Capítulo 4: Sin despedidas

"Girls like her were born in a storm. They have lightning in their souls. Thunders in their hearts. And chaos in their bones"
(Las niñas como ella nacieron en una tormenta. Tienen relámpagos en sus almas. Truenos en sus corazones. Y caos en sus huesos)

Nikita Gill


Despertó envuelta en la más cruda agonía que podía recordar. Intentó moverse, pero no podía. Sacudió los brazos, buscando liberarse de las ataduras que la sostenían prisionera, pero lo único que consiguió fue acrecentar el dolor. Gritó desesperada, y volvió a tirar.

Sintió que alguien la sujetaba por los hombros, empujándola hacia abajo para que se mantuviera acostada. Escuchó una voz. Era una voz familiar. Conocía esa voz. Pero en medio de dolor, le era imposible distinguir lo que intentaba decirle.

Abrió los ojos, su mirada frenética mientras recorría el lugar, pero las imágenes eran difusas y los colores se entremezclaban y se volvían borrosos e indistinguibles. Volvió a gritar. Fue entonces que aprovecharon para verter un líquido por su boca.

Volvió a sumergirse en la oscuridad.


Fue consciente de que estaba despierta antes de abrir los ojos. Por unos segundos, se quedó quieta, evaluando la situación. Estaba viva. El dolor había menguado. Estaba sanando. Pero todavía podía sentir algunas zonas de su cuerpo magulladas, y no se atrevió a moverse.

Lo siguiente de lo que fue consciente es que estaban en movimiento. Estaba en algún tipo de vehículo, y por las sacudidas que daba al avanzar, estaban transitando un camino agreste e irregular.

Finalmente abrió los ojos. Parpadeó varias veces, tratando de adaptarse al ambiente oscuro. Estaba en un carruaje.

—Bienvenida al mundo de los vivos, Winchester —dijo esa voz conocida.

Morgana torció la cabeza hacia un costado buscándolo. Sus músculos se sentían rígidos. Rob Clark, uno de los gemelos que formaba parte de su equipo, la observaba con una sonrisa, sentado junto a su cama.

—¿Qué…? —intentó hablar Morgana, la voz afónica y áspera. Amagó con levantar el torso de la cama, pero Rob le puso una mano gentil sobre el hombro para prevenirla.

—Trata de no moverte —le ordenó su compañero.

Morgana volvió a recostarse, pero continuó mirándolo con los ojos bien abiertos. No quería dormir. Había pasado demasiado tiempo sumergida en la confusión, con escasos intervalos de conexión con el mundo. No necesitaba dormir. Necesitaba respuestas.

—¿Qué pasó? —volvió a intentarlo. Rob soltó una larga exhalación, desinflándose en la silla. El carruaje se sacudió con brusquedad al pasar por un pozo, y todos los huesos de Morgana se quejaron al mismo tiempo. Hizo una mueca, conteniendo el dolor.

—Morgana… —intentó persuadirla una vez más Rob. Pero ella le dedicó una expresión fulminante, y el Auror meneó la cabeza—. ¿Qué es lo último que recuerdas? —le preguntó, derrotado.

—Volamos el puente —hizo memoria Morgana.

Recordó a Sigmund Razin de pie en el puente, rodeado de explosivos. Dile que ha sido un honor pelear a su lado. Esas habían sido sus últimas palabras. Y luego, el mundo había estallado a su alrededor.

—Te encontramos con Vienna entre los escombros y logramos sacarte de Mahiyamist antes de que el Ejército de Romanoff se hiciera con el control de la ciudad —le contó Rob. Hablaba en un tono monocorde e impersonal, el mismo tono que usaban para dar informes en el Cuartel de Aurores a sus superiores. El tono que usaban cuando querían mantener cierta distancia de los hechos. —Esperamos al anochecer para cruzar las montañas y nos encontramos con la Resistencia en los límites del Bosque Oscuro. Hemos estado viajando con ellos desde entonces.

—¿Desde entonces? ¿Cuánto tiempo ha pasado? —se preocupó Morgana. Rob hizo una mueca que le dio a entender que no iba a gustarle la respuesta.

—Tres semanas.

—Mierda… ¿llevo tres semanas inconsciente?

—Bueno… Yo no diría inconsciente. Llevas tres semanas alucinando a causa del dolor y las drogas que te hemos administrado para mantenerte viva... No tuvimos más opción que sedarte —explicó Rob, rascándose nerviosamente la nuca.

—¿Dónde estamos? ¿En el Bosque Oscuro? —siguió indagando, y volvió a intentar sentarse. Rob amagó con detenerla, pero Morgana alzó una mano en su dirección, bloqueándolo.

Le tomó varios minutos sentarse sobre la cama improvisada que le habían armado en el carruaje. Para cuando finalmente lo logró, tenía la frente perlada de sudor y respiraba agitada.

—No… No estamos en el Bosque Oscuro —Rob esquivó su mirada. Morgana frunció el ceño.

—Pero el plan de evacuación en caso que cayera Mahiyamist era cruzar por el Bosque para llegar a Bielorrusia —recordó ella. Rob se removió en la silla.

—Tuvimos que cambiar de plan.

—¿Por qué? —pero incluso mientras formulaba la pregunta, Morgana ya podía imaginarse la respuesta. Se le revolvió el estómago de sólo pensarlo.

—Romanoff ha tomado control del Bosque… Prácticamente lo han destruido. Ese camino ya no es una opción —explicó Rob.

—¿Y a dónde nos dirigimos entonces?

—No estoy seguro. Hemos estado viajando principalmente durante la noche para evitar ser detectados. Creo… creo que estamos yendo hacia el este —aventuró Rob Clark con una mirada significativa.

Al Este. Solo tenían a Rusia al este. Kilómetros y kilómetros de territorio enemigo. Pero Morgana creía tener una vaga idea de a dónde estaban intentando llegar. Un año atrás, Bastian Razin y su escuadrón la habían llevado a ella, a Charlie y a Philipe hasta el campamento principal de la Resistencia, donde habían conocido al Coronel Mijail Smirnov. Tenía el presentimiento que se estaban dirigiendo nuevamente allí.

—¿Has podido comunicarte con Londres? —continuó Morgana. Tres semanas era mucho tiempo. Tenía que ponerse al día. Rob negó con la cabeza.

—Hemos estado incomunicados desde Mahiyamist. Es demasiado riesgoso siquiera para intentarlo.

Llevaban demasiado tiempo sin establecer comunicación con Inglaterra. En Mahiyamist, Morgana no se había atrevido a enviar mensajes demasiado extensos o con información demasiado importante por miedo a que pudieran ser interceptados por el enemigo. Habían perdido todo tipo de comunicación semanas antes del ataque sobre la ciudad. No tenían idea de lo que estaba sucediendo en Inglaterra.

Harry debía de pensar que todos habían muerto en Mahiyamist…

—¿Dónde está Tod? —Morgana cayó en cuenta de la ausencia del hermano gemelo. Rob empalideció. Abrió la boca pero ninguna palabra salió de ella. Volvió a cerrarla, tragando pesadamente. La desolación en su rostro fue toda la respuesta que necesitaba.

Un vacío desagradable la invadió, entumeciéndole el cuerpo. Por un momento, Morgana se preguntó si verdaderamente estaba despierta, porque aquello se le hacía demasiado irreal. Deseó estar alucinando. Cualquier dolor físico era mejor que esa sensación.

—Solo Vienna, tú y yo logramos salir de la ciudad —dijo finalmente Rob, la voz estrangulada.

—Lo siento mucho —Morgana tomó una de las enormes manos de Rob entre las suyas. El auror le sonrió con tristeza.

—Iré a avisarle a Razin que estás despierta —escapó rápidamente Rob, incorporándose de la silla. Abrió la puerta del carruaje mientras éste se encontraba todavía en movimiento y saltó al exterior con una agilidad sorprendente para un hombre tan corpulento.

Morgana aprovechó que se encontraba sola para inspeccionar su cuerpo en mayor detalle. Le habían entablillado una pierna para evitar cualquier movimiento, posiblemente porque se había fracturado algún hueso. Probó moverla con cuidado, comprobando que todos los huesos estaban en su lugar. Sin embargo, no quiso abusar de su suerte. Presentía que no debían de estar del todo soldados todavía.

La piel de su brazo derecho, la mitad de su tórax y el cuello se veía adelgazada y rosada, como si fuese piel recién regenerada. Dedujo que había sufrido una quemadura grave.

Tardó en darse cuenta que le faltaba el dedo meñique de la mano izquierda. Por lo visto, lo había perdido durante la explosión. Y cuando se llevó una mano hacia la cabeza, descubrió que le habían cortado el pelo casi al ras, y palpó una cicatriz en la parte posterior del cráneo que antes no había estado ahí.

Tenía suerte de seguir con vida.

Rob no volvió durante el resto de la noche. En algún momento, el cansancio terminó venciéndola, y Morgana se quedó dormida. Cuando volvió a abrir los ojos, la luz de la mañana se filtraba por entre las cortinas del carruaje. Se habían detenido.

La puerta se abrió y Morgana se enderezó esperando ver a su compañero inglés. En cambio, la cara barbuda de Bastian Razin se asomó. Sintió una oleada de alivio recorrerle el cuerpo al verlo de nuevo. Inevitablemente, se encontró sonriendo sin siquiera darse cuenta. Bastian también sonrió.

—Sobreviviste —comentó Bastian, con su marcado acento ruso.

—Eso parece —reconoció Morgana mientras se terminaba de sentar en la cama. Le tomó unos segundos recuperar el aliento.

—Me alegro de que estés bien —dijo el soldado, ocupando la silla que había dejado libre Rob.

—No sé si bien es la palabra correcta para describirme en este momento —bromeó Morgana con acidez. Una risa suave escapó de los labios de Razin. —Yo también me alegro de volver a verte —confesó ella. Bastian levantó la mirada.

—Si estamos vivos, es gracias a ti. Nunca lo habríamos logrado sin tu equipo —dijo Bastian.

Hubo una pausa, un silencio ominoso. Morgana podía sentir como se le formaba un nudo en la garganta. Se forzó a hablar.

—Fue Sigmund… Él hizo explotar el puente. Él nos salvó a todos —aclaró ella. Bastian seguía mirándola. —Me pidió que te diga que… Quería que supieras… —balbuceó, sin poder encontrar la forma correcta de decirle lo que tenía para decir. Tomó aire, armándose de coraje—. Dijo que fue un honor pelear a tu lado, Bastian.

Durante unos segundos, Bastian no dijo nada. Ni siquiera se movió. La expresión en su rostro era indescifrable. Morgana aguardó pacientemente en silencio.

—Gracias, Morgana —dijo con voz ronca.

Alguien golpeó a la puerta del carruaje, y Bastian respondió en ruso. El soldado del otro lado abrió la puerta y dijo algo rápido que Morgana no logró comprender. Bastian asintió e hizo un gesto con la mano despachándolo. El soldado hizo un saludo rígido y protocolar antes de cerrar la puerta.

—Lamento la interrupción… —dijo Bastian levemente avergonzado. Morgana inclinó la cabeza, mirándolo con más atención. Se percató de que la insignia que llevaba en la pechera del uniforme era diferente.

—Te han promovido —comprendió. Bastian se sonrojó. —¿Qué se supone que eres ahora?

—Capitán —respondió él, visiblemente incómodo con la charla. Morgana volvía a sonreír. Le gustaba ponerlo nervioso. No era algo habitual de ver en un hombre como Bastian.

—Felicitaciones —dijo haciendo una exagerada inclinación de cabeza. Bastian resopló.

—No es que tuvieran muchas otras alternativas entre quienes elegir. La mayoría están muertos, así que… —dejó el resto de la frase flotando ominosamente entre ellos.

—¿Y cuál es el plan ahora, Capitán Razin? —le preguntó Morgana.

—Reagruparnos, contabilizar las pérdidas y planificar nuestro siguiente ataque —dijo encogiéndose de hombros, como si no hubiese otro camino posible. En cierta forma, no lo había. Al menos no para él, que había perdido a sus dos hermanos en esa guerra. No iba a retirarse. Iba a pelear y ganar, o morir.

—Estamos yendo al campamento principal, ¿verdad?

—Sí.

—Necesito comunicarme con Inglaterra urgente —pidió a continuación.

—No es posible —le respondió automáticamente Bastian. Por lo visto, se había esperado eso—. Estamos cruzando territorio hostil. Es demasiado peligroso intentar cualquier tipo de comunicación.

—Hace más de un mes que el Cuartel no tiene reportes de mi equipo —le recordó ella, frunciendo levemente el entrecejo.

—Todos piensan que estamos muertos, y hasta que no lleguemos al campamento, es mejor que sigan creyéndolo —le advirtió Bastian sombríamente—. Nadie le da caza a los muertos.

—¿Cuánto falta hasta que lleguemos al campamento?

—Poco.

—Bastian… —quiso presionar.

—Podrás hacer tu llamada cuando estemos a salvo —le prometió él. Ella lo miró fijo a los ojos y asintió.

Volvieron a llamar a la puerta, y Bastian no tuvo más opción que despedirse para atender asuntos que de seguro requerían su presencia. Morgana habría deseado que se quedara un poco más. Su presencia era reconfortante.

Se pasó las siguientes horas escuchando los sonidos que la rodeaban. No eran demasiados. Podía escuchar a la gente caminando y moviéndose, pero lo hacían con cautela, y cuando hablaban, lo hacían en forma de susurros casi inaudibles. Escuchó el relinchar de algunos caballos. Pero le fue imposible estimar la cantidad de gente que estaba marchando hacia el campamento. Intentó asomarse por la ventana más cercana, pero apenas apoyó la pierna entablillada sobre el suelo sintió un dolor electrizante trepar por ella. Volvió a tumbarse en la cama, ahogando un gemido.

Sin darse cuenta, su mente comenzó a vagar hacia Inglaterra. Hacia su hogar. Necesitaba hablar con ellos.

Se despertó agitada horas después. No recordaba siquiera haberse dormido. El carruaje estaba nuevamente en movimiento. Afuera estaba atardeciendo. Rob estaba sentado frente a ella.

—¿Cuánto tiempo llevo durmiendo? —preguntó, pestañando con pesadez. Sentía la boca pastosa.

—Bastante —respondió Rob, y le tendió una cantimplora con agua fresca. Morgana la bebió de a grandes tragos, sedienta. —Te traje también algo de comida —agregó con una sonrisa divertida. Sacó de un saco una hogaza de pan y un trozo de queso duro.

El pan estaba viejo y el queso era insulso, pero Morgana lo comió con placer. Hacía muchos días que no comía nada, y su cuerpo se deleitó con esa comida como si se tratara del mejor festín de su vida.

—Lamento haberme ido de esa forma antes… —balbuceó Rob, mientras hacía girar la cantimplora vacía entre sus grandes manos, inquieto—. No estoy listo para hablar de… No quiero pensar en…

—Te entiendo —se apresuró a decirle Morgana. Aunque sabía que era imposible entender lo que Rob sentía en ese momento. Había perdido a su hermano gemelo. A su mejor amigo. A su compañero. Morgana ni siquiera tenía hermanos. No le quedaban tampoco muchos parientes con vida. Su familia era el Cuartel de Aurores.

—¿Cómo te sientes? —cambió de tema Rob.

—Para la mierda. No puedo ni pararme —se quejó Morgana, y Rob sonrió a modo de agradecimiento por aceptar su deseo de no conversar sobre la muerte de su hermano.

—Les dije que intentarías pararte —exhaló Rob, chasqueando la lengua—. Los Sanadores pensaban que era una exageración entablillarte. Nadie en su sano juicio intentaría levantarse de la cama con una herida como la tuya, me dijeron.

—Asumo que les explicaste que yo no estoy en mi sano juicio —se rió Morgana.

—Estuviste muy cerca de perder la pierna, ¿sabes? —le comentó su compañero, intentando mantener un aire despreocupado, aunque su mirada lo delataba—. Y todavía le falta sanar. Se supone que en el campamento principal tienen más pociones, y a varios especialistas que pueden terminar de repararla…

—Pero mientras tanto es mejor que no camine, ¿verdad? —comprendió la indirecta. Rob le guiñó un ojo. —¿Qué hay de ti?

—Tuve suerte. El edificio donde me estaba resguardando resistió bastante bien la explosión. Apenas unas costillas rotas. Vienna tampoco tuvo heridas graves —dijo encogiéndose de hombros.

—Gracias… Por salvarme —susurró Morgana. Rob se sonrojó con incomodidad.

—Puedes invitarme una cerveza cuando volvamos a casa para agradecérmelo —bromeó, restándole importancia.

Casa. Llevaban mucho tiempo lejos. Diez aurores habían partido de Camelot bajo su mando para pelear en la Frontera. Ahora solo quedaban ellos dos.


Les tomó otras tres noches llegar hasta el campamento. Viajaban solo durante la noche, protegidos por la oscuridad y el silencio. Durante el día, aguardaban escondidos en los bosques o en cuevas. Limitaban al mínimo el uso de magia, por temor a que pudieran detectarlos o rastrearlos.

Rob se pasaba la mayor parte del tiempo en el carruaje con Morgana. No estaba segura de si era porque no quería dejarla sola, o porque él mismo no deseaba estar a solas. Cualquiera fuera la razón, se hacían compañía mutuamente. A veces pasaban largas horas en silencio, Morgana recostada en la cama improvisada que le habían armado, dormitando, mientras Rob se tumbaba en el suelo con las manos detrás de la cabeza y las piernas cruzadas a nivel de los tobillos y tarareaba alguna canción.

Al menos una vez al día, Bastian la visitaba también. Rara vez se quedaba demasiado tiempo, pues su presencia siempre era requerida en algún lugar. Pero se aseguraba de que Morgana se estaba recuperando e intentaban distraerse conversando de cualquier cosa que no fuera la guerra. Después de escapar de Mahiyamist, habían quedado completamente aislados del resto de Rusia, y del mundo. Ninguno de los dos lo decía en voz alta, pero ambos ansiaban llegar al campamento para enterarse de las noticias.

Llegaron al campamento cerca del amanecer. El carruaje de Morgana fue llevado directamente hacia el Hospital del campamento, a pesar de que ella intentó resistirse diciendo que tenía cosas más importantes que hacer antes que atender sus heridas. Los Sanadores no parecían entender su idioma, o bien pretendían no entenderlo, porque la ignoraron completamente.

La examinaron minuciosamente, comentando entre ellos en ruso, evaluando cada una de sus heridas. Le untaron una crema espesa sobre la piel nueva que había crecido sobre la quemadura, y luego le liberaron la pierna de la tablilla.

Era la primera vez que veía su pierna descubierta después de la explosión. Quien fuese que la había atendido originalmente, había logrado regenerar los huesos, pero la pierna había soldado de forma anómala, y se encontraba curvada en una posición extraña.

Uno de los Sanadores le dijo algo en ruso.

—No sé hablar ruso —se quejó Morgana. El hombre asintió.

—Esto… —apuntó a su pierna—. Mal —le explicó—. Arreglar hueso. Dolor —agregó con una expresión de compasión.

Morgana tragó saliva y cerró fuertemente los puños, aferrándose a las sábanas de la cama, preparándose.

—Hazlo —dijo entre dientes apretados, asintiendo con la cabeza para que el Sanador la entendiera.

El hombre le acercó un frasco para que bebiera. Morgana tenía suficiente experiencia con heridas graves como para reconocer el sedante que le estaba ofreciendo.

—No. Necesito mantenerme despierta —se negó la Aurora. El hombre vaciló y cruzó una mirada de desconcierto con sus colegas. Les habló en ruso, seguramente intentando explicarles lo que estaba sucediendo.

Finalmente, otra de las Sanadoras se encogió de hombros e hizo un gesto dándole a entender que prosiguiera.

El Sanador sacudió la varita y Morgana escuchó un crujido seguido por una oleada de dolor sofocante que subió desde su pierna y se esparció por todo su cuerpo. Los nudillos de sus manos se tornaron blancos de la fuerza con que mantenía los puños apretados y los dientes le rechinaban de contener el deseo de gritar.

Cuando creyó que había pasado la peor parte, el Sanador volvió a mover su varita, y una segunda corriente de dolor le nubló la visión. Esta vez, no pudo evitar gritar.

El sanador intentó ofrecerle nuevamente la poción sedante, pero Morgana sacudió la cabeza con vehemencia, y en cambio, apuntó hacia otro de los frascos que había en el boticario. También estaba familiarizada con las pociones para el dolor. El sanador le sirvió una cuchara y se la dio de tomar.

El dolor mermó lentamente. La pierna seguía sintiéndose extraña, latiendo con una molestia sorda. Pero cuando levantó la cabeza para examinarla nuevamente, comprobó que volvía a tener su forma habitual. Suspiró aliviada.

—¿Ya puedo irme? —preguntó tras recuperar el aliento y sentarse en la camilla. El Sanador le extendió un par de muletas—. ¡Tiene que ser una broma! —exclamó Morgana, pero aún así las tomó.

Odiaba mostrarse en muletas, pero lo cierto era que difícilmente podía caminar sin ellas. Al menos, no todavía. Tomó una nota mental de averiguar más tarde cuánto demoraría en terminar de recuperarse para volver al campo.

Bastian estaba esperándola afuera de la carpa hospitalaria. Llevaba puesto un uniforme de Capitán que acentuaba su porte elegante. Sus ojos brillaron divertidos cuando la vio aparecer con las muletas, y una tenue sonrisa amenazó con dibujarse en su rostro.

—Es solo temporario —se apresuró a decir Morgana.

—Por supuesto —coincidió él, aunque se podía oír esa chispa en su voz, casi una risa.

—¿Has hablado con el Coronel Smirnov? —le preguntó sin dar vueltas, mientras movía las muletas para avanzar por la calle improvisada en el campamento. Bastian marchaba a paso lento a su lado.

—Sí… Me temo que no traigo buenas noticias, Morgana —confesó, la sonrisa desapareciendo para ser reemplazada por una expresión adusta—. Romanoff logró tomar control de Ucrania en menos de una semana. Bielorrusia se rindió después de eso. Ahora están aguardando refuerzos desde Moscú para avanzar contra Polonia.

—No se detendrán hasta llegar a Alemania —comprendió ella, descorazonada.

—Y tampoco se detendrán ahí —señaló Razin. Morgana le lanzó una mirada de reojo. El soldado ruso lucía inquieto.

—Eso no es todo, ¿verdad? —lo instó a hablar. Bastian se pasó una mano por la cabeza. Llevaba el cabello demasiado corto como para poder deslizar los dedos y aferrarlo.

—No, no es todo —reconoció con pesadez. Le costaba hablar. Morgana sintió una opresión en el pecho anticipatoria. Podía presentir que algo estaba mal. Bastian se detuvo y giró a mirarla—. Hay noticias de Inglaterra —soltó de forma apresurada. Morgana se enderezó, el aire que había inspirando quedando atrapado en su pecho a la expectativa. —Ha habido un ataque.

—¿Cuándo? —preguntó con cautela, pero esa sensación desagradable empezaba a extenderse desde su pecho hacia el resto de su cuerpo, descendiendo por su columna, entumeciéndola.

—Hace más de un mes atrás, cuando todavía estábamos en Mahiyamist —hablaba en un tono que parecía estar pidiéndole disculpas.

Las últimas semanas en Mahiyamist habían estado prácticamente incomunicados con el exterior. El Ejército de Romanoff los había rodeado y había logrado interceptar prácticamente todos los canales de comunicación. No había forma de recibir noticias del exterior sin comprometer el mensaje. En el último mensaje que Morgana logró enviar a Harry Potter, le había informado de que otro de los Aurores ingleses había muerto, reduciendo su equipo a cuatro personas. Pero le era imposible saber si el mensaje finalmente había llegado a destino. Era probable que lo hubieran interceptado y bloqueado. No tenían forma de comprobarlo.

—Necesito comunicarme con ellos, Bastian —era un ruego desesperado. Un alivio abrumador la invadió cuando él asintió y le señaló la carpa principal del campamento.

Bastian la guió hasta la sala de comunicaciones. Era una habitación relativamente pequeña para la cantidad de aparatos y personas que se encontraban adentro. Cuando vieron entrar a Bastian, todos los operadores se pusieron de pie y lo saludaron con un gesto estricto.

—Capitán Razin —saludó uno de los operadores que parecía ser quien coordinaba el lugar.

—Pueden tomarse un descanso, señores —dijo Bastian, y aunque sus palabras parecían una oferta, el tono con que fueron pronunciadas era claramente una orden. Los operadores cruzaron un par de miradas confundidas y uno tras el otro fueron abandonando la sala de comunicaciones, dejándolos solos.

Morgana se dejó caer en una de las sillas y estiró la pierna lastimada. Bastian se sentó frente a una de las radios y empezó a girar los diales.

—¿Te comunico con el Cuartel de Londres? —le preguntó mientras empezaba a digitar las coordenadas.

—No —lo detuvo abruptamente Morgana.

Tenía un mal presentimiento. Su instinto le decía que no era ahí a donde debía llamar. Bastian la miraba a la espera de una respuesta. Morgana tomó un trozo de papel y garabateó los números que había aprendido de memoria. Se lo pasó a Bastian.

—¿Es una línea segura? —la cuestionó con cautela el ruso. Después de todo, cada comunicación que hacían suponía un riesgo también para el campamento. Sus señales podían ser rastreadas si la línea no era segura.

—Es la más segura que conozco —le aseguró ella. Era todo lo que el soldado necesitaba escuchar. Inmediatamente se puso a digitar las coordenadas en el complejo tablero de la radio.

—Solo puedo darte dos minutos —le informó y luego le tendió un micrófono.

Morgana apretó el botón para habilitar su micrófono. Le temblaba la mano.

—Aquí Le Fay. ¿Rayo me escuchas? —también le temblaba la voz mientras pronunciaba los nombres encriptados. Aguardó unos segundos, sin respuesta—. Rayo, ¿me escuchas? —insistió, esta vez más apremiante. El silencio que devolvía la radio era denso y abrumador. —¡Aquí Le Fay! ¿Hay alguien ahí? —empezaba a desesperar.

Morgana… ¿eres tú? —le respondió una voz femenina desde el otro lado.

—¿Jefa Granger? —reconoció rápidamente Morgana.

Por las barbas de Merlín, pensamos que… —dejó la frase a medio camino—. Pero estás viva —se la escuchaba aliviada.

—Por poco —suspiró Morgana con una risa nerviosa—. Jefa Granger, ¿qué hace usted en… —se detuvo justo antes de nombrar a la Mansión Malfoy—…allí?

Han pasado muchas cosas aquí en este tiempo que perdimos comunicación contigo —le advirtió Hermione.

—Me han dicho que hubo un ataque. ¿La Rebelión? —fue directo al grano.

Sí… Diagon Alley y Hogsmeade —se podía percibir la tensión en su voz a través de la radio.

—Mierda —gruñó Morgana—. ¿Qué tan grave?

Muy grave, Morgana.

—¿Cuántas… pérdidas? —se atrevió a preguntar.

El Cuartel de Aurores perdió a diez de los suyos —le informó Granger.

—¿Kevin…? —recordó a su compañero y amigo, Kevin Smith, que había quedado en Londres a cargo de la protección del Ministro Shacklebolt.

Está bien. Casi todos estamos bien —se apresuró a tranquilizarla Hermione. —Pero la Rebelión nos ha dejado en una muy mala posición.

—Si hay alguien que puede solucionarlo es usted, Jefa —dijo Morgana casi al pasar. Hubo una pausa tan larga del otro lado que por un instante creyó que la comunicación se había cortado.

La cosa es que… Ya no soy la Jefa del departamento —confesó visiblemente incómoda.

—¿¡Qué!? —fue todo lo que Morgana pudo decir. Seguramente había escuchado mal. No era posible.

Iban a usar el ataque como excusa para pedir la cabeza de Shacklebolt… O de Harry. Era mejor que tuvieran la mía —explicó en un tono casi protocolar, pero Morgana sabía que esa no había sido una decisión fácil para Granger. Morgana siempre la había admirado. Se sentía identificada con Hermione. Ambas eran mujeres de carácter que habían peleado para llegar a donde estaban, y que rara vez se daban por vencidas. Renunciar a su cargo sin duda era algo que le dolía.

—Morgana —la llamó Bastian, señalando el reloj que había junto a la radio. Se le estaba terminando el tiempo.

—Debo cortar —anunció ella, apresurada.

Cuídate y… —no llegó a escuchar el final de la frase, pues la radio se interrumpió, cortando la comunicación.

Morgana se quedó sentada sin moverse durante unos segundos, su mirada todavía fija en la radio frente a ella, el micrófono todavía aferrado entre sus manos. Las palabras de Hermione resonando frescas en su mente.

La habitación le resultó de repente demasiado pequeña. Le faltaba el aire. Se sentía atrapada. Se incorporó con torpeza, olvidándose de su pierna herida. Se abrió paso hacia la puerta dejando atrás las muletas, rengueando e ignorando el dolor lacerante que pulsaba con cada paso que daba. No se detuvo hasta salir al exterior.

La encandiló la luz del sol, alto en el cielo, marcando el mediodía. Había mucho movimiento a su alrededor, mientras que los soldados de la Resistencia se reagrupaban y reorganizaban. Morgana sintió que el mundo daba vueltas a su alrededor. Se tambaleó, a punto de perder el equilibrio.

Bastian la tomó del brazo, sosteniéndola en pie. Con cuidado, deslizó su brazo por la cintura de Morgana, prácticamente levantándola y evitando que tenga que apoyar la pierna. Sin decir nada, comenzó a guiarla lejos de alboroto que era el campamento central, hacia una zona más apartada y tranquila. Morgana se dejó arrastrar sin resistencia.

El capitán Razin descorrió la lona que cubría la entrada de una de las carpas pequeñas y la llevó dentro. Era una habitación. Había un catre con un colchón de aspecto maltrecho, un escritorio improvisado y repleto de planos y mapas, una banqueta pequeña, un bolso militar y una lámpara cuyo fuego mágico se encontraba apagado.

Con suma delicadeza, Bastian la depositó sobre la cama. Se agachó junto a su bolso y revolvió en uno de los bolsillos hasta dar con unas pastillas. Le extendió una a Morgana.

—¿Qué es esto? —preguntó ella, examinándola con recelo.

—Para el dolor —le respondió Bastian, sentándose en la banqueta frente a ella.

Morgana se llevó la píldora a la boca y masticó, liberando un sabor amargo desagradable. Sin embargo, a los pocos minutos, el dolor de su pierna empezó a ceder.

—Tengo que volver a Inglaterra —soltó ella, sin mirarlo a la cara.

—Lo sé —aceptó sin resistencia Bastian.

—Me necesitan allí —agregó.

—No tienes que darme explicaciones —dijo él.

—Pero quiero hacerlo —se encontró respondiendo Morgana, e inmediatamente sintió que las mejillas le ardían. Levantó la mirada. Bastian la observaba con absoluta atención.

—Te necesitan —repitió él.

—Sí… —susurró ella. Quería decir algo más. Pero nunca había sido buena con las palabras. Quería explicarle que no deseaba separarse de su lado. Que no quería abandonarlo en aquel lugar. No quería despedirse. No otra vez.

Él sonrió.

—Tienes que descansar esa pierna si quieres recuperarte —le dijo. Se acercó y se inclinó frente a ella, tomando sus piernas con ambas manos para ayudarla a levantarlas y colocarlas sobre la cama. —Yo me encargaré de que todo esté listo para entonces —le prometió.

Abandonó la carpa antes de que Morgana supiera qué responder.


Pasaron cinco días hasta que Morgana finalmente pudo librarse de las muletas. Los sanadores consideraban que todavía debía de descansar para conseguir una óptima recuperación, pero ella se negó rotundamente. No podía permitirse perder más tiempo. Tenía que empezar el camino de regreso a casa, y algo le decía que cuánto más lo demorara más difícil le sería partir.

Morgana no había visto mucho de Bastian durante esos días. El nuevo Capitán se pasaba la mayor parte del día en la carpa principal, reunido con el resto de los capitanes y con el Coronel Smirnov, planificando el siguiente paso a seguir. Pero por las noches siempre pasaba por la carpa de Morgana para saludar y comprobar que se encontraba mejor. Eran visitas fugaces, y ella tenía la sensación de que Bastian estaba evadiéndola.

—Ya está todo listo —le informó Rob, sacándola de sus pensamientos.

—Genial —dijo Morgana, aunque su voz no reflejaba lo mismo—. Espérame en la caballeriza. Hay algo que tengo que hacer antes de irnos —le pidió. Una sonrisa traviesa se dibujó en el rostro de Rob, pero se limitó simplemente a asentir y se alejó sin hacer comentarios.

Morgana inspiró profundo antes de abrirse camino hasta la carpa de Bastian.

Lo encontró de pie junto al escritorio, ambas manos apoyadas sobre la tabla, inclinado levemente hacia delante para observar atentamente el mapa que había extendido en la mesa. Una serie de puntos de colores se movían de un lado al otro, simulando el movimiento de los ejércitos. Bastian los contemplaba con el ceño levemente fruncido.

—Esa es una estrategia arriesgada —comentó Morgana tras mirar el mapa. Bastian se sobresaltó. No la había escuchado entrar, absorto en su tarea.

—Pensé que te gustaban los planes suicidas —se burló al reconocerla.

—Me encantan —le siguió el juego ella. Bastian rió entre dientes.

—Intentaremos interceptar a los refuerzos que Romanoff está enviando para atacar Polonia —explicó, señalando el mapa—. Y sí, es una estrategia peligrosa, pero es nuestra mejor opción para frenar el avance de la Sombras… O al menos demorarlo lo suficiente como para que Polonia y Alemania puedan prepararse.

—Entonces deberías intentar un ataque aquí —propuso Morgana, señalando un punto en el mapa que correspondía a un valle profundo y estrecho—. Podrás rodearlos y encerrarlos con más facilidad, y tendrás la altura a tu favor.

Bastian torció la cabeza para mirarla. Morgana sintió como los ojos del ruso la recorrían de pies a cabeza, apreciándola. Se maldijo a sí misma por sonrojarse con tanta facilidad.

—Te ves bien —aquellas palabras solo consiguieron teñirle las mejillas de un rojo más furioso.

—Los sanadores me han dado el alta —explicó ella. Bastian arqueó las cejas. —Ya tenemos todo listo para partir —hizo una pausa, esperando. Pero Bastian seguía mirándola sin hablar. —He venido a despedirme.

—No —fue la respuesta que obtuvo. Fue el turno de Morgana de sorprenderse.

—¿No? —repitió.

—Pensé que ya habíamos dejado esto claro en Mahiyamist —dijo Bastian con expresión seria, dando un paso hacia ella—. Nada de despedidas.

—No sé cuando volveremos a vernos —señaló Morgana, aunque lo cierto era que no estaba segura de si volverían a verse algún día. Las posibilidades eran muy remotas.

—Puedo esperar. Soy un hombre paciente —le respondió él en un tono divertido. Inevitablemente, Morgana sonrió.

—Si es así... Hasta entonces —aceptó.

—Hasta entonces —hizo eco él.

Ella quería decir más. Y podía sentir en el peso de sus miradas que él también. Pero no tenía sentido decirlo. No cuando ambos estaban a punto de tomar caminos separados.

Morgana dio un paso hacia atrás y se dispuso a darle la espalda y salir de allí. Tenía que irse. Ya no quedaba nada por decir. Ellos no se despedían. Dio otro paso hacia la salida de la carpa y detuvo. Era una locura. No tenía lógica. Lo más probable era que ambos murieran en esa maldita guerra.

Giró para mirarlo por sobre el hombro, una última mirada. Bastian seguía en el mismo lugar donde ella lo había dejado.

Se movió sin pensarlo. Volvió sobre sus pasos hasta él y lo besó. Nada de eso tenía sentido, ni lógica, ni futuro. Pero en ese momento no le importó, porque él le estaba devolviendo el beso con el mismo anhelo que ella misma sentía.

Se separaron lentamente, tomando distancia y respirando agitadamente.

—No mueras ahí afuera —le pidió Morgana en un susurro.

—Tú tampoco —dijo él.

—Haré mi mejor esfuerzo —replicó ella con una sonrisa, y esta vez cuando le dio la espalda, no se detuvo. Sabía que si no salía de ahí pronto, nunca se iría.

Tenía que irse.


Estuve un poco indecisa sobre este capítulo porque había algunas cosas que no sabía si incluirlas o no. Originalmente había planeado que este capítulo nos mostrara un poco de todos los Aurores, es decir, no solo lo que sucedió con Morgana después de Mahiyamist sino también lo que está sucediendo en Camelot. Pero la verdad que a medida que lo escribía no me terminaba de cuadrar... Se sentía anticlimático el salto, poco cohesivo. Así que he decidido dejar este capítulo aquí, y dedicar otro capítulo a Camelot.

Cuando empecé a escribir Rebelión tenía un poco de miedo sobre las partes de la historia que involucraban "romance", porque no me considero particularmente buena escribiendo ese género, pero tengo que decir que conforme fue avanzando la saga, empecé a sentirme más cómoda... Y empiezo a disfrutarlo también. No es una historia de romance, pero sí hay momentos románticos en ella.

Este inicio del libro me está costando un poco más de lo que imaginé originalmente... Tengo muchas cosas que escribir en este libro, y tengo que tener mucho cuidado como y cuando lo hago. Así que por eso estoy demorándome un poco más de lo habitual.

Pero como ustedes son tan pacientes conmigo, he pensado que podíamos hacer uno de esos juegos que solíamos hacer antes, y quien gane, le daré un premio :)

¿QUIENES CREEN QUE SERÁN LOS MENTORES DE MOLLY, JASPER Y HAMILTON?

Quien adivine correctamente (o quien se acerque más a la respuesta correcta) ganará. Les diré luego cuál es el premio ;)

GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS!

Alee7: El capítulo pasado estuvo lleno de pequeños grandes momentos. Y la charla entre Lysander y Albus sin duda es uno de ellos. Nos da un poco una idea del enfoque que cada uno tiene hacia la guerra... y la vida. Y también algo muy importante es que conocemos la opinión de Albus hacia Lysander. Es quien lo conoce desde hace más tiempo, y aunque a veces parece que vive en otro planeta, entiende más de lo que aparenta. Albus tiene mucho respeto hacia él... Cree que si alguien puede salir intacto de todo este caos, ese es Lysander. Y por eso lo aprecia tanto. ¿Team Elektra? Bueno, fue un capítulo difícil tanto para Albus como para Elektra. Y sí, entiendo a lo que se refieren cuando dicen que no les cierra Tessa/Albus porque... no debería de cerrarles. Es claro que esa relación no es sana para ninguno de los dos. Pero ¿quién no se ha equivocado en nombre del amor? ¿Así que estás en el grupo de Telegram? Nunca me cuentan mucho lo que hablan por ahi... ¿alguna teoría que quieran compartir conmigo? jaja. Me encanta escuchar de esas porque la mayoría de la veces no se acercan a la verdad... Pero cada tanto, alguien da justo en el clavo jaja. ¿Psicología inversa conmigo? ¿A modo de hacerme cambiar de opinión sobre lo que sucederá en la historia? Jaja, no lo siento, ya está decidido. Creo que esto ya lo he contado, pero por las dudas, vuelvo a contarlo: tengo un cuaderno desde hace mucho tiempo donde fui escribiendo cosas sobre la saga, personajes, cronologías, ideas... Y tengo escrito como termina. O al menos, la idea general de cómo termina. Y sí, tengo definido el final de todos los principales. Lo escribí a propósito para no arrepentirme, porque sabía que a medida que avanzara en la historia iría encariñándome con los personajes y me sentiría tentada de cambiar el destino de algunos de ellos. Y quiero respetar el final que imaginé originalmente, cuando pensé esta historia por primera vez, hace muchos años atrás.

Yanelyn: ya sabes que adoro los reviews largos donde analizan cada detalle y me cuentan todas sus teorías, así que tus comentarios son siempre bien recibidos. La muerte de Astoria... Sí, abrupta. Cuando empecé a planear el sexto libro sabía que Astoria tenía que morir aquí, y me debatí bastante sobre cómo llevarlo adelante. Finalmente, me decidí por lo que leyeron en el capítulo pasado porque en el fondo... Lo que importa es como la muerte de Astoria impactará en los otro personajes. La muerte de Astoria en sí, si bien habría sido algo emotivo, no era algo necesario de relatar. Y sí, me gusta causar un impacto también y recibirlos con una muerte abrupta al principio de la historia jaja. Personalmente, hacía mucho tiempo que quería escribir esa charla entre Harry y Draco, donde discutieran su infancia y su rivalidad. Y me pareció que este era el momento perfecto, porque los dos están vulnerables. El entrenamiento de Lily... no se si es que se "debilitó" mientras estuvo entrenando con Albus y Amadeus... solo que son dos entrenamientos diferentes, buscando cosas opuestas. Pero no debemos subestimar los logros que ha tenido Lily... Logró expulsar a Draco de su mente durante uno de los entrenamientos, y tenía solo 13 años. Ha logrado controlar y reproducir las visiones pasadas durante su entrenamiento con Albus y con Amadeus... No hay que olvidar que es todavía muy joven. Y sobre su "aislamiento", coincido en que no es algo que simplemente está pasando con Harry, sino que Lily también se ha alejado de sus amigos. Albus y Scorpius... cuando yo empecé a escribir esta historia, El Legado Maldito todavía no había salido. Pero desde el momento que leí el epílogo sentí que esos dos tendrían una relación especial. Y si bien en mi historia esa relación es de amistad, respaldo también las versiones donde los ven como una potencial pareja amorosa. Hablando un poco de Albus en particular... gracias por apreciar su evolución a lo largo de los libros. Creo que es algo que se hace todavía más notorio si uno lee los libros uno atrás del otro. Esencialmente, sigue siendo el mismo Albus que era en Rebelión I, y sin embargo, tiene muchos matices que han ido evolucionando o haciéndose más notorios o incluso mutando durante los años. Y todavía le queda mucho por recorrer. Albus/Tessa: hay que entender que Tessa ha perdido a sus padres, ahora a su tía, la casa en la que vivía, el país donde creció... Su mundo se está desmoronando, pero lo que todavía prevalece es Albus. Y ella todavía no está lista para dejarlo ir a él también. Y Albus... Es egoísta. Ya lo sabemos. No voy a inventar excusas por él. Y en el capítulo vemos dos versiones opuestas: Albus y Elektra. Allí donde Albus es incapaz de dejar ir a la otra persona, Elektra ha demostrado tener un corazón más noble. ¿Crees que Albus no registra a Ely? Mmm... Yo creo que sí, solo que no es consciente de ello. Pero siempre ha tenido una debilidad por ella, un instinto de protegerla, de cuidarla. ¡Mire el actor que sugeriste! Y sí, coincido en que tiene un aire a Albus... Le faltarían los ojos nada mas. Los ojos de Tessa: no, no son ojos rasgados orientales, sino más bien gatunos, gitanos. ¿Se entiende? Harry y la Oclumencia: yo creo que Harry nunca fue ni será un maestro oclumente, pero eso no quiere decir que no sabe absolutamente nada. Y sí, coincido en que todos los Aurores deben de recibir entrenamiento sobre oclumancia y legeremencia (de hecho, en su momento había escrito un fragmento sobre eso en Camelot con el trío, pero al final decidí no incluirlo). ¡Si, muy pronto vamos a ver al trío de Camelot! Lo prometo.

maddie: gracias por el comentario! Que bueno que te gustó, a pesar de que no es un capítulo alegre en sí mismo. Es curioso que comentes que sentiste que estabas leyendo en gris, porque así fue también como yo me lo imaginé cuando lo escribí. Rose y Scor: si, son una linda pareja. No hay mucho para criticarles, ¿verdad? Harry y Draco: siempre pensé que Draco quedó resentido después de que Harry lo rechazara, y que de ahí nació todo el resentimiento y los celos que siguieron después... Creo que una parte de Draco siempre quiso ser amigo de Harry. Pero no creo que hubiesen podido ser amigos en aquel entonces, tal como dice Harry. ¿Ahora? Bueno, ahora la cosa es diferente... Ellos son diferentes. Ely y Albus... Mientras ella entiende que no puede amar a Louis como él se merece y decide renunciar a él, Albus continúa aferrándose a Tessa a pesar de que sabe que él nunca podrá ser la persona que ella necesita. No es un detalle mejor esto. ¿Tessa y Albus "end game"? Te refieres con eso a que al final de la historia terminan juntos, supongo... No estoy segura de si entendí bien la expresión. Pero independientemente de si terminan juntos o no al final, la realidad es que no son una buena pareja hoy. ¡Lo se! Y no se supone que lo sean tampoco. Porque bueno... Albus es Albus.

Accedie: ¡Que bueno que disfrutaste el capítulo! Ely y Louis son un ejemplo de pareja que se lleva bien, y se quieren, y parecen ser la pareja perfecta... Y sin embargo, falta algo. No terminan de encajar las piezas. Y a pesar de que se separan, no dejan de ser una pareja sana. Albus y Tessa no lo son. Se aferran el uno al otro porque ninguno de los dos esta listo para dejar ir al otro. Sobre la relación entre el grupo cuando la guerra esté en sus narices... Sí, todo va a cambiar. Pero porque es inevitable en momentos tan radicales como esos. Si el cambio será para mejor o para peor... Eso está por verse.

N.T.R : Albus tiene un vínculo muy particular con sus amigos, y puntualmente con Scorpius. Él puede ser muy egoísta en muchos aspectos, pero creo que nos ha demostrado en varias ocasiones que haría todo y más para proteger a aquellos que ama. La charla de Draco y Harry fue mi forma de darle un cierre a la relación entre ellos después del epílogo... Siempre sentí que JKR dejó muchas cosas sin decir sobre eso, así que me permití imaginar mi propia versión de las cosas, aunque creo que es probable que fuera así... Que esa competitividad/rivalidad que existía entre ellos se fundaba mucho en los celos de Draco y en su orgullo herido. Y sí, un poco de envidia del grupo que Harry había formado con Ron y Hermione. Pero también creo que una parte de Harry debió de sentir envidia de Draco... Porque tenía la familia que él nunca había tenido. ¿Qué decir de Lysander y Albus? No sé si es que son "opuestos", pero creo que Lysan tiene una forma de mirar el mundo que es muy pura, y por momentos, se contrapone a la versión de Albus. Y sí, podríamos decir que lo "asustó" un poco lo que vio en Hogsmeade... Pero no se ha apartado de Albus. Sigue a su lado. A pesar de eso. En gran parte, porque creo que confía en que lo bueno de Albus siempre pesará más que lo malo. Sobre Tessa/Albus: no es que Albus no sienta grandes sentimientos hacia Tessa... La quiere muchísimo, incluso cree estar enamorado de ella, y sin duda no quiere perderla. Pero no es lo que ella realmente necesita de una pareja, menos aún en este momento. ¿Albus lograría con otra persona una relación en la que ambas partes se cuiden y preocupen por el otro de forma mutua? Es difícil responder esa pregunta. Albus nunca tendrá una relación como la de Rose y Scorpius, o al menos no en este momento. Pero porque no le interesa. No es su forma de vincularse, no es lo que espera de una pareja, no es lo que busca tampoco.

Soar97: ¿Habrá flashbacks de los últimos días con su esposo e hijo? Mmm... no es algo que tenga planificado si he de ser sincera. Pero puedo decirte que ambos estuvieron junto a ella cuando murió, y que Astoria es el tipo de persona que hace las paces con la muerte y se va e forma pacífica. La dinámica de Rose y Scorpius... Sí, creo que "soft" es un buen término para describirlos. Ellos simplemente fluyen. Nada es forzado o vertiginoso. Simplemente son y encajan juntos, o eso espero que sea lo que ustedes perciben porque es lo que yo intento transmitir. ¿Era Louis consciente de que la relación con Elektra estaba llegando a su fin? Sí, en cierta forma se lo veía venir. Fíjate que no se sorprende de que van a tener "esa charla". ¿Siempre te parece que hay una sensación de mal augurio cuando hablan del futuro? Bueno... Es que no parece que les espere un futuro bonito, ¿no? jeje. ¡Te adelantaste a mi desafío y ya propusiste los mentores! Jajaja.

EJ- RP : jajaja un review en formato telegrama dejaste! jaja. ¿Crees que soy cruel con Draco? Bueno, sí, es posible que esté siendo un poco dura con él... Pero bueno, todos han sufrido su parte. ¿Creíste que era el final de Albus y Tessa? Bueno, ha estado muy cerca, y en cierta forma, es una especie de advertencia. Es evidente que las cosas entre ellos no marchan del todo bien, y a menos que hagan algo para remediarlo, se dirigen derecho al fracaso.

Little Mess: tenía el presentimiento de que a la mayoría les iba a "gustar" el capítulo, básicamente porque volvemos a ver a nuestros niños. ¿No te gusta el efecto que tiene Albus sobre Lily, o los entrenamientos en sí? Sobre Draco descubriendo finalmente la verdad... Es una posibilidad, sin duda. Tessa y Albus son dos adolescentes en una de esas relaciones dramáticas típicas de esa edad... Y creo que si hay una persona que encaja en el perfil de relaciones problemáticas ese es Albus. Es decir, ¿realmente te lo imaginas como un novio super atento y dedicado? Lamento mucho el fallecimiento de tu padre, y espero que te encuentres lo mejor que se puede estar en esta situación tan dificil que nos toca vivir actualmente. Esta pandemia ha hecho estragos en las vidas de muchas personas, y nos va a tomar mucho tiempo recuperarnos, tanto física como emocionalmente. Espero que mi historia sirva al menos para hacerte compañía y alegrarte aunque sea un poco.

Wander Clearwater: ¡Que bueno que les gusten las frases del comienzo! No saben lo que me divierto eligiéndolas. Creo que cada persona atraviesa el duelo por la pérdida de un ser querido de la mejor forma que puede hacerlo. En el caso de Scorpius, use mi propia experiencia respecto a las pérdidas importantes que he sufrido en mi vida y cómo reaccioné en su momento. Él está transitando todavía esa etapa donde no terminas de tomar dimensión de lo que ha sucedido, donde una parte de tu cerebro no ha asimilado del todo que esa persona ya no estará más en tu vida, cuando todo parece un mal sueño del cual te despertarás para encontrarte todo en su lugar de nuevo. Draco tiene más años y más experiencia con la muerte... Ha perdido a mucha gente. Y si bien Astoria es sin duda la peor pérdida que le ha tocado vivir hasta ahora, el dolor no es algo nuevo para él. Él entiende perfectamente que Astoria ha muerto, y está atravesado por ese dolor. La conversación entre Albus y Lysander es una clara demostración de las personalidades de cada uno. Pero también habla de una confianza entre ellos, una intimidad en la que Lysander siente que puede decirle lo que piensa a Albus y éste lo escucha. Sobre Elektra... sí, pequeños detalles empiezan a darnos a entender que sus sentimientos románticos hacia Albus no han desaparecido todavía, sino talvez se han vuelto más patentes.

anilem12: Tus dudas sobre los hermanos Fox... sí, podríamos decir que después de ver la relación traumática de sus padres, y cómo terminaron las cosas, quedaron un poco recelosos en cuanto a las relaciones amorosas. Les cuesta confiar en la otra persona y entregarse de lleno, en parte porque sienten que no cuentan con las herramientas adecuadas para poder "amar bien", y en parte por temor a salir lastimados. Si no amas a nadie, nadie puede romperte el corazón. ¿Lo de las frases se mantendrá todo el libro? Sí, yo creo que sí. Coincido en que las escenas que son presentadas desde la perspectiva de Draco tienen un aire nostálgico. Draco siempre será el chico que podría haberlo tenido todo de haber tomado mejores decisiones. Y todavía está luchando con esos fantasmas. Sobre los entrenamientos de Draco con Lily: ha sido un gesto muy lindo de parte de él, y también necesario. ¿Se dará cuenta de lo que Albus ha estado haciendo con Lily? ¡Esa es la pregunta que todos se estan haciendo seguramente! Y por supuesto que no pienso responderla jaja. Sobre Albus y Tessa... Yo sé que muchos piensan que Albus es quien está haciendo las cosas mal ahí, y en gran parte tienen razón, pero las parejas se hacen de a dos. Tessa tampoco quiere dejarlo ir, a pesar de que sabe que él no es la persona que ella necesita a su lado. Los dos están atrapados en ese vínculo tóxico. ¿Veremos más de Lucy? Mmm... Sí, seguirá apareciendo. Es decir, todos los primos Weasley aparecen en algún que otro momento. Pero la verdad es que he elegido enfocarme y darle protagonismo a algunos más que a otros. ¿En qué momento del año estamos? Es el verano, están de vacaciones. Por algún momento cercano al final de Julio, si quieres algo más específico.

Severus 8: tus reviews son siempre un desafío porque eres muy detallista, y tengo que andar con mucho cuidado con lo que te respondo jaja. ¿Así que se están divirtiendo en el grupo de Telegram matando a todos mis personajes? ¿Alguno sobrevive al final del libro o es un apocalipsis total? Jaja. Sí, yo sé que estabas ilusionado con la idea de un curso en Salem, lamento decepcionarte en eso. Pero habrá reaparición de algunos personajes eventualmente, si eso sirve de consuelo. ¿La referencia del nombre de Scarlet se refiere a que será especialmente sangrienta en la guerra? Oh, ella ya es particularmente sangrienta. Nos lo ha demostrado cada vez que la hemo visto pelear. No vacila en matar. ¿Te ha dejado triste la historia del padre de los Fox? Sí, no es un final feliz... No han tenido una infancia feliz en casa, pero al menos encontraron refugio en Hogwarts y en sus amigos! ¿Draco va a ser enterrado en el Mausoleo Greengrass? Creo que a él no le importa ya dónde lo entierren. Ha perdido a Astoria, y no hay nada que pueda consolarlo. ¿Veremos flashback a la muerte/despedida de Astoria con Draco y Scor? Muchos me han preguntado esto. Supongo que es porque les ha resultado un poco brusca la muerte y pensaban que veríamos algo más de ella antes de morir. Pero no, no tengo planeado mostrar ese momento en particular. El mayor miedo de Draco era Voldemort... Y el mayor miedo de Scorpius es volverse un mortífago (en realidad, funciona como una especie de metáfora... Su miedo sería cometer los mismos errores que cometió su padre y elegir el camino incorrecto). Sin duda, Draco y Harry en su versión de niños jamás podrían haber sido amigos. Se necesitó de una guerra y mucho dolor para que pudieran finalmente encontrarse en territorio más neutral. sobre lo de "Visión" en mayúscula, no se refiere a una visión en particular, sino al don de Lily en sí. Su capacidad de Ver. Elektra y Lysander los seres de luz del grupo... Sí, es una buena forma de describirlos. Albus lo dice de una forma muy significativa, prácticamente admirándolo: si alguien puede salir de una guerra como esa con el alma intacta es Lysander. ¿Así que no puedes esperar a ver como acaba el grupo? Uf... Tengo que decirte que estarás comiéndote las uñas hasta prácticamente el final de la historia. ¿El Mago atacará Azkaban como hizo con Vorkuta? Blaise Zabini no es tan importante para el Mago como lo era Octavius Genrich... Pero eso no descarta de que podría intentarlo en algún momento. Y Circe... oh, ella sí que es una verdadera incógnita. Con su padre preso y ella lejos de sus amigas, ¿qué postura va a tomar? Las cicatrices de Scorpius y de Elektra... Bueno, sí, juegan un papel importante en ambos, porque son un recordatorio. Para Scorpius, es el precio por los pecados de su familia. Para Elektra, es la pérdida de esa ingenuidad infantil y un golpe de realidad. ¿Por qué los Caballeros no presionaron para que fuera Alex también a la Mansión? Alex es de familia muggle. El verano es el único momento que tiene para compartir con ellos. Y la Orden intenta meter la menor cantidad posible de personas externas a la Mansión. Tanto los padres de Louis como de Lorcan son parte de la Orden, pero traer a Alex supondría involucrar a un adolescente en cuestiones peligrosas. Ni siquiera Elektra habría ido de no ser por la muerte de Astoria. Veo que te tomaste al pie de la letra que había "dos cosas" escondidas en el capítulo... Me refería a que deslicé algunos detalles por todo el capítulo en forma general, no dos cosas puntuales. Pero sí es importante el detalle de que Lily retomará sus clases con Draco, y también es importante lo que nos enteramos de la familia de Circe.

Pandora Navarro: Sí, entiendo que sintieras que la muerte de Astoria fue "anticlimática", porque viene a ser un golpe fuerte en un momento un poco inesperado. Arranca la historia y de lleno nos encontramos con esto, un golpe sin anestesia. Pero refleja también un poco cómo será el ritmo de este libro... será fuerte en muchos momentos. No incluí una escena de la familia Malfoy antes de la muerte de Astoria porque no consideré que fuera necesaria o que sumara en sí a la trama de este libro. Lo importante es el impacto que tendrá la muerte sobre el resto de los personajes, nose si se entiende. Oh, teorías conspirativas, las adoro! ¿Crees que Rose y Scorpius van a cortar y volverán hacia el final del libro? Jajaja, te gusta el drama. ¿Nunca entendiste porque la gente shippea a Drarry? Oh, yo tengo que confesar que me gusta la idea, aunque claramente soy una defensora de Harry y Ginny porque los adoro juntos. Creo que donde quedan los libros de JKR, no hay lugar para una posible relación, ni amorosa ni de amistad, entre Harry y Draco. Pero pienso que sí podrían haberlo sido después de la guerra... ¡No solo una predicción sino que también tienes una segunda! ¿Draco muere? No serías la primer persona en sugerirlo, y como siempre digo, ningún personaje está a salvo jajaja. Cuando termine la historia, si quieren podemos tener una charla sobre las muertes que han ocurrido (y las que ocurrirán), donde puedo explicarles porqué decidí ese camino y no otro, por qué murió tal personaje y no tal otro. Pero a esta altura de la historia, me temo que no puedo confirmar ni refutar tu teoría. Para todos aquellos que pensaban que Harry no le importaba Lily, o que no le prestaba atención... No es así. Harry es consciente de lo que está sucediéndole a su hija, pero no sabe qué hacer para ayudarla. La relación de Albus y Scorpius es uno de mis mayores orgullos en esta saga, jaja. Es decir, me encanta haber creado ese vínculo entre ellos, y me gusta escribir escenas de ellos dos simplemente siendo buenos amigos. ¿Lysander es el que menos te interesa? Bueno, es válido. Talvez es un personaje que cumple un rol más pasivo en el grupo, pero es un rol importante. Lysander es quien se asegura de que el grupo se mantenga junto, que se resuelvan los problemas. Y él conoce bien a Albus, desde hace mucho tiempo, lo suficiente como para decirle en la cara lo que piensa y que Albus lo escuche y lo respete. ¿Crees que Albus y Elektra van a morir? Bueno, interesante teoría. Espero ansiosa la explicación en tu próximo review! Y si, las escenas de Albus y Tessa y a continuación la de Elektra y Louis fueron puestas en ese orden intencionalmente, jeje. Para mostrar la diferencia entre ambas parejas, y entre Albus y Elektra. ¡Me gustó tu sugerencia de Elijah Wood! Pero mi problema es que lo relaciono demasiado con Frodo, el personaje que él interpreta en El Señor de los Anillos. No puedo separarlo e imaginarlo en otro rol jaja.

rose: el vínculo que están desarrollando Draco y Harry es extraño. Ya no son enemigos, pero tampoco son amigos. Están transitando ese camino, descubriendo que pueden confiar entre ellos, y que tal vez, no son tan distintos como pensaban. ¡Y sí, por fin sabemos algo de Ginny! Aunque no son las mejores noticias, tampoco son malas. Elektra tuvo una actitud muy madura con respecto a su relación con Louis. Puede que no esté enamorada de él, pero eso no quita que lo quiere, y no desea lastimarlo. ¿Louis sospecha que a Ely le atrae Albus? Mmm... Posiblemente. No es ningún tonto Louis. ¡Y sí, Elektra es mucho más fuerte y valiente de lo que Albus le da crédito! Y cada día se vuelve un poco más fuerte. Ya no es la misma que conocimos en el primer libro. Y si de algo le sirvió la batalla en Hogsmeade fue para darse cuenta de que ya no son niños y que el mundo no es un lugar perfecto y pacífico. ¿Qué es lo que quiero mostrar con Tessa y Albus? Bueno, en parte tu lo dijiste. En el capítulo pasado vimos la diferencia entre ellos y Elektra y Louis. Como Ely es desinteresada, y está dispuesta a dejar ir a Louis para que sea feliz, mientras que Albus adopta una postura más posesiva y egoísta, donde no quiere perder a Tessa. Pero sí, hay más cosas. Esta relación es parte de un proceso de crecimiento tanto para Albus como para Tessa. ¿Veremos más de Lucy en este libro? Me han preguntado varias personas. sí, veremos un poco más de ella, pero debo aclarar que Lucy es un personaje casi terciario, así que nunca tendrá un gran protagonismo. ¿Alex no sabe de la Orden del Fénix? Sí, claro que sabe. Pero no está en la Mansión con ellos por varios motivos. Primero, porque su familia es muggle, así que durante el verano él intenta pasar con ellos todo lo que puede. Segundo, porque la Orden intenta involucrar a la menor cantidad posible de los chicos en la guerra. Louis y Lorcan están en la Mansión porque sus padres forman parte de la Orden, pero ellos no participan de las reuniones ni saben los planes que están trazando. ¿Extrañas a Lancelot y al trío de Camelot? Los veremos a ambos... Pronto.

Gracias de nuevo a todos por sus mensajes.

Saludos,

G.