Hikari se había encontrado con otro de los Dragones el cual era justamente el de las 7 Estrellas, pero este había adoptado la forma de un topo el cual fue derrotado fácilmente por Hikari al abrirle el cuello, sin embargo, algo más pasó y es que el dragón que creyó haber derrotado se fue directo hacia un cocodrilo tomando su cuerpo y transformándose de nuevo.

- No me lo creo… ¿Qué demonios eres?

- ¿Que qué demonios soy? Soy el dragón más fuerte de todos, puedo cambiar mi cuerpo a lo que yo desee, por lo tanto, es imposible que me puedas matar, guerrera, ni tengo idea de qué demonios eres, pero de igual forma espero que sepas que vas a morir.

- No voy a morir tan fácilmente y menos ante un estúpido que por su culpa terminé matando a un inocente topo.

- Pues esa sería una de la menor de tus preocupaciones – exclamó el dragón el cual se fue de lleno atacando con sus garras a Hikari la cual estaba corriendo y esquivando los golpes de la criatura, pero esta usó su daga y comenzó a contrarrestar los golpes hasta que finalmente logró quitarse las garras de encima y fue directo hacia el cuello del dragón.

- ¡Ya es perdido!

- ¡No tan rápido! – el dragón de 7 Estrellas logró evitar el golpe tremendo abriendo la boca y la daga de la peli negra dio en uno de sus dientes afilados por tener como cuerpo huésped a un cocodrilo, sin más, 7 Estrellas se dio la vuelta dándole un golpe con su cola estrellándola en el suelo haciéndola vomitar sangre del golpe.

- M-Maldición… eso dolió.

- ¿Qué pasó? Es todo… ¿lo que puedes hacer? – exclamó confiado el dragón, Hikari se levantó como pudo.

- Demonios, es muy fuerte, si sigo así me va a matar, pero es que su poder es bastante grande, no entiendo como es que puede ser así de fuerte, supongo que es porque absorbió el cuerpo de ese cocodrilo, pero si lo pudiera atacar al cuello – la Butai Shoujo peli negra miró a su alrededor y notó algunos de los edificios caídos y se le ocurrió una idea – lo tengo, me iré como cuando hacía mis Revues, atacando la cuerda de mi daga a los restos de los edificios que hay.

- ¿Qué pasa? ¿Estás rezando a los dioses para tu eterno descanso?

- No, estoy pensando en que palabras deberías decirles a los dioses para cuando te mande allá – Hikari corrió rápidamente por algunos edificios y como si se tratara de Spiderman usó la cuerda que tenía la daga para impulsarse y volar por los edificios.

- Por más que intentes esos trucos baratos no te será fácil ganarme y lo sabes.

- Puede ser, pero… ¡aquí estoy para derrotarte! – Hikari usó de nuevo su daga llegando hasta el cuello de 7 Estrellas.

- ¡No te dejaré hacerlo! – el tipo estaba por golpear a la peli negra, pero cuando lo estaba por hacer, esta saltó y fue directo hacia su cuello – ¡¿Qué?!

- ¡Muere! – cortó el cuello de 7 Estrellas lo que hizo que este comenzara a sangrar como loco y el cuerpo del dragón cayó pesadamente, no fue hasta que el cuerpo desapareció y solo quedó la esfera en el suelo – al menos ya terminó, fue rápido, pero duro y…

La esfera fue volando por al aire hasta que tomó posesión de una niña la cual estaba saliendo de unos escombros, algo que llamó la atención de Hikari.

- ¡Detente!

- Miss, please help me! – la niña fue tomada por la esfera envolviendo su cuerpo hasta que unos minutos después, el dragón finalmente tomó otra forma siendo un gigante el cual poseía la piel verde, espinas en su espalda y garras más grande, aparte de tener una especie de corona encima de él.

- Jajajaja… guau, realmente me siento más poderoso que antes.

- ¡¿Qué has hecho con esa niña?!

- Solo tomé su cuerpo y ahora puedo canalizar más mi poder, por eso te digo que no servirá de nada de tus armas baratas – río el dragón – ¿que harás entonces? Ya has matado a un topo y al cocodrilo, supongo que no puedes matar a una niña, no puedes tener el corazón tan malo.

- N-No me lo creo – exclamó por lo bajo la peli negra mirando a un lado y notó al reptil el cual tenía el cuello abierto y yaciendo muerto en el suelo – ¡¿Cómo puedes ser así de malo?!

- Ja, en la guerra todo vale guerrera, ni tu ni tu estúpida armadura podrán vencerme, aparte que como dije, no tienes el valor para destruirme sabiendo que matarás a esta inocente niña jajajajaja.

- Help me!

- Esa voz – sí, se escuchaba de fondo la voz de la niña, eso sol enfureció a Hikari – eres un maldito tramposo.

- Ya dejémonos de charlas, ¡comencemos a pelear! – el dragón comenzó a usar sus garras hacia Hikari la cual no tenía intenciones de pelear, más porque no quería lastimar a la niña que 7 Estrellas había posesionado.

- ¿Cómo es que puedo sacar a esa niña? No quiero matar al dragón porque si lo hago… ella también se irá y no, ¡no permitiré que eso pase!

- ¡Ataca! ¡Ataca! ¡¿Por qué no atacas?!

- No atacaré, no dejaré que esa niña salga lastimada porque tiene un hijo de puta que la usa como huésped.

- Ya que tu no quieres atacar, ¡lo haré yo! – el dragón fue rápidamente hacia Hikari dándole con una de sus garras cerca de la cara de la peli negra dejándola con una cicatriz en la mejilla que la hizo sangrar.

- Mierda.

- ¿Qué harás ahora? ¿Ya vas a decidirte a morir?

- ¡Que no moriré! – exclamó – pero ¿Qué demonios haré ahora?

- Si no atacas, lo haré yo – el dragón fue directo con una bola de cosmos hacia Hikari la cual se la estrelló en el cuerpo causando una gran explosión la cual solo causó que la peli negra saliera por los aires hasta estrellarse en el suelo con fuerza. Hikari quedó en un hueco de tierra con parte de su armadura algo movida, por lo que se la acomodó y solo estaba de rodillas mirando al dragón el cual estaba destruyendo más y más monumentos del lugar.

- Maldición… si no hago algo me va a matar y a las demás personas de este sitio, pero no puedo matarlo ya que esa niña también va a morir… ¿Qué demonios hago? – en eso, de tanto pensarlo, se dio cuenta de algo, ella era una General Marina, tal vez no podría tener un cosmos igual de grande que las demás, pero de igual forma trataría de ponerse al nivel de las demás para pelear contra fuertes enemigos, así como el Dragón de 7 Estrellas – ¡tengo que seguir peleando y usar los poderes que tiene esta Scale! ¡Ahora soy Hikari de Lymnades! Aparte por lo que miro tengo poderes de leer la mente… ¿Por qué no los usé antes?

Mientras tanto, el dragón estaba destruyendo gran parte de la ciudad siendo que esta vez los habitantes buscaban como refugiarse, pero 7 Estrellas estaba haciendo estragos en todos lados.

- ¡Corran, corran! ¡No importa cuánto huyan, no podrán escaparse de mí! – los temblores estaban haciendo acto de presencia en todo el sitio, las personas estaban huyendo de todo esto.

- Be careful, the earthquake is hard!

- ¡Jajajajaja, mueran!

- Detente 7 Estrellas – se escuchó una voz la cual era grave y al ver el dragón de que se trataba, quedó helado.

- N-No me lo creo… ¡¿Qué haces aquí?! – el ser que le habló a 7 Estrellas era un tipo musculoso de color blanco con puras negras detrás de su cuerpo y con una esfera de color azul en su frente.

- ¿Qué no me escuchaste? Ya te dije que dejes de hacer desastres aquí, la verdad es que no vale la pena que estés destruyendo esta ciudad sin nada de valor.

- ¿Por qué estás aquí? Se supone que debes estar en otro lado.

- No me importa, ¡más vale que dejes este sitio porque si no me voy a enojar! – eso hizo temblar un poco al dragón de 7 Estrellas ya que solo había una persona que le tenía miedo y esa estaba justo delante de él, sin embargo, esta misma entidad estaba yéndose cuando el dragón notó algo y es que se le miró una daga a un lado lo que llamó la atención.

- Espera… ¡tú no eres él ¿verdad?! ¡Eres la misma mocosa con la que peleé hace poco!

- Mierda, parece que me descubrió – susurró y en eso, la figura blanca cambió para volver a ser Hikari.

- ¿Cómo es que lo hiciste? Es más, ¡nunca lo has visto a él en tu vida!

- Es cierto, no lo conozco a él que es el más poderoso de los Dragones, pero al tener los poderes de Lymnades tengo eso.

- ¿Qué cosa?

- Ahora que lo pensé, Lymnades es una criatura que cambiaba de apariencia según le convenía, es igual conmigo, aparte, soy una actriz, tengo que cambiar de personaje muchas veces y la actuación se me va mejor, aparte, pude leer tu mente y notar que ese dragón que me transformé era alguien temido para ti y con mis dotes de actuación pude crear una buena interpretación de ese tipo y vaya que te cagaste.

- Eres una… ¡me humillaste!

- Por supuesto… pues no creas que te dejaré ganar, salvaré a esa niña y te derrotaré.

- Malnacida… ¡muere! – el dragón se lanzó al ataque y aunque Hikari estaba sintiendo el efecto de los golpes que le dio el dragón, pero esta seguía peleando.

- Si me acerco lo suficiente para darle un golpe, debería noquearlo o algo para sacarle a la niña de una vez – los dos seguían en la lucha, pero llegó un momento en donde Hikari le dio un fuerte golpe en el estómago y por un momento miró que el dragón quiso vomitar y pudo notar el cuerpo de la niña asomándose, pero por un momento breve – ¡eso es!

- Joder, eso me dolió, ¡pero ahora si me has enojado! – los dos siguieron con la batalla, pero Hikari cargó lo que pudo de su cosmos para lanzarlo hacia el dragón de 7 Estrellas.

- Recibirás el poder de Lymnades y con esto te voy a destrozar… ¡muere 7 Estrellas! ¡Choque de la Salamandra!

- ¿Choque de la…? – una fuerte corriente de aire cortante fue hacia el dragón dándole de golpe, pero fue más cuando un poderoso rayo salió directo al estómago del dragón el cual terminó vomitando a la niña y eso causó que la forma gigante de 7 Estrellas comenzara a desaparecer.

- Are you okay girl?

- Yes... thank you very much for saving me miss – fue lo último que dijo la pequeña antes de dormirse por el cansancio, minutos después, ya todo estaba claro y cuando el polvo se dispersó se reveló todo.

- ¿Con que esa es tu verdadera forma? – exclamó Hikari mirando al dragón el cual parecía forma de un topo color café y con la esfera en la cabeza.

- E-Este…

- Por tu cobardía y tus fechorías casi mato a una niña inocente, aparte de que maté animales indefensos por tu culpa.

- E-Eres una escoria – el dragón miró un pájaro el cual estaba pasando, lo que hizo sonreír al dragón, pero Hikari se dio cuenta de eso y espantó al pájaro.

- Creo que matarte no me causará ningún orgullo, morirás, pero antes.

- ¿Qué harás…? – este recibió un golpe en el estómago de parte de la peli negra.

- ¡Eso fue por lo que le hiciste a la ciudad y no solo eso! – una serie de golpes le fueron dados – ¡eso fue por lo que le hiciste a los animales!

- T-T-T-Tu…

- Y esto… ¡es por lo que le quisiste hacer a esa niña! ¡Muere! – Hikari fue hacia el dragón cortándole la cabeza con su daga lo que finalmente acabó con la vida del dragón y finalmente la esfera se quedó naranja dando a entender que la batalla acabó, sin embargo, la joven Kagura quedó hecha trizas – he ganado… derroté a 7 Estrellas.

Hikari cayó inconsciente víctima del cansancio, pero eso significaba que ya tenía una victoria en su registro.

Quedaban 3 dragones.

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Continuará…