RinMakoto. Aunque las cosas no funcionaron con Antonio, pues con este nuevo chico las cosas podrán funcionar, al menos por el momento se ve bien.

.

Sin más, comencemos…

.

.

.

La familia Shijuuin estaba en Hawái, las americanas estaban con sus respectivos chicos en Estados Unidos, por otro lado, las demás chicas estaban con lo suyo en tierra nipona, sin embargo, de igual forma lo estaban pasando bien.

Esta vez se trataba de las gyarus las cuales estaban con sus novios ejercitándose un poco en la mañana.

- Estiramos y aflojamos, con tal de no perder capacidad – exclamó Yuzu junto con Manatsu, Yuki y Akiyama los cuales estaban al lado de la chica peli verde.

- Desde que comenzamos a entrenar siento que mi cuerpo está más fuerte que antes – decía Akiyama mientras que se estiraba más, es más, lograba estirarse mucho hacia atrás.

- Aunque no tienen que entrenar con nosotras ¿saben? Al final de todo tanto Yuzu como yo somos las que entrenamos – decía Manatsu, aunque de un momento a otro, recibió un abrazo trasero por parte de su pareja – ¿A-Akiyama-san?

- No hay problema Manatsu-san, después de todo, aunque también seamos equipo, somos equipo, aparte de que te conozco mucho… y cuando digo es que es mucho – eso sonrojó a la morena porque no se esperaba algo así.

- Vaya, vaya, parece que se pusieron acaramelados Manat-chan – sonrió Yuzu – díganme, ¿ya tuvieron sexo hoy?

- ¡Apenas es de mañana Yuzu! Y no solo eso, ¡¿Por qué preguntas eso también?!

- Porque así saber cómo es que van en su relación, ya que el sexo es vital en una relación, en caso de que las cosas no marchen bien en la cama, siempre está la opción del sexo para calmar todo.

- Eso no tiene sentido Yuzu.

- Dímelo a mí que a veces tengo que aguantar muchas rondas en una noche y más cuando no están mis padres – decía Yuki suspirando un poco sabiendo que, durante la noche, su amada siempre se ponía alocada.

- Podemos decir que las cosas van bien entonces – sonrió Akiyama – pero bueno, estamos en la Golden Week, debemos ir a otro lado a disfrutar, digo, tenemos libre estos días que faltan.

- ¿Qué hacemos entonces?

- Vamos a dar una vuelta al parte acuático que abrieron hace poco, la gente debe llegar ahí por montones, pero supongo que debe estar vacío si llegamos temprano.

- No me parece mala idea – Yuzu se le acercó al oído a su pareja – aparte, no lo hemos hecho ahí.

- E-Eso no tiene sentido – exclamó el chico sonrojado, pero eso solo causó risas de parte de su novia.

- Bueno, queda decidido entonces – con Akiyama como líder de esta salida, finalmente decidieron donde pasar el día, por lo que, sin perder tiempo, fueron hacia sus hogares a tomar algunas cosas, Manatsu y Akiyama se fueron a su respectivo hogar, pero en el caso de Yuzu, esta se fue con su novio.

- Oye Yuzu-san, ¿Por qué vienes conmigo? Se supone que…

- Shhh, relájate un poco Yuki-kun, tal vez no lo sepas, pero dejé algo guardado en tu cuarto la última vez que estuvimos haciendo nuestras cosas.

- ¿Qué cosa guardaste? – ambos fueron hacia la habitación en la residencia Matsuura, los padres del castaño no estaban en esos momentos por lo que estaban solos sin compañía.

- Ya verás – Yuzu levantó un poco el colchón del chico revelando lo que guardaba – Ta dán.

- ¿Por qué tenías eso en mi cama? Si mamá lo hubiera visto se habría alarmado por eso.

- Pero no lo hizo ¿no? – sonrió la peli verde, siendo que lo que ocultaba una lencería y un traje de baño un poco subido de tono de color negro, justo el mismo que usaba normalmente cuando estaban en sitios como parques acuáticos o la playa.

- Menos mal, mira, entiendo que uses eso, pero no los dejes en mi cuarto o en cualquier lugar porque puede ser peligroso ya que nos pueden atrapar y… - antes de que siguiera, Yuki fue empujado a la cama con Yuzu subiéndose encima – o-oye Yuzu-san, se supone que…

- Tenemos tiempo de hacer esto, aparte, es temprano y nos iremos en una hora y media, por lo que tenemos tiempo de al menos una ronda, pierde cuidado Yuki-kun – sonrió la peli verde, aunque Yuki quiso protestar, al final aceptó el momento con Yuzu y se pusieron a hacerlo ahí mismo mientras pasaba el tiempo antes de que se fueran.

.

Ya todo listo habiendo pasado más de una hora, los 4 se reunieron en la salida de buses y lo tomaron, aunque mirándose bien, las cosas se notaban extrañas.

- Me interesa saber qué fue lo que pasó para que ambos vinieran así.

- ¿Cómo así?

- Se nota que huelen a ejercicio, o sea, a que tuvieron sexo – eso sonrojó a Yuki, pero Yuzu solo río un poco mientras que su mejor amiga se daba un face palm.

- Le dije a Manatsu-san que tuviéramos sexo antes de venir, pero no quiso.

- ¡¿Cómo si lo fuera a aceptar, así como así?! – el viaje siguió hasta que llegaron al sitio indicado y como dijeron, había poca gente, por lo que sería perfecto para pasar bien ese día, cabe mencionar que las chicas iban con shorts y con camisetas sin mangas, los chicos iban con calzonetas y camisetas sencillas blancas.

- ¿Ven que les dije que estaría casi vacío si llegábamos temprano? Tuve razón – con eso, pagaron sus entradas y entraron. Los chicos caminaron mirando el sitio, de hecho, Yuzu y Manatsu tuvieron un pequeño deja vu.

- ¿Recuerdas cuando ayudamos a Misa-chan y a Rin-chan a que se unieran más como equipo Manat-chan?

- Sí, ha pasado tiempo y mira que se convirtieron en un equipo ganador que logró llevarse la última Copa Kandagawa.

- Vamos chicas, hay que vestirnos – los chicos fueron al vestuario masculino y las chicas al suyo, sin más, se pusieron sus trajes de baño para salir minutos después.

- Aunque sea de mañana, el clima está algo cálido ¿verdad Yuki?

- Sí Akiyama, pero ya con esto me doy una idea de que va a hacer mucho calor, aunque en un sitio como este vamos a refrescarnos bien.

- Lo sé, aparte de ver chicas en trajes de baño – eso extrañó a Yuki – bromeo amigo, solo tengo ojos para Manatsu-san, aparte de que tú también solo tienes ojos para Midorikawa-san ¿verdad?

- Por supuesto, no tengo ojos para nadie más que no sea ella – en eso, Yuki sintió dos bultos suaves en su espalda lo que lo sonrojó.

- Vaya, vaya, no pensé que tuvieras esa fidelidad a mí – exclamó la peli verde abrazándolo con más fuerza – pero eso me gusta, tener un novio que solo tenga ojos para mí.

- L-Lo agradezco Yuzu-san… pero es que se te sigues pegando a mí tus pechos…

- Oye Yuzu, estamos en un sitio público, contrólate – ahora fue Manatsu en aparecer mientras que llevaba el mismo traje de baño que usaba normalmente, al igual que Yuzu que tenía su traje de color negro.

- Lo siento Manat-chan, no tengo la culpa de que sea muy amorosa con mi novio.

- A mí me gustaría que fueras así conmigo Manatsu-san, que me abrazarás y pegaras tus pechos en mi espalda.

- ¡Dejen de decir marranadas!

- E-Es mejor que nos calmemos de una vez – dijo Yuki; Yuzu y Akiyama dieron tregua y solo se dedicaron a relajarse mientras que el tiempo pasaba, primero fueron los chicos los cuales miraron los toboganes.

- No lo sé amigo, pero subirme ahí estaría genial, aunque te reto a algo, subámonos la más alto.

- N-No lo sé, está muy alto y…

- Yuki Matsuura – su amigo lo miró fijo – ¿acaso se te arruga todo?

- ¡No se me arruga!

- Entonces cállate y súbete arriba de una vez – aunque Yuki no parecía querer, al final decidió aceptar a regañadientes mientras subía al más alto de los toboganes del parque acuático.

- ¿Por qué mierda acepté hacer esto? Solo quería pasarla bien y a lo mejor estar un tiempo de pareja con Yuzu-san sin llegar a muchas cosas… pero ahora me lanzaré de este sitio – ya estaban en la cima y Yuki seguía con algo de miedo de lanzarse.

- ¿Aun le tienes miedo a las alturas?

- N-No es eso… ¡es que aún no estoy listo para lanzarme de muy alto!

- Vamos hombre, no seas un gallina.

- Q-Que no quiero… - el peli lila lo empujó mientras que iba bajando a toda velocidad – ¡eso Yuki, recuerda! ¡Volar cual cohete, atacar como bólido!

- ¡Jódete!

- ¡También te quiero amigo! – Akiyama se lanzó detrás de él, ambos estaban en la piscina ya mojados y todo – ¡yuju, eso fue divertido!

- Ay amigo, un día te voy a terminar matando honestamente.

- Vamos hombre, mejor no hagas nada tonto que no creo que quieras dejar a Midorikawa-san sola.

- Ya deja ese tema por favor – Yuki salió del agua, Akiyama decidió seguir nadando un rato más; por otro lado, las chicas estaban nadando por ahí también, salvo que Manatsu estaba sentada en la orilla solo con sus pies mojándose y aplicándose un poco de crema para el sol.

- Manat-chan, al menos metete.

- Voy, espérate que me estoy echando protector solar, aunque tenga la piel morena tampoco quiero quemarme como hace tiempo.

- Eso te pasó porque te dormiste a mediodía, sabes que a esa hora el sol se pone fuerte.

- Como sea, esperaré un poco para que no se me disuelva en el agua – así fue, Yuzu continuó con lo suyo mientras que esperaba a su mejor amiga. La peli verde continuó nadando hasta que se topó con Yuki el cual estaba caminando por las orillas del otro extremo de una de las piscinas.

- Ven aquí Yuki-kun.

- Yuzu-san – el chico suspiró entrando a la piscina con su novia la cual sonrió, pero en vez de hacer algo pervertido como era de costumbre, esta lo notó algo diferente.

- Yuki-kun, ¿pasó algo?

- No es nada Yuzu-san, solo que me siguen dando miedo las alturas y a Akiyama se le ocurre llevarme al más alto de los toboganes y lanzarme de ahí… hasta la piel se me pone chinita de solo acordarme.

- Ya veo, es normal tenerle miedo a algo, pero de ahí, aunque Nakada-san hizo algo que es malo y todo, creo que deberías intentarlo de nuevo.

- ¿Qué?

- Para que te vayas quitando un poco el miedo a las alturas, pero esta vez yo te ayudaré, por algo soy tu novia y te tengo que apoyar en estas cosas – sonrió la peli verde causando un pequeño sonrojo en el castaño, pero este agradeció eso y ambos caminaron hacia el tobogán grande; llegando, los dos solo miraban hacia abajo, aunque Yuki estaba respirando un poco agitado por el miedo que le causaba estar en un sitio alto.

- No pienses en eso… no pienses en eso… - su mano fue tomada por su novia – sí, tengo a Yuzu-san de mi lado, no tengo nada que temer.

- ¿Vamos?

- Sí – Yuki se sentó mientras que su novia loa abrazaba por la espalda, este se sonrojó un poico por los pechos suaves en su espalda, pero dejó ese pensamiento a un lado y solo se enfocó – aquí voy.

- ¡Vamos Yuki-kun! – ambos comenzaron bajando a gran velocidad, todo parecía ir lento para el castaño el cual se quedó callado por un momento, pero este no dejó que eso lo asustara, estaba con Yuzu y eso era lo que importaba, cuando menos acordó, llegó a la piscina donde estuvieron un rato hasta salir a la superficie.

- Eso fue… genial.

- ¿Verdad que sí Yuki-kun? Me alegro que lo hayas hecho y no te quejaras – río la peli verde.

- Gracias a ti Yuzu-san.

- No hay de que, para eso somos pareja, no solo para tener hacer el amor como conejos, sino para apoyarnos el uno al otro.

- Lo sé – el chico recibió un beso en los labios el cual correspondió, aunque no duraron mucho tiempo antes de que se separaran.

- Aun el día es joven, necesitamos divertirnos más – con eso, la pareja siguió su día, el cual, tal como dijo Yuzu, aún era joven.

.

.

Continuará…