RinMakoto. Ni modo, a celebrar se ha dicho jaja. Por esto te dije que la forma en que ganaron fue muy estúpida, sin embargo, ¿Quiénes somos para juzgar? Aunque deberán quitar esa norma o reformarla, mientras tanto, vamos con algo más.

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Sin más, comencemos…

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Cuando la competencia terminó resultando como ganadoras a las chicas de MKHU, pero estas estaban teniendo su propia celebración a su modo.

Mientras tanto, una de las chicas de Kandagawa Jet Girls, Rin Namiki había decidido salir luego de la competencia, aunque lo quiso hacer con Misa, eta decidió salir con alguien con quien se había hecho muy cercana.

- Supongo que está tardando un poco – la castaña estaba en el puente Kandagawa luego de toda la competencia, La joven Namiki llevaba un vestido color rosa con unos shorts escondidos debajo de su vestido, aparte de llevar zapatillas, todo esto resaltando su hermosa figura.

- Pensé que te irías porque tardé algo – la voz de cierto peliazul se escuchó detrás de la castaña la cual resultó ser Takeshi el cual llegaba al lugar vestido de camiseta azul, pantalones normales – bueno, se supone que me vestí luego de la final que se perdió.

- Bueno, al menos Yuzu-san y Manatsu-san se miraban felices de haber ganado y eso es lo que me gusta de las carreras, que todos se diviertan.

- Se ve que tienes una actitud muy positiva Namiki-san – decía el peliazul - ¿nos vamos?

- Sí – ambos chicos salieron a dar un paseo, esto por petición de Rin la cual le había tomado mucho aprecio a Takeshi el cual, aunque fuera alguien serio y frio, la actitud de Rin podía con él y por alguna razón que él mismo desconocía, Rin le había empezado a caer muy bien.

Sin embargo, dos chicos estaban caminando casi por el mismo camino de Takeshi y Rin, los cuales resultaron ser Katsuo e Inori los cuales habían salido por algunas cosas mientras que el gemelo del chico y la mejor amiga de la sacerdotisa se quedaron a solas en el templo.

- ¿Y qué es lo que falta?

- Bueno, como se acercan las festividades de Halloween, mucha gente viene a pedir para que no les pasa nada malo, sabes que en estos días hacen mucha cosa de brujería y cosas similares – Inori explicaba.

- ¿Tu y Fuka-san hacen algo parecido cada año? – preguntó Katsuo a la chica.

- Tenemos muchos visitantes que le piden mucho a 布袋 (Hotei) que les den riquezas tanto materiales como emocionales ya que estas fechas son algo especiales.

- Aunque muchas personas se lo toman a bien, escuché que otras hacen brujería de todo tipo – mientras seguían hablando, llegó un tema que ambos no querían tocar, pero es que no se podía evitar – por cierto… ¿crees que sea buena idea dejar solos a Kazuki y Fuka-san? S-Sabes que han tenido cierta tensión que en cualquier momento podría explotar… más o menos así.

- Supongo que es así – susurró la sacerdotisa – pero sabemos bien que nosotros también estuvimos haciéndolo, pero por el momento quiero estar calmada, aunque a lo mejor podemos hacerlo más adelante si es lo que deseas – susurró Inori poniendo algo sonrojado al gemelo, pero este sonrió también.

- Me encantaría.

- Me alegro – los dos siguieron cuando notaron de lejos a Rin y Takeshi ir juntos hablando de algunas cosas, aunque era más de la castaña.

- ¿Qué no son Namiki-san y Kurihara?

- Sí, son ellos – ambos se miraron entre sí – me pregunto qué hacen y a donde irán, no es común que Rin-san salga con un chico, normalmente solo lo hace con Aoi-san.

- Puede ser, aunque no es algo común que hoy en día salgamos así – decía Katsuo – por ejemplo, tenemos amigos varones y amigas mujeres, pero si hablamos de chicas, ustedes son las que más salimos.

- ¿En serio? Eso me halaga, pero, ¿no te molesta que los sigamos? Me da curiosidad.

- A mí también, si tú vas yo voy yo – Inori y Katsuo fueron a saber qué era lo que iban a hacer Rin y Takeshi.

Mientras tanto con estos dos…

Ambos chicos habían decidido pasar el tiempo juntos, aunque parecían una pareja inestable por el hecho de que de parte de Rin era amable y alegre mientras que Takeshi era todo lo contrario, aun así, parecían no pelearse ni nada.

- Aun no me creo como fue que ganaron esas dos, que par de pervertidas – decía el peli azul.

- Bueno, cada quien gana como se debe, aunque me pareció algo extraño que Yuzu-san se quitara su sostén para ganar – río un poco la castaña – aun así, fue divertido este torneo, además, me encanta hacer esto.

- Ya veo – los dos siguieron caminando por el pueblo hasta que se pararon en una cafetería a comer algo. Los dos pidieron algo, Rin se decidió por un trozo de tarta de chocolate, Takeshi no quiso pedir eso, pero al final la tentación le pudo y pidió lo mismo que la joven Namiki, aunque el peli azul pidió café para acompañar.

- ¿Café?

- ¿Qué tiene?

- No, solamente que parece que tomas algo maduro, no soy de tomarlo, prefiero los refrescos y el té – la chica comenzó a degustar el platillo, en otra mesa estaban justamente Fuka y Katsuo escuchando un poco lo que decían.

- Parecen una pareja en una cita – susurró el peli plateado a la shooter.

- Sí, aunque no sé si en realidad Rin-san está en una cita, como nunca mencionó que estaba saliendo con alguien.

- Quien sabe, puede ser que ambos no hayan concretado relación, a lo mejor la esconden o algo.

- No lo sé, es algo complicado de explicar, a veces Rin-san es así – los dos siguieron viendo a la pareja, aunque los dos estaban por la mitad de su pastel de chocolate.

- Kurihara-kun, ¿no te molesta que no hayamos ganado la carrera?

- La verdad no es que esté triste por eso, a diferencia de la Presidenta que estaba calmada, decía que, aunque no hubieran ganado que era lo que prefería, por lo menos Shijuuin-san no gano y eso era lo mejor.

- Sí, ya me imagino a Shinshijuin-san con eso – reía nerviosamente Rin sabiendo cómo era la actitud de Fumika y su eterno odio hacia Kaguya.

- Creo que la vi molesta cuando terminó el encuentro, de hecho, fue a quejarse con Antonio, realmente me compadezco de él.

- Y pensar que él está saliendo con Misa-chan.

- Por cierto, supe que tú y Aoi-san eran compañeras de cuarto, ¿no te ha afectado estar sin ella?

- La primera noche sí, sin embargo, Hina-chan me acompañó y se mudó conmigo, además, hablamos con Misa-chan cada noche, no es como si nos hubiéramos separado para ir a otras ciudades, después de todo su nueva casa solo queda a 15 minutos de donde estoy – decía la castaña sin ningún tipo de tristeza – Misa-chan y yo seguimos siendo un equipo, es lo que importa.

- Hm, parece cierto, mira, solo llevo conociéndolas unos meses, pero he notado esa cercanía que tienen tú y ella – decía Takeshi terminando su taza con café.

- Por cierto, Kurihara-kun, hay algo que he querido preguntar, ¿puedo hacerlo? – Takeshi asintió – Maruyama-kun y Hikawa-kun, ¿Qué tan amigos son?

- Bueno, somos amigos desde hace tiempo, sin embargo, con quien más tiempo llevo conociéndome es con Hikaru, aunque muchos digan que no coincidimos en muchas cosas, nos llevamos de lo mejor – contaba el peli azul – ya con Hajime fue que nos conocimos con el tiempo, fue más por parte de Hikaru que lo conocí y nos empezamos a llevar bien con el tiempo, los tres nos metimos a esto de la academia Asakusa cuando se dio a conocer que sería mixta.

- ¿No les molestó eso? ¿O no les dijeron nada?

- Bueno, por nuestras notas, cuando estábamos en el primer año en nuestra antigua preparatoria, ofrecieron algunos puestos para que se iniciara la conversión de Asakusa a mixta – el peli azul suspiró – supongo que es todo lo que podría decirte Namiki-san.

- Ya veo Kurihara-kun – Rin miró sus manos – sabes, es la primera vez que me acerco mucho a un chico como tú.

- ¿De qué hablas?

- Bueno… es como con chico casi no he convivido en mi vida, solo algunos compañeros en preescolar, aunque luego de eso solo estuve en escuelas femeninas, podemos decir que el único hombre con el que he convivido casi toda mi vida ha sido mi padre, más luego de la muerte de mi madre.

- ¿Era cierto lo de tu madre? – la castaña asintió – vaya, lamento eso.

- No te preocupes, fue hace su buen tiempo, aunque el recuerdo de ella aun me queda, sé que vivió y murió haciendo lo que hacía, lo que más amaba en el mundo, y eso fue lo que me heredó a mí – Rin miró fijo a Takeshi – siempre he querido seguir sus pasos y lo conseguí ganando la Copa Kandagawa con Misa-chan.

- Supe de eso, siendo unas principiantes pudieron ganar, es sorprendente, realmente me tienes impresionado Namiki-san – el peli azul miró unos segundos al cielo para volver su mirada a la jetter – supongo que esa determinación fue la que empezó a que te empezara a ver de otra forma.

- ¿De qué hablas?

- Creí al inicio solo eras una chica que estaba metida todo el día en las carreras, que no tenía pensamiento para otra cosa, sin embargo, ahora entiendo luego de haber convivido todo este tiempo contigo Namiki-san. Creo que en toda mi vida no me había acercado tanto a una chica así, realmente soy decepcionante ¿no?

- No lo creo así, cuando te conocí recuerdo que eras alguien frio y que casi no hablaba, pero sabía que no todo era así contigo, créeme, te gustan las carreras, puedo verlo en la mirada de alguien, para eso creo que se formaron los equipos, para que nos divirtiéramos más con este deporte tan bello – sonrió la castaña, Takeshi hizo lo mismo, pero de una manera más disimulada.

- No tienes remedio Namiki-san – el chico de cabello azul la miró – supongo que no hay nada que hacer.

- Jeje, supongo – los dos siguieron un buen rato hasta que se fueron, Katsuo como Inori decidieron no seguirlos y comprar las cosas a las que iban, sin embargo, hubo algo más que compraron.

- ¿Condones?

- Sí, digo, como dijiste que los usaríamos… pues… - Katsuo fue callado por la sacerdotisa.

- Espero que los guardes bien, supongo que si Fuka-san y Kazuki-san deciden hacerlo, podremos prestarles algunos – sonrió la shooter, el gemelo hizo lo mismo.

- Me alegro – los dos salieron de la tienda luego de comprar todo lo que necesitaban, incluso llegaron la caja de condones que, según ellos, la ocuparían más adelante. Mientras que con Takeshi y Rin, ambos estaban mirando el Kandagawa desde el puente.

- Me alegra que la pasaras bien hoy Kurihara-kun.

- Créeme, me he estado acostumbrado mucho a que salgamos bastante, creo que por eso es que Hikaru me ha dicho que me he vuelto muy blando desde que empecé a salir más contigo, pero creo que no me molesta mucho – el peliazul miró a la castaña – hay que imaginar que es por alguien.

- Kurihara-kun – Rin se sonrojó, incluso sintió como el corazón le latía con algo de fuerza.

- ¿Namiki-san?

- L-Lo siento, nos vemos después – la jetter se fue rumbo a su dormitorio en el que al llegar estaba mirando al techo y con la mirada totalmente sonrojada - ¿Por qué fue eso con Kurihara-kun? A lo mejor es porque me he sentido mejor estando con él… supongo que sería lo mismo que siente Misa-chan con Félix-kun.

Definitivamente era un nuevo sentimiento que nacía con Rin.

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Apartamento del hondureño y las dos japonesas.

Luego de la cena entre el trio, cada quien se iba a dormir, sin embargo, por alguna razón Misa se durmió profundamente nada más poner la cabeza en la cama.

- Veo que el alcohol dio efecto rápido, por alguna descubrí que Aoi-san no es nada resistente al alcohol – sonrió Kaguya mientras iba con bata y con unos cuantos condones en la mano – lo siento Antonio-san, pero te haré mío.

- En el mar, la vida es más sabrosa – susurraba el hondureño cantando un poco, tocaron su puerta y él pensando en que era su novia, este abrió y al nada más mover la puerta, la peli gris llegó lo que lo dejó confundido, pero antes que emitiera palabra alguna, la jetter lo empujó a la cama - ¡¿Kaguya?!

- Shh… esto será un secreto entre nosotros dos.

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Continuará…