Capítulo 9: Cielo o Infierno

So, so you think you can tell
Heaven from hell?
Blue skies from pain?
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?

Did they get you to trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
Did you exchange
A walk-on part in the war
For a leading role in a cage?

(¿Así que, así que crees que puedes diferenciar
el Cielo del Infierno?
¿Cielos azules del dolor?
¿Puedes diferenciar un campo verde
de unos fríos rieles de acero?
¿Una sonrisa de un velo?
¿Crees que puedes diferenciarlos?

¿Consiguieron convencerte de que vendas
a tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas ardientes por árboles?
¿Aire caliente por la brisa fresca?
¿La fría comodidad por el cambio?
¿Acaso intercambiaste
un papel secundario en la guerra
por un rol protagonista dentro de una jaula?)

Pink Floyd, Wish you were here.


—¡Katya!

Abrió los ojos como si un rayo la hubiese atravesado. Era imposible.

—¡Katya, levántate de una vez! —volvió a llamarla.

Imposible. Imposible. Imposible.

Katya se sentó en la cama, aturdida. Pero ese destello de esperanza ya empezaba a inundarle el pecho. Miró a su alrededor. Reconoció la humilde y cálida habitación al instante. Estaba en la cabaña del bosque. En casa.

Escuchó unos pasos e instintivamente se puso de pie y en guardia. La puerta de la pequeña habitación se abrió, revelando a un muchacho de piel pálida y cabello revuelto. Sus ojos, del mismo color miel que los de ella, la miraban con evidente reproche, los labios fruncidos.

Katya sintió que el corazón se le detenía. Por unos segundos, no fue capaz de respirar. Se quedó paralizada junto a la cama, los ojos abiertos en asombro, sin dar crédito a lo que veían.

—¡Vamos, Katya! Llegaremos tarde al mercado —la apremió nuevamente la voz de su hermano, palmeando las manos frente a ella, instándola a moverse.

—¿Qué? —fue todo lo que salió de la boca rasposa de Katya. Su hermano suspiró.

—¡El mercado! Es domingo, ¿recuerdas? —repitió, comenzando a exasperarse.

—El mercado… —balbuceó Katya, pasándose una mano por los cabellos. Se sorprendió al descubrir que su pelo se encontraba mucho más largo de lo que ella acostumbraba a usarlo… Y al examinarlo entre sus dedos, comprobó también que lucía su color natural castaño claro, en lugar de la tintura rosa que ella solía pintarlo.

—Apúrate. Mamá ya se fue, y papá nos está esperando —le informó mientras giraba para salir. Katya reaccionó.

—¿Mamá ya se fue? —repitió con consternación.

—Sí, ya sabes que es importante llegar temprano si deseas conseguir un buen lugar en el mercado para colocar tu puesto —ahora su hermano la miraba con verdadera preocupación, como si temiera que algo estuviese mal con ella.

—¿Y fue sola? —insistió Katya en el tema. Un terrible presentimiento la invadió, helándole el cuerpo. La sensación de que algo malo estaba a punto de suceder.

Su hermano hizo una mueca de clara incomodidad. Ellos no acostumbraban a moverse solos por el pueblo. Su madre podía permitírselo de vez en cuando porque ella era como el resto de los habitantes del pueblo. Pero para personas como su padre, o como ella y su hermano… no era seguro. Muchos habitantes habían expresado abiertamente y en múltiples ocasiones su descontento con la presencia de su familia entre ellos. No los querían ahí.

—Tenemos que ir por ella—decretó Katya, saliendo de la habitación todavía vestida con la ropa de dormir y descalza. Algo de todo esto le resultaba vagamente familiar. Y no podía quitarse de encima ese espantoso sentimiento de fatalidad. Su hermano la siguió.

—No puedes ir así al pueblo, Kat —se burló con ligereza. Pero la sonrisa se borró de su rostro en cuanto vio la expresión seria de Katya.

—Tengo un mal presentimiento, Kobu —le confesó.

—¡Kobu! ¡Katya! —gritó la voz alarmada de su padre desde el exterior de la casa. El grito gatilló un escalofrío que le recorrió la espalda. Su hermano la miró con ojos enormes, las palabras que ella acababa de pronunciar volviéndose repentinamente más ominosas. Ambos salieron corriendo al mismo tiempo.

No fue necesario preguntarle a su padre lo que estaba sucediendo. En cuanto salieron de la cabaña lo vieron con sus propios ojos. Chispas de color rojo vibrante destellaban por encima de las copas de los árboles. Bastaba con verlas para reconocer la magia en ellas. Y no cualquier magia. Magia controlada. Magia de varita.

Todos los que habitaban en las cercanías del Bosque sabían que no era aconsejable usar magia allí adentro. Al bosque no le gustaba la magia de los humanos. Había que estar loco para arriesgarse a usarla… o verdaderamente desesperado.

—Vamos —les dijo su padre, poniendo una mano sobre el hombro de Katya, sin despegar sus ojos oscuros de las luces escarlatas. Había un brillo de determinación en esa mirada.

Su hermano Kobu adoptó inmediatamente la misma actitud alerta. Katya podía sentir el peligro en el aire. Podía olerlo, prácticamente palparlo. Todos sus sentidos se agudizaron. El bosque sacudió sus ramas y el viento silbó entre sus hojas, generando un sonido similar a un aullido. Algo estaba sucediendo. Algo que al bosque no le agradaba.

Su padre comenzó a correr entre los árboles, y Kobu lo siguió sin vacilar. Katya tardó solo unos segundos en reaccionar, sus piernas moviéndose de forma casi automática. Era imposible ver a su hermano y a su padre delante de ella, pues se movían a una velocidad inhumana, pero ella podía escucharlos. Prácticamente podía imaginarlos en su mente. Cada paso, cada salto, cada movimiento. Habían corrido por ese bosque incontables veces. Ella y Kobu acostumbraban a competir por ver quién llegaba más rápido hasta la frontera con el pueblo. Su padre les había enseñado a saltar entre las ramas, esquivando el suelo y cualquier depredador que pudiera acechar ahí. Les había enseñado a moverse como sombras, a pasar inadvertidos. Les había enseñado a sentir el entorno… A conectarse con el bosque. "¿Lo sientes, Kat? El bosque está intentando hablar contigo" recordó repentinamente mientras corría desesperada detrás de ellos, avanzando vertiginosamente hacia el sitio donde habían vislumbrado las chispas.

Se concentró en sus pies descalzos, pisando ágilmente la tierra casi sin dejar huellas. Inhaló profundamente, percibiendo los aromas que traía la brisa del bosque. Agudizó sus oídos para escuchar hasta el más mínimo sonido.

El bosque le estaba hablando. Estaba enojado. Estaban atacándolo.

Logró vislumbrar finalmente a su hermano y a su padre. Habían enlentecido el ritmo y ahora se movían sigilosamente, agazapados como depredadores, escondiéndose entre la vegetación.

Katya se acercó a Kobu. Su hermano le hizo un gesto con señas, dándole a entender que había alguien cerca. Katya asintió silenciosamente. Kobu tensó su cuerpo, encorvándose listo para atacar, y sus manos se afilaron hasta convertirse en largas y peligrosas garras.

El aroma a flores silvestres y canela llegó hasta ellos, e inmediatamente, Kobu retrajo sus zarpas. Katya sintió un inmensurable alivio.

—Mamá —susurró mientras salía de detrás del árbol.

La mujer frente a ella giró instintivamente con la varita todavía en alto. Tenía el cabello revuelto, las mejillas sonrosadas y una expresión desencajada en el rostro. Pero en cuanto sus ojos rasgados se encontraron con Katya, su mirada se apaciguó y una débil sonrisa asomó en sus delgados labios.

Bajó la varita y envolvió entre sus brazos a Katya. El contacto fue demasiado abrumador para Katya. Los ojos se le llenaron de lágrimas. Deseó que ese momento durara para siempre.

—¡Greta! —escuchó decir a su padre en una exhalación—. ¿Qué está pasando? Hemos visto magia…

—Fui yo. Tenía que alertarlos —interrumpió inmediatamente la madre de Katya. Hablaba de forma agitada y con dificultad. Lanzó una rápida mirada por sobre su hombro antes de agregar—. Tenemos que irnos… Vienen por nosotros.

—¿Quiénes? —preguntó su padre, lanzando miradas confusas hacia el bosque.

—Todos —respondió su madre, jadeante. Se pasó una mano nerviosa por la cabeza, despejándose el cabello alborotado del rostro—. Ha matado a los dos niños pequeños de la familia Ottis.

—Eso es… terrible —convino su padre, manteniendo la calma aunque era evidente que todavía no terminaba de comprender la situación—. Pero no entiendo qué tiene eso que ver con…

—¡Nos culpan a nosotros, Vasil! —estalló Greta, rozando la histeria. Un agudo silencio los envolvió. La madre de Katya se frotó el rostro con ambas manos, intentando tranquilizarse—. Los atacaron durante la noche… Les drenaron hasta la última gota de sangre… —intentó explicarles, pálida y con expresión enferma, como si la sola mención de lo sucedido le provocara arcadas.

—Greta, cariño… Es una confusión. Les explicaremos que no hemos sido nosotros. Que nosotros no… —habló su padre, intentando apoyar una de sus manos sobre el brazo de su madre para tranquilizarla.

Su padre era un idealista. Estaba convencido de que, si demostraban que no representaban ninguna amenaza para el pueblo, y que si participaban activamente en la comunidad y ayudaban al progreso de la misma, eventualmente los magos terminarían por aceptarlos. "Si nosotros no confiamos en ellos, ¿cómo podemos esperar que ellos confíen en nosotros?" solía decirles a ella y a su hermano mayor.

Pero su madre siempre había sido más cauta. Les había advertido de los peligros que podía suponer ser diferentes al resto, y las amenazas que existían en el mundo fuera del bosque. Les había enseñado magia a su propia manera, una magia sin varitas, una magia que provenía del bosque, para protegerse y proteger también su hogar. Tanto Katya como su hermano Kobu había soportado largas y dolorosas jornadas durante las cuales su madre los había tatuado artesanalmente usando una técnica oriental antigua y poderosa. "El bosque les proveerá ayuda cuando la necesiten" les explicaba cada vez que agregaba un nuevo tatuaje a sus pieles.

—¡No van a escucharte! ¡No les importa lo que tengas para decir! ¡Han matado a los dos hijos del Alcalde! —dijo Greta mientras se sacudía la mano de Vasil—. ¿Crees que van a creerte cuando les digas que no bebes sangre humana? ¡Les importa una mierda lo que tengas para decir! ¡Van a matarte antes de que tengas oportunidad de hablar!

Vasil se quedó de piedra. Y Katya vio por primera vez algo que nunca antes había visto en el rostro de su padre: miedo.

—Bien… —masculló por lo bajo Vasil, mientras daba pasos en círculos, meditando—. Kobu, tú irás con tu madre. Katya, tú vendrás conmigo. Les será más difícil encontrarnos si nos dispersamos, y avanzaremos más rápido de a dos.

—Papá… —Katya intentó hablar. Podía sentir ese escozor en la nuca que le anunciaba que el peligro estaba cerca. Persistía en su pecho una espina molesta, ese presentimiento de que algo estaba mal en todo eso. Pero no tenían tiempo para dudar.

—Debemos introducirnos en el corazón del bosque. Los humanos no se animarán a seguirnos tan adentro —aseguró Vasil.

—¿Dónde nos encontraremos? —preguntó Kobu. Su hermano siempre había sido más predispuesto que ella para la acción. Parecía estar siempre listo.

—¿Crees que Jazmín nos recibirá? —preguntó Vasil a su mujer.

—Sí —respondió Greta sin atisbos de duda.

—Entonces nos encontraremos en el corazón del bosque —dictaminó su padre. Estiró una mano para tomar a su hijo del cuello y acercarlo hacia él, hasta que sus frentes prácticamente se tocaron—. Recuerda lo que te he enseñado. Mantente oculto y esquiva el peligro. Y muévete rápido.

—Sí, papá —afirmó Kobu, apoyando su propia mano sobre la de su padre, todavía aferrada a su cuello. Vasil sonrió, y su sonrisa exudaba orgullo.

—Mantente siempre cerca de tu padre —le susurró Greta a Katya, y volvió a abrazarla.

—Siempre —prometió Katya.

—Usa magia sólo si es indispensable —le recordó Vasil a su mujer. Ella le dedicó un gesto indulgente.

—Y tú usa tu fuerza aún si no es indispensable —le recriminó ella con dulzura.

Se miraron en silencio. Ella le acarició la mejilla, y él depositó un beso fugaz sobre sus labios. Katya nunca había apreciado esos pequeños gestos, esos detalles que solían tener entre ellos. Siempre le habían resultado cotidianos e irrelevantes. Ahora, le parecían lo más importante en el mundo. Lo eran todo.

Su padre fue el primero en escuchar las voces y los pasos. Tomó a Katya de la muñeca y tiró de ella para que empezara a moverse. Katya lanzó una última mirada a su hermano y a su madre mientras partían en sentido opuesto a ellos. Lo siguiente que supo, estaba corriendo junto a su padre, abriéndose paso entre los árboles de un bosque que rugía encolerizado.

Ellos eran veloces, pero la gente del pueblo había contado con eso. Se habían imaginado que intentarían escapar. Se habían adelantado.

La trampa los tomó desprevenidos. Escuchó primero un chasquido metálico, y luego, un grito, mezcla de sorpresa y dolor, al tiempo que veía a su padre caer.

—¡Mierda! —gruñó entre dientes apretados Vasil, mientras se llevaba instintivamente las manos hacia el tobillo.

Katya se apresuró a su lado, arrodillándose junto a él para examinarlo. Sus ojos se abrieron horrorizados mientras intentaban comprender lo que estaban contemplando.

Una estructura metálica horripilante, diseñada como la boca de una bestia carnívora, se había cerrado alrededor del pie de su padre. Los dientes de acero le habían atravesado la carne y se había asentado en los huesos. Katya sospechaba que el dispositivo se había cerrado con tanta fuerza que incluso los había fracturado. La sangre emanaba a borbotones de la herida dentada, empapándolo todo de un rojo rutilante.

—¿Qué es esto? —exclamó Katya, horrorizada. Vasil chasqueó la lengua.

—Es un dispositivo no mágico… de cacería —le respondió jadeante, mientras sus ojos recorrían analíticamente el objeto y evaluaban la magnitud del daño sobre su pierna, intentando ignorar el dolor—. Saben que al bosque no le gusta la magia de sus varitas, así que han encontrado una… alternativa.

—¿Nos están cazando como a animales? —Katya sintió la ira crecer dentro de ella como un volcán en erupción. A lo lejos, se escuchaban las voces de los brujos, acercándose cada vez más.

—Katya, concéntrate —la llamó su padre, manteniendo una fría serenidad—. Tienes que abrirlo —le indicó.

—Claro… Sí… —balbuceó ella, aunque no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Respiró hondo, cerrando los ojos para concentrarse, buscando dentro de ella la fuerza que necesitaba para lograrlo.

Las manos le temblaban. Cerró sus dedos alrededor de la trampa metálica y tiró con todas sus fuerzas. Su padre se mordió el labio para ahogar el grito de pura agonía que estaba experimentando, y Katya sintió cómo sus manos se resbalaban a causa de la sangre. Las voces de los magos se oían cada vez más cerca.

Con otro chasquido metálico, finalmente la trampa cedió bajo la fuerza animal de Katya. Su padre retiró el pie rápidamente y se arrastró hacia el árbol más cercano. La sangre no paraba de chorrear. El pie estaba torcido en un ángulo anormal, los huesos demasiado rotos como para poder pisar.

Vasil levantó la mirada hacia su hija y le sonrió con resignación.

—No —dijo Katya obstinadamente.

—Kat…

—No voy a dejarte —le dijo ella.

—No puedo escapar así —señaló lo evidente.

—Entonces pelearemos —insistió ella.

—Son demasiados —puntualizó Vasil—. Y yo estoy herido.

—Tiene que haber alguna manera… —titubeó Katya, desesperada. Su padre se recostó contra el árbol, alivianando el peso de su pierna lastimada.

—Necesitamos ayuda, Kat —jadeó su padre.

—Mamá y Kobu… —sugirió ella, pero su padre negó con la cabeza.

—No. Ellos no pueden ayudarnos —la interrumpió—. Tienes que llamar a tu amigo, Kat.

—¿Qué? —la tomó completamente desprevenida.

Su padre se despegó del árbol y se acercó rengueando hasta ella. Katya estiró las manos a tiempo para sujetarlo y evitar que cayera al suelo. Su padre la contempló seriamente.

—Él conoce gente que puede ayudarnos, hija. Gente poderosa. Ellos pueden detener esta cacería —insistió Vasil con vehemencia—. Tienes que decirme el nombre de tu amigo.

Katya miró directamente a los ojos suplicantes de su padre. Y entonces, la verdad la golpeó como un látigo.

—No —respondió Kat, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Su padre abrió los ojos enormes, la decepción volviéndose abrumadora.

—Kat… —susurró Vasil suplicante.

Pero Katya lo soltó, liberándose de sus manos y dando un paso hacia atrás. Vasil cayó de rodillas frente a ella.

—Lo siento, papá. Pero no creo que ellos puedan ayudarte —se lamentó la muchacha. Una parte de ella se quebró mientras lo decía.

—¿Acaso el nombre de ese muchacho vale más que la vida de tu padre, Kat? —gimió Vasil, casi implorando desde el suelo. Una sonrisa amarga se dibujó en el rostro de su hija.

—Mi padre está muerto —recordó Katya, y el dolor del aquel recuerdo llegó a ella desde lo profundo de su memoria—. Toda mi familia está muerta —siguió recordando.

—¡Lo estaremos si tú no nos ayudas! —la culpó Vasil.

Todo se sentía tan real… Se veía tan real. Tanto que, por un momento, Katya se lo había creído. Había soñado tantas veces con poder volver el tiempo atrás, que había ignorado ese sexto sentido dentro de ella que le decía que algo no cuadraba. Había deseado tanto que fuera verdad… Su familia, el bosque… Todo. Pero ese no era su padre. Ese no era su hogar. No era un sueño siquiera. Era una pesadilla. Una mentira.

—Tú… no eres real —sentenció finalmente, poniendo fin a aquella farsa.

Una risa sádica brotó de los labios de su padre mientras que éste se ponía de pie y se erguía en toda su altura. El bosque entero comenzó a disolverse alrededor suyo, un remolino de sombras indistinguibles. La figura de su padre se distorsionó frente a ella para ser reemplazada por la de un hombre apuesto y escalofriante al mismo tiempo.

Crucio —lo escuchó pronunciar justo antes de sentir la descarga de dolor sobre su cuerpo.

Era un dolor profundo, que penetraba hasta los huesos, que escocía debajo de la piel, y le atravesaba la cabeza, impidiéndole pensar en nada. Durante los segundos que se le hicieron una eternidad, todo se redujo a sufrimiento. Y entonces, se detuvo.

Estaba amarrada a una silla, con las manos firmemente atadas a la espalda y los pies aferrados a las patas de la misma para evitar que se cayera. Sintió que una mano se cerraba sobre sus cabellos y tiraba para obligarla a levantar la cabeza. Katya se sentía tan entumecida que fue incapaz de ofrecer resistencia.

El hombre que la sujetaba del pelo la obligó a mirarlo a la cara, mientras inclinaba su rostro sobre ella como observando una pieza de arte. La comisura de su labio se curvó en una sonrisa torcida, apenas mostrando la dentadura blanca que se escondía debajo.

—Vaya que nos estamos divirtiendo juntos, híbrida —se rió Duncan Ford.

Katya percibió el sádico placer que emanaba su voz. Verdaderamente disfrutaba de torturarla. En otra ocasión, ella le habría respondido con su habitual temeridad. Pero los días de encierro y las sesiones reiteradas de tortura física y psicológica empezaban a hacer mella en su espíritu. El recuerdo del perfume de su madre todavía flotaba fresco en su memoria. Si cerraba los ojos, podía visualizar perfectamente el rostro de su hermano. Podía escuchar la voz de su padre, serena y reconfortante. Había sido demasiado real…

—Se está debilitando —susurró otra voz, ansiosa. Katya había aprendido a reconocerlas. Le pertenecía al muchacho joven e inclemente que acompañaba habitualmente a Duncan Ford durante las sesiones de tortura.

—Paciencia, Heros —lo adoctrinó Ford de manera condescendiente—. Cualquiera puede matar. Pero quebrar el espíritu de alguien… Doblegar su voluntad… Eso requiere de una destreza que solo se adquiere si se tiene paciencia —hizo una pausa y miró a Katya de reojo—. Tendrás tu oportunidad con ella mañana —le prometió.

—Sí, señor —respondió Heros, y había un deleite en su voz que hizo que a Katya se le erizaran los vellos de la nuca.

—Llévatela, muchacho —ordenó Ford con un movimiento despectivo de la mano, dándole la espalda.

Katya sintió que las sogas que la sujetaban a la silla se soltaban. Su cuerpo cayó hacia delante sin que pudiera contenerlo, pero alguien la sostuvo antes de golpear el suelo.

—Vamos —le susurró el muchacho que la estaba sosteniendo, mientras se pasaba el brazo de ella por sobre los hombros para arrastrarla.

Katya siempre se sorprendía con la gentileza con que ese chico la manipulaba. La guió de regreso hasta su calabozo con lenta paciencia. Cada paso que daba era un esfuerzo descomunal para ella. Todo su cuerpo se quejaba. Los músculos le ardían, los huesos le dolían y la garganta le quemaba, encrudecida a causa de sus gritos.

El muchacho la depositó con delicadeza contra una de las paredes del calabozo. No se gastó en encadenarla. Sabía perfectamente que después de esas violentas sesiones de Legeremancia con Ford los prisioneros quedaban demasiado agotados como para poder representar algún tipo de peligro. Incluso ella, que había resistido estoicamente las primeras semanas.

El tiempo se había vuelto algo difícil de interpretar con el paso de los días. Al principio, se las había arreglado para llevar la cuenta. Había observado atentamente los cambios de guardia, escuchado los comentarios de los carceleros, memorizado los horarios. Podía estimar las horas en función de aquellas cosas.

Katya era fuerte. Había crecido en un lugar peligroso al que había llamado su hogar. Había sobrevivido por sus propios medios durante mucho tiempo. Por sus venas corría sangre de una raza inmortal.

Había representado todo un desafío para Duncan Ford. Allí donde la mayoría de los humanos se rompían y se deshumanizaban, ella había resistido. No tenía miedo. Todo lo que alguna vez le había importado en la vida le había sido arrebatado. No quedaba nada. Atrapada en aquella cárcel, Katya comprendió que no le importaba morir.

Pero Duncan no tenía planes de matarla. Su mente era demasiado retorcida como para contentarse simplemente con su muerte. Quería romperla.

Lentamente, lo estaba consiguiendo. Katya se estaba rompiendo. Las sesiones diarias de tortura física, sumado a la falta de alimentos, principalmente de sangre, habían debilitado su cuerpo.

Pero lo que más la preocupaba era su mente. La mente de Katya no era como la de los brujos. Su sangre vampira le proveía una resistencia inusual, y Duncan Ford se tomó aquello como un desafío personal.

Las primeras semanas, Katya logró mantenerlo fuera de sus recuerdos. Pero Ford estaba decidido a obtener la información que ella guardaba. Quería saber quiénes eran los magos que habían visitado a Katya. Quería saber qué era lo que buscaban en el Bosque. Quería información sobre Ted.

Katya prefería morir antes que traicionar a Ted Lupin.

Pero Ford empezaba a resquebrajar su mente, y cada día le costaba más diferenciar la realidad de la ficción. Ya no sabía cuándo estaba sumergida en una ilusión y cuando estaba contemplando el mundo real. Había perdido la noción del tiempo. Cada minuto allí se sentía una eternidad. Estaba perdiendo la cabeza.

Ese día, Ford había estado muy cerca de conseguir su objetivo. Había accedido a uno de los recuerdos más dolorosos que Katya guardaba con mucho recelo, y había logrado convencerla de que era real. Lo había recreado para ella con sorprendente verosimilitud.

—Toma —le dijo la voz del muchacho mientras se arrodillaba ante ella y le tendía un tazón con agua.

Una risita irónica, carente de humor, escapó de sus labios de Katya. El muchacho frunció el ceño, pero volvió a empujar el tazón hacia ella, acercándolo a su boca. Katya bebió. Incluso tragar le resultaba doloroso.

El joven sostuvo el cuenco hasta que ella terminó de beber, y luego lo dejó a un costado. Se sentó frente a ella y la contempló analíticamente con sus ojos verdes oscuros y penetrantes. Había una mezcla de admiración e indignación en su expresión. No podía evitar maravillarse con su resiliencia, y al mismo tiempo, parecía molestarle que fuese tan testaruda.

—Di de una vez lo que tienes para decir, brujo —habló Katya con voz ronca, reclinando la cabeza hacia atrás y apoyándola contra la pared. Entrecerró los ojos mientras intentaba recuperarse.

—¿Cómo lo hiciste? —le preguntó finalmente el brujo—. ¿Cómo te diste cuenta que no era real?

Katya esbozó una sonrisa torcida, y lo contempló a través de sus ojos entrecerrados.

—Mi padre nunca habría dicho eso —aseguró la híbrida, encogiéndose levemente de hombros.

El muchacho se quedó en silencio, su rostro carente de cualquier tipo de emoción. Sus ojos, en cambio, parecían turbados. Luego de unos segundos donde pareció estar debatiéndose internamente con algo, finalmente sacó su varita y comenzó a curar las heridas de Katya. Trabajaba de forma metódica, casi distante, concentrándose en las lesiones y evitando mirarla a la cara mientras lo hacía.

Aquel muchacho era un rompecabezas que ella no terminaba de armar. Lo había visto arrastrar y golpear a otros prisioneros. Incluso lo había escuchado torturar y matar. Los gritos se sufrimiento siempre atravesaban las paredes por más gruesas que fueran. Sabía que él era uno de ellos.

Pero no con ella. Nunca con ella. Por algún extraño motivo que no terminaba de descifrar, con ella era diferente. En aquella prisión, Katya había recibido todo tipo de castigos por parte de los magos, excepto de él.

Al principio, el chico se había mostrado reticente a querer oficiar como su carcelero. Katya lo había escuchado intentar cambiar de puesto con otros de sus compañeros. Los primeros días, evitaba mirarla siquiera a la cara. Se limitaba a llevarla desde el calabozo hasta la sala de torturas y de regreso.

Un día, después de una sesión particularmente cruel a manos del aprendiz de Ford, Katya no fue capaz de caminar de regreso a su prisión. El muchacho tuvo que cargarla. Cuando la depositó en el suelo del calabozo, creyendo que Katya estaba inconsciente, le curó algunas de las heridas más graves que tenía.

Al día siguiente, le trajo agua. Katya se la escupió en la cara, enfurecida. Lo acusó de hipócrita. Intentó lanzarse contra él pero las cadenas reforzadas la retuvieron. Antes de que el muchacho abandonara el calabozo, creyó ver en sus ojos una sombra de dolor.

Pasaron dos días sin que Katya volviera a verlo. Cuando finalmente apareció otra vez, trajo con él comida. Carne cruda. El aroma metálico de la sangre llegó hasta Katya incluso a través de la puerta cerrada. La boca se le llenó de saliva. Llevaba días, tal vez incluso una semana, sin comer. Pero su orgullo la obligó a mantenerse erguida e indiferente cuando el muchacho extendió el plato hacia ella. Lo dejó en el suelo, a una distancia que Katya pudiera alcanzar con facilidad, y salió nuevamente del calabozo sin decirle nada. Apenas la puerta se cerró, ella se abalanzó sobre la carne.

Poco después de aquel evento, Katya recibió otra intensa sesión de tortura durante la cual perdió el conocimiento. Durante los días siguientes, cicló entre la oscuridad y la conciencia, sin diferenciar del todo el mundo de los vivos del de los muertos. Pero en esos breves momentos en los que lograba conectar con la realidad, se encontraba con que muchacho estaba allí, curándole las heridas y sirviéndole agua directamente en los labios.

Una noche (o al menos ella creía que era de noche, ya no estaba segura de cómo transcurría el tiempo) el aprendiz de Ford entró en el calabozo mientras el muchacho atendía a sus heridas. Katya siempre fingía estar dormida cuando lo hacía.

—¿Cómo se encuentra? —preguntó Heros, aunque su tono de voz no podía ser más desapasionado.

—Viva —respondió en tono monocorde el muchacho.

—¿Está en condiciones de que continuemos trabajando sobre ella? —presionó Heros. Hablaba como si Katya fuese simplemente un experimento, y su convalecencia un estorbo que les impedía seguir avanzando.

—Si intentas interrogarla en este estado, morirá —aseguró el muchacho, y Katya percibió cierta irritación en su voz, como si se estuviera conteniendo de decir algo más.

—Eso es irrelevante si logramos hacerla hablar —dijo Heros con desdén. Katya sintió que el muchacho respiraba hondo antes de responder.

—Mírala —le respondió con rudeza—. ¿Te parece que puede hablar?

—Bien —aceptó Heros chasqueando la lengua—. Avísame cuando esté lista —y abandonó el calabozo.

Katya esperó unos segundos antes de abrir los ojos. El muchacho retrocedió instintivamente al notar que estaba despierta.

—Le has mentido —logró articular con dificultad, intentando incorporarse del suelo y sentarse. El muchacho sostenía la varita en su mano y todo en su postura delataba su estado de alerta. Katya no estaba encadenada.

—Sí —respondió él, y a pesar de que se encontraba en una situación de riesgo, su voz se escuchó tranquila y segura, casi desafiante.

—¿Por qué? —preguntó Katya, intentando enfocar su mirada sobre él. El muchacho curvó una ceja de forma arrogante.

—¿Hubieras preferido que no lo hiciera? —retrucó. Katya no pudo evitar sonreír sarcásticamente.

—Me has estado curando —probó de otra forma. El chico hizo una mueca.

—Si mueres, todo lo que sabes muere contigo —intentó sonar indiferente. Pero Katya sabía que ese no era el verdadero motivo.

—Claro —respondió ella burlonamente, y se acomodó en una postura relajada contra la pared. Observó por el rabillo del ojo que el muchacho también se relajaba.

—¿Por qué no les dices lo que quieren saber? —le preguntó repentinamente. Katya soltó una risa entre dientes.

—¿Por qué habría de hacerlo?

—Te matarán si no lo haces.

—Me matarán si lo hago.

—No si decides unirte a nosotros —aseguró el muchacho. Katya inclinó la cabeza hacia el costado para poder mirarlo mejor.

—Es una puta broma, ¿no? —fue todo lo que se le ocurrió responder, a pesar de que podía sentir el fuego de la ira empezando a arder en su pecho.

—Si colaboras con nosotros…

—¿Me dejarán irme de aquí, así sin más, como si nada hubiera sucedido? —se rió de forma histérica. El muchacho frunció el ceño, contrariado. —Vamos a dejar algo en claro, brujo: nunca voy a colaborar con ustedes.

El muchacho suspiró con resignación y se llevó una mano a la cabeza, deslizándola por su cabello corto hasta llegar a la nuca. Lucía frustrado. Abandonó el calabozo sin decir nada más.

Katya pensó que ya no volvería. Pero lo hizo. Volvió al día siguiente para llevarla a una nueva sesión de legeremancia y tormento. Y luego la guió de regreso hasta el calabozo. Como si hubiesen llegado a una especie de acuerdo tácito, Katya se dejó curar por el brujo en absoluto silencio.

Y así se sucedieron los días. Las semanas. Los meses. Algunas veces, conversaban. Siempre terminaban con Katya diciendo algún comentario ácido y él frunciendo el ceño y abandonando la celda. Pero por algún motivo, siempre volvía. Su llegada anunciaba el dolor de una nueva sesión de legeremancia, pero también se había convertido en la única compañía allí adentro. Ese muchacho ceñudo y contradictorio era la razón por la cual Katya aún no había perdido la cabeza… Ni la vida.

—¿Qué fue lo que sucedió verdaderamente ese día en el bosque? —le preguntó el muchacho repentinamente, mientras terminaba de vendar un corte en su antebrazo.

Le estaba preguntando del recuerdo que Katya acaba de revivir durante la sesión de Legeremancia. Katya inspiró profundamente y enderezó la cabeza para poder mirarlo. El muchacho pareció sentir la intensidad de esa mirada sobre él, porque detuvo lo que estaba haciendo y finalmente la miró a la cara.

—Mi padre me ordenó que siga sin él —respondió Katya, sintiendo que le costaba pronunciar las palabras. Su garganta se había cerrado inexplicablemente—. Lo mataron antes de que yo pudiera buscar ayuda.

Los ojos verdes del joven brujo estaban clavados en ella y su rostro tenía grabada una expresión que Katya no lograba terminar de descifrar. En otra circunstancia, habría pensado que el muchacho se lamentaba por ella.

—Mañana no tendrán piedad contigo —le aseguró él. Pero no era una amenaza, sino todo lo contrario.

—No me digas que estás preocupado por mí, brujo —se animó a bromear sarcásticamente ella. Pero el muchacho mantuvo su expresión sombría.

—Has logrado resistir más que la mayoría de los prisioneros… Pero todos se quiebran al final —vaticinó crípticamente el muchacho. Katya tragó saliva, sintiendo la garganta repentinamente seca.

—No voy a darles lo que quieren —se empecinó ella. El chico resopló.

—Hoy estuviste a punto de hacerlo —le recordó. Katya frunció el ceño.

—Pero no lo hice.

—Porque Ford no quiso seguir presionándote. Porque le divierte jugar con tu mente —afirmó el muchacho, con una sonrisa que carecía completamente de alegría—. Pero mañana no se detendrá… Conseguirá lo que busca, o te matará en el intento.

—Entonces supongo que esta es nuestra última velada juntos, brujo —suspiró Katya con amargura. Pero una parte de ella sintió alivio al pensarlo. La muerte no parecía tan terrible después de todo lo que había tenido que soportar allí adentro.

Pero el muchacho gruñó molesto al escucharla, y se puso de pie con brusquedad, dándole la espalda.

—Tienes que escapar de este lugar —sentenció repentinamente, como si acabase de resolver un enigma y esa fuese la única solución posible. Katya rió entre dientes, pero el muchacho giró hacia ella y la expresión en su rostro era de pura determinación.

—¿Y cómo sugieres que lo haga? —retrucó ella, levemente molesta. La idea de fugarse se le había cruzado por la mente cientos de veces durante esos meses de encierro. Había ideado miles de planes en su cabeza. Y uno a uno, los había descartado.

—Habrá un cambio de guardia en breve. Durante unos minutos, esta zona de la fortaleza quedará prácticamente libre. Si tomas el pasillo hacia la izquierda, llegarás a una torre. Aún no han terminado de reforzar las barreras allí… Podrás abrirte paso a través de ellas y…

—¿Cómo pretendes que haga eso? —espetó Katya mientras se ponía de pie ayudándose con la pared. Se señaló a sí misma con una mano para reforzar su mensaje. No estaba en condiciones de llevar adelante una fuga.

—Eres una bruja —señaló él como si fuese una obviedad. Katya lo atravesó con la mirada.

—No, no lo soy —gruñó entre dientes apretados.

—Sí, si lo eres. Escuché que usaste magia en el bosque cuando te capturaron —la contradijo de manera testaruda.

—¡No lo entiendes! ¡No sé usar mi magia! —se enfureció ella. El joven brujo dio un paso hacia atrás, sorprendido por la reacción.

—¿Entonces cómo…? —murmuró confundido.

—No era mi magia. Era el bosque. Yo simplemente canalicé la magia del bosque —intentó hacerle entender. El muchacho se pasó la mano por los labios en un gesto pensativo.

—¿Puedes canalizar la magia de cualquier fuente? —preguntó después de unos segundos de meditar al respecto.

—¿Cualquier fuente? —repitió confusa.

—¿Puedes alimentarte de mi magia, por ejemplo? —sugirió el joven brujo.

—Yo... Nunca... ¡Qué mierda importa eso! —volvió a exasperarse Kat, resoplando por la nariz—. Aún si pudiera, hacer magia me demanda una terrible cantidad de energía. Energía con la que no cuento... Estoy demasiado débil —dijo con resignación, mientras se dejaba caer nuevamente al suelo, encerrando la cabeza entre las rodillas flexionadas. Katya había considerado todas las opciones, en múltiples ocasiones con anterioridad. No había salida.

—Toma mi sangre —dijo el brujo.

Katya levantó la cabeza convencida de que había escuchado mal. El muchacho percibió la incredulidad en su mirada porque se apresuró a inclinarse frente a ella para explicarse mejor.

—Mi sangre es sangre mágica. No solo te ayudará a recuperar fuerzas, sino que además podrás canalizar su magia y usarla para salir de aquí—dijo atropelladamente el muchacho, una sonrisa triunfante comenzando a dibujarse en sus labios.

—Te has vuelto completamente loco —susurró Katya con ojos enormes y aterrados, mientras intentaba alejarse de él.

—Es tu mejor oportunidad —sentenció él volviendo a incorporarse y adoptando una postura erguida y orgullosa.

—No puedo hacerlo —jadeó Katya, alejándose hacia un rincón del calabozo, la simple sugerencia de tomar la sangre del muchacho demasiado tentadora como para quedarse cerca de él.

—Tienes que hacerlo —insistió él.

—¿Por qué me estás ayudando? —escupió Katya con renovado enojo, y sus ojos relampaguearon con un tenue destello rojo. El joven brujo se amedrentó ante la pregunta, bajando la mirada avergonzado.

—Ford me asignó para que fuera tu carcelero —respondió inesperadamente—. Pensó que yo tendría más posibilidades de ganarme tu confianza y convencerte de que colabores con nosotros.

Katya no se había esperado esa respuesta, ni tampoco el dolor que le provocó escucharla. Intentó mantener la compostura y esconder la decepción que le producía.

—¿Po-por qué pensó eso? —trastabilló con las palabras. Él seguía evitando su mirada.

—Porque yo solía conocer a alguien como tú —respondió como si fuera una confesión, su pecho desinflándose mientras lo decía.

—¿Cómo yo?

—Una híbrida —aclaró. El rostro de Katya se endureció al escuchar esa palabra.

—Ya veo —dijo en un tono grave y peligroso—. ¿También a ella le mentiste y la engañaste haciendo que confiara en ti para luego traicionarla? —a pesar de que intentó mantener un tono estoico, el resentimiento se filtró en su voz.

Para su sorpresa, el muchacho soltó una risa débil y lastimera. Levantó finalmente la mirada, y Katya se sorprendió al ver su rostro desfigurado por el dolor.

—Sí, también lo hice —masculló con voz quebrada. Inesperadamente, sintió pena por él.

—¿Por qué habría de confiar en ti? —Katya ya no sabía qué pensar. Él se encogió de hombros y abrió las manos a los costados del cuerpo, en un gesto de entrega.

—Porque si ella estuviese atrapada en una situación como ésta, me gustaría que alguien acudiera a ayudarla —respondió con transparencia.

En ese instante, Katya pudo ver finalmente a través de la barrera invisible que solía distanciarlos. Él era otro prisionero más en aquel lugar.

—Descubrirán que me has ayudado y te matarán —contempló Katya de golpe. Él negó con la cabeza.

—No, no lo harán. Les diré que me atacaste mientras te estaba curando y me dejaste inconsciente antes de que tuviera tiempo de dar la señal de alerta —la contradijo el muchacho. Katya vaciló, insegura.

—Hay una razón por la cual nunca he bebido sangre humana —fue el turno de confesarse de Katya—. Si pruebo tu sangre… No estoy segura de ser capaz de detenerme a tiempo.

—Supongo que ambos tendremos que poner un voto de confianza en el otro —bromeó con falsa ligereza el muchacho. Katya dio un paso hacia él.

—Si vamos a hacer esto, no puedo seguir llamándote brujo —le pidió ella, usando el mismo tono casual que él. El joven brujo sonrió.

—Puedes llamarme Lancelot —le concedió.

—Lancelot… —repitió lentamente Katya—. Esto va a doler —anunció.

Lancelot asintió con un movimiento seco y silencioso de su mentón, y tomando una gran bocanada de aire, le dio la espalda. Con la poca fuerza que le quedaba, Katya tiró de su cabeza hacia un costado y, sin pensarlo, clavó sus dientes en su garganta.. El brujo soltó un gemido de sorpresa y la híbrida se apresuró a colocar su otra mano sobre la boca de él, silenciándolo.

La sangre de Lancelot inundó su boca, tibia y espesa, y Katya creyó que iba a desmayarse a causa del estallido de placer que le provocó su sabor. Sedienta y desesperada, continuó bebiendo, sintiendo como todo su cuerpo se regocijaba con esta nueva fuente de energía. La criatura que habitaba dentro de ella estaba despertando después de una larga hibernación. Nunca antes había experimentado algo igual. Era adictivo y delicioso, y con cada gota que bebía podía percibir como su cuerpo se fortalecía como nunca antes.

Lancelot se sacudió entre sus manos, intentando liberarse. Katya lo presionó con más fuerza, enroscando uno de sus brazos alrededor del tórax con renovada fuerza, inmovilizándolo. Sus manos eran ahora garras imposibles de doblegar. El joven brujo soltó un gemido apagado contra su mano, y se sacudió una última vez antes de quedarse inmóvil entre sus brazos.


Primero, decir que la canción que elegí para este capítulo me parece un himno más que una canción. Su letra es simplemente... Wow, me vuela la cabeza. Si no puse toda la letra completa fue porque me parecía demasiado para el encabezado del capítulo, pero recomiendo enfáticamente a todos que, si no conocen la canción, la escuchen. Y si ya la conocen, la vuelvan a escuchar entera. Toda la canción aplica a este capítulo, de principio a fin.

Este capítulo originalmente iba a contener otra escena más... Pero cuando empecé a escribir la historia de Katya simplemente no pude detenerme. Y cuando estuvo terminada, me pareció que ameritaba un capítulo por si solo. No solo por su longitud (porque es bastante largo en sí) sino más bien por la intensidad en su contenido.

Desde que apareció el personaje de Katya muchos me han preguntado sobre su pasado. A lo largo de la historia había dejado entrever un poco sobre ella. Sabíamos que su familia estaba muerta. Sabíamos que su padre había sido un vampiro y su madre una bruja. Sabíamos que ella tiene un profundo resentimiento hacia los magos, y que reniega de su propia naturaleza humana. Pero no terminábamos de entender bien por qué...

Ahora lo saben. Al menos una parte. Todavía me guardo algunas cosas para más adelante, jeje.

¡Lancelot! Cerramos el capítulo anterior con Hedda preguntándose qué estaría haciendo para la Rebelión, y aquí obtenemos la respuesta. Aunque no es tan simple como decir que "trabaja para la Rebelión"... Pero bueno, ¿cuándo las cosas han sido simples en mi historia? Jaja.

Decidí guardar para el final su identidad porque quería presentarles al personaje tal como lo conoció Katya, y que no entrara en juego todo lo que nosotros ya sabemos de él. Quería que lo vieran como ella lo vio durante su encierro: su carcelero, el hombre que la llevaba todos los días a su sesión de tortura, un mago capaz de torturar y matar... Y al mismo tiempo, la persona que la cuidó, la curó, la mantuvo viva y finalmente la ayudó a escapar. Un muchacho que parece en constante guerra consigo mismo.

Ya me dirán ustedes qué percepción tuvieron de Lancelot en este capítulo (no quiero sesgarlos con mi opinión porque... bueno, no deja de ser una opinión jaja). ¿Se dieron cuenta de que era él antes de llegar al final? Porque fui dejando algunas pistas por ahí... ;)

Prometí responder los reviews que han dejado en este capítulo, y así lo haré:

Marri: ¿Quieres un casamiento entre Ted y Vicky? Ey que recién están empezando a reconciliarse, no hay necesidad de apresurarnos. Las pociones desaparecidas... Un poco sospechoso no? Pero bueno, tienes que pensar que muchas personas pasan a diario por el cuartel, y aunque no lo relate en la historia, constantemente están llevando a cabo misiones para la Orden... Reclutando gente para pelear contra la Rebelión, viajando a distintos lugares. Todos viajan con un kit básico de primeros auxilios, sin contar que también la batalla contra la Rebelión al final del libro pasado los dejó bastante cortos de recursos... Y están operando desde la clandestinidad, así que no quieren atraer demasiado la atención. En medio de todo esto, no sería raro que alguien tome una botella de poción para dormir sin avisarle a Vicky. Jasper y Rick... Son muchos los que piden esto. Lo entiendo... pero no lo entiendo jajaja. Es decir, ¿los ven compatibles? ¿Para cuando el dragón de Rick? No es tan fácil conseguir un dragón, jajaja. La Orden está trabajando en ello. ¿Kevin Smith y Patrick Smith son familia? Sí, primos segundos. Claramente no se llevan bien entre esas dos ramas de la familia jaja. Sobre el último capítulo... Sí, fueron muchos temas, pero que creo que nos da una idea aproximada de dónde estamos parados en la guerra, ¿no? Albus y el Amuleto: creo que cuanto más tiempo comparte con el objeto, más se va dando cuenta de que es un regalo muy especial y muy valioso. Por si quedó la duda: Elektra no fue al cumpleaños de Albus. Es por eso que él está tan preocupado... Porque no se esperaba que Ely le plantara la cara de esa forma. Un golpe fuerte para alguien con un ego como Albus.

Severus 8: ¿Así que le habías planeado siete hijos a Hedda? Jajaja, independientemente de lo que le depare el futuro a Hedda, yo personalmente no la veo con mucho instinto maternal, pero vamos que esto es un fanfiction, todos están autorizados a imaginar lo que gusten jaja. El trabajo de Draco con Lily es mucho más delicado y sutil que el entrenamiento que él recibió. Cómo él mismo le da a entender a Harry en la charla, no quiere lastimar la mente de Lily, ni presionarla más de no necesario. Y también lo vimos durante el entrenamiento en sí, que Lily describió que Draco era muy cuidadoso al entrar en su mente. ¿Es Ted más fuerte que los hombres lobos? No, no necesariamente. Recuerda que lo que Ted atraviesa no son verdaderas transformaciones, y siempre que se encuentra cerca de la luna llena es cuando más riesgo tiene de perder el control. Y al igual que Hedda, su mordedura no transforma a la otra persona en hombre lobo. Y sí, por ahora la única forma que han conseguido de sacar la parte animal de Ted es "provocándolo", ya sea con agresión física o poniendo en riesgo a alguien importante para él... Victoire. El tema de los escasos recursos para pociones de la Orden... Expliqué un poco en otro review. Primero, hay que considerar que son una organización clandestina, e imagino que, al igual que sucede en el mundo real, en el mundo mágico muchas pociones o ingredientes deben ser de venta regulada... Necesitas receta o permiso para poder obtenerlos. Así que no es taaaan fácil conseguirlos, aún si eres Harry Potter. Por otro lado, si alguno de ellos fuera a comprar o solicitar gran cantidad de estos insumos, llamaría la atención, y recuerda que están intentando mantener un perfil bajo. La Rebelión todavía no conoce a todos los miembros de la Orden del Fénix. Por otro lado, los requerimientos de pociones han sido importantes en el último tiempo... Piensa que tuvieron las batallas contra la Rebelión, las misiones en Rusia, en Alemania. Y tercero: sí, gran parte del comercio de importación de ingredientes de pociones está controlado por la familia Wence. No es un factor menor. En lo posible, la Orden va a intentar evitar comprar de sus enemigos. Y cuarto... No hay tantas personas que sepan hacer algunas pociones que son particularmente difíciles. Victoire es buena en pociones, Scarlet también, Hermione está ayudando también... Pero bueno, algunas son recetas complejas y que toman meses en estar listas. Así que la colaboración de James y Hedda es fundamental :) ¿Felicity puede luchas junto o subir a otro dragón diferente a Lucifer? Sí, podría, pero no puede controlarlos a todos al mismo tiempo. Un dragón, un domador. Y sí, efectivamente, la conexión siempre será más fuerte con Lucifer. Jajaja Me causa gracias que estás en todos los detalles. ¿Por qué el nombre Lucifer? Bueno, Felicity explica un poquito... Y me gustó la idea de que un dragón se llamara como el señor del infierno. Pero bueno, ya sabes que me gusta elegir con cuidado los nombres jeje. ¿Todos los ciegos mágicos son así? Vaya... Si tengo que ser sincera, nunca me detuve a pensarlo jaja. Pero supongo que sí... Al menos los que nacen ciegos. Como un sexto sentido que desarrollan gracias a la magia. ¿Sangre de thestral? Sí, es porque los thestrals tienen un gran sentido de orientación, así que se me ocurrió que su sangre podría servir para localizar un lugar... Como un GPS jaja. El tema de las almas gemelas... No, creo que es algo más espiritual, no exclusivo de magos. O al menos, así lo es en mi historia. Un muggle y un brujo podrían ser tranquilamente almas gemelas. ¿Está el Mago tratando de descubrir donde está el otro espejo? Seguramente. Pero no es tan simple. La Mansión está protegida por un Guardián Secreto ;) Y no te preocupes si no pudiste dejar un comentario más largo en el último capítulo. Ya tendremos tiempo de ponernos al día ;)

EJ-RP: ¿así que el capítulo anterior tuvo mucho romanticismo? Y yo que pensaba que eso era algo que no abundaba en mi literatura jaja. ¿Llegará un momento en el que Ted logrará dominar a su lobo y usarlo a placer y conveniencia? Sin duda, sería el escenario ideal, y es el objetivo. Pero como hemos visto... No es tarea fácil. ¿Dónde está Felicity con el dragón? ¡En los terrenos de la Mansión Malfoy! En mi mente, es un predio inmenso, y tiene un bosque en algún lugar donde el dragón puede esconderse, jaja. ¿Tan baja estima se tiene Felicity al decir que no se merece a alguien como Thomas? En el fondo, Felicity es una persona bastante insegura de sí misma. La ubicación del Mago... ¿Aquilanest? Jaja, esa es la base de operaciones de la Rebelión, así que sí, es muy probable que el espejo esté ahí. Pero el Mago no está tiempo completo allí ;) ¿El otro lado puede hacer lo mismo, intentar rastrearlos? Sí, claro que puede, y muy seguramente ahora que saben que Harry lo tiene lo intenten. ¿Es posible que sepan o sospechen que Draco ayuda a la Orden? Mmmm... No hay muchas cosas que puedan vincularlo directamente a la Orden, a excepción de la Mansión. Si llegaran a descubrir que efectivamente el cuartel es la Mansión, entonces es probable que hagan también la conexión con Draco. ¿Cómo va avanzando el hechizo para combatir las sombras? Está en proceso, jaja. Por otro lado: me encantó el review que dejaste por el capítulo pasado. En serio, me pareció increíble que tomaras frases de los personajes como para señalar cosas que te habían llamado la atención del capítulo. Y han sido muy acertadas. Voy a hacer pequeños comentarios sobre algunas de las frases: "Pero Yaxley contemplada el intercambio de palabras con una expresión divertida"... Volvemos a ver un poco al Jasper petulante y engreído que conocimos al principio de Camelot. "Quería sentir algo, aunque fuese simplemente el dolor de un golpe" Draco... Una forma de ejemplificar el nivel de entumecimiento y disociación con la realidad que uno puede sentir cuando atraviesa un duelo. "La pieza muere con el dueño" Zaira es una de las pocas personas "adultas" que no trata a Albus como a un niño. Nunca lo ha hecho. Ese es uno de los motivos por los cuales Albus la aprecia y admira tanto, y por lo que le gusta hablar con ella. Zaira es sincera, le dice la verdad. Las piezas del Amuleto, una vez repartidas, no pueden reasignarse a otra persona. Y la conexión dura en tanto las personas estén vivas. Solo cuando todos los dueños de un Amuleto mueren sus piezas pueden volver a unirse y repartirse entre nuevos dueños. "Sea donde sea que está escondido, no desea que lo encuentren" Esta frase de Jaques nos adelantaba un poco lo que está sucediendo con Lancelot, como podemos ver en este capítulo.

Wander Clearwater: Scarlet es... inclemente. Y posiblemente, es la única persona que puede ayudar a Ted. Porque él necesita alguien que sea lo suficientemente frío como para hacer lo que sea necesario. Tu opinión sobre Scarlet es muy acertada... Es exigente, y siempre presionará para que la otra persona entregue un poco más. Te llevará hasta el límite... Y muchas veces, se excederá. Ese es el problema con ella: no sabe cuándo detenerse. Pero para Albus... Sí, posiblemente sea exactamente lo que él busca. Jajaja ¡Una petición formal para que Ted y Vicky vuelvan a vivir juntos! Me alegro de que te resulten una linda pareja. Me gustan mucho juntos. No puedo explicar bien por qué, pero simplemente me gustan. Y lo que sienten el uno por el otro es muy genuino. Me gusta también que su relación es bastante... real. Es decir, no son la pareja perfecta que se enamora en la adolescencia y viven felices por siempre. Atraviesan sus momentos de crisis, sus rupturas, van creciendo y cambiando y adaptándose a los cambios. Van aprendiendo juntos, pero también por separado. ¡La brújula voluntaria! Ya la hemos visto antes... En Templo de Hades, ¿recuerdas? Creo que alguien me preguntó en su momento como es que Icarus Primus había logrado conseguirla... Los dejaré que hagan sus propias deducciones ;)

N. T. R : No fue intencional la modalidad de agregar las respuestas después de publicar los capítulos si debo ser sincera, jajaja. Fue más bien consecuencia de una escasez de tiempo sumado a que no me gusta demorarme demasiado en actualizar. Soy consciente de que la historia de por sí es larga y compleja, con muchos personajes y muchas subtramas, y si a eso le sumamos que se demore mucho entre un capítulo y otro, se vuelve muy complejo de seguir. A mi también me gusta que a esta altura de la historia prácticamente todos los personajes han sido introducidos y maso menos tenemos una idea sobre ellos, lo que me da más lugar para generar interacciones interesantes o profundizar en otros aspectos. ¡Dominique y Molly! Me encantan juntas. Son tan tan tan opuestas, que creo que son exactamente lo que necesitan para complementarse. ¿Todos los primos Weasley tienen un primo favorito o uno más cercano? Mmm, no necesariamente. Aunque hay algunos que son particularmente unidos. Dom y Molly, por ejemplo. Albus y Rose. Lily y Hugo. James y Louis... Pero se dio también la "casualidad" de que tienen la misma edad, lo cual ayuda. ¿Habrá una guerra en los aires también? Sin duda la Rebelión está usando sus dragones para la guerra, así que al menos por ese lado podemos estar seguros de que sí. Habrá que ver qué sucede con Felicity y Rick. Scor y Albus... Sí, tienen un vínculo fuerte y muy particular. Es verdad, Scorpius busca la aprobación por parte de Albus en las cosas importantes, o más bien, su apoyo. Y ya hemos visto que no siempre es capaz de frenar a Albus cuando éste se sale de control... Pero lo intenta. Y eso es algo que Albus valora y espera de él. Que le marque esos momentos en los que se excede más de la cuenta. Porque Scorpius no es tan moralista como lo sería Rose... Es más permisivo con muchas cosas de la conducta o pensamientos de Albus. Pero reconoce los puntos de inflexión, los momentos en los que "es demasiado". ¿Podrá detenerlo siempre? Muy probablemente no. Me gustan las frases que elegiste de Scor: "Esperaban demasiado de él. Inevitablemente, él iba a decepcionarlas", nos muestra un poco las inseguridades del personaje, y nos hace entender por qué sigue/apoya/admira tanto a Albus. Lo mismo con la frase donde dice que Albus estaba destinado a grandes cosas, y que Scorpius solo podía rezar para que fueran cosas buenas... Scorpius ve en Albus el potencial de ser alguien importante, alguien trascendental, lo idealiza en muchas formas... Y también, ve un poco en él lo que le gustaría ser. Hablando del último capítulo: a esta altura ya todos nos hemos dado cuenta que el sarcasmo y la mezquindad de Draco no son más que escudos para protegerse y esconderse. Así que es lógico que uno se sienta conmovida/o por él. En el fondo, es una persona que está sufriendo. Nuestro querido Albus: sí, siempre ha tenido esa obsesión por acumular conocimientos sobre magia, por adquirir nuevas habilidades, nuevos poderes. La guerra no ha hecho más que intensificarlo. ¿El amuleto genera la misma conexión entre todos? No, no necesariamente. A veces, puede gatillar una respuesta idéntica para todos, como cuando los alerta de que uno de sus miembros está en peligro. Pero incluso en esas situaciones, ellos reconocen quién es específicamente la persona que está en peligro. Y después, cada uno de sus integrantes tiene un vínculo distinto, y por lo tanto, la forma en que se relacionan sus piezas será diferente. Rose y Scorpius son pareja, la conexión entre ellos es una muy diferente a la que existe entre Rose y Lysander, por ejemplo. Es complicado, como las relaciones humanas jaja.

Pandora Navarro: Sí, en serio, Spike Gray es el hermano del mentor de Harry, jeje. ¿Tiene alguna razón o trasfondo? No necesariamente, simplemente que pertenecen a la misma familia de magos jaja. Y no, no fue Harry quien lo recomendó. El profesor Gray tenía ya una abundante experiencia y un excelente curriculum cuando aplicó para el puesto. ¿Así que tienes más teorías dando vueltas por esa cabeza? Bueno, vas a tener que ir compartiéndolas de a poco, jeje. Te sorprendería cuántas veces la gente me tira algunas teorías que se acercan muuuuucho a lo que sucederá jajaja. Además, si llega a pasar algo que tu escribes, después puedes decirme: "Te lo dije!" ;) ¿Así que has estado espiando el grupo de Telegram? Bueno, cuando quieras puedes unirte. Muchos me han escrito interesados por tu teoría, y estoy segura de que querrán escuchar el resto también. Yo no participo activamente del grupo porque quiero que sea un espacio para ustedes, los lectores, para decir lo que quieran sin sentirse intimidados o presionados porque voy a leerlo. Aunque un par de veces me he conectado para dejarles un mensaje avisando sobre alguna demora en las actualizaciones o cosas así, pero después me voy para que puedan continuar tranquilos :) En cuanto al musical "Hamilton"... Ufff, no soy amante de EEUU, y si bien es un musical "patriótico", también tiene muchas críticas hacia la sociedad americana... ¡Y la música! Simplemente adictiva. A veces pongo las canciones en spotify para escucharlas mientras estoy en mi casa, jajaja. De haber sabido que me encontraría con algo así, lo habría visto antes. Fue una gratificante sorpresa. Nuevamente, gracias. ¿Qué tan posible es que ponga una escena de "romance" solo por gusto? Muy poco probable, jeje. Ya saben que no soy amante del género romántico, y mi forma de abordarlo es bastante particular. Así que si me detengo a remarcar algunas relaciones/vínculos/parejas/etc... es por algo. Jaja. Ted y Vick: creo que justamente, porque tienen algunos problemas, es que se vuelven tan "queribles". Sin duda ahora son dos personas distintas a cuando cortaron. Ambos han atravesado por muchas cosas, han madurado. Tu predicción: Ted y Vic se van a casa, o Ted le va a proponer matrimonio. Jajaja, me encanta que todos quieren una boda ;) Felicity y Thomas: primero, el dragón está en el bosque de la Mansión Malfoy. He decidido que la mansión tiene un predio inmenso donde puedes esconder un dragón, jeje. Y aquí me dejaste otra de tus teorías... ¿Felicity o Thomas van a morir? Mmm, no me gusta hablar sobre las muertes de los personajes, ya lo sabes. La charla entre ellos dos aborda un tema que me encanta: ¿qué pasa cuando morimos? Talvez no hay nada... Pero me parece explorar la posibilidad de que volvemos a nacer. Claramente, si esa teoría fuera cierta, nuestra mente no tiene consciencia de ello. Pero si hay un personaje en este libro que es capaz de "percibir" algo así, ese es Thomas. Creo que, si reencarnáramos, aunque nuestra mente no pudiera recordar la vida anterior, nuestra alma si podría. Y eso es un poco lo que le dice Thomas. ¿Tiene algún significado hacia el futuro? Bueno, en sí, creo que es reconfortante para ellos pensar que no todo termina ahí, sobre todo teniendo en cuenta que están en una guerra, y que la Rebelión va a intentar hacerse con Felicity y Rick porque son Domadores. Felicity viene de estar maquinando sobre su muerte desde la visión de Lily... Estaba convencida de que su tiempo estaba contado. Pero lo cierto es que el tiempo de todos los está. "Un día, un mes o cien años" le dice Tom. Lo importante es vivirlo... Y ellos quieren hacerlo juntos. ¿No puedes creer que Philipe gusta de Zaira? Pero si se está babeando por ella desde que la conoció. La mira como si fuera un ángel divino. ¿Dominique siente celos de Zaira? Mmm, sí, creo que podemos llamarlos celos si quieres. Pero no en un mal sentido, ni con una mala intención... Sino que Dom ve a personas como Zaira o su hermana Vic como mujeres perfectas de las que todos se enamoran, y ella no puede ser más distinta a ellas. ¿Una pareja para Molly? Es difícil imaginarla con alguien, ¿verdad? Y es que Molly es... particular. En cuanto al último review: ¿Así que te encantan las interacciones entre Harry y Draco? A mí también en cierta forma, aunque escribirlas siempre me resulta un poco estresante. Las reviso varias veces, y hago un montón de modificaciones antes de sentirme satisfecha... Es que siento especial presión cuando escribo sobre ellos porque tengo que respetar el cannon (o al menos a mí me gusta hacerlo) sobre sus personalidades, y sus formas de reaccionar, de hablar, de expresarse... Y es más complejo cuando el personaje no te pertenece. Con los de la nueva generación me es más... natural. Es decir, yo sé perfectamente qué cosas haría o diría mi Albus, por ejemplo. ¡Todo lo resuelven con whisky de fuego! Jajaja. Este es mi headcannon: Harry adoptó la costumbre durante la guerra, cuando bebían en honor a alguien que había muerto. Y lo mantuvo durante el resto de su vida. Le gusta tomarlo cuando se siente estresado o preocupado por algo. Tienes razón: la mayoría de las interacciones entre Draco y Harry están desde el PoV de Draco... Aunque no era así al principio. Cuando Draco se incorpora a la Orden, las interacciones eran siempre desde el lado de Harry. Pero ya en el último libro tenemos un cambio de visión. Y es que creo que todos estamos bastante familiarizados con la forma de pensar de Harry... Pero Draco es un misterio. Y creo que tiene muchos matices super interesantes para profundizar.

Soar97: Que bueno que les gustó mi concepto de almas gemelas :) ¿La condición que le puso Vicky a Ted es tan difícil de cumplir? No, no lo creo. Pienso que ambos han evolucionado y aprendido de los errores que cometieron la última vez... Simplemente que Ted no está acostumbrado a compartir tan abiertamente lo que le sucede con su parte híbrida, en parte porque él mismo le tiene un poco de miedo. Y siempre está el temor de mostrarle a alguien tu lado más oscuro y que esa persona no pueda tolerarlo. De hecho, Victoire tuvo muchas dificultades para llegar a aceptarlo como lo hace ahora. Pero con tiempo y paciencia, y si ambos están dispuestos a confiar, pueden hacerlo funcionar. Dominique... Jajaja, ella tampoco es de las que "se compromete" en una relación. Tal vez por eso simpatiza tanto con Rick y su forma de relacionarse amorosamente. ¿Le resultan atractivos Phillipe y Hammer? Probablemente. Con Hammer aún no ha interactuado demasiado, pero con Phillipe han desarrollado una buena relación, de amigos incluso. ¿A Molly le gustan las chicas o simplemente quiso dar a entender que no tiene tiempo para relaciones amorosas? Jajaja, por algo dejé la frase a medio terminar. Cada uno siéntase libre de interpretarlo a su gusto y hacer sus propias teorías. Conocemos bastante del personaje de Molly a esta altura, así que podemos "teorizar" al respecto con bastante precisión, creo. ¡Me encanta que recuerdes exactamente los nombres de los capítulos que te gustaron! :) ¿Podría Lily lograr con trabajo duro ser como sus hermanos? Soy de las que piensa que en la vida, para ser muy muy bueno en algo, se necesita talento pero también mucho trabajo duro. Lily todavía tiene mucho lugar para mejorar. Pero... Albus es más naturalmente "talentoso" en la magia, si hemos de ser sinceros. Así como James lo es en el quidditch. ¡Pero está bien! Lily puede encontrar su propio camino, no tiene por qué ser una bruja soberbia. Míralo a Neville: no es el mejor de los magos, y sin embargo, ha encontrado su camino. Sobre el último review: que bueno que te gusta cómo se desarrolla la relación de Draco y Harry... creo que lo puse en otro review, pero me estresa un poco escribir sobre ellos, porque al no ser personajes creados 100% por mi, tengo que estar atenta a que todo lo que hacen o dicen encaje dentro del cannon del personaje que nos presentó JKR (más allá de que puede que algunas cosas cambien porque han pasado muchos años y la gente cambia... a veces). Y sí, Harry es de esos padres que siempre le va a demostrar a sus hijos que pueden contar con él para lo que necesiten, pero jamás invadiría o forzaría a Lily a que hable. Vivió demasiado violencia física y psicológica durante su infancia como para hacerle algo así a sus hijos. Pero vamos, que los hijos adolescentes son imposibles! Ahora... Si Hedda llega a sospechar de Lily, se podría dar otra situación. ¿Albus querrá conocer alguna vez a la persona que le regaló el Amuleto a Zaira? Si fuera por él, querría conocer a todos los magos que puedan enseñarle algo nuevo y poderoso jaja.

marcedsosa: hace mucho tiempo que no leo un comentario tuyo! Que lindo verte de nuevo por acá y saber que sigues leyéndome. ¿Te llegan por mail los avisos de las actualizaciones? Excelente! ¿Cómo voy a hacer para meter todo lo que me falta en dos libros? Bueno, es todo un desafío, tengo que reconocerlo... ¡Porque no sabes todo lo que todavía falta! Yo sé que muchos capítulos parece que son "de relleno" o algunas escenas "no tienen mucho sentido" dentro del resto de la historia... Pero les pido que me tengan paciencia. Prometo que, eventualmente, lo tendrá. Tengo tanto que escribir que rara vez me permito que alguna escena sea "de relleno" a estas alturas del libro. Así que sí, cuando dudan sobre la relevancia de alguna parte porque no tiene mucha conexión con lo que está sucediendo en ese momento... O porque no parece ser relevante... Lo más probable es que lo termines de comprender más adelante, en los siguientes capítulos (o talvez incluso en el próximo libro, jeje). Harry y Draco: no, no diría que son "amigos", o al menos no en el sentido que Harry y Ron lo son, o que Draco lo era con Nott. Pero han encontrado esa camaradería en la que ambos se sienten cómodos, y han aprendido a tolerar e incluso disfrutar cosas que antes los habría sacado de quicio. Gracias por tomarte el tiempo para comentar :)

Venecia: jaja sí, lo sé. Estos capítulos me toman más tiempo que lo que solía tenerlos acostumbrados en Rebelión V. Y es que, lentamente, la vida esta volviendo a una especie de nueva normalidad aquí en mi país... Y también en mi trabajo. Eso implica que tengo menos tiempo para escribir. También influye que estamos sobre el final del libro, y hay muchos muchos detalles y cosas que fueron desarrollándose a lo largo de 5 libros, y que ahora tengo que empezar a unir y entrelazar y cerrar... Así que tengo que ir con cuidado cuando escribo para asegurarme de que no me olvido nada importante. ¡Gracias por el review!

Rodolfo Myers: Gracias, gracias, gracias! ¿Así que un vicio eh? Espero que de los buenos ;) Aquí tienes otro capítulo. Ojalá la espera valga la pena.

asami black: también hacía bastante tiempo que no te veía por aquí, jeje. ¿Verdad que es divertido ver a Draco molestar a Ron? Sobre todo porque ahora sabemos que no lo hace verdaderamente desde un lugar de maldad o de desearle algo malo... Sino simplemente para provocarlo y hacerlo enojar. Y lo consigue. Albus leyendo sobre el Amuleto: ya sabemos que cuando se trata de él, todo lo que sea relacionado a aprender magia poderosa e infrecuente le va a atraer. ¿Hedda se va a transformar? No enteramente. Ni Hedda ni Ted pueden sufrir transformaciones completas. No es un vampiro. Pero sí sufre cambios parciales. Como los que vemos en este capítulo, y cuando pierde el control.

rose: Sí, esta primera parte del libro es una transición muy suave entre el libro anterior y lo que se está por venir. Rebelión 5 nos deja con muchas cosas inconclusas, jaja. Muchas preguntas. Y encontramos respuestas aquí. Albus... Todos se están haciendo preguntas sobre él. Yo sabía que esto iba a suceder cuando llegáramos a este punto de la historia, porque inevitablemente, uno se encariña con los personajes, y no quiere que comentan errores... Y Albus está caminando una línea muy delgada en este momento. Como interesante, debo reconocer que es interesante la idea de que Albus se una a la Rebelión. Pero, siendo realistas, al menos el Albus que tenemos en ESTE momento de la historia, no se uniría a la Rebelión... Pero, sí debemos reconocer que tiene algunos pensamientos un tanto inquietantes, y todo dependerá de las elecciones que tome de aquí en adelante... Y de cómo se vaya desencadenando la guerra. ¿Querías información de Lancelot? Yo les dije que pronto íbamos a escuchar de él. ¿Jaques ve algún problema en averiguar sobre Lancelot para Hedda? No. Sabe lo importante que Lancelot es para su sobrina, y él también le tiene mucho cariño. Lo ha visto crecer... Y en el fondo, Lancelot no deja de ser un muchacho de dieciocho años en medio de una guerra, como bien dijiste.

lulu0611: sí, es verdad, ha pasado bastante desde tu último review. Espero que tus cosas estén bien :) Me encantó el breve resumen que hiciste del capítulo 6, jaja. Y voy a responderte un poco tu comentario del 7: Scarlet es como un "guilty pleasure". Sabemos que está mal, pero no podemos evitar querer verla en acción. Cada vez que aparece uno se espera que se destape el apocalipsis jaja. ¿Victoire podría ser útil para hacer volver a Ted al control de sí mismo como lo hizo Zaira? Sí, yo coincido contigo en que sí. Ella sabría cómo llegar a él. ¿Teddy consigue soltar el lobo porque Scarlet lo está torturando a base de golpes o por la reacción de Vicky? Una combinación de ambos. ¿Tú querías escuchar el drama de esa charla entre Ted y Vic hablando sobre Katya, eh? Jaja. Vives para el drama. ¿Qué te pasa últimamente que hablas mucho de las muertes de los personajes? Jajaja. Primero James, ahora Felicity y Thomas... Sigue así y no quedará nadie vivo al final de este libro. Pero bueno, es lógico que te preocupes por la seguridad de ellos, porque de hecho, Feli y Tom están preocupados, y básicamente, la conversación gira en torno a eso: la posibilidad de morir en la guerra. ¡Te acordaste de Templo de Hades con lo de la brújula! Bien, bien! Me alegra ver que algunos recuerdan su existencia ;) Ahora, tu review del capítulo 8: pocos han reparado en el detalle de que Draco ha resaltado el progreso de Lily como oclumente. ¡Es importante! Muuuuy importante. Como también lo es que Hedda se enterara de que faltan frascos de pociones para dormir, jeje. También tenemos un poco más de la historia de Zaira... Y son estas pequeñas cosas las que creo que ayudan al lector a entender un poco mejor a los personajes. Por qué son como son, por qué actúan como actúan. Zaira siempre ha hablado con mucha sinceridad con Albus, y siempre lo ha tratado como a un adulto. Así que Albus suele prestarle especial atención a las cosas que le dice. ¿A qué viene la escasez de pociones? Jaja, me causa gracia que muchos me preguntaron esto. Son muchas cosas, y aquí voy a delirar un poco con mi lado médico y el headcannon que tengo de la medicina en el mundo mágico: imagino que, al igual que en nuestro mundo, no todas las pociones ni los ingredientes son "de venta libre". Se encuentran regulados y se necesita autorizaciones para comprarlos y fabricarlos. Y la Orden del Fénix no deja de ser una organización clandestina, por lo cual no pueden ir por ahí comprando demasiados ingredientes y arriesgarse a llamar la atención de alguien. Después, sí, se han consumido mucho en el último tiempo: piensa en las misiones que han hecho a Rusia, a Alemania, al bosque de los hombres lobos... En todos esos casos, se llevaron botiquines de primeros auxilios. Y hay otras misiones que van sucediendo durante toda la historia que no están incluidas en los relatos. Y hace poco tuvieron la batalla contra la gente Rebelión... Algunas pociones son complejas de fabricar, o requieren de mucho tiempo hasta que están listas, así que es lógico que en el medio estén un poco cortos de stock. Y después, que no es un detalle menor, el mercado negro y gran parte del mercado legal de importación de ingredientes es manejado por la familia Wence y otras familias que podrían estar relacionadas con la Rebelión. No fue necesario infiltrar a alguien para enterarnos un poco de Lancelot, jaja. Pero Draco tiene un punto en lo que dicen: les vendría bien tener a alguien infiltrado en líneas enemigas. Sobre Hedda y su "ataque"... Sí, es complejo. Creo que como a todas las personas, los grandes cambios o grandes eventos tienden a desestabilizarnos emocionalmente. Con Hedda, eso es un poco más difícil, porque necesita de todo su autocontrol para no dejar salir a la bestia. Aislarse no ayuda tampoco.

Alee7: jajaja me ha encantado que dejaste el review en dos partes porque pensaste que era demasiado largo para uno solo jaja. No, claro que no voy a matarte. Ya saben que me encanta leer lo que tienen para decir ;) ¿Cómo voy a hacer para que salgan victoriosos? Muy osado de tu parte asumir que saldrán victoriosos jajaja. Ya sabes que me gusta jugar con sus sentimientos, pero hablando en serio: no puedo prometer un final feliz, si a eso te refieres. Puedo prometer un final... real, si quieres llamarlo de alguna forma. Como todo en la vida, nada es perfecto. ¡Que bueno que te alegré el día con lo de la herencia de Tessa! Y está bien que lo celebres, porque supiste leer muy bien entre líneas. Me gusta mucho dejar algunas cosas escondidas en la historia, algo sutil que talvez nadie percibe hasta que después se desvela el secreto... Pero me gusta todavía más cuando alguien logra encontrarlo, o al menos sospecharlo, jaja. Al final de la historia, dejaré algunas aclaraciones sobre algunos de esos "huevos de pascua" que he ido escondiendo. ¿Un FF sobre mi visión de criaturas mágicas? Puff, tienes que saber que estás hablando con una verdadera nerd, amante de la mitología en todas sus variantes jaja. No sé si habrá un FF, pero sí estoy bastante encaminada a escribir algo original mío... Y sí, claramente será en el género de Fantasía/Ficción/Acción, jajaja. ¿Querías que llegara Katya? Bueno, ha llegado en este capítulo, y se trae su propio drama jaja. Efectivamente, sí, Katya está en una situación peligrosa... Pero todavía no está muerta. La orientación sexual de Molly... Sí, varios me han preguntado al respecto. Por el momento, ¿qué te parece si no le ponemos etiquetas? Molly es compleja, así que dejaré que ustedes saquen sus propias deducciones sobre ella... Y que la historia hable por sí sola, jaja. ¡Pero escucho opiniones/teorías/hipótesis! Ahora, vamos a la segunda parte jaja. El odio entre Harry y Draco ha ido desapareciendo durante los años a medida que ambos fueron creciendo y aprendieron a "entender" al otro. Es difícil ponerse en los zapatos de otra persona, y no necesariamente tenemos que estar de acuerdo con las decisiones que toman, pero sí podemos llegar a entender por qué lo hicieron. ¡Elektra NO fue al cumple de Albus! Eso es un hecho. La escena de Albus conversando con Zaira en la biblioteca... Esa conversación se está dando el 13 de Agosto, día del cumpleaños de Albus. Y Ely no está allí, ni tampoco responde al Amuleto. Y por eso Albus está particularmente afectado. Nunca pensó que ella fuera a llegar tan lejos. ¿Quieres que a Albus lo regañen los adultos? Jajaja, bueno, al paso que vamos, no es algo improbable.

POR FAVOR, NO SE OLVIDEN DE PONER ALGUN NOMBRE O APODO EN LOS REVIEWS PARA QUE PUEDA RESPONDERLOS DE FORMA PERSONAL.

GRACIAS GRACIAS GRACIAS A TODOS POR SUS MENSAJES! ES IMPRESIONANTE. CASI QUE HEMOS LLEGADO A LOS 150, NO PUEDO CREERLO.

SALUDOS,

G.