Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, pero la idea si.
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Una vez, Jack llega al restaurante bar y se encuentra con la joven blonda vagando de manera curiosa por todo el lugar.
Decide el mismísimo peliblanco llamarla a la joven – Elsi…–.
Al acercarse a la mencionada chica y tomarla del brazo, mientras está última observa al arrogante Lars, jugar una partida de cartas, Jack al instante le acaba preguntando – ¿A dónde vas?–.
Llamándole mucho la atención la capacidad de juego del mencionado y apuesto hombre, Elsa le termina respondiendo al muchacho peliblanco – Simplemente iba a observar–.
Negándole aquello y apretando su mano en el brazo delgado de la joven, Jack le acaba diciendo – No lo hagas o te retará a jugar–.
Un tanto perpleja y sintiendo que Lars no es nada ni nadie en comparación con su padre, Elsa le termina preguntando mientras inclina una de sus cejas – ¿Y qué pasa? ¿Acaso le tienes miedo, Jack?– no sabiendo que decirle y quedándose completamente mudo esté último; Jack acaba expresando una pequeña vacilación – Ehhhh…–.
Burlándose la joven platinada y queriendo demostrarle al joven peliblanco, que ella es mejor jugando cartas, finalmente le comenta la hermosa chica – Te soy sincera, jugaba con mi papá a los naipes, cartas, dominó y lo que sea que tuviera ases, y créeme que tengo la suficiente experiencia como para demostrar que ese chico tan lindo como tú, no es más que un charlatán– añadiendo en tanto le extiende su pequeña mano con la cinta roja y pidiéndole algo al muchacho – Entonces, ¿Tienes dinero?–.
Casi rogando que todo se trate de un sueño, finalmente el chico acaba suspirando y le termina dando un poco de su dinero para que la joven pueda jugar contra Lars.
Siendo demasiado quisquillosa y pensando en que es mejor que el propio Lars, la joven blonda una vez que se acerca a esté último, le acaba preguntando como si fuera una chica tímida – Hola, señor. ¿No le apetece que me una a su partida para una ronda?– no diciéndole nada el individuo y en su lugar mirándola fijamente a la joven (Como si dijera mentalmente "Ya te encontré, Elsa Harlow"), Lars únicamente le termina señalando el lugar donde la joven platinada puede tomar asiento.
Mirando el lugar donde puede tomar asiento y tomándolo el pequeño sitio como suyo, finalmente la chica le acaba diciendo, en tanto le afirma levemente con su cabeza – Gracias–.
Al verla a la jovial platinada, el mismísimo peliblanco y preocupándose mucho porque la joven muchacha vaya a perder contra Lars, irremediablemente, Jack se termina uniendo también a la partida – Eh, ¿No quiere que haya otra mano para ocupar está silla?– le acaba preguntando a Lars, sin que esté último se alteré y en su lugar le da el visto bueno para que también el peliblanco se una a la partida.
Una vez se une a la partida, Jack logra notar la presencia de sus amigos, Philip, Eugene y la novia de esté, la jovial Rapunzel.
Al mirarlos de reojo, Jack únicamente les termina diciendo – Eugene, Philip. Que bueno verlos– correspondiéndole los dos muchachos el aparente saludo – ¿Qué hay, Jack?–.
En tanto se acomodan todos los que están en la mesa y se preparan para jugar, inmediatamente, Lars empieza a preparar las cartas.
Queriendo saber y obtener algo de ventaja, Elsa en ese instante le termina preguntando al muchacho arrogante – La carta más alta da, ¿No?–.
Una vez, Lars acaba de acomodar las cartas y las deja en la mesa, Eugene inmediatamente toma las cartas pero después de que Jack, el mismo Lars y Philip le dan un vistazo a las mismas cartas y las estampan contra la mesa.
Una vez las cartas las tiene Eugene y las vuelve a acomodar, se las termina entregando a Lars nuevamente para que haga otra acomodación aleatoria y para que las cartas no se vuelvan a repetir.
Empezando a ordenar las cartas, Lars comienza a hacer varios trucos con ellas, logrando así captar el traqueteo de cartas en tanto las baraja, acomoda y ordena para que no queden de la misma forma sino que sean totalmente aleatorias.
Mirándolo con algo de sorpresa y asombro al joven arrogante, Elsa de un momento a otro le acaba dirigiendo su mirada a Jack, quién impávido cree que van a perder, pero la misma chica le acaba diciendo con su mirada "No pasa nada, confía en mí".
Justamente y una vez que concluye el orden traqueteante de las cartas y las coloca en la mesa, Lars termina diciendo – Muy bien– empezando inmediatamente a repartir las cartas a todos los chicos que están en la mesa.
Siendo observados por todos los del restaurante bar, y acabando de repartirse las cartas; en ese instante, la joven blonda termina diciendo mientras se relaja y se cruza de brazos – Yo paso–.
No impidiendo que los demás jueguen, Eugene dice, una vez iniciando la ronda – Empiezo con diez dólares–.
Colocando el trigueño, su respectivo billete, Jack después de unos segundos casi intenta colocar un billete para iniciar la apuesta pero antes de que lo haga, la joven platinada le termina dando una mirada decepcionante y como si le dijera "No lo hagas", teniendo que retractarse el peliblanco en la colocación de su billete.
Una vez no coloca su billete, el peliblanco, la joven blonda en cambio le acaba dirigiendo una mirada y sonrisa coqueta a Lars.
Sintiéndose un poco incómoda la situación que todos los jugadores tienen, Eugene vuelve a colocar otro billete, un tanto nervioso.
En ese momento y después de la colocación de dinero de parte de Eugene, Elsa le termina solicitando a Philip, lo siguiente – Enséñame la apertura– frunciendo el entrecejo el joven antes mencionado, irremediablemente no le queda de otra que mostrarle sus cartas a la joven platinada.
Ya habiendo visto las cartas de Philip y riéndose levemente, Elsa al instante acaba tomando las cartas de todos los jugadores y nuevamente comienza a reacomodar las cartas de nuevo.
Empezando el traqueteo pero está vez y con un sonido algo punzante, por no decir irritante.
Mientras acomoda las cartas, la joven albina y de un momento a otro, Jack le termina dando una sonrisa ladina a la mismísima blonda, quién muy concentrada y relajada, le acaba quitando esa sonrisa de su rostro a Jack, como diciéndole "Fíjate".
Mirándose todos al ver como las cartas son movidas y ordenadas de manera espontánea y algo alocadas; de arriba hacia abajo, hacia los lados, por encima de los dedos, quedan con la idea en claro que la joven parece que lleva años jugando a pesar de que no lo aparenta.
En tanto es observada, Elsa irremediablemente le acaba dando una mirada relajada a Lars y asimismo le termina sonriendo con una sonrisa ladina, mientras aún es observada por todos los del lugar por su increíble forma de ordenar las cartas.
Ya casi cerca de terminar, la joven platinada, Eugene interfiere y después de darle un beso a la joven Rapunzel, le termina diciendo a la joven albina – Eh… Gatita, en mi pueblo se acostumbra a cortar–.
Casi como complaciéndolo, Elsa al instante acaba colocando las cartas ya acomodadas sobre la mesa, obteniendo con esto una sonrisa y una risa de parte del trigueño.
Justamente y una vez que la joven platinada las coloca las cartas, Lars termina cortando el mazo de cartas pero en un descuido y entre la mirada de todos los jugadores, (Con una destreza impresionante) la misma blonda termina aprovechando la distracción para volver a colocar las cartas tal cual como ella misma las había puesto.
Iniciando así la nueva repartición de cartas.
Con el nuevo juego iniciado, Philip, Lars, Jack y Eugene logran notar en sus cartas las probabilidades de casi obtener la victoria.
Iniciando otra vez, Eugene con – Empiezo otra vez con diez–.
Agregando, Jack mientras coloca ahora sí, su billete – Que sean cincuenta–.
Comenzando asimismo a quitar y colocar billetes todos los muchachos.
En ese instante acaba añadiendo, Lars en tanto coloca su billete – Tendrán que ser cien– poniendo cada uno de los chicos su respectivo dinero.
Una vez puestos los billetes sobre la mesa, al instante, Philip le termina pidiendo a la joven, de manera simple – Dos– entre tanto le pide aquello, Elsa también le termina dando otra carta a Jack y a Eugene quién también le acaba pidiendo lo mismo – Dos–.
Casi estando apunto de darle una carta más a Lars, este último le acaba diciendo a la joven – Servido–.
No mostrándose indignada, Elsa continúa con la colocación de cartas.
En tanto están muy concentrados todos los chicos, los mismos empiezan a notar la tan esperada y ansiosa victoria al mirar sus barajas de cartas.
Elsa por otro lado le acaba dando una mirada sería a Jack, que estando algo aterrado (No mostrando esa emoción), le termina diciendo con la mirada "¿Qué sigue?".
Mientras continúa y al instante, Philip termina depositando otro billete y en tanto pronuncia – Cien– dejando, Jack y Eugene sus respectivos billetes de cien.
Una vez que los muchachos antes mencionados colocan sus billetes de cien, de manera descarada y muy confiado, Lars acaba dejando sus respectivos billetes – Cien… Y otros cien–.
Pareciendo que Lars es el último en colocar sus dos billetes de cien, termina la joven blonda también depositando un billete de cien.
Apostando a partir de ese momento todos los muchachos, exceptuando a Elsa, grandes cantidades de dinero.
Ya concluyendo con la jugada, Philip le termina presumiendo sus barajas a Jack, pero siendo muy suertudo esté también le acaba mostrando sus cartas al mismo Philip.
Perdiendo en cambio, Eugene, este último acaba tirando las cartas sobre la mesa al darse cuenta de que no pudo contra los otros chicos.
Obteniendo la victoria, Lars.
Esté mismo le acaba mostrando sus cartas a todos; dejándoles en claro que él es el mejor.
Jack una vez que mira las cartas de Lars y se da cuenta de que perdió procede a mirar a la joven blonda, quién mostrándose tranquila procede a mostrarles sus cartas a todos los muchachos.
Viendo el peliblanco que la joven blonda es la verdadera campeona en la partida de cartas, al final se termina sorprendiendo y riendo casi a carcajadas – ¡Ja ja ja ja ja ja!–.
Sonriendo la joven blonda como si nunca hubiera creído haberles ganado a todos los chicos, procede inmediatamente a tomar todo el dinero que acaba ganando.
Mostrándose indignado y muy molesto, Lars con una mirada arrogante, le termina diciendo a la joven – Has hecho trampa, "Gatita"–.
En tanto recoge todo su dinero, Elsa le termina dando una mirada a Jack y luego al mismo Lars preguntándole – ¿Tú crees?– refutándole este último – Lo creo–.
Mientras se levanta de su asiento y la invita a la joven a beber algo de la barra, Lars le comenta – Dicen que una bala en el estómago duele menos si hay whisky–.
Una vez ya habiendo terminado de guardar todo su dinero, Elsa rápidamente se acaba dirigiendo hacia la barra, respondiéndole al chico arrogante – Creo que usted va a pedir doble, señor–.
Casi listos de beber, voltean ambos muchachos en dirección a la mesa donde estuvieron jugando, viendo con eso a Eugene y su novia y a Philip retirándose un tanto frustrados porque perdieron.
Mientras que por otro lado, Jack se termina quedando en el sitio donde se sentó, indicándole a la joven platinada – No te entretengas–.
Casi listos nuevamente de beber sus tragos, Elsa le acaba dando una bofetada a Lars y luego le termina apuntando con su arma, en un movimiento muy rápido.
Impresionado con la joven platinada, está última le da varias bofetadas y le apunta con su arma al chico, en tanto esté último intenta en vano desenfundar su pistola y matar a la joven.
Atónito ante la rapidez alocada de la joven blonda, está misma le termina preguntando – ¿Ha entendido algo, señor, si quiere se lo vuelvo a repetir?–.
Muy enfurecido al punto de querer despegar su revolver de su cartuchera, Lars nuevamente se ve impedido por eso, debido a que Elsa le vuelve a repetir su acto.
Dándole una bofetada y luego apuntándole con su pistola.
Dándole una bofetada y luego apuntándole con su pistola.
Dándole una bofetada y luego apuntándole con su pistola.
Distrayéndolo con su otra mano, nuevamente le vuelve a dar otra bofetada y otra vez le vuelve a apuntar con su pistola.
Dándole otra vez y apuntándole otra vez.
Escuchando el golpe en la mejilla y el sonido de amartillar del arma, una y otra y otra vez, finalmente, Jack le acaba diciendo muy fastidiado y mientras mira sus cartas en la mesa, a la joven platinada – Basta–.
Dándole un último golpe a Lars, Elsa finalmente le termina preguntando – ¿Y ahora?–.
Sintiéndose demasiado humillado el chico arrogante, le termina diciendo – Esto no ha terminado, "Gatita"– respondiéndole la aludida – Yo creo que sí–.
Incapaz de pretender o intentar hacer algo en contra de la joven blonda, finalmente Lars se acaba largando de la taberna.
Mientras lo mira irse al muchacho un poco ridiculizado, Elsa nuevamente toma el whisky que le sirvieron pero no gustándole mucho el sabor, termina escupiendo un poco la bebida.
Jack en tanto se le acerca a la joven platinada, le acaba diciendo – Ahora entiendo porque te llaman loca– dándole una mirada algo molesta al peliblanco, la joven le termina recalcando – No me vuelvas a llamar así–.
Riéndose un poco el peliblanco y pretendiendo saber cuanto fue lo que ganaron, la termina interrogando sobre aquello – ¿Cuánto hemos ganado?– burlándose la joven al punto de casi ridiculizarlo, le acaba preguntando en su lugar – ¿Cuánto he ganado, yo? Porque me parece que has perdido, Jack. Con mi dinero de mi padre y esté que he ganado, creo que ahora es más del doble–.
Quedando en ridículo, Jack, rápidamente la termina tomando de su ropa bruscamente a la joven platinada, queriendo atacarla pero se acaba viendo detenido debido a que la chica le termina apuntando con su arma.
Un tanto nervioso al darse cuenta de que Elsa es muy peligrosa, la acaba soltando y en tanto le dice mientras le arregla su ropa a la chica – Está bien, de acuerdo. Guardas todo, tú– sonriéndole la muchacha y afirmándole plenamente con su cabeza.
Teniendo ahora más dinero, Elsa empieza a pensar en como gastárselo y compartirlo con Jack.
Terminando así este capítulo.
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Notas del autor:
Hola lector, nuevamente con ustedes.
Les traigo la continuación del anterior capítulo.
En está ocasión me inspire mucho en mi película favorita de la dupla Hill – Spencer:
Le seguían llamando Trinidad.
En específico me inspire en la mítica escena donde Trinidad y el Gordo juegan contra un jugador de Apodo, Gato Salvaje. La escena es una chulada, recomiendo ver la película.
Y bien, sin más que agregar, cuídense mucho y que estén bien.
Nos leemos pronto.
