Ser o no ser, esa es la cuestión.

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El Redentor 777. Pues sí, pasan muchas cosas entre todos los grupos, aunque las dos se divertirán, creo que solo Yuzu lo hará porque la pobre Manatsu no creo que sea así jaja. Es un error que se da en los reviews, ya me ha pasado, por eso siempre reviso si mi comentario se ha publicado jeje.

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RinMakoto. Una carrera no hace mal a nadie y todos divirtiéndose, aunque ese triunfo ya sabemos qué pasará con ambos, no dormirán de nuevo y es que a los 2 se lo hacen demasiado, Yuzu y Akiyama a veces exageran jaja.

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Sin más, comencemos…

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La noche de ese primer día de vacaciones, todos se reunieron en el hotel para pasar la primera noche de ese día ahí.

- ¡Qué bien vamos a dormir! – dijo Rin la cual se lanzó a la cama con su mejor amiga a un lado.

- Rin, relájate un poco ¿quieres?

- Lo siento Misa-chan, pero es que muy suave estar aquí, además, las camas del hotel son bastante buenas.

- Tengo que admitir que sí es cómoda, pero al menos compórtate.

- Está bien – con eso, la castaña puso algo de televisión, más específico el canal de anime para ver algo de entretenimiento.

- Aun no entiendo cómo es que les gustan esas cosas.

- Misa-chan, si no les das una oportunidad al anime, te quedarás aburrida toda tu vida.

- Rin, espero que también estudies ya que no quiero que vayas a traer un examen de nuevo reprobado – la peli azul miró a la castaña la cual solo quedó totalmente sonrojada recordando cuando reprobó su examen de matemáticas.

- Saldré un poco a caminar – dijo la chica saliendo de la habitación, por lo que Rin solo suspiró y siguió viendo su anime.

- ¡No me lo creo, salió la nueva película de Demon Slayer!

Mientras tanto, Misa caminaba por los pasillos, ella solo llevaba su pijama el cual era un short de color celeste y su camiseta del mismo tono, pero de un tono grisáceo.

Durante el camino, la chica se topó con el hondureño el cual parecía que también había salido a ver algo afuera del hotel.

- ¿Aoi?

- Félix, ¿Qué pasa? – preguntó la chica a lo que el hondureño solo suspiró.

- No hay nada bueno, simplemente me aburrí un poco yo solo, no hay anime bueno y Yair se fue con Tsuruno a ver una cosa, no sé, pero decidí salir a dar una vuelta – dijo el peli negro el cual solo miró a Misa - ¿y tú?

- Rin quería ver anime, pero de igual forma me aburre eso, así que solo salí.

- Ya veo – el chico solo pensó un poco la situación, pero de igual forma solo sonrió - ¿quieres salir a algún lado?

- ¿Eh?

- Sí, los dos estamos solos y aburridos, salgamos a dar una vuelta – con eso, Misa aceptó ya que no tendría otra cosa que hacer, además estar con el hondureño le gustaba bastante.

Antonio y Misa siguieron caminando un poco hasta que cuando iban a salir del hotel sintieron como la noche no estaba nada fría, de hecho, era algo cálida, por lo que no necesitarían abrigos ni nada por el estilo.

- ¿Así que así se mira el océano en Japón?

- ¿Nunca la habías visto?

- No, la verdad es que he ido pocas veces a la playa en mi vida, estuve en las playas de Islas de la Bahía en Honduras o a la vez iba a Mar de Plata con Yair en Argentina.

- Ya veo – con eso, los 2 solo caminaron por la playa, aunque estaba algo oscura, la luz de la luna iluminaba todo el sitio y el mar se miraba algo tenebroso teñido de negro, pero con la luz del astro del planeta, le daba cierto toque romántico.

- Me gusta bastante cómo está la noche, es raro ver estas escenas en Honduras – dijo el peli negro deteniéndose a mirar la luna, lo mismo que Misa.

- No miraba mucho de estas escenas en mi vida tampoco, normalmente solo pensaba en las carreras como las de mi hermana – dijo la chica.

- Por cierto, ¿Nunca habías venido a la playa?

- Si he venido muchas veces, pero no me he quedado hasta esta hora, de hecho, la última vez que vinimos fue con Rin y las estadounidenses para trabajar ya que Ruca-chan tenía problemas, así que necesitábamos trabajar para obtener el dinero para ganar eso.

- Parece que realmente lo hicieron bien – río Antonio, sin embargo, este solo le echaba mirada hacia Misa la cual a la vista de la luna parecía una diosa según él, bastante linda.

- ¿Qué pasa?

- Que linda eres – dijo sin más el peli negro lo cual se hizo evidente que la vergüenza de esa frase inundó el rostro de Misa la cual solo quedó pensando un poco en lo que dijo el hondureño.

- ¿P-Por qué me dices eso?

- Lo siento, pero es que es la verdad, a la luz de la luna te ves linda.

- P-Pero tu…

- Aoi… creo que hay algo que debo decirte – dijo el hondureño mirando fijo a la peli azul – creo que me gustas.

- ¿Eh?

- Lo que oíste, me gustas Aoi – a Misa le tomó varios segundos analizar las palabras del chico el cual parecía estar atento a lo que fuera a decir ella.

- ¡¿Eeeeeh?! ¡¿Cómo te atreves a decir eso?!

- ¿Por qué? ¿Dije algo malo?

- N-No es eso, simplemente me agarraste de sorpresa, pero… ¡¿Por qué te me declaras de ese modo?!

- Es que… ya no podía ocultarlo más y, además, pensé que sería una buena oportunidad para decirte lo que siento – el peli negro se rascaba un poco la zona trasera de la cabeza – sé que la ocasión no es la adecuada, pero realmente no podía seguir ocultándolo, incluso hablé con tu hermana para que me diera a entender que era lo que había pasado conmigo y lo que sentía por ti.

- R-Risa te dijo que…

- Sí, incluso me dijo que en caso de que me decidiera a decirte esto, que lo hiciera lo más pronto que pudiera para que no hubiera malentendidos.

- Félix – el corazón de Misa latió en ese momento con bastante fuerza y más sabiendo que esto le estaba pasando cada vez que estaba cerca del centroamericano, pero de igual forma quería tratar de hacer realidad lo que estaba sintiendo – pues… creo que no vamos muy lejos.

- ¿Eh?

- Este último tiempo que he pasado contigo realmente no he entendido porque estoy de este modo, pero si algo sé… es que creo que podría funcionar – dijo Misa a lo que Antonio quedó bastante sorprendido.

- Vaya… parece que no quedé en ridículo al final – comenzó a reír el peli negro – entonces… ¿Qué deberíamos hacer? Digo, los dos nos gustamos, empezamos a salir de una vez ¿o qué?

- C-Creo que es muy pronto para eso, quiero descubrir más sobre esto que siento por ti, lo siento si soy así, pero es que no he sentido esto por nadie más en mi vida.

- ¿A poco ningún chico se te ha declarado?

- No he convivido mucho con ellos, solo con mi padre y de ahí, ningún chico me ha hecho compañía de ese modo, digo, hasta que llegaste tú – la cara de la shooter estaba roja lo que le hacía gracia al hondureño.

- Entonces a partir de ahora no dejaré que ninguna chica se me acerque de un modo que no sea amistoso.

- Por cierto, ¿Qué harás con Shijuuin-san? – cuando la peli azul dijo eso, Antonio quedó callado ya que era cierto, aún estaba el tema de Kaguya con la cual tendría problemas y también malentendidos si no aclaraban todo el asunto.

- Le tendré que decir después, pero es que por ella no llegué a sentir esto que siento por ti Aoi.

- Comprendo – la peli azul sonrió un poco – entonces cuento contigo.

- Y, por cierto, también prometo que cuando me masturbe, solo pensaré en ti – el peli negro recibió un golpe en la cabeza de parte de Misa - ¿Por qué fue eso?

- ¡No seas indecente! No quiero que hagas eso… mientras piensas en mí.

- ¿Entonces como lo hago? ¿Pienso en otra persona?

- ¡No me refiero a eso!

- A ver, ¿no quieres que me masturbe pensando en ti o sí?

- No… digo sí, no… ¡solo cállate! – la shooter solo comenzó a perseguir al hondureño el cual solo río y corrió también para evitar los golpes de la chica. Ambos solo siguieron por un tiempo hasta que el peli negro cayó al suelo y con Misa al lado suyo.

- Me rindo, estoy algo cansado.

- Idiota – con eso, ambos solo miraron el cielo estrellado antes de que el chico se acercara a la peli azul la cual se sonrojó y este solo fue hacia los labios de Misa y los unió con los suyos y este solo se fue arriba de esta, cosa que la chica correspondió.

El beso se prolongó por un momento hasta que los pulmones de la peli azul le exigían aire, pero parecía que el hondureño no cedería, aunque Misa se separó tratando de tomar el vital aire.

- ¿Te cansaste Aoi?

- Idiota, realmente te pasas Félix.

- Por cierto, si vamos a iniciar con esto, deberemos comenzar a llamarnos por nuestros nombres, comenzando contigo, Misa.

- E-Eso… no puedo discutirlo, Antonio.

- Vámonos antes de que se haga más de noche y sospechen algo, por el momento quiero tener esto en secreto para cuando lo revelemos ya tendremos todo decidido.

- Bien, si eso te parece bien – dijo la chica.

- Eso sí, siempre me masturbaré pensando en ti.

- Idiota – con eso, los dos entraron al hotel tomados de la mano hasta que tomaron el ascensor a sus cuartos, donde cada quien tomó sus respectivos caminos a sus habitaciones.

- Misa-chan, ¿ya vas a dormirte? – dijo Rin la cual miró como su mejor amiga llegaba al cuarto y solo se fue a su cama directamente.

- Esa salida me hizo bien – fue lo único que dijo para dormirse con una pequeña sonrisa en sus labios.

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Ya había llegado el siguiente día y aunque apenas eran las 5 de la mañana, tanto Misa como Rin decidieron levantarse temprano para ir a ejercitarse como solían hacerlo.

Sin embargo, no solo ellas, también por obras del destino, Antonio y Takeshi estaban dando una vuelta alrededor de la playa como compitiendo.

- ¿A poco sientes que me ganarás?

- Eso lo veremos extranjerito – dijo el peli azul el cual estaba al lado del hondureño los cuales estaba tratando de saber quién era más rápido.

- ¿Chicos? – ambos jóvenes se detuvieron al escuchar cierta voz la cual resultó ser la de la castaña - ¿Qué hacen?

- Queríamos ver quién podía aguantar más corriendo en la mañana, sabiendo que el frio de la mañana estaría presente, a ver si ninguno se resfría.

- Ya deja de dar explicaciones ¿o acaso quieres perder la competencia?

- Oye Takeshi, al menos relájate, ¿no ves que Namiki solo quiere explicaciones?

- Bien, como sea – Rin miró al chico de cabello azul el cual solo desvió un poco la mirada, aunque la castaña estaba algo sonrojada ya que no terminaba de entender el sentimiento tan extraño, según ella, que tenía con el peli azul.

- ¿Nos podemos unir a ustedes? – preguntó Rin a Takeshi el cual no se enojaba con la castaña por alguna razón, con ella era siempre sincero.

- Si quieres – con eso, el ambiente entre Rin y Takeshi era algo diferente ahora, aunque Misa y Antonio estaban aparatados mirando a esos dos.

- ¿Le mencionaste a Namiki sobre lo nuestro?

- No, no le he dicho nada, no creo que sospeche nada tampoco.

- Bueno, es un buen momento para entrenar, además, este día en la noche nos iremos de nuevo a la ciudad ¿verdad?

- Sí, ¿Por qué?

- Porque deberemos aprovechar este día, aunque disimulando siempre – sonrió el peli negro – por cierto, ayer mientras me masturbaba pensé en ti.

- ¡Asqueroso! – le reclamó la peli azul dándole de golpecitos en la espalda algo sonrojada mientras que el centroamericano solo reía.

- Vamos, que era broma, no te pongas así – con eso, solo siguieron con sus actividades de entrenamiento, aunque liderando iban Antonio y Misa y atrás iban Rin y Takeshi, aunque el peli azul iba atrás porque la castaña le pidió si podían ir juntos, por lo que aceptó.

- Que linda te ves así Misa, muy pegadita – dijo el peli negro mirando el cuerpo de la chica la cual se sonrojó por eso.

- No me mires así.

- ¿No puedo fantasear contigo? ¿No quieres que estemos los dos juntos a solas en tu cuarto o en el mío haciendo ya sabes qué?

- Bueno, no me molestaría si es contigo… ¡¿Qué demonios me haces decir?! – con eso, el hondureño río y siguió corriendo mientras que Misa estaba que lo mataba.

- ¿Qué pasa con ellos?

- Ni idea.

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Continuará…