacia los dos chicos los cuales recibieron de lleno el ataque el cual los dejó peor de lo que estaban, las heridas estaban sangrando bastante.

- ¿Qué hacemos Shinji-san? – susurró Waka mientras vomitaba algo de sangre.

- Tendré que usar una técnica que supere al Tesoro del Cielo… pero la verdad es que creo que saldré muy lastimado.

- ¿De qué hablas?

- ¡Aquí morirán, por la sangre de mi padre que corre por mis venas! ¡Voy a…!

- ¡Tesoro del Cielo! – exclamó Shinji el cual alzó de nuevo su cosmos haciendo que aparecieran los cuadros budistas envolviendo todo el lugar de nuevo encerrándose con la hija de Ares.

- ¿De nuevo esta técnica? Ya la usaste una vez, te recuerdo que no sucederá de nuevo.

- Aunque mi cosmos me termine haciendo una mala jugada, dudé en un momento sobre que hacer, pero ahora iré con todo con tal de derrotar a una persona poderosa como tú, aunque esta posea la sangre de un dios en su interior.

- Bah, solo son falacias, ¡acabaré contigo!

- ¡Privación del Séptimo Sentido! – una poderosa luz fue directo hacia Alcipe la cual no sintió nada en ese momento y se confió.

- ¡Vete de una de este mundo Caballero Dorado de Virgo! – la peli chocolate le dio directo un golpe en la zona del corazón a Shinji, todo quedó en silencio, pero de ahí, se dio cuenta de lo que pasó.

- ¿Lo notaste?

- ¿Qué? – el golpe de Alcipe no fue nada efectivo, es más, apenas logró hacer un pequeño rasguño a la Armadura Dorada – ¿P-Por qué?

- Sencillo, te quité el Séptimo Sentido – dijo el peli ceniza el cual siguió explicando.

- E-Eso quiere decir que…

- Al obtener la sangre de Ares hizo que tu cosmos se elevara a un nivel un poco más allá del Séptimo Sentido, sin embargo, por eso arriesgué gran parte de mi cosmos para evitar que siguieras usándolo, aunque tengo que decir que me dejó agotado, aun así, fue efectivo para anular el efecto de su sangre en tu cuerpo y dejarte como una guerrera del más bajo rango.

- T-Tu…

- Mientras que tu creías que no te haría nada este ataque, tengo que decirte que te equivocaste conmigo, soy el Caballero que no tendría que tener dudas en mi ataque, por lo que espero que, con eso, te des cuenta de que has perdido.

- No me lo creo… ¡perdí contra un hombre de nuevo! ¡Es inaceptable!

- No te mataré yo Alcipe, lo haré yo – exclamó el peli ceniza mientras que Waka aparecía detrás de él mientras que cargaba su cosmos.

- ¿Ella?

- ¡Meteoros! – una serie de puños a la velocidad del Match 2 fueron directo hacia Alcipe la cual no pudo hacer nada recibiendo de lleno el ataque, su vida se apagó directo ahí, no importaba que su cuerpo tuviera sangre de Ares, eso no fue suficiente.

- Lo logramos Waka-san – susurró Shinji, ambos estaban heridos por todo el encuentro contra Alcipe, pero esta ya había sido derrotada, no obstante, sabían que no estaban a salvo.

- Shinji-san, creo que tenemos que irnos de inmediato.

- Sí, no podemos quedarnos aquí antes de que los demás guerreros de Ares se den cuenta de que estamos aquí y hemos matado a su hija – justo en ese momento, una fuerte energía se hizo presente, pero estos tuvieron que huir antes de que se enfrentarán a alguien poderoso por lo que a través del cosmos de Shinji se fueron de ahí.

- Sentí el olor de Caballeros de Athena en este lugar – Dino llegó al sitio en donde solo encontró el cuerpo sin vida de Alcipe – parece que la tuviste difícil, a pesar de tener la sangre del señor Ares, no pudiste contra ellos.

Esta llevó el cuerpo ante el dios de la guerra el cual se mostró muy molesto por ver a una de sus hijas favoritas ya muerta.

- ¿Qué haremos ahora mi Señor?

- Vamos a ir con todo para acabar con esos miserables Caballeros de Athena – exclamó Ares el cual estaba molesto por eso, las dos Consejeras a su lado sabían que ahora llegaría el momento de una fuerte batalla – no solo Alcipe, también Deimos y Eros cayeron en batalla y es algo que detesto ya que mis hijos son fuertes combatientes, así que espero que esta vez destruyamos a esos odiosos Caballeros y a su estúpida diosa.

- ¡Sí señor Ares!

- Por el momento, destruyamos todo este sitio – susurró el dios de la guerra elevando más su cosmos y sin más, del Coliseo Romano comenzaron a salir varias estructuras las cuales se elevaron al cielo mostrándose como el Santuario de Athena, pero que se elevaba hasta el cielo en donde justo se mostraba el Planeta Marte, el cual se llamaba así en honor al dios Marte, la versión romana de Ares (Para referencia de como es, pueden buscar Torre de Babel de Saint Seiya Omega).

- Mis felicitaciones señor Ares, ha construido semejante estructura.

- Con todo, ya tendremos para darles batalla a los Caballeros de Athena y llevar a mi hermana a la rendición – sonrió por lo bajo el dios de la guerra mientras que muchos guerreros estaban gritando el nombre de su deidad.

- ¡Ares! ¡Ares! ¡Ares!

- Perfecto, algo que no saben los Caballeros es que, a pesar de haber destruido a Espartaco, este era el más poderoso en cuanto a fuerza física, pero hay más guerreros que se encargarán de proteger las Casas de las Batallas que están alrededor de todo mi Santuario, por lo que, a partir de ahora, están más que muertos ya que la barrera que protege el Santuario, no lo podrán destruir.

- ¿No hay nada que puedan hacer para destruirlo?

- No, además, aunque tengan mi lanza, mientras aun tenga mi cosmos impregnada en ella, no podrán romper la barrera que he creado con mi energía, están más que acabados jajajaja – el dios de la guerra parecía confiado de su victoria, pero este no sabía que justamente, dos Caballeros estaban escuchando todo desde una dimensión distinta.

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Santuario de Athena.

Un tiempo después, tanto Shinji como Waka estaban llegando al recinto en donde fueron a dar su reporte el Patriarca y a Athena sobre lo que vivieron y escucharon.

- No me lo creo, ¡¿Ares creó un Santuario?!

- Así es, a partir de ahora sus guerreros estarán ahí para defender a su dios, pero este seguirá mandando tropas a darnos batalla, por lo que no creo que sea algo bueno quedarnos sin hacer nada.

- Lo pensaré un poco, pero debemos crear una estrategia para poder hacer algo con la barrera que rodea el Santuario.

- Si me permite opinar diosa Athena, escuchamos que la lanza del dios Ares tiene el poder de destruir la barrera, pero en su estado actual no podremos quitar la barrera, debemos purificarla.

- Puedo usar todo mi cosmos para quitar la energía de la lanza de Ares.

- No Diosa Athena, no puedo permitir que salga lastimada haciendo eso, la necesitamos para la batalla – exclamó Joan.

- Pero entonces, ¿Qué hacemos?

- Se me lo permite, puedo tratar de purificar la lanza del dios Ares para que así podamos poder entrar al Santuario de él sin problemas.

- Virgo.

- No se preocupe por mí, después de todo, sé que uno de mis antecesores lo logró hacer cuando creó el Rosario de las 108 Cuentas, por lo que no será problema, aunque tenga que sacrificar mi vida, porque ese el destino de los Caballeros.

- Aun así, no quiero que perdamos más guerreros, en especial a los Dorados – exclamó la diosa de la guerra, pero de igual forma notaba que el peli ceniza estaba decidido a seguir batallando de así serlo.

- Muy bien, confiaré en ti entonces Shinji de Virgo.

- Yo también me uniré a él Patriarca, Diosa Athena – Waka habló con firmeza – tal vez como Saintia no pueda hacer nada, pero si mi esfuerzo resulta ser útil, entonces estaré feliz.

- ¿Segura Saintia de Águila? – Waka asintió – muy bien, entonces si es por tu voluntad hazlo y salgan adelante.

- Muchas gracias diosa Athena – ambos Caballeros hicieron una reverencia y salieron de la sala, Joan y Saori se quedaron hablando un poco de la situación.

- No lo sé, la verdad es que no me gustaría tener que ver como es otro Caballero Dorado y una Saintia mueren, es más, ¿Por qué no me dejan a mi purificar la lanza de Ares?

- No cuñada, no queremos que algo malo te pase, por eso es que déjanos a nosotros, tus nobles guerreros, batallar por ti.

- Joan – susurró la diosa, pero en eso, quedó callada por un momento, el mexicano quiso preguntar qué pasaba, pero él también sintió ese cosmos bastante extraño – ¿tú también lo sentiste?

- Sí, ¿Qué demonios fue eso?

- No lo sé, pero es algo extraño, no entiendo que puede ser.

- No es un cosmos normal, de hecho, parece ser algo poderoso – mientras eso pasaba, Shinonome, que estaba en la casa de Sagitario, sintió algo y miró para todos lados.

- ¿Qué fue eso? Es como si alguien muy poderoso estuviera cerca, pero no entiendo que es – mientras eso pasaba, fue a revisar cada zona de la novena casa del Zodíaco, pero no encontró nada malo, es más, cada trampa del templo del centauro estaba normal – que extraño, no encuentro nada fuera de lo normal, ¿Qué demonios está pasando? No es un cosmos maligno por lo que miro, pero… algo no está bien.

De hecho, ese cosmos que estaban sintiendo era algo que nadie más había percatado y el origen de este tenía casi su origen entre el Templo de Escorpio y el de Sagitario, siendo que en el primero ya no tenían protector por la muerte de Souta y Nozaki y en el segundo la peli azul estaba al tanto, es que algo extraño comenzaría a surgir.

Mientras tanto, Shinji y Waka estaban en el templo de Virgo y ambos sintieron ese cosmos extraño.

- ¿Sentiste eso Waka-san?

- Sí, un cosmos… pero no sé de quién es.

- La verdad es que, según mis memorias, este cosmos solo podría pertenecer a alguien, sin embargo, es solo una teoría que tengo ya que no creo que pase, aunque si llegase a ser eso, estaríamos en problemas – exclamó el peli ceniza para sorpresa de su compañera peli azul – supongo que no sabes de quién habló ¿no?

- No, no tengo ni idea, ¿de quién se trata?

- Sencillo Waka… hablamos del decimotercer Caballero Dorado.

- ¿Decimotercer Caballero Dorado? – Shinji asintió, Waka estaba tratando de asimilar esa información – no me lo creo, pero si eso es así, la persona que le correspondería ese título es a…

- Así es – al mismo tiempo, Sayaka y Makino estaban entrenando, pero justo cuando la Jinguji mayor estaba por atacar, esta se detuvo un momento.

- ¿Sayaka?

- Hana… lo siento, es que me sentí extraña.

- ¿Segura que estás bien?

- Por supuesto, sigamos entrenando, no sabemos si vamos a seguir peleando – ambas continuaron entrenando, no obstante, Sayaka no olvidaba esa extraña sensación que le dio hace poco.

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Continuará…