RinMakoto. Se despidieron Shinji y Waka para que Sayaka mire hacia adelante, obviamente le duele la partida de su hermano y eso que habían calmado las cosas, sin embargo, solo queda seguir adelante con la guerra.
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Sin más, comencemos…
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Una semana pasó desde el incidente con la lanza y las cosas habían estado calmadas, salvo algunas pequeñas guerras con algunos gladiadores, pero estos eran derrotados por algunos Caballeros de Plata y Bronce por lo que no fue necesario mandar a los Dorados a batallar.
No obstante… esto cambiaría, pero la guerra no sería en el Santuario, sino en un sitio en el que ya se había ido antes.
- ¿Otra guerra en Asgard?
- Sí, esta mañana recibí un mensaje de ellos en donde decía que algo malo estaba pasando – decía la diosa Athena – pero me extraña, se supone que Loki fue sellado dentro de la vasija en donde estaba confinado, no entiendo que pasa.
- No tengo la menor idea de lo que pasa, pero esto me está asustando un poco, y es que, si se pone a pensar, sería en algo más fuerte entonces.
- ¿Cómo qué?
- Ni idea, a menos que sea alguien que quiera… que este escape de nuevo.
- Pero los Caballeros Negros fueron destruidos en su totalidad…
- No creo que sea eso, puede ser que alguien del ejército de Ares, aparte de los Caballeros Negros, está haciendo esto y quiera causar un genocidio.
- Mierda… esto es malo – susurró la diosa mirando al Patriarca – ¿Qué hacemos?
- Mandemos de nuevo a las que fueron allá.
- Acuario está en una tropa de reconocimiento con algunos de Bronce y Plata, solo nos quedan Libra y Leo.
- ¿Lo hacemos diosa Athena?
- Hagámoslo de una vez – con esa orden, Joan llamó a su amiga peli gris y a su hermana, ambos vinieron unos minutos después.
- Asuka de Libra reportándose.
- Claudia de Leo presente.
- Gracias por haber venido rápidamente, tengo una noticia que a lo mejor se le haga familiar, pero es necesario que la escuchen – ambas Doradas asintieron – el problema es en Asgard.
- ¿Asgard? Pero se supone que sellé a Loki en su vasija.
- Eso parece que pasó realmente, pero hay algo que no me cuadra y es posiblemente una nueva amenaza aparte de la que ya tenemos con Ares, por eso vayan a investigar qué es lo que pasa en Asgard.
- ¡Entendido! – ambas chicas salieron de la cámara del Patriarca pensando en esa posibilidad de lo que pasaba en las gélidas tierras de ese reino.
- No entiendo la verdad, se supone que Loki fue sellado para siempre, no puede liberarse fácilmente, la dama Lyfia dijo eso.
- Ojalá que no sea algo peor que los Caballeros Negros, aunque la Acuario Negra fue la única que dio problemas esa vez.
- Espero que así sea – con eso, las dos chicas estaban en las afueras del Santuario mirando hacia este solo esperando volver con vida, desde la Cámara del Patriarca, Joan miraba partir a Asuka y Claudia.
- Por favor vuelvan con vida… las estrellas me dicen que esto será muy problemático – con eso, el viaje de las chicas siguió hasta que durante muchas horas estuvieron corriendo hacia el pueblo de Asgard, hasta que finalmente llegaron y encontraron todo helado, algo que nadie se imaginó fue ver el pueblo como estaba.
- ¿Qué demonios pasó aquí? – susurró Claudia, Asuka estaba que no se lo creía tampoco, todo Asgard estaba congelado, parecía que lo que miraron hace tiempo ya no era más lo que se pensaba – ¡vamos!
- Sí – ambas chicas anduvieron patrullando por el lugar y no miraban nada de vida, todo parecía estar abandonado, las casas no tenían habitantes, por lo que decidieron ir al único sitio en el que por suerte encontrarían gente – Claudia, vamos al palacio Valhala.
- Tienes razón, algo puede pasar allá – las dos Doradas fueron al sitio en donde nada más llegar, notaron que todo estaba cerrado, como si se ocultaran de algo muy horrible.
- ¿Cómo pasamos al otro lado?
- Ni idea, pero sí quieren saber que llegamos, deberían dejarnos pasar.
- ¿Tienes alguna idea?
- Lo sé – la peli negra tomó mucho aire en sus pulmones y lo dejó salir en un fuerte grito – ¡OIGAN, SOMOS CABALLEROS DE ATHENA! ¡SOY CLAUDIA DE LEO Y ESTOY CON ASUKA DE LIBRA! ¡Venimos en son de paz!
- ¿Caballeros de Athena?
- Sí, son Caballeros que han venido a ayudarnos – con eso, las puertas del palacio se abrieron y con eso, ambas chicas entraron al lugar para atender que pasaba ahí. Estas fueron dirigidas hacia la dama Lyfia, en el trayecto, notaron como es que muchos de los pobladores estaban arrinconados con otros dándose calor y palabras de apoyo.
- Dios mío… esto está horrible.
- La Dama Lyfia los espera – susurró uno de los soldados y ambas chicas entraron al cuarto de la gobernante de Asgard.
- Ah, Leo, Libra, que bueno de verlas de nuevo.
- El gusto es nuestro Lyfia-sama – saludaron ambas.
- Supongo que ya miraron como es que Asgard se encuentra en estos momentos, es todo un infierno.
- ¿Qué fue lo que pasó? Solo nos fuimos por algunos días luego de sellar a Loki y ya todo está igual o peor anterior a nuestra llegada.
- Es porque todo empezó justo cuando Loki fue sellado – decía la vieja mujer – resulta que cuando ustedes se fueron, durante un par de días las cosas estuvieron calmadas, pero un día de la nada, un inmenso invierno salido de la nada se avecinó a todo nuestro poblado y fue una hecatombe invernal el que se llevó a cabo.
- ¿Una hecatombe invernal?
- Esto solo es el inicio del mayor desastre que ocurrirá en nuestros tiempos, puede que ustedes como Caballeros estén dando todo de sí en la violenta guerra contra Ares, pero eso no quiere decir que esto sea lo único que afecte al mundo.
- ¿Por qué lo dice? – antes de que la comandante respondiera, varios soldados llegaron a donde estaba ella.
- ¡Dama Lyfia! ¡Por favor debe mirar esto! ¡Más de esas bestias extrañas han estado apareciendo en el pueblo!
- ¿Qué has dicho? – tanto Asuka como Claudia salieron a ver y estaban unas bestias gigantes las cuales estaba tratando de tirar las paredes del enorme palacio del Valhala, sin embargo, los seres eran bastante fuertes ya que estaban por tirar todo.
- Mierda, nuestros más fuertes guerreros fueron derrotados por los Caballeros Negros y estamos indefensos ante esto.
- No teman, iremos a derrotarlos – ambas Doradas se lanzaron hacia la batalla en donde había gigantes golpeando las puertas del Valhala, pero al ver a las dos chicas, estas fueron en busca de ellas para herirlas.
- ¡Mátalas!
- ¿En serio con tan poco cosmos nos herirán? – exclamó Asuka la cual no se movió de donde estaba, uno de los gigantes fue hacia ella estirando su puño para golpearla, pero la peli gris solo puso bloqueó el ataque con su escudo duro.
- ¡Duele! – el gigante se tomaba la mano la cual estaba sangrando mucho.
- Mi escudo dorado es muy poderoso, ni siquiera alguien de tu tamaño puede hacerle un rasguño – decía la chica la cual sin más saltó hacia el rostro del gigante.
- ¡Mala mujer!
- Sí, soy una mala mujer y tú eres un mal gigante… ¡Explosión de Matusalén! – la estrella que estaba en la constelación de la balanza manifestó su cosmos y estalló en el rostro del gigante llevándose su vida – ja, no eras nada para mí.
- ¿Y tú? ¿Acaso quieres pelear contra los colmillos del león? – exclamó Claudia caminando hacia el otro gigante el cual sintió pena y tristeza por la muerte de su compañero por lo que se lanzó hacia la morena la cual solo sonrió.
- ¡Muere!
- Entonces pelea con todo lo que tengas, aunque seré piadosa y te acabaré con mi técnica más sencilla… ¡Relámpago de Voltaje! – un fuerte golpe fue directo hacia el gigante dándole en la zona del corazón electrizándolo hasta el punto que cayó muerto – ¿en serio solo eso? Que decepción.
- Si estos eran gigantes, no me quiero imaginar que estas eran las amenazas grandes que tenían en Asgard.
- ¡Cuidado Asuka! – Claudia advirtió lanzando un rayo hacia la amenaza la cual era una espada destruyéndola.
- ¿Qué fue eso? No sentí ese cosmos venir.
- Parece que tenemos compañía – desde donde estaban en las puertas del Valhala, miraron como desde lejos se notaba a un grupo de guerreros los cuales poseían armaduras con algunos cuernos en sus cascos.
- ¿Qué son esas cosas?
- Ni idea, pero no vienen en tono amistoso – estos eran guerreros muy extraños y no se veían nada amigables, es más, solo miraron a las Doradas y fueron con todo al ataque hacia ellas.
- Ataquemos entonces – Asuka y Claudia fueron al ataque, los guerreros eran fuertes y eran numerosos, pero nada como la gran habilidad de lucha de ambas para contrarrestar la multitud de guerreros.
- ¡Mírales la cara Asuka, ni parecen humanos!
- Son como zombis, pero eso no importa, nosotros debemos vencerlos – la peli gris bajó su energía cósmica de su cuerpo, lanzó la espalda dorada en el suelo y comenzó con movimientos parecidos a un baile – ¡Danza de los Mil Tigres!
- Oye, yo también quiero jugar, no es justo que solo tu estés bailando – dijo en broma la mexicana mirando como su compañera y amiga estaba empleando su danza milenaria, sin usar cosmos podía vencer a muchos guerreros, Claudia no iría por ese lado, ella era una guerrera con la sangre caliente por lo que empleó su cosmos para pelar en vez de su compañera.
- Claudia, al menos ahorra algo de cosmos…
- Corona Relámpago – el ataque de la peli negra fue potente causando muchas bajas entre los guerreros zombis, este ataque se produjo cuando la mexicana golpeó el suelo y se crearon múltiples pilares eléctricos formando algo parecido a la Corona Solar – en serio, pensé que durarían más tiempo.
- Relájate un poco Claudia, aun son muchos para nosotras dos.
- Sí, en eso tienes razón, aunque…
- ¡Lanza de Gungnir! – una lanza la cual fue conocida por Claudia fue rápidamente hacia donde estaban muchos guerreros zombis destruyéndolos.
- ¿Qué fue eso?
- Désolé je suis en retard... mais je ne pensais pas que ça prendrait longtemps (Lamento llegar tarde… pero no pensé en tardarme mucho) – una voz en otro idioma fue reconocida por ambas Doradas.
- Esa voz es de…
- ¿Eso fue francés?
- Pues claro que aquí estoy chicas, ¿a poco creen que me olvidaría de unas chicas tan sexys como ustedes? – bajando con la armadura de Odín en color dorado y tomando la lanza de Gungnir, esta miró a sus compañeras – Salut Claudia, Asuka (Hola Claudia, Asuka).
- ¡¿Francine?! – efectivamente, se trataba de la hermanastra de Joan y Claudia, la misma que estaba ahí frente a ellas.
- ¿Cómo es que vistes la armadura de Odín?
- ¿Qué demonios pasa aquí?
- Supongo que tendré que explicarles muchas cosas chicas, pero no es tiempo de eso, miren a su alrededor, tenemos hijos de puta que hay que vencer – sonrió la rubia de ojos morados la cual tomó la lanza, invocó su motocicleta mágica, se subió a ella y partió – ¡vamos con todo Sleipnir!
- ¿Así le llamaste a la moto?
- Entiendo, en la mitología nórdica, Sleipnir era el caballo de 8 patas que montaba Odín en la batalla, pero no entiendo muchas cosas – decía Libra – ¿Qué hace Francine aquí en Asgard? Es más, ¿Por qué lleva puesta la armadura de Odín?
- No tengo la menor idea, pero no es momento de quedarnos a hablar, estos tipos vienen en manada – con eso, se lanzaron al ataque, Francine por su lado estaba yendo a todo lo que daba su moto y empaló a múltiples de los soldados los cuales perecieron de nuevo, toda la batalla estaba siendo controlada solo por 3 personas.
- Explosión de Matusalén – de nuevo Asuka hizo explotar su cosmos delante de muchos guerreros, sin embargo, un grupo se le fue por la espalda, estos solo eran una molestia para la peli gris, pero recibió una ayuda inesperada que no se esperó.
- Halte dich fern von ihr! (¡Aléjense de ella!) – un fuerte golpe fue estruendoso y disparó múltiples rayos hacia distintos lados, el impacto se llevó a gran parte de los guerreros zombis que estaban cerca.
- ¿Qué fue eso? – el polvo no dejó ver la figura de la persona que tenía enfrente, segundos después Asuka puso ver una cabellera roja y ojos verdes, no solo eso, llevaba una armadura color dorado, cubriendo casi la totalidad de su cuerpo y con un casco con alas, aparte de una capa roja y lo que parecía ser un martillo el cual quedó clavado en el suelo.
- Lo siento por llegar tarde… Asuka.
- No me lo creo… ¡¿Magdalena?! – efectivamente, la Mahou Shoujo alemana estaba ahí y parecía sonreír a la chica peli gris.
- Parece que estás sorprendida, es una larga historia Asuka, pero luego de que esto acabe te explicaré – la peli roja continuó con lo suyo tomando el martillo y yendo a golpear muchos enemigos con estos.
- No entiendo… ¡cada vez estoy más confundida! – exclamaba la oji azul tomándose la cabeza.
- ¿Y me lo dices a mí Asuka? Primero Francine con la armadura de Odín, ahora Magdalena con ese martillo que creo que es de Thor… ¡me lleva la chingada, no entiendo ni mierda!
- Oye Magdalena, llegas tarde ¿sabes? – Francine reclamó.
- Lo siento, pero al igual que tu tenía cosas pendientes que hacer, mi entrenamiento recién terminó.
- ¿Te apetece saber quién mata más de estos tipos?
- Pues está bien, la que pierda invita la cena a la otra – con eso, ambas chicas comenzaron a derrotar a los guerreros, aunque las sorpresas aún estaban lejos de terminar para Claudia y Asuka las cuales no sabían más que pensar que podría pasar.
- Espero que sepan aguantar los colmillos del león… ¡Plasma Relámpago! – exclamó la morena disparando su ataque aniquilando a muchos enemigos los cuales cayeron al suelo electrocutados.
- No me dejes sin enemigos Claudia.
- ¿Esa voz es de …? – antes de que Leo volteara la mirada notó como múltiples balas llegaban a muchos de ellos acabándolos – ¿qué demonios?
- Claudia, I thought you forgot about your old friend… lo digo porque como has estado solo con Asuka en el Santuario.
- ¿Mia? ¿Qué haces aquí Mia? – la Mahou Shoujo americana poseía una armadura algo reveladora de color plateado y con un escote algo grande revelando sus pechos de buen tamaño.
- Luego te explico, primero debemos derrotar a estos tipos – exclamó la rubia yendo a la guerra.
- Maldición… más vale que me inviten unas buenas hamburguesas luego de esto porque no entiendo nada – la batalla siguió, pero ahora fue el turno de Asuka de encontrarse con otra sorpresa, una enorme llamarada se llevó de lleno a varios guerreros zombis chamuscándolos.
- Ты в порядке, Аска? (¿Te encuentras bien Asuka?)
- Ese idioma ruso, solo hay alguien que conozco de cerca que lo habla y es… - la peli gris volteó su mirada encontrándose con una peli blanca de ojos azules pálidos – ¿Tamara? ¡¿Qué haces aquí también?!
- Una larga explicación Asuka, te la daré después, antes tenemos que eliminar a estos tipos – cabe mencionar que la rusa llevaba una armadura plateada con algunos cuernos en la parte de las hombreras dándole una gran apariencia ruda, esta usaba una espada la cual estaba envuelta en un brillo dorado y con el viento que irradiaba creaba una ráfaga de aire caliente.
- No entiendo ya nada.
- Ni yo tampoco.
- Lo sé Pei Pei – el cerebro de Asuka hizo cortocircuito – ¡¿Cuándo llegaste Pei Pei?!
- ¿Qué demonios? ¿También Pei Pei está aquí? – reclamó Claudia y era cierto, la china estaba ahí presente usando la armadura de Dragón.
- Lo siento, pero miré cuando ustedes se fueron y quise ver a donde iban.
- Sabes que mi hermano se enojará porque no te dio órdenes de venir aquí ¿no? – Pei Pei asintió sabiendo que no notificó al Patriarca su llegada a Asgard, pero esas serían cuentas que tendría que arreglar con él y con Athena, pero ahora, era momento de batallar.
- Bueno, pero ahora quiero ver quien tiene ganas de dragones… ¡Dragón Ascendente de Rozan! – un dragón dorado fue hacia muchos guerreros llevándoselos de encuentro y acabando con ellos en un santiamén – ja, eso fue fácil.
- Realmente eres fuerte – Mia dijo – no por algo Rafael te amaestró.
- Eso es tema pasado.
- ¡Acabamos aquí y ahora! – exclamó Francine golpeando con fuerza su lanza en el suelo y acto seguido la lanzó con todas sus fuerzas haciendo que la onda cósmica acabara con los últimos guerreros zombis.
- Esto terminó.
- Supongo, así que ahora…
- ¡Cuidado! – un guerrero apareció de la nada atrás de Asuka, pero antes de que atacara, este fue atravesado por una lanza la cual al sentir el cosmos que la envolvía, Libra se dio cuenta de algo y más cuando volteó la mirada.
- Lo siento, pero no dejaría que lastimaras a mi amiga… no mientras siga viva.
- ¡¿Kurumi?! – la enfermera mágica estaba ahí presente y había lanzado su aguja gigante hacia donde estaba la peli gris, aunque lo curioso fue ver a Kurumi llevando una armadura color negra con detalles plateados la cual cubría gran parte del tren superior y una protección de las piernas y en el talón unas pequeñas alas.
- Asuka-san, ¿Cómo estás? Sé que no nos hemos visto desde que fui herida en el inicio de la Guerra.
- ¿Qué pasa aquí? – ambas Doradas preguntaban ya con la cabeza por las nubes.
- Supongo que ahora que hemos terminado podemos revelarles lo que ha pasado – exclamó Francine la cual fue hacia la peli gris mirando la zona del pecho – lástima que tiene esa armadura protegiéndote que si no te daría un buen masaje en esos melones que tienes, que envidia tengo de Ramón que él si te los podía tocar con normalidad al igual que los de Claudia.
- ¡Deja de decir esas cosas! – reclamaron ambas sonrojadas.
- Dejemos esto a un lado – la francesa se puso seria – Asuka, Claudia, somos guerreras que han estado entrenando para reforzar las defensas de Asgard, aparte…
- ¿Aparte?
- Hemos descubierto que somos las reencarnaciones de varios dioses de Asgard.
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Continuará…
