RinMakoto. La lanza completó su purificación, pero Shinji y Waka tuvieron que dar sus vidas para hacerlo, al menos han logrado mucho, pero dejan a varias personas llorando sus pérdidas.
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Sin más, comencemos…
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La lanza de Ares fue llevada hacia el Santuario, sin embargo, era obvio que muchas estaban afectadas por el fallecimiento de los Caballeros que se vieron involucrados en el suceso.
- Shinji de Virgo y Waka de Águila fueron Caballeros que pelearon hasta el final y aunque murieron… su esfuerzo no será en vano – exclamó Joan el cual tenía el arma en sus manos, este se la pasó a su diosa – Athena, ahora tenemos el arma del dios Ares.
- Así es, ahora con esto podremos tomar ventaja en el combate, sin que él tenga su arma principal, sin embargo… no sé si Ramón pueda usar sus poderes de nuevo junto con Rafael.
- ¿De qué habla? – preguntó el Patriarca.
- Si Ares hirió a mi hermano y a Rafael con la lanza, supongo que ellos deberían dejar de tener la maldición que les dejó Ares al herirlos con la lanza.
- No creo que sea así – exclamó el castaño – verá Diosa Athena, lo que digo es que a pesar de que hayamos purificado la lanza de Ares, el poder mismo de eso está en el dios, por lo que a menos que derrotemos a Ares, ellos no volverán a la normalidad.
- Puede que tengas razón – susurró la peli lila – sin embargo, tenemos que seguir batallando hasta que lo derrotemos, así vamos a estar en paz y todo el mundo ya on sufrirá.
- ¡Sí! – exclamaron los demás Caballeros ahí y se retiraron, sin embargo, tanto Joan como Saori miraron a las chicas que se iban y notaron lo mismo.
- Estaban tristes.
- Lo sé, aunque más Sayaka de Ofiuco ya que perdió a su hermano, pero él se fue como un grande, gracias a él tenemos la lanza reformada.
- Al menos sus sacrificios no serán desperdiciados – mientras tanto, las demás Saintias se fueron a descansar, en el caso de Sayaka, esta se fue hacia el templo de Virgo en donde estaba la armadura de su ahora fallecido hermano, no solo eso, sino que también estaba la armadura de Águila, como ambos permanecieron en vida y ahora estaban en el más allá.
- Shinji… realmente eres un idiota – susurró la chica y a su mente se le vinieron todo el tiempo que vivió con su hermano y lo cruel que fue la vida con él.
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Flashback
Como se sabía, la familia Jinguji estaba formada por guerreros que han servido a Athena, por lo que Sayaka y Shinji, siendo gemelos, nacieron para ser guerreros, pero se sabía que la mayor de los dos nació con todo el cosmos del segundo, este vivió marginado por eso.
A través de los años cuando eran niños, la mayor de los hermanos tenían más fama sobre como batallar ya que su cosmos era poderoso.
- ¡Bravo Sayaka-chan! ¡Eres fuerte! – decían varias chicas mirando a la peli ceniza la cual estaba luchando contra otro tipo el cual la había desafiado.
- ¡No me ganará una niña!
- Mordedura de la Cobra Real – exclamó la peli ceniza la cual lanzó su ataque hacia el chico que le estaba retando, este no pudo con el enorme cosmos de Sayaka y terminó cayendo derrotado – fue fácil.
- ¡Eso Sayaka-chan!
- Como siempre, una guerrera con un cosmos elevado.
- Será una gran sucesora de su madre como la protectora de la constelación de Ofiuco – decían varios maestros mirando a la chica – aunque con su hermano…
- Sí, su hermano gemelo no tiene cosmos como lo tiene ella.
- Apuesto que solo será un humano más sin cosmos – los comentarios de los maestros eran hirientes, lo que no sabían es que Shinji estaba escuchándolos por lo que este se fue del sitio, cabe decir que Sayaka miró todo esto y no le gustaba ser el centro de atención, pero después de todo, era el orgullo de la familia Jinguji.
- Estoy harto de que me digan lo débil que soy solo por el hecho de no tener cosmos, si no fuera porque en el nacimiento mi hermana me robó todo mi poder.
- Shinji, sabes que eso no es cierto, tú debes tener tu propio poder.
- Sayaka – el chico miró a su hermana – déjame en paz.
- No prestes atención a lo que te dicen los demás, tu eres tu Shinji, no debes seguir lo que te dicen los demás – exclamó la peli ceniza mayor, pero su hermano menor no hizo caso a ese comentario y solo se fue del sitio, la relación no era la mejor por eso precisamente.
Esa misma noche, Sayaka quería hablar con Shinji, pero al buscarlo en su cuarto no lo encontró, por lo que decidió ir en su búsqueda, pero no fue muy lejos ya que lo encontró en el patio de su hogar, más específico debajo de un árbol en donde estaba en pose de meditación, algo que llamó su atención.
- ¿Por qué está haciendo eso? Está rezando en pose budista, pero no entiendo cuál es su razón – susurraba la chica la cual se asomó a verlo más de cerca, sin embargo, este parecía estar haciendo otra cosa como si hablara con alguien.
- ¿Por qué me toca vivir esto? Ojalá pudieras decirme porque me tocó todo esto.
- ¿Con quién está hablando? No miro a nadie.
- ¿Por qué entonces me pasa esto Buda? – decía el menor de los gemelos – ¿en serio? ¿tendré que seguir adelante así?
- Shinji – Sayaka decidió dejar a su hermano con lo suyo, pero eso sí, siempre con la idea de saber que estaba haciendo bajo el árbol y quien era la persona con la que estaba charlando.
Pasado más tiempo, un día estaba saliendo Sayaka con algunas compañeras, ellas querían entrenar con la peli ceniza, una de ellas que era su mejor amiga, Hana Makino, estaba ayudándola con eso.
- Oye Sayaka, ¿Qué pasa con tu hermano?
- ¿Por qué lo dices?
- Porque él es muy callado y aparte de que sigo pensando en que debería tener cosmos al igual que tú, pero…
- Lo sé, es algo que siempre nos dicen, pero es así, aunque quisiera que él fuera como yo, si ambos hubiéramos nacidos con cosmos, seríamos imparables.
- Puede que así sea, pero mírate, estás en camino a convertirte en una poderosa guerrera de Athena comparable a las Saintias – decía la castaña – dejando eso a un lado, me gustó mucho que contaran la historia de Buda.
- Lo siento, estaba distraída pensando en otras cosas, no supe de eso.
- No te preocupes, mira, resulta que el maestro habló sobre la muerte de Buda Gautama – explicaba Makino – él murió bajo los árboles de la sala gemela cuando hacía su última meditación en donde dejó a todos sus seguidores lo que tenían que seguir de acuerdo a sus enseñanzas. Lo que me gustó es que Buda siempre meditaba bajo un árbol en su típica pose de meditación.
- ¿Hablar en pose de meditación?
- Sí, es más, se dice que el primer Caballero de Virgo fue precisamente él – eso impresionó a Sayaka – es más, deberías saber más de esto Sayaka, tu naciste el 3 de septiembre que cae signo Virgo, por algo es que se cuenta que siempre los Caballeros que defienden esa armadura practican el budismo.
- Ya veo – el recuerdo de Shinji meditando bajo el árbol se le vino de golpe a la mente – supongo que eso era lo que hacía, meditaba, pero no entiendo porque hacia eso.
- ¿Sayaka?
- Olvídalo, sigamos entrenando – Makino asintió y se fue con las demás chicas las cuales seguían con lo suyo, sin embargo, para la peli ceniza las palabras de su amiga le dieron un motivo para saber que hacia su hermano.
Y esta no sería la única vez que lo hacía.
Durante muchos días, Sayaka notó a su hermano que, hacia esto, es más, había días en donde este se iba a un templo budista a meditar, pero no solo eso, sino que parecía que hablaba con alguien, una presencia que la mayor de los gemelos no podía ver.
La relación entre ambos no había mejorado nada, es más, Shinji se había alejado más de ella ya que estaba metido más en sus cosas, aunque este no poseía cosmos y era objeto de críticas por no tener el mismo poder que su hermana, sus notas en la academia Seijo le daban un gran prestigio por ser de los más altos en todo el recinto.
Un día de la nada…
- Iremos a pasar unos días a Okinawa – exclamó el padre de los gemelos.
- ¿Okinawa?
- Sí, han demostrado que han ido muy bien en la escuela, por lo que su madre y yo hemos decidido que sería una buena forma de relajarse – la noticia fue sorpresa, aunque el menor de los gemelos no parecía expresar mucho entusiasmo, para Sayaka era buena opción ya que no todo era entrenamiento, no obstante, cuando ambos estaban en sus respectivos cuartos, Ofiuco se dio cuenta que su hermano no estaría con ellos.
- ¿Seguro que no vienes con nosotros Shinji? – preguntó Sayaka a su hermano, este parecía no estar emocionado por el viaje.
- No, déjame.
- Shinji, deberías relajarte, tus calificaciones ya son buenas, por lo menos ven a relajarte.
- Déjame en paz Sayaka – este respondía de forma seca.
- Bien, no te insistiré más – dijo alejándose de la habitación de su hermano, no obstante, esta no estaba del todo convencida de esto – ¿Sabes que podrías relajarte con esto? Realmente deberías salir con nosotros, eso te puede quitar un gran peso de encima y…
- Déjame en paz Sayaka.
- Bien – la chica se volteó – ¿sabes Shinji? No seguirás con esa actitud una vez que entremos a Seijo, ambos iremos a la misma escuela.
- … - el peli ceniza no respondió nada, Sayaka fue a su cuarto en donde se quedó mirando el techo de su cuarto y pensando en todo, deberían irse sin su hermano, aunque estaba claro que su padre no estaría contento por eso.
No sabía lo que ocurriría esa noche con su hermano.
Al día siguiente, la familia estaba desayunando, no obstante, Shinji no había bajado por lo que Sayaka fue hacia su acuarto a buscarlo, lo llamó muchas veces, pero sin ningún resultado positivo, finalmente decidió entrar a ver y sorpresa que se llevó cuando no encontró nada de las pertenecías de su hermano.
- ¡Mamá, papá, las cosas de Shinji no están! – los padres llegaron rápidamente y notaron que era cierto, no había rastro del menor de los gemelos ni nada de él.
- ¿A dónde fue Shinji?
- No tengo idea – de ahí, aunque buscaron mucho, no dieron con el más joven de los chicos, y eso fue por un tiempo hasta que finalmente Sayaka logró encontrarlo en la academia Satogahama, cosa que la impresionó, pero de igual forma, quería que ambos se encontraran, pero este se negó a hacerlo.
La cosa se vería envuelta en mucho morbo cuando ambos hermanos se enfrentarían entre sí, aunque para ese entonces, Sayaka era Caballero de Ofiuco mientras que Shinji apenas estaba ganando el poder de invocar su cosmos. Fue un combate de una competencia entre Satogahama y Seijo, por lo que era obvio que la chica tenía toda la ventaja sobre su hermano.
La paliza que se llevó Shinji fue dura, aunque llegados a un punto, finalmente la ira por tener que estar bajo la sombra de su hermana lo llevó a finalmente despertar su cosmos, y no un cosmos común, sino algo más allá, el Séptimo Sentido. Con la ayuda de esa energía, logró convocar la Armadura de Virgo que fue vestida por él y aunque con polémica y todo, logró vencer a su hermana y hacerse como el primer Caballero Dorado de Virgo desde la muerte de su antecesor, Shaka de Virgo.
Con el tiempo y más entrenamiento, Shinji creció como Caballero y no solo eso, Sayaka se dio cuenta de eso, aunque estuvieron peleados toda su infancia, ahora parecía que las cosas estaban relajándose, así lo miraba la mayor de los dos.
Un día, encontró en una caminada con Makino, a su hermano el cual estaba meditando bajo dos árboles que estaban juntos, varios animales pequeños estaban a su alrededor, no estaba solo, estaba la Saintia de Águila con él.
- Shinji.
- Parece que tenemos compañía – exclamó el chico que estaba con Waka a su lado – hermana, ¿Qué es lo que quieres?
- Nada, solo estaba pasando por aquí y no esperé que estuvieras aquí.
- Puede ser, pero interrumpes mi charla con él.
- ¿Con él? – eso extrañó a la de la constelación de Ofiuco – siempre he visto que hablas con alguien, pero nunca entiendo de quien me hablas, te he visto hacerlo muchas veces.
- Estoy hablando con mi maestro, con aquella persona que me dejó algunas enseñanzas y a pesar de que no seguía mucho eso y la ira se apoderaba de mí, gracias a eso, esta armadura me aceptó como su portador y estoy con Waka-san aprendiendo sobre las enseñanzas que me ha dejado él.
- No entiendo de que hablas.
- No es necesario que lo sepas, sin embargo, solo te diré que, si alcanzo un estado superior al de los humanos normales, cuando muera, vendré a verte en caso de que estés triste – sonrió el chico, pero en eso siguió con lo suyo, aunque cuando Sayaka notó que el chico tenía la mirada cerrada le llamó la atención.
- ¿Por qué no abres los ojos?
- Porque he sellado mi vista para ganar más cosmos.
- Así tendremos más cosmos que compensará la perdida de la visión – decía la peli azul, unos minutos después ambos hermanos estaban solos para hablar en privado.
- No te preocupes por todo lo que ha ocurrido antes, eso ya es tiempo pasado.
- Lo sé, pero es que no me siento bien pensando que por mi culpa pasaste una mala infancia…
- No fue tu culpa Sayaka, fui yo que todo el tiempo renegué de estar bajo tu sombra y no seguir las enseñanzas que mi maestro me había dado que estuve así… aparte de la ayuda que he recibido de Ramón y los demás, ahora gracias a eso estoy donde estoy, defendiendo la Armadura de Virgo y a Athena, tú debes hacer lo mismo porque quien sabe cuándo nos toque combatir.
- ¿Alguna guerra estallará en donde tengamos que sacrificar nuestras vidas?
- Puede ser, los dioses no descansarán hasta que la Tierra sea de su propiedad cuando este fue dejada a nuestra diosa por el Olímpico Zeus – decía el chico el cual miró al cielo sin abrir los ojos – batallemos hasta el final, Sayaka.
- Está bien Shinji – Virgo y Ofiuco se dieron la mano, tal parece que las cosas estarían calmadas entre ambos… al menos eso lucía.
Fin Flashback
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De vuelta en el templo de Virgo, Sayaka estaba mirando la armadura vacía y esta solo se arrodilló frente a ella.
- Ahora qué has partido… batallaré para que podamos salir victoriosos en esta Guerra Santa – aun así, las lágrimas caían de sus ojos a pesar de que luchaba por no llorar – ¿Por qué? ¿Por qué tenías que morir? Ya nos estábamos reconciliando.
- Es porque es el deber de un Caballero… Sayaka – cuando la chica volteó la mirada, tremenda sorpresa se armó cuando notó a su hermano el cual estaba frente a ella, pero esta no podía sentir su presencia física, a su lado estaba Waka, ambos con sus armaduras puestas y con los ojos cerrados – nunca lo olvides, si tenemos que morir para que la humanidad esté bien, entonces lo haremos, no sin antes dar batalla con todas nuestras fuerzas.
- ¡¿Shinji?! ¡¿Suzuki-san?! ¿Qué hacen aquí? ¿No se supone que habían muerto?
- Estamos muertos Jinguji-san, solo que vinimos a decir que ya con la lanza purificada estaremos con más ventaja en el enfrentamiento contra Ares.
- Lo sé, pero es que…
- Sayaka – el menor de los hermanos habló – estamos aquí ya que logramos despertar el Octavo Sentido o Arayashiki.
- ¿Octavo Sentido?
- Explicarlo es difícil Sayaka, pero trataré de hacerlo – decía el peli ceniza – el Arayashiki se trata del Octavo Sentido, que permite ir al mundo de los muertos conservando la propia voluntad, cuerpo y controlar el alma. La Conciencia Alaya (Arayashiki), es el 8° de los 9° niveles de conciencia, el Octavo sentido que todos los Humanos poseen desde su nacimiento, desgraciadamente, el octavo sentido descansa en un lugar más profundo del Cosmos que el Séptimo sentido. Así que usualmente uno muere sin saber su poder. Cuando una persona muere, todos los sentidos desaparecen y aparece el Octavo Sentido de manera natural para ir al mundo de los muertos, desgraciadamente, la persona queda sujeto de manera inmediata a las leyes de dicho mundo.
- ¿Es un sentido más allá del Séptimo Sentido que tienen los Dorados?
- Así es, este no te da un aumento de poder grande, pero alguien que solo domina el Séptimo Sentido es inferior a alguien que domina el Octavo Sentido, solo unos pocos mortales lo poseen y gracias a mi estado como Caballero de Virgo y debido a que Waka-san hizo lo mismo conmigo, entonces tanto ella como yo despertamos el Octavo Sentido antes de nuestra muerte, por lo que gracias a eso podemos vagar libremente en el mundo de los muertos, a diferencia de los demás humanos que son sometidos a las leyes de los muertos.
- Shinji… me alegra que al menos podrás seguir…
- No hermana, yo ya estoy muerto, aunque puedo andar por el mundo de los muertos, ya no pertenezco a este mundo, ascenderé a otro plano dimensional con Waka-san que ha decidido a acompañarme, así que ya no estaré aquí – el chico sonrió mientras que su cuerpo empezaba a desaparecer al igual que el de su amiga peli azul – cuídate mucho Sayaka… y recuerda controlar el poder dorado que posees dentro.
- El poder de Ofiuco – con eso, el cosmos de Shinji y Waka desapareció dejando sola a la ahora única Jinguji.
- Seguiré peleando entonces y controlaré… este poder… que dices hermano… gracias – finalmente la fortaleza de la de Ofiuco se quebró llorando mientras veía al cielo, ahora le tocaría a ella continuar con el legado que dejó su hermano.
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Continuará…
