RinMakoto. El entrenamiento de Shinonome es duro y más haciéndolo en la lava, ahora veremos cómo es que tanto Akira como Yoshimi sobrevivieron a esa sangrienta batalla.
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Sin más, comencemos…
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Tiempo atrás…
Como se sabía, Akira y Yoshimi habían estado peleando contra dos enemigos los cuales, eran los poderosos y famosos Rómulo y Remo, aunque Akira y Yoshimi pelearon solos contra ellos ya que habían mandado a otro sitio a Shinji y Waka para que no salieran lastimados.
- ¿Saben que van a morir siempre?
- Eso les debería decir a ustedes, pues parece que no vayan a salir bien – exclamó Yoshimi mientras que elevaba su cosmos, Akira estaba del mismo modo.
- ¡Luperca Ardiente! – el mismo ataque fue lanzado, sin embargo, Cisne y Géminis no se quedaron atrás elevando sus cosmos.
- ¡Ahora Yoshimi!
- ¡Sí! ¡Ejecución de la Aurora!
- ¡Explosión de Galaxias! – el trio de ataques chocó de lleno haciendo que todo el sitio empezara a temblar, pero sin activar el volcán – Yoshimi, si no salimos con vida, quiero que hagamos algo.
- No importa lo que sea… - sonrió la peli mostaza mirándolo – si estoy contigo, no me importa.
- Gracias – susurró el chico mientras que las cosas se pusieron mal cuando todo el sitio brilló con una gran intensidad habiendo una explosión evitando que pasara alguna desgracia con los habitantes de la isla Kanon.
Minutos después, parecían que estaban en una especie de dimensión extraña, producto del ataque de los tres, aunque esto fue más obra de Akira, tanto él como Yoshimi al igual que los gemelos estaban inconscientes, no obstante, los últimos fueron enviados a un sitio extraño mientras que los dos guerreros atenienses aterrizaron cerca de las inmediaciones de la isla.
Y así, pasaron varias horas hasta que finalmente lograron despertar.
- ¿Q-Que pasó? – susurró el peli negro poniéndose de pie a duras penas, este miró hacia todos lados notando los estragos de la cruel batalla que tuvieron, luego de unos segundos, notó a su compañera de armas a su lado – ¡¿Yoshimi?!
La peli mostaza estuvo inconsciente unos momentos más, siendo atendida por Akira, esta se despertó un rato después, al igual que su compañero de batalla, estaba debilitada.
- ¿Qué ocurrió? ¿Vencimos a esos dos? ¿O estamos muertos? – Cisne se alarmó – ¡wuaaaaaaaaah, ¿estoy muerta?!
- No estás muerta, estás en donde lo dejamos – el peli negro habló mirando a la chica quien se calmó un poco luego de eso.
- Gracias a Athena, pensé por un momento que había muerto como Aoi, realmente no quiero pensar que eso llega a pasar.
- No te preocupes, al final de todo creo que logramos ganar, no siento el cosmos de ellos dos aquí – exclamó el chico, ambos caminaron un poco hacia donde estaba cerca el área del volcán, la lava estaba corriendo en forma de ríos muy pequeños que no representaban un peligro para el pueblo cercano.
Los dos miraron eso un poco, no tenían muchas fuerzas por lo que se quedaron a descansar un poco en el lugar, no obstante, sentían que había otra necesidad que hacer.
- Una vez que recuperemos las energías que hemos perdido, ¿volveremos al Santuario?
- Esa debe ser la idea, aunque me siento cansada, mi cosmos aun no viene – la peli mostaza habló – Akira, ¿crees que podamos entrenar luego?
- ¿Entrenar?
- Sí, sentí que mi cosmos no estaba dando lo mejor de sí en el caso de batallar contra esos dos, por eso quiero aumentar mi cosmos.
- Lo sé, pero mira que tenemos que descansar, esa pelea nos dejó débiles.
- Qué más da – susurró Yoshimi, descansaron un poco hasta que el cabello de Akira cambió de negro a blanco haciendo ver que el otro gemelo del peli negro saliera.
- Creo que ya estuvo bueno de descansar, quiero ver que tan potente soy saltando a la lava.
- ¡¿Qué harás?! – Yoshimi quiso detenerlo, pero este dio un gran salto hacia uno de los ríos de lava, la peli mostaza quedó en shock ya que eso significaba que era una muerte segura, ningún humano sobrevivía a la lava, cuando iba a empezar a lamentarse por la pérdida de esa persona querida para él, grande fue su sorpresa al verlo ahí sano y salvo.
- Que buena ducha de lava, aunque está muy caliente para mi gusto.
- ¡¿Cómo es que estás vivo?!
- El cosmos que poseen los Caballeros Dorados debería ser suficiente para que cualquiera de estas cosas no represente problemas para ellos – decía el gemelo de Akira – pero bueno, no es como que me importa al final de todo, así que vamos a hacer algo que me llame la atención.
- ¿Qué cosa?
- Yoshimi de Cisne, quiero que saltes también aquí – exclamó el tipo a lo que Yoshimi quedó callada por eso.
- Puede que tengas el cuerpo de Akira, ¡pero ni loca saltaré ahí!
- Saltarás porque lo harás – exclamó el peli blanco el cual fue por la peli mostaza quien no pudo con la fuerza y velocidad del gemelo de Akira, este la terminó llevando hacia la lava, antes de que se zambulleran, Yoshimi creó un aura helada con su cosmos por lo que cuando ingresaron, esta no sufrió mucho daño, aunque si tuvo algunas quemaduras al salir a la superficie y estar en tierra firme.
- ¡Eso fue peligroso, pude haber muerto!
- Pero no lo hiciste, al menos agradece que tienes instintos rápidos y pudiste evitar que algo malo te fuera a pasar – decía el peli blanco todo calmado – pero bueno, como creo que no me querrás ver y solo hablarás con Akira, entonces ahí te va él.
- Adelante – el cabello del chico cambió poniéndose negro revelando que era Akira el que estaba frente a ella ahora.
- ¿Qué pasó Yoshimi? ¡AAAAAAAH! – el efecto de la lava hizo su trabajo en el chico – mierda, creo que mi gemelo me jodió de nuevo.
- Te metiste en la lava y me llevaste a mí.
- ¿Me metí en la lava?
- Sí, pensé que te habías muerto por eso, pero créeme, es más, me tiraste contigo y pensé que me ibas a matar por eso.
- Lo siento mucho Yoshimi – el peli negro se inclinó ante ella, aunque Yoshimi sabía que no tenía que culparlo a él ya que no fue precisamente su persona quien realizó esas actividades.
- No tienes que disculparte, sé que fue el idiota de tu gemelo el cual hizo eso – decía la chica y en eso, tuvo una idea – oye Akira, ¿acaso no te gustaría que entrenáramos?
- ¿Entrenar?
- Sí, mira, debemos recuperar fuerzas, pero ¿y si entrenamos aquí?
- Pero ¿Por qué lo dices?
- Porque quiero que nos hagamos más fuertes, mira, yo manejo cosmos de hielo, en caso de que pueda hacerlo, entonces haré todo lo posible para que pueda hacerme más fuerte.
- En serio, creo que tendremos que descansar, pero si así lo deseas, entonces te ayudaré.
- ¡Gracias Akira, eres el mejor! – exclamó la peli mostaza – entonces, entrenemos para cuando tengamos que volver al Santuario, seamos más fuertes y dominemos por completo nuestros cosmos.
- Sí, quiero ser más fuerte y demostrar que el entrenamiento de Ramón dio sus frutos, podré ser un gran Caballero de Géminis.
- Eso me gusta Akira, muy bien, ahí está la lava, hagámoslo – la propuesta de Yoshimi sonaba loca y más sabiendo que la lava pudo haberla matado antes, pero ahora parecía más valiente y junto con el Dorado, decidieron ponerse a entrenar.
Los primeros días no pasaba nada, aunque sus cuerpos tomaron más resistencia en la sustancia ardiente, Yoshimi poco a poco dejó a un lado su aura de hielo protegiéndola hasta que su cuerpo pudiera tocar la lava directamente y no verse afectada.
Y así, pasó el tiempo y una noche tuvieron un descanso después de entrenar tanto como pudieron, ambos miraban el firmamento estrellado.
- Dime Akira, ¿sientes que tu cosmos se ha elevado desde que empezamos este entrenamiento?
- Creo que sí, digo, mi cosmos se empezó a elevar desde que mi gemelo oculto sale, pero por mi cuenta siento que lo estoy haciendo bien.
- Yo también, aunque ahora que lo pienso, siento que estoy entrenando de un modo extraño, digo, soy alguien que maneja cosmos de hielo y estoy entrenando en fuego… es contradictorio ¿no?
- Bueno… creo que no – el peli negro habló con algo de timidez – es que recordé que Kurashiki-san era la guardiana de la armadura de Fénix y ahora tiene la armadura de Acuario.
- Cosas de la vida, aunque bueno, no es como que la guerra vaya por buen rumbo – susurró la peli mostaza sentada al lado del chico – cuando volvamos al Santuario, quiero que demos una gran pelea para defender a los que han muerto.
- Sí, lo haremos, me ha dolido ver cómo es que amigos míos han muerto defendiendo lo suyo y batallando honorablemente, por eso es que demostrar de que estoy hecho también – declaró el peli negro, Yoshimi sonrió por las palabras de Akira.
- No me he equivocado contigo, puede que mucha gente te haya tenido miedo, sé que tenías un gran potencial y lo estás mostrando – pensó la peli mostaza – por cierto, me pregunto cómo es que nos vamos a quitar este color de piel, aunque supongo que se nos quedó para siempre.
- La lava nos hizo eso al final de todo – río un poco el peli negro, Akira y Yoshimi habían quedado con la piel bronceada producto del material ígneo.
De eso continuó su entrenamiento el cual logró elevar sus cosmos y eso continuó en paz hasta que llegaron varios soldados de Ares a invadir el sitio, cosa que no dejarían que pasara.
- Más vale que sepan que morirán, ¡acábenlos a todos! – exclamó uno de los soldados los cuales hizo que fueran tras los habitantes de la zona, aunque no sería del todo posible cuando llegaron justo los dos guerreros atenienses.
- Vaya, vaya, parece que hay dos tipos los cuales quieren morir.
- Esa mujer parece una niña, pero da igual, me encantará violarla.
- Vamos a patear la cabeza de ese grandulón.
- Estos tipos realmente quieren que les demos una paliza Akira.
- Hay que proteger a los ciudadanos de aquí.
- ¡Hagámoslo! – la peli mostaza elevó su cosmos haciendo que su armadura llegara hasta donde estaban, esta envolvió el cuerpo de la chica.
- ¿Una Saintia?
- Así es y no solo eso – susurró Yoshimi haciendo que vapores de hielo salieran de su cuerpo, por lo que se comprobaba que iba en serio.
- ¿Qué nos va a hacer una enana?
- ¿Quieren ver lo que esta enana puede hacer? – exclamó la chica mientras que se lanzaba hacia los guerreros de Ares y estos no pudieron con el aire frio que emanó de su cuerpo, estos no podían creer que alguien como Yoshimi fuera así de fuerte.
- Esa maldita… ¿Cuánto cosmos tiene?
- Ja, les dije que no subestimaran a alguien enana como yo, pero ahora no es tiempo de charlatanerías, tenemos que ayudar a los demás de aquí, ¡vamos Akira!
- Sí – este también fue a ayudar a las personas que estaban siendo atacadas por los Berserkers.
- ¡Mueran! ¡Polvo de Diamantes! – la ráfaga de aire congelado fue hacia los tipos los cuales sucumbieron por el frio de la chica, aunque no solo eso, sino que un número grande de guerreros fueron hacia el peli negro el cual lucía listo para lo que fuera a pasar.
- El grandulón es solo músculo y nada más, que se joda el tipo.
- Vamos a matar a este montón de grasa – en eso, el cabello negro de Akira cambió a uno color blanco – ¿Qué rayos le pasa a este sujeto?
- Bah, será fácil matarlo.
- Veremos si dicen eso después – susurró el gemelo de Akira quien con su cosmos logró invocar a la armadura de Géminis que llegó a su ayuda.
- ¡¿Un Caballero Dorado?!
- ¿Qué demonios hace uno de los Caballeros más fuertes en este sitio?
- Díganme, ¿Por qué ahora no se muestran como antes? Estaban confiados en que podrían ganarme, pero ahora no lucen con esa confianza – sonrió el peli blanco – ¿acaso son cobardes?
- ¡Cierra tu puta boca! – aunque varios soldados se lanzaron al ataque de "Akira", pero este solo sonrió por lo bajo.
- Muy bien, hagamos esto entonces – el chico chasqueó los dedos haciendo que todo el sitio temblara, el cosmos de este comenzó a elevarse mucho hasta que finalmente decidió atacar.
- ¿Qué va a hacer?
- ¡Otra Dimensión! – justo en ese momento, una dimensión extraña se abrió por lo que estaban en otro sitio diferente, no solo eso, sino que el Dorado parecía confiado en todo eso.
- ¿Q-Que es este sitio?
- Miren, seré piadoso, esta vez los mandaré a volar por toda la eternidad en este extraño sitio, suerte con sus vidas entonces – exclamó el chico el cual solo mandó con su cosmos a los guerreros de Ares los cuales no podían hacer nada contra él, segundos después, volvió a la isla con normalidad, el cabello blanco volvió a ser negro.
- ¡Akira! – Yoshimi estaba llegando a donde estaba el chico – ¿estás bien?
- No te preocupes, mi gemelo hizo el trabajo por mí, pues creo que hemos acabado con todos ¿no?
- Posiblemente, aunque el tipo que viene detrás de nosotros no se rinde – la peli mostaza decía con eso por un Berserker que venía hacia ellos dos.
- ¿Podemos atacarlo juntos?
- Así será Akira, hagámoslo – los cosmos de ambos se elevaron al máximo observando al sujeto.
- Por Athena.
- ¡Polvo de Diamantes!
- ¡Explosión de Galaxias! – los dos ataques chocaron con el tipo el cual poco pudo hacer y su cuerpo fue desintegrado a nivel atómico, dándoles la victoria al dúo.
- Lo hicimos – los dos chocaron sus manos y sin más, ya con la amenaza acabada, volvieron a las entrañas del volcán en donde continuarían haciéndose más fuertes, sin embargo, esto duró días hasta que tiempo después, dos sujetos llegaron a ese lugar, siendo estos justamente dos aliados.
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- Y entonces así fue como llegamos nosotros ¿verdad?
- Así es Ramón, eres más listo de lo que te muestras – decía Yoshimi riendo, ahora estábamos en el tiempo actual luego de toda la historia contada por Yoshimi y Akira.
- Ya veo, pero me gusta saber que están bien y podrán estar listos para cuando nos toque batallar de golpe contra Ares.
- Así es, nos hemos hecho fuertes con Akira, aunque… - la peli mostaza miró a su lado y notó que ya no estaban Shinji y Waka lo que la puso triste – supongo que ya se fueron.
- Ellos entregaron sus vidas para que la lanza de Ares estuviera purificada de su maligno cosmos, por lo que sus sacrificios no fueron en vano y con eso nos acercamos un paso más a la victoria.
- Ramón, cuando creas que es necesario que actuemos, dinos e iremos con Yoshimi.
- Así será Akira – ambos se dieron la mano, ya las cosas con ellos estaban listas para cuando les tocara batallar, varios minutos después, el hondureño fue hacia donde estaba Shinonome durmiendo, este solo se le quedó mirando un momento, es más, notó que esta estaba dormida solo con un poco de ropa encima.
- ¿Qué miras pervertido?
- Nada, solo te veía dormir, ya hablé un poco con Akira y Yoshimi, están listos para cuando tengamos que atacar con todo a Ares y detener sus ambiciones.
- Espero que así sea – el hondureño se acercó a la peli azul y este se puso encima de ella – Ramón, ¿Qué harás?
- ¿Acaso… no puedo estar de este modo contigo?
- P-Pero es que…
- Shhh… solo relájate.
- Sí – ambos se quedaron en silencio en esa posición, el sueño les ganó minutos después y Morfeo los tomó en brazos, aunque este ya estuviera muerto.
Lo que no sabían era que la gran batalla contra Ares estaba llegando a su clímax.
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Continuará…
