Don't wanna stop.
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RinMakoto. Carrera muy aguerrida, aunque al final Emily y Jennifer lograron ganar y ambos chicos tomaron una buena recompensa jaja. Y Antonio… ¿tú qué crees? ¡Saludos!
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El Redentor 777. Sabía que te gustaría ese capítulo, al menos ambos equipos dieron lo mejor de sí y sí, Kaguya tiene otro motivo para tener a Antonio. ¡Saludos!
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Sin más, comencemos…
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La carrera entre las Unkai Surfers vs MKHU fue aguerrida, pero de igual manera, fue una victoria casi complicada para las estadounidenses, pero lograron salir victoriosas.
Sin embargo, había varias cosas desarrollándose en ese momento y la que más llamaba de atención era que Antonio fue llamado por Kaguya a su hogar, razones le quedaban de saber cuál era la razón por la que lo había convocado.
- ¿Por qué me presiona tanto Kaguya? A esta hora pasan el partido del Motagua, espero poder verlo jugar.
El hondureño fue a tocar el timbre de la enorme casa y justo un momento después, salió Kaguya vestida de buena forma, incluso notó detrás de ella a Fumika la cual estaba de igual modo.
- ¿Qué pasa aquí? – el chico no entendía eso.
- Entra ya por favor – Kaguya le indicó que ingresara y aunque tenía algo de dudas, lo hizo ya que quería salir de esta de una vez.
Entrando al interior de la Mansión le llamaba la atención siempre el nivel económico que poseía la familia Shijuuin. Aunque fuera algo formal, se sentía que estaba mal vestido.
- ¿Me puedes decir que pasa Kaguya?
- Espera aquí – la peli gris se fue a una habitación y el hondureño quedó callado ante esto y solo quedó mirando hacia las decoraciones de la casa.
- ¿Qué tanto dinero tiene esta familia? – preguntaba el peli negro y justo de una habitación, salió un hombre de caballo negro y ojos morados el cual quedó mirando fijo al hondureño.
- Antonio Félix Aguilera – la voz del hombre sonó algo grave y cuando el mencionado miró hacia atrás, se quedó algo nervioso viendo al hombre.
- S-Sí, soy yo.
- Veo que eres como decía Kaguya y Fumika, aunque recuerdo bien que fuiste el que rechazó la oferta de mi hija y mi sobrina.
- ¿Hija? – la mente del peli negro hizo cálculos y de inmediato le dio la idea de que ese hombre era el padre de la peli gris.
- Sí, soy el padre de Kaguya, mi nombre es Eiji Shijuuin.
- U-Un gusto señor Shijuuin – dijo el chico bastante nervioso y la verdad es que no entendía aun qué hacia allí.
- Félix-san, quiero saber que pasa entre tú y Kaguya o entre Fumika – la voz de Eiji lo ponía más nervioso ya que no entendía esa pregunta.
- La verdad no entiendo eso, pero la verdad es que podemos decir que estamos normal, no es que nos llevamos tan bien.
- Ya veo – justo en ese momento, la peli gris salió de su habitación y se impresionó de ver al hondureño junto a su progenitor.
- Padre, creo que ya conoces a Antonio-san – decía la chica mirando al señor.
- Ya un poco, veo que es un chico muy diferente a los que he conocido.
- Tío Shijuuin, veo que ya tuviste contacto con Félix-san.
- Como le decía a Kaguya, ya estoy viendo un poco como es él.
- ¿Puedo preguntar que pasa aquí?
- Es mejor que vayan alistándose en el comedor, ya nos reuniremos allí.
- Está bien – las chicas le indicaron al peli negro que las siguiera, el padre de la peli gris iría después.
- ¿Qué mierda pasa aquí? ¿Por qué todo el mundo se comporta tan extraño? Ya me están dando miedo, siento que voy a morir como si fuera Hostel.
Cuando llegaron al comedor el cual era bastante grande, notó como había varias personas de aspecto poderoso. Algunas mujeres miraban al hondureño como si lo estuvieran analizando, cosa que lo hizo sentir más nervioso.
Al final, llegó a su lugar en la mesa, el cual quedaba al lado de Kaguya y de una mujer físicamente igual a ella, solo que sus ojos eran azules, Antonio pensó de inmediato que posiblemente era la madre de Kaguya.
Cuando llegó el padre de la peli gris y el padre de Fumika, la reunión, mejor dicho, la comida inició.
El progenitor de Kaguya miraba a cada rato al hondureño, el cual se sentía más incómodo que nunca, además de que debía comer alimentos de lujo, los cuales no estaba acostumbrado. Incluso Kaguya le dio indicaciones sobre cómo debía tomar los cubiertos, cosa que llamaba la atención de algunos presentes.
Justo cuando terminaban, el padre de Kaguya hizo que todos lo miraran.
- ¿Qué pasa aquí? – preguntó por lo bajo el hondureño.
- Bueno, familia, creo que ya más o menos van sabiendo cual es el motivo de la reunión y es hablar con nuestro invitado Félix-san.
- Así es – la señora al lado del hondureño habló – Félix-san, creo que es hora de que nos digas a quien de las dos familias elegirás.
- ¿Qué cosa?
- Tal parece que no te dijeron nada, pero lo explicaré – el padre de Fumika habló – Antonio Félix, resulta que el vídeo en el que tú y mi sobrina Kaguya salen besándose ya es tendencia entre los miembros de la familia.
- ¿Cuál vídeo?
- Fue después de la carrera contra Aoi-san y Namiki-san – dijo Kaguya algo sonrojada – sé que fue un acto reflejo, pero creo que nada cambia con mis sentimientos tal y como lo dije la otra vez.
- Prima, creo que estás yendo por otro camino.
- Para que lo entiendas mejor Félix-san, estamos pensando en que tú y mi hija contraigan nupcias – las palabras de la madre de la peli gris dejaron totalmente en blanco a Antonio el cual no pudo reaccionar más a eso.
- ¿C-Como que qué?
- Así es, al parecer mi hija te ha agarrado cariño y ella no niega que tiene sentimientos por ti, por lo que no me molestaría que contraigan nupcias, sin embargo, deberías saber que eso implicaría una gran importancia y puesto que deberías tomar en caso de que te cases con Kaguya – hablaba claro y fuerte el señor Shijuuin.
- Oigan, ¿no creen que estamos llevando esto demasiado rápido? – reclamaba el hondureño – digo, apenas voy conociendo a Kaguya y no es que seamos los grandes amigos que uno piensa, además, solo tenemos 15 años.
- Yo tengo 16.
- Bueno, pero podemos decir que de la misma edad – siguió el chico - ¿Por qué vino todo esto tan de repente?
- Miramos la relación que pueden tener tú y mi hija, aunque también noto que llevan algo de toque con Fumika – la madre de la peli gris miró a la mencionada y esta solo atinó a sonrojarse.
- Vamos en la misma escuela, ella es la Presidenta del Consejo Estudiantil.
- Vaya que tienes una difícil decisión – dijo el padre de Fumika ahí presente.
- Solo queda esperar la decisión de Félix-san, aunque por lo que se ve, aun no tomará una decisión – Eiji miraba fijamente al hondureño – todo queda en tu mente Félix-san, pero por el momento, quedas como candidato a esposo de mi hija Kaguya, aunque no estoy muy a favor de esto, si mi hija te quiere, acepto de todo lo que ella quiera y a quien quiera como pareja.
- P-Pues… - el chico estaba en jaque, ya no sabía que decir y las cosas empeoraron para él cuando miraba a la madre de la peli gris la cual le dedicaba una sonrisa que no lo dejaba en paz, aunque esta fuera amistosa, no le hacia ningún bien a él.
- Padre, creo que debemos darle más tiempo a Antonio-san para que decida – dijo Kaguya – aun así, desde ahora le digo a Fumika que él será mi prometido.
- Kaguya, querida primita, eso no lo veremos hasta que Félix-san decida.
- Por Athena, ¿Por qué siento que mi pacífica vida estudiantil se acabó? – habló en español el hondureño tomándose la cabeza - ¿y cuánto tiempo tengo para decidir?
- Tomate tu tiempo Félix-kun, pero no te tardes – la madre de Kaguya lo veía fijamente – a nosotros no nos gusta esperar mucho tiempo.
- Dios, estoy muerto, y eso que no creo en dios.
- Suerte Félix-san.
El almuerzo terminó luego de unos minutos y cada quien era libre de irse, aunque para el peli negro realmente era muy tenso salir de esa mansión con un gran peso ahora en sus hombros.
Aunque Kaguya le pidió que no se fuera que podía quedarse con ella, el chico no estaba muy bien emocionalmente para seguir allí.
Mientras caminaba por las calles de la ciudad, marcó con su celular el número de su mejor amigo y pensó que a lo mejor estaría libre, pero vaya sorpresa que se llevó cuando el argentino contestó.
- ¿No estás en tu apartamento?
- No, salí con Tsuruno, ya teníamos planes con ella.
- ¿Con Hina Tsuruno? – el peli negro pensó en la chica y a la vez la juntó con Yair y esto lo dejó extrañado – últimamente sales mucho con ella.
- No es mi culpa, me gusta su actitud y como es ella – respondió el peli celeste – Tsuruno es diferente a otras chicas, nada más.
- Bueno, no te distraigo más y ve con tu chica que te espera – el hondureño colgó la llamada y solo siguió caminando por varias calles y justo cuando decidió ir al centro comercial que había en la ciudad y justo, se encontró con los 4 norteamericanos que andaban de salida luego de la carrera que tuvieron las chicas.
- Pero si es Félix-dono – Jennifer fue la primera en saludar al centroamericano peli negro - ¿Qué cuentas?
- Pues estoy que me lleva el demonio – expresó el chico – me ha pasado algo raro.
- ¿Y eso amigo? – Francisco miró al joven - ¿Qué te pasó?
- Resulta que me han metido a un compromiso que no quiero, pero por culpa de mi cercanía con Kaguya es que estoy metido en esto.
- ¿Compromiso?
- Sí, un maldito compromiso al que me han metido – las palabras del joven hondureño dejaban confundidos a los demás, pero esta vez, decidieron unirlo a la salida para que les contara lo que había sucedido.
Antonio les explicó que esa mañana había sido llamado por Kaguya a ir a su mansión como el otro día que los reunió a todos, pero esta vez lo hizo solo para él, y justo les contó sobre la plática que tuvo con la familia Shijuuin y Shinshijuin sobre el compromiso. Cabe decir que los norteamericanos lo tomaron con seriedad.
- ¡JAJAJAJAJAJAJA!
- ¡No se rían! – exclamó el chico – no da risa, es algo serio.
- Lo siento Félix-dono, pero es que da algo de risa saber en qué te han metido – Emily terminaba de reírse – And how did Shijuuin-dono take it?
- Al parecer estaba de acuerdo con esto – exhaló el hondureño – chicos, ¿Qué opinan?
- Estás muerto – habló Lance deprimiendo más al peli negro – pero dime, ¿Qué harás tú? ¿Por qué simplemente no dijiste que no?
- Porque estaba nervioso amigo, cualquier en mi lugar lo habría estado – expresó.
- Pues te llevó la chingada – río un poco Francisco – vamos compadre, arriba los ánimos, al menos te conseguiste a dos chicas ricas.
- ¡Eso no me ayuda en lo más mínimo!
- As a ninja, I tell you to be calm Félix-dono, you will see that everything will be resolved – habló Emily, pero el hondureño seguía algo alterado.
- Siento que mi vida escolar se arruinará, pero por favor chicos, prométanme que no dirán nada a nadie.
- Amigo, te lo prometo, es más – el mexicano se puso la mano derecha en el corazón – te lo juro por mi Real Madrid que te guardo el secreto.
- Yo también lo juro por Real Madrid – ahora fue Lance en la misma pose que el peli negro mayor.
- We also swear by Real Madrid that we keep your secret Félix-dono – ahora fueron Jennifer y Emily al mismo tiempo poniéndose la mano en la zona de sus corazones.
- No sé porque, pero no siento que esto salga bien.
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Al día siguiente…
Amanecía el lunes y tanto Yair como Antonio iban hacia Asakusa, hablaban de varios temas en el camino, aunque al hondureño le llamaba la atención que su amigo argentino tenía mucho acercamiento con Hina, pero lo dejó a un lado cuando notó que cuando llegaban a la Academia, muchas personas, en especial chicas, veían al peli negro muy extrañadas.
- ¿Qué mierda pasa aquí?
- ¿Y me lo dices a mí?
- Miren, aquí viene el suertudo – Hajime miró a Antonio y le dio un abrazo por el cuello – Felicidades hombre.
- ¿De qué hablas?
- Ya lo supimos – habló Hikaru – felicidades Antonio, ya te nos casas.
- ¿Q-Que? – hubo un tic nervioso en el ojo del hondureño ya que sabía que había pasado - ¿Cómo se enteraron?
- No es que me importe, pero es que Hikaru me dio la nota en la mañana – dijo Takeshi.
- ¡Félix-kun! – Rin llegaba junto con Misa, esta última parecía tener la cara roja - ¿es cierto que te casarás con la Presidenta o con Shijuuin-san?
- ¡¿Quién les contó eso?! – expresó súper exaltado.
- No me lo creo, aun somos estudiantes – habló Misa mirando al peli negro - ¡¿Cómo es que te vas a casar de una vez?!
- Ni yo lo sé – justo en ese momento, miro como llegaban Lance y Francisco y Antonio fue a donde estaban ellos y los tomó a ambos del cuello – miren par de atolondrados, ¡¿Por qué contaron lo de mi "compromiso" a los demás?! ¡Me lo juraron por el Real Madrid!
- Lo siento amigo, pero es que es una situación que no podíamos tenerla para nosotros.
- Además Antonio – el peli verde se le acercó – we support Barcelona, we are not Real Madrid.
- ¿Q-Que cosa?
- Lo siento Antonio.
- ¡NO ME JODAN!
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Continuará…
