In your house, I long to be…
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RinMakoto. Con el comienzo ya da a entender que el fic a lo mejor va para largo y es que a veces estas anexiones pasan. Sí, Misa y Rin conocerán a alguien, no solo ellas, las demás no se salvarán, así que también algunas disputas XD. ¡Saludos!
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El Redentor 777. Bueno, con esto daremos a ver como se adaptan algunos chicos a la escuela ya que por mientras está en periodo de prueba. De ahí, veremos que sucede. ¡Saludos!
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Sin más, comencemos…
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Los chicos hicieron gran revuelo cuando llegaron a la Academia Asakusa. Algunas chicas estaban en desacuerdo en que hubiera integrantes masculinos en el sitio, aunque luego de una mirada de odio puro de parte de Fumika las hizo callarse.
En estos momentos, los 5 chicos estaban comiendo en la azotea de la Academia, esto porque al ser minoría, se suponía que debían estar juntos para que así no hubiera distinción.
- ¿En que se supone que hacen aquí? – preguntó Hikaru siempre en su tono alegre.
- Bueno, me llamó la atención de que esta escuela se fuera a ser mixta, así que por el momento quería ver cómo era – respondió Akiyama.
- ¿En serio? No le veo motivo como para venir a esta escuela – dijo Takeshi siempre en su tono frio mientras comía.
- Bueno, el otro motivo por el que venimos con Akiyama es que nos quedaba cerca de la casa.
- ¿En serio?
- Sí, la Preparatoria masculina o mixta más cercana era en las afueras de la ciudad, por lo que no quisimos caminar mucho y alejarnos mucho de nuestras familias – respondió el peli lila.
- Al menos se preocupan bastante por sus familias – dijo Hajime – es lindo ver como uno pone a su familia primero, antes que nada.
- Es lo bueno que tienen – dijo el peli azul – al menos.
- ¿Cómo que al menos?
- No se preocupen con Takeshi-kun, así es él.
- Sí, creo que hasta escarcha siento en el hombro – dijo Yuki mientras se limpiaba un poco la zona dicha la cual por alguna extraña razón tenía algo de escarcha.
- Mira, agradece que ando de buenas.
- C-Creo que tengo miedo.
- No te preocupes por él, así es él, pero cuando lo conoces con el tiempo te acostumbras.
- No sé de donde mierda sacas tanta actitud positiva Hikaru.
- Déjalo Takeshi, así es Hikaru, además no hace nada malo.
- Como digas Hajime – terminaba de comer el chico.
- ¿Por qué siento que este semestre será algo largo?
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Las clases terminaron y cada quien tomó para su distintivo club o algunos se iban a casa. Los chicos cambiaron números ya que sentían que al menos se llevarían bien. Con Takeshi hubo problemas ya que no quería cambiarlo, pero Hikaru con su actitud positiva, lo convenció de hacerlo, por lo que al final aceptó.
Los chicos tomaron distintos caminos. Hajime, el chico de cabello morado, iba rumbo a una tienda a conseguir algo de víveres para su familia ya que su madre llegaría tarde de trabajar y su padre estaba fuera de la ciudad, por lo que a ninguno de sus padres les daría el tiempo de ir a alguna tienda.
En el camino, les informó a Takeshi y Hikaru que iría a una tienda, por lo que debían irse sin él.
Justo cuando iba llegando, se encontró con un chico el cual parecía estar viendo distintos edificios de la ciudad. A Hajime le llamó la atención esto y cuando menos acordó, se acercó al joven.
- ¿Te pasa algo? – preguntó de repente y lo volteó a ver – l-lo siento, no quería llamar tu atención.
- No te preocupes, solo estaba viendo los lugares que ofrece esta ciudad – dijo el joven.
- E-Esto… ¿Qué dijiste? – al parecer, el chico habló en otro idioma, al menos eso entendió Hajime.
- Lo lamento – el chico carraspeó un poco la garganta – es que hablé en español, olvidé que ahora estoy en Japón.
- ¿Cómo que olvidaste? ¿Acaso no eres japonés?
- No, mírame, por ejemplo – el chico le indicó al peli morado que lo viese a la cara y efectivamente, notó como el chico poseía rasgos distintos.
- Cierto, tus ojos son algo grandes, no pareces ser de aquí.
- Sí, por el momento voy a mi complejo de apartamentos.
- ¿Y qué haces aquí? Digo, si puedo saber.
- Me gané una beca para venir a estudiar aquí a Japón y al parecer, la beca me daba a este sitio, en especial a la escuela.
- ¿Y cómo se llama tu escuela?
- No sé si me equivoco, pero el papel de transferencia decía el nombre Escuela Femenina Asakusa.
- ¿Vas a ir a Asakusa también?
- ¿Tú también vas ahí?
- Sí, por el momento la escuela está en planes de hacerse mixta, por eso es que estamos estudiando. Tal parece que los encargados de tu beca te mandaron aquí como sujeto de pruebas.
- ¿Por qué siento que me están utilizando? – dijo el extranjero con una gota de sudor en la frente - ¿Por qué me salió una gota aquí?
- Es normal.
- Que raro – el chico miró su reloj – bueno, ya me tengo que ir, me espera mi amigo en los dormitorios.
- Bueno, soy Hajime Maruyama.
- Antonio Félix Aguilera – saludó el chico de cabello negro – un gusto.
- Que nombre tan largo.
- Bueno, me voy – sin más, el extranjero se fue del sitio.
- Vaya, creo que este semestre realmente será interesante.
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El joven Antonio iba camino a su dormitorio y cuando pasó cerca de un callejón, escuchó algo que le llamó la atención.
- ¿Y eso? – el peli negro fue a ver qué pasaba y cuando llegó - ¿Qué le hacen a esas chicas?
- Oye preciosa, eres de la casa Shijuuin ¿verdad?
- ¿Qué les importa? Déjenme pasar – por alguna razón, la musa Kaguya Shijuuin estaba siendo acosada por unos chicos que la molestaban y evitaban que se fueran.
- Lo siento, pero eres muy linda como para dejarte ir.
- Déjenme ir – la chica trató de irse, pero esta no pudo hacerlo ya que los tres chicos la sujetaron y uno de ellos le tapó la boca para evitar que gritara.
- Ya dijimos que no, además, estás muy bonita y creo que dos darían una buena recompensa por ti.
- La familia Shijuuin es poderosa, así que nos darían un buen dinero para… - uno de los chicos no terminó la frase ya que sintió como algo lo golpeaba en la cabeza y caía al suelo inconsciente.
- ¿Qué mierda? ¿Quién fue? – antes de que hablara el otro, también caía al suelo agarrándose la cabeza por el golpe.
- ¿Quién te crees que eres? – dijo uno de ellos el cual estaba sujetando a la peli gris, pero esta logró darle un golpe en el estómago mientras estaba distraído, aunque esta se escondió detrás del peli negro.
- ¿Estás bien?
- Sí – dijo con voz seria la peli gris.
- Bien, creo que por el momento deberé encargarme de él – dijo el peli negro fue con el chico que había tenido sometida a Kaguya.
- ¿Y tú quién te has creído?
- No me gustó como tenían a esta señorita, por lo que me encargaré personalmente de ustedes – dijo el chico.
- Idiota – el tipo intentó darle un golpe, pero este lo esquivó y le regresó el golpe en el estómago dejándolo sin aire por un momento, pero esto fue aprovechado por el extranjero para dejarlo noqueado.
Unos segundos después, el chico llegó donde estaba Kaguya, pero ya no estaba sola, estaba con una persona que tenía el cabello rojo, gran pecho y llevaba un traje de maid. Aunque también había algunos hombres de negro, pero estos parecían que venían por la peli gris.
- ¿Está bien Kaguya-sama? – preguntó la peli roja bastante preocupada.
- S-Sí, unos malnacidos quisieron pasarse conmigo, pero un joven me ayudó.
- ¡Lo lamento Kaguya-sama! – exclamó la chica de cabello rojo con bastantes lágrimas en sus ojos y mostraba que tenía ganas de llorar.
- No te preocupes Kuromaru, fue mi culpa que me haya desviado en el camino, además de ser impaciente.
- Señorita Kaguya, creo que ahí viene alguien – habló uno de los guardaespaldas.
- Protejan a Kaguya-sama – Kuromaru sacó su rodillo gigante y los 3 guardaespaldas también se pusieron en posición de combate.
- Esperen – Kaguya hizo que se detuvieran y al ver al chico supo que no era uno de los bandidos – es el chico que me salvó.
- ¿Qué? – Kuromaru miró al peli negro el cual solo estaba con los puños algo sangrantes - ¿Qué te pasó?
- Le di su buen golpe a ese tipo.
- Salvaste a Kaguya-sama – dijo la chica peli roja – muchas gracias.
- No hay de que, solo hice lo que pude – el peli negro sintió como el celular le sonaba y al ver, notó como alguien le enviaba un mensaje y al revisar, supo que tenía que irse – me voy, nos vemos… Kaguya.
El chico sin más se fue, pero dejó intrigada a la peli gris y a su maid por haber escuchado eso. Además, no le dio tiempo a Kaguya de darle las gracias, aunque se extrañó más cuando la llamó por su nombre.
- ¿Kaguya-sama? ¿Qué fue eso?
- Bueno, eso quiero saber también – la peli gris se sonrojó luego de un momento – p-pero… ¿Por qué me llamó por mi nombre?
- Quien sabe, pero por lo menos le hubiera agradecido de haberla ayudado.
- Lo tendré en cuenta para cuando me lo encuentre, por el momento, vámonos.
- Sí – todos procedieron a irse del sitio, pero durante todo el camino, Kaguya no pensó en otra cosa que en el chico que la salvó.
Cuando salió de Musa Girls, le avisaron que su limosina tardaría un tiempo en llegar, pero ella estaba impaciente por llegar a su hogar para poder prepararse un poco para una salida que decidió irse por su cuenta, incluso Kuromaru intentó seguirla, pero siempre tenía problemas para mantener el paso de su ama, de ahí, fue cuando se dio cuenta que ambas se separaron.
De ahí, todo ya se sabía.
- ¿Quien habrá ese chico? – se preguntó para sí misma – me salvó sin tan siquiera conocerme, por su acento parecía no ser de aquí. ¿Quién será?
Sin más, la peli gris solo se sentó a esperar a llegar a su mansión.
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Academia Femenina Asakusa.
Un nuevo día inició y las clases iniciaban como de costumbre, aunque los chicos iban juntos ya que luego de lo de ayer, parecía que serían un grupo bueno de amigos.
- ¿Qué dicen? Ya vamos para el segundo día de clases – habló Hikaru.
- No es tan emocionante como pensé – dijo Takeshi – realmente creo que es algo normal.
- Vamos Takeshi, somos novedad en la escuela, al menos Hikaru lo disfruta.
- Pero es que este parece que derrocha felicidad por donde quiera.
- No creo que sea para tanto, creo que tengo que coincidir con Hikaru – dijo Yuki llamando por el nombre al rubio. Cabe decir que solo llevaban un día de conocerse y ya se llamaban por el nombre – es algo nuevo estar en una Academia que es totalmente femenina, además…
- ¿Además?
- Hay muchas chicas lindas – al decir esto, los demás solo lo mirarían con una gota de sudor.
- Bueno, no te negaré que son lindas – habló Akiyama – pero sí que lo son las corredoras de Jet Racing.
- En el aula hay dos de esas corredoras ¿verdad? - preguntó el peli azul.
- Sí – el peli morado hizo memoria – creo que las que estaban eran Rin Namiki y Misa Aoi, las campeones actuales de la Copa Kandagawa.
- Sí, son realmente lindas – habló el peli lila – la belleza de Namiki-san es algo única, igual que la seriedad y belleza de Aoi-san.
- Oye, creo que tú tienes un problema – dijo el castaño.
- No, solo digo que esas son dos bellezas de las Jet Racing, no hay que negarlo.
- Eso sí, al menos eso creo.
Los 5 chicos solo fueron a la Academia, aunque las miradas de las chicas no se hicieron esperar ya que algunas estaban aún incomodas por estar conviviendo con hombres, pero la mayoría estaba bien con eso.
Mientras tanto, se veía venir a algunos chicos con el uniforme de Asakusa, esto llamó algo de atención de algunas chicas que aún no habían llegado a la Academia.
Uno de ellos peli verde y el otro de cabello negro, venían hablando en lo que parecía ser inglés, pero antes de llegar a la Academia, cambiaron el idioma a japonés.
- ¿Cómo que nos miran raro? – preguntó el peli negro.
- Bueno, es porque somos chicos que vinieron a una Academia que es femenina en transcurso de convertirse en mixta.
- ¿Cómo es que averiguaste todo eso? – preguntó el peli negro.
- Contactos Francisco – el chico de cabello verde se río un poco – tengo una conocida de aquí de Japón que es periodista y sabe muchas cosas.
- ¿En serio?
- Sí, lo loco es que sale con un hondureño.
- ¿En serio? ¿Con alguien de Honduras?
- Sí, pero lo importante es que veremos las Jet Racing en vivo y en directo.
- Bueno, eso explica porque te emocionas cuando viste el río Kandagawa.
- Sí – el peli verde sonrió - ¿y tú Francisco?
- Por ahora quiero disfrutar la vida de estudiante como cualquiera y ver unas cuantas carreras de Jet Racing como tu Lance.
- Eso lo veremos, por el momento creo que deberemos pedir disculpas por no haber asistido a la reunión ayer.
- Bueno, tenemos excusa por haber venido de otro país, ayer me envió una notificación la Presidenta del Consejo.
- Eso espero Francisco.
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De otro lado, también se veía venir a dos chicos los cuales venían con un ambiente algo serio, aunque en sus rostros no se veía tanto eso.
- ¿Qué opinas de Japón Yair? – preguntó el peli negro.
- Más o menos como pensé, pero me imaginé el país con más tecnología – respondió un peli celeste.
- Vamos, estamos en una zona costera, normalmente no son muy tecnológicos.
- Eso lo sé Antonio, pero por el momento solo quiero que nos concentremos en nuestros estudios.
- Ya vas tú y tu manía con los estudios.
- Solo quiero ser alguien en la vida y si eso me involucra en graduarme en Japón, me añadirá muchos puntos en mi hoja de vida.
- Ay si tu como no.
- Por cierto – el peli celeste miró fijamente al peli negro - ¿A dónde te metiste anoche? Venías algo cansado como si te hubieras peleado con alguien.
- Bueno, no fue nada, solo unos vándalos que quisieron sobrepasarse con una chica, pero fui y la salvé.
- ¿Crees que te creeré eso?
- Créeme si quieres, pero yo hice eso.
Ambos jóvenes llegaron a la Academia mientras entraban y se dirigían a sus distintos salones que se les habían asignado.
Mientras que el peli negro iba caminando, este miró como había una chica que llevaba un gran bulto de papeles. Como un caballero, se acercó a la chica.
- ¿Quiere que la ayude? – preguntó.
- ¿Eh? – la chica resultó ser Fumika Shinshijuin, Presidenta del Consejo – e-está bien.
- Permíteme – el chico tomó gran parte de las hojas y las llevó al salón al que iba la peli gris.
Cuando llegaron, ambos pusieron las hojas en la mesa.
- ¿Solo esto es?
- Sí, gracias por tu ayuda – agradeció la peli gris – veo que no eres de por aquí ¿verdad?
- No, soy uno de los chicos extranjeros que no pudieron venir ayer.
- Oh, ya entiendo. Fumika Shinshijuin, Presidenta del Consejo.
- Un gusto, Antonio Félix Aguilera.
- Un gusto Félix-san, creo que deberías irte a tu salón, ya las clases comenzarán.
- Sí, bueno, me retiro. Nos vemos Fumika.
Sin más, el peli negro se fue a su salón y la Shinshijuin quedó ida.
- ¿Por qué me llamó por mi nombre?
De ahí, ambos chicos nuevos se presentarían, tres extranjeros en el mismo salón que Misa y Rin.
De ahí, comenzaría una gran aventura entre Jet Racing y estos chicos.
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Continuará…
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Descripción OC.
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Nombre. Antonio Félix Aguilera.
Apariencia física. Cabello negro y ojos del mismo color, además de tener algo de músculos y ser de piel ligeramente morena. Mide 1.75 m.
Personalidad. Antonio es un chico bastante amable y muy sociable, capaz de llevarse con muchas personas que caen ante su amabilidad. No conoce de las Jet Racing, pero a lo mejor le empiecen a gustar una vez que las vea. Además, por sus venas corre sangre hondureña. Oriundo de Honduras.
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Nombre. Yair Agüero Álvarez.
Apariencia física. Posee cabello celeste y ojos del mismo color, solo que de una tonalidad algo más oscura. Posee piel clara y complexión promedia. Mide 1.73 m.
Personalidad. Yair es un chico igual que Antonio, amable y solidario, aunque se pone serio cuando lo es necesario. Se enteró de las Jet Racing viéndolas por internet desde Argentina, su país natal y ha quedado encantado. Además, de ser el mejor amigo de Antonio.
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Sin más, este ninja se despide.
Bye.
