RinMakoto. De nuevo hacen el ataque contra ellas, pero sí, contraatacarán usando el viejo método de las trampas de Kevin McCalister jaja.
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Sin más, comencemos…
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Las integrantes de Grindcore estaban alistando los últimos detalles para la bienvenida de los tipos de la organización que les estaba dando persecución.
- Vamos a atraerlo, por lo que espero que estén atentos a lo que viene – Kurenai miró a Hikaru – estate atento a esto.
- Muy bien, déjamelo a mí – la mayor asintió por lo que junto con su compañera se fueron hacia el festival en el que estaban los tipos, el rubio estaba mirando todo desde el edificio abandonado.
En el festival, estos estaban esperando a que aparecieran las corredoras, por lo que las dos chicas solo sonrieron por lo bajo mirando a sus objetivos.
- No saben lo que les espera – susurró la mayor, en eso, saltó junto con su compañera – oigan idiotas, si tienen huevos atrápennos.
- ¡Allá están! – Kurenai y Naraku fueron hábiles y lograron huir del lugar sin que nadie en el festival mirara, siendo que se escabulleron por la parte trasera de los puestos, varios tipos iban tras ellas.
- Tenemos que guiarlos hacia el edificio, Hikawa-san no está esperando allá.
- Muy bien – las dos siguieron, aunque cuando estaban llegando al río, estas fueron sorprendidas por dos tipos que les apuntaban con sus armas.
- Este es su fin, desertoras.
- No será así, el fin será de alguien más – susurró con malicia la peli plateada tomando a Naraku y lanzándola por el aire hacia el tipo, antes de que el que tenía el arma disparar, fue pateado en la cara por la menor, mientras tanto, eso fue aprovechado por Kurenai para llegar con el segundo sujeto y darle un golpe dejándolo inconsciente.
- ¿Los matamos?
- No, tirémoslo al río, ellos morirán solos – las dos lanzaron los cuerpos de los dos hombres, quienes en minutos se ahogarían.
- ¡Allá están!
- Vámonos – de nuevo huyeron hacia el edificio en el que finalmente entraron, Hikar miró desde lo alto y al ver como la peli plateada le guiñó el ojo supo que debía hacer.
- Muy bien, hagamos esto Kurenai-san, Mamiya-san.
Las dos corredoras se metieron por una entrada secreta al lugar, al final tres hombres de la organización malvada llegaron al viejo sitio en el que nada más llegaron y miraron un rato la puerta.
- Esas perras se metieron ahí – dijo uno de ellos – Harry, Marvin, traten de recuperar eso, porque si no regresamos con eso…
- ¡Cuidado arriba! – el tercer tipo miró hacia allá y no reaccionó a tiempo al ver una cubeta la cual cayó en su rostro dejándolo en el suelo sangrando.
- ¡Larry!
- Demonios, lo dejó inconsciente – exclamó uno de ellos siendo ese Harry – ¡acabemos con esa tipa!
- Vamos a darles por donde más le duele – ahora fue el tipo llamado Marvin, los dos planearon un poco la entrada a donde estaban el dúo de Grindcore junto con Hikari, este último echó mirada desde arriba.
- Espero que las trampas vayan a servir correctamente, me daría miedo que llegaran hasta donde estoy.
- Marvin, ve hacia atrás, yo intentaré entrar por delante – los dos se dividieron, Harry entraría por delante mientras que su compañero iría por la parte trasera, el primero estaba por girar la manivela de la puerta cuando sintió algo, que al tomarla su mano empezó a hervir – ¡AAAAAAAAAAAAAAAH! ¡Quemaaaaaaaaaaaaaaaa!
El tipo corrió hacia que estuviera cerca del agua por lo que hundió su mano, este estuvo así por varios minutos hasta que su dolor se calmó en gran parte, aunque luego notó algo y era que su palma estaba con la letra M marcada en ella, esto producto de la quemadura.
- E-Esas malnacidas… me las pagarán – mientras tanto con las dos peli grises, estas miraban hacia donde estaba el tipo desde una de las ventanas.
- Primero algo de juego para luego hacerlo sufrir, me gusta ver a mis presas indefensas – susurró Kurenai quien luego se llevó miró a su compañera – ya sabes que hacer ¿no?
- Sí – la shooter se fue del sitio y en ese lugar, estaba el otro sujeto quien se metería por la entrada de atrás, no obstante, decidió pasar por un conjunto de escaleras que descendían al sótano, no obstante, cuando piso estas, no notó que tenían jabón líquido.
- ¡¿Qué es esto?! ¡AAAAAAAAH! – el tipo cayó hasta que se dio de cara con la puerta sobándose esa zona, Naraku estaba desde las escaleras por lo que se fue de ahí.
- Primer ataque fue un éxito, sigue lo demás – segundos después, Marvin entró al sótano, cabe decir que no iba con la mejor de las caras, no obstante, sus problemas estaban por aumentar cuando se dio cuenta de que no podía caminar bien ya que el suelo estaba cubierto con una sustancia pegajosa, es más, era tanto así que no se podía mover bien.
- Q-Que mierda… ¡¿es esto?! – el tipo quiso caminar, pero al parecer no podía por el pegajoso líquido puesto, no le quedó de otra que quitarse los zapatos y caminar sin nada, eso no le costó casi nada de trabajo.
Justo llegando hasta las escaleras que daban hacia la puerta de arriba, comenzó a subirlas, no obstante, debido a la tenue luz de la luna que daba en la ventana, este sin querer pisó un clavo el cual se metió en la planta de su pie derecho.
- ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! – el tipo cayó al suelo tomándose el pie herido, un clavo en ese lado fue letal para él.
En otro lado, el primer tipo, luego de quemarse la mano, decidió ir de golpe contra la puerta derrumbándola un poco hasta que logró quitarle el pasador interno.
- Quiero saber dónde están las desgraciadas que hicieron eso, espero que sepan que les haré lo mismo una vez que las tenga en mi poder – Harry seguía caminando hasta que tiró el calentador con el que había hecho hervir la perilla de la puerta, decidió subir a por las escaleras.
- Espero que te guste el olor a pintura – susurró Kurenai que tiró una lata de pintura que estaba amarrada a una cuerda, cuando el tipo se dio cuenta, ya la lata estaba en su cara golpeándolo y mandándolo al suelo con una marca en la cara.
- E-Esas malditas – el tipo se "durmió" un momento, mientras tanto afuera, el primero de los contratados por la organización misteriosa se despertaba luego de que recibiera tremendo golpe de parte de Hikaru.
- D-Demonios, eso dolió… pero quiero encontrarme con el tipo el cual me lanzó eso, cuando pueda juro que lo voy a… - justo en ese momento un nuevo objeto cayó desde la azotea hasta darle de nuevo en la cabeza.
- Lo siento, pero no puedo permitir que lastimes a Kurenai-san y Mamiya-san – Hikaru exclamó, este ayudaría en lo que fuera a sus amigas, en especial a la mayor de las dos la cual había tenido un cariño que poco a poco iba creciendo con la joven Kurenai.
De vuelta con Marvin, este caminaba un poco renco por la herida del clavo, este llegó arriba así que ya había entrado a la casa.
- Esas malnacidas, espero que sepan que les meteré clavos en los pies – susurró el tipo mientras iba hacia una puerta la cual conectaría con el salón principal, pero esta estaba cerrada.
El tipo jaló la manecilla, pero no le abría, parecía trabada por lo que estuvo jalando con fuerza esa, aunque lo que no sabía es que la manecilla estaba conectada a una pistola de grapas la cual cada vez que el tipo jalaba la manivela agarraba con más fuerza hasta que en un tiro fuerte la pistola se activó lanzando una grapa justo a su zona de la entrepierna.
- ¡Oooooooooooh! – el tipo se agarró con fuerza esa zona y cayó de rodillas justo cuando la pistola se volvió a activar dándole con una grapa en la cara haciendo caer del dolor – ¡malditas perras!
De otro lado, Harry se levantó luego de salir del trance por el golpe con la lata de pintura, por lo que caminó teniendo cuidado de que otra le diera. Llegó a la planta alta, Kurenai estaba vigilando al hombre en caso de que hiciera una de las suyas.
El tipo siguió caminando hasta que llegó a una habitación, este revisó primero la manivela por su estaba caliente, pero no lo estaba, así que empujó la puerta solo para darse con la sorpresa que al hacer eso, este activó un soplador el cual expulsó llamas que fueron hacia su cabeza.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAH, ME QUEMOOOOOOOOOOOO! – el hombre salió corriendo afuera de la casa y solo se tiró en el río para segundos después salir, aunque no solo eso, sino que su cabeza estaba herida, todo su pelo se había ido producto de las llamas, también tenía quemaduras ahí – esas… ¡esas putas!
El otro sujeto se quitaba las grapas de donde fueron disparadas y este estaba más molesto por lo que le pasaba. Este estaba caminando por un pasillo, no obstante, Kurenai fue más inteligente y ya había abierto el piso por lo que Harry nada más pararse en él, este se vino abajo cayendo en un montón de agua helada.
- ¡Q-Que fría! ¡Qué mierda son ustedes! – eran los gritos del tipo, la peli plateada río un poco.
- Te lo mereces por tonto, tardará en salir de ahí, iré a ver a Hikawa-san a ver cómo está – la jetter partió de ahí en busca del rubio, con este, estaba escondido en la azotea en caso de que alguien entrara, justo en ese momento entró alguien ahí.
- ¿Quién anda ahí?
- Soy yo Hikawa-san, si me haces algo no dudaré en responder – exclamó la chica.
- Kurenai-san – el oji azul suspiró – pensé que era alguno de los tipos.
- No te preocupes por esos tontos, una piedra es más listo que ellos, aun así, no hay que bajar la guardia – la peli plateada fue hacia el chico acorralándolo en una pared, pegando sus pechos grandes con el fuerte abdomen del chico.
- L-Lo sé, aun así, espero que puedan salir bien.
- Está bien, entonces sigue vigilando y estate atento para que ganemos esto – la peli plateada se fue del sitio dejando sonrojado al chico, no obstante, este se sentía de alguna manera feliz por eso.
- Gana esto entonces Kurenai-san, gana – susurró. En eso, los dos tipos siguieron queriendo llegar hasta donde estaban las dos, Harry estaba volviendo a la casa luego de la quemadura hecha por el soplete, estaba muy furioso luego de esa humillación.
- Esa perra… juro que cuando la agarre voy a destruirle el cuello y espero que sepa lo demás que le voy a hacer – susurró el tipo, no obstante, cuando estaba de nuevo en el segundo piso este iba hacia la azotea ya que sentía que llegando allá estaría mejor y evitaría más trampas de parte de las corredoras de Grindcore.
Justo llegando allá, Hikaru se dio cuenta de que uno de los tipos estaba llegando por ahí, por lo que tenía que decidir rápido que hacer, se trataba de alguien que podía ser muy peligroso, no obstante, se dio cuenta de que Kurenai no se fue del todo, es más, esta miró al rubio indicándole que tenía que ir al frente, cosa que él aceptó.
- ¡A la carga! – este salió corriendo a lo que el tipo se alarmó.
- ¡Maldito, espero que sepas que morirás! – exclamó el tipo el cual estaba sacando un arma, no obstante, Hikaru logró esquivar rápidamente la pistola, de la nada, apareció Kurenai atrás del tipo poniendo en el suelo a modo de taburete, el rubio lo empujó hacia atrás mientras que el tipo tropezó con Kurenai y este terminó cayendo al vacío acabando con su vida.
- Demonios… murió ¿no es así?
- Y no solo eso, el otro también quedó igual – decía la chica a lo que el rubio imaginó que fue lo que pasó.
- El otro entonces…
- Cayó en agua helada y bueno, el agua estaba a una temperatura bastante baja por lo que digamos que… le dio hipotermia – río la peli gris, Naraku apareció segundos después.
- Todo listo.
- Muy bien, entonces nos iremos – la menor asintió y se fue dejando solo a los dos chicos.
- Aunque me siento algo mal… maté a un tipo…
- No te preocupes, los cuerpos serán tirados al río y borraremos evidencia, no tendrás que preocuparte con nada – sonrió la chica mientras se acercaba al joven – solo te diré algo, a partir de hoy… eres mío Hikaru Hikawa.
- ¿Qué soy tuyo?
- Así eres – Kurenai se puso más íntima con él – gracias a eso, eres mío y de nadie más, cualquier chica que te separe de mi lado, sabrá con quien se mete y me conocerá en persona.
- Kurenai-san – la chica hablaba en serio y Hikaru lo sabía, la joven Kurenai ya lo había reclamado como suyo y eso traería problemas para las chicas que quisieran estar con el rubio.
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Continuará…
