Numazu, Japón.
- Parece que todo está volviendo a la normalidad – decía Umi la cual miraba como el cielo parecía estar poniendo azul de nuevo, al menos esa era a ilusión que daba.
- ¿Ya habrán derrotado a los dragones esos?
- Supongo que sí, al menos es lo que quiero imaginarme.
- Pero ya deberían estar en camino.
- Eso supongo – susurraron algunas de las chicas, Hikari estaba parada afuera mirando al cielo, pero esta se nota algo inquieta, no estaba del todo bien.
- Pose-chan, ¿sientes algo extraño en el ambiente? – Ai preguntó a la peli azul menor, ella no entendió del todo la pregunta, pero por lo inquieta que estaba, la gyaru intuyó que algo pasaba.
- Es como si… pasara raro.
- Algo huele mal – Mami dijo eso mientras que miraba para todos lados, pero de igual forma no podía creer que algo pasaba, las cosas estaban tensas.
- Honoka-chan, por favor vuelve pronto – susurró Kotori, en eso, Hikari se sobresaltó.
- ¿Qué pasa?
- ¿Hikari-chan?
- Algo viene – susurró Madoka.
- Igual lo siento… ¡métanse todos adentro! – exclamó Sayaka justo cuando una bola de energía estaba llegando a donde estaban ellos, la peli celeste se transformó y con una espada intentó darle con todo su poder, pero su arma fue destruida dándole directamente y mandándola a volar.
- ¡Sayaka-chan! – Madoka fue en su ayuda, no solo ella, sino que Mami se unió a la batalla para darle con todo a ese enemigo que estaba cerca.
- Hm, estas humanas creen que tienen el poder suficiente para hacerme frente y no es así – exclamó la voz misteriosa, las Puellas que estaban ahí miraron para todos lados y no observaban nada.
- Kanon-chan, ¿sientes algún cosmos?
- No, no siento algún cosmos extraño en el lugar, pero por si acaso iré – la española fue hacia donde estaban las demás Puellas para batallar, su cosmos estaba elevado, sin embargo, apenas llegando, otra bola de energía maligna fue hacia Kanon.
- ¡Cuidado!
- ¡Meteoros de Pegaso! – los ataques fueron hacia la bola de energía, pero este ataque enemigo era más fuerte y se llevó de encuentro el ataque de Kanon que casi impacta con ella sino fuera porque los meteoros detuvieron en parte la bola de energía – ¿Qué fue eso?
- Supongo que hay seres fuertes, pero eso no cambia el hecho de que van a perder de todas formas.
- ¡Ya dime quien eres en realidad! – expresó Kanon mirando para todos lados, no obstante, llegó a un punto en que ya el cosmos enemigo se hizo presente frente a todas.
- ¿Qué es eso? – susurró Madoka.
- Su energía… es grande.
- Hm, que tipas más debiluchas y la única que me pudo detener un ataque fue esa simia – señaló a Kanon la cual se molestó por eso – ¿acaso ese es todo tu poder, mona?
- Deja de decirme así, y acabaré contigo ya que por lo que miro tu eres uno de los dragones esos extraños ¿no es así?
- Así es – el tipo era de un cuerpo color blanco con detalles azules, aparte de cuernos del mismo color y esos mismos en sus partes traseras de color negro, aparte de una mirada muy atemorizante – soy el Dragón de 1 Estrella.
- ¿El dragón de 1 Estrella?
- Así es, aquel que se rige como el más poderoso de todos los dragones y el que va a acabar con la vida de este miserable mundo.
- ¡Ni creas que te permitiremos eso! – Mami, Madoka y Sayaka fueron al ataque, cada una empleando sus respectivas armas mágicas, pero cuando estuvieron por golpear al dragón, este simplemente desprendió energía la cual fue suficiente para destruir las armas de las chicas.
- Estúpidas alimañas, solo me estorban – las Puellas fueron mandadas a volar y aterrizar fuertemente en el suelo, Kanon fue la siguiente en ir y no solo así, sino que su cuerpo oscilaba entre lo normal y tener pelaje rojizo, eso llamó la atención del dragón – ya veo, así que tú eres descendiente de ese tipo.
- ¿Descendiente?
- Un Saiyajin que hace muchos siglos me desafío a mí y a los demás dragones, pero no creí que al final tendría una descendiente y esta misma se ha puesto frente a mí.
- Supongo que está hablando de mi abuelo Bardock – pensó la peli naranja mientras que miraba hacia el dragón el cual fue directo hacia Kanon la cual fue golpeada con fuerza en el estómago por el tipo el cual siguió golpeándola sin parar hasta que finalmente la joven Shibuya se decidió.
- ¿A poco no morirás estúpida?
- El que morirá será otro… ¡lo haré! – exclamó la peli naranja la cual elevó su cosmos al máximo hasta que dio con su transformación de Super Saiyajin 4 y ambos comenzarían a pelear, pero se notaba que el poder del dragón era más elevado que el de ella, no era rival para él.
- ¿Quién demonios te crees que eres para pensar que me puedes vencer? ¡Eres mi estorbo! – 1 Estrella le dio un puñetazo a Kanon en el estómago dejándola algo herida, no obstante, cuando las cosas estaban por ponerse peor, más chicas vinieron hacia el dragón el cual miró a los nuevos objetivos – malditas.
- No dejaré que lastimes a Kanon-chan – dijo Chisato la cual estaba con sus demás amigas de Liella, las 4 con armaduras – sin la presencia de Honoka-san y las demás Generales, estaremos aquí para batallar en serio.
- Nǐ bù huì shānghài wǒmen xiǎo xiǎo de xībānyá chǐrǔ (No le harás daño a nuestra vergüencita española) – Keke habló estando con la armadura de Osa Menor.
- Las únicas personas que podemos lastimar a nuestra vergüenza española somos nosotras – Ren dijo eso con la vestimenta de la constelación de Fénix.
- ¡Nadie toca a nuestra vergüenza española! – dijo Sumire con la armadura de Cisne – te congelaré hasta los huesos.
- ¿Por qué me siguen diciendo de lo de la vergüenza española? – susurró Kanon, pero esta de repente prestó atención al dragón.
- No me importa cuántas personas me enfrenten, el resultado es el mismo, solo encontrarán la muerte – susurró el dragón el cual fue rápidamente hacia las demás de Liella dándoles con sus cosmos, todas fueron mandadas a volar.
- ¡Malnacido! – Mami usó sus listones para tomarlo de las manos, pero este solo necesitó jalar con fuerza para romperlo, tomar a la Puella rubia y envolverla con estos – maldición.
- Hm, parece que este es un juguete que se parece a los que usan los humanos… me gusta honestamente, pero en mi caso, haremos las cosas como lo digo yo – exclamó el dragón tomando a Mami y estrellándola varias veces en el suelo como si de un juguete se tratara, no fue hasta que la miró muy ensangrentada que la dejó en paz.
- ¡Déjala en paz! ¡Polvo de Diamantes!
- ¡Cadena Nebular!
- ¡Puño Polar de las 7 Estrellas!
- ¡Alas del Fénix!
- ¡Meteoros de Pegaso! – los cinco ataques de las de Liella fueron directo hacia el dragón, pero este les dio una fuerte onda cósmica que les regresó el poder, pero Kanon aguantó todo eso, por lo que siguió batallando frente al dragón, no obstante, este le superaba en fuerza y la estaban metiendo en un aprieto duro hasta que…
- Es hora de morir… ¡muere maldita Saiyajin!
- ¡Plasma Relámpago! – una enorme cantidad de rayos fueron hacia el dragón, pero este lo esquivó.
- ¿Qué fue eso? ¿De dónde vino ese ataque?
- Fue mío – saliendo del mar y ante la mirada de todos, se miró a Honoka la cual venía acompañada de Homura la cual estaba con una venda en los ojos, ambas con sus respectivas Scale, en el caso de la peli jengibre, traía la mirada oculta en el cabello.
- Hemos venido a derrotarte 1 Estrella.
- Él dio su vida para protegernos de morir… y no dejaré que tú toques a nadie más – susurró la líder de las musas la cual estaba con un tono de voz monótono y solo caminaba poco a poco hacia el dragón.
- Hm, tú eras la chica que protegió 4 Estrellas… al igual que la otra ciega.
- Te escuché.
- De igual forma no creas que con ese poder podrás ganarme, soy el más fuerte de todos, ¡soy el dragón de 1 Estrella!
- Aun así, no descansaré hasta terminar contigo – susurró para luego levantar la mirada con total molestia – ¡te mataré!
- Nunca había visto a Honoka-san así de molesta – pensó la peli naranja la cual notó como la musa iba con todo hacia el dragón el cual empezó a bloquear todos los golpes de Honoka, aunque esta sabía que estaba en desventaja por el poder fuerte del Dragón de 1 Estrella, no se dejaba vencer, es más, la movía más el odio que sentía por su enemigo.
- ¡No te perdonaré el que mataras a alguien como tu hermano! ¡Nunca hay que hacer eso! – exclamó molesta la peli jengibre, su cosmos estaba incrementándose más y más por todo lo que pasaba – ¡lo mataste como si fuera un insecto! ¡no te lo voy a perdonar!
- El cosmos de Honoka-san… está creciendo…
- Qué extraño es todo esto – susurró Umi mirando de lejos a su mejor amiga – ella no es así, mantiene la calma y siempre busca el bien común para todos… pero está cegada por el odio por lo que miro.
- ¿Pose-chan? – las demás miraron a la pequeña Hikari la cual estaba en brazos de Ai, la peli azul estaba mirando con alegría a su tía, pero a la vez notaba que quería ir con ella, pero la rubia la tenía porque sabía que era peligroso para alguien como la bebé.
- ¡MUEREEEEEEEEEEEEEEEEE! – billones de destellos eléctricos fueron hacia el dragón impactándolos directamente y fue llevado hacia atrás.
- Vaya… parece que el enojo que te dio eso fue suficiente para terminar golpeándome un poco – decía el dragón el cual se revisó el pecho y este tenía una quemadura en el lugar golpeado – pero… de igual forma no importa, al final de todo no posees el poder suficiente para matarme.
- M-Maldición.
- Si ese es todo el poder, te juro me vencerás – 1 Estrella cargó energía en sus manos y la lanzó hacia Honoka la cual empezó a huir de esa cosa de forma rápida, sin embargo, de nada le sirvió ya que segundos después fue alcanzada por el ataque y fue lanzada al mar.
- ¡HONOKA / -SAN / -CHAN!
- ¡Tía Honoka! – el grito de Hikari se escuchó y esta fue vista por el dragón de 1 Estrella.
- Vaya, así que esa niña parece tenerle amor a la General que acabó de herir sino es que la he matado – el tipo fue acercándose cada vez más hacia donde estaban las demás chicas en la Posada Takami, no solo eso, la pequeña se mostró molesta por eso y su cosmos se elevó, algo que notó el dragón – esa niña no parece alguien normal, su cosmos es demasiado elevado para alguien de su edad, pero de igual forma, matarla a esta edad será una gran oportunidad.
- No te acerques.
- ¡Aléjate de nosotras!
- ¡Vete de aquí!
- Mataré a esa niña y me quedaré con su poder – Ai retrocedió un poco tratando de cuidar a Hikari, pero antes de eso, pasó algo.
- ¡Ataca Lanza Dorada! – un fuerte grito se escuchó y un arma de color oro fue rápidamente hacia el dragón el cual saltó para evitar el choque con el artefacto.
- ¿Qué fue eso?
- No creas que moriré antes de matar al líder de estos tipos – una figura voló rápido hacia 1 Estrella usando una daga, aunque este la esquivó por poco.
- ¿De dónde vino eso?
- Sorprendente de mi canto – una voz fue directo hacia 1 Estrella.
- ¡Que canto tan horrible! – el cosmos del dragón salió disparado tratando de quitarse esa voz del cerebro, cosa que hizo.
- ¡Ataquen bestias de Escila! – una jauría de animales fue directo hacia el dragón atacándolo de múltiples lados, pero este los logró destruir a todos.
- Alimañas… ¿de dónde han salido?
- ¡Ejecución de Aurora! – una fuerte corriente de aire frio fue hacia el dragón y este al ver de dónde provenía este ataque se impresionó.
- ¿Qué mierda? ¡Se supone que fuiste cegada por el ataque de 3 Estrellas! – Homura fue la que atacó.
- Ja, ese ataque me jodió los ojos, pero nada que la magia no me pueda curar, a un humano normal lo hubieran cegado de por vida, pero en mi caso no fue así.
- ¡Vientos Huracanados! – un enorme tornado de aire combinado con agua fue hacia el dragón el cual quedó callado por eso y todas miraron hacia el mar en donde estaba Honoka, aunque con heridas sangrando y todo, pero de pie.
- Tu deberías estar muerta.
- Lo debería… pero no lo estoy… mis amigas y yo vamos a vencerte a como dé lugar – efectivamente, las demás Generales estaban ahí: Futaba, Kyoko, Tsubasa, Hikari y junto con Homura estaban presentes, aun con heridas y todo, seguirían firmes.
- ¿Qué van a hacer?
- ¡Vamos a eliminarte!
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Continuará…
