Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, pero la idea si.
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La historia de Red Harlow empieza hace mucho tiempo, con su padre del mismo Red, regresando después de una larga travesía.
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Atónito una vez que llega a su hogar, Nate Harlow, y dándose cuenta que su hogar es un páramo desértico en lugar de una hacienda, decide entrar a su hogar como es debido.
En tanto camina y se dirige a su hogar, esperando ser recibido, esto último se le termina cumpliendo, siendo sorprendido, Nate, por su hermosa esposa, nativo americana, Falling Star, y su hijo de ambos, el pequeño Red Harlow.
– ¡Cariño!– una vez que lo ve llegar a su alma gemela, la hermosa madre, corre a abrazar a su marido, después de un largo viaje que tuvo este último.
Asimismo, el pequeño Red, también corre a recibir a su padre – ¡Papá!–.
Al recibir a su mujer y luego a su hijo, Nate lo llama a este último a manera de saludo, diciéndole – ¡Hijo!– añadiendo el hombre, una vez que lo consigue abrazar a su hijo, y dirigiéndose tanto a su hijo como a su madre de este – ¡Nuestros problemas han terminado por fin!–.
Mientras los abraza a sus seres queridos, Nate continúa, agregando – ¡Nos topamos con una mina de oro tan grande como una locomotora que transita a través de Bear Mountain!–.
Mientras consigue mirar a su hermosa mujer, Nate es casi interrumpido y llamado por su hijo, quién le señala por el arma que lleva en su cartuchera – Oye, papá, ¿Dónde conseguiste eso?–.
Al ver que su hijo es un chico muy curioso y le sorprende cualquier cosa, Nate decide mostrarle su revolver Scorpion, mientras le pregunta – ¿No es hermoso?– respondiéndole su hijo – ¡Si! ¿Puedo probarlo?–.
Ante el pedido de querer practicar o jugar con el nuevo juguete de papá, este último le dice y comenta a su hijo – Era parte de una pareja. Solo hay dos en todo el mundo–.
Sabiendo que se forjaron dos pistolas duales iguales, con el símbolo del Scorpion en oro puro, Red siendo un chico aún más curioso, le pregunta a su progenitor – ¿Dónde está el otro?–.
Contestándole a su interrogante, el hombre le dice a su hijo, lo siguiente – La tiene mi amigo, Griff. ¡Las encargamos recientemente para simbolizar nuestra amistad y nuestra encontrada riqueza!–.
Insistiéndole en querer probar el nuevo juguete, Red le hace un ligero puchero de insistencia a su padre, mientras trata de que esté le pueda dar el arma para probarla – ¿Puedo probarla?– pudiéndole preguntar esto último.
Siendo un hombre compasivo pero negando en todo momento, Nate le dice a su hijo – Un día está preciosidad será tuya. Pero, por ahora, ¿Por qué no tomas mi vieja pistola?– desenfundando su viejo revolver, Nate le entrega su vieja arma de fuego a su hijo, recibiéndola el chico con algo de emoción.
Teniendo en cuenta que debe ser tan bueno como lo es él, Nate le pide mientras toma de la cintura a su esposa – ¿Y si bajas a practicar al río mientras le doy los nuevos regalos a tu madre?–.
Asintiéndole el muchacho, corre emocionado con el fin de practicar y afinar su puntería, mientras su padre y su madre entre abrazos y unos cuantos besos, se dirigen adentro de la hacienda.
Habiendo una zona de práctica para que pruebe el arma y siguiendo un camino vallado hasta el río, Red emprende su pequeña travesía para practicar y ser el mejor pistolero del oeste.
Una vez que llega a la zona de práctica, Red comienza a entrenar con el arma de su progenitor, teniendo que apuntar a un marcador con un objetivo y disparándole en múltiples ocasiones, asimismo disparándole a un muñeco de paja y algodón que está al lado del marcador del objetivo.
Dándole en múltiples blancos o extremidades, como lo son los brazos, las piernas y la cabeza.
Después de dispararle al muñeco, Red decide probar su puntería aún más, disparándole a unas botellas de vidrio y unos cuantos sartenes, que se encuentran en otra valla.
Al causar un alboroto tremendo por su forma de disparar un arma y destruyéndole sus cosas a su madre, está misma aparece para llamarle la atención a su hijo – ¡Red! ¡Red Harlow! ¡¿Qué estás haciendo con mis cacerolas y mis sartenes?!–.
Yendo detrás de su mujer y logrando alcanzarla, Nate, una vez que se le acerca, le termina diciendo mientras le pide que no lo regañe al chico – Ja, ja. Vamos, no lo molestes al muchacho. La próxima vez que vaya a la ciudad, te compraré un conjunto de cacerolas y sartenes–.
En tanto la rodea con su brazo en la cintura a su hermosa mujer, son interrumpidos por fuertes disparos y unos cuantos animales de su propiedad exclamando dolor al ser asesinados.
Confuso por un momento y dándose cuenta de que unos hombres han entrado a su propiedad, Nate decide alertar a su hijo, en tanto continua escuchando aún más disparos – ¡Red! ¡Sube por la colina, deprisa! ¡Nos están asaltando!–.
– ¡Ya voy, papá!– le consigue responder el chico a su progenitor, mientras se moviliza.
Teniendo que liquidar enemigos para conseguir llegar a su hogar, una vez que logra matar a unos tres que se interponen en su camino, y consiguiendo llegar a su hogar, descubre que este ha sido incendiado por los malhechores invasores, dispuestos a matar a todos los de la propiedad.
Teniendo que librarse definitivamente de los continuos enemigos, consigue matar a unos cuantos hasta que escucha a su padre, junto a su mujer, exclamar un – ¡No!– sumado a unos jadeos de dolor.
Apresurando su paso, y asustando ante el temor de que su pesadilla sea real, el pequeño Red exclama sumamente aterrado – ¡Papá! ¡Papá!– al llegar al sitio donde escucho los gritos de sus padres, Red se da cuenta de lo más atroz que un niño de su edad ha presenciado: La muerte de sus padres.
En un intento por pedirles a sus progenitores que se levanten y al menos intente correr, no lo consigue.
Rompiéndose en llanto, el pequeño Red, le empieza a insistir al cadáver de su padre, que se ponga de pie – ¡Levántate, papá! ¡Levántate! ¡Papá, papá!–.
Llorando mientras continua insistiéndole y no dándose cuenta de que llegan unos hombres para acabar de una vez y por todas con lo poco que queda de la hacienda, el pequeño Red levanta su cabeza mientras uno de los hombres, de nombre Daren (vestido enteramente como militar) lo consigue llamar – Chico, tengo entendido que tú padre está muerto, con lo cobarde que era…–.
Burlándose a carcajadas, el despiadado hombre junto a sus secuaces y mirando al inocente y pequeño niño no acallar sus fervientes e inevitables llantos, el mismo pequeño muchacho decide hacer lo imposible que lo marcaría de por vida.
Al ver el revolver Scorpion de su padre, al rojo vivo y temeroso, pero no teniendo de otra, el pequeño Red consigue tomar el revolver y sin más, en tanto exclama sumamente aterrado y furioso, consigue encestarle un disparo en el brazo izquierdo al despiadado asesino, al punto de desprendérselo.
Al conseguir dispararle, el pequeño Red, y con el hombre herido, el pequeño y joven Red, logra escapar.
Estando solo y con los enemigos de su padre, retirándose, en lo que alguna vez fue su hogar, el joven Red con el inevitable dolor que tiene en su mano y viendo esa marca que lo marcarían de por vida, decide tomar el camino más duro que un ser vivo inexperto puede tomar: Sobrevivir.
Transcurriendo unos cuantos años para lo que sería su nueva y primer aventura.
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Años más tarde, el joven Red Harlow, había pasado de ser un niño a un hombre frío, serio y muy callado.
El tiempo lo había hecho endurecerse como nunca y viviendo experiencias que solo los nómadas son capaces de experimentar.
En su paso a un pequeño puesto de avanzada en compañía de su perro, y mirando siempre lo que quedó de aquella ocasión que levantó el revolver, Red en su camino se encontró y conoció a un comerciante de muy mal aspecto pero algo honroso, de nombre Curly Shaw.
Red por su paso, presenció el momento exacto en que Shaw fue atacado por unos bandidos, mientras le compraba provisiones para su imparable marcha.
Ante el ataque, Red le salvó la vida, matando a los bandidos.
Esto último lo llevó a Red a una pelea con, "Bloody Tom", "Big Oaf" y los más destacables de un solo nombre, "Whitney" y "George", unos bandidos de aspecto amenazante pero con la mentalidad de un niño maloso que no tiene nada que hacer más que molestar.
Después de matarlos, Red toma el carro de Shaw y sin más se dirige a Widow's Patch.
Con la esperanza de reclamar la recompensa por la banda que asesinó.
Red se termina llevando los cadáveres de la banda a Widow's Patch por consejo de Curly Shaw que le habría comentado que el Sheriff O'Grady podía darle una buena recompensa por los malvados sujetos.
A llegar al lugar, es atacado por otra banda distinta y local liderada por un tipo llamado "Ugly Chris".
Además de que previamente, el sheriff O'Grady le había advertido a Red que no le podía pagar, debido a que la banda de "Ugly", había destruido el pueblo.
La banda de "Ugly Chris" sin rodeos y comenzando el ataque, matan primero al perro de Red, lo que lo hace enfadar demasiado.
Red consigue vencer a la banda y sobrevivir al ataque, pero el sheriff en ese instante resulta gravemente herido y por consiguiente, debe viajar a la ciudad más cercana para ver a un médico.
Ante la probabilidad de que no soporte mucho sus heridas, la hija del sheriff le pide a Red que lleve al sheriff a Brimstone.
Durante el viaje y en tren, donde se encuentra Red, este es atacado por un bandido de aspecto bigotudo y obeso, y algo tembloroso.
Una vez que lo mata al sujeto en un duelo, Red, se sube en la parte superior del tren y mata a todos los ladrones que poco a poco van llegando.
Después de llegar a Brimstone, conoce ahí al sheriff del mencionado pueblo, el justo pero respetable sheriff Bartlett, asimismo logra hacer que le brinden atención médica al sheriff O'Grady.
Conociendo al Sheriff Bartlett, este último le termina encomendando varias misiones a Red, como cazarrecompensas.
Una de ellas es salvarle la vida a un hombre de origen inglés llamado, Jack Swift, asimismo matar o capturar a "Pig Josh", un loco adicto a la dinamita.
Después del conflicto con "Pig Josh", Red y Jack se despiden, aún así quedándoles en claro un futuro y probable encuentro.
Luego otro encargó resulta en la captura de la "Bad Bessie", una mujer de color de un carácter arrogante y hostil.
Y por último, "El enterrador" o "El señor Black", un hombre con un ataúd en su lomo.
Resonando de vuelta en Brimstone, la contienda del Battle Royale, Red la ignora de momento, teniendo en mente otras cosas.
Ante el retraso del pago por los encargos, el sheriff Bartlett, le dice a Red, que el tren que traía el oro se retraso y por ello, Red tiene que ir al banco para tratar de compensar el dinero de los últimos trabajos.
Durante su ida al banco, Red se encuentra con la hermosa pero también peligrosa, Annie Stoakes.
Una chica ranchera, la cual fue a saldar una cuenta después de que el gobernador Griffon le embargo el rancho donde vivía.
Situándose el rancho cerca de Bear Mountain, el lugar donde estuvo alguna vez el padre de Red, es un sitio donde se encuentra una mina de oro.
Ante la impotencia del encargado o prestador del banco, este último le informa a la joven que no la puede ayudar y en su lugar le ofrece que la misma chica venda su propiedad al gobernador Griffon; dueño también del banco.
El encuentro entre Red y Annie resulta instantáneo, apenas saludándose, viéndose la joven molesta.
Red por su parte al tratar de cobrar su dinero por los últimos trabajos, amenaza al encargado del banco de que le diga sobre la mina de oro en Bear Mountain.
Buscando incluso muchas más respuestas, Red le pregunta al encargado sobre el paradero de la joven ranchera.
Ante un ataque que sufrió en su rancho y el mencionado embargo ya notificado, Annie logra deshacerse de los malhechores que la intentan matar y posteriormente logra encontrarse con Red, quién viaja hasta el lugar para tratar de darle un poco de ayuda a la chica, y tratar asimismo de saber sobre la mina de oro en Bear Mountain.
No conociendo mucho el lugar al que se refiere, Annie le sugiere a Red, ir a la cantina local de Brimstone.
Una vez que Red llega a la cantina y toma unos cuantos tragos, escucha la conversación de unos hombres, quienes hablan de un tipo con un brazo de cañón.
Insistiéndoles de quién se trata, los hombres se molestan con Red, por meterse en su conversación.
Logrando una pelea dentro de la cantina y matando a los hombres hostiles, Red se encuentra nuevamente con el sheriff Bartlett, quién se ve en la obligación de detenerlo a Red por causar problemas y alterar el orden.
En la comisaría, Red le pregunta a Bartlett por el hombre sin brazo, sabiendo que probablemente esté sujeto fue el causante de la muerte de sus padres.
El sheriff al no creerle a Red de que este sea hijo de Nate, al final opta por contarle al joven cazarrecompensas, la historia del Coronel Daren y el polémico general Diego.
Ambos hombres estuvieron en un enfrentamiento con el ejército americano en la frontera entre Estados Unidos y México.
Después de derribar un puente y conseguir un prisionero, Diego le da a sus hombres la orden de matarlo, pero este lo logra convencer de que le perdone la vida a cambio de darle una parte de la mina de oro que había descubierto junto a su compañero y socio de nombre Griffon.
En el presente, el sheriff Bartlett, le cuenta a Red, que el general Diego se encarga del transporte de oro, una vez a la semana.
Sabiendo que Red es el único capaz de hacerle frente a los malvados sujetos, lo libera para que se dirija y los pueda enfrentar.
Al llegar al sitio donde se encuentran, Red logra cortar los suministros de oro del Gobernador Griffon.
Al llegar al asentamiento de Diego y destruir el carro blindado de transporte, Daren, noquea a Red, pero es detenido por Diego, quién en lugar de matarlo a Red, busca interrogarlo al joven cazarrecompensas.
Mientras tanto y al observarlo todo, Shadow Wolf, un nativo americano, consigue ver como apresan a su primo, y tratando de hacer algo, al final decide ir a ver a los jefes de su tribu para buscar su aprobación de ir a rescatarlo a Red.
Con ellos aceptando y tras un largo trayecto que tiene que atravesar Shadow Wolf, logra por fin encontrar a Red en la fortaleza de Diego.
Decidido a ayudarlo, Shadow Wolf consigue liberar a Red junto a un soldado de los Estados Unidos, de nombre Buffalo Soldier, que al final decidí dirigirse a Brimstone en busca de ayuda mientras que Red y Shadow Wolf se cuelan en la mina de oro de Diego.
En su enfrentamiento contra los hombres de Diego y Daren, asimismo contra estos últimos también, siendo Daren el más peligroso por su cañón en lugar de brazo, Red y Shadow Wolf no se dan por vencidos.
Con el enfrentamiento ya iniciado, Daren muere pero también hiere a Shadow Wolf delante de Red, quién presenciando la muerte de su primo en sus brazos, opta por clavar el cuchillo de Shadow Wolf en el cuerpo de Daren para hacerles creer a los de la tribu de Shadow, que este último se sacrificó como un verdadero héroe.
Red sin darse por vencido, continúa en su búsqueda para encontrar a Diego, quién estando en su tren, es perseguido por Red mientras monta a caballo.
Finalmente cuando el tren es detenido y Diego derrotado, Red lo termina ejecutando en las vías del tren, con un disparo en la cabeza.
De vuelta a Brimstone, y llevándose a cabo el Battle Royale, Red consigue llegar justo a tiempo, presenciando el momento justo en el que Annie y Jack se unen a la competencia; teniendo incluso un momentáneo encuentro con el cuatro veces campeón del torneo, el Señor Kelley, el mejor hombre del gobernador, y el encargado de mandar a prisión a Buffalo Soldier, en el momento en que había ido a pedir ayuda.
Dando los primeros pasos del torneo
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Después de contarles casi toda la aventura del legendario pistolero, Agnarr les dice a las chicas – ¿Saben una cosa? Estuve en el Battle Royal–.
Teniendo en claro lo que fue alguna vez eso, tanto Elsa como Anna y su madre de está última, no le dan cabida a la confesión de Agnarr, y empiezan a dudar un poco del secreto del respetable hombre.
Es este último quién les dice a la chicas, después de tomar una bocanada de aire – Estuve en el… Cuando apenas era un niño. Mi padre me llevo a Brimstone. Teníamos tantas cosas que hacer, que la única forma de distraernos era ver los constantes duelos entre dos individuos–.
Con la idea en mente de que su padre estuvo involucrado en los duelos de aquellos tiempos, la joven pelirroja le consigue insistir que le cuente más sobre aquello – Papá, te pido nos cuentes que pasó aquel día–.
Tomando una segunda bocanada de aire fresco y sabiendo que quieren saber que fue lo que pasó en aquel momento, Agnarr decide continuar con su relato – Todavía no conocía a tú madre, Anna. Así que mi padre y yo fuimos a comer aquel día, pero también estuvimos ahí para ver el duelo…–.
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Llegando de una aventura frenética y Jack acercándosele, este le dice una vez que lo ve a Red – Ven a probar tu suerte por cinco mil dólares en oro–.
Casi ignorándolo a Jack y caminando lentamente hasta Kelley y Annie quienes se encuentran hablando, Jack, añade mientras se coloca sus manos por detrás de su espalda – Veo que eres un hombre de pocas palabras, y lo respeto, en serio– siendo tal cual como le dijo, Red consigue acercársele a Annie y a Kelley, una vez cerca, Jack le comenta – Creo que tienes algún tipo de relación con la señorita Stoakes–.
Inclinando el joven Red su sombrero y mirándola a la joven Annie, con cierto aire de coqueteo, está última le logra preguntar – ¿Encontraste lo que buscabas, forastero?–.
– Supongo que si– le responde a la joven ranchera.
Añadiendo mientras busca con la mirada al soldado del ejército confederado que libero – ¿Viste a un soldado de nombre Buffalo Soldier, llegar a la ciudad?–.
Sin recibir una respuesta de parte de la joven Annie, Kelley interfiere y le dice al mismísimo Red, mientras se le acerca – ¡Ese chico! Ya no causará problemas al gobernador. Espero que hayas pensado en acudir al Battle Royale. Me encantaría derrotar a un adversario como tú–.
Dándose en ese instante una mirada mutua, Kelley y Red, ambos se dan cuenta de que el duelo los hará probar talento.
Siendo un hombre paciente y tranquilo, Red le comenta a Kelley – Acabo de inscribirme–.
Pasando delante del hombre del gobernador y apartándolo con su mano suavemente, Red decide ir a ver al sheriff Bartlett.
Una vez que llega a su oficina para consultarlo, este último se levanta de su escritorio y de inmediato lo comienza a atender a Red – Bueno, Red, imagino que estás aquí por una razón, ¿No? ¿Quieres participar en el Battle Royale? Yo en tu lugar dejaría todos mis asuntos en orden antes de apuntarme. El señor Kelley ha sido el campeón durante cuatro años seguidos, y es el rival a abatir, aunque esté año lo va a tener más difícil. Ese tipo inglés, Swift, ha venido está mañana a inscribirse, y Annie Stoakes también quiere probar suerte. ¿Entonces, qué vas a hacer, Red? ¿Tú también quieres participar en el Battle Royale?–.
Ante la interrogante formulada por Bartlett, Red le afirma suavemente con la cabeza.
Preparándose ahora sí para el evento.
Pov: Agnarr
Papá y yo habíamos ido al pueblo para ayudar con algunas provisiones que nos hacían falta en casa.
Cada año seguido que había conflicto también íbamos para ver a cualquier pistolero batirse en duelo.
No importando si era hombre o mujer, nos gustaba mucho ver que la única forma de resolver sus conflictos era matándose con un revolver cargado en cada mano.
Aquel día, el sheriff del pueblo, Bartlett, anuncio el Battle Royale acompañado de dos escoltas.
En compañía de mi padre, Runeard escuchamos juntos a una multitud de personas ovacionar el encuentro entre muchos tipos dispuestos a morir.
Tan solo siendo un pobre niño, escuché de forma sorpresiva, el anuncio del sheriff – Ha matado a tantos hombres allá en el sur que ha tenido que venir aquí a buscar más; ¡El señor Gabriel Navarro!–.
Navarro, cuando lo vi aquella vez y también última vez, me sorprendió muchísimo; un hombre gordo, bigotudo y hasta maloliente, menos mal que yo no lo admiraba, pero la gente de mí alrededor sí.
Luego el sheriff lo anunció finalmente a él – Ante un reto, un hombre misterioso. Algunos de ustedes habrán oído hablar de él. Las cosas que ha hecho por nuestra ciudad últimamente–.
Ante mi inocencia, me encontré con el hombre que deseaba ser, pero yo era demasiado joven para ser como él – Damas y caballeros… ¡Red!–.
Habiendo sido presentado, Red, jamás fue ovacionado, pareciendo ser que las personas se burlaban de un hombre tan joven y apuesto que no era capaz de matar a nadie.
Sin dudarlo, Red junto a su oponente, ambos se posicionaron para el duelo.
Listos para desenfundar sus armas, Red fue el más rápido, matando de solo unos cuantos tiros al robusto hombre que tenía delante.
Cuando vi lo increíble que era Red Harlow, deseaba ser como él, pero no podía.
Me puse a pensar en ese momento; los niños desearán ser como él y las niñas lo desearán como su príncipe azul.
Transcurriendo el evento, quería que Red volviera a participar, pero le siguió Annie y Jack, matando a otros oponentes.
Cuando le llegó nuevamente la oportunidad a Red, el sheriff lo presento delante de un chico mucho más joven que él, el joven Kid Cougar.
Enfrentándose este último a Red y siendo tan embustero, Red mato sin dudarlo y antes de que desenfundara su pistola, al joven Kid Cougar.
Siendo muy tarde y con las personas retirándose, mi padre me dijo que era hora de volver a casa, y que volveríamos al día siguiente.
No supe más de Red y los demás, pero deseaba quedarme, pero no lo podía desobedecer a mi padre.
Transcurriendo la noche y el día siguiente, no deje de pensar en querer conocer a Red Harlow en persona.
Una vez que amaneció y volvimos para la contienda final, nuevamente muchas personas se conglomeraron para el encuentro casi final – Para la ronda semifinal, tenemos al tres veces campeón. El tirador más veloz y mejor vestido del territorio… ¡El señor Kelley!–.
Kelley, ya lo había visto muchas veces, un hombre idiota que no me caía bien, pues siempre tenía ese porte elegante y se burlaba de sus oponentes.
Luego de mirarlo a Kelley, el sheriff anuncio nuevamente a Red, mi héroe a partir de ese momento – Y el intrépido retador es un hombre que ha matado a un montón de tipos malos por esta zona y espera matar a unos cuantos más… ¡Red!–.
Una vez que lo anunció, parecía que todo estaba saliendo conforme a lo planeado, hasta que el gobernador apareció y de la nada una escolta de hombres tomo al sheriff y se lo llevaron a la fuerza al interior de la torre donde estaba – Debido a la repentina ausencia de nuestro sheriff Bartlett, yo tendré que supervisar la parte final del Battle Royale–.
Al ver eso, me asusté mucho, porque sabía que algo malo sucedería, pero no dije nada y observé al gobernador Griffon continuar con el anuncio – Aunque los dos hombres que tenemos delante son claramente los mejores, creo que un cambio de reglas resultaría adecuado. Por lo tanto, procedo a descalificar a Jack Swift y a Annie Stoakes. El ganador de esta ronda será el ganador de este Battle Royale–.
Cuando el gobernador descalificó a Jack y a Annie, me sorprendí mucho, porque ambos eran tan buenos.
Era asombroso que solo el gobernador se fijará en Red y Kelley.
Después del anuncio y el enfrentamiento entre ambos, Red consiguió lo que otros pistoleros no habían logrado, lo cual era dispararle más rápido al mismísimo señor Kelley.
Red una vez que lo logró abatir a Kelley, me hizo sonreír como nunca antes.
Le habían dado su merecido a ese hombre.
Pensaba que estaba muerto ese hombre y estaba feliz y cantando victoria, hasta que… – Eres bueno Red, lo admito. Naturalmente, supongo que tienes que serlo para pasar por todo lo que has pasado, pero vamos a terminar, aquí y ahora, lo que debería haber terminado…– Red estaba escuchando al gobernador mientras le apuntaba con su arma, recordando algo.
No sabía yo, que era lo que lo tenía en ese transe a Red.
Pero estaba viendo ese revolver que tenía el gobernador.
De saberlo le hubiera dicho a mi padre.
A día de hoy, lo miraba al gobernador así porque Red se había dado cuenta de que el gobernador Griffon tenía uno de los revolvers de los que hablaba su padre.
– ¿No es hermoso?– le había preguntado Nate a Red, aquella ocasión cuando Red, eran tan solo un niño, afirmándole el pequeño con entusiasmo – ¡Si! ¿Puedo probarlo?–.
Informándole Nate a su hijo los detalles del arma – Era parte de una pareja. Solo hay dos en todo el mundo–.
E insistiendo el pequeño sobre el paradero del otro – ¿Dónde está el otro?–.
Después de que Red termino de recordar, y concluyó el gobernador con su discurso, este le ordenó a su hombre, Kelley, que continuará con la contienda – Señor Kelley, por favor, reúnase conmigo en la mansión cuando haya terminado de ocuparse de sus asuntos–.
Pensé que estaba muerto, Kelley, pero no fue así.
Kelley, se levantó del suelo, como si nada y luego continuó su lucha.
En medio de la cantidad de gente que había, la situación se complicó.
Mi padre se olvidó casi de mí y al quedarme en medio del tiroteo, me asusté mucho.
Red al intentar matar a Kelley, me protegió, antes de que Kelley me tratará de matar, en un intento por asesinar a Red.
Ante el último disparo de Red, consiguió matar al señor Kelley.
Red no me dijo nada en ese momento, pero me pidió que me fuera, con un gesto que hizo con su cabeza.
Me fui a esconder, mientras miraba la reunión entre Red, Annie y Jack, en tanto miraban el cadáver de Kelley.
Jack era ese hombre elegante pero bufonesco, comentando tantas cosas tontas mientras veía el cuerpo de Kelley – Bueno, supongo que he perdido mis cinco mil dólares en oro. Un pequeño precio por evitar dispararle, señorita–.
Estando ahí Annie y siendo la chica que cualquier niño hubiera deseado en ese momento, Annie fue tajante al responderle cualquier cosa a Jack – Jack Swift, tienes suerte de estar vivo–.
En tanto lo miraban el cadáver de Kelley, apareció el sheriff Bartlett, algo herido.
Quería saber que necesitaban, pero no podía interferir.
Sin dudarlo, Annie acudió a ayudarlo – Sheriff, ¿Se encuentra bien?–.
No sé veía tan mal, pero el le afirmó que estaba bien – ¡Ah! Me encuentro bien–.
Al observar a Red, dispuesto a destruir al gobernador, le pregunto de forma insistente al sheriff sobre su paradero, era obvio que lo mataría – ¿Dígame dónde encontrarlo?–.
Mirando la mano del sheriff, señalar la enorme casona que estaba casi afuera del pueblo, Bartlett le informo a Red sobre el paradero del gobernador – Su mansión. Pero está protegida como una fortaleza. Será difícil para un cazarrecompensas, como tú–.
Siendo muy valientes los tres, se retiraron hacia la mansión.
Por suerte recuerdo lo cómico que era Jack – No está solo–.
Annie, antes de ir a la mansión, la observé decirle algo al sheriff – Él no es el único que quiere al gobernador. Creo que el dinero del premio está en algún sitio de esa mansión suya–.
Al llegar a la mansión, escuché tiroteos, gritos, explosiones.
No supe más de Red, Annie y Jack en ese momento.
Unos minutos después, y lejos de ahí, pude visualizar a la joven Annie, liberando a Buffalo Soldier, posteriormente, retirándose Annie para reunirse con Jack.
Estaba escondido y con miedo, por ello no supe que más paso, solo tenia en claro que Red fue en busca del gobernador y mi padre estaba por ahí… Escondido probablemente.
Al asomar mi cabeza a la azotea de la mansión del gobernador, pude ver a Red, Buffalo Soldier y el mismo gobernador Griffon.
Queriendo saber cuál sería el desenlace, me acerque para escuchar a Griffon y a Red.
Era el último acto entre ambos, el Duelo Final.
El gobernador en medio del fuego apareció y le confesó a Red, lo mucho que lo lamentaba, pero que le hubiera gustado estar en el momento en que los padres de Red, fallecieron – Siempre lamenté lo ocurrido en la granja de tu padre, Red. Debería haber estado allí para asegurarme de que te unirás a ellos. Supongo que tengo suerte; tengo una segunda oportunidad–.
Ambos sin que nadie les pudiera interrumpir su encuentro se terminaron preparando para el enfrentamiento final.
Tentándose a levantar rápido sus revolvers, Red logró matar al instante al gobernador Griffon.
Dándole varios tiros en su maldito cuerpo.
Se lo merecía, y una vez que vi su cuerpo caer al suelo, sonreí ante lo sucedido.
Llevándose Red, el cuerpo del gobernador al patio, lo tiró el mencionado cuerpo del gobernador en el patio de la mansión, allí se reunió Red junto con Annie, Bartlett y Buffalo Soldier.
Una vez que lo vi llegar a Bartlett al sitio, el sheriff no dudo en patear el cuerpo del gobernador una vez que lo miro en el suelo y comentarle a Red, el gusto de ver al gobernador muerto – Lo cierto es que nunca me gustó demasiado–.
Siendo uno de los pocos amigos que formó, Red observó detenidamente a Bartlett.
El sheriff en ese momento se inclino ante el cuerpo del gobernador y le extrajo la recompensa.
Posteriormente, Red, observó a sus amigos, Annie ayudando a Buffalo Soldier, debido a que esté había resultado herido por una explosión.
Mientras estaban reunidos, Red le pregunto a Annie y Buffalo Soldier sobre el paradero de Jack – ¿Jack…?–
Negando ambos, Red no podía creerlo, Jack había muerto.
O al menos eso se supo… Ni yo sé lo que verdaderamente paso aquel día.
Después de eso, Red volvió a dirigir lentamente su mirada al sheriff, diciéndole este algo sobre el ejército y el dinero del premio – Bueno, Red, no digo que Griffon no se lo mereciera, pero era el gobernador. Supongo que…– continuó con sus palabras, mientras se ponía de pie con la recompensa en sus manos: Una bolsa de cinco mil dólares en oro – El ejército vendrá a husmear pronto y… Bueno, odiaría verte colgado después de todo lo que has hecho–.
Al ofrecerle la recompensa, le extendió Bartlett la pequeña bolsa a Red, esperando que la aceptará – ¿Cinco mil dólares en oro te parece una recompensa adecuada?–.
Desafortunadamente sucedió lo que me hizo admirarlo hasta el día de hoy.
Desenfundando su viejo revolver que conservo y que le había dado su padre.
Red observó detenidamente el arma.
Girando su cabeza hacia Buffalo y Annie, le entregó Red a Buffalo, el viejo revolver que poseía.
Inmediatamente y seguro en lo que haría, Red se inclinó cerca del cuerpo del gobernador.
Tomando el arma que por esencia le pertenecía, Red ahora sí, era el dueño legítimo del revolver Scorpion.
El revolver que alguna vez su padre le debió haber entregado.
Haciendo un simple truco con el arma, enfundó el revolver en su cartuchera con estilo y elegancia.
Posteriormente y finalizando con todo lo sucedido, Red dio unos pasos hacia el frente.
Deteniéndose por un momento, se giró para pedirle al sheriff, una cosa antes de irse – Dáselos a ellos–.
Pidiéndole al sheriff que le diera la recompensa a Annie y Buffalo, Red inclinó su sombrero y finalizó con la frase que me hizo nunca olvidarlo…
– Nunca fue por dinero–.
Terminando así la historia de Red Harlow.
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Narrador
Una vez concluye toda la historia de Red Harlow, Agnarr ya con una vela en un pequeño recipiente, alumbra a las chicas y les dice – Esa noche, yo volví con la imagen de algún día encontrarme con Red Harlow–.
Con la boca boquiabierta, tanto Elsa como Anna se miran mutuamente y luego se dedican una sonrisa ladina.
Demasiado emocionada la joven pelirroja, al instante se dirige a abrazar a su progenitor y decirle con halagó – Papá, fue la historia más hermosa que he escuchado. Te quiero y agradezco mucho por haberla contado–.
Correspondiéndole Agnarr, el gesto cordial a su pequeña hija, en ese preciso momento, la joven blonda decide preguntarle – ¿Aún espera a mi abuelo?–.
– Probablemente, probablemente…– le responde a la chica, Agnarr sabiendo que Red fue el hombre más valiente que logro haber conocido.
En tanto reflexiona, y teniendo en claro que ya se está haciendo más tarde, Agnarr decide levantarse lentamente del borde de la cama para dejar en unos minutos la habitación.
Observando Elsa, que Iduna aún está en la cama, opta por inquirirle – ¿Usted espera algún día conocerlo?–.
– Claro, Elsa, algún día– le contesta la madre de la colorada, en tanto se le acerca a la joven platinada y le coloca una mano en su hombro, como signo de comprensión y apoyo.
Levantándose al igual que su marido, y dirigiéndose junto a él a la puerta de la habitación, Iduna les dice como última cosa a las chicas – Bueno, ya nos vamos, tenemos cosas que hacer. Las dejamos para que descansen. No hagan ruido. Esperemos que está historia las haga tener buenos sueños–.
Finalizando Agnarr, con – Buenas noches, chicas– correspondiéndole la despedida, su joven hija pelirroja – Buenas noches, fue una historia muy bonita–.
Y diciéndoles casi lo mismo la joven platinada – Buenas noches, señores. Gracias– agregando mientras se acurruca en la cama junto a la colorada y mientras los mencionados van cerrando lentamente la puerta – Descansen–.
Ya habiendo cerrado la puerta los señores y recordando la joven platinada a su abuelo, Elsa dice antes de caer en los brazos de Morfeo – Me gustaría haberte conocido más, abuelito, Red…–.
Cerrando definitivamente sus ojos y concluyendo con todo.
Terminando así este capítulo.
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Notas del autor:
Hola, lector, nuevamente con ustedes.
¡Feliz Halloween!
La verdad sí me tarde y realmente no me iba tardar pero… tenía cosas que hacer.
Cambios: este fic originalmente serían 3 fics que abarcarán varias misiones de Red Dead Revolver, pero al final decidí simplificar todo debido a que me tardaría mucho.
Para el relato de Agnarr, en lugar de relatar el bosque encantado, decidí que hablará de toda la historia de Red Dead Revolver, inspirándome en Frozen 2.
De momento tengo unos planes Jelsa sabrosos para esta historia, pero no diré nada porque puedo arruinar algunas cosas que sucederán en el fic.
Y bien es todo, espero traerles más fanfics, sin más que agregar, cuídense mucho y que estén bien.
Nos leemos pronto.
