RinMakoto. Las Mahou Shoujos tiene su origen en Asgard por lo que se mira, así que ya se sabe que pasó y porque poseen poderes mágicos, ahora se viene la gran batalla de los dioses.
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Sin más, comencemos…
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El cuerno de Kurumi fue sonado y ella había visto a lo lejos lo que parecía ser el final, aunque Asuka y Claudia no miraban nada, la enfermera si lo parecía observar, sin embargo, ambas del rango Dorado decidieron preguntar sobre eso a la líder de Asgard.
- La verdad es que, por el momento, los Caballeros de Athena defienden al mundo luchando contra sus fuerzas contra el poderoso Ares, dios de la Guerra, pero aquí en Asgard las cosas están duras ya que se acerca el Ragnarok – susurró Lyfia – verán, esta es la batalla decidida por el pueblo de Asgard, la destrucción de todo el reino podría ocurrir, pero lo que no esperé es que los dioses que tanto adoramos reencarnasen en humanas, por eso, estamos preparándonos con los soldados que poseemos y con ellas comandándonos podremos combatir a las fuerzas del mal… aparte de la ayuda de los dos Caballeros Dorados.
- ¿Y cómo será el resultado? – a pesar de la pregunta de Asuka, no recibió respuesta de parte de la comandante de Asgard – entiendo… pero ¿contra quién es la batalla?
- Contra aquel que, aunque se parecía derrotado, ha vuelto de las sombras dispuesto a destruir Asgard y querer apoderarse del mundo – la peli blanca susurró – y ese es Loki.
- ¡¿Loki?!
- P-Pero se supone que yo lo derroté – exclamó la mexicana.
- Fue sellado, sin embargo, es más que claro que no quedaría así y hay alguien que no está de brazos cruzados y es su hija.
- ¿Que hija?
- La encargada del Inframundo en Asgard… Hela, la mujer mitad humana y mitad cadáver, aquella que ha de estar cuando el malvado Loki sea liberado y comande el ejército de los muertos hacia la batalla final.
- Supongo que será una sangrienta batalla – susurró Claudia.
- Ayudaremos en lo que sea, no dejaré que mis amigas batallen solas en esto, daré todo de mí – exclamó la peli gris, Claudia asintió, ambas batallarían con todo lo que tenían. Con eso, pasaron por los palacios del Valhala en donde no solo los pocos soldados que quedaban se estaban alistando, muchos de los pobladores estaban poniendo algunas armaduras para tener fortaleza física.
- Asuka, realmente están decididos.
- Defenderán su pueblo a como dé lugar – la oji azul suspiró – nuestros cosmos deberán ser de utilidad.
- Así será, los pulverizaré con mis rayos a la velocidad de la luz – ambas Doradas siguieron observando a los demás que batallarían junto con sus amigas.
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En lo más profundo de Asgard...
Este sitio era llamado Niflheim, este era el reino de la muerte el cual se encontraba en la parte más profunda, oscura y lúgubre del mitológico árbol de Yggdrasil, como era sabido, estas tierras eran gobernadas por Hela, la hija de Loki.
La capital de este reino es Helheim que es donde los muertos se encuentran en Hela, siendo que aquí llegaban los muertos que morían de enfermedad o vejez y una vez que llegaban a este lugar, ni siquiera los dioses podían sacarlos, es más, los criminales y los guerreros que murieron de forma indigna eran llevados aquí.
- Oh mi padre… querido padre, una vez más los humanos te han derrotado y sellado, pero eso se acabó, es hora de que seas liberado de tu prisión y una vez más subas al mundo de los mortales – una joven de cabello castaño largo, piel pálida como la nieve y la mitad de la cara de forma normal y la otra pareciendo un cadáver putrefacto estaba hablando – no solo eso… que las tierras tiemblen… y que mi padre salga de esa vasija de la que fue confinado y no solo él, mis dos hermanos también irán con él… ¡vayan!
Al gritar eso, las tierras gélidas de Asgard se sacudieron con fuerza, incluso en el Valhala se sintió eso y aparte, las montañas parecían querer destruirse ya que se desquebrajaban estas mismas.
- ¡Dama Lyfia! ¡El lugar en donde estaba el alma de Loki ha sido destruido!
- ¿Qué has dicho?
- ¡Miren! – las Mahou Shoujos miraron el alma del dios de la mentira irse al horizonte a sitio desconocido para ellas, los terremotos seguían sacudiendo toda la zona glacial, aunque lo peor estaba por venir.
- Maldición… esto se pone cada vez más feo – susurró Francine apretando su lanza – Loki ha despertado.
- Y pensar que lo había derrotado y solo lo sellé – Leo pateó un poco el suelo – chingada madre, esto se ha puesto horrible.
AAAAAAAAAAAAAUUUUUUUUUUUUUUU
- ¿Q-Que fue eso?
- Eso se escuchó como un aullido de lobo – desde lejos se pudo ver la figura de lo que parecía ser una figura de un lobo, sus ojos eran como llamas ardientes, mostraban un odio grande en ellos, el canino estaba a una enorme distancia, pero se podía ver su colosal tamaño, es más, sus fauces se abrieron y rasgaron muchas nubes.
- Joder… esto se pondrá feo – exclamó Tamara por lo bajo.
- ¿Francine? – Mia miró a la francesa la cual apretaba con más fuerza su arma y es que parecía que tanto ella como el lobo gigante se miraron a los ojos.
- Toi et moi on dirait qu'on va avoir un combat passionnant, petit loup (Tu y yo parece que tendremos un combate emocionante, lobito) – susurró en su idioma.
- ¿Qué demonios es eso?
- Ese es… - antes de que respondiera, los mares que rodeaban Asgard se movieron violentamente, pequeños tsunamis se miraban llegando a tierra adentro y todo esto era misterioso, sin embargo, apareció el enemigo que estaba causando los movimientos en el agua y era una especie de serpiente gigante la cual lanzó un poderoso rugido al cielo lanzando una gran nube de aire toxico el cual deshizo muchos de las nubes en el cielo.
- ¡Adentro todos!
- Cúbranse, esos aires son tóxicos y todo el mundo que respire eso morirá – los asgardianos se metieron dentro del palacio a cubrirse de todo, sin embargo, la única que miraba con desprecio a la serpiente gigante era Magdalena la cual apretaba con fuerza el martillo Mjolnir.
- Sé que eres tu maldita serpiente, el enemigo de Thor, por lo tanto, eres mi enemiga, espero que sepas que te mataré – la peli roja estaba con las demás, sin embargo, esta criatura gigante junto con el lobo se fueron al horizonte para reunirse con su padre.
- El Ragnarok está cada vez más cerca – susurró Kurumi desde donde estaba, siendo ella la portera del palacio.
- Kurumi, ten cuidado de no inhalar ese humo tóxico.
- No te preocupes Asuka-san, sé cuidarme de todo – exclamó la enfermera, sin más, los minutos pasaron hasta que estaban alistándose para ir a batallar con todo, los soldados estaban con muchos ánimos para batallar.
- Creo que se han liberado los enemigos mortales del Ragnarok – susurró Francine – en especial con uno de ellos que me ha llamado la atención.
- Se te notaba en la cara y si no me equivoco fue el lobito ese ¿verdad?
- Así es Mia… lo mataré con mis manos.
- Creo que es hora de que vayamos a la batalla – Lyfia habló mirando a los demás guerreros – hoy es el día en el que las cosas se decidirán de una vez al pueblo de Asgard en donde luego de miles de años hemos tenido a nuestros dioses protegiéndonos y a la vez teniendo a los casquetes polares en su lugar. ¡Vamos a la lucha contra las fuerzas del mal!
- ¡Sí! ¡Por Asgard y por el mundo! – los pobladores y los guerreros del pueblo estaban alentados y animados para llevar a cabo esta guerra contra las fuerzas malignas, ni que decir de las diosas que estaban listas para la batalla.
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Reino de los muertos.
- Han despertado por fin mis queridos hermanos… Fenrir y Jormundgander – susurró Hela la cual miraba al lobo y a la serpiente los cuales estaban por ahí vagando cerca de donde estaba – ahora solo queda que nuestro padre vuelva… ¡Dios de la mentira Loki! ¡Regresa a nuestro mundo de una vez!
La vasija en donde el alma del dios estaba confinada se fue destruyendo hasta que de una vez terminó de quebrarse lo que solo provocó que el alma de Loki estuviese vagando y no solo eso, su armadura malvada fue hacia él tomando la forma de este y revelándose ante su hija.
- Me alegra verte de nuevo… papá.
- Hela, buen trabajo – susurró el dios de cabello morado – no ha pasado nada de tiempo desde que la malnacida de Leo me encerró de nuevo, pero solo era cuestión de tiempo de que ella creyera que ganó, ahora es tiempo de recobrar mi venganza.
- Y para eso tengo muchas cosas preparadas – sonrió la reina de los muertos – tengo mi ejército de soldados que estarán a tu disposición, es más, ellos darán la batalla por ti y mis hermanos están listos también.
- Lo entiendo Hela, con ellos mi victoria sobre Odín y los demás de Asgard y una vez que acabe con todos, el resto del mundo caerá a mis pies, así que espero que estén preparados jaja – el dios río malvadamente para unos segundos después calmarse – ¿solo irán los soldados que están aquí?
- Los gigantes de fuego irán contigo, ellos están enterrados en lo más profundo de mis dominios, así que eres libre de usarlos como te plazca – el dios sonrió y fue hacia donde decía su hija y al liberar a los gigantes que poseían el elemento del fuego por lo que, al soltarlos, estos se inclinaron hacia él.
- Estamos para servirte… dios Loki.
- En efecto, tendrán que servirme para derrocar a los dioses que están en Asgard, así que vamos a batallarlos y matarlos.
- ¡Sí! – el líder de los gigantes del fuego llamado Surt, poseía una espada luminosa por el fuego que manejaba.
- Yo soy Surt el Negro y con mi Espada de Fuego quemaré hasta los cimientos todo lo que desees.
- Muy bien, hagamos esto entonces.
- Padre – la diosa de los muertos Hela llegó a donde estaba Loki – el barco Naglfar está listo para que el ejército de los Jotuns se vaya a la superficie.
- Excelente – el Naglfar era un barco el cual estaba hecho de las uñas de los dedos de las manos y de los pies de los muertos que estaban esas tierras, por lo que el ejército de Loki viajaría en él hacia la tierra de los vivos, por otro lado, los Jotuns era como se les conocía a los gigantes del fuego que irían con el dios de la mentira.
- ¡Vamos por ellos!
- ¡Sí! – así, el ejército enemigo fue con todo hacia la superficie en el barco el cual era tal y como se describía era un horrible buque hechos de restos de muertos el cual fue hacia la superficie con todos los Jotuns y el ejército de muertos siendo dirigido por Loki.
En la superficie, estaban los dos hijos del dios de la mentira, uno de ellos era el lobo de enorme tamaño y mirada de fuego el cual era el temible Fenrir.
La otra criatura era una enorme serpiente quien fue la que lanzó los vapores tóxicos al aire, siendo esta la horrorosa Jormundgander, aquella que se decía que era tan grande que podía rodear a todo el mundo.
Ambos miraron a su padre el cual solo sonrió por verlos tan grandes y fuertes, aparte de estar con sed de sangre en búsqueda de venganza.
- Sé lo que ha pasado con ustedes y sé que quieren matar a los dioses, no solo ustedes, todo mi ejército y yo haremos eso, así que es hora de que el mundo sea nuestro – río el dios a lo que sus hijos asintieron, ambos querían sangre.
Sin más, el barco siguió su camino hacia la guerra, Jormundgander se fue por las aguas de Asgard hacia la zona de batalla mientras que Fenrir se subió al barco con su padre y partieron rumbo al campo de batalla.
El sitio en el que se batirían en combate sería Vígríðr la cual era una enorme llanura, el sitio elegido para el duelo final.
De vuelta en el Palacio Valhala…
Asuka y Claudia estaban entrenando un poco sus cosmos, los demás guerreros estaban haciendo lo mismo, esto para ir con algo de calentamiento al inicio del Ragnarok.
- Hace tiempo que no teníamos una batalla dura Asuka, creo que fue más cuando nos encontramos por primera vez – decía la peli negra haciéndose a un lado, ambas Doradas estaban solo con la protección de las piernas y brazos mientras que sus abdómenes estaban descubiertos y solo tenían el vendaje cubriendo sus pechos.
- Lo sé, no fue el mejor inicio de nuestro reencuentro y lo que pasó con Ramón hace años.
- Eso quedó en el pasado, me comporté como una estúpida en ese momento, pero no te preocupes por eso, ya lo superé y míranos, estamos en la misma orden de Caballeros y nos llevamos ultra bien – sonrió la mexicana – pero no creas que en este entrenamiento me daré por vencida, puede que solo sea un combate amistoso, pero daré lo mejor que pueda.
- Lo mismo digo, no me dejaré vencer – ambas se miraron fijo y sin más comenzaron a darse con todo, aunque se contuvieron con sus cosmos, los demás tipos hacían lo mismo, en el caso de las demás Mahou Shoujos, estas solo miraban todo.
- Realmente las cosas han cambiado.
- Pensar que Claudia no nos hablaba por todo el incidente en Tenochtitlán, pero eso quedó en el pasado – exclamó Magdalena – ahora estamos todas reunidas para batallar en el Ragnarok.
- Aunque no hay que decirles eso ¿verdad? – Tamara miró a las demás las cuales solo bajaron la mirada, luego observaron a Claudia y Asuka que estaban batallando, Pei Pei estaba saliendo a donde estaba Kurumi que seguía vigilando todo.
- ¿Ves algo Kurumi? – la china notó la mirada de terror de la enfermera – ¿Kurumi?
- Pei Pei-san… están llegando al campo de batalla – susurró la castaña la cual corrió hacia el interior del Valhala alertando a todos los guerreros.
- ¿Qué ocurre?
- ¡Se acerca Loki y sus guerreros! – gritó Kurumi, con eso, todos se pusieron atentos ya que eso significa que la batalla estaba comenzando.
- ¡Escúchenme asgardianos! – la Dama Lyfia llamó la atención de todos – es el momento de la verdad, la batalla final ha llegado y aunque las fuerzas del mal vengan con todo, nosotros daremos todo hasta el final, así que espero que, si mueren, lo hagan con dignidad e irán con nuestro dios Odín.
- ¡Así es! – Francine hizo acto de presencia – si mueren, lo harán con dignidad, así que vamos con todo a la batalla final, ¡por Asgard!
- ¡POR ASGARD! – los ánimos estaban por las nubes y sin más, salieron del palacio Valhala hacia el campo de batalla en el que estaba llegando el dios de la mentira con todo su ejército de soldados muertos y Jotuns; los asgardianos venían comandados por Francine que estaba con su armadura de color dorado.
- Hoy es el día en que todo Asgard quedará bajo mi control.
- Eso lo veremos… ¡al ataque! – con eso, el Ragnarok dio inicio.
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Continuará…
